Disclaimer: personajes de JK Rowling.

Nota: este fic participa del minireto de junio para La Copa de las Casas del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Cantidad de palabras: 392.


Una vida normal

Cuando tu padre es Xenophilus Lovegood te acostumbras a las miradas de solayo, las criaturas fantásticas de las que no hay registros, leer las revistas al revés y usar unas gafas por demás extrañas.

Es como el pan nuestro de cada día.

Escuchas los cuchicheos, los susurros a tus espaldas y los actos hostiles de parte de algunos de tus compañeros, pero los ignoras todos y cada uno de ellos haciendo tu vida lo más normal que puedes.

Cuando te quedas sola después de la muerte de tu padre intentas seguir adelante con su legado, aunque te das por vencida después de algunos intentos fallidos y aceptas que todo aquello no es para ti.

No, no eres tan lunática como la gente tiende a creer.

Así que te matriculas en la Universidad de Magizoología de Estados Unidos y emprendes una nueva vida en donde no sólo haces nuevos y maravillosos amigos, sino que encuentras también otras aventuras.

Conoces a Rolf mientras van recorriendo los distintos bosques y hábitats de muchos animales propios de ese país, y te sorprendes por lo tan claro que es su pensamiento. Aprendes a su lado y también al lado de Newt y Popertina Scamander, mucho más de lo que imaginas, así que estás feliz con esas oportunidades.

Siempre fuiste una chica muy realista a pesar de las excentricidades en las que te viste rodeada, por lo que has tenido muy claro lo que quieres conseguir en tu vida. Y aunque uno de los mayores sueños de tu padre siempre fue encontrar rastros del Snorkack de cuernos arrugados, no era el tuyo. Disfrutas en extremo descubrir y estudiar encantamientos, aprender sobre las criaturas que sí pueden encontrarse y pasar tu tiempo aprendiendo.

Planeas recibirte y volver a tu país de origen, para después solicitar una plaza de asistente de Hagrid en Hogwarts y dedicarte a lo que es tu pasión. No es nada tan descabellado y te sientes feliz porque sabes que vas a conseguirlo.

Aunque tus planes se truncan un poco cuando te casas y formas tu propia familia, que era tu otro gran sueño, pero no te quejas en absoluto por la posibilidad que tienes, con dos niños preciosos y un esposo que te ama y al que adoras.

Ya no hay más fantasías de niña, más seres imaginarios ni más leer las cosas al revés.


La verdad es que no estoy segura de haber retratado a una Luna Lovegood realista, pero quise enfocarme en el hecho de diferenciarla de su padre, en darle ese toque de realismo que tanto le quita la sola presencia de Xenophilus a su vida. Espero haberlo conseguido.

Sé que puede resultar aburrido por la falta de diálogos, por eso intenté redactarlo de una manera amena, que les pudiera ser fácil de leer.

Nos vemos, Ceci.