3.

Todos se quedaron un minuto en silencio, nadie sabía que decir, al menos no hasta que Coraline alzó la mano.

-Una pregunta, si, ¿Cómo digo esto con tacto?... ¿Está usted loca?

-¡Hey, mucho cuidado con tu lengua pequeña mortal!

Una explosión verde hizo que todos retrocedieran, las velas de la cueva se apagaron y un aire muy frio entró en toda la cueva; delante de ellos apareció una figura alada, de color negro en su totalidad, a excepción de su cuello que era verde fluorescente, al igual que su boca, en sus codos reposaban velas de color negro con una luz verde, tenía una barba y un bigote blanco, en su cabeza estaba una corona con cuernos curvados, de los cuáles colgaban calaveras como si fueran aretes

-¿Y este quién es?-preguntó Coraline.

-¡Este!-exclamo Xibalba enojado-Pequeña mocosa, yo soy Xibalba, Gobernador de la Tierra de los…

-Cariño-interrumpió la Catrina-Déjame a mi hablar.

Xibalba le mando una mirada asesina a Coraline, pero ella no se retractó y le sostuvo la mirada un largo rato.

-Muy bien, como iba diciendo, no Coraline no estoy loca, ustedes cinco han sido elegidos como los Spooky Rangers para proteger a su mundo de amenazas sobrenaturales, puesto que ya todos ustedes han tenido experiencia con lo desconocido.

Nadie se movió, cada uno sabía que ya antes había lidiado con sucesos paranormales, pero no sabían que los demás también, al parecer tenían mucho más en común de lo que pensaban.

-Muy bien, somos un montón de raritos-Coraline-¿Pero qué significa eso de proteger al mundo? ¿Y qué es un Spooky Ranger?

-Los Spooky Ranger son una legión de guerreros, que juraron proteger al mundo con sus vidas-intervino Xibalba-Por lo general son cinco individuos a los que la Catrina y yo les entregamos poderes, ellos deben canalizar estos poderes y usarlos para combatir a las fuerzas del mal, y así no solo salvar al mundo, sino también mantener el balance entre los mundos.

- Wow, wow, alto ahí-Dipper-¿Está diciendo que nosotros cinco, vamos a tener poderes para combatir a… al mal?

-En resumen, sí.

-¿Y qué es eso de mantener el balance entre dos mundos?-Coraline.

La Catrina se aclaró la garganta.

-Verán chicos, el bien y el mal son tan antiguos como el tiempo; y el mal es muy creativo, siempre está desarrollando nuevas maneras de cómo triunfar; incluso después de la muerte.

Eso agudizo el oído de Norman, que ahora escuchaba muy atentamente.

-Una mente maestra está detrás de un complot, para eso busca atravesar la línea entre el mundo de los vivos y el de los muertos.

-Sí, y su plan empieza con revivir a un espíritu maligno, un ser horrible que se alimenta de las almas de los niños para sobrevivir… un espíritu que Coraline conoce demasiado bien.

La piel se le puso de gallina a Coraline.

-¿Qué? ¿La Otra Madre? ¡Pero eso es imposible, cerré la puerta, tiré la llave!

-Lo sabemos, y en teoría la Otra Madre no debería poder regresar.

-Pero como dijimos, alguien con poder la está ayudando para que pueda regresar, la mano que logro entrar a este mundo salió del pozo y te siguió hasta Blithe Hollow, ahora lo único que necesita es un cuerpo, y así comenzaré su proceso de transformación hasta que ese cuerpo sea el suyo.

-Pausa, pausa, pausa muchas gracias-interrumpió Dipper-Si muy bien, ¿podrían explicarlo ahora en español por favor? ¿Quién es esta…Otra Madre?

-Sí, creo que ya me perdí-Huevo.

-La Otra Madre es una bruja malvada, que crea una realidad alterna dondé todo es mejor… la comida, tus padres, tu ropa, tus amigos… Pero todo es una trampa, te hace desear más para que la dejes cocerte botones en los ojos.

Huevo soltó un grito y se cubrió los ojos.

-¡Si, exacto!

-Eso está mal-Mabel-No creo que puedas ver con botones, ¿O si podrás? Tal vez así le hagan las muñecas.

-Y una vez que lo hace, consume tu alma hasta que quedas atrapado, pero yo la derroté.

-Pero ahora está de vuelta, y es peor que nunca.

-Con la ayuda de este ser supremo no sabemos hasta dondé llegará su poder.

-Por suerte para ustedes, tienen el apoyo de nosotros, los guardianes de la vida y la muerte, y vamos a otorgarles el poder para detenerla.

Mabel pegó un gritó de emoción y empezó a dar saltos por doquier, corrió hacia todo el mundo y les dio un gran abrazó, Huevo fue el único que se lo regresó.

-¡Vamos a ser como superhéroes!-grito-¡Trajes bonitos, vehículos, seremos famosos!

Pero los demás no estaban tan emocionados.

-Un momento… esto es demasiado-Norman-¿Por qué nosotros?

-Ya se los dijimos, debidos a su experiencia con lo sobrenatural.

-Sí, si les dijéramos a los demás del pueblo seguramente se desmayarían.

-Muy cierto-Norman-Pero aun así… es… inusual.

-Sí, creí que todo esto ya había acabado-Coraline-No creo poder hacerlo de nuevo.

-Tranquilos, ya sé que esto puede abrumarlos, pero sepan que si ustedes no aceptan, no sabemos lo que la Otra Madre podría hacer.

-Y puede que Blithe Hollow solo sea el inicio, podría seguir Nueva Holanda, Gravity Falls hasta QuesaVilla.

-¡No!-dijo Huevo, ahí vivía Winnie…

-Destrucción global-Dipper, él tenía experiencia con apocalipsis del otro mundo, el Raromagedón había sido una terrible experiencia, y no quería tener que pasar por otro, así que tal vez la idea de combatir a una Bruja malvada para evitar que hiciera sus locuras no sonaba tan mal, además a quién engañaba, ese era su tipo de cosas, su vida.

-Por eso los necesitamos, los Spooky Rangers son necesarios, ya lo demostró nuestra división latinoamericana.

-Eso me hace sentir como plato de segunda mesa-Coraline cruzándose de brazos.

-Muy bien-Dipper, miró a su hermana que asentía con la cabeza energéticamente-Mi hermana y yo… estamos dispuestos ayudar.

La Catrina sonrió.

"Ustedes pasaron un verano en Gravity Falls el lugar con mayor actividad paranormal que se haya registrado hasta la fecha. Dipper tú tienes cerebro y coraje, tú portarás la gema naranja que representa la calabaza de Halloween, está te convertirá en el Orange Spooky Ranger,"

La Catrina extendió la palma de su mano y una gema de color naranja, algo oscuro, apareció ahí, luego la sopló y esta voló hasta la mano de Dipper, él junto ambas manos y esta se posó sobre ellas.

-Esta gema les dará acceso a una armadura de combate, y a sus armas, cada uno cuenta con una ballesta automática.

-Pero esta ballesta dispara láseres.

-Así mismo cada quién tendrá un arma propia e única.

Dipper miraba su gema sonriendo, pero de repente se dio cuenta de algo.

-Espera… ¿soy una calabaza?

-Oh te verás adorable-dijo Mabel golpeándolo juguetonamente en la espalda-Como una calabacita-vio a la Catrina-¡Ahora yo, ahora yo! ¡¿Qué me toca, qué me toca?!

La Catrina sonrió.

"Mabel tú eres dulce, estás llena de amor con una adorable mente llena de colores y ocurrencias muy divertidas. Tú tendrás la gema blanca que representa a las tradicionales calaveritas de azúcar del Día de Muertos, convirtiéndote así en la White Spooky Ranger"

Otra gema, ahora blanca, apareció en la palma de su mano y se la entregó a Mabel, quién veía con los ojos bien abiertos y brillantes a su gema.

-Es tan hermosa, seré la mejor calaverita de azúcar que este mundo haya visto.

La Catrina sonrió, contenta de que Mabel estuviera tan feliz por su labor, ahora se dirigió a Huevo.

"Huevo, tú fuiste criado por los Boxtrolls, una raza de seres subterráneos, por lo que sabes no juzgar por las apariencias y no te quedas callado cuándo ves una injusticia. No temes luchar por lo que está bien y por eso te otorgo la gema azul, que simboliza al troll, tú serás el Blue Spooky Ranger"

La gema de Huevo era azul marino, flotó hasta el quién la atrapo en el cielo, la examinó y le dio una mordida.

-¡Eso no se come!

La Catrina solo reía con Huevo, ese grupo era muy divertido, pero era hora de seguir con los demás.

"Coraline Jones, tu viajaste a otro mundo y derrotaste a la bruja conocida como La Otra-Madre, liberando el alma de tres niños inocentes. Eres fuerte, decidida, testaruda y muy valiente, tú tendrás la gema morada que representa al murciélago, serás la Purple Spooky Ranger"

La gema morada de Coraline voló hasta sus manos, ella la examinó y vio que en el centro de la gema estaba la figura de un murciélago.

"Y por último pero no menos importante, Norman Babcock, tú tienes el don de hablar con los muertos, y rescataste el alma de Agatha Prendergast, permitiéndole encontrar la paz que tanto necesitaba"

-¡Tú eres el de los rumores!-gritó Coraline, señalándolo con un dedo.

Norman solo se encogió de hombros, mientras que Dipper se acercó a él.

-¡Todo este tiempo había tenido al médium enfrente de mí! ¿Cómo no me di cuenta?-se golpeó en la frente-Oye, ¿y si es cierto? ¿Puedes ver fantasmas?

Ya no tenía caso seguir ocultándolo, la verdad había salido a la luz.

-Sí.

Entonces Dipper comenzó a dar vueltas alrededor de Norman, como si estuviera examinando a un conejillo de indias.

-Interesante, ¿Y cómo funciona exactamente? ¿Tienes que hacer algún tipo de conexión o algo así? ¿O un ritual? ¿Tienes que hacer un ritual?

Todo eso que Dipper había dicho de ser escéptico por fin ya no estaba, ahora al tener a un auténtico médium frente a él se moría de la curiosidad por saber todo sobre él, literalmente todo, quería revelar todos los secretos que guardará.

-Tranquilo amigo, yo solo los veo y ya, es gente normal… solo que están muertos.

Dipper se llevó una mano a la barbilla.

-¿Y por qué puedes verlos? ¿Te maldijeron, encontraste un amuleto, comiste un hongo mágico?

-Es de nacimiento.

Norman no sabía cómo sentirse, si abrumado por todas las preguntas de Dipper, o sorprendido por que tan bien estaban tomando sus compañeros el hecho de que él pudiera ver espectros, aunque ya debería saber que ellos tampoco eran muy… "normales"

-Qué cool que veas fantasmas-Mabel le dio un ligero golpe en el hombro-Oye, ¿crees que puedas hablar con mi hámster Mofletes?

-¿Por qué no lo dijiste antes?-Coraline.

-La verdad… no creí que me creyeran.

-Yo lo hice-Huevo-Yo si lo sabía.

-¿Y por qué no dijiste nada?

-El me pidió que no lo hiciera-dijo señalando a Norman.

-Chicos-los interrumpió la Catrina, todos voltearon a verla-Creo que se están alejando del tema principal.

-Oh sí, claro-Dipper, no sin antes ver a Norman por una última vez-Esto no ha terminado.

Norman suspiro, algo le decía que Dipper iba a entrevistarlo más tarde, y no sería una entrevista corta.

"Bueno, como iba diciendo, Norman eres valiente, fuerte, defiendes lo que está bien y aunque sientes miedo, no dejas que eso te detenga. Tú tendrás la gema negra que representa al lobo, serás el Black Spooky Ranger"

La gema de Norman era negra, se la entregó a Norman quién la tomo con sus dos manos, en medio tenía la figura de un lobo.

Se quedaron un momento en silencio, cada uno admirando su gema.

-¿Y cómo se supone que se activa esto?-Dipper.

-Con la mente, la gema responde a sus pensamientos y actuá de acuerdo a sus emociones, es decir que con emociones fuertes como el enojo o la ira deberían bastar.

-También el amor y la valentía-añadió La Catrina, como si no quisiera que los niños tuvieran una mala imagen-Pero si, la gema responderá a sus pensamientos.

-Cool-Dipper.

-Muy bien-Coraline-Entonces con estas podremos detener a la Otra Madre y enviarla de nuevo al otro mundo, ¿verdad?

La Catrina asintió con la cabeza.

-Okay, y cuándo todo acabe, ¿podemos devolvérselas y olvidarnos que todo esto paso?

Una vez de que hubiera pateado el trasero de la Otra Madre, por segunda vez, quería olvidarse de todo ese show, y que tuviera que ver con cosas sobrenaturales, para volver a ser la chica rara con problemas familiares.

-Una vez que la amenaza haya sido eliminada, pueden hacer lo que quieran.

Dicho esto, Xibalba desapareció dejando un rastro verde detrás suyo, la Catrina negó tristemente con la cabeza y miró a Coraline.

-Cuándo la Otra Madre este derrotada, pueden devolver las gemas… pero sepan que detrás de ella solo vendrá otro más, y seguirán llegando… Necesitaremos a los Spooky Rangers.

-Entonces será el cuento de nunca acabar-Coraline.

-No exactamente, todas las historias tienen un final, su viaje llegará a su conclusión a su debido tiempo, pero para que algo termine primero tiene que empezar.

Norman miró su gema, ¿realmente valía la pena? Ya había salvado el pueblo una vez y para que, no le agradecieron y lo seguían tratando como a un fenómeno, ¿de que servía salvar a un montón de personas que te odiaban?

"Las personas que te han hecho daño, ¿nunca has pensado en lastimarlas?

Pues sí, ¿pero a quién le ayuda eso? Crees que solo porque hay gente mala, ¿no hay gente buena? Yo una vez también creí eso, pero siempre hay alguien que te quiere"

Y de repente lo recordó, las mismas palabras que le había dicho a Aggie hace mucho tiempo, ahora regresaban a su mente, si La Catrina decía la verdad eso quería decir que el pueblo estaba otra vez en peligro, aunque no lo quisiera era su hogar y ahí vivían sus padres, Salma y si Blithe Hollow moría, no quedaría nadie para honrar la memoria de Aggie, no podía permitir eso.

-De acuerdo-Norman-Estoy dentro.

Ya solo quedaba por confirmar Huevo, quién se había puesto a perseguir a una Catarina que había entrado en la cueva.

-Huevo, creo que te necesitan-Norman.

-¿Qué? A sí estoy dentro-dijo, la verdad él no lo pensó mucho, al parecer eso significaba pasar más tiempo con sus amigos, y a él le agradaba pasar tiempo con las personas.

La Catrina sonrió, por fin su equipo estaba reunido.

-Muy bien, ahora lo primero que deben hacer es nombrar a un líder.

Al mismo tiempo, Norman, Dipper, Mabel y Huevo dijeron:

-Coraline.

Ella abrió los ojos como platos.

-¿Por qué yo?

-Eres mandona, fuerte, decidida-dijo Dipper enlistando las cosas con sus dedos-Y francamente eres la que tiene más carácter de nosotros.

-Sí, te encanta darles órdenes a los demás-Huevo.

-Decidido, Coraline eres la líder de los Spooky Rangers.

-Genial-respondió sarcásticamente-De acuerdo, gracias a la democracia soy la líder, ¿ahora qué?

-Ahora necesitan entrenar, aprender a usar sus poderes para así defender al planeta, descansen por lo que queda del día, mañana comenzará su entrenamiento.

Con eso dicho les mostró la salida, empezaron a caminar hacia ella hasta que Dipper se detuvo y miró detrás de él.

-Esperen un minuto… ¿Y la detención?

-Oh, eso fue puro cuento para poder reunirlos-dijo La Catrina, en ese momento volvió a convertirse en Catherine-Y chicos, los estaré viendo en la escuela.

Y les guiño un ojo.

.

La salida era un túnel alumbrado con antorchas, muy estrecho por lo que los cinco cabían perfectamente, cada uno había guardado su gema en sus bolsillos, las cuáles aun brillaban con intensidad.

¡Qué emoción! ¿Creen que hagan una película de nosotros algún día? ¿Quién creen que nos interpretaría? ¡Oh, Dakota Fanning te quedaría perfecta Coraline!

Coraline bufó.

-Si, como no.

-Aún no puedo creer esto-Dipper-Guerreros combatiendo seres sobrenaturales, ¡Es bastante cool!

-Entonces vamos a ser como uno de esos programas de televisión-Huevo- ¿Seremos como Spiderman?

Norman no escuchaba, estaba demasiado sumido en sus pensamientos así que no escuchaba a los demás, aunque si se percató de algo, Dipper estaba caminando muy cerca de él, como si lo estuviera analizando.

-Entonces… ¿eres un médium?

Asintió con la cabeza.

-¡Genial! ¿Te molesto si te algo algunas preguntas?

O sí, el momento había llegado.

-Este… sí.

-¡Perfecto!

-Oh no, algo me dice que se viene una plática nerd-Coraline.

-No tienes idea, cuándo algo se le mete en la cabeza a Dipper no hay nadie que se lo saqué-Mabel-¿Quién quiere ir por un helado?

Huevo asintió energéticamente con la cabeza.

-Muy bien, los dejaremos con su pequeña plática de ñoños-Coraline-Mientras nosotros vamos al centro.

-De acuerdo-Norman.

-Sí, sí, si-Dipper, no estaba prestando atención, sino que estaba interesado mucho en saber más sobre ese médium.

.

Dipper acompaño a Norman hasta su casa, sus padres no estaban así que tendrían la casa para ellos solos, lo guió hasta su cuarto y al ver los posters, las lámparas y las figuras de zombies Dipper se sintió como en casa.

-Disculpa el desorden-Norman-No he tenido tiempo de acomodar.

-No, no te preocupes mi cuarto esta igual, o peor.

Norman se rio y se sentó sobre su cama.

-Así que… ¿Qué quieres saber?

-Todo-Dipper, sacó de su chaleco un blog de notas pequeño y una pluma-Dime cuándo viste a un fantasma por primera vez, ¿Cómo lo viste? ¿Por qué? ¿Te sucede muy seguido?

Norman ya se sentía muy abrumado por tantas preguntas, pero como le agradaba que alguien se interesará por su don, en especial si era de una buena manera, estaba dispuesto a responder sus preguntas.

-Bueno… siempre he visto fantasmas, desde que tengo memoria.

La primera vez que había visto uno había sido cuándo tenía seis años, estaba con su mamá en el centro comercial cuándo vio a una señora, pero era muy diferente de las demás, ella era verde en su totalidad, y era como transparente; la señora notó que Norman la estaba viendo, sonrió y empezó a hablarle, Norman se sintió extraño ya que se suponía que no debía hablarle a los extraños, pero algo en esa señora le dijo que era buena así que empezó una plática, fue cuando el resto de la gente se le quedo viendo raro, aunque otros pensaron "de seguro está hablando con su amigo imaginario"

Y así fue en su casa, cada vez que estaba hablando con fantasmas su mamá decía que era un niño con una imaginación muy activa, tenía cientos de amigos imaginarios (gracias al cielo no lo calificaron de esquizofrénico) Pero cuándo llegó a los trece años y aún lo seguía haciendo, era claro que no era cosa de su imaginación.

-Es un don de familia, por parte de mi madre-explico una vez que termino de relatar su historia-Pero es muy raro, mi tío lo tenía pero mi mamá no, yo lo tengo pero mi hermana no. No sé si mi hijo lo vaya a tener, o tal vez mi primogénito no lo tenga pero mi segundo hijo sí, no lo sé.

Dipper anotaba como loco, interesado en todas las palabras que Norman le decía, había conocido muchos farsantes en su vida antes pero algo le decía que él era genuino.

-Muy bien, tu tío y tú lo tienen, ¿Tendrá que ver con que son hombres? ¿Es posible que las mujeres sean… inmunes?

-No lo sé, mi prima lo tenía-Norman-Pero te habló de una prima muy, muy antigua; separados por siglos.

-Vaya-Dipper-Entonces tu don es muy antiguo, que interesante.

Norman sonreía al ver lo emocionado que estaba Dipper, anotando como un alumno entusiasmado por la clase.

-Dipper… ¿ahora puedo hacerte una pregunta?

Dipper levantó la mirada de su blog.

-Em… si claro-que raro giró de los eventos, todo el tiempo había estado de pie pero ya le había cansado, así que se sentó en la silla movible.

-¿Por qué el interés en lo paranormal? Nunca antes había conocido a alguien tan entusiasta.

Tal vez solo Neil, pero Neil estaba interesado en ser su amigo, no tanto en las actividades paranormales y fenómenos sobrenaturales.

-Oh bueno-Dipper se rascó detrás de la cabeza, era hora de hablar de Gravity Falls, no lo había hablado a nadie acerca de sus experiencias en ese maravilloso pueblo, más que nada porque no tenía a nadie, más que a Mabel pero ella ya lo sabía.

Y entonces le relató todo a Norman, desde que encontró el diario, las aventuras vividas, Bill Cifra y el Raromagedón, solo omitió detalles como que su primer beso había sido con un chico tritón.

Norman quedó sorprendido, y entonces supo que algún día tenía que ir a Gravity Falls, sonaba como el lugar ideal para él.

-Y creo que eso es todo-Dipper-Ah eran buenos tiempos.

Norman miró al suelo, algo triste, Dipper lo noto.

-¿Oye que tienes?

-¿Escuchaste sobre el tornado que destruyó el pueblo hace unos años?

Dipper asintió con la cabeza.

-Bueno, no fue un tornado lo que casi destruye el pueblo… fue mi prima.

Dipper pasó a sentarse de la silla, al lado de Norman, entonces le relató su aventura para detener la maldición de la Bruja, el despertar de los zombies, como había descubierto la verdad y como ayudó a Aggie a encontrar finalmente la paz.

Pero no acabo con eso, le dijo lo mal que se sentía ya que el pueblo parecía haber olvidado todo lo que hizo.

-No busco agradecimiento pero… creo que una parte de mí pensó que las cosas cambiarían, pero no, sigo siendo un fenómeno.

Dipper pudo notar la tristeza de Norman, así que pensó en una manera de alegrarlo.

-Yo no creo que seas un fenómeno, creo que eres alguien con un don muy especial.

Norman sonrió, sentía un gran deja-vú en esos momentos, lo miró y sonrió.

-Y no te creas, también se han metido conmigo.

-¿En serio?

-Sí, yo también soy un rarito ¿sabes? Mabel es la sociable yo… no tanto.

Norman rio ligeramente.

-Supongo que no encuentras muchas personas con quién hablar sobre zombies, triángulos parlantes y gnomos.

Dipper rio también.

-No, no hay muchas.

Ambos se rieron y se recostaron en la cama, se quedaron viendo la pared llena de posters de películas de muertos vivientes.

-Son muchos posters-Dipper.

-Ja, sí, sí lo son.

Se quedaron unos minutos en silencio, hasta que.

-Creo que mudarnos aquí no fue tan malo-Dipper.

-No, ¿por qué?-preguntó volteándolo a ver.

-Al fin encontré a un rarito como yo-Dipper lo volteó a ver también y sus miradas se cruzaron.

Norman sonrió, tal vez si era un fenómeno pero ahora ya no era el único.

.

Huevo había ido directamente hacia su casa después de comer el helado con Coraline y Mabel, aunque no lo aparentará con el grupo, la verdad es que él también tenía sus dudas con respecto al asunto de convertirse en superhéroes.

Y es que aún no se sentía 100% acostumbrado al mundo de los humanos, aún le faltaba mucho de descubrir sobre sus costumbres, además no todo lo que había visto de ese mundo le dejaba muy buen sabor de boca, había visto cómo se metían con sus amigos, y con él mismo ya que él no era tan "normal", la gente del pueblo lo miraba extraño y tampoco era muy amable.

¿Valía la pena salvarlos?

Sí, se dijo una parte de él mismo, la gente de QuesaVilla había logrado cambiar, después de la derrota de Hurtado la gente aprendió a vivir con los Boxtrolls, la gente si podía cambiar.

¿Pero pasaría lo mismo en Blithe Hollow? Ahí eran fenómenos y tal vez no valiera la pena salvarlos, bien podía avisarle a su familia y huir del pueblo antes de su destrucción, ¿pero que ganaba con huir? Las personas podían ser malas, pero merecían vivir, ellos mismos tenían familia, y él sabía lo importante que era la familia.

Y lo cruel que era que te la arrebatarán.

En su andar sacó la gema del bolsillo de su pantalón y la analizo más detenidamente, era circular, con la figura de un troll en su interior y brillaba mucho, después de verla por millonésima vez sonrió.

Era un Spooky Ranger.

Aunque no sabía muy bien que significaba eso.

.

Jonathan Miller era un muchachito de 25 años que se ganaba la vida trabajando como guardia de seguridad en el museo de Blithe Hollow.

De cabello marrón, siempre lacio, cara pecosa y dientes chuecos, Jonathan era conocido por su carácter explosivo y poca paciencia, sobre todo con los niños, a los que les gustaba burlarse de él debido a su complexión; sus piernas y brazos largos y delgados.

Jonathan realmente odiaba cuándo los niños iban al museo, por suerte eso no sucedía muy seguido, una de las ventajas de vivir en un pueblo de ignorantes, pero aunque así, las visitas por parte de escuelas si ocurrían y esas eran las que más odiaba.

Esa noche le tocaba el turno nocturno, con su linterna paseaba a través de las distintas áreas de exhibición que el museo ofrecía; la de dinosaurios (dónde en un estante estaban las figuras de un Tiranosaurio Rex, un Triceraptor, un Ptedoráctilo, un Mamut y un Tigre Dientes de Sable, aunque éstos últimos dos no pertenecían al mismo período de tiempo que los dinosaurios)

La de vikingos, artículos de tortura de la Edad Media, y la más reciente adicción a la familia; las momias.

Apenas habían llegado el fin de semana pero ya estaban montadas, siete sarcófagos con siete momias, y un baúl con artículos del antiguo Egipto.

A Jonathan no le importaba esa mugrosa exhibición, pero le encantaba ver la reacción de los niños con las momias, se cagaban encima cuándo las veían, la expresión de miedo en sus rostros no tenía igual, y era lo que lo motivaba a seguir trabajando.

Acababa de revisar la exposición de las momias y se estaba alejando hacia su oficina, las luces estaban apagadas así que lo único que iluminaba era su linterna, con su luz amarillenta, que apenas y era suficiente para iluminar el oscuro pasillo; cuando escucho un ruido.

Zzzzzzzz

Y venía de la sala, dónde estaban las momias.

Solía ocurrir mucho que los niños se metían durante la noche para dañar la propiedad del museo, o para jugarle bromas pesadas; pero esta vez estaba preparado con su pistola eléctrica, no los mataría pero que buena descarga se iban a llegar.

Desenfundo y apuntó con su linterna hacia el frente, como lo había visto en las películas de acción, daba pasos lentos, escuchando atentamente.

Zzzzzzzz

El sonido se intensificaba, tuvo que retroceder y taparse los oídos, era como cuándo alguien pasaba sus dedos sobre un pizarrón de tiza.

Un nuevo ruido se escuchó.

¡Clash!

Y vidrios cayeron al suelo, ¿¡Qué mierda estaba pasando!?

Entró apuntando con los dos aparatos hacia el frente, demonios cómo desearía que las luces estuvieran prendidas.

Crack.

Un sonido nuevo, venía de su lado derecho, dirigió la linterna hacia dónde provenía el ruido y entonces, la luz empezó a parpadear hasta que se apagó por completo.

-¡Maldición!

Golpeó al maldito aparato hasta que por fin la luz regresó.

Deseo que no lo hubiese hecho.

Una cara, con la carne amarillenta podrida, la mitad de los dientes caídos y con dos agujeros como ojos, apareció enfrente de él.

Su sien estaba cubierta en vendas viejas y maltratadas por el pasó del tiempo.

Pegó un grito tan horrible que haría que cualquier oído explotará, Jonathan gritó y cayó al suelo, la linterna cayó a su lado e iluminó lo último que vería en su vida.

Una garra metálica, con las puntas tan afiladas como un cuchillo.

.

Le rebanó la garganta, un chorro de sangre salió de ella, manchando su uniforme, el suelo y los pies de ella.

Ella sonrió, oh sí, había regresado.

Después de esperar tanto tiempo, atrapada en su propia telaraña, por fin era libre de su prisión, libre para alimentarse de nuevo, solo que ahora las cosas eran diferentes, no se conformaría con el alma de un niño a la vez.

No.

Está vez serían las almas de todos los niños del pueblo, y lo haría todo al mismo tiempo.

Ya tenía un cuerpo, era hora de la siguiente parte.

El guardia tenía puesto un uniforme, y la playera de ese uniforme tenía botones, y negros.

Hermosos botones negros.

Con su preciosa garra le arrancó dos botones de la camiseta y se los coloco en los ojos, un estambre negro salió de su ser y sujetó los botones.

Ya tenía ojos.

Ahora, tiempo para su regalo, la reliquia que él le había prometido; con su nuevo cuerpo (el cuál manejaba a la perfección) caminó hasta la tumba de la sacerdotisa, incrustada en el sarcófago, a la mitad estaba; la vara de las sombras, un artilugio sagrado, antiguo y peligroso.

De color dorado, la punta estaba doblada como una media luna, el mango era largo y la punta opuesta puntiaguda.

La arrancó del sarcófago, una grieta se abrió en él hasta que se hizo más y más grande, pero a ella no le importaba, ya tenía lo que quería.

En cuánto sus delgados dedos, como agujas, tocaron la vara está cambió de color, de dorado a negro, una espiral morada rodeo a la vara, la levantó en alto y admiró su poder.

Miró al cadáver del hombre, aún se retorcía, su alma aún no había abandonado su cuerpo por completo.

Dirigió la punta de la vara hacia él, una energía dorada, muy brillante, salió del cuerpo y fue arrastrada hasta la punta del artilugio, le estaba absorbiendo el alma.

Cuándo término de consumirla, pudo sentir como las fuerzas regresaban a su cuerpo, no era la fuerza que le daba la de un niño, pero bastaría por el momento. Pronto ese cuerpo moribundo y viejo sería remplazado por su verdadero y hermoso ser. Dejó la sala y se dirigió hacia la salida, ahora ya podía empezar la fase dos, salió a la noche, ni un alma se veía. Dio un paso al frente, avanzó hacia un callejón desierto, con la niebla cubriéndola por detrás. Pronto su plan estaría completo, y más importante aún.

Por fin se vengaría de esa mocosa de Coraline Jones.

.

Homicidio y robo en Museo de Blithe Hollow:

Anoche el Museo de Blithe Hollow fue atracado, el oficial en turno Jonathan Miller fue encontrado muerto esta mañana, la autopsia revela que su cuello fue rebanado por la mitad con un arma blanca, la familia ya ha sido notificada al respecto y se espera que la familia del fallecido reciba una compensación.

Entre los artículos robados se encuentra el cuerpo de más de 2,500 años de la princesa Amanem, de la cual solo se pudo recuperar su mano, así como daños al sarcófago de la sacerdotisa del faraón. La investigación se mantiene en curso aunque por el momento no se cuenta con un sospechoso principal.

A sí mismo el director del museo lamente informar que la exposición del antiguo Egipto queda cancelada hasta próximo aviso.

Huevo terminó de leer la nota del periódico que su padre había comprado esa mañana, estaban de nuevo los cinco en La Cueva de los Secretos, la Catrina los acompañaba.

-¿Quién se robaría a una momia?-Dipper.

-Pregunta retórica-Coraline-Ya sabemos quién fue.

-Ya consiguió un cuerpo-dijo La Catrina preocupada-Y peor aún, tiene La Vara de las Sombras.

-¿Qué es eso?-Norman.

-La Vara de las Sombras es un instrumento mágico, forjada por el mismísimo Ra, que era otorgada solo al más grande de los sacerdotisas-leyó Dipper.

En sus manos tenía un libro sobre el antiguo Egipto, Coraline se cruzó de brazos y lo vio con una expresión que decía= ¿En serio?

Dipper se sonrojo y encogió de hombros.

-Me emocione con lo de la exposición-regreso a la lectura-Bueno, aquí dice también que la vara puede ser usada para comunicar el mundo de los vivos y los muertos, y para… absorber almas.

-Con la vara en sus manos podrá absorber las almas de todo el pueblo al mismo tiempo.

-Entonces en resumen, conseguimos la vara y ya no tendrá poder-Coraline.

-Eso debería bastar para detenerla.

-Muy bien, no esperemos más y vamos por ella.

-Primero lo primero, a entrenar.

-¡Oh sí!-gritó Mabel que estaba del otro lado de la cueva, estaba al lado de una mesa que tenía una licuadora encima, recién apagada, Huevo estaba junto a ella-Tengo justo lo que necesitan ¡jugo Mabel!

El jugo era una bebida rosada, con hielos, estampitas de estrellita azules y dinosaurios de plástico flotando en su interior, los demás se asquearon al ver la bebida, excepto Huevo quién vio con mucho apetito al jugo.

Y así empezó el entrenamiento, La Catrina los llevó a otra sala, que era como una gran arena de batalla, ahí ya los esperaba Xibalba.

-Bienvenidos a la fosa-sonreía maliciosamente.

Todos se quedaron parados en la entrada, observando el enorme lugar que les esperaba.

-Bueno, ya estamos aquí…

Y el resto del día fue un sufrimiento, al principio fue como la clase de Deportes donde los ponían a calentar y de ahí les enseñaron varias técnicas de lucha, Coraline era de las que mejor salió ya que, aunque nunca había sido la mejor en deportes sabía cómo defenderse, Xibalba era el instructor y no tenía intención de ir suave con ellos.

Y así fue todo hasta la tarde, cuándo todos los músculos del cuerpo les dolían, que por fin Xibalba les dijo que se podían retirar, pero las Catrina les dijo que esperarán.

-¡Pero si ya estuvimos trabajando todo el día!-Mabel.

-Sí, físicamente, pero para ser un Ranger no es solo cuestión del cuerpo Mabel, también de la mente.

Eso le trajo a Dipper muchos buenos recuerdos de su tío Ford…

-Muy bien-Coraline-¿Entonces que tenemos que hacer?

-Meditar.

Los sacó de la Fosa y los llevó a otra sala, esta era igual que las otros, iluminada con velas flotantes pero estaba por completo vacía, con cinco cojines en el suelo, uno para cada uno.

-Por favor tomen asiento.

Con su mano extendida les ofreció sentarse, se sentaron en este orden de izquierda a derecha: Mabel, Dipper, Coraline, Norman y Huevo.

-Ahora cierren sus ojos, y piensen en algo horrible que les haya pasado, lo último.

-¿Solo una cosa?-dijo sarcásticamente Norman, los demás se rieron.

La Catrina no hizo caso.

-Háganlo.

Y entonces lo hicieron, cada uno pensó en algo muy malo que les hubiera pasado, y vaya que tenían cosas en que pensar.

Norman recordó todas las veces en que se habían metido con él, que lo habían rechazado o avergonzado, de repente los recuerdos fueron tan poderosos que las lágrimas vinieron a sus ojos.

Coraline pensó en todas las veces en que había discutido con su madre, más que nada en como ahora reina la era de hielo entre ellas, y entonces se dio cuenta de lo mal que se sentía, y que quería ir y hacer las paces con su madre.

Dipper pensó como el mismo era un rechazado, la falta de amigos que había tenido en su antigua escuela.

Mabel en como Amber y Clover la habían humillado en los baños de la escuela, no solo la hizo sentir mal el recuerdo, sino que también hizo que le salieran las lágrimas.

Y Huevo en la vez del baile en casa de Winnie, la humillación que había sentido y la amargura que sintió al descubrir, por primera pero no última vez, el egoísmo y la crueldad humana.

-Y ahora, déjenlo ir.

.

-No sé ustedes, pero yo preferiría dejar todo eso atrás-Coraline.

Acababan de salir de la cueva, como esta estaba ubicada debajo de su escuela conocían el camino de regreso a casa, el sol ya se estaba poniendo pero aún quedaba un poco de luz, apenas iban a dar las seis en punto.

-Creo que fue liberador-Norman, al decir verdad se sentía bien por haberlo sacado todo, ahora ya podía volver a enfrentarse al mundo real que parecía tener un desprecio hacia él.

-Sí, en parte-Mabel, al igual que Norman se sentía liberada pero un poco triste por los malos recuerdos que le había traído el ejercicio, pero al menos ya se sentía algo mejor.

-Bueno, yo quiero olvidarme de todo esto al menos por unas horas-Coraline-Deberíamos hacer algo como…. No sé ir al centro comercial.

Mabel casi salto de alegría, pero Norman y Dipper se detuvieron y la miraron.

-¿Centro comercial, en serio?-Dipper.

-Somos adolescentes, ¿no?-se defendió encogiéndose de hombros-Además… quiero comprarme unas botas nuevas.

-¡Si!-Mabel-¿Crees que tengan una tienda de mascotas? ¡Quiero ver a los perritos!

Mabel estaba ansiosa, y no podía dejar de saltar, sonreír y agitar a sus compañeros por la emoción.

-Tranquila, todavía ni sabemos si hay un centro comercial en el pueblo-Dipper.

-Si lo hay.

Dipper miró a Norman con los puños cerrados y apretando los dientes, Norman solo se encogió de hombros.

-¡Perfecto! Podemos ir-sentenció Coraline-Y ya que soy la líder tienen que obedecerme.

-¡Eso es una dictadura!-dijo Dipper señalándola con un dedo-Se supone que esto iba a ser una democracia.

-Bueno, como segunda al mando yo apruebo la noción-Mabel.

-¿Quién dijo que tú eras la sublíder?-Dipper.

-Como líder yo nombro a Mabel mi segunda al mando-Coraline.

-¡Eso no es justo!-Dipper.

-¡Oh! ¿Puedo ser el tercer al mando?-preguntó Huevo.

-Como sublíder lo apruebo.

Dipper se golpeó la frente con la palma de la mano, Coraline se cruzó de brazos y sonrió victoriosa.

-Bueno, la democracia ha hablado, ¡Iremos al centro comercial!

Las chicas gritaron en alegría, Dipper estaba furioso mientras que Norman estaba indiferente; Huevo solo asintió con la cabeza, nunca antes había ido a un centro comercial, ni siquiera sabía lo que era, así que quería saber lo que era uno.

-No veo porqué armas tanto alboroto-Norman.

-Oh, porque tú no sabes cómo es ir de compras con Mabel.

Pero estaba a punto de averiguarlo.

.

El vertedero de basura estaba ubicado, irónicamente, no muy lejos del centro comercial, tres kilómetros para ser exactos, además de basurero servía como cementerio de coches, los vehículos chatarra estaban acomodados en seis largas filas que cubrían metros y metros de terreno.

Rondaban las ratas, de dos y de cuatro patas, pero una que ocupaba mucho espacio esa noche.

Su nombre era Simeón, era un vagabundo que rondaba los botes de basura en busca de comida, recolectaba chatarra y a veces mendigaba en los cruces peatonales, esa noche estaba buscando entre los coches para ver si encontraba algo que pudiera cambiar por unas botellas, o algo que se pudiera de comer.

Mientras buscaba en el interior de un viejo chevy, con los asientos hechos jirones y una familia de ratas que había hecho de su hogar ese viejo carro.

-¡Fuera de aquí!-les grito, las ratas chillaron y se dispersaron.

Continuo buscando hasta que escuchó algo detrás de él, venía alguien, salió por la ventana y vio quién estaba molestando, estaba al lado de uno de los botes, cuyo interior estaba en llamas así que servía de fogata.

La figura estaba encorvada sobre algo, cubierta con una vieja y arrugada manta morada, que tenía varios agujeros, Simeón se acercó a la figura, tenía las rodillas dobladas y fue en ese momento en que se fijó que tenía las piernas vendadas, a lo mejor había sufrido un accidente.

Parecía ser un animal salvaje en esa posición y además…

Estaba comiendo algo, Simeón podía escuchar la carne desgarrada y a la persona masticar, como cuando el encontraba una pierna de pollo que aún tenía carne; se acercó a la figura y entonces vio que era lo que estaba comiendo.

Una rata.

La sostenía con ambas manos, le acababa de dar una mordida por la mitad y le estaba arrancando la carne, Simeón hizo una mueca, ni siquiera el estaba tan desesperado para hacer eso.

Entonces la cosa se dio la vuelta y pudo verle la cara…

Era blanca, aunque tenía líneas negras por todo su rostro, sus labios delgados eran grises, aunque estaban manchados de sangre, y sus ojos eran… botones.

-Dios, creo que he bebido demasiado.

La cosa lo miró con una sonrisa, tenía pelo de rata entre sus dientes.

-Que lindos ojos tiene señor.

Simeón sonrió.

-Son para verte mejor-y se echó a reír.

El ser se rio junto con el mientras se ponía de pie, estiro su mano hacia él y entonces Simeón vio que se trataba de una garra.

-Ahora déjame que me acerque, para que pueda verlo mejor.

.

El único centro comercial que existía en Blithe Hollow era "Hanging Mall", tenía dos grandes plantas, con tiendas de todo tipo e incluso un cine en la parte superior; también servía como centro de reunión para los jóvenes ya que no había mucho más que hacer en el pueblo.

Los chicos llegaron caminando y pasaron por las puertas automáticas de cristal, todos excepto Huevo, que retrocedió en cuánto las puertas se abrieron, subió las manos en defensa, los demás se le quedaron viendo.

-¿Vienes?-preguntó Coraline.

Huevo veía a las puertas con desconfianza, no entendía cómo funcionaban ni cuál era su propósito, ¡las puertas se abrían solas! ¡Eso no era normal!

-Solo tienes que pasar la puerta-Mabel.

Huevo dio un paso al frente, la puerta volvió abrirse y dio un salto para atrás.

-¡Genial! ¿Ahora a que juego está jugando?-Coraline.

Huevo miro la puerta abierta que empezaba a cerrarse, dio un salto hacia adentro y logró entrar antes de que se cerrará por completo.

-¡Eso es una trampa mortal!-dijo.

-¿Qué?-Dipper-¿Nunca antes habías visto una puerta automática?

Huevo negó con la cabeza.

-Em… bueno no importa-agregó para terminar.

A todos les pareció extraño, pero decidieron dejarlo ahí.

Coraline y Mabel pasaron por las vitrinas observando la ropa, las botas y los accesorios, mientras que los chicos comenzaban a aburrirse.

-Te dije que te arrepentirías-le susurró Dipper al oído.

Norman solo se encogió de hombros, no es como que quisiera ir a casa, como era domingo sus padres estaban en casa y no quería verlos, al menos no por el momento, prefería pasar el tiempo con los demás.

Al notar la indiferencia de Norman, Dipper se rindió y miro hacia el otro lado, entonces se percató de que Huevo estaba en medio del pasillo, mirando con los ojos bien abiertos hacia todos lados, como si nunca antes hubiera estado en un lugar como ese.

Dipper arqueo los ojos, golpeo con el codo a Norman, él lo miro y Dipper señalo con la cabeza a Huevo.

-¿Qué le pasa?

Norman lo miro, si era verdad que Huevo se veía algo extraño pero… era su forma de ser, y Norman no veía nada malo con eso.

-No lo sé, tal vez solo es curioso.

-Mmm-Dipper, no creía que Huevo fuera solo "curioso" se veía como si nunca hubiera estado en un centro comercial, tal vez venía del campo pero ¿Qué no había dicho que venía de QuesaVilla? Por lo que Dipper había leído era una ciudad muy aristocrática, así que no parecía muy convincente.

Dipper se acercó a Huevo.

-Oye pareces algo perdido.

Huevo lo miró algo

-Es solo que… nunca antes había estado en un lugar como este.

-¿Te refieres a un centro comercial?

Huevo asintió con la cabeza.

-¿Por qué?

Huevo lo miró, de todos Dipper era el único con el que menos había tenido tiempo de conectar, pero se alegró al pensar que siempre había una primera vez para todo, además ya era hora de que todos conocieran a su familia.

-Bueno, digamos que mi familia nunca ha sido de los que… disfrutan mucho de ir a lugares concurridos.

"Mmm padres extraños" pensó Dipper.

-¿Por qué?

-Bueno, nos sentimos mejor en las sombras.

"En las sombras, interesante"

-Porque las personas en QuesaVilla no tienden a entendernos.

Dipper dejó todos sus pensamientos y teorías, incluso Norman agudizó el oído al escuchar esas palabras, Dipper miró a Huevo con sincera simpatía.

-Sí, ya sabes lo raro nunca ha sido muy popular.

-Y que me lo digas.

Intercambiaron miradas y sonrieron.

-Bueno, creo que al menos ya conozco a alguien tan raro como yo.

-Oigan, ¿están hablando de fenómenos y me dejan fuera? Me siento excluido-Norman.

Se les unió y entonces los tres comenzaron a reír juntos.

Mientras tanto en la tienda, las chicas estaban teniendo un gran momento; Coraline tomo unas botas y se las mostro a Mabel.

-¡Oh te quedan grandiosas!-dijo.

Eran de marca Nike, moradas con negro y eran muy bonitas, perfectas para Coraline, pero todas sus esperanzas se vinieron abajo cuándo vio el precio.

-¡Doscientos dólares!–gritó-¡No puedo pagar esto!

-Tranquila, yo te presto-dijo Mabel.

-Oh Mabel, no podría hacer eso.

-Claro que puedes, te prestó cien y luego me los pagas.

Coraline revisó su cartera, tenía los cien exactos, miró a Mabel que le sonreía con mucha alegría, suspiro.

-Muy bien, pero te los pagaré no te preocupes.

-Descuida, tengo muchos ahorros.

Así Coraline compro sus botas y se las pusieron en una gran bolsa rosada, luego salieron para seguir viendo más tiendas, para el deleite de los chicos.

A las afueras del mercado, una figura encapuchada se dirigía a la puerta de entrada, los vagabundos, las ratas y los guardias de seguridad eran ricos… Pero ya quería saborear a un niño pequeño, solo así tendría las fuerzas suficientes para empezar con la siguiente fase.

Mientras tanto los chicos fueron a la zona de comida en la parte superior de la plaza, que era un círculo de mesas y sillas rodeado por puestos de comida, incluyendo comida china, pizzas, hamburguesas, etc…

Se sentaron en una mesa, poniendo encima todas las cosas que Coraline y Mabel habían comprado.

-No sé por qué tuvieron que comprar tantas cosas-Dipper.

-Es porque no entiendes el gran placer de las compras hermanito.

-Aunque con esa voz deberías-Coraline.

Los otros se rieron, mientras que Dipper se sonrojo y se cubrió la frente con su gorro.

-Oh bueno perdónalo cabeza de cereza-Norman.

Se quedaron en silencio incomodo, todos sabían que era mejor no meterse con Coraline o las cosas podrían terminar mal.

-Vaya, se podía decir que eso me puso los pelos de punta Norman.

Y entonces volvieron a reírse, aunque esta vez tres risas más se les unieron, y no fueron del buen tipo.

-Miren, el club de los perdedores.

Hacia la mesa se dirigían Amber, Clover y Alvin, las chicas vestían ropa de marca y excesivo maquillaje mientras que Alvin usaba una chaqueta de cuero.

-Con razón olía mal-Coraline.

-Pues deberá ser por tu amigo este-dijo Amber apuntando con la cabeza hacia Huevo, quién solo arqueó las cejas en enojo.

-Vaya, niñas de papi usando ropa linda y un matón que viste cuero, que originales son-Coraline.

-¿Celosa de que papi pueda comprarnos esto?-Clover señalo su ropa-No te culpo, también me moriría de vergüenza si mis padres escribieran sobre plantas, que trabajo más patético.

Norman sujeto el brazo de Coraline, solo para asegurarse de que no se abalanzará sobre ellas.

-Ya vemos porque te gusta juntarte con este grupo Mabel-Clover-El fenómeno, el perdedor, el bicho raro, la boba y por supuesto la salvaje.

-Es bueno que se tengan los cinco, porque nadie más va a quererlos en sus miserables vidas perdedores-Alvin-¿Vieron, dije miserables?

Entre risas se alejaron, Coraline se puso de pie derribando su silla pero fue sujetada por Norman y Dipper.

-¡Eso es, mejor sujeten a esa perra salvaje!-se burló Clover girando ligeramente la cabeza.

Y fue en ese momento cuándo Mabel ya no pudo aceptarlo, saco una de las bolsas de gomita que había comprado en el puesto de golosinas y se la lanzó a Clover, le dieron justo detrás de la cabeza antes de caer al suelo.

-¡Así, al menos Coraline no tiene que esconderse detrás de un gorila sin cerebro!

-Mabel tranquila-intervino Huevo-No creo que debas ofender a los gorilas.

Coraline dejó de forcejar con los chicos, se calmó y comenzó a reír junto a Mabel y a los demás.

-Sí, creo que tienen razón.

Los tres tontos se dieron la vuelta para ver al grupo, quiénes ya estaban los cinco de pie y en línea horizontal

-¡Oh, ahora sí sacaron boleto fenómenos!-Alvin.

-¡Adelante, esta vez voy a mandarte al hospital!-Coraline, se puso en posición de pelea y levanto ambos brazos.

Dipper, Mabel y Huevo también se prepararon para la lucha, todos con excepción de Norman estaban listos para entrar en combate con esos idiotas, ya que Norman lo único que quería era evitar más problemas, miro nervioso a sus amigos y luego a sus agresores, Alvin noto el miedo de Norman y sonrió.

-¿Qué te pasa fenómeno? ¿Incluso con tus amigos te da miedo enfrentarme?

Coraline noto que seguramente Alvin iría primero por Norman, pero no iba a permitirlo, se colocó enfrente de él protegiéndolo de la vista del abusivo, lo que solo hizo que Alvin sonriera.

-Oh, ahora necesitas que una niña te proteja. ¡Qué patético!

-Pues esta niña te va a romper los dientes.

-¡Acércate puta, acércate!-Clover.

Coraline dio un paso al frente, Dipper Huevo y Mabel la siguieron, los tres agresores se adelantaron, estaban a punto de enfrentarse cuando chocaron con algo.

Una pared invisible.

Por más raro que pareciese, eso era lo que había pasado, cada lado había sido separado por un muro invisible con el que habían chocado; se detuvieron y tocaron la superficie que estaba frente a ellos, aunque no pudieran verla.

-¿Qué demonios paso?-Coraline.

-Mmmmm-dijo Dipper colocando una mano sobre la pared-Es invisible… una especie de muro, ¿pero cómo es posible?

Los otros tres estaban igual de sorprendidos, Alvin intentó pasar de nuevo pero choco contra el muro, sus ojos giraron y cayó al suelo.

-¿Qué clase de truco es este raritos?-Clover.

-No sé qué es esto-Huevo colocando sus manos encima, entonces giro la cabeza y vio que Norman tenía el brazo derecho estirado, y la mano abierta.

Lo había hecho por puro reflejo, sin esperar que nada pasará, pero que sorpresa se había llevado, sin saberlo Norman había creado una pared invisible; tenía los ojos bien abiertos sin poder creerlo, las miradas de los demás (al menos las de su grupo, porque Alvin seguía desmayado, y Amber y Clover golpeaban la pared sin prestar atención a nada más) Bajo la mano y la pared desapareció, las dos malcriadas se fueron para el frente pero lograron mantenerse de pie.

Norman miro al suelo, luego a sus amigos, realmente había hecho eso.

-Yo… este….

Se escuchó un grito que venía desde la zona infantil.

.

Mientras los niños discutían con el trío del terror, Jeremy, un pequeño niño de once años estaba jugando en los juegos de la zona infantil, había columpios, una resbaladilla de color amarillo, que conducía a la piscina de pelotas; los juegos estaban justo enfrente de una banca para que los padres se sentarán mientras veían a sus hijos jugar.

Jeremy tenía el cabello castaño y los ojos azules, estaba jugando con sus juguetes de dinosaurios, un T-Rex rojo, un triceraptos azul y un pterodáctilo amarillo; el feroz tiranosaurio atacaba al triceraptors pero el pterodáctilo lo defendía de sus mordidas, estaba muy concentrado en su juego porque los amigos iban a detener al malvado dinosaurio cuándo algo cayó a sus pies.

Estaba al lado de las escaleras para entrar al juego, de ahí había venido el objeto, Jeremy dejó sus juguetes de lado y los coloco a un lado, se fijó en el extraño objeto y vio que se trataba de un caramelo.

Jeremy sonrió, le encantaban los caramelos, lo tomo y algo mágico sucedido, otro de esos cayó a sus pies, Jeremy tomo ambos dulces y miro hacia las escaleras, ahí estaba otro; sonrió y subió para agarrar el tercer caramelo, y al subir las escaleras comprobó que había muchos más, ¡era todo un camino de ellos!

Jeremy no podía creer su suerte, el camino era un túnel por el cual tenía que agacharse y caminar de gatas para poder pasar, así que lo hizo, recogiendo todos los dulces que se encontraba, ese era el día más feliz de su vida.

El camino de dulces lo llevó hasta la boca de la resbaladilla, un cubo verde por el cuál no entraba nada de luz, ahí estaba el ultimo caramelo, Jeremy lo tomo, ¡Ya tenía como… más de cincuenta caramelos! ¡Ahora se los podía comer todos! Sonrió y se dio la vuelta, volvería con su mamá y le contaría todo lo que había pasado.

Pero al momento en que Jeremy se dio la vuelta, vio dos botones negros.

.

La mamá de Jeremy lo estaba buscando, ya era hora de irse a casa.

-¡Jeremy, Jeremy!

Entonces se fijó en el juego, los dinosaurios de su hijo estaban regados por el suelo, ahí fue cuándo empezó a preocuparse.

-¡Jeremy, Jeremy! ¿Dónde estás cariño?

Miro a la resbaladilla, algo rojo estaba bajando por ella, se acercó para tener una mejor vista y entonces pudo ver claramente el chorro de sangre que caía por ella, seguida del zapato ensangrentado de su hijo, fue ahí cuándo grito.

.

-¿Qué fue eso?-Dipper.

-No lo sé, pero no debe ser nada bueno-Coraline.

.

La Otra Madre estaba disfrutando, le había cortado la garganta al mocoso y ahora se lo estaba comiendo, hacía tanto que no probaba la jugosa, tierna y dulce piel de un niño, la hacía sentir tan viva y feliz, lamentablemente el gritó de la madre la hizo salir de su dulce sueño.

Termino de masticar la carne, se la paso y miro hacia la boca de la resbaladilla, los oficiales no tardarían en llegar y ella aún no estaba lista para entrar en combate, pero por suerte ese niño le daría fuerzas, solo tenía que terminar de consumirlo, y tenía la distracción perfecta.

Saco una bolsa de piel, la cual tenía dieciséis múñenos de trapo, mojo cada uno con un poco de sangre y los lanzó por la resbaladilla.

Abajo, los guardias de seguridad ya se habían reunido alrededor del juego, tenían sus pistolas desfundadas y apuntando al frente, dos de ellos controlaban a la pobra madre de Jeremy quién luchaba para que la dejarán ir a los juegos en busca de su hijo.

Todos estaban muy concentrados mirando hacia el frente, cuándo el primer muñeco cayo por la resbaladilla hacia la piscina de pelotas.

-¡¿Qué carajos es eso?!

Cayó otro, y luego otro, y así siguieron hasta que cayeron los dieciséis, ninguno de los oficiales se movió, sin saber qué hacer ni decir, ¿Cómo se supone que tenían que reaccionar? Nunca antes habían visto nada igual.

-Tal vez sean bombas-dijo uno de ellos.

-¡Sánchez, ve a investigar!

-¿Por qué yo?

-¡No preguntes y solo ve!

Sánchez era un oficial pelinegro, ojos cafés y un bigote largo, tembloroso caminó dando pasos cortos hasta el borde de la piscina, se detuvo, apunto con el cañón hacia las pelotas, haciendo un paneo, no se veía nada vivo ahí dentro.

-¡Son solo muñecos comunes y corrientes jefe!-dijo volteando a ver al comandante.

Las pelotas volaron de la piscina, y uno de los muñecos, ahora de dos metros de altura emergió de ellas. De un lado del cuerpo era blanco y del otro marrón, separados por una sutura, también tenía en las muñecas y en los pies; tenía la boca cosida y los ojos de botón, sus brazos y piernas eran largos y delgados.

El muñeco tomo a Sánchez del cuello, quién grito y fue levantado del suelo como si no pesará nada, lo lanzó por los cielos hasta que Sánchez aterrizó contra un puesto de aparatos electrónicos, el puesto se vino abajo junto con el oficial.

Una mujer gritó y más muñecos emergieron de la piscina.

-¿¡Qué carajos está pasando?!-gritó el jefe.

Los guardias abrieron fuego contra los muñecos, las balas los impactaron, los muñecos se detuvieron unos segundos pero al momento volvieron a moverse como si nada, el que había agredido a Sánchez camino hacia los oficiales y como si no fueran nada, los golpeo mandándolos a volar.

Rápidamente el grupo de muñecos superó a los guardias, quiénes no tenían ni idea de lo que estaba pasando.

Y una vez que los muñecos se deshicieron de los oficiales, fijaron su atención en los clientes.

.

Los cinco llegaron justo cuando los muñecos ya habían derrotado a los guardias de seguridad, Coraline iba al frente, se ocultaron en la pared que estaba en la esquina a los juegos, entonces pudieron ver como los muñecos estaban atacando a los compradores, los guardias de seguridad ya estaban derribados en el suelo.

-¿Qué son esas cosas?

Entonces Coraline se fijó en los ojos de botón, dio un paso hacia atrás sin poder creer lo que veía, la pesadilla estaba de regreso, si ese muñeco estaba ahí de seguro era porque La Otra Madre había regresado, y sin duda vendría por ella.

-¡Coraline!

Una sacudida de Dipper hizo que Coraline pusiera los pies en la tierra.

-¡Tenemos que salir de aquí!

-¿No se supone que somos superhéroes ahora?-Mabel-¿Por qué no vamos y les damos una lección?

Dipper asomó la cabeza, tal vez Mabel tenía razón pero aún no sabían cómo activar la gema. Necesitarían al menos un plan para derrotarlos, los muñecos eran más fuertes y agiles que ellos, solo el elemento sorpresa podría ayudarlos en ese momento.

Un muñeco saltó hacia la pared y se aferró a ella como su fuera una araña. Gateó hasta girar en la esquina y quedó por encima de ellos, aunque su boca estaba cosida; fue capaz de que abrirla y soltar un feroz rugido.

Se despegó de la pared y cayó a cuatro patas en medio de los cinco, separándolos, quedando Norman y los gemelos de un lado y Huevo y Coraline del otro.

Norman cayó en el suelo y comenzó alejarse a gatas, el muñeco miró a Norman y volvió a rugir mientras se acercaba al chico. Norman gritó y el muñeco le sujeto una pierna, Norman lo pateó en la cara, el muñeco giró levemente la cabeza y luego lo miro con odio.

-¡Ah!

El muñeco sujetó con más fuerza la pierna de Norman; entonces cerró los ojos y extendió una mano hacia el frente. El muñeco salió volando por el aire y aterrizó a unos tres metros de distancia, cayendo por las escaleras eléctricas.

Norman empezó a respirar, mientras se recuperaba del susto se miró la mano.

"Pasó otra vez, ¿Pero cómo?"

Giró la mano, se veía como siempre, delgada algo pálida, no había ningún brillo extraño rodeándolo ni nada por el estilo. Pero él había empujado al muñeco con la mente.

Pero no tuvo mucho tiempo para pensarlo ya que Dipper lo tomo de los hombros para ponerlo de pie.

Más muñecos treparon por las paredes hasta llegar al techo, luego se dejaron caer acorralándolos. Coraline y Huevo habían quedado contra los barrotes que marcaban el límite de la planta, Coraline se sujetó a ellos y miro hacia abajo.

Tal vez sobrevivirían la caída hasta el piso inferior, pero no sin algunos huesos rotos. Coraline se dio la vuelta, dos muñecos los tenían acorralados levantaban los brazos listos para cernirse sobre ellos. Huevo se puso de espaldas a la barra, se sujetó con fuerza y entonces levantó su cuerpo del suelo; estiró ambas piernas hacia el frente y pateó a los dos muñecos, a cada uno con un pie. Los muñecos se fueron de espaldas dando una voltereta de espaldas antes de quedar en el suelo.

Huevo regresó de nuevo al suelo y Coraline lo miró con una expresión atónita.

-En serio tienes que enseñarme hacer eso.

Huevo le sonrió pero su alegría no duro mucho. Los muñecos se volvieron a poner de pie y avanzaron de nuevo hacia ellos.

-¡Ah vamos!

Entonces Huevo la tomo en sus brazos y la cargó, Coraline quedó con un brazo detrás de los hombros del chico y uno por delante; después dobló las rodillas.

-¡Huevo… espera!

Y saltó, Coraline gritó con todas sus fuerzas mientras caían y se aferró con más fuerza a Huevo. El chico cayó de pie y dejó a Coraline en el suelo; la chica tenía el pulso acelerado debido a la emoción, se llevó una mano al pecho y comenzó a respirar con velocidad.

Pero mientras se recuperaba sonrió.

-Eso… de hecho fue muy divertido.

Miró a Huevo quién le sonrió, pero los dos muñecos también saltaron y aterrizaron a unos pies de ellos. Los dos jóvenes comenzaron a correr en la dirección contraria con los entes pisándoles los talones.

Mientras tanto en el segundo piso; tres muñecos habían acorralado a Mabel, la chica giró la cabeza con rapidez buscando algo que la ayudará, lo único que encontró fue un bote de basura.

-¡Tomen esto!

Lo tomó con ambas manos y lo lanzó hacia los muñecos fueron golpeados y rodaron con el cilindro.

-¡Eso!-Mabel giró el brazo en alegría, pero en ese momento otros tres muñecos aparecieron remplazando a los otros-¡Oh vamos!

Dipper peleaba contra un muñeco que le sujetaba la mano.

-¡Suéltame!-le dio un puñetazo en la cara lo que provoco que girará levemente, pero rápidamente regresó la vista asía el chico. Pusó sus manos alrededor del cuello de Dipper y comenzó ahorcarlo.

-¡Oye… basta!-Dipper cerró los ojos y trató de respirar, pero las manos del muñeco impedían el paso del aire.

Intentó quitar las manos de su garganta pero no dio resultado, el muñeco era muy fuerte y el no.

Norman veía preocupado a todos, Dipper estaba siendo asesinado por un muñeco, Mabel estaba acorralada y otros seis muñecos estaban a punto de echársele encima. Cerró los ojos y extendió las manos hacia el frente esperando que pudiera alejarlos.

Abrió los ojos y comprobó con horror que no había logrado nada, los muñecos se acercaban más a él.

"Oh no"

Abajo las cosas no iban mejor; Coraline y Huevo trataron de perder a los muñecos, pero estos los seguían por detrás.

-¿Alguna idea?-preguntó Coraline.

-No-respondió Huevo.

Corría por el pasillo a la salida, tal vez si lograban escapar los muñecos perderían el interés en ellos y los dejarían ir, el problema fue que dos muñecos cayeron del techo ante las puertas de cristal, momentos antes de que pudieran llegar.

-¡Oh vamos!-Coraline.

Intentaron dar la vuelta pero ahí estaban los otros dos muñecos, con las manos levantadas para atraparlos.

-Genial-Coraline.

Los muñecos avanzaban hacia ellos a paso lento, ya que no podían escapar se darían el gusto de hacer que pasarán un rato malo, sobre todo la chica. En cuánto la vieron reconocieron quién era; era a la que habían estado buscando, La Otra Madre les dio instrucciones específicas de capturarla con vida, pero eso no quería decir que no pudieran divertirse con el otro.

-¿Ahora qué?

Arriba, los muñecos ya estaban más cerca de Norman, al ver que se acercaban se llevó una mano al bolsillo del pantalón y sintió algo caliente.

"La gema"

Rápidamente la sacó y le dio un vistazo, brillaba con intensidad en su mano. Los muñecos se pusieron en posición de ataque.

"¡Lo que sea que hagas, hazlo ahora!" pensó.

Los muñecos dieron un salto, Norman extendió el brazo enseñando la gema; se preparó para el ataque pero nunca llegó.

Se hizo el silencio, el muñeco que estaba ahorcando a Dipper lo dejó ir para ver lo que acababa de pasar, Dipper aprovechó su oportunidad y lo pateó en la cara, esta vez el muñeco se fue de espaldas hasta el suelo. Dipper tosió un poco y giró la cabeza para ver lo que pasaba.

Norman estaba en medio de un círculo transparente de luces fosforescentes; luces negras que bailaban alrededor de sus brazos, piernas y pecho dibujando espirales. Al pasar la ropa de Norman fue sustituida por un traje negro, pero no un traje de gala; este parecía estar hecho de fibra de Kevlar, aunque tenía un aspecto metálico.

Norman se elevó del suelo y observó asustado como se transformaba.

-¿Qué está pasando?-su cabeza giraba para poder ver como ese traje se materializaba en él.

Una vez que lo cubría por completo fue depositado en el suelo al mismo tiempo que un casco se formó sobre su cabeza. Era como los de los motociclistas, pero en la parte superior tenía dos orejas puntiagudas que asemejaban a las de un lobo, así mismo el borde que rodeaba al lente tenía un colmillo en cada lado, asemejando a la mandíbula de un lobo, y por encima tenía pintado dos óvalos negros, que asemejaban a los ojos.

Norman se miró las manos, a través del casco podía ver a la perfección, solo que todo estaba en tonos grises y negros; como ver con lentes. Era muy extraño, se sentía perdido y no sabía que hacer.

Y no solo él estaba impresionado; los gemelos y los muñecos habían dejado de pelear y ahora lo observaban atónitos, Mabel aprovechó la distracción para escabullirse entre los tres muñecos e ir con su hermano, quién también miraba a Norman asombrado.

-Lo logro, activo la armadura-Dipper.

-¡Que cool!-Mabel.

Norman dio un paso para atrás, no sabía que hacer ahora, un muñeco gritó y corrió hacia él, por puro reflejo Norman le lanzó un golpe y le dio en el estómago; lo mandó a volar hasta el otro lado. Norman miró sorprendido su puño.

¡Realmente él había hecho eso!

Otro muñeco trató de lanzarse pero lo detuvo con una patada, a otro le dio un codazo en el cuello y lo derribó en el suelo, no sabía cómo lo hacía pero lo estaba logrando, estaba derrotándolos.

Eso fue hasta que tres muñecos se le echaron encima y ya no pudo levantarse.

-¡Oigan, una ayudita!

Dipper sacó su gema.

-Necesita nuestra ayuda.

Mabel hizo lo mismo.

-¿Crees que funcione?

-Debemos intentarlo.

Dipper miró atentamente al cristal y lo levantó.

-Vamos, debe haber una manera de activar esto-la sacudió de arriba abajo pero sin éxito, no hubo ningún cambio-¡Vamos!

Entonces hubo un destello a su lado, Dipper cerró los ojos y cuándo los abrió de nuevo vio que Mabel se había transformado. Su traje era como el de Norman, solo que blanco y su casco representaba una calavera en vez de un lobo; eso y que en su pecho tenía dos bultos que asemejaban a sus senos.

La boca de Dipper cayó en picada ¡No podía creer que su hermana lo hubiera descifrado antes que él!

-¿Cómo lo hiciste?-preguntó Dipper.

-Simplemente me dije que podía y ya-sonaba como Mabel pero… con una voz más "mecánica" que la de ella, como un programa de alteración de voz; si no supiera que ella era su hermana no la habría reconocido.

-¿Una ayudita?-les preguntó Norman volteándolos a ver, lidiaba con dos muñecos que estaban enfrente de él, mientras que uno se había colgado a su espalda y lo golpeaba en el casco.

-¡Allá voy!

Mabel dio un grito de guerra y saltó estirando una pierna al frente, pateó a los dos muñecos y entonces Norman pudo quitarse al muñeco de la espalda.

-¡Muy bien, aquí voy!-dijo Dipper saliendo de su escondite, dio un pasó al frente y apretó la gema con fuerza.

"¡Vamos, actívate!" rápidamente una armadura se formó en el cuerpo de Dipper; era anaranjada y el casco era como una máscara de calabaza.

-¡Genial!-un muñeco se le acercaba por la derecha, Dipper le dio un puñetazo y lo derribó en el suelo-¡Allá voy chicos!

Fue corriendo y se unió a Norman y a Mabel que combatían, desde los juegos infantiles, La Otra Madre salió de su escondite, resguardándose con la pared para observar como los niños habían logrado activar el poder de la gema; y ahora aporreaban a sus preciosos muñecos.

Hundió sus garras en la pared, ahora su plan peligraba pero no importaba, estaban muy ocupados combatiendo que no se fijarían en ella.

Abajo, Coraline y Huevo estaban rodeados por los cuatro muñecos.

-Bueno, supongo que hasta aquí llegamos.

Pero ambos sintieron algo cálido, Coraline en el cuello ya que llegaba la gema colgada en el cuello como un collar, la gema brillaba con intensidad y se movía descontroladamente como si fuera un frijol saltarín; Coraline se la quitó del cuello y la observo. Mientras que Huevo sacó la suya del pantalón y comenzó a examinarla, la suya también brincaba en la palma de su mano. El brillo que emanaba de ellas iluminó a los muñecos, que retrocedieron asustados.

Las gemas explotaron y entonces el traje comenzó a formarse sobre ellos, el de Huevo azul y el de Coraline morado; el casco de Huevo asemejaba a un trol mientras que el de Coraline a un murciélago, con el borde de los lentes con forma de alas.

-¡Así que de esto estaban hablando!-Coraline se miró los brazos levantándolos, cerró los puños y los abrió de nuevo, se sentía poderosa e iba a demostrarlo.

Dio un pasó al frente y golpeó a dos muñecos para alejarlos de ella, se dio la vuelta esperando a que Huevo hubiera hecho lo mismo, pero no, simplemente estaba de pie en el mismo lugar admirándose.

La sonrisa desapareció de su rostro.

-¡Huevo, ven a pelear!

-¿Qué? Oh claro.

Huevo noqueó a uno de ellos con una patada, mientras que le dio al otro un cabezazo.

-¡Así se hace!

Los muñecos no volvieron a ponerse de pie.

-¡Eso es!

Huevo se volvió y le dio cinco a Coraline, los dos se rieron un poco mientras se admiraban con sus respectivos trajes.

-Espero que esto no me haga ver gorda.

-Me veo como un astronauta.

Entonces Coraline se fijó en que algo salía de los muñecos, parecía ser arena… Una arena que le resultaba fatalmente familiar a Coraline.

Un gritó que vino de la planta superior la sacó del trance.

-Nos necesitan-dijo Huevo.

Coraline asintió con la cabeza, corrieron hasta las escaleras pero Huevo detuvo a Coraline con una mano, ella lo miró sorprendida y casi pudo jurar que debajo del casco el chico estaba sonriendo; Huevo dio un salto y llegó hasta la planta alta.

"Wow" pensó Coraline sorprendida.

Apoyó una rodilla en el suelo, dobla la otra y entonces también brinco, fue capaz de llegar hasta arriba, al lado de Huevo.

-¡Vaya!-dijo feliz ante la sensación de energía que la recorría-Jamás volveré a tomar las escaleras.

Antes de que pudieran regocijarse escucharon un golpe, Dipper había sido derribado en el suelo y tenía a un muñeco encima, coloco ambos pies en el estómago del muñeco y lo pateó fuertemente. El muñeco cayó a un lado, Dipper le dio una patada con un pie y la cabeza del muñeco se desprendió del cuerpo, rodo unos centímetros hasta que llegó a las escaleras y después fue cuesta abajo.

-¡Ayuden!-dijo levantándose del suelo.

-Claro-dijo Huevo.

La batalla era algo sorprendente; aunque los muñecos los superaban en número Norman y Mabel resistían bastante bien, lanzando golpes y puñetazos, un muñeco que estaba atrás de Mabel tomó el bote de basura, el mismo que les habían lanzado, lo levantó en alto. La chica estaba muy ocupada con el muñeco que tenía en frente, el bote estaba a punto de caer sobre ella cuándo Coraline intervino pateándolo.

-No te preocupes, te cubro.

Detrás del casco Mabel sonrió.

Norman estaba luchando con notoriedad, parecía ser un verdadero lobo que se movía y saltaba contra los muñecos, daba patadas y golpes, Huevo apareció y le ayudo, el también era muy ágil; y aunque su método de ataque favorito era morder, aquello no le molestaba nada.

Norman lanzó a un muñeco por los aires, Huevo le dio una patada en el aire y el muñeco voló hacia Dipper, quién con un último golpe lo devolvió al suelo; arena salió del muñeco.

Dipper se detuvo para mirarla, que curioso, conforme la arena iba dejando su cuerpo el muñeco comenzó a desinflarse hasta que no fue más que un pedazo de tela. Pero no tuvo mucho tiempo para pensar ya que más muñecos aparecían.

Al poco tiempo comenzaron a cansarse, aunque los muñecos no eran mucho desafío, si eran bastantes y parecía que no iban a terminar. Coraline terminó de golpear a uno en la cara, como vio que aún quedaban dos docenas de ellos les dijo a los demás que se reagruparán.

-¿No dijo la Catrina que teníamos armas?

-Si-recordó Mabel-Dijo algo sobre una… ¿Ballesta láser?

-Bueno, ¿Cómo la hacemos aparecer?

Mabel vio su mano, la agitó diciendo:

-¡Ballesta aparece!

Y ahí estaba, en su mano apareció una pequeña ballesta color negro ante la mirada asombrada de los demás.

-Jamás dejara de sorprenderme.

Mabel la apuntó al frente y apretó el gatillo, un rayo de color blanco salió disparado y le dio a un muñeco en el pecho, el muñeco cayó al suelo mientras que de él salía humo, el rayo lo había chamuscado.

Rápidamente, los demás innovaron su ballesta y comenzaron a disparar, los muñecos rápidamente se vieron reducidos debido a las armas de fuego. La Otra Madre vio furiosa como su ejército caía, si se quedaba más tiempo arriesgaría todo; era mejor huir para luchar otro día.

Aprovechando el caos de la pela se escabullo, doblando en la esquina había una salida de emergencia que daba a unas escaleras, esa sería su vía de escape.

Pero alguien la había visto.

Norman se fijó que una figura encapuchada salía corriendo, sus pies estaban vendados y en su mano... ¡Tenía la vara de las sombras!

-¡Oye tú!

Soltó su ballesta, saltando por encima de dos muñecos Norman se puso a cuatro patas y empezó a perseguirla, se movía como un verdadero lobo. Era increíble que tan fácil era llevarse por sus instintos en ese traje, era algo extraordinario, Norman sentía que podía ser el mismo sin ninguna restricción.

La figura doblo en una esquina, Norman la siguió llegando a un pasillo, la figura estaba muy cerca de la salida de emergencia.

-¡Tú detente ahí!-se volvió a poner en dos pies.

La figura se giró, la punta de la vara brillo, la apuntó hacia él y una bola de energía morada salió disparada hacía Norman. Antes de que pudiera reaccionar le dio en el pecho, Norman cerró los ojos, era como recibir cincuenta puñetazos de Alvin al mismo tiempo.

Fue despedido hasta la pared la cual se hizo añicos y cayó al suelo.

No sentía un dolor similar desde la batalla con Aggie, y eso había dolido mucho.

Pero él también había empujado a La Otra Madre. Cuándo lo golpearon sus poderes entraron en juego también, así que una fuerza invisible empujó a la Otra Madre hasta el otro lado, haciendo que soltará la vara y cayera.

"¡Ese maldito! ¡No sabía que tenían un telepata!"

Era como recibir un puñetazo muy fuerte, La Otra Madre tosió para recuperar la respiración, Norman estaba cansado pero logró levantarse, su primer pensamiento fue:

"¿Alguien anotó el número de la matricula?"

Una vez de pie levantó ambos puños en alto, no iba a darse por vencido.

La Otra Madre tomó la vara con su garra mecánica, con ella se apoyó para ponerse de pie y gruño. Norman no podía ver muy bien, abría y cerraba los ojos, estaba desorientado debido al golpe.

"¡Vamos concéntrate, tú puedes!"

-¡Norman!-la voz de Dipper se escuchó por el pasillo, los demás Rangers se acercaban.

La Otra Madre maldijo, en su estado actual no podría con los cinco, y ese golpe ya mal la había dejado.

Tuvo que repetirse que ya tendría su momento, pero ahora tendría que escapar.

A un lado del pasillo estaba una gigantesca ventana de cristal, dio un grito y dio un salto hacia el cristal. La ventana se hizo añicos y ella salió al frio de la noche, aterrizó sobre un carro viejo, giró la cabeza para ver una última vez el centro comercial.

Bajó la guardia de la noche no la encontrarían.

Saltó del coche y se fue corriendo hacia el bosque, al menos ahora ya sabía que los tontos tenían el poder de las gemas, y que uno de ellos poseía la telequinesis; no sería fácil pero encontraría una manera de derrotarlos.

Sin importar que.

Norman apenas recuperó por completo la concentración cuando escuchó el vidrio romperse.

-¡No!-gritó y fue corriendo a la ventana, la figura encapuchada corría hacia el bosque, se perdió con la oscuridad y Norman ya no pudo seguirla.

-¡Norman!

Los demás aparecieron por el pasillo, Norman se alejó de la ventana y fue a unírseles.

-Chicos, ¿están todos bien?

Huevo y Coraline asintieron con la cabeza, mientras que Dipper prefirió hablar.

-Si, después de que nos dejarás reducimos por completo a los muñecos, ya no queda ninguno de ellos.

-Oh lo lamento-se llevó una mano a la cabeza-Es que vi a alguien con la vara, y la seguí.

Coraline dio un paso al frente.

-¿Cómo era?

Norman se encogió de hombros y la describió, en cuanto Coraline escuchó sobre la garra retrocedió asustada.

-No…-todavía no podía aceptar el hecho de que La Otra Madre hubiese regresado.

Norman se sintió mal por ella y le coloco una mano en el hombro.

-No te preocupes, la próxima vez no escapará.

Coraline agradeció el gesto, tomo la mano de Norman y la apretó suavemente.

-Eh… chicos creo que deberían ver esto-dijo Huevo, estaba viendo por una ventana junto a Mabel.

Afuera del centro comercial ya estaban llegando las patrullas; la policía local y la estatal habían puesto un perímetro alrededor del edificio.

-Lo que faltaba-Coraline.

-¿Creen que si les decimos que somos los buenos nos crean?

-Lo veo muy improbable-Dipper.

Se alejaron de la ventana.

-No podemos pelear con ellos, creerán que nosotros somos los malos-Huevo.

-Tal vez podamos salir por las alcantarillas-sugirió Dipper.

-O podemos hacer algo más fácil-Coraline.

Detrás de una barrera, quince oficiales apuntaban con un rifle a la entrada principal.

-¡Les habla la policía estatal! ¡Sabemos que tienen rehenes ahí! ¡Ríndanse ahora o abriremos fuego!

Tras un momento de silencio, las puertas se abrieron, los policías quitaron el seguro a sus armas y se prepararon para abrir fuego.

Un mar de gente salió asustada, al ver que ya no había ninguna amenaza los oficiales bajaron sus armas y comenzaron a recibir a la gente que estaba muerta del miedo.

Entre esa multitud se encontraban cinco jóvenes ordinarios que estaban tan asustados como todos los demás.

-Vengan niños, les daré una taza de chocolate caliente.

-Gracias oficial-dijo Coraline, ya sin su traje.

Se dio una vuelta para ver a los demás, todos habían regresado a la normalidad y tenían ocultas sus gemas.

Les guiño un ojo.

-Les dije que funcionaría.

Los demás sonrieron y fueron a recibir ese chocolate caliente, se lo habían ganado.