Disclaimer: personajes de JK Rowling. No gano nada haciendo esto, más que divertirme y divertirlos.


A escondidas

II

Cuando pudo abrir los ojos tomó consciencia de las palabras que en ese momento salían de la boca de Albus. Su mejor amigo. Su hermano de la vida. El chico en el que más había confiado y aquel al que le había dicho sobre sus sentimientos por una chica del colegio.

Escuchar que lo amaba fue una de las cosas que más lo shockeó esa noche, junto con poder enterarse de que Lily también lo sabía.

Trató de hacerse notar para que la discusión terminara pero fue en vano. Los dos Potter estaban enfrascados en dirigirse miradas de odio, ignorando si él había despertado o no después del hechizo. Sin embargo no pudo sentirse dolido por esa actitud de los hermanos, sino que se sintió enfadado consigo mismo.

¿Cómo no había notado antes los sentimientos de Albus?

Por su culpa dos de las personas más importantes de su vida estaban sufriendo; enfrentados por un sentimiento incontrolable y por una persona que podría simplificarles la vida con sólo alejarse de ellos y reanudando su vida en otro lugar que les permitiera olvidar y perdonar con el paso del tiempo.

Cuando consiguió levantarse y sin que ninguno de los Potter lo vieran aún, los hechizó.

—Petrificus Totalus —dijo, y con el movimiento de su varita sus dos acompañantes quedaron como estatuas. Scorpius se tomó su tiempo arreglándose la ropa y mirando el suelo antes de juntar la valentía que necesitaba para hablar, pero cuando la encontró, levantó los ojos grises y miró tanto a Albus como a Lily—. Lamento que ambos estén enfrentados por mi culpa, así que les voy a pedir un pequeño favor. Y no, no va a ser decisión de ninguno de ustedes, así que por una vez en sus vidas dejarán el orgullo de lado y me escucharán.

Evidentemente ninguno podía negarse a lo que fuera que Scorpius dijera, sólo podían parpadear mientras estaban en el piso. Pero si algo tenían en común era el conocer a Scorpius mejor que nadie, así que algo en el tono de su voz y las palabras elegidas los hizo ponerse en alerta.

—En cuanto termine el colegio me iré.

Las palabras tienen un efecto inmediato sobre quienes las escuchan, petrificándolos más de lo que cualquier hechizo pudiera conseguir.

El rubio por su parte sintió su corazón romperse al terminar de hablar porque alejarse de cualquiera de ellos era lo que menos quería hacer. De hecho fue una de esas cosas que nunca pudo imaginarse decir, y que sin embargo allí estaba haciendo.

Pero Lily y Albus no le dejaban opción.

No podría vivir tranquilo si la relación de dos hermanos se destruía por su culpa.


Lo prometido... acá el segundo capítulo de este fic. Muy pronto los demás. Siempre que mi computadora me lo permita xD.