Los personajes no me pertenecen son Shinobu Ohtaka, solo algunos personajes son mio junto con la historia.

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Ese dia era excelente a pesar del calor infernal de Sindria lo aminoreaba con la brisa del viento, como siempre el lugar era armonioso en el pueblo. Tanto los turistas como los ciudadanos, de esa forma transcurrio esa tarde, excepto para cierto visir que ahora desaba cambiar el tiempo atras y a verse ofrecido a semejante locura.

El albino se encontraba en el pasto del jardin del palacio, tenia a la vista sus cabellos debido al dolor de que cabeza, tendria quizas dos horas de a ver dejado a los chicos ir a que se bañaran y se vistieran, faltaba poco para que anocheciera pues daria comienzo a una fiesta para dar la noticia que habia un heredero al trono. Aladdin, Morgiana y Alibaba habian decidido acomparñarlos al pueblo, entre ellos iba Titus. Cabe decir que los chicos estaban admirados por todo y cada uno de los puestos, claro hasta que un mal comentario de Aladdin al Magi de Reim provoco una riña en la cual Yuki el hijo de Muu termino involucrado, se cargaron dos casas, cuatro puestos y una carreta. Se metio para separarlos pero como costal de papas termino enfrascado en los puñetazos del niño fanalis y con los dos más jovenes Magis, si no fuera por el Principe Ryuutaro y Morgiana las cosas no se hubieran calmado. Nunca habia tenido problemas en cuidar a unos niños, ya ni cuando era de Kikiriku.

- "Ya deben estar listos" -Pensaba mientras sentaba, nunca se hubiera permitido verse asi con la ropa sucia y rota por mucho tiempo, pero no se sentia bien como para ir a su habitacion para cambiarse preferia verificar que no hubiera otro INICIDENTE y ya con más calma lo haria.

- ¿Ja'far-san?... -

El albino llevo una de sus manos a su frente para no contestar mal, tranquilizandose y poniendo su mejor cara, volteo para ver a la persona que le dirigia la palabra, se quedo con las palabras en la boca al contemplar a la muchacha tan bonita que estaba al frente de el, el rubor fuerte que cubria en su rostro lo decia todo, sus cabellos rojos y risados eran decorados con una diadema de perlas doradas, la ropa que traia puesta era la que las jovencitas se ponian para los festivales, se removia inquieta en su lugar quiza por que la ropa que traia puesta dejaba sus piernas totalmente expuesta y el abdomen que aunque no tenia curvas pronunciadas quizas por estar desarrollandose con el pasar de los años, nego con la cabeza pues su mente se estaba desviando a lo que queria hacer.

- Pronto comenzara el festival, si es que quieres ayudar a entregar flores -Sentia verguenza en pensar asi, por un momento se sintio como Sinbad pero no podia apartar su mirada en la persona frente a el- O disfrutar el festival con los demas -Sin duda empezo a sentir seca su garganta.

-Junto sus manos mientras cerraba sus piernas, su rostro pintado de la verguenza de estar vestido asi lo tenia inquieto- Este... -La incomodidad era mucha pero si no aclaraba la situacion el otro no se daria cuenta- Las demas mujeres del palacio se llevaron a Ryuu-Oniichan arrastras al saber que es hijo del Rey Sinbad y... -Su rostro estaba tan rojo de la pena, no iba a llorar pues aquellas mujeres lo habian aterrado sin duda alguna- A Yuki-niisan y a mi nos dijeron que debiamos vestir asi... - Su voz se fue apagando por la insistente mirada.

-Abrio los ojos perplejos prestandole atención a sus palabras, viendo mejor reconocio al hijo de el primer principe- ¿M-Makoto-san?, ¡Le conseguire otras ropas! -Se levanto de prisa para tomar la mano del menor, mierda si Kouen se enteraba de eso estaban muertos, ¿Que estaban pensando?.

-Al sentir la calidez de la mano del visir se sonrojo levemente- No se preocupe, solo que es triste que pensaran que nuestras ropas fueran lo màs hermosas para la ocasiòn, se emocionaron demàs al notar que resaltaramos mas con estas prendas -Temia que las muchachas fueran castigadas por eso.

El albino no dejo de caminar hasta dar vuelta en cierto pasillo, se le escapo una sonrisa al notar en las palabras del niño la preocupaciòn por las chcias pero se debia considerar su imprudencia, era bueno que el muchacho fuera a buscarlo antes a el, si alguien del imperio Kou lo viera vestido de esa forma, sin duda lo tomaria como una ofensa. En una de las ultimas habitaciones se acerco sin soltar a la persona que necesitaba un cambio urgente de ropa, abrio la puerta dejando ver que la habitacion era alumbrada de forma leve apenas por los pocos rayos del sol, varias prendas de las mejores telas era lo que abundaba en el lugar, esta vez soltando al chico, de inmediato se puso a buscar prendas que represantaran a dicho imperio y que acordarian mejor en su persona.

- Debes tranquilizarte, aun asi pudiera que tu padre y tu tio, lo tomen como una falta de respeto a tu persona -Encontro unos pantalones color negro muy parecidos a los del cuarto principe imperial, asi que de inmediato empezo a buscar otra prenda- Asi que. si eres tan amable de quitarte esas prendas y ponerte esto, por favor -Ahora solo le faltaba la parte de arriba y una cinta.

Ja'far no entendia como diantres estaba el lugar tan desordenado, asi que se inclino màs al frente al monticulo de la ropa donde tenia el presentimiento que estaba lo que necesitaba, sin percartarse que sus palabras hicieron sonrojar de sobre manera al niño. Sin màs Makoto cerro la puerta y comenzo a quitarse las pocas prendas que de por si, apenas cubrian lo esencial, tomo el pantalon que el visir saco y se lo puso, hubiera estado bien si no le quedara tan largo pues no era muy alto.

- ¡Al fin! -Rapido se acerco a el-

El pecoso le coloco la prenda de color vino y otro accesorio, le ato un lazo negro para que se sostuvieran las prendas, una vez listo, termino por quitarle la diadema y recorger un poco de ese cabello risado, con el tocado que alguna vez vio usar en el cuarto principe, hizo que se pusiera aquellos zapatos que hacia conjunto, al alejarse del niño pudo apreciar como que le quedaban esas ropas. Sin duda Makoto era hijo del Primer Principe Kouen, aunque quizas sus rasgos eran más suaves por ser más joven pero el tono del cabello y la mirada, eran de su padre, lo que mantenia en armonia y diferenciaba un poco, eran aquellos ojos, la calidez de color rojos sin duda era algo que tenia en comun con sus hermanos, esos ojos eran lo que más destacaban en Seth. Comenzo a ver los detalles de ese pantalon.

- Sin duda eres parte de la familia real Ren -Vio como el chico le veia con confusion- Aunque se nota la diferencia en tus ojos y forma der ser, son totalmente a los de Seth. Puedo notar que fuiste criado con mucho amor y amabilidad..

Quizas Ja'far no se habia dado cuenta, que aquellas palabras tendrian un gran impacto en el pequeño, despues de todo estaba muy reciente de la persona quien le dio la vida, su ausencia aunque no lo parecia lo tenia muy presente. Aun asi el albino era totalmente sincero con el chico, asi como la persona que le dio la vida, lo fue alguna vez con el.

- Eres una persona amable, el siempre vio por nosotros hasta el final -Sentia como sus ojos picaban- Dare lo mejor de mi, como mi madre lo hizo por mi...

El albino solo atino a acariciar la cabeza del niño mientras algunas lagrimas a este se le habian escapado, aquella caricia se sentia muy bien. Y sin saberlo un hilo rojo resplandecio desde el dedo anular de Ja'far y conectar con el de Makoto. Sin saber que tomaria un largo camino para el lazo que los habia atado, los juntara, de forma permanente.

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En una de las habitaciones, si mal no se equivoca era en la que suele quedarse Aladdin con sus demas amigos, despues de la traumatica experiencia de quedar a merced de la servidrumbre femenina, jamas olvidaria el pavor que sintio cuando se negaba a usar aquellas ropas, bueno el tambien de casi destruir la habitacion al ver que fue separados de su hermano mayor y el menor no ayudo.

- "Tratare de mantener mis distancia con esas locas" -Pensaba mientras se colocaba el antifaz.

Salio hacia el pasillo y camino con tranquilidad, caracterisitca de el, puede que no fuera tan dificil encontrar de a sus hermanos pero no conocia aun muy bien el lugar, al principio sintio una profunda verguenza al tener que llevar ese tipo de prenda pero despues de un rato se le olvido, despues de a unos cuantos pasos una sirvienta se acerco a el, para su desgracia, se puso tan tenso como una piedra al tenerla tan cerca.

- Cariño, yo se que no estes acostumbrada pero toma -Le entrego una canasto grande con flores, en forma de collar- A la gente se les da, en señal de bienvenida y celebracion.

Y asi como de rapido aparecio esta mujer se fue apurada, el chico se dio cuenta que no todas estaban tan mal de la cabeza, no evito el suspiro que escapo de sus labios, debido que de nueva cuenta lo confundian con una chica, sin más lamentaciones, se dispuso a salir del lugar. Se coloco el canasto en la cabeza para mayor facilidad, solo esquivaba a las personas que llevaban enormes barriles, platos de comida, encuanto llego al centro donde ya habia mucha gente, empezo a observar como algunas mujeres más grandes que el, les colocaban los arreglos a las personas.

Su estatura no le permitiria hacerlo de forma correcta, asi que se detenia enfrente de las personas que veia que no tenia uno, estas solo exclamaban: "¡Que linda niña", asi seguia su camino, claro con un gran sonrojo en su rostro, ya despues de un rato se quito el canasto de la cabeza y noto que solo quedaban tres en total, sin más los saco y una chica que iba vestida igual paso, le comento que se lo llevaria. No veia a Ryuutaro ni a Makoto por ningun lado pero si vio a lo lejos cierta cabella larga, atada en una trenza. Sin más se acerco a ellos, al obtener su atencion, de puntas les coloco los arreglos, primero a Morgiana, Alibaba y por ultimo Aladdin.

- Gracias Onee-san -Un sonrojo surco por su rostro.

- Ammm... Soy yo Aladdin.. -Se quito al antifaz y arqueaba una de sus cejas.

En ese momento el pequeño Magi se desconecto por completo de su cerebro, quizas Yuki era un chico pero era demasiado bonito, cabello rojo pero un con tono magneta, caracteristo de los fanalis, incluso aquel rasgo de sus ojos, el accesorio que tenia en su cabeza hacia que aquel par de ojos rojos resaltaran de forma fuerte, aquella ropa que dejaba mostrar los aributos con los cuales habia sido más bendecido que eran las piernas, antes de que el precoz Magi cometiera la estupidez de abalanzarse al contrario fue sostenido por Morgiana.

- Conseguire ropa adecuada -Miro por un momento al rubio- Alibaba-san, cuida de que nadie del imperio Reim lo vea.

Sin más que decir la fanalis se fue y se llevaba arrastras, encontra de su voluntad al pequeño Magi el cual, alzaba sus brazos hacia el chico que sin saber lo habia flechado, quedando solo el chico y Alibaba. Aunque tambien el rubio habia quedado idiotizado, fue un poco más discreto, claro si ser discreto es tratar de ocultar su sonrojo y nerviosismo.

- Podemos ir más atras, para ser más sincero en los jardines traseros.. -Señalo al frente de ellos.

Ambos caminaron a la direccion señalada por el rubio, quizas habia caido un silencio pero no incomodo entre ellos, ya que despues de todo Yuki habia tratado más a Aladdin e incluso a la propia Morgiana, el exprincipe de Balbad estaba tratando de idear algun tema para conversar con el chico ya que no sabria cuanto tiempo le tomaria a su amiga para encontrar algo de ropa, pues debido a la fiesta lo más seguro es que las habitaciones donde estaba su objetivo estaria completo desordenado y si supiera que no se equivocaba.

- ¿Tu eres Alibaba Saluja?, ¿El tercer principe de Balbad? -Miro al rubio.

Quedaron enfrente de un estanque gingante de forma cuadrada, se veia reflejado diferentes peces y aunque era algo que los otros dos ignoraban, interrumpio los pensamientos del otro, debido al a sombro.

- P-Por supuesto -Rasco su nuca por la incomodidad- Aunque ahora ese titulo ya no exista...

Era un tema delicado para Alibaba, sin embargo esa no era la intencion del contrario.

- No lo decia por eso precisamente -Dirigio su mirada al cielo- Lo conoci hace mucho tiempo tenia seis años, es que te pareces a el.

Por inercia y rapidez Alibaba llevo sus manos para cubrir su cuernito que heredo de su progenitor, cosa que Yuki si vio al voltear a verlo, termino riendose haciendo que que el rubio se sonrojora por la verguenza.

- N-No era eso -Decia mientras negaba con sus manos, su risa se habia calmado-

"Puede no he convivido mucho contigo pero puedo notar que eres muy bueno, en cierta forma eso sucedio con tu padre aunque en ese entonces fueron circunstancias distintas, aparte tus ojos y tu rostro me imagino que los sacaste de tu madre, aunque sin que te ofendas ese cabello rubio y tu peculiar cuerno si los sacaste de el. Pero sin importar que ese titulo o las cosas en Balbad sean distintas actualmente, hiciste todo lo que pudiste y estuvo en tus manos, no deberias mortificarte más por lo que paso. Se que más adelante podras ayudar de nuevo al lugar donde creciste."

Al final Yuki al sentir la mirada fija de Alibaba, termino enredandose con lo que queria decir, termino poniendose un poco nervioso, sin saber que el otro estaba conmocionado, no negaria que ultimamente no dejaba de pensar en lo que pasaria, ya que tenia poco lo sucedido en Magnostad, las palabras de Yuki enrealidad si habian logrado a pasiguar aunque solo fuera un poco la tormenta de emociones que dentro tenia, cuando quizo agradecerle vio como estornudo.

- Sindria se caracteristica por ser un lugar caluroso, incluso de noche. De todas formas, vamos a buscar a Mor, esta haciendo un poco de aire y lo de menos es que te resfries.

Cuando pensaba tomar del brazo del chico, para llevarlo adentro este se aparto.

- Prefiero buscar a mis hermanos, en especial a Makoto. Suele asustarse con facilidad.

Cuando pensaba tomar rumbo al palacio, el cielo termino de oscureserse, Alibaba ya iba detras del chico pero el sonido de tambores, comenzaron arretumbar, risas y el sonido de otros instrumentos. Ya habia comenzado la fiesta.

. Seria más facil buscarlos en la fiesta, no estoy muy seguro de donde podra estar Makoto, sin embargo de Ryuutaro puede que este con Sinbad.

Pero al no obtener respuesta pudo notar como el chiquillo enfrente de el se movia inquieto, primero fueron sus pies, despues termino retrocediendo en cuanto empezo a bailar, dejandolo con la mandibula totalmente abierta, es como si el chico volara a cada salto y pirueta, al ritmo que iba de los tambores. Por un momento le hizo recordar a la primera persona que vio denselvolverse asi, fue a Morgiana. Aunque esto, estaba a otro nivel, parece como si Yuki hubiera entrado en un transe, pues quebraba la cintura, movia con sincronia sus manos y expresaba lo que sentia y a su vez transmitia con su cuerpo la musica que escuchaba. Habia olvidado por completo que necesitaba allar a sus hermanos. Alibaba solo podia deleitarse con la danza del más joven, por que sin duda seria algo que se arrepenteria. Claro hasta que noto que este no se daba cuenta, que solo unos pasos más atras y caeria en el estanque.

- ¡Yuki!

Cuando se quizo dar cuenta corrio hacia el y lo jalo contra su cuerpo, para su colmo cuando quizo frenar por la velocidad y el impulso, resbalo hacia atras callendo ambos. Estaban absortos en los ojos de cada uno, sus respiraciones agitadas, Alibaba porque no queria que el otro cayera al agua y terminara por enfermarse. Yuki por la danza que hizo, Despues de asimilar lo ocurrido y que estaba sentado encima del ex principe Saluja, su rostro cruzo por todas las tonalidades de rojo debido a la verguenza y se levanto.

- ¡Perdoname! -Grito- Y-Yo... - Se encongia cada vez más- C-Cuando escucho melodias. no puedo evitar que entren en mi mente y-y

Alibaba sintio una inmensa ternura, el chico junto con sus hermanos acaban de pasar por una situación muy dura, de los tres fue el más serio menos con Aladdin, verlo más tranquilo y relajado, era buena señal, sin más se levanto.

- No estoy juzgandote, cuando estoy inquieto o pasando por momentos dificiles, tiendo a leer libros de economia.. -Comenzo a quitarse su toga para enredarlo a modo de bufanda en el cuello del menor.- Tambien practico con mi espada, en cierta forma me trae gratos recuerdos, si bailar aparte de entrenar, te ayuda y te hace sentir en paz contigo mismo, no deberias dejar de hacerlo -De esa forma tomo del brazo al chico y lo jalo al palacio.

Cabe decir que esas palabras se internaron suavente en su pecho, la primera persona que se lo dijo fue su progenitor, asi que entoces... ¿Que diferenciaba de Alibaba?, por que su corazon golpeaba contra su pecho, no era esta vez por entregarse y a verse perdido en el sonido de la flauta y lo tambores. Tambien el aroma en la prenda del otro se filtraba, suavemente en sus pulmones. Sin percartarse de ese lazo rojo que se acaba de atar de su dedo anular, al del rubio. Y dejarse guiar por el sin ya poner tanta resistencia,

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Nunca se imagino tener que esconderse, era la quinta vez que cambiaba de habitación y lo hacia pasando por las ventanas, teniendo mucho cuidado. Odiaba admitirlo pero tanta atencion comenzaba a sofocarlo, nunca creyo en su vida ser hijo de Sinbad le trairia tantas complicaciones. Aun que era obvio, Sinbad fue el primero en conquistar un Dijin a los 14 años, comenzo con un gran negocio, para despues hacer reino en tan solo una genereacion, Siendo el rey y actual gobernante.

Y por ende al ser su hijo, lo volvia el primer heredo a Sindria, volviendolo en el Principe. No queria eso, su deseo más profundo era estar con sus hermanos menores, en su vida en verdad, en su vida jamas imagino creer que tenian padres distintos, cuando su progenitor enfermo, fue muy directo con el a eso, tampoco le dio nombres y le advierto que, aunque muriera y Yunan se los llevara. El Magi errante no se podria hacer cargo de ellos. Le dijo que podian criarse sin problemas, sabian como desenvolverse para trabajar. Pero la mirada de cansancio y profunda preocupacion lo dejo callado, si esa era la desicion de el, la aceptaria, no queria hacerlo sufrir más, de lo que ya su cuerpo lo demostraba.

Lo entiendo cuando Yunan los protegio, lo entendio de cuanto soporto Seth, su madre, que resistio hasta verse trasportado, no pudo hacer nada para protegerlo y no podia seguir asi, el dolor estaba ahi pero no pudo llorar, odiaba eso. Solo esperaba no perder el contacto con sus hermanos y ver la forma, de que por los visto los reinos no se vieran afectados. Tenia que aprender de forma rapido todo a su al rededor, ya que habia muchas cosas que ignoraba.

Al ver que movian la manija de la puerta, no lo penso de nuevo, esta vez se arrojo por la ventana y esperaba aterrizar, sin matarse en el suelo, dejo sus ojos cerrados pero al no sentir el impacto, abrio sus ojos sorprendido, al ver que era sostenido.

- No deberias ser tan imprudente, por muy desesperado que estes -Termino por bajarlo con cuidado y de paso, levantar su abanico que dejo caer.

- No fue mi intencion... -Se puso tan palido que creia desmayarse, pudo a verlo lastimado.

Con su mano lo detuvo para que se calmara. - Relajate, que despues de todo solo estoy como invitado, joven principe.

En verdad Ryuutaro tenia que empezar a ver más entorno, Koumei Ren no se habia molestado pero podia notar con obviedad que el adolecente, se estaba practicamente mueriendo de nervios aun cambio tan abrupto.

- Haz crecido lo sufciente, sin duda Seth estaria muy orgulloso de ti... -Comenzo a caminar despacio.- Se nota que has sido un buen hermano mayor para ellos

Absorto por sus palabras, lo siguio de inmediato.

- ¿Como sabes de el? -Miraba a ese rostro serio- ¿Yo ya habia nacido para ese entonces?

Llegaron cerca donde habia un banco de piedra, Koumei fue el primero en sentarse y despues le seguio un ansioso Ryuutaro, el segundo principe suavizo su gesto.

- Eras un bebe, faltaba poco para que cumplieras el año. De echo Yuki eran un recien nacido, quizas tendria unos dos meses...

Y de esa forma termino Koumei relatando como conosio a Seth, el chico no entendia porque el contrario le contaba todo esto pero lo agradecia, estaba sabiendo al fin, una parte de la historia, se sorprendio un poco al saber que la persona enfrente de el, tenia un cargo importante pero sobretodo que era el tio de su hermano, preguntaba una que otra y el otro habia algunas que podia responder, como otras no podia. El chico se sentia más comodo, sin lugar a dudas se encontraba más relajado.

- No pense que fuera tan inquieto, debi causar muchas problemas a mi ma... Papá -Se corrijio- Aunque ahora no es tan diferente como en aquel entonces, no pude salvarlo...

Ryuutaro cargaba con un peso muy grande sobre sus hombros, su alma estaba herida. Koumei solo se limito a observarlo, quien diria que ese lindo bebe que lo perseguia todos lados, estaria en ese estado, el cual no lo culpaba.

- Muchas veces la vida nos depara muchas cosas, cargar solo con algo que no nos corresponda del todo es injusto. Para todo hay tiempo y para conseguirlo se necesita paciencia y dedicación. Ya que para enfrentar este tipo de problemas, no lo haces completamente solo, siempre habra personas que te prestaran su fuerza, poder y conocimiento y llegar a nuestros objetivos.

El chico vio sorprendido al mayor, si el tan solo supiera que esas palabras, eran el recuerdo de una persona muy importante, el cual le habia dicho eso.

- G-Gracias -Dijo de forma timida, mientras le regalaba una sonrisa- No tengo forma de agradecerte por escucharme...

- Arqueo una ceja- Yo conozco una forma.

Y antes de que el joven pudiera contestarle, fue envuelto por un brazo en su cintura y una mano le sostenia desde la nuca, sus labios eran apresados por el otro, pasmado no reacciono si no hasta sentir como aquella lengua se hacia paso, jadeo ante aquel repentino roce, sentia como el aire le faltaba pero su cuerpo no le respondia, para alejar al segundo principe, cuando fue soltado, se levanto para tratar de alejarse pero su muñeca fue apresada por aquel hombre.

- Eso no es lo unico que quiero de ti, han pasado 13 años desde la ultima vez que te vi, cuando te trate con el tiempo lo supe, que buscaria la forma de que solo tu seas mio. -Lo solto.

Sentia como su rostro ardia y corrio, su corazon latia tan fuerte, sus labios le hormigueaban. Sin darse cuenta de un lazo rojo que traia ya atado en su dedo anular. Koumei era tachado de flojo, alguien tan serio como sus hermanos, aunque si se trataba de esa persona por la cual espero por tanto tiempo, podia convertirse en una persona muy apasionada.

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El Rey se encontraba sentado mientras veia como los demas disfrutaban del festejo, por primera vez no estaba rodeado de mujeres como acostumbra, en la mesa derecha se encontraban Muu y Kouen, los cuales hablaban con sus respectivos acompañantes, en la mesa a su izquierda estaba unos cuantos de sus generales con Alibaba, el pequeño Magi y la fanalis, reian con los hermanos de su hijo. Despues de discutir con Alexius y el Ren, tomo la decision de presentar a su hijo ante el reino, de que habia un heredero.

La cumbre se habia pospuesto debido a la situaciòn, el propio Aladdin se los dijo, que hasta que las cosas se calmaran podrian retomar los preparativos, aceptaron sin más remedio, si no que era lo mejor, el de antemano sabia que presentar a Ryuutaro, no era tanto problema, despues de todo el era el Rey. Incluso el propio Muu, sin embargo Ren Kouen era otro detalle.

Despues de haber muerto el emperador y por lo poco que los compartio, de forma algo renuente, es que si llegaba otra persona del linaje directo a ser pricipe, muchas de las personas que lo apoyaban, volverian a pelear por la posicion del imperio, ya que la actual gobernante era la emperatriz Gyuoken. No queria llegar a una guerra civil, no ahora que tenia alguien más alla de sus hermanos que dependeria de el.

- Ja'far.. -Al ver que el visir se acerco a el prosiguio.- A llegado el momento, por favor ve por Ryuutaro.

El albino solo asintio, muchas cosas cambiarian sin lugar a dudas y quizas el camino que ya estaba destinado para todos se torceria bastante. Al hablarle al menor, este se levanto bastante tenso, cuando lo encontro corriendo despues de ayudarle a Makoto, fue directo de que se trataba la celebración, al ver un poco de confusion y miedo en sus ojos, sintio cierta impotencia. Ya que si en un futuro lejano y deseaba por el bien de los chicos, si habia una guerra y bandos dividos, ellos serian arrastrados.

Al ver que venia hacia donde estaba, por primera vez se atrevio a observar más a su hijo, lucia tenso, sus hombros lo delataban algo que tenian en comun, la ropa que la sirvientas le colocaron era blanca, con decorados dorados, su ropa le recordaba mucho a cuando tenia su edad pero un poco más elegante, su cabello estaba atado en una coleta baja, tenia el mismo largo pero sus ojos, esos que tanto le recordaban a el y eran los que transmitian todo como un libro abierto, miedo, confusion y sin duda habia tristesa, le provocaba un mal sabor de boca, quizas lo unico que los diferenciaba un poco, era el tono de su piel, que era de un tono un poco moreno, el del chico era un poco más claro, si endefinitiva era de parte de Seth. Sin más se levanto y se acerco a la orilla, antes tomando del hombro a Ryuutaro y llevarlo con el.

En esa altura veia a gran parte de su pueblo, ya no podia haber marcha atras. Al notar que una parte de los ciudadanos lo vieron, muchas comenzaron aguardar silencio, incluso la musica fue de apoco pagandose.

- Gracias gente de Sindria, hoy no es un dia cualquiera ya que tengo una noticia quedar. -Al ver que los ocho generales estaban tambien a sus costados, prosiguio- Tiene poco que llego esta persona a mi vida, crecera y tambien sera parte de la de ustedes. Y mantiene el recuerdo de la persona a la que más ame. Solo hasta hora, el puede estar conmigo.

La mayoria de las personas sobre todo las mayores se veian felices por las primeras palabras de Sinbad, ya que creia que anunciaria su boda por la forma en que hablaba, claro hasta lo ultimo que dijo.

- El dia de hoy Sindria puede celebrar que hay un heredero al trono, sin más mi hijo Ryuutaro, Principe de Sindria.

Al escuchar su nombre solo dejo salir un suspiro, salio detras de su padre, sin duda la reaccion del pueblo fue evidente, pues parecia que veian a una copia de el, en sus años de juventud, solo las personas que lo conocian desde antes, claro con rasgos leves que lo diferenciaban de Sinbad. Sin más el sonido de la musica y la euforia de la gente se dejo escuchar.

"¡Viva el heredero de Sindria!

¡Viva el principe Ryuutaro!"

Sin más el cielo fue iluminado por diversos fuegos artificiales, de esa forma terminando la pequeña pausa de la celebración.

Claro que con esa distracción, los hermanos Ren se habian levantado para ir hacia el palacio, seguidos de Muu y su Magi, sus respetivos hijos los seguian detras.

-Su mirada reflejaba tristeza- Yuki... ¿Ya no nos volveremos a ver?

- Trataremos de estar comunicados... -Para esto sostuvo la mano del menor- Buscaremos la forma.

Habia llegado aun salon el cual, la propia Yamurahai ya estaba ahi, ya que esa misma noche se retiraban. ya estaban los respectivos trazos para la magia de transferencia. A lado solo habia dos bolsas, cada una tenia las cosas Makoto y Yuki, los niños las tomaron para ir con sus respectivos padres. El más chico estaba conteniendo las ganas de llorar, el mediano solo no queria irse. La puerta fue abierta cuando entro de golpe Ryuutaro, detras de el, entraba Sinbad con Ja'far. Sin duda los dos menores se abalanzaron sobre su hermano mayor.

Ryuutaro los abrazo con fuerza, transmitiendoles fortaleza, la cual necesitarian mucho, sentia el temblor del más chico, despues de todo Makoto siempre habia sido el más sentimental.

- No quiero irme Ryuu-oniichan -Miraba a su hermano con suplica.

- Makoto, debemos respetar la ultima voluntada de mamá -Lo dijo de forma tranquila a pesar de su seriedad- Veremos como se dan las cosas más adelante.

- Yuki tiene razon -Solto a ambos para entregarle unos objetos que tenia en sus bolsillos- Le pedi ayuda a la señorita Yamurahai, asi que si surge un problema pueden contactarme o hacerlo entre ustedes. No me importa si deben estar en otro reino o imperio, nunca dejaran de ser mis hermanos.

Los otros con entusiasmo tomaron un objeto cuadrado, al agitarlo se pudo ver que por dentro tenia agua.

-Solo hay que darle un poco de magoi -Sin más acaricio sus cabezas para alentarlos- Hasta pronto.

Makoto cambio su expresion mientras se acercaba de nuevo con Kouen, guardo dicho objeto con cuidado. Yuki solo se acerco sin tanto que pensar con Muu.

Nadie pudo decir nada, las miradas entre Sinbad, Kouen y Muu lo decian todo, hasta la cumbre determinarian lo que pasaria con los reinos y eso incluia la alianza de los siete mares. Con ayuda de Yamurahai, Titus e incluso del propio Aladdin que llego corriendo, se uso la magia de la transferencia, dejandolos de forma temporal ciegos por la luz, cuando parpadearon. Ya no estaban en el lugar.

Con eso comenzaba los cambios del destino.

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¡Al fin! Despues de mucho tiempo pude terminar este capitulo xD

Blue jaja si es un JudAla pero hay que recordar que siempre hay un flechazo, antes de salir con la persona que es tu destinado.

Pues hay algunas lagunas pues me costo horrores terminar de escribirlo, cualquier duda pueden preguntar sin problemas. Lamento la mala ortografia.

Espero tengan un excelente año y nos estaremos viendo.

¡Hasta la proxima!