Aviso: Primero que nada, lo siento por la demora, se que no es excusa, pero me conseguí otro empleo, y ahora trabajo el doble que antes. Comienzo a trabajar a las ocho de la mañana, y termino a las doce del mediodía, luego mi segundo empleo empieza a la una de la tarde, y termina a las seis de la tarde. Mi tiempo libre se ha reducido bastante, eso sin contar que cuando llego a mi casa, salgo de nuevo para hacer jogging.

Esa es la rutina de mi vida ahora, de lunes a sabado.╭( ✖_✖ )╮

Espero que comprendan, me estoy rompiendo para tener un poco más de dinero. Como diría nuestro amigo MC dinero "Dinero, dinero, dinero, el mundo se consume en dinero, aprende algo dinero"


Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.

Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.

Capítulo 26

Brrr... Brrr... Brrr

Akeno se despertó al oír la vibración de un celular, estaba perezosamente dentro del abrazo de Naruto. Sentía respiración caliente en la nuca, su brazo que le circundaba los hombros, con la mano izquierda atrapada entre sus grande senos desnudos. Se abrazó aún más a él, sintiendo su torso cálido contra la espalda.

Naruto estaba dormido, agotado por todo lo que ella y sus hermanas le habían exigido a su cuerpo. Ella también estaba aletargada y se planteó la posibilidad de no contestar al celular, pero el zumbido insistió. Se frotó los ojos, y se levantó, sintiendo cómo el miembro de Naruto se deslizaba fuera de su trasero. Sin cubrirse con nada se encaminó hacia la mesilla de noche, evitando pisar los cuerpos dormidos de sus hermanas, que yacían desparramadas por el piso de madera, con los rostros y orificios manchados por el semen de Naruto.

Akeno rebuscó en los estantes de la mesilla hasta que encontró el celular de Naruto. Dudó y se sintió aliviada cuando dejó de sonar. Sin embargo, volvió a sonar casi inmediatamente. Suspiró con fastidio y pulsó el botón.

-Bigotes...-

Era la voz de una mujer que no reconoció, aunque, naturalmente, no conocía a todas las mujeres que lo llamaban. Sin embargo, sintió una punzada de disgusto muy intensa ante la idea de que alguien tuviera el permiso de llamarlo... bigotes.

-Se ha equivocado. Es el teléfono de Naruto. ¿Quién es usted?-

Se hizo el silencio y la llamada se cortó un momento después. Suspiró, dejó el celular en la mesilla de noche, y se abrazó a Naruto. La inquietud la inundaba por dentro aunque no tenía motivos para sospechar que no se hubiesen confundido de número. Podía ser una casualidad que otra mujer hubiese llamado a su Ashikabi y hubiese querido hablar con... bigotes. Aun así, quince minutos minutos más tarde seguía despierta y oyó que entraba un mensaje.

Agarró el celular y leyó el mensaje.

Naruto, has olvidado llevarte tus regalos, trata de ir a recogerlos más tarde. Venga, un beso.

Atte: Fuka \(• ◡ •)/

Akeno enarcó una ceja, aquel nombre le sonaba familiar: Fuka. ¡Ah, claro! Es la camarera del bar donde Naruto se reúne con sus amigos.

-...-

Negó con la cabeza, ella no era la típica persona celosa y posesiva como Rias y Uzume, ¿qué le pasaba? -(¿Será un síntoma del embarazo?)- Miró de nuevo el móvil y vio que eran más de las ocho y media. -(Es tarde, los abuelos de Naru-kun van a llegar de un momento a otro. Tengo que despertarlos)- Sonrió y levantó las manos.

El ruido de sus palmas al chocar resonó por todo la habitación.

-¡Chicos, levántense, ya es tarde!-

Eso fue suficiente para despertar a las Sekirei de Naruto.

-¿Hm?-

-¿Y-ya es de día?-

-Todavía tengo sueño... Dejame dormir otro ratito...-

Uzume se sentó y se talló los ojos -¿Akeno, pasa algo?-

-Los abuelos de Naru-kun podrían estar aquí de un momento a otro-

-¡Oh, mierda!- Yomi se alzó de golpe -¡Vamos, levántense, báñense, y ayúdenme a preparar el desayuno!-

-Hm...- Tiffania se sentó e hizo una mueca. Le dolía todo el cuerpo, sobre todo el trasero. No tenía nada de raro, ya que había pasado varias horas, con cortos periodos de descanso, retorciéndose y gimiendo de éxtasis bajo las manos y la boca expertas de Naruto, o siguiendo el ritmo del cuerpo masculino encima del suyo.

Uzume rodó los ojos y se echó de nuevo en el suelo -Yo quiero seguir durmiendo... recuérdate que anoche casi no dormimos...-

Seraphim suspiró, y se desperezó estirando brazos y piernas -Levantate ya, vamos a tomar café-

-Chicas, Naruto-kun sigue durmiendo- Nene señaló divertida a su Ashikabi. El ojiazul seguía durmiendo como un tronco.

-Déjenmelo a mi, yo lo despertaré- Rias se puso a cuatro patas y comenzó a gatear sobre su Ashikabi. Sus pechos voluminosos colgaban en libertad, balanceándose en el rostro de Naruto, quien, inconscientemente, capturó uno de sus pezones con la boca y succionó ligeramente.

La pelirroja soltó un gemido, y llevó su mano hacia el pene de Naruto. Cuando agarró la base del miembro, pasó algo que no se esperaba.

El rubio se despertó con gran agitación a causa de un terrible dolor en su pene, como si algo o alguien le estuviese quemado el miembro con un fierro caliente.

-¡Ahhh, mierda!-

Todas se reunieron alrededor de él y Rias, preocupadas.

-¿Qué te pasa?-

-¡Naruto!-

Conteniendo un grito de dolor, el chico se tocó la entrepierna y siseó, maldiciendo en voz baja -Mierda... creo que se me ha roto el pene..-

Al escuchar eso, las Sekirei se volvieron totalmente blancas y pusieron cara de desesperación, similar al famoso cuadro "El grito de Edvard Munch"

-No me jodas Naruto-kun-

-¡Que dios se apiade de nosotras!-

-Dime que no es verdad-

-No estoy b-bromeando- Su Sekirei pelirroja se apartó lentamente y lo ayudó a sentarse -M-me está doliendo una b-barbaridad-

Rossweisse agrandó los ojos. -Pero... ¿cómo es eso posible?... Anoche, cuando terminamos de hacer el amor, tú estabas bien... a menos que...- Parpadeó varias veces antes de lanzar una mirada intimidante a Uzume -Hey, ¿no tendrás nada que ver con la lesión de Naruto-kun, verdad?-

Uzume comenzó a reír nerviosamente y, corrió a esconderse detrás de Akeno -B-bueno... cuando Naruto-kun terminó de follar conmigo... yo aún no estaba saciada de él, así que apenas perdió el conocimiento, lo monté por un buen rato-

-¿Qué has dicho?- Una vena se hinchó en la frente de Seraphim y su voz tenía un tono que indicaba su furia

Nene, Rias, Yomi, Rossweisse la fulminaron con la mirada

Uzume tragó saliva, asustada, y trató de hacerse más pequeña -¡E-esperen, yo no fui la única que cabalgó a Naruto-kun, Akeno y Tiffania también lo hicieron!-

-Ufufu-

-¿¡Qué!?- A este punto los ojos verdes de Seraphim se habían vuelto rojos brillantes -¡Serán idiotas! Habíamos acordado que no íbamos a excedernos con Naruto-sama para evitar lastimarlo- Miró a Tiffania -Podría haberlo esperado de este par de cachondas, pero no de ti-

La rubia bajó la mirada, avergonzada.

Seraphim se llevó las manos a las caderas y frunció el ceño -Repara el daño que has causado con esas dos calenturientas, cúralo-

Tiffania asintió y se acercó a su Ashikabi. -Lo siento, Naruto-kun. Nunca quise lastimarte-

-No, no... sé eso Tiffa-chan..- Naruto soltó un suspiro cuando la rubia comenzó a curarlo, y al mismo tiempo fijó su mirada sobre sus otras Sekirei -Hey... créanme cuando les digo que me encanta tener sexo con ustedes, pero q-quisiera darle a mi cuerpo unos días para sanarse-

-...-

-...-

Todas intercambiaron una mirada antes de dejar escapar un suspiro abatido.

-...-

-...-

-Como desees-

...

...


(Media hora después)

Naruto tiró una toalla en la cesta de la ropa sucia y, cuando estaba saliendo del baño de la planta baja, sonó el timbre de la puerta principal, haciendo que casi le saltara el corazón del pecho del susto. Todas sus Sekirei todavía se estaba bañando, así que cojeando se acercó descalzo a la puerta principal.

Abrió la puerta y se encontró con Shikamaru, que con una mano sujetaba una gran bolsa de carta, y sus tres Sekirei.

-Shikamaru...-

-Hola, rubio problemático, espero no haberte molestado al venir tan temprano-

-No, para nada..- Naruto sonrió y se estrecharon la mano. -Me alegra que hayas aceptado mi propuesta-

-La decisión fue complicada. Me pasé despierto casi toda la noche pensando en ello...- Shikamaru suspiró y miró de reojo a sus Sekirei, las cuales escuchaban atentamente todo lo que decían -Pero... al final, decidí aceptar tu ayuda... No quiero correr el riesgo de perderlas- Se sobó el cuello -Eso significa que ya no podré ayudarte. Espero que no me odies por eso-

-¿Odiarte?... Pero si fui yo quien te propuso la posibilidad de irte a Hiroshima con mis abuelos. Eso sería estúpido-ttebayo- Cruzó los brazos y se apoyó en la puerta -Así que no te preocupes ni te sientas culpable, si yo hubiera estado en tu situación, hubiera decidido lo mismo- Miró a las Sekirei de su amigo, y les sonrió -Buenos días-

Ellas respondieron con un movimiento de cabeza.

-Naruto, tengo algo para ti- Shikamaru se metió una mano en un bolsillo de su pantalón y sacó un objeto envuelto en un paño de lino. Apartó la tela hacia un lado. Era el Jinki que había ganado en la cuarta etapa -Esa vez... en la azotea de la escuela, te dije que te iba a ayudar, ¿verdad?-

-Sí-

El pelinegro tendió el brazo, y dejó caer el jinki en la palma de la mano de Naruto -Bueno, espero ayudarte un poco con esto-

El rubio observó el jinki, admirando como la luz del recibidor se reflejaba en la superficie transparente del objeto. El efecto de la luz sobre el Jinki provocaba la aparición de dos imágenes de su rostro muy parecidas, casi idénticas, aunque una de ellas parecía un poquito más alargada que la otra. Era él y alguien más que se le parecía enormemente. Se quedó mirando con fijación, sin cerrar los ojos ni siquiera parpadear. Entonces le pareció que tomaban formas extrañas, incoherentes, como fuera del tiempo, y una de ellas mirase a la otra. Se estaba viendo a él mismo como dos personas diferentes. Entonces parpadeó y todo volvió a su ser natural. La imagen de su rostro pasó a ser una sola. Era él mismo otra vez reflejado en el jinki.

-Naruto... ¿pasa algo?-

-No...- En los labios del ojiazul comenzaba a formarse una sonrisa de felicidad y por unos instantes pasaron por su cabeza varias imágenes de Ikaruga. -(Ahora tengo tres Jinkis...)- Cerró los dedos entorno al objeto y apretó -(Espérame... pronto iré por ti... te lo juro)- Y sin borrar la sonrisa, se hizo a un lado para que entraran -Pasen por favor y siéntanse como en su casa-ttebayo-

Shikamaru y sus Sekirei asintieron y entraron en la casa. Se quitaron los zapatos y los colocaron detrás de la puerta.

En el interior, el rubio caminó cojeando hacia el corredor de madera pulida. -Lo siento, chicos, he dormido fatal hoy. No he preparado nada para comer-

Shikamaru sonrió, y con una mano agitó y sacudió la bolsa, para llamar la atención de su amigo -No te molestes en cocinar, he traído brioches recién horneados para desayunar ¿pones tú el café?-

-Claro, pero primero iré a guardar el jinki en un lugar seguro, ¿mientras tanto puedes preparar el café?-

-Por supuesto. No hay problema- Shikamaru asintió mirando a su amigo, y en eso se dio cuenta de que Naruto cojeaba ligeramente -Hey... ¿Por qué estás cojeando? ¿Y dónde están tus Sekirei?-

El Namikaze se sobó la nuca, y dejó escapar una risita nerviosa -M-mis Sekirei se están tomando una ducha... y e-estoy cojeando porque...-

-No digas más, rubio problemático, ya entendí- El pelinegro bufó divertido, sonriendo ante la expresión avergonzada del rostro de Naruto -Debe ser muy duro satisfacer los deseos sexuales de ocho sekirei... Je, me duele la cintura de solo pensarlo, yo apenas puedo con mis tres Sekirei-

Kanzaki, Imu y Yahan, lanzaron miradas de reproche a su Ashikabi.

Naruto asintió, estando de acuerdo con su amigo -Es muy agotador-

-Demasiado agotador-

Llegaron al pie de las escaleras, y el rubio comenzó a subir los peldaños.

-Espérenme en la cocina, no me demoraré mucho-

-Vale, vamos chicas-

En su camino hacia la cocina, los cuatro vieron ropas y bragas esparcidas por el suelo. Entraron en la cocina, y Shikamaru encendió la luz.

Todo parecía estar en orden. Solo había platos sucios en el fregadero y restos de comida sobre la mesa.

-(Problemático, al perecer sus Sekirei no le dieron ni tiempo para limpiar)- El Nara dio la bolsa de brioches a Kanzaki, y se dirigió directo a preparar el café. Puso agua en la cafetera express, colocó el café y prendió la hornalla. Se quedó de pie, esperando que estuviera listo y no se movió de su lugar hasta que retiró la cafetera del fuego. -Que buen aparato, no se demoró ni tres minutos en preparar el café- Dejó la cafetera sobre la mesa de mármol, que sus sekirei gentilmente habían limpiado, y tomó asiento junto a ellas.

Se quedaron en silencio por unos segundos mirando a través del ventanal el jardín diseñado por el abuelo de Naruto muchos años atrás. Estaba cubierto por un resplandeciente manto de nieve y su prístina blancura contrastaba delicadamente con la variedad de árboles de hojas perennes que lo adornaban.

De pronto, empezaron a escuchar voces, y varios pasos precipitados bajando las escaleras.

-¡Jajaja!-

-¡Espera, cabrona!-

-¡Jajaja, ya puedo saborear los labios de Naruto-kun!-

-¡Aún no has ganado!-

-¡Las veo en la cocina, chicas!-

-¡Espera!-

Uzume entró de golpe en la habitación, llenándola con el aroma de la flor de azahar -Naruto-kuuuunnn-

Shikamaru al verla se sonrojó un poco.

El cabello de la Sekirei de Naruto estaba mojado, y las exuberantes curvas de su cuerpo y sus generosos pechos se adivinaban bajo el textil de una camiseta blanca. Unos shorts rosa de algodón se ajustaban al perfecto trasero y dejaban unas largas y bien contorneadas piernas al descubierto.

En ese momento Uzume notó sus presencias, y se giró hacia ellos llevándose las manos a las caderas. -Hm... Si no me equivoco, tú eres un amigo de mi Ashikabi, ¿se puede saber qué haces aquí, junto a tus Sekirei?-

El Nara iba a responder, pero se calló al ver entrar a las demás Sekirei de su amigo, todas vistiendo de la misma manera que Uzume.

La pelimarrón sonrió y les sacó la lengua a sus hermanas -Yo llegué primera, jeje, gané-

Rias rechinó los dientes, y dio un paso hacia la pelimarrón -Has hecho trampa, Uzume... bloqueaste la puerta del baño, encerrándonos dentro.-

Uzume se cruzó de brazos y miró hacia otro lado. -Excusa típica de los perdedores-

-¿¡Qué has dicho!?-

-Ya basta ustedes dos..- Nene se puso en medio de ellas, callándolas con su voz gentil y persuasiva. -Compórtense.. ¿Qué no ven que tenemos invitados?-

Rossweisse se acercó a la mesa intercambiando una breve mirada con Kanzaki, Imu y Yahan, luego se centró en Shikamaru -Naruto-kun, nos dijo que tal vez ibas a venir-

El Nara asintió y se sobó el cuello de forma perezosa -Ayer... tras hablar con él me propuso algo y... acepté.-

-Hm..- Yomi se inclinó adelante, con los brazos apoyados sobre la mesa y, sus generosos y firmes pechos se derramaron sobre la superficie de mármol. -¿Tiene algo que ver con los abuelos de mi Ashikabi?-

-S-sí- Shikamaru apartó rápidamente la mirada de Yomi al recibir un codazo de Kanzaki en las costillas. -(Tch, ¿dónde demonios se habrá metido ese rubio problemático? Se está demorando mucho.)-

Justo en ese instante, como si alguien estuviera escuchando sus pensamientos, su amigo entró en la cocina.

-Siento mucho la demor...-

-Naruto-kun- Uzume sonrió radiantemente, y saltó encima de él, agarrándolo con las piernas por la cintura y con los brazos por el cuello.

-(Oh, mierda..)- Velozmente el ojiazul le pasó los brazos por detrás de los muslos, y se quedó de pie unos segundos, tambaleante, hasta recobrar el equilibrio. -Uzume-chan, casi me das un susto-ttebayo-

Ella arrulló suavemente, y se inclinó un poco para frotar la punta de su nariz contra la curva de su mejilla.

Naruto suspiró, y giró levemente la cabeza para mirarla -Uzume-chan, bájate de mi espalda, por favor, me está empezando a doler todo el cuerpo-

Rias se acercó a la pelimarrón, y empezó a jalarla de un muslo -Escuchaste Uzume, suéltalo-

-¡Ah!- Con un grito de sorpresa, Uzume soltó a Naruto. Estaba cayendo. Sintió su cuerpo golpearse contra el de Rias, y después se cayó al suelo. -¿P-pero se puede saber qué te pasa, cabeza de tomate?-

-¿Qué? ¿Cómo me llamaste?-

-Cabeza de tomate, Rias. Dije cabeza de tomate-

-¡Ahora verás, cosplayer de pacotilla!- Rias se abalanzó sobre Uzume, comenzando a tirarse de los mechones respectivamente, de forma cómica.

-Ufufu-

-Cálmense, chicas-

Naruto negó con la cabeza, y se acercó a su amigo.

-¿Tus Sekirei actúan siempre así?-

-Casi siempre...- El ojiazul suspiró, y se sentó al lado de su amigo.

...

...

...


Un día después

Naruto se encontraba sentado en su pupitre con la cabeza hundida en el nido que formaban sus brazos cruzados.

-(Qué sueño tengo-ttebayo)-

Levantó los ojos sin mover la cabeza, y observó a sus compañeros. Algunos estaban quietos en sus sitios, oyendo música, otros se aglomeraban en grupos conversando animadamente.

Ver aquella escena le hizo pensar en su amigo. Por suerte, sus abuelos habían aceptado llevar a Shikamaru y sus sekirei con ellos. Y tal como había predicho, no tuvieron ningún problema para salir de la ciudad, Minaka no había tenido cojones de enfrentarse a su abuela.

Un ligero murmullo proveniente del exterior del salón lo sacó de sus pensamientos. Alzó de nuevo los ojos, y vio entrar a Kiba al aula. Su amigo estaba ojeroso, cabizbajo y arrastraba los pies.

Todos se lo quedaron mirando mientras se dirigía a su asiento que estaba al lado de Naruto.

Con un suspiro, el Inuzuka soltó la mochila en el suelo y se sentó, dejando caer la cabeza sobre la mesa.

...

...

-Hey... ¿estás bien, tío?-

El Inuzuka murmuró algo que Naruto no alcanzó a escuchar.

Preocupadó, se alzó de su asiento y se acercó a su amigo -¿Puedes repetir lo que dijiste?. No te entendí-

El pelimarrón volvió a hablar, y Naruto por segunda vez no logró escuchar.

-(Ahora sí que estoy empezando a preocuparme en serio-ttebayo)- Se rascó la nuca sin saber qué hacer ni qué decir. -Joder, no entiendo nada-

...

...

-Nosotros, si sabemos qué está pasando a nuestro amigo perruno-

Alguien habló detrás de él. Naruto saltó mientras Suigetsu y Sasuke pasaban a su lado, deteniéndose frente a Kiba.

Algunas chicas empezaron a gritar el nombre del pelinegro que estaba mirando fijamente el móvil que tenía en las manos.

El ojiazul se revolvió el cabello con frustración, y miró a Suigetsu -¿Puedes explicarme lo que está sucediendo?-

El peliblanco sonrió, y sin despegar ni un solo instante la mirada de Kiba, respondió -Tiene algo que ver con su novia-

Al escuchar aquello, un temblor atravesó la espina dorsal de Kiba.

-Eh- Naruto miró al Inuzuka con expresión asustada y con gran agitación -¿A Fuka le ha ocurrido algo malo?-

-No..- Kiba se irguió y se recostó contra el respaldo de la silla -Pero... me he enterado de algo relacionado con ella...- Suspiró y se tapó la cara con las manos -Los otros chicos la conocían como "Fujita" en el colegio-

-¿Fujita?- Naruto parpadeó sin comprender pero, unos segundos después, su expresión se tornó más angustiada cuando la comprensión lo golpeó con la fuerza de una bofetada. -F-fuka... es un... él- Abrió y cerró la boca varias veces mientras sus ojos no dejaban de observar a su amigo -E-entonces... al igual que Sasuke... te gustan las "salchichas"-

-¡No!- Kiba se levantó como un resorte, y le dio un coscorrón -¡No soy un frutillin(gay)!-

-Auch..- Naruto se acarició la cabeza mientras suigetsu soltaba una carcajada, y Sasuke su clásico monosílabo "Hmp" -P-pero... ¿no habías tenido relaciones sexuales con Fuka?.. Cómo es posible que no te hayas dado cuenta de que es un hombre-

-Eso es fácil de comprender- Suigetsu se apoyó en el borde del pupitre de Kiba, y miró al rubio -Solo te diré dos palabras, operaciones quirúrgicas-

-Fuka-chan, es un transgénero-

-Oh..- El rubio dejó de tocarse la cabeza y se cruzó de brazos -Ahora entiendo por qué Deidara se comportó de un modo tan extraño cuando revelaste que tuviste tu primera experiencia sexual con Fuka-

-Maldición..- Kiba suspiró y volvió a taparse la cara -Quiero volver a ser virgen-

-Hmp- Sasuke soltó un bufido divertido sin dejar de mirar la pantalla de su celular -Lo siento, pero en cuanto dejas de serlo, no hay forma de volver a serlo-

-¿Hm?- Naruto al ver que Sasuke prestaba más atención a su móvil que a la conversación, se acercó a él -¿Qué estas viendo, teme?-

-Hmp, estoy leyendo un fanfiction de pokeboy-

-¿Pokeboy? ¿De qué se trata?-

-De Pokémon antropomorfizados en chicos...-

En eso Suigetsu habló llamando la atención de Naruto. -Kiba... ¿Vas a dejarla?-

El Inuzuka se quedó en silencio unos segundos, mirando al suelo, pensando.

-...-

-...-

-No-

Naruto agrandó los ojos, sorprendido. No se esperaba esa respuesta, para nada. -¿No vas a dejarla?-

Kiba asintió con una mirada tan decidida e inflexible como el acero -No. No voy a dejarla.-

Suigetsu sonrió -¿Vas a decirme que éstas enamorado de "ella"?-

...

...

Antes de que alguien dijera algo más, una potente carcajada retumbó en el salón. Todos giraron la cabeza hacia su autor. Procedía de un joven grande e imponente. Tenía ojos de color naranja y tres mechones de cabello del mismo color en el centro del cráneo y dos a los lados del mismo.

El chico no podía aguantar la risa y golpeaba un pupitre con la palma de la mano -¡Jajaja, a mí se me hace que eres marica! Sufriendo por un simple cabro de mierda-

Kiba, al escuchar como llamó a Fuka, se enfureció terriblemente -¿Qué has dicho, imbécil? ¡Repítelo si tienes huevos!- Intentó ir hacia el pelinaranja, pero Naruto se lo impidió estirando un brazo por delante de él. -¡Apártate Naruto, ese imbécil, ha insultado a mi novia, le voy a romper toda la cara, gordo, hijo de puta!-

Suigetsu sonrió y, se tronó los dedos -Bien dicho Kiba, claro que si, tu demuestra quien manda, coño, sácate el miembro y ponlo aquí, encima de la mesa y pártela.-

Todos los demás presentes en el salón empezaron a murmurar.

Naruto suspiró y, se puso delante de Kiba dándole la espalda -Tranquilizate antes de que hagas algo de lo que te arrepientas. Y tú... Suigetsu, no estás siendo de ayuda- Se llevó la mano en un bolsillo y, se centró en el gordo -Hey guindilla ¿Qué diablos haces aquí? ¿Por qué no estás en tu aula?-

Una vena se hinchó en la frente del pelinaranja. Odiaba ese apodo con toda su alma -¡¿Cuántas veces te he dicho que no me llames así, pedazo de mierda?! ¡Mi nombre es Jirōbō, y si quieres seguir metiendo aire a los pulmones, más vale que lo recuerdes!-

Naruto enarcó una ceja, divertido por la reacción del chico -Muy sensible estás tú hoy, ¿no? ¿Qué te ocurre, guindilla?-

Jirōbō rechinó los dientes y, su rostro se volvió rojo como la guindilla por la ira. -Te voy a romper el hocico a patadas, rubio-

-Antes tendrás que vertelas conmigo- Kiba le propinó una sonrisa siniestra y se tronó los nudillos -Te haré bajar de peso a base de bofetadas-

-Tch, estúpido chucho-

-...-

-...-

-¡Hey!- En ese momento entró en el salón Lee -¡El barbas ya llegó!-

Jirōbō bufó como un toro, y se dirigió hacia la puerta -Esto no termina aquí, en el receso les romperé la cara-

El ojiazul se encogió de hombros, fingiendo limpiarse las uñas con una mirada desinteresada.-Sí, sí, lo que tú digas, guindilla-

-¡Tch!-

-Sasuke, regresemos a nuestro salón-

-Sí-

Suigetsu y Sasuke se agarraron de la mano, como era costumbre de los dos, y se fueron hacia la puerta -Nos vemos en el receso, chicos-

-De acuerdo-

-Hey muchachos, ¿me escuchan?- Lee se acercó a toda prisa a un grupo de chicos que estaba ojeando una revista erótica -¡Pronto entrará Asuma-sensei!-

Uno de ellos golpeó con su palma el pupitre y con gesto fastidiado se giró hacia el pelinegro -¡Es igual, Lee, ese barbas me la trae bien floja!-

En ese preciso instante, Asuma hizo acto de presencia en el aula, asustando al que había hablado. -Je, me alegro de que no se te levante-

-¡S-sensei!-

-Siéntense-

Un traqueteo de carpetas y todos los alumnos estaban ya sentados.

-Bien, antes de comenzar la clase tengo que informarles que Nara Shikamaru estará ausente por un tiempo-

...

...


-Unas horas después-

-Todavía tiene buena pinta-ttebayo-

Naruto se llevó un tenedor de plástico a los labios, dio un mordisco a un esponjoso pastel y cerró los ojos durante unos instantes, cuando el crujiente y delicado escarchado se le disolvió en la lengua.

-Qué bueno está-

Kiba desenvolvió su sándwich de atún y huevo, y le dio una mordida. -¿Es tu torta de cumpleaños?-

-Sí-

Los dos estaban sentados en una banca de madera en el patio de la escuela. Normalmente estarían echados sobre el pasto bajo la sombra de un gran árbol, hablando animadamente pero, ahora hacía mucho frío y el césped, seco por el inminente invierno, estaba cubierto parcialmente por placas de nieve.

Kiba se recostó hacia atrás sobre el respaldo del banco, y señaló el cuello de Naruto -¿Y esa bufanda?-

El rubio deglutió otro trozo de pastel y, sonrió -Me la regaló mi novia, ella misma la ha tejido. Jeje, es bonita, ¿no?-

Kiba asintió, y dio otro mordisco al sándwich. -Hey, ¿fuiste ayer al hospital, a visitar a Shisui?-

-Sí, afortunadamente no fué herido gravemente-

-...-

-...-

-Joder, tío. Todavía no me creo que Sakura haya sido capaz de hacer tal cosa-

-Yo tampoco- Naruto se levantó y tiró la caja de plástico que había contenido el pastel al cubo de basura -Suigetsu y Sasuke, se están demorando-

-Te apuesto mi huevo derecho y la mitad del izquierdo que esos dos están enróllandose- Cruzó la pierna izquierda sobre la rodilla derecha, y miró el trozo de sándwich que le quedaba y lo engulló metiéndoselo de golpe en la boca.

Naruto volvió a sentarse al lado de su amigo, y alzó la cabeza.

El cielo estaba límpido y azul; los diamantes de la nieve refulgían con insistencia, y los árboles desnudos se veían despojados, impúdicos, con una especie de desvergonzada belleza.

-Naruto- Kiba golpeó a su amigo en el hombro llamando su atención, para después señalar hacia adelante -Mira quién está llegando-

El rubio dirigió la mirada hacia donde señalaba la mano de Kiba y suspiró, Jirōbō estaba caminando hacia ellos, acompañado de dos chicos.

-Genial, sencillamente genial-ttebayo-

-Je, yo me encargo de..-

-No... Deja que me ocupe yo de esto-

-¿Hm? ¿Qué vas a hacer?-

Naruto sonrió -Ya veré...-

-¡Hey, par de maricas!- Jirōbō y sus dos amigos llegaron frente a ellos, y sonrieron -Aquí estoy como les prometí, vengo a romperles el cuello-

Los compañeros del gordo empezaron a tronarse los nudillos.

Naruto los miró, y adoptó una expresión seria.

Jirōbō se asustó y se echó para atrás, cada vez que se enfrenta a Naruto asiempre sucedía lo mismo. La capacidad que tenía para intimidar a la gente se evaporaba cuando se veía sometido a la penetrante mirada de él. Se sentía vulnerable, como pez fuera del agua e insufriblemente solo.

Sus dos compañeros, al igual que él, estaban asustados.

El ambiente estaba tenso.

Siguieron mirándose fijamente durante unos largos segundos, todo sin decirse nada, hasta que el rubio apartó la mirada abruptamente para coger una botella de agua de su mochila y beber como si nada.

-...-

-...-

Una vena se marcó en el cuello y la frente de Jirōbō. Cómo se atrevía aquel imbécil a burlarse de ellos. Dio un fuerte pisotón en el suelo para intentar asustarlo -¡Dí algo, rubio idiota!-

Naruto dejó de tomar agua, y adoptó la misma expresión de antes -Deténganse... o alguien se hará daño-

Jirōbō resistió el impulso de retroceder un paso, e intentó sostener la mirada de Naruto -¿Y ese quién será?-

-...-

-...-

-...-

Naruto tapó la botella, y lo guardó en su mochila -Yo-

-¿¡Tú!?- Jirōbō y sus amigos cayeron patas arriba.

-¡Jajaja!- Kiba se rió a carcajadas mientras se secaba las lágrimas que la risa le había provocado. -Hostias, esto no me lo esperaba-

-¡Malditooo!- Jirōbō se levantó de un salto, y resopló como un búfalo enfurecido, estaba completamente fuera de control, consumido por su propia rabia. -¡Cómo te atreves a burlarte de mí, mierdecilla!-

-No estoy bromeando, guindilla, ahora mismo tengo un fuerte dolor de cintura-

-¡Ya basta!- Jirōbō lanzó un puñetazo directo a la cara de Naruto, que este hábilmente esquivó ladeando ligeramente la cabeza.

-¡Tch!- Jirōbō iba a lanzar otro puño pero, alguien lo interrumpió.

-¡Llegó el lecheroooooo!-

La suela de una zapatilla impacto violentamente contra el rostro de Jirōbō, tumbándolo al suelo como un saco de patatas.

-¡Jajaja!- Kiba se levantó sonriendo y chocó los cinco con Suigetsu -Eso es lo que yo llamo hacer una buena entrada-

Naruto se irguió, y empezó a aplaudir -Buena patada-

El peliblanco sonrió y quitándose un sombrero imaginario con un movimiento de su brazo, inclinó la cabeza reverencialmente con mucha exageración -¡Gracias, muchas gracias!-

-(¡Joder!)- Jirōbō apoyó las manos en el suelo, y se incorporó con movimientos torpes. -¡Te voy a devolver el golpe con creces, maricón!-

Sasuke enarcó una ceja y se cruzó de brazos -Hmp, te conviene largarte, estás solo-

-¿Qué?- Jirōbō se frotó la mejilla dolorida, y miró a su alrededor, dándose cuenta de que sus dos amigos no estaban. Lo habían abandonado -Mierda..-

-Tus amigos han escapado..- El Uchiha frunció el ceño fulminándolo con la mirada -Si no quieres sufrir un bukake, será mejor que te largues, perdedor-

-Tch..- Jirōbō apretó los puños con fuerza hasta que sintió que las uñas se le clavaban en las palmas de las manos, y de sus ojos casi salían llamaradas de furia, pero no podía hacer nada -Esto no termina aquí..- Lanzó un escupitajo de saliva y sangre al suelo, junto a las zapatillas de Suigetsu, y se fue.

...

...

...


-Unas horas después-

-Chao Naruto, nos vemos mañana-

-Chao Shino-

El sonido de la puerta al cerrarse retumbó en los oídos de Naruto.

-(Es hora de ir a casa)-

Se levantó de su asiento estirando su cuerpo, tomó su casaca que estaba colgada en el respaldo de su silla y se la abotonó

Actualmente se encontraba en el salón del Club de música. El aula era bastante grande, pero el mobiliario apenas consistía en unas sillas, un piano y un par de instrumentos musicales.

-Bien..- Terminó de acomodarse la bufanda, luego se colgó la mochila en el hombro y cargó con la guitarra guardada en una funda naranja a la espalda.

La escuela parecía un cementerio, los pasillos casi vacios y fríos, libres del usual ruido que producían los estudiantes al hablar, los pasos de Naruto hacían eco por los corredores. Cualquier persona estaría nerviosa pero él estaba acostumbrado, por no decir contento por el silencio.

Llegó a la zona de taquillas. Sin perder tiempo se quitó las awabaki que llevaba puestas y se puso las zapatillas. Cuando terminó, se dirigió hacia fuera del edificio, y el viento frío golpeó su rostro.

Era aun temprano, las seis y media de la tarde pero como era octubre ya estaba oscuro.

Caminó por un arco de seis pasos de altura, el cual imitaba dos alas abiertas, una negra y otra blanca, curvadas hacia abajo, cobijando una enorme reja que se encontraba abierta de par en par, para dejar pasar a los cientos de estudiantes.

Apenas cruzó la reja abierta alguien lo llamó por su nombre en voz alta. Se volvió y vio a una rubia, acompañada de varias chicas.

-¿Ino, pasa algo?-

-Sí, la verdad es que sí...- Se detuvo frente a él. -¿Te puedo pedir un favor?-

-Dispara..-

-Gracias..- Ino abrió la cremallera de su mochila y le tendió un cuaderno de bocetos. -Hinata olvidó su cuaderno en el club de arte.- Se apoyó contra él y suspiró dramáticamente -¿Me harías el favor de entregarle su cuaderno?-

Naruto la apartó de sí, y suspiró. -Claro, pero... ¿Por qué no lo haces tú?-

-Lo haría yo misma, pero es que no tengo tiempo ahora mismo. Además ustedes dos hacen el mismo camino para ir a sus casas, si te das prisa, la alcanzarás- Hincó un dedo sobre el pecho de Naruto, y empezó a moverlo haciendo círculos, lentamente. -Vamos, hazme este favor... hazlo por Hinata... tu fan secreta-

El rubio le apartó la mano delicadamente, y enarcó una ceja -¿Hinata-chan, mi fan secreta?-

-Jeje, a ella le gusta oírte cantar, a veces va a tu club para escucharte- Abrió el cuaderno y le enseñó una de las hojas -Mira, una de tus canciones le ha gustado tanto que ha escrito las letr..-

-Está bien, lo haré- Le interrumpió Naruto, quitándole el cuaderno de las manos -No deberías haber abierto el cuaderno de Hinata-chan sin su permiso-

-Sí, sí, lo que tú digas, bombón.- Ino le dio una palmada en el trasero y se fue con sus amigas, que se estaban riendo por lo que habían presenciado. -¡Nos vemos!-

Naruto abrió la boca, sorprendido por su descaro, pero no dijo nada. Se frotó el trasero y le dirigió una mirada confundida.

...

...

-Mejor me doy prisa-ttebayo-


-¡Hinata-chan!-

La ojiperla se sobresaltó por escuchar su nombre de tan improviso, pero no emitió ningún sonido. Se volteó para conocer a quien la llamaba. Sabía que era una persona a quien conocía, de otra forma no podría saber su nombre. Al voltearse se topó con su amor platónico.

-N-naruto-kun..-

El rubio desaceleró sus pasos, y se detuvo frente a ella -Por fin te alcancé-

Ella sintió que se ruborizaba y fijó la mirada en el suelo, tratando de evitar mirarlo a los ojo, al tiempo que su corazón comenzaba a latir violentamente, siempre era así cuando estaba con él. -¿N-necesitas algo de mí?-

-Te olvidaste algo en la escuela- Naruto abrió su mochila y le tendió el libro.

-Ah, mi cuaderno de bocetos..- Tomó su libro, y lo abrazó -G-gracias por encontrarlo y por traérmelo de vuelta.-

Naruto sonrió, y se rascó sus marcas de bigotes -De nada-

...

Un largo silencio se formó tras sus palabras, interrumpido solo por las voces de la ciudad, los ruidos de los automóviles sobre el pavimento, las bocinas de los autobuses, los tañidos de una campana, las risas de la gente, el rumor de las hojas de los árboles acariciadas por el viento.

...

...

-Hey, Hinata-chan... ¿Te gusta la música?-

La ojiperla lo miró brevemente, extrañada y confundida por la pregunta -¿P-por qué me preguntas eso de repente?... ¡ah!, n-no me digas que has echado un vistazo a mi c-cuaderno-

Naruto levantó las manos, como pidiendo disculpas -¡Y-yo no lo hice, fue Ino!-

Las mejillas de Hinata se pusieron más rojas de vergüenza.

-...-

-...-

-Todavía no has contestado a mi pregunta.-

-...-

-...-

-S-sí, me gusta la m-música- Reunió coraje y alzando la cabeza fijó la mirada en la cara de Naruto antes de seguir -S-sobre todo c-cantar-

-¿Entonces por qué no te unes al club de música?- Naruto sonrió y se cruzó de brazos -Como ya sabrás, el club esta compuesto solo por tres personas, así que nos gustaría tener un nuevo integrante-

Hinata pasó saliva y desvió la mirada al suelo. -N-no creo ser capaz de...- Tenía falta de confianza en mí misma. Cuando ella era una niña había sufrido burlas e insultos por sus ojos inusuales, con el consiguiente rechazo por parte de los demás, provocando en ella sentimientos de soledad, inseguridad y debilidad, y todo eso empeoró incluso más a partir de la muerte de sus padres y de su hermana menor. El golpe había sido fuerte y terrible, el peor momento de su vida.

Por unos años, luchó contra una profunda depresión y pensamientos suicidas. El mundo le parecía frío y hostil, y había llegado al punto en que sentía que quería abandonarlo más pronto que tarde.

Pero todo aquello cambió cuando vio en su escuela a un chico que había aparecido hace algunos años atrás en las noticias de la televisión.

Naruto Namikaze, el único sobreviviente de un accidente automovilístico fatal.

Los dos habían sido marcados por la desgracia, pero a diferencia de ella, Naruto caminaba con una serena sonrisa en la cara.

...

...

Su sonrisa le transmitió esperanza.

-...-

-Hey- Naruto se acercó más a ella, sacándola de sus pensamientos, y se acuclilló para poder mirarla a los ojos -Si estoy conversando con alguien, me gusta mirarla a la cara-ttebayo-

Hinata se puso más roja aún, si eso era posible.

Naruto se llevó una mano a la barbilla, y le sonrió de nuevo -¿Tienes tiempo? Me gustaría llevarte a un sitio especial-

...

...


-¡Salud!-

Naruto y Hinata chocaron unas latas de cerveza, y bebieron.

Los dos se encontraban parados en el medio de un puente peatonal, los coches pasaban muy rápido por debajo de ellos.

-Aah..- Naruto despegó la lata de cerveza de sus labios, y se inclinó sobre la barandilla del puente, suspirando contento -¡Qué buena!-

Hinata asintió con las mejillas rojas. -Está deliciosa- Dio otro trago de cerveza, y miró de reojo a Naruto -Pero... ¿P-por qué hemos venido aquí?-

Los labios del rubio se curvaron en una sonrisa, y empezó a cantar en voz alta -¡Desperté del mismo sueño: cayendo hacia atrás, cayendo hacia atrás, hasta que di vuelta de adentro hacia afuera.!-

Hinata se giró hacia él totalmente sorprendida -N-naruto-kun-

-¡Ahora vivo una vida consciente de mirar hacia atrás, un ciudadano modelo de la duda.!- Naruto dejó de cantar, y alzó los brazos hacia el cielo donde, a pesar de las luces de la ciudad, se veían brillar las estrellas. -¡Mi canción viajará por el espacio! ¡Así que escuchadla, aliens!-

Hinata no dijo nada. Se quedó mirándolo fijamente.

-Jejeje- El rubio se apoyó de nuevo en la barandilla, y señaló hacia abajo. -¿Te has dado cuenta de lo ruidoso que es el tráfico? Así puedes cantar tan alto como quieras. Nadie va a oírte. En estas condiciones uno se siente obligado a cantar- Volvió la cabeza hacia ella, y le sonrió -O algo así, jeje... Vamos, prueba-

-N-no sé si yo...-

-Sólo te van a oír los aliens- Naruto le guiñó un ojo, y volvió a cantar.

Hinata centró sus ojos perla en el tráfico, y suspiró -(Tengo a Naruto-kun aquí conmigo... pero)- En su mente aparecieron nuevamente, intactos, como una fotografía, sus recuerdos de infancia: la imagen de su madre, sonriéndole, su pequeña hermana cantando una canción con unos silbidos que se le escapaban por los huecos de sus dientes de leche delanteros ausentes. Esos escasos momentos felices de sus recuerdos fueron sustituidos por rostros deformes, que se dibujaban en las sombras, se burlaban de ella, y abrían sus fauces enormes para mostrarle los colmillos largos y puntiagudos. -(¡No!)- Sacudió la cabeza para apartar las horribles imágenes de su cerebro, y cerró los ojos. -(Me da mucho miedo cantar delante de la gente)-

-¡Como la última pieza de un rompecabezas, ahora todo tiene sentido para mi!-

La voz de Naruto la sacó de sus pensamientos.

-¡La pesadez que tengo en mi corazón le pertenece a la gravedad!- Naruto tomó otro trago de cerveza, y sonriente alzó su brazo libre al cielo. -¡La pesadez que tengo en mi corazón me esta destruyendo!-

-(Pluto... mi canción preferida de Naruto-kun,... esta cantando... para darme coraje)- Hinata sonrió y posó la lata de cerveza en la barandilla -N-naruto-kun... yo..- Se ruborizó. El Namikaze se calló y la miró. Finalmente ella reunió valor para continuar. -Y-yo quiero probar-

Naruto le hizo señas con la mano para que empezara -Jaja, adelante..-

-S-sí..- La ojiperla se llevó una mano al estómago para intentar calmar los nervios, y comenzó a cantar en voz baja la canción del rubio.

Naruto se llevó una mano abierta detrás de la oreja, y le sonrió -¡Sólo lo estás murmurando-ttebayo! ¡¿Qué alien va a oír eso?!-

Ella hizo un ligero mohín, apenas perceptible, y alzó la voz. - He estado preocupado toda mi vida, una crisis nerviosa la mayor parte del tiempo -

Naruto la miro con ojos de sorpresa, su expresión cambio de golpe, su mirada ya no reflejaba diversión, sino más bien asombro.

-Siempre le he tenido miedo a las alturas, de caer hacia atrás- Poco a poco todo rasgo de nerviosismo desapareció de la cara de Hinata, y expresó un júbilo del cual no creía ser capaz; le brillaban los ojos y se le encendieron las mejillas de alegría -¡He estado preocupado toda mi vida!-

Naruto se recuperó de la sorpresa y, sonriendo, volvió a cantar.

...

...

...


-Ha sido increíble-

-Sí, jeje-

Naruto y Hinata estaban caminando por una calle arbolada, pobremente iluminada por la luz anaranjada de las farolas.

La chica se posó una mano sobre el corazón y, suspiró contenta. -No había cantado de esa manera en años. Seguramente desde que estaba en primaria- Cerró los ojos y, sonrió serenamente. Ya no se sentía tan nerviosa al estar cerca de Naruto, ahora podía hablar un poco más tranquilamente con él. -Cuando era pequeña, quería ser cantante-

-¿En serio?-

-Sí, pero como mi padre no me dejaba hacer audiciones, no me quedaba otra cosa que los coros del colegio- Respiró con suavidad y se metió un mechón de pelo tras la oreja -Mi voz siempre sobresalía, los otros lo notaban, y empezaron a fastidiarme diciendo que quería llamar la atención-

-Hey, ¿quieres entrar?- Naruto se paró en la entrada de un parque, que estaba cerrado por una fuerte reja.

-¿Hm?-

-Kiba, me ha hablado muy bien de este parque-

-Qué mal que la puerta esté cerrada-

Naruto apoyó su guitarra en la reja, y sonrió -¡Jejeje, arriba!-

-¿Eh?-

Bajo la mirada de Hinata, Naruto se impulsó hacia arriba y se retorció hasta conseguir sentarse en el borde liso de la reja, con las piernas colgando. Sonrió y le tendió una mano -Agárrate-

-Y-yo..-

-Rápido, puede venir alguien-

-V-vale...-

...

...


Unos minutos después

-Q-qué miedo, es la primera vez que hago algo así-

-Eres mala para los deportes, ¿verdad?- Naruto se acomodó mejor la guitarra en el hombro, mientras caminaban por uno de los senderos del parque -¿Cómo has podido darte con la reja en la cabeza?-

-S-siempre sacó malas notas en gimnasia..-

Siguieron caminando por senderos no muy visibles, y diez minutos después llegaron a un lago rodeado por árboles. Había dos muelles con botes de remos amarrados.

El agua estaba tranquila y en ella se reflejaban las estrellas.

-Hey, Hinata-chan..- Naruto se giró hacia su amiga, sonriendo, y señaló con el pulgar por encima del hombro -Cojamos un bote-

-¡Eh!.. p-pero..-

-Ya nos hemos colado dentro, no hay más problemas legales- Llegó a unos de los muelles y se detuvo junto al bote amarrado más cerca del final. Se agachó para desatar la cuerda -Vamos, súbete-

Hinata subió al bote con cuidado y se sentó en uno de los asientos.

-Bien..- Naruto liberó las cuerdas y se metió en el bote.

Los remos hacían un ruido agradable en el silencio de la noche y Hinata lo miraba con una timida sonrisa en los labios. -Nunca había estado en un lago de noche. Es tan tranquilo-

-Para mí no es algo nuevo, en Hiroshima lo hacía a menudo. Me gustaba salir a navegar por la noche. Ni siquiera sé por qué. Simplemente me gusta.-

En el centró del lago, Naruto sacó los remos del agua, y dejó que el bote quedara a la deriva. Se quedaron en silencio, observando el paisaje, y disfrutando de la mágica atmósfera.

Detrás de los árboles del parque se alzaban los grandes edificios de la ciudad, cuyas luces se reflejaban fantásticamente en las aguas tranquilas del lago.

-Oh, qué vistas tan bonitas-

-Sí...- Hinata se giró hacia el rubio y lo miró fijamente -Preciosas...-

...

...

-Sabes... debes tener más confianza en ti misma..-

-¿Eh?-

-Cuando cantaste, tu voz- Naruto cerró los ojos, y se tocó el corazón -Me llegó justo aquí-

La ojiperla se ruborizó, bajó la cabeza y se tapó la cara con las manos sin juntar los dedos -¡Q-qué va!.. E-eso es palabrería-

-¡No!... ¿Alguna vez me has oído malgastar palabras?-

Ella alzó la vista y vio que la estaba mirando seriamente, sin atisbo de duda.

-...-

-...-

-Ah..- A Hinata se le hizo un nudo en la garganta mientras las lágrimas le corrían por las mejillas, y caían a borbotones al piso del bote -G-grac-cias-

El rubio se alarmó al verla llorar -H-hey, no llores-

-C-claro que sí. Es algo por lo que llorar- Con el dorso de la mano se limpió las lágrimas que no paraban de salir, e inclinó la cabeza sobre las rodillas. -G-gracias-

-...-

-...-

-...-

-Hinata..- Naruto le palmeó delicadamente el hombro tratando de calmarla. -Me gustaría que de ahora en adelante... cantaras mis canciones-

...

...


Antes de que alguien se escandalice, y empiece a putearme, me gustaría dejar claro que Hinata no estará con Naruto, así que tranquilos, que no cunda el pánico.

Bueno, dejando eso de lado, tenía planeado incluir más cosas en este capítulo(Minaka etc, ect) pero me habría demorado más, así que decidí cortarlo.

Para terminar, quiero decir que dentro de unos dias o semanas, estaré publicando el nuevo capítulo de Eden no ori, o Unmei.

Adiós ;)


Sekireis de Naruto

1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm

2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm

3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm

4)#36 Seraphim (Koreha Zombie Desuka) Altura 173cm/ busto 100cm/ cintura 62cm/ caderas 98cm

5)#99 Tiffania Westwood (Zero No Tsukaima) Altura 160cm/ busto 105cm/ cintura 59/ caderas 89cm

6)#42 Akeno Himejima (High School DxD) Altura 168cm/ busto 102cm/ cintura 60cm/ caderas 89cm

7)#21 Naegleria Nebiros (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?

8)#32 Rossweisse (High School DxD) Altura 173cm/ busto 96cm/ cintura 61cm/ caderas 89cm