- Shelter -

- Capitulo VIII

- You Can Bring Me Flowers


La contemplaba desde la cama mientras rebuscaba entre su ropa frente al armario. Solo llevaba la ropa interior puesta. Un conjunto negro de encaje que dejaba poco a la imaginación.

- ¿ Que demonios me pongo?

- El vestido rojo – contestó sin pensarlo dos veces. -El de la apertura lateral.

Faye se dio la vuelta sonriendo con una mueca de burla en los labios. Se pasó la lengua por los labios y con las manos en la cadera le cuestionó con la mirada.

- ¿ No me preguntas a mi verdad? - dijo, ella negó con la cabeza sin dejar de sonreír de aquella manera.

Bajó la cabeza mirando fijamente sus botas, sintiendo que el calor incendiaba sus mejillas. Odiaba ser incapaz de pensar con claridad cuando ella estaba alrededor.

- ¡ Oh! ¿ Te has puesto colorado? - dijo acercándose a él.

Esa era la peor frase que le podían decir a una persona avergonzada. Quería que la tierra le tragase en ese mismo instante. Continuó con la vista en sus botas y ella se colocó frente a él. Lo único que podía ver eran sus largas piernas. No le apetecía levantar la cabeza y que se riera más de él. Le revolvió el cabello con ternura y se dio la vuelta. Cuando consiguió alzar la vista de nuevo se había puesto el vestido y recogía su cabello con sumo cuidado. Tragó saliva antes de levantarse, le miró sonriendo y se quitó el sujetador de un solo movimiento.

- ¿ Eso es una invitación? - sonrió colocando las manos sobre su cadera.

- No puedo llevarlo con este vestido- contestó mientras arreglaba su corbata.

- Mmmm – dijo bajando uno de los tirantes. - Quizás deberías llevar la sudadera entonces.

- ¿ Celoso y tímido? Eres una caja de sorpresas, Spiegel – se burló ella golpeando con suavidad sus mejillas.

- Piensa lo que quieras, Valentine – dijo subiendo de nuevo su tirante. - Pero me perteneces.

- Vaya... ¿ Así que has reclamado tu titulo de propiedad sobre mi? - acarició su mentón y deslizó las manos por su cuello. - ¿ Que piensas hacer si me revelo?

- Te encerraré en una torre y me comeré la llave, sabes que puedo hacerlo - se inclinó a morder su cuello y a oler aquel olor tan familiar que le hacía perder la cabeza. Faye se echó a reír apoyándose en él. Amaba el sonido de su risa.

- ¿ Por qué te gusta tanto este vestido? - preguntó con curiosidad separándose de él. - No tiene nada de especial.

- Si...eh...¿Recuerdas el día que Vicious y su gente te capturaron? - se apoyó en el tocador cogiendo un paquete de tabaco entre sus manos.

- Como olvidarlo – contestó ausente mientras extendía su mano pidiéndole uno de los cigarros.

Algo crujió en su interior cuando ella apartó la mirada. Desenvolvió el plástico que recubría el paquete con mucho cuidado. Se llevó uno de los pitillos a los labios y le dio fuego. Aspiró el humo hasta que sus pulmones se llenaron y se lo entregó a ella. Repitió el gesto cogiendo un cigarro para él.

- Evitaste que me estrellará contra el suelo...- la miró directamente y ella sonrió, nunca habían hablado de aquello. En realidad no habían hablado de muchas cosas. Existirán pequeños vacíos entre ellos, pequeños silencios. - ¿Estabas esposada no? ¿ Como pudiste pilotar la Red Tail?

- Soy capaz de pasar mis brazos atadas hacia delante – contestó pensativa, moviendo sus manos como si tratase de explicárselo mediante gestos. - Pero de todas formas la maneje con la pulsera.

- Si, claro, tiene sentido – reflexionó buscando algo en lo que echar la ceniza. Faye sonrió y se colocó junto a él con una taza vacía en la mano. - Estaba tumbado en tu regazo y me llamabas, yo veía a Julia y a Vicious, todas las cosas que pasaron entre nosotros, lo que habíamos hecho, no estaba seguro de nada, no confiaba en mis sentidos, tu eras lo único que sabía que era real, estabas tan guapa...- suspiró, siempre lo fue, cuando necesitaba aferrarse a la realidad siempre pensaba en ella, siempre la buscaba, con cualquier escusa.

- Me acuerdo perfectamente...estuviste vagando entre la conciencia y la inconsciencia durante días, la llamabas en sueños – se apoyó en su hombro.

- Si...soñaba que cantaba para mi, pero a quien escuchaba era a ti -

- Lo siento – cerró los ojos y cruzó los brazos alrededor de su propio cuerpo.

- ¿ Te dije alguna tontería verdad? - le pasó la mano por la cintura. - No lo sientas, estaba enfadado y lo pague contigo.

Se abrazó a él. Dios, la quería tanto. La forma en la que le miraba, en la que le tocaba. Su manera de reír. Su manera de enfadarse. Su tristeza. Le entregaba su alma en cada gesto y en cada mirada. Deseaba ser tan trasparente como ella en estas ocasiones, deseaba que ella supiera cuanto la quería.

- Faye... - suspiró, era un completo inútil. - No me dejes. - Ella se rió suavemente y susurró algo contra su pecho.

- Vamos, vaquero, Jet se va ha enfadar – dijo dándole un pequeño azote al separarse de él. Se quedo en el sitio, viendo como se alejaba de él con el abrigo colgado de su brazo. Dio una larga zancada para alcanzarla y le susurró al oído lo que pensaba hacer con ella y con aquel vestido cuando volvieran a casa. Los colores subieron a sus mejillas esta vez y él se marchó silbando con las manos en los bolsillos. No había batalla que Spike Spiegel no fuese capaz de ganar.


Jet y Ed les esperaban en el hangar. La chiquilla cargaba su nave con un montón de trastos que no tenía ni idea de para que servían. Ein les miraba excitado y correteando alrededor de ellos. Se giraron al verles llegar y Ed corrió hacía ellos riéndose, llena de energía.

- Woow, Faye- Faye, estas guapísima – dijo Ed tomando sus manos. - Vas a dejarlos sin aliento a todos – le miró y le guiñó un ojo. Le devolvió la sonrisa, aquella maldita bruja era mas lista que cualquiera de ellos.

- Tu también estás muy guapa Edward – dijo él. - Me gusta ese vestido.

- Graciaaas - contestó danzando alrededor de él sujetando aquel sencillo vestido blanco. - Es de Faye- Faye.

- Es tuyo, es un regalo - dijo esta mientras se ponía el abrigo. - ¿Vamos ? Está es la dirección – le entregó el papel a Jet.

- Bien, cuando hayáis entrado y Ed este en la oficina, llegaremos nosotros. - Jet se llevó la mano a la frente era un gesto que repetía cuando estaba nervioso.

Se acercó a leer la nota .

- Hijo de puta - murmuró entre dientes.

- ¿Qué? - Faye le miró confundida.

- Estuve en ese sitio cuando te buscaba – le quitó a Jet el papel de las manos. - El portero me dijo que allí no había nadie.

- ¿ Que esperabas? Ese señor lleva con ellos desde que el padre dirigiría todo el negocio – Faye y él miraron a Jet con curiosidad. - He estado preguntando e investigando para saber a que nos enfrentamos.- Carraspeó nervioso y volvió a frotarse la frente - ¡Vamos a cometer un crimen! Al menos espero que no sea contra inocentes. - Volvió a quitarle el papel de las manos y suspiró agotado. - Pero estos tipos son unos bastardos, explotan a sus trabajadores, tienen varias denuncias por acoso, por fraude, aunque siempre se libren por una cosa u otra, además lo que te hicieron no tiene perdón. - Jet suspiró nuevamente y negó con la cabeza.

- Gracias – Faye se acercó a Jet y colocó su brazo alrededor de el de él.

- En marchaaa – dijo Ed saltando a su nave. - No os pongáis blanditos ¡ A la carga! - arrancó el motor y despegó con rapidez.

- ¿ Sabe a donde va? - preguntó Jet que miraba incrédulo al horizonte.

- Lo dudo - murmuró mirando al mismo lugar que su amigo.

La nave de Faye despegó también y con la misma rapidez se perdió en el horizonte. Se quedaron mirando al cielo donde las naves se convertían en diminutos puntos de luz que se perdían en la distancia

- Necesito un pitillo – dijo apoyándose en la Hammerhead rebuscando en su bolsillos.

- No me siento cómodo dejando que las chicas vayan solas - Jet le ofreció uno de sus cigarros que aceptó de buen grado.

- Faye puede cuidar de las dos – dijo tratando de razonar para él mismo también.

- Faye sabe meterse en líos y Ed tiene dieciséis años – Jet encendió la radió de su nave. - Probablemente esto acabe en desastre, daños materiales, heridos, lo de siempre.

- Jet, así no ayudas – dijo Spike subiendo a la Swordfish.


Faye y Ed llevaban mas de una hora en el edificio y aun no tenían noticias de ellas. Jet paseaba arriba y a bajo. Él sin embargo descansaba a la sombra de la Swordfish. Una pila de colillas se amontonaba a sus pies. Volvió a echar un vistazo a su comunicador, ni un mensaje, ni una llamada, nada. Encendió otro cigarro y se recostó sobre la nave. El pitido de la radio de la Hammerhead hizo que se incorporará de golpe.

- ¡ Hola, hola! - dijo Ed al otro lado de la linea. Acabo de llegar al despacho, estoy sola. Me pongo a ello, a ver si consigo romper la firewall y descargarme todos los archivos, esperemos que no estén encriptados. Si no me costará mucho más. Después enviare a la ISSP para que puedan lanzar una orden de detención.

- No he entendido ni la mitad de lo que has dicho Ed – suspiró Jet. - ¿Estas segura? No entrará nadie ¿No?

- Faye- Faye, se ha llevado a Richard a tomar algo al restaurante – contestó.- He pinchado las cámaras de seguridad, os mando imagen y sonido – le mandó lo que les había dicho. - ¿Nos veis?

La chiquilla saludo sonriente a la cámara y tras colocarse las gafas comenzó a trabajar. En otra de las imágenes se veía a Faye sentada en una mesa con un hombre de unos cuarenta años, de pelo cano y barba cuidada, vestido con un elegante traje de marca. Hablaba con ella y tocaba su mano de vez en cuando. A pesar de su sonrisa y de sus gestos sabía que Faye estaba incomoda. Sus gestos la delataban.

- Joder, sería mas fácil entrar ahí y darle un puñetazo – dijo lanzando su pitillo al suelo.

- En realidad lo que quieres es una buena pelea ¿eh? - Jet sonrió. - Las chicas lo harán bien.

- Si lo que sea – contestó de mala gana.

- ¿ Ed como lo llevas ? - preguntó Jet.

- Bien, ya he entrado en su archivo, estoy buscando todos los datos e informes que tenga de Faye, me está costando mas de lo que pensaba- dijo nerviosa.- Son ficheros muy grandes, me va a costar descargarlos.

- Tranquila, todo parece despejado – dijo Spike . - ¿ Quieres que vaya?

- No, lo tengo todo controlado - contestó sin prestar mucha atención, alzó su pulgar y sonrió a cámara de nuevo.

Escuchó por uno de los micros que un par de los esbirros de Richard iban a subir al despacho, le preguntó mediante gestos a Jet si había escuchado aquello él también. Su amigo asintió y sin dejar que Ed notase nada se dirigió hacía allí.

La planta baja del edificio la ocupaba un lujoso restaurante. No se había dado cuenta la ultima vez que estuvo allí. Intentó pasar sin que el portero le viese. Se llevó la mano al arma, esperaba no tener que disparar para no llamar demasiado la atención. Entró por la puerta detrás de una pareja que charlaba animadamente. Llegó a un largo pasillo y decidió apresurándose para llegar a las escaleras antes que ellos. Los dos hombres hablaban tranquilamente, le dio un puñetazo a uno de ellos y lo dejó inconsciente, se dejó los nudillos golpeando al otro. Ató sus manos con los cordones de los zapatos y dejó los cuerpos inconscientes en un pequeño cuarto que parecía un almacén. No oía nada por el transmisor, no había cobertura suficiente allí dentro, estaba a ciegas. No podía subir hasta el despacho sin despertar sospechas. Bajó las escaleras, se acercaría al restaurante a comprobar que todo estaba bien por allí. Vio que Faye caminaba por el pasillo, intentando hablar por el micrófono, lo mas seguro es que hubiese un inhibidor de frecuencias. Estaban a oscuras.

- ¿ Pero que haces? - preguntó Faye al verle.

- Iban a subir al despacho – dijo mirando sus nudillos – Algo inhibe la frecuencia de la radio.

- Vamos, entra en el baño – le empujó ligeramente y pasó tras él.

Terminó de lavarse la sangre de los nudillos y se apoyó en la pileta del lavabo. Faye hizo lo mismo en la puerta de uno de los baños. La escaneó de arriba a bajo y sonrió, mientras se secaba las manos. Faye jugueteaba con la pulsera, concentrada. No era capaz de apartar los ojos de ella.

- Creo que ya esta – susurró para ella misma. - Espero que podamos oír algo. - ¿ Ed me recibes? ¿ Jet?

- Si – contestó la chiquilla. - No te oía Faye- Faye ¿ Todo bien por ahí abajo?

- No muy bien Edo, ¿Te queda mucho'? - preguntó.

- Necesito algo mas de tiempo – contestó la chiquilla.

- Bien, lo conseguiremos, no te preocupes -

- No estoy preocupada – dijo Ed con tranquilidad. - Sois los mejores, confió en la Bebop. No te preocupes por mi Faye- Faye. ¡Soy la mejor!

- De acuerdo, Ed – contestó. - No nos preocuparemos.

Apagó el micrófono, estaba mintiendo, si que lo estaba, la conocía perfectamente. El comunicador de Faye sonó y ella se sobresaltó.

- ¿ Si?- dijo. – Estoy en el baño, Richard ya voy... - colgó el teléfono resoplando. - Tengo que irme.

- De acuerdo – le miró desde la puerta, estaba demasiado distraída pensando en Ed y probablemente en él. - Ten cuidado.

- Tu también – salió del baño dejándolo solo y en lo único que era capaz pensar era en salir tras ella. Era una locura. Era peligroso, para él y para todos los demás.

Comportarse de aquella manera era un error. Su mente racional tenia que tomar el control. No podía salir tras ella y dejar que el caos se desencadenara. Richard y su gente estaban mejor preparados de lo que pensaba. Si tras el ataque de la Red Dragon seguían en pie, se trataba de un enemigo poderoso. Se enfrentaban a un problema serio, pero no lo había pensado ni por un momento, estaba ocupado pensando en Faye. Si aquellos bastardos no tenían miedo del Sindicato es que eran idiotas o muy competentes. Se pasó las manos por el pelo y se miró en el espejo. Volvió a tomar el aire.

- Spike, ¿ Por que demonios no me contestas? - gritó Jet por el auricular. - La gente de seguridad esta armándose. Se han dado cuenta de que faltan dos de sus hombres.

- ¿Que? - preguntó volviendo a la realidad.- Algo bloqueaba las frecuencias en la primera planta.

- Saben que estas dentro. - gritó de nuevo Jet. - Muévete, date prisa.

Tenía los nervios a flor de piel, otra vez, no era capaz de dejar de pensar en ella, en que estaba en peligro otra vez, que en el momento en que Richard se enterase de que él estuviese allí lo iba a volver a pagar con ella. Maldita sea, tenía que racionalizar. Si su corazón no estallaba antes. Golpeó la pared y se sintió mejor.

Le esperaban en la puerta, alguien disparó a sus pies. Otro de ellos saltó sobre él para golpearlo. Lo esquivo con facilidad. Empezaron a llegar mas hombres. Sonrió. Tenía ganas de una buena pelea. Uno de ellos le dio un puñetazo, no muy fuerte, pero lo desequilibró. Se sentía frenético, los demás saltaron sobre él, alguien disparó al techo y los cascotes cayeron sobre ellos.

- Spike, por aquí – gritó Jet – La gente del restaurante comenzó a gritar y salir mientras le empujaban.- ¿ Ed ? - preguntó – Estamos dentro, no tenemos imagen.- Vamos a subir.

- No, puedo hacerlo – dijo. – Conseguidme mas tiempo.

Corrió por el pasillo hasta la puerta del restaurante, la gente de seguridad había llegado antes que él, las personas que estaban allí, miraban con descocieron a su alrededor. Se iba a complicar todo, habría heridos, víctimas inocentes. Parecía que todo lo que le rodeaba se convertía en un desastre. Vio a Faye levantarse y volcar la mesa sobre Richard. Cuando logró ponerse en pie trató de dispararla.

- Cogedla – gritó histérico. - Que no escape.

Dos de los hombres trataron de atraparla, pero se libró de ellos con facilidad, otro la cogió por detrás pero tras un fuerte codazo y una patada logró soltarse. No le había visto, la agarró del brazo cuando paso junto a él y ella le dio un puñetazo para soltarse.

- Joder, Faye ¡Casi me rompes la nariz! - dijo sujetándola con fuerza.

- ¡ No me agarres así! - se llevó las manos a la boca sobresaltada para después tocar allí donde le había golpeado - ¿ Te he hecho daño?

- Vamos, no perdamos el tiempo – la miró unos segundos antes de ponerse en marcha y se pusieron a correr por el pasillo entre la gente que huía despavorida. Lllegaron a donde Jet cubría el acceso a la escalera.

- Tenemos que mantener su atención centrada en esto – dijo este.

Lanzaron un bote de humo, se cubrió la cara para impedir que alcanzase su pulmones. Comenzó a toser. No veía a su alrededor. Saltó al otro lado de la pared mientras disparaba. Jet intentaba a sacar a la gente del edificio. Los hombres de Richard les rodeaban, Jet y Faye estaban a escasos paso de él. La gente gritaba espantada e intentaban huir entre los disparos y los botes de humo. Los disparos sonaban por todos lados. Él disparaba sin control también. Richard gritaba ordenes. Querían acabar con ellos. Faye y Jet trataban de comunicarse con Ed. Alguien saltó a su lado. Le dio una patada. Trató de hacerle una llave para desarmarlo. Pero fue mas rápido que él y le golpeó. Jet golpeó a alguien que se acercaba a él. En una de las esquinas Faye disparaba, pronto se quedaría sin balas. Sudaba y su pulso cada vez estaba mas acelerado. Tenía ganas de reír. Jet se peleaba con alguien, alguien agarró a Faye por la pierna y la tiró al suelo. Él no podía moverse del sitio sin que le dispararan.

- Faye - gritó esperando que ella pudiera oírle a pesar de todo el ruido- Golpéale en su defensa.

No estaba seguro de que ella le hubiese oído pero aun así consiguió librarse de él. La vio quejarse llena de frustración y como lanzaba sus tacones a lo lejos quejándose de lo caros que eran. Sintió la urgente necesidad de ir a abrazarla. Otro vez, la maldita distracción, estaba perdiendo la cabeza, se centró en la gente de su alrededor. No veía nada. Lo que mas le molestaba de todo esto era que lo disfrutaba. Disfrutaba de la violencia de una manera repulsiva. Era adicto a la adrenalina. No le preocupaban ni Faye ni ninguno de su amigos y eso le asqueaba. Si se centraba en la pelea mal, si lo hacía en otras cosas peor. No pensaba con claridad. Necesitaba acabar con todo aquello.

- Ed - ¿ Me oyes? Sal de ahí – repetía una y otra vez Jet con nerviosismo

- Ya casi está- 5 minutos mas.

- ¡Edward! – rugió Faye . Déjalo ya.

- Voy , voy – insistió ella a través del comunicador.

Solo tenían que distraer a Richard el tiempo suficiente para que Ed pudiera escapar.

- Maldita sea – dijo Faye acercándose a él – Esto es una locura.

- No te asomes – dijo empujándola tras la columna

- Cuidado, joder – dijo frotando su hombro.

- ¿ Estas de broma?- preguntó nervioso. - Esto es un caos. Pueden herirnos o algo peor.

El pecho de Faye subía y bajaba con nerviosismo junto a él. Estaba preocupada, podía verlo en sus ojos y eso era una maldita distracción. Otra más. Deseaba que todo acabase bien, poder volver a casa, cenar con sus amigos, dormir abrazado a Faye.

- Céntrate, joder, si no piensas en lo que hay delante, conseguirás que te maten - necesitaba centrarse él también.

- Perdona por preocuparme por Ed, pedazo de capullo - le dio un puñetazo en el hombro enfadada.

- Perdona tu, porque no quiera ver como te matan - gritó él agarrándola con fuerza.

- Acabeeee- el gritó de Ed al otro lado del interfono les pilló por sorpresa.

- Está bien Ed – dijo Jet respirando aliviado- Sal de ahí inmediatamente, la planta baja esta impracticable, intenta pasar por otro lado.

Escuchó como Ed decía que si y se ponía en marcha. Era el momento mas delicado. Los últimos hombres de Richard que quedaban en pie comenzaban a replegarse. Gordon había desaparecido. No veía Faye por ninguna parte. Estaba junto a él y de repente había desaparecido.

Vio correr a Richard cubierto por dos guardaespaldas, no se lo pensó dos veces. Disparó y alcanzó a uno de ellos que cayó al suelo haciendo que el otro tropezase. Gordon se agachó y cogió una pistola y comenzó a disparar de nuevo. Respiró profundamente y salió detrás de la columna para tener mejor ángulo de visión. Se detuvo a contar lentamente fijando con claridad su objetivo, cerró los ojos y disparó. Alguien disparó no muy lejos de él.

El sonido de los disparos le ensordeció. Pero el repentino grito de Faye le hizo volver en si. Había disparado a alguien o quizás ella. La vio correr delante de él. No entendía porque demonios hacia eso. Pero algo en su interior le decía que algo iba mal, terriblemente mal. El humo de los botes comenzó a disiparse. Gordon dejó caer algo delante de él y salió corriendo. ¿Por que demonios corría Faye hacía él? Estaba empapado en sudor. Las sienes le palpitaban de tal manera que era incapaz de pensar con claridad. Quiso llamarla pero no salia sonido de su garganta. Algo iba mal. Tenía los ojos enrojecidos por el humo y no era capaz de ver lo que estaba pasando. Tal vez no quería verlo. Estaba llorando. Estaba paralizado. La adrenalina dejó paso a un vacío absoluto. Todos los sonidos le llegaban desde la lejanía, como si estuviese rodeado de agua. ¿Que era lo que no podía ver? ¿Que era lo que estaba tan mal? Todo el aire de sus pulmones escapó en una terrible exclamación cuando se dio cuenta.

Faye estaba en el suelo con el algo entre los brazos, con alguien. No podía respirar, dejó caer su arma al suelo. Aquello tenía que ser una pesadilla. Jet pasó a su lado sin decir nada. Se acercó a Faye y la apartó de manera brusca. Levantó el cuerpo sin vida de Ed y lo tomó entre su brazos. Seguía incapaz de reaccionar, cruzó junto a él y le dedicó un mirada heladora.

Nunca más volvieron a hablar.

Fin.


My eyes have dried, my hands are tied
Nothing I can say
If you feel the need to go
I won't stand in your way

Sit and think
Drown in drink
Sing this sad, sad song
You can bring me flowers, baby
When I'm dead and gone

You can bring me flowers, - Ray Lamontage.


Me ha costado escribir esto mas de lo que pensaba, no tenia intención de matar a Ed en un principio. Pero quería escribir un fic sin final feliz. La verdad es que me siento mal, jajaja. Pero bueno. Aun no se como me he atrevido ha hacerlo. No me matéis por esto.

Espero que os haya gustado.

Nos leemos en el epilogo..