Capítulo 6

Deber del Día

Levi Bostezo mientras caminaba hacia la entrada de su instituto, se tallo los ojos, luego se rasco la cabeza.

Rayos, si no hubiese llovido ayer, seguro que hubiese hecho la limpieza y no lo hubiese pospuesto para hoy.

Sonrió maliciosamente, ya que algo se le ocurría en estos momentos en su mente.

Al menos esto me da oportunidad para hacerle una trampa y colocársela en su escritorio. Solo espera Hanji.

Alzó la vista hasta el segundo piso del edificio, más concretamente en donde debería de estar su salón de clases y por un momento pudo divisar la silueta de la castaña que se asomaba por la ventana.

¿Ella está aquí? ¡¿Qué demonios estará haciendo tan temprano?!

Entró al edificio, subió las escaleras que le llevaban a la segunda planta, camino directamente hacia su salón, abrió la puerta, entró y cerró la puerta tras de sí. Observo atentamente el salón de clases, ni un solo rastro de la chica.

Aunque no la puedo ver, siento la presencia de Hanji. De seguro está escondida en alguna parte.

Miró con atención en varios lugares, hasta que pudo divisar un poco la suela de los zapatos de la castaña que apenas se asomaban por debajo del pequeño espacio visible del mueble del que el profesor daba su clase.

Así que está ahí, de seguro estará planeando asustarme cuando pase por ahí a buscar la escoba y el recogedor. Pero eso no pasará, soy más listo que ella.

Se acercó al mueble y con rapidez miró por detrás de este tratando de sorprender a la castaña, pero no consiguió esto sino también de que la castaña no estaba ahí y solo se encontraban sus zapatos.

Pero qué diablos, si no está aquí en donde demonios podría estar.

Miró nuevamente con atención a todo el salón, no había rastro de ella por ningún sitio.

Maldita sea, me ha engañado completamente.

Fue a buscar la escoba y recogedor, ambos estaban en una esquina del salón cerca de las ventanas y cortinas. Cuando se disponía a tomar el objeto de aseo, la castaña salía por detrás de una cortina asustando al chico, este solo soltó un chillido por la impresión y cayó sentado en el suelo.

-Jajaja, tenías que ver tu reacción –Hanji rió.

-Así que todo este tiempo estuviste detrás de esa cortina –Levi frunció su ceño y miró con desaprobación a la castaña –ya que estas tan enérgica tan temprano podrías ayudarme a limpiar –se levantó del suelo y tomó la escoba.

-Pero no te diste cuenta, a pesar de que esa cortina es casi transparente –sonrió triunfante

Maldita Hanji, de nuevo mostrándome esa expresión otra vez.

-Cállate, mejor ve a buscar el trapeador, que luego de que acabe de barrer tú trapearas.

Hanji se colocó el dedo índice de su mano derecha en la comisura de sus labios y miró al chico que estaba comenzando a barrer.

-Ne, Levi al no haber nadie en este silencioso salón, se siente como si estuviéramos solos en el mundo.

-Que carajos es lo que dices.

-Digo que sería genial que pudiésemos permanecer de estar forma –Hanji abrazó por detrás a Levi y acomodó su cabeza entre el hombro derecho del chico y su cuello.

-Qué diablos crees que…

-Ayer cuando te besé, fue mi primer beso, estaba muy nerviosa –susurro ella.

Un violento sonrojo se apoderó de la cara de Levi, mientras que su corazón latía alocadamente, su respiración comenzaba a ser irregular y su pulso aumentaba.

-Hanji… Será que yo… Te gus…

Sin dejar que Levi terminase de hablar, la castaña lo había tumbado en el suelo y luego dado la vuelta, cosa que ambos podrían mirarse directamente.

-¿Sabes que ocurre cuando un chico y una chica están solos? –Relamió sus labios y le miró sensualmente.

Levi tragó saliva, podía el sentir en estos momentos como la parte intima de la chica estaba sobre su entrepierna y ella le tomaba de los brazos inmovilizándolo.

-Levi… Si fuésemos los últimos sobre la tierra, no me importaría repoblar todo el mundo contigo, empezando desde este momento –La castaña desabotonaba la camisa del chico.

Se mordió el labio inferior cuando vio el pecho fornido del chico al descubierto.

-Ahora… vamos a…

Justamente abrían la puerta del salón de golpe, una rubia de cabellos cortos entraba bostezando y luego tallándose los ojos, pero nuevamente se tallo los ojos cuando miró aquella escena, Levi con la camisa desabotonada debajo de Hanji quien estaba arriba del chico y muy cerca de él.

-Creo que interrumpo algo –Dijo la recién llegada saliendo del salón.

Luego de esto una risa descontrolada salió de los labios de la castaña, mientras que Levi estaba muerto de la vergüenza.

Ahora como iban a explicar todo esto y la de rumores que iban a circular de ellos.

Pero más importante Levi aún no ha aclarado su duda de que si él gusta de Hanji o solo ella lo hace para molestarlo.

Continuara.