Los personajes del laberinto y su historia original lamentablemente no me pertenecen (En especial Jareth T_T) La trama de este fic y el resto de los personajes que menciono fuera de los esperados del casting de la película/libro original "Inside the Labyrinth" son originales de mi sobrecargada imaginación, con la sola excepción de "Titania y Oberón" por razones obvias. Este fic es un Jareth/Sarah y para el momento de la publicación del primer capítulo debo señalar que ya está completamente terminado y a la espera de su publicación. Si no les gusta la pareja simplemente elijan otra historia, si no les gusta el estilo entonces elijan otro autor, agradecería leer sus opiniones gracias.

Dedico este fic principalmente a la memoria del siempre amado David Bowie quien me enseñó muy joven porque los "odiosos y molestos" chicos existían (en especial en esos pantalones de montar apretados XDDD) salve a eterno Rey Goblin que ha regresado a su reino en el Underground donde sigue derrochando su encanto.

"Es difícil mirarlo y no amarlo a pesar de todo lo que sufrí, eso me convierte en una completa masoquista idiota lo sé, mas no puedo hacer mucho, simplemente como el amanecer no puedo evitarlo, a veces pienso que de alguna manera él se quedó con una parte de mi, una parte de mi alma y de mi corazón y por eso no puedo, ni he podido odiarlo… puede que sea verdad o puede que sea solo yo inventándome excusas baratas para no reconocer lo patética que soy en lo que al rey goblin… Jareth respecta... típico.

Lo amo, es el padre de mis hijos y el único hombre… macho… fae (DEMONIOS LO QUE SEA) que he permitido en mi vida, no soy mi madre no espero una fila de hombres que me adoren, vamos ni siquiera espero que "él" me adore solo… mi corazón no permite a otro hombre ocupar su lugar, aunque no pienso decirle eso ni loca, sería mi fin en sus manos.

Dios… simplemente no pudiste enviarme a alguien fácil de olvidar hummm? Nooop solo lo más exótico para Sorcha O'Reilly así no se olvidara tan fácil (nótese el sarcasmo)… y bueno después de leer varios diarios de la familia, comprendo que este encuentro entre Jareth y yo simplemente se veía venir, aun así… ¿No habían seguido otras antes que yo con sus vidas después de mentirse por años sobre sus atracciones hacia seres mágicos? (divinos decían muchas) entonces ¿Por qué diablos yo simplemente no puedo pasar la maldita pagina?

Lo amo, pero eso no quiere decir que desee ponerme a su merced y sufrir como los condenados una vez más, esta vez no puedo darme ese lujo.

Sorcha O'Reilly

Cap. 21: Peligro… Rey goblin en Limerick.

Sarah finalmente bajó de su habitación, cartera en mano y lista para llevar a Briggid al terminal de autobuses, y luego seguir su camino y por un par de horas llevara los niños y a Jareth al centro comercial donde estaba ubicado el salón de video juegos favoritos de sus hijos (y ahora también Toby) para luego ir a la pastelería a echarle un ojo a su negocio (porque el que no cuida lo que tiene, a pedir se queda y ella ODIABA pedir, después de todo ¿No se había esforzado al máximo para evitar tener que depender de otros? La respuesta era "SI DEMONIOS SIIII" y ella evitaría a toda costa estar en esa posición, mucho más aun cuando sus hijos, Toby, Briggid y sus empleados dependían de ella, así que DEBIA cuidar su fuente de ingresos PRINCIPAL-CASI-UNICA)

Si todo iba como esperaba y nada los desviaba, regresarían a comer en casa justo para un almuerzo tardío y con MUCHA suerte (MUCHÍSIIIMA) una o dos horas de siesta para sus hijos y Toby mientras ella ganaba tiempo adelantando algunas tareas domesticas y un par de asuntos de negocio y fuera hora de iniciar los preparativos de la cena, (Después de todo la noche de hamburguesas requería de MUCHO trabajo extra teniendo en cuenta que debía preparar el pan para esa noche y aún tendría que atender las muchas necesidades extras de su negocio por teléfono) su trabajo NUNCA terminaba.

Por lo general Sarah trataba de evitar ese tipo de salidas, pues era en estas cuando ella (y estaba segura que sus hijos y ahora Toby también) podían sentir la presión de la estricta dieta que dominaba sus vidas aplastarlos y acabar en algunas ocasiones con el buen humor de todos; pues ellos no podían simplemente parar en cualquier lugar y comer hasta hartarse, so pena de enfermar y por ello sus salidas SIEMPRE eran cortas y siempre obedeciendo el plan fijo de comer en casa (o llevar su propia comida aislándolos del resto) afortunadamente sus hijos no reclamaban o se quejaban, y para suerte de sus hijos (modestia aparte claro está) ella era una cocinera entusiasta y creativa, dispuesta a hacer versiones de todo lo que ellos querían comer, sin el riesgo de intoxicarse y enfermar.

Al llegar a la sala Sarah no se extrañó de ver que solo Brianna la esperaba casi rebotando de la emoción, sus hijos eran muy sociables (demasiado) y teniendo en cuenta QUIEN era el padre, ella ya se había acostumbrado al exuberante entusiasmo con el que sus hijos tomaban las salidas (incluso al mercado) y por supuesto las fiestas, de los que eran luz, alma, corazón y centro de atención (para su resignada consternación) después de todo "lo que se HEREDA no de hurta" ¿verdad? Pues sus hijos, sus hermosos y amados hijos, eran el VIVO y FIEL (tal vez demasiado fiel para su gusto y paz mental) ejemplo de ese viejo y MUY cierto dicho.

— Mami, mamiii vamos, vamos, vamoooossss — Decía Brianna botando de arriba abajo en su vestido de mini falda azul marino, con mallas gris paloma claro y camisa manga larga blanca con volantes a juego con el vestido y zapatos tipo bailarina a juego, agitando la larga trenza en la que Briggid había tejido sus larguísimos cabellos con cintas azul marino y blanco que se bamboleada de un lado a otro salvajemente con cada brinco entusiasta de su princesa.

— Ya, ya estoy aquí así que vamos cariño, al infinito y más allá — Respondió Sarah teatralmente sonriéndole a su hija quien de inmediato le devolvió la sonrisa con salvaje alegría, se colgó de su mano y empezó a arrastrarla al auto donde Sarah tuvo que detenerse un segundo respirar MUY profundamente y apretar con fuerza (casi dolorosa) los labios, solo para no humillarse a sí misma y no estallar (y MUY posiblemente rodar por el suelo) en escandalosas carcajadas, al ver a Briggid sentada con su acostumbrada y digna calma casi destilando "realeza", en su puesto habitual como si nada del otro mundo pasara, mientras Jareth le taladraba el cráneo con una afilada mirada rencorosa desde el asiento de atrás del de los niños. — Bien… vamos pues.

— Yayyyyy — Soltó su hija subiéndose a la van con la ayuda de Toby y sentándose de inmediato en su puesto colocándose como de costumbre su cinturón de seguridad.

— ¿Cómo lograste que se sentara allá atrás? — Preguntó Sarah apenas se subió a la Van, en un susurro bajo mirando a Jareth por el retrovisor dándole una genuina mirada acusadora, mientras sus masculinos y condenadamente perfectos labios se fruncían en un puchero indignado, ella no tenía que volverse a mirarlo para SABER que en ese momento él estaba de brazos cruzados, con la orgullosa cabeza erguida con una ligera inclinación hacia la izquierda, en plena pose de niño malcriado acompañando el infantil puchero. (Que desmentía por completo que de hecho era un adulto… un SEXY y MUY sensual macho Fae adulto)

— Ohhh eso… nada importante muchacha, solo le di al pícaro bellaco un resumen MUY bien detallado de un procedimiento de vasectomía rudimentaria usando de instrumento de ejemplo, a un viejo y oxidado cuchillo de hierro que está en el granero, y listocomo la seda — Respondió en susurros la anciana con un aire de digna malicia y sus ojos sonriendo con genuina picardía y camaradería hacia Sarah que la miraba sorprendida y bastante divertida con la magistral jugada de la anciana.

— Hnnn lo tendré en cuenta — Susurró Sarah riendo por lo bajo y echando a su Van a andar, recordando que pronto tendría que llevarla con los O'Malley por su chequeo, estaba segura de que Murphy después de su luna de miel estaría feliz de darle su revisión a su bebé de cuatro ruedas, lo cual quería decir que se quedaría sin auto por varios días… Bueno Sorcha O'Reilly te quedaras sin auto por unos días y te aseguraras de que todo esté bien y evitaras accidentes Se dijo así misma tratando inútilmente de convencerse mientras maniobraba el auto y los niños jugaban "veo, veo" mientras atravesaban las calles de Limerick hacia la terminal de autobuses, ignorando olímpicamente la nube negra que cubría a Jareth al no salirse con la suya y dejando a un lado la perspectiva de quedarse sin auto cuando su negocio y sus asuntos personales dependían tanto de él.

¿Realmente debería acariciar la idea de adquirir un auto "solo" para su negocio que pudiera usar de "emergencias" cuando tuviera a su bebe en la gigantescas y habilidosas manos de Murphy-hijo? Seeep… lo cual significaba una larga y tediosa conversación con su contador y un lindo crédito nuevo que incluiría un vehículo para su negocio, era una suerte que su linda esquina contara con un acogedor callejón con una pequeña zona de descarga y tres puestos de estacionamiento delimitado con un pesado portón de acero de unos buenos tres metros de alto estilo gótico, donde por lo general estacionaba ella y algún que otro proveedor de mercancía o aspirante a proveedor, los clientes usaban el estacionamiento dos cuadras más abajo, pues no estaba dispuesta a ser responsable de los bienes de otros, sus propias responsabilidades eran suficientes para enloquecer a cualquiera como para tomar la carga de lo que le sucediera a los autos de sus clientes en SU pequeño estacionamiento de tres puestos.

Veinte minutos después llegaron a la estación de autobuses y luego de Sarah comprar el ticket de salida y ayudar a Briggid a ubicar su autobús, la anciana les dio un apretado abrazo a los tres niños, una mirada penetrante a Jareth que para su absoluta incredulidad, se volvió un poco más gris y diminuto ante sus ojos.

— Och muchacha… trata de no tener un par de gemelos más en mi ausencia — Susurró la anciana en tono hosco pero risueño mientras la abrazaba.

— ¿QUUEEEEEE? — Chilló Sarah sin poder contenerse ignorando las miradas curiosas de la gente alrededor de ella y el profundo sonrojo en su rostro, maldiciendo a TODOS y cada uno de sus antepasados una vez más, por ESA particular e irritante razón.

— Lo que escuchaste mujer… los primeros dos no aparecieron mientras jugaban "ajedrez" o "parchís" ¿verdad? — Siguió la anciana ignorando a Sarah boquear estupefacta como un pez fuera del agua. — ¡Bahhh! Deja de boquear Sorcha, es de mal gusto, además muchacha… Ese macho no te va a dejar ir, te mira como si apenas pudiera contenerse de convertirte en abeja reina con un solo zángano rey, además estas perdida chica, ese macho esta como le da la gana — Añadió la mujer mayor agitando su bolso de patchwork que tintineó alegremente como burlándose de ella, mientras Sarah la miraba estupefacta con la boca abierta.

— ¡Bri…Briggid! — Soltó Sarah escandalizada y sintiendo las mejillas ardiendo y conteniendo las ganas de cubrirse el rostro con las manos o mirar escandalizada hacia donde Jareth estaba seguramente lanzándole alguna mirada curiosa y sensual (porque el condenado macho de alguna manera se las arreglaba para ser sensual en TODO lo que hiciera y para su eterna consternación él la afectaba, y eso la irritaba en demasía es decir ¿Dónde estaba el respeto por si misma? Ahhh ya, había desaparecido apenas apareció vistiendo ESOS condenados pantalones de montar MUY apretados… DEMONIOS…estaba pérdida, ¿A quién engañaba?)

Ay si claro… la mujer esta vieja por lo tanto esta ciega y muerta ¿hnn? — Dijo Briggid con un deje sarcástico. — Una vez fui una joven moza rompe corazones muchacha y tú vas a aprender que hay cosas que ni la edad borra, y esta anciana siempre tuvo buen ojo, mi Darrick que en paz descanse podía poner a correr a tu macho cualquier día de la semana, así que si digo que "esta como le da la gana", es que lo está y punto… así procura no traer otro par de bebes en mi ausencia. Solo digo — Añadió la mujer lanzándole una mirada conocedora y dejándola con la boca abierta mientras subía riéndose como una hiena desquiciada al autobús, dejándola allí petrificada.

¿Qué demonios había sido eso, que había sucedido y en qué mundo paralelo o realidad alterna había ido a parar sin notarlo? Porque que Briggid… SU BRIGGID le soltara aquella lluvia de perlas no era normal… ni cosa de todos los días, así que ¿Cómo explicaba lo que acababa de ocurrir? Era lo único que podía pensar Sorcha en ese momento.

— Hnnn… mami…. ¿Si sabes que el bus de la abuela Bri ya se fue verdad? Hace rato… — Dijo Jaden tomando la mano de Sarah, minutos después sacándola de su trance.

Si… si cariño lo siento, mi mente se fue de viaje sin mí — Dijo Sarah mirando a su hijo y cuidándose de no "ver" hacia donde Jareth estaba sensualmente recostado del muro que señalaba la ruta del bus que acababa de partir, atrayendo la atención de todas las mujeres del lugar y para su completa incredulidad la de algunos hombres también.

— Ahora que estás de regreso… ¿Podemos ir a ese salón de juego hermana? — Preguntó Toby emocionado ante la perspectiva de visitar una vez más, un lugar parecido al que había conocido durante su viaje a Loop Head, cuando liberaron las cenizas de su padre.

— Claro chico listo… ¡Fila india tropa, y marchando al auto! — Respondió Sarah riéndose por lo bajo cuando los tres niños de obedecieron de inmediato riéndose como diablillos y avanzando por el lugar bajo las indulgentes y divertidas miradas de los adultos.

— ¿Qué te dijo la sanguinaria mujer que te alteró tanto? — Preguntó Jareth finalmente cuando su curiosidad lo venció (y no era que él no había tratado de escuchar en vano la conversación de las mujeres, pero los susurros eran tan bajos que para su consternación no se les entendía nada)

— ¿heeeem? — Soltó Sarah con los ojos como platos y un monumental sonrojo. — ¡NADA! — Soltó demasiado rápidamente. — Absolutamente nada de nada, por nada — Añadió atropelladamente apurando el paso para alcanzar a los niños que iban prácticamente corriendo.

— Hnnn… ¿nada hem? — Murmuró Jareth inclinando su cabeza hacia un lado mientras seguía a Sarah y a los niños de cerca, notando como las miradas demasiado apreciativas de la mayoría de los hombres que miraban a SU Sarah y dejando ir suficiente magia como para hacerlos "tropezarse" y algunos incluso golpearse "fuerte" contra lo que fuera y dejaran de ver a SU Sarah para atender sus lesiones menores, mientras él por su parte sonreía entre dientes y la seguía de cerca, después de todo él estaba atado de hacer daño alguno a las personas bajo la protección de Sarah, pero eso no incluía al resto del mundo en especial aquellos imberbes que miraban a SU Sarah de ESA manera, y poco importaba que ellos estuvieran "técnicamente" separados… él era un fae egoísta y posesivo y esta mujer era completamente "SUYA" y eso era lo único que importaba.

— Vamos Jareth no te atrases — Dijo Sarah mirándolo por encima de su hombro un momento cruzando sus miradas durante un instante antes de volverse a ver a los niños a los que ambos estaban siguiendo, avanzar riéndose por lo bajo en fila india y sin pausa hacia el auto.

Cuando llegaron al auto, Jareth volvió a leer la publicidad en la cara izquierda del vehículo con atención antes de ayudar a los niños a subir y finalmente subir al auto en el asiento JUNTO a Sarah decidiendo que le preguntaría a Sarah aquella elección de nombre para su negocio luego, por ahora quería relajarse y disfrutar de aquella salida con los niños y ella.

=== I O F ===

— Esa mujer es un demonio — Murmuró Jareth mirando a Sarah contener la risa que podía ver reflejada con claridad en sus ojos verde esmeralda, que le dedicaban una mirada por el espejo antes de mirar el camino.

— Briggid es un amor de mujer, solo tiene un humor… exótico y hay que saberla llevar, además tienes suerte de que ella no aplicara esas prácticas sobre ti apenas te vio Jareth… ella conoce nuestra historia y no es que confíe en ti más que yo — Admitió Sarah sin permitirse sentir pena por la sobra que cruzó la expresión de Jareth, era muy cierto puede que ella lo amara, pero ¿Podía confiar en él? Aun no lo sabía.

— Supongo que me lo merezco — Admitió el a regañadientes, sintiendo el incómodo sentimiento de la vergüenza caer sobre el como una loza de hierro colado.

— Danos tiempo Jareth… — Solo dijo Sarah con calma mientras entraban a la fila de autos que esperaba turno para entrar al estacionamiento del centro comercial.

— ¿Por qué hay tanta gente aquí… tienen una fiesta? — Preguntó Jareth desviando su atención hacia la fila de autos frente a ellos y los que estaban detrás.

— Es un centro comercial Jareth, siempre hay gente entrando y saliendo, en el Día se San Patricio hay mucha más gente que hoy, esto es solo el tráfico "normal" de gente durante los fines de semana, por lo general durante alguna fiesta, el lugar esta tan lleno que es el infierno en la tierra venir a comprar cualquier cosa… sobre todo porque es casi imposible encontrar lugar donde estacionar — Explicó Sarah con calma avanzando hasta el expendedor de tickets, presionando el botón correspondiente y tomando el ticket antes de avanzar, todo aquello bajo la atenta mirada de Jareth que observaba todo con atención, obviamente aprendiendo de las extrañas costumbres de los mortales, pues el solo había tenido contacto extra con su mundo durante su corta "relación" con ella y había mucho que el desconocía y debía aprender para poder mezclarse con el resto con éxito.

— ¿Ese papel tiene alguna utilidad? — Pregunto Jareth viéndola maniobrar el auto por el lugar repleto de autos.

— Con este papel pago el estacionamiento y sin el no puedo sacar mi auto de este lugar, lo que en teoría debería impedir que roben mi Van — Explicó Sarah casi bailando de la alegría al ver un auto saliendo y dejando un puesto libre justo al lado del ascensor, el cual tomó con rapidez, pues no estaba por debajo de nadie quitarle el puesto de estacionamiento a otro cuando el centro comercial estaba lleno como en ese momento.

— Extraño… pero supongo que para ustedes tiene sentido — Dijo Jareth sin comprender aun la razón por la que ella debía pagar por un inútil papel ni como este impediría que alguien robara su vehículo y preguntándose si entre las restricciones de magia que tenía estaba la "debida protección" de vehículos y propiedades… él tendría que estudiar eso a fondo, por ahora observaría y aprendería algo más sobe el mundo en el que SU Sarah y sus hijos vivían.

— Tiene sentido créeme — Aseguró Sarah apagando el motor y guardando el papel dentro de su monedero, antes de volverse a ver a los niños.

— Bien pequeños pitufos, iremos al centro de juegos así que las reglas — Dijo Sarah mirando a sus hijos y a Toby.

— No debemos salir del local — Dijo Toby de inmediato mirándola con seriedad atípica en un niño tan joven.

— No debemos pedir monedas o tickets a otros — Dijo Jaden colaborando con la lista de reglas mientras sonreía con gesto pícaramente culpable, sabiendo que él había hecho eso antes y de allí había nacido aquella regla en particular.

— No debemos ir con extraños y estar siempre a la vista — Dijo Brianna aportando su propia regla después de varios extravíos de su parte.

— Y si alguien quiere ir al sanitario vienen directo hasta mí y nadie más — Añadió Sarah con calma — Muy bien… no tengo que repetir "LA" regla ¿hnn? — agrego lanzándoles una mirada a los tres niños que tuvieron la decencia de sonrojarse de vergüenza.

— ¿Cuál regla? — Preguntó Jareth curioso por la reacción de los tres niños.

— Nada de usar sus "habilidades extras" para ganar en los juegos o influenciar a alguien a irse para ellos poder jugar… tienen que esperar su turno como todo el mundo — Dijo Sarah con calma — Y eso te incluye rey Goblin… — Añadió bajando del auto sin molestarse en ver la mirada ultrajada de Jareth o las risas resignadas de los tres niños.

— heyyy eso no es justo — Respondió el con indignada fluidez logrando que ella lo mirara por segunda vez directamente a los ojos con seriedad.

— Tu mejor que nadie deberías saber, que la vida no es justa Jareth… fuiste tú quien me enseñó esa regla en particular la edad de quince años y luego me la recordaste tres años después — Respondió ella seriamente cerrando la puerta del conductor prácticamente en el guapo rostro del macho fae que la miraba con un deje de clara vergüenza y comprensión mientras apretaba sus labios en una fina línea.

Tras ayudar a bajar a los niños y activar la alama de su bebe de cuatro ruedas y doble tracción, Sarah se adentró al lugar con Jareth avanzando justo a su lado y sin aparente intención de apartarse de ella, trayendo de inmediato a su mente las palabras de Briggid y haciéndola sonrojarse mientras se obligaba no pensar en eso.

Mientras avanzaban por los amplios pasillos llenos de gente que iba y venía, Sarah no pudo evitar observar las diferentes reacciones de hombres, mujeres y niños de todas las edades reaccionar al magnetismo natural de Jareth, pues si de por si sus hijos siempre llamaban la atención a donde iban, Jareth que era un metro noventa y cinco de macho fae, era como un luminoso faro en medio de la multitud y cuando Sarah contó a la cuarta mujer chocar contra una pared (o bote de basura) decidió que tal vez aquella había sido una idea terrible y lamentablemente conforme avanzaban hasta el centro de juegos de videos confirmó sus terribles sospechas, cuando se les empezó a hacer más difícil avanzar entre la marea de "fanáticas" que los rodeaban.

— Media noche, pruebe nuestro nuevo perfume "Media noche" — Escucharon decir a una mujer antes de que lloviera sobre ellos una nube de perfume tan fuerte que le hicieron brotar lagrimas a Sarah y estornudar a Toby incontrolablemente mientras los gemelos lanzaban miradas alarmadas a su madre y cubrirse la nariz de inmediato, buscando una salida entre el mar de gente y el apestoso aroma.

— Por todos los d… duendes del mundo… ¿Qué rayos es eso? — Dijo Jareth furioso lanzándole una mirada oscura a la impulsadora que lo miraba embelesada sosteniendo precariamente una enorme botella de perfume en sus manos ignorando la furiosa mirada de Jareth a favor del resto de él, haciendo que Sarah pusiera los ojos en blanco y bufara, arrepintiéndose de inmediato cuando trago otra bocanada del perfume.

— Están promocionando un nuevo perfume — Dijo Sarah entregándoles a cada niño un amplio pañuelo de los colores preferidos por ellos, antes de volverse hacia la mujer y chascar los dedos cuando esta la ignoró olímpicamente hasta tener su atención. — Chica… rocías de perfume solo a aquellos que te pidan probarlo y no a todo el mundo, mira a mis hijos — Dijo Sarah en tono seco y cargado de tal autoridad que la mujer se volvió a ver a los niños tan rápido que Sarah casi podía jurar que había escuchado los huesos del largo cuello de la impulsadora crujir con aquella repentina acción.

— Lo sientooooo — Dijo la mujer avergonzada al ver los tres pares de ojos llorosos y enrojecidos.

— Ok… solo deja de bañar a la gente con ese… perfume… que por cierto, realmente es muy fuerte, si lo fabrican ustedes deberían de suavizarlo un poco o producirán reacciones alérgicas en masa y una bonita demanda. — Dijo Jareth empujando a Sarah lejos de la mujer maniática con la botella de veneno para los sentidos, sin ver o importarle la expresión afligida de la mujer mientras se alejaba con Sarah y los niños.

— ¿Todo bien pitufillos? — Preguntó Sarah tratando de controlar las ganas de chillar de pánico al sentir las manos de Jareth sobre ella y quitárselas de encima, poco le importaba que estuvieran en lo bajo de su espalda el arco de electricidad instantánea al contacto no era una que pudiera controlar.

— Sip… pero alguien tendrá una diminuta lluvia de escarcha por un rato — Dijo Jaden avergonzado levantando su pañuelo verde hoja con una buena espolvoreada de escarcha tornasol junto a Brianna con su pañuelo rosa en las mismas condiciones dedicándole una mirada miserable junto a Toby.

— Hnnn… con suerte no se darán cuenta o no lo asociara con ustedes, ¿No está el arlequín ese, ofreciendo maquillaje escarchado en este piso? — Dijo Sarah mirando alrededor buscando al horrible payaso que posiblemente había sido protagonista de las pesadillas de los niños de Limerick desde el inicio se su "carrera" y al que ella secretamente comparaba con el "payaso del infierno" de la película "SPAWN"

— Esa "cosa" esta allá — Señaló Jareth hacia el lado opuesto en el que Sarah estaba buscando, señalando con su barbilla hacia donde el hombre disfrazado de "payaso" de terror ofrecía globos a una espantada criatura que parecía a punto de echarse a llorar y lo miraba con enormes ojos marrones y aterrados.

— Terrible — Dijo Sarah viendo a la niña chillar a todo pulmón y esconderse detrás de una apenada y aterrada madre, que sonreía a la fuerza mientras sacaba un puñado de dinero y se lo daba al hombre antes de liberarlo del globo negro con una calavera de pirata en blanco y prácticamente huía en dirección opuesta.

— Eso es perturbador — Señaló Jareth observando todo el drama desplegarse ante ellos.

— Nop, es peor en Halloween… — Dijo Sarah estremeciéndose al recordar como en un toque de "genialidad" y queriendo adecuarse a las temporadas el "arlequín del infierno" alteraba ligeramente su disfraz y maquillaje para hacerlo ver más "terrorífico" (como si lo necesitara) espantando a los niños en masa, pero haciendo el día de los adolescentes y los turistas que pagaban para tomarse fotos con él.

Danú — Silbo Jareth por lo bajo viendo sin mucho problema a lo que ella se refería.

— Scoth Kelly se orino de terror el año pasado cuando chocó con él en Halloween — Dijo Jaden en tono de gravedad pero sin poder ocultar la risa en sus palabras.

Jaden — Siseó Sarah en tono autoritario haciéndolo pararse firme mirarla avergonzado. — Te recuerdo que Scoth buscaba TU regalo de cumpleaños cuando el infortunado accidente ocurrió — Dijo Sarah dedicándole una mirada penetrante.

— Seeep… ¿Lo siento? — Dijo dedicándole una mirada de perro apaleado.

— Bien… pero deja de hacer eso, Scoth es tu amigo ¿Estamos? — Dijo Sarah conteniendo las ganas de reírse ante la reacción de su hijo al regaño.

— Si mamá… lo siento — Dijo Jaden asintiendo con un deje de gravedad que en un niño de su edad resultaba extraño y muy gracioso de ver, pues parecía estar imitando a algún anciano y no teniendo una reacción espontánea sobre ese tema en particular.

— Bien… ahora en marcha niños, antes de que la marea regrese a tratar de sacarnos el relleno — Dijo Sarah lanzando una mirada a la marea de gente que los rodeaba.

— ¡El relleno no, el relleno no!... aun lo necesitamos — Chilló Brianna escandalizada abrazándose así misma protectoramente mirando alrededor con los ojos como platos buscando a alguien que quisiera "sacarle el relleno" mientras Jared, Jaden Toby y Sarah se reían de buena gana.

=== I O F ===

¿En que había estado pensando?... hugggg era obvio que NO había estado pensando mucho — Decidió Sarah mirando con una mezcla de consternación e incredulidad a Jareth firmar… FIRMAR otro autógrafo a una de las fanáticas locas que le habían salido al paso, creyendo que el condenado macho fae era una estrella de Rock en algún lado del mundo y el siendo pues "él" no había hecho más que sonreír encantado con la atención recibida y había firmado la primera condenada camiseta y ahora a donde iban le salía una "fanática loca" y Sarah ya estaba empezando a cabrearse, no por celos JAMAS por celos… ella solo estaba irritada por que la salida con los niños estaba arruinándose con tanta gente fluctuando alrededor de ellos.

Sarah ya podía ver a Brianna empezar a sonrojarse de furia cada vez que alguna mujer le impedía acercarse a su padre y eso nunca era nada bueno, Brianna era una niña dulce y obediente, pero era una princesa fae de los diminutos pies a la cabeza y este era SU padre y solo lo compartiría con un número REDUCIDO de personas y era obvio que esas mujeres NO estaban en su lista mental, por lo que aquella era una bomba a punto de estallar y lamentablemente no podían darse el lujo de que Brianna convirtiera en rana a la sucia "resbalosa" que tenía las manos sobre el condenado rey goblin en ese momento, al que sentía ganas de abofetear un par de veces (pero NO por celos, JAMAS por CELOS) y enviarlo directo a su polvoriento castillo infestado de gallinas negras y goblins borrachos.

Ya basta… — Dijo Sarah poniéndose frente a la siguiente mujer que venía bajándose el escote de por si peligrosamente bajo, mirando a Jareth con ojos depredadores fijos en él, aparentemente con toda la intención de que Jareth le autografiara un pecho, antes de mirarla a ella con un deje de frustración y falsa importancia.

— ¿Y quién eres tú para impedirme acercarme a ese pedazo de hombre? — Dijo la pelirroja mirando a Sarah delos pies a la cabeza con un claro deje de desdén.

— No quieres saberlo querida créeme, ahora les voy a agradecer a todas que se retiren, realmente están arruinando nuestra salida familiar y eso está empezando a irritar a mis hijos y a mí — Dijo Sarah mirando a la mujer pelirroja de bote con digna calma.

— Papiiiii vamos a jugar jockey de mesa con Ginny ¿siiiiii? — Dijo Brianna de inmediato agarrando a Jareth de la mano sin intenciones de dejarlo ir muy pronto y lanzándole una mirada altanera a la condenada pelirroja de frasco que la miró perpleja ante la furia concentrada en la mirada de Brianna.

— Claro cariño… señoras fue un pacer pero realmente deseo que me den espacio para compartir con mi familia — Dijo Jareth extendiendo casualmente su mano, dedicándole una mirada de advertencia a Sarah antes de tomar la mano de ella en la suya y arrastrarla con él y Brianna hasta la mesa de juegos, mientras las atónitas y decepcionadas mujeres se dispersaban murmurando por lo bajo y lanzándole miradas de profunda envidia a Sarah.

— Ya puedes soltarme Jareth — Dijo Sarah tensa en su agarre lanzándole una mirada irritada conteniendo las ganas de soltarse de el de un tirón y golpearlo con su cartera "varias veces" (preferiblemente hasta desmayarlo y no recordar su propio nombre) Todo aquel asunto era SU culpa, ¿No podía verse menos… "EL"? es decir nada le costaba tratar de pasar desapercibido, realmente no era necesario que llamara la atención de todo el lugar o ¿sí? Apenas aquel pensamiento termino de formarse en su mente Sarah sintió la urgente necesidad de estrellar su rostro contra la palma abierta de su mano (varias, MUCHAS veces) y gemir.

Ahora podía confirmar que definitivamente NO estaba pensando para nada este era EL rey GOBLIN, parrandero, arrogante, el alma de las fiestas… por supuesto que no podía atravesar la calle sin llamar la atención de alguna manera… Dios aquel no era su día.

Ahhh pero estamos en una salida familiar querida — Dijo Jareth guiñándole el ojo pícaramente y aun así obligándose a dejar ir su mano.

— Llamaré a Briggid para que me de ese lindo resumen que te dio hoy querido — Dijo Sarah en tono empalagoso haciéndolo palidecer, mientras ella le dedicaba una enorme sonrisa y caminaba hacia donde Jaden y Toby le hacían señas llamándola.

— Esa sanguinaria y malvada anciana… — Murmuró Jareth conteniendo un temblor y dejándose arrastrar por su hija al juego que quería compartir con el de buena gana.

=== I O F ===

— Bien… vamos a la pastelería a echar un ojo, buscar algunos dulces y luego vamos a casa… al final ¿Que será hoy, noche de pizza, de hamburguesas, de hot dogs o de pastelitos de jamón y queso o carne? — Dijo Sarah dándoles más de donde elegir teniendo en cuenta que era el primer día del fin de Semana que Jareth compartía con ellos, mientras miraba por el espejo del retrovisor a los niños unir sus cabezas en "conferencia" y luego mirando a Jareth que compartía con ella una mirada de genuina diversión ante las acciones "cómplices" de los tres niños.

Pizza — Soltaron los tres finalmente mirándola con los ojos brillantes de entusiasmo.

— Bien… haremos pizza para la cena —Aprobó Sarah preguntándose como se tomaría Jareth su introducción a la cocina… una cosa si era segura ella estaba tentando su suerte y lo sabía muy bien, pero ¿Cómo resistirse a la tentación a ESA tentación en particular? Era imposible, estaba perdida y hasta Briggid lo sabía. Demonios Pensó resignada mas no dispuesta a entregar sus armas y rendirse sin al menos dar pelea y conteniendo las ganas de hundir su rostro en el volante y gemir.

— ¿Siempre son así las salidas? — Pregunto Jareth curioso, mientras los niños susurraban entre ellos y les lanzaban miradas disimuladas.

— Si obviamos a las fanáticas locas, el robo de premios, la locura del juego de pelea, el juego de baile, la locura del karaoke, el cazador de modelos y la necesidad de llamar a seguridad para ayudarte a salir del sanitario y rescatarte de una violación en masa contigo de victima… si es muy normal — Dijo Sarah sin poder contener la risa mientras Jareth se iba hundiendo más y más bajo su nube negra conforme ella iba añadiendo cosas a la lista.

— No tuve nada que ver con el robo de premios, yo entregue los papelitos coloridos y el hombre me dio ese premio ¿Cómo podía saber que ese necesitaba más papelitos? "el" me lo dio, nunca toque el juego de pelea, así que supongo que mi energía sobrecargo el aparato y bueno "lluvia de papelitos", el juego de baile fue divertido aunque no me esperaba ese agarrón sorpresa a mi…persona, no dijiste nada de no poder cantar en los juegos, no sé porque este "caza talento" nos persiguió por todo el condenado lugar y me niego a comentar sobre lo último… uno debería poder atender esos "asuntos" sin tener que sufrir semejante bochorno — Dijo Jareth levantando su barbilla tercamente negándose a mirarla mientras Sarah estallaba en carcajadas y el bufaba indignado.

— Ohhh Jareth… disculpa… pero… es muy, MUY gracioso… además no es que fuera tan malo — Decía Sarah apartándose las lágrimas de risa mientras le llegaba el turno de pasar por la taquilla que leería el código de barras de su ticket previamente cancelado para permitirle salir del estacionamiento del centro comercial y seguir su camino.

— Me alegro que alguien lo disfrutara porque yo no… definitivamente no — Dijo Jareth cruzándose de brazos en un gesto de indignación que solo la hizo reír con más fuerza.

— Oh vamos, no seas gruñón eres el rey Goblin tu deberías de ver la gracia de todo esto… aunque yo diría que fue… justicia divina — Dijo Sarah sonriéndole con sinceridad y desarmándolo de inmediato, cuando se encontró devolviéndole la sonrisa y solo el sonido del auto detrás de ellos los hizo reaccionar y el momento se perdió mientras Sarah se concentraba en maniobrar el auto sin percatarse de las tres miradas que habían presenciado todo el intercambio, mientras sonreían en silencio entre ellos y seguían planeando su complot en susurros muy bajos.

=== I O F ===

Jesus, Maria y Jose — Soltó Jane por lo bajo al ver al exquisito hombre ingresar a la pastelería junto a su jefa y a los niños, mirándolo fijamente y estudiando a los niños y a él de inmediato — Jefa… con razón — Dijo Jane mirando a Jareth de los pies a la rubia cabeza.

— ¿Con razón que Jane? — Preguntó Margot deteniéndose en seco al contemplar su línea de visión — Cristo crucificado… — Murmuró perpleja.

— Hey chicas, este es Jareth el padre de mis niños, Jareth esta es Jane O'Rouke y Margot Mckenzie. — Dijo Sarah presentándolos y tratando de no regañar a sus empeladas por mirar al macho fae, como el bombón que el condenado era (y ella podía admitirlo sin vergüenza pues negarlo sería aún peor en este caso) — ¿Y bien, como esta todo por aquí? — Añadió con un deje de autoridad cuando sus dos empleadas fallaron en reaccionar.

— Ohhh este, mucho gusto — Dijo Jane atropelladamente antes de desviar su mirada hacia los niños. — Hey chicos, Burke esta rellenando bombitas, si lo piden con educación y esos ojazos estoy segura que les dejara tomar una cada uno, con autorización de su madre… y de su padre… ¿de sus padres? — Añadió mirando a los niños y luego a Sarah.

— Vayan con Marge — Dijo Sarah viendo a la pobre Margot en pleno corto circuito inducido por las feromonas Fae de Jareth y dedicándole una mirada acusadora que el solo respondió levantando sus manos enguantadas con expresión demasiado inocente para creerle. — Bien Jane ¿Qué incendios hay que apagar? — Añadió Sarah dedicándole una última mirada de advertencia a Jareth.

Quien con un elegante y sensual encogimiento de hombros (que corto el aliento de una cliente que leía el periódico mientras esperaba su café junto a la máquina de expreso haciéndola hiperventilar mientras lo veía y se abanicaba con su periódico olvidando por completo la lectura a favor del panorama frente a ella) se dedicó a pasear frente a los exhibidores mientras escuchaba a Sarah y a su empelada discutir sobre algún cliente conflictivo y como solucionar las diferentes demandas sin magia, y sin que corriera la sangre por el Rio Shannon (lo cual para él era un milagro)

Jareth observó el lugar, bien iluminado con exhibidores de acero inoxidable empotrados en madera de pino blanco y planchas gruesas de limpio vidrio de alta resistencia que exhibían como obras de arte los distintos postres creados con dedicada maestría, y estaba seguro que sabían tan bien como se veían, SU Sarah no vendería en su negocio nada de baja calidad, además ella había sido siempre una joven muy dedicada cuando se proponía lograr algo y era obvio para el que aquel lugar había recibido mucho amor y dedicación de parte de SU Sarah, ella tal vez no podía percibirlo pero la magia estaba muy presente en aquel lugar y había mucho "amor" en esa magia, Sarah amaba aquel lugar y el podía ver muy bien porque, aquel lugar se había convertido en el pilar de su nueva vida cuando él había destruido a la hermosa joven que había sido.

Jareth se volvió a mirar a Sarah y su corazón se comprimió dolorosamente al verla inclinarse sobre un libro frunciendo el entrecejo antes de anotar algo y echar la cabeza atrás y reír a carcajadas cantarinas que atraían la atención de sus clientes dentro y fuera del local, sin que ella lo notara realmente enfrascada en su conversación con su empleada (Jyn, Jain, o como fuera que se llamara) frunciendo el entrecejo al ver a los hombres dedicarle una mirada apreciativa y conteniéndose se hacer nada allí, aquel lugar estaba sintonizado con Sarah de tal forma que cualquier diminuta cosa que hiciera ella lo percibiría y se metería en problemas (y el no podía darse el lujo de meterse en problemas con ella) además algo le había quedado claro aquel día, Sarah había hecho una vida, una donde "el" no estaba y no era necesaria su presencia y Jareth encontraba que el necesitaba pertenecer a esa vida que ella había creado para ella, sus hijos y ahora el joven Toby, el necesitaba como el aire que respiraba estar allí, junto a ella junto a ellos.

=== I O F ===

En el Underground, en la habitación del rey Goblin el hermoso, intrincado y significativo espejo que allí se encontraba dio un ligero zumbido bajo y la lechuza macho albina echó a volar rodeando a la hembra y a los pichones haciendo retroceder a la serpiente antes de posarse nuevamente unos centímetros más cerca del extremo donde la hembra empujaba ligeramente el nido con los pichones lejos del avaricioso reptil. Y en el laberinto un nuevo juego de planchas se solidificaba en el camino en construcción donde al final podía verse la colina y un espejo erigido en ella con un hombre vestido con ropas extrañas observando, siempre observando las imágenes siempre cambiantes del espejo, empuñando un tubo de labial rojo olvidado y un relicario de oro con extrema delicadeza.

Continuara…

N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.

N.A. 2: Antes que nada debo darles las gracias a todas aquellas fieles lectoras que han sido pacientes y comprensivas, y han esperado por esta actualización realmente no esperaba tardarme tanto en actualizar, espero que cumpla las expectativas, me ha costado mucho terminar este cap. mi horario de trabajo es tan duro que incluso los sábados estoy trabajando, como ya había compartido alguna vez mi pc murió y con ella el resto de los caps que finalizaban este fic y ahora estoy reescribiéndolos desde "0" con la sola ayuda de mi memoria y con mi apretado horario y otras obligaciones como madre y esposa, gracias por ser pacientes y seguir allí estaré tratando de actualizar, mas por ahora no puedo prometerles una fecha fija pues estoy muy complicada con el tiempo. Una vez más gracias por su apoyo y paciencia.

Atte.

Yo