Capítulo 3.

.

Reencuentros.

.

.

Cada instante está lleno de encuentros. Solo algunos muy cautivadores nos hacen detenernos, nos desafían, nos seducen. La mariposa y el huracán, la flor y el ocaso, tus ojos y mis labios.

.

.

Nagoya. Seis meses antes.

.

.

Se encontraban listos para saludarse después de siete años de no verse. Los señores Morinaga dentro de su elegante residencia terminaban de supervisar una cena ligera que encargaron a sus trabajadores domésticos, pero digna de su invitado. Solo faltaba por llegar Kunihiro, y estando solos Souichi e Issa, la joven no titubeo en volver a flirtear con él.

Cuando Souichi regreso a Nagoya, de verdad deseaba reencontrarse con toda la familia Morinaga. Issa y Kunihiro lo habían acompañado durante los meses de tristeza que enfrento desde el inicio de la agónica enfermedad de su madre; hasta su muerte. Los tres se relacionaban y llevaban bien al ser de la misma edad.

Sin embargo, el encuentro no se realizó, no al menos con todos los miembros de la familia presente. La indiscreción de su amiga le causo una reacción de extrañeza. Su reacción había sido de incredulidad. ¡Imposible! ¡Jamás! No, no podía ser posible.

.

Lo que ahora escuchaba, era algo que jamás creería tan fácilmente.

- Parece que lanzaste una maldición sobre nosotros los Morinaga. Yo amándote desde hace años y esperando siempre tu regreso, hora tras hora, día tras día y ¿Sabes? Eso no ha cambiado ni un poco, el solo volver a ver tu rostro y tenerte frente de mí; me hace inmensamente feliz -

Ahí estaba ruborizado, avergonzado. Aquella chica no desaprovechaba para atacar, tomaba su mano de forma tan familiar y lo hacía sentir muy incómodo. Retiro suavemente su mano de ella y contesto:

- Cada que te escucho hablar de esto, haces que me avergüence. Y no entiendo, cuando dices que los he maldecido ¿tan mal recuerdo deje en tu familia? -

- No, no me refiero a eso..., ¿Eres tan despistado que nunca lo notaste? Quiero decir que, no solo yo estoy muy enamorada de ti -

- No te entiendo, no conozco a otros Morinaga además de ustedes -

- Como explicártelo..., aunque Kunihiro tiene infinidad de admiradoras, pues a pesar de que no lo creas el flaco y debilucho de mí hermano, se convirtió en un misterioso y atractivo joven. Sin embargo...Sus gustos por las mujeres parecen dudosos, no ha tenido novia alguna y siempre pregunta por ti. Estoy segura que tú le gustas -

- ¡Queeee! ¡Estas bromeando! Y es una broma de muy mal gusto..., Eso, eso, es...Creo que estas mal interpretando las cosas, al igual que contigo perdí el contacto con él en todos estos años; no volvimos a hablar -

- Bueno, mis padres sospechan exactamente lo mismo que yo acerca de su sexualidad..., pero no te preocupes, solo saben de la posible desviación de mi hermano aunque; desconocen que pueda estar enamorado de ti. Y ahora que la familia se lo pregunto él ha decidido irse e independizarse. ¡Imagínate! Nos llamó locos y se sintió ofendido y claro, la discusión se salió de control hasta el grado de que nuestros padres llegaron a amenazarlo con desheredarlo -

La impulsiva y atrevida Issa, volvió a coger su mano y acerco su rostro a él. El cuadro en apariencia encajaba con una escena romántica y un próximo beso. Sin embargo, Souichi retrocedió hacia atrás y la chica desistió de sus intenciones cuando repentinamente en la entrada de la casa se escuchó ruidos.

Ajenos habían estado a la presencia de Tetsuhiro, quien se disponía a salir y escucho parte de aquella plática. Le pareció que era de total desaprobación por parte de Souichi, cuando su hermana le contó de las sospechas que tenía sobre sentimientos hacia el de parte de Kunihiro. Issa fue a ver quién había entrado, pero no, en realidad noto que alguien había salido. Al ver que ya no había nadie, regreso al lado de su amigo.

.

.

Morinaga Issa en realidad era prima hermana de Tetsuhiro y Kunihiro. Había sido abandonada por sus padres, la madre quien era hermana de la Señora Morinaga se había fugado con un compañero de trabajo cansada de vivir con un marido alcohólico que siempre las maltrataba y dejaba sin sustento diario...

El padre de Issa, después del abandono de su mujer termino por hundirse en el vicio y murió en plena calle una noche de invierno, lo encontraron congelado, apretando entre sus manos una botella de sake.

Los señores Morinaga de buena gana recibieron a la chiquilla que apenas contaba con nueve años y esta rápidamente se adaptó a la nueva familia. Los dos pequeños hijos de la familia la acogieron como a una verdadera hermana, y ese era el trato que hasta ahora continuaban dándole.

.

.

Esa noche, Morinaga Tetsuhiro corrió al bar del bueno de Hiroto. Después de siete vasos de licor, borracho a más no poder; narro su historia y escucho los consejos del barman:

Hoy, regreso a Nagoya la persona que quise demasiado en el pasado y recordar que en realidad me hizo a un lado sin importarle, Me jode -

- ¿Regreso? O sea que ¿quiere verte otra vez? Y dejame adivinar..., tu amante, de inmediato lo negó todo y dijo que se trataba de un mal entendido. Porque eso es lo que siempre dicen los hijosheputa -

- ¡No! ¡Aun no hablo con él!... Bueno, y la verdad es que no deseo hacerlo, jamás he creído en los segundos intentos creo que son una invitación a terminar de hacerme mierda, y tampoco siento ya nada por él -

- Entonces, eres un idiota y yo que pensé que eras distinto a los demás, que sabias controlarte y no dejar que ese tipo de problemas influenciaran en tu manera de beber. Si tu vida ya no gira en torno a él ¿Qué demonios haces emborrachándote así? -

- ¡Pero es que tu no entiendes! ¡Esto no es por él! Es mi celebración de que me siento bien y no tengo ni la más mínima necesidad de ver más su hipócrita cara. Además, Hoy, vi a una persona fascinante, demasiado atractiva. Bueno en realidad lo había visto en contadas ocasiones -

- ¿A qué te refieres? -

- Que vi a un amigo de mi hermana del que ella siempre hablaba cuando estaba en la preparatoria y nunca le preste atención a sus relatos, pues sé que siempre ha estado perdidamente enamorada de él, además que es hetera, de hecho, antes de llegar aquí me dijo que estaban por reunirse en casa con él. Pero, la verdad yo no me siento con ánimos de estar ahora con mi familia y ¡Mira! Aquí estoy -

- Entonces, eres un idiota ¡Sabes que la peor estupidez de un gay es posar sus ojos en un hetero! Olvidalo si no quieres que te destroce el corazón -

- Es imposible no fijar la vista en él, esta... Te lo resumo: Es totalmente mi tipo, rubio, casi tan alto como yo y tiene un paquete y trasero de lujo. Ni siquiera Masaky llenaba todo lo que me gusta, pero él si –

Con las copas encima, alzaba la voz y parloteaba rápido, e Hiroto trato de calmarlo.

.

Desgraciadamente, esa noche Tetsuhiro olvido los consejos de Hiroto sobre no fijarse en un heterosexual. No opto por ser bueno y dejarlo a su hermana que sabía que moría de amor por Souichi, no, quería intentarlo aunque sintiera miedo, no le falto coraje; pero sabía que Issa como ventajosa mujer llevaba la delantera.

.

.

En casa de los Morinaga la tensión continuaba entre Issa y Souichi, después de escucharla decir que Kunihiro, su buen amigo estaba enamorado de él. No se creía lo que la chica y sus padres pensaban.

- ¿Quieren rehabilitarlo? ¿Cómo es eso? Si no es un delincuente o un adicto y ¿Desheredarlo? ¿Acaso no sigue siendo su hijo?...yo no entiendo, Kunihiro siempre los ha obedecido en todo y recuerdo cuan orgullosos hablaban siempre de él ¿Porque tan de repente cambia todo? -

Issa tapando su boca con ambas manos y con los ojos abiertos en su totalidad, exclamaba:

- ¡No me digas! A caso tu ¿Aceptas eso? ¿No te importa que sea gay? -

- Bueno..., ciertamente no entiendo bien ese tipo de preferencias y mucho menos el amor entre hombres. Sin embargo, eso no influye para que deje de considerarlo una persona valiosa y un buen amigo -

- No te entiendo Souichi, creí que sentirías asco o te repugnaría -

- ¡No!, soy yo quien no te entiende Issa. A caso ¿Eso sientes? ¿Te da asco o te repugna tu propio hermano? Porque si es así, creo que siempre he tenido una idea muy equivocada acerca de ti -

Esa razonable defensa provenía de alguien que parecía rígido e insensible; Souichi y era cierto que antes ya detestaba la homosexualidad y sus perversiones, pero él no confundía el comportamiento reprobable de las personas a su valor que como seres humanos tenían.

.

.

Kunihiro ofendido ante semejante sospecha de sus padres y hermana, se independizo. Conoció a una linda joven en su trabajo con la que se llevaba muy bien. Aun antes, camino por tantas calles, midió y recorrió tantos caminos. Durante el trayecto toco algunos labios, y ahora pensaba que podría callarles la boca a sus familiares, que les demostraría que era un hombre en todo el sentido de la palabra. Una decisión que podría acarrearle sufrimiento futuro.

.

.

.

Nagoya, presente.

.

Esta noche no era la excepción de sentirse insatisfechos y hastiados.

Tetsuhiro aviso a Hiroto que saldría por una botella de vino. Hablar durante horas de todas sus pesadillas y posibles significados, le causó una gran necesidad de terminar por relajarse, y sexo no deseaba esa noche para ese fin, apetecía un buen licor.

Estaban hospedados en un hotel que daba al frente con la universidad de Nagoya, ya que allí se realizaría el congreso en el cual tenía que dar un discurso.

Se detuvo unos segundos frente a la universidad de Nagoya, llevaba más de cinco meses sin ver ese lugar, suspiro tres veces al ver su reloj y pensar que en unos minutos según información de su hermana, Souichi saldría de allí, pues eran casi las ocho de la noche y recordaba su horario y trabajo, pues su hermana siempre hablaba de él.

Cuando decidió retomar su camino al convini, se topó con tres sujetos y al parecer uno lo reconoció. Violentamente le cerraron el paso y comenzaron a amedrentarlo, mencionándole cosas del pasado que Tetsuhiro ni siquiera recordaba, cosas de las que era culpable y no se percató ¡Como recordar si solo eran objetos de placer!

- Tú fuiste el cabrón que jugaste con mi hermano, por tu culpa cayó en una fuerte depresión, intento suicidarse tomando pastillas... ¡Casi muere Maldito! Además, perdió el semestre en la universidad, tardamos bastante para sacarlo adelante. ¡Ahora te toca pagar un poco de aquello infeliz! -

Los tres sujetos con alevosía lo jalaron a una calle trasera de la Universidad, poco alumbrada y comenzaron a golpearlo. A pesar de ser más alto y corpulento que aquellos tres granujas, el que lo superaran en número ocasiono que el panorama para Morinaga no fuera bueno. Habían logrado tirarlo al piso y lo pateaban sin ninguna compasión y de la nada, se escuchó el compás de pasos rápidos y algunos fuertes gritos:

- ¡Hey! ¡Déjenlo, cabrones! Están en inmediaciones de la universidad y ya llamamos a los vigilantes, no les saldrá gratis su estupidez -

Asares de la vida, simple coincidencia. Souichi y sus dos asistentes llegaban a auxiliarlo, y cuando se acercaban tras correr para socorrer al agredido, los tipos escaparon a toda velocidad. Quienes lo auxiliaban se impactaron por aquel rostro lastimado que goteaba sangre de la nariz. La joven que venía con ellos saco un pañuelo de su bolso, sus manos temblaban de miedo y con un poco de agua de su botella de beber trato de limpiarlo un poco.

Los vigilantes nunca llegaron, solo fue lo que se le ocurrió al rubio de larga coleta gritar para que los agresores soltaran a su víctima. Souichi, el encargado del laboratorio fue quien comenzó a preguntar a Tetsuhiro sin siquiera reconocerlo, solo lo había visto unas cuantas veces en el pasado y eso en compañía de Issa y Kunihiro.

Para él habían pasado más de siete años sin verlo y en ese entonces, Souichi era más alto que aquel joven de cabello negro, flaco y encorvado. En esos momentos, el hombre golpeado que tenía ante él era enorme, más alto y corpulento. Aparentemente mayor, pues Tetsuhiro ahora usaba un abundante bigote negro recortado elegantemente y una barba de candado bien delineada; eso lo hacía lucir como de veintiocho años o más, el cabello que solía usar alborotado, ahora era sustituido por un cabello bastante corto y bien acomodado.

Tadokoro, nervioso pregunto:

- ¿No lo hirieron con algún arma? Los asaltantes casi siempre llevan navajas o pistola -

Morinaga un poco nervioso, porque contrariamente a Souichi; él si lo reconoció enseguida. Su corazón reacciono latiendo con más fuerzas, pero se tranquilizó al ver que el rubio no tenía ni idea de quien era. Y pensó que el que creyeran que se trataba de un asalto estaba bien.

- No, gracias. Estoy bien, y por su oportuna ayuda no pudieron quitarme nada. Creo que puedo levantarme -

Sin embargo, cuando trato de incorporarse un horrible dolor en las costillas le impidió hacerlo.

- ¿Esta bien? ¿Dónde vive? Senpai y yo le ayudaremos a llegar a su casa. Si se va solo, se lastimara aún más -

- En realidad no vivo aquí, estoy hospedado en ese hotel - Dijo señalando al frente - Vine a Nagoya a una conferencia en esta universidad, pero dadas las circunstancias tendré que cancelar mi asistencia -

.

Solo Souichi y Tadokoro ayudaron sosteniéndolo uno de cada lado y la joven al ver innecesaria su presencia, decidió despedirse y desearle que se mejorara al herido, ya era tarde y en su casa seguramente estaban preocupados. El indiscreto asistente, urgió a su senpai a acompañar a Mika, pero la mirada fulminante de su superior; lo silencio de inmediato. Tetsuhiro no pasó desapercibida aquella acción y de reojo vio a la joven de bella figura alejarse cabizbaja.

.

Cuando llegaron al hotel, Morinaga no permitió que lo llevaran hasta su cuarto, solicito que lo atendieran en la enfermería del lugar y hasta allí fue acompañado. Hizo esto, porque sabía que Hiroto rápidamente lo pondría al descubierto si lo llamaba por su nombre. Sus intenciones no eran las de encontrarse con Souichi; sentía que no estaba listo. Su corazón a un era inestable y con este encuentro descubrió que sentir cerca al rubio lo ponía muy nervioso.

- Nuevamente agradezco mucho su ayuda, esos sujetos pudieron matarme de no ser por ustedes-

Souichi que desde lejos vio la pelea, y por eso fue que urgió a su asistente a ir con él. Comento:

- Creo que se defendió bastante bien, por lo que pude ver; ellos no se fueron ilesos. Además, que se trataba de tres contra uno -

Tadokoro conociendo a su senpai y que su amabilidad tenia limites, enseguida ofreció un poco más de ayuda.

- Si usted está invitado a la conferencia de mañana y no podrá asistir ¿Desea que demos algún aviso a alguien? -

- No, no es necesario. En cuanto regrese a mi habitación, llamare y los pondré al tanto. Gracias, sin embargo es una pena perderme de tan valiosa información, hice un viaje largo por nada y estaría abusando de su amabilidad si les pidiera que grabaran lo más importante y me lo facilitaran -

Eso último lo había dicho dirigiendo su vista a Souichi, quien no entendió muy bien la insinuación. Tadokoro mirando a su senpai, le pregunto:

- Tatsumi senpai, usted también está invitado a esa conferencia ¿no? Creo que ese favor lo tendrá que hacer usted -

Con gesto serio, Souichi dudo en aceptar de inmediato, pero las miradas insistentes de los dos jóvenes le obligaron a acceder a aquella petición. Sin embargo, anteponía sus prioridades y responsabilidades.

- Haré lo que necesita..., pero, no le aseguro venir mañana mismo. La verdad no cuento con mucho tiempo, le traeré lo más importante de los tres días que durara la conferencia y esto sería hasta el sábado -

- Se lo agradecería mucho, igual ya había reservado mi estancia hasta el día domingo. Esperare ansioso la información y personalmente lo veo en la cafetería del hotel el sábado después de las seis de la tarde, para esas horas el congreso habrá concluido -

.

.

Una vez que dejaron el lugar, Tadokoro reacciono tardíamente.

- ¡Uy, Tatsumi senpai! Se nos olvidó preguntarle su nombre, parecía alguien muy importante -

- No importa, el esperara en la cafetería y después regresara a su lugar de origen, no es indispensable saber quién es -

.

.

Cuando Tetsuhiro volvió a la habitación del hotel, Hiroto se alarmo, ya había pasado más de una hora desde que había salido a comprar licor y comenzaba a pensar que se había desviado a algún bar. Lo lógico era salir a buscarlo, pero cuando se dispuso a hacerlo. Vio entrar a su acompañante.

- ¡Oye! ¿Pero qué demonios te paso? ¿Porque vienes todo cubierto de vendoletes?... Y ¿Esa sangre en tu camisa? -

- Unos desgraciados trataron de asaltarme, pero creo que después de todo fue bueno que pasara -

- Lo que me dices y lo que ven mis ojos, se contradicen ¿A quién diablos le va a parecer bueno ser agredido?... ¡Ah! Y ¿ya llamaste a la policía? -

- No fue necesario, ni adivinas quien vino en mi auxilio -

- Pues no sé, muchos te conocían en la universidad y si paso cerca de allá, me supongo que fue alguno de tus conocidos ¿no? -

- No exactamente, te lo diré. Con lo lento que eres jamás atinaras... Fue Souichi y unos compañeros que junto a el venían, y ni siquiera me reconoció. Creo que la graduación de sus lentes aumento -

- No me digas que el que te enloquece y no te deja dormir usa lentes ¡Es un nerd! Porque con justa razón te golpearía para quitarte lo estúpido de una buena vez ¿Quién se interesaría en un hetero y encima nerd? -

- ¡Imbécil! ¿Souichi un nerd? Si lo conocieras sabrías porque no puedo arrancármelo de la cabeza, si mi hermana Issa enloquecía por él ¡Imaginate como es! Sabes que mi exigente hermana no se interesa por cualquiera -

.

.

El sábado rápidamente llego, Souichi había ordenado a uno de sus kouhai que grabara lo más importante de los tres días de conferencia, se sorprendió al ver en el programa que el sábado el discurso principal debía presentarlo Morinaga Tetsuhiro. Y como no pretendía mantenerse con la duda, acudió a los organizadores del evento y pregunto porque habían cambiado de orador.

Se sintió confundido, la información que obtuvo no podía ser errónea y de inmediato entendió que ninguno fue capaz de reconocerse la noche en que el hermano de Issa fue agredido. Con el conocimiento de quien era aquel alto hombre, se dirigió al hotel y espero en la cafetería como habían acordado.

Souichi no sabía cómo abordar el tema, no podía mirar directamente a los ojos a Morinaga. Este llevaba puestos unos lentes color humo para disimular los hematomas y aunque se esforzara por mirar detrás de aquellas gafas, su visión no le ayudaba mucho. Eran muy escasos los rasgos que le resultaban familiares. El hombre frente a él, le parecía un completo desconocido.

.

.

.

¿Qué sucederá con este encuentro?

.

Saludos y si desean comentar, son libres de hacerlo.

.

.

.