Disclaimer: personajes de JK Rowling.


A escondidas

III

Volver a Londres después de tanto tiempo genera en su interior una serie de sentimientos encontrados que lo único que hacen es confundirlo y provocarle ansiedad.

Mira las tiendas del callejón Diagon como si esa fuera la primera vez que las ve, incluso aunque sepa que no es así y que ha paseado en ellas antes. Sin embargo esta vez es diferente, porque ha vuelto para embarcarse en un nuevo trabajo.

Ser profesor de Historia de la Magia en Hogwarts.

La gran pregunta que inunda su mente mientras camina por las callejuelas de adoquín es: ¿será capaz de ver a las dos personas de las que tanto se quiso alejar cuando tomó la decisión de irse?

Scorpius no tiene una respuesta a su pregunta, pero espera poder salir adelante en el castillo sin que el horrible fantasma del pasado lo golpeé constantemente. Todavía no es capaz de olvidar las duras palabras de Albus a Lily, ni de dejar de sentir un dolor sordo en el pecho cuando se sabe el causante directo de esa disputa.

Si bien es cierto que nunca volvió a verlos y que no sabe cómo está actualmente la relación entre los dos hermanos, su propia inseguridad y timidez, que no ha podido dejar de lado incluso siendo un adulto, hace que se imagine el peor de los casos.

Pronto va a saberlo con exactitud.

Finalmente decide ir a la tienda de libros y comprar algunos para preparar sus próximas clases, y una vez que está allí dentro, como suele ser usual en él, pierde la noción del tiempo.

Al menos hasta que una voz que conoce muy bien lo hace levantar la mirada al dirigirse a él.

—¿Scorpius Malfoy?

El rubio se mueve tan rápido que el cuello le cruje al hacerlo, pero apenas lo siente.

Frente a él, como si fuera una aparición, se encuentra Lily Potter.

—Hola —atina a responder él, sorprendido.

Ella le sonríe como si entre ellos no hubieran pasado cinco años de alejamiento.

—Hola —dice, todavía sonriente—. ¿Cómo estás? —pregunta ella.

—Ah, bien, bien. ¿Y tú?

—Bien, ocupada siendo una adulta responsable e independiente. —Scorpius rió al escucharla.

—Bueno, nadie dijo que crecer sería sencillo.

—En mis fantasías era mucho más divertido, te lo confieso. —Él volvió a reír y negó con la cabeza, ella le guiñó un ojo y entonces dio dos pasos hacia atrás. —Es bueno saber que estás bien, Scorp. Espero verte pronto —le dijo, haciendo una inclinación con la cabeza como despedida.

—Es bueno saberlo también, Lil —respondió él, y entonces ella salió de su campo de visión.

Scorpius en cambio se sentía petrificado, dividido entre el alivio de ver que ella no parecía odiarlo y el sordo dolor que se le instaló en el pecho cuando los recuerdos de ese último encuentro lo invadieron.

Tiempo después, que él no supo cuantificar, salió de la librería para dirigirse al castillo. En dónde sería presentado ante sus nuevos compañeros.


Disculpen la tardanza, tuve la laptop en el técnico. Pero ya volví y para compensarles la espera mañana tendrán otro capítulo publicado. :)