Disclaimer: Happy Tree Friends es una web serie y serie televisiva de animaciones flash hecha por Mondo Media Minishows gracias a una idea de Kenn Navarro junto a Aubrey Ankrum, Rhode Montijo y Warren Graff, yo no creé ni un solo personaje de esto, solo los uso en esta pequeña historia que se me ocurrió. Aclaro que escribir esta historia Fanfiction no me da en algún medio beneficios de cualquier tipo que se pueda pensar para subsistir.

Nota 1: Esto se considera un Universo Alternativo que tiene las siguientes características: Los personajes que conocemos están humanizados, difieren las edades a las canónicas, familias extrañas ciento por ciento ficticias y no pueden revivir.

Nota 2: todo aquello que en medio del fic esté en negrita y en cursiva tampoco me pertenece.

Advertencia: Para toda persona que le gusten las parejas hetero más comunes de este fandom; Flippy x Flaky; Giggles x Cuddles; Petunia x Handy; Lammy x Splendid; comunico que para este Three-Shot quise hacer parejas hetero diferentes.

Familia: Lammy con Flippy, dos hijos: Shifty Y Lifty, de ocho años los dos.

Era verano en la época de vacaciones, en un lugar de los suburbios de cierta ciudad pequeña estaba una gran casa que desde afuera transmitía un ambiente de total serenidad.

El sonido de un plato roto hizo eco en toda la casa hasta llegar a oídos del hombre, este dejó salir un fuerte suspiro totalmente cansado y miró al pequeño que tenía en frente el cual sonreía de manera inocente.

-Ese fue Shifty ¿Verdad Lifty?- El niño soltó una pequeña risita que confirmó lo que Flippy pensó, suspiró nuevamente mientras pasaba su mano por su cabello y miraba el suelo para después ver a su hijo.

-Deberías ir a ver qué está haciendo Shifty- Habló y la frase no le gusto nada al mayor ya que percibía el mensaje oculto.

-¿Por qué debería?- De todas formas se atrevió a preguntar, el menor infló sus mejillas conteniendo otra risa e inmediatamente se escuchó el sonido de un vidrio romperse.

-Creo que ese fue el espejo que le regalaron a mamá- En cuanto Lifty dijo eso Flippy abrió rápidamente la puerta de su habitación, estaba a punto de cruzarla cuando se detuvo y miró a su hijo de pie en frente a la cama matrimonial, esta estaba completamente desordenada y llena de manchas provenientes de diferentes tipos de salsas, jugos, galletas y glaseado.

-No creas que te libraras de un castigo más tarde- Fueron las palabras del peliverde mayor antes de salir del cuarto y cerrar la puerta con seguro para que el pequeño no escapara.

Se escucharon las fuertes pisadas del padre de manera rápida por el pasillo del segundo piso y por la escalera, al llegar a la primera planta solo tuvo que voltear la mirada y un espejo de cuerpo completo con un hermoso marco de cobre al estilo antiguo le dio la bienvenida.

Flippy se calmó un poco al ver el preciado espejo completo pero arrugó su frente al ver que de su reflejo solo se podía apreciar su cabeza, algo de sus piernas y sus brazos. El resto de su cuerpo no se reflejaba debido a una gran mancha color café oscuro que simulaba ser un vestido dando una cómica imagen de él usando un vestido café mal diseñado.

Se acerco y pasó su mano por el dibujo del espejo queriendo saber con qué Shifty lo había hecho, estaba seguro de que no era pintura y por la textura que no era chocolate líquido.

Un ladrido del perro de la familia que provenía de la cocina le dio un pequeño susto, luego, se percató de que la sustancia tenia cierto olor familiar y eso fue suficiente para que sacudiera su mano manchada fuertemente.

-¡Shifty!- Escuchó nuevamente el sonido de un cristal estrellándose -¡Cuando te vea serás castigado!- Una fuerte risa infantil lo dirigió al baño que se encontrada cerca del living donde el sofá familiar de color negro estaba "De cabeza", había sido pintado con rectángulos rojos para simular una casa de ladrillos sin pintar y de toque el piso de alrededor estaba verde de uvas verdes pisadas. Al entrar al baño su hijo estaba parado sobre la tapa del escusado y en todo el suelo había trozos de espejo.

-¡Hola papá!- Le saludó sonriente el niño quitándose su pequeño sombrero para agitarlo como si su padre estuviera muy lejos.

-Yo en tu lugar no estaría tan feliz porque apenas te atrape te encerraré en tu habitación- Mencionó Flippy apoyado en el marco de la puerta.

-Pero para atraparme- Expresó Shifty seriamente poniéndose su sombrero -Tendrás que atravesar ¡El camino del dolor!- Exclamó lo ultimo señalando el suelo del baño.

Flippy miró a su hijo unos segundos y luego dio un paso dentro del lugar asegurándose de pisar a propósito uno de esos trozos con su imponente bota militar partiéndolo en más pedazos.

-Ah oh- El pequeño se lamento de olvidar ese detalle.

Lo siguiente que ocurrió es que Shifty en su temor de ser atrapado por su padre entró a la tina que estaba detrás de él mientras Flippy se acercaba tranquilamente pisando lo que era antes un lindo espejo que colgaba sobre el lavamanos. Al estar cerca de la ducha fue mojado por el chorro de agua que liberaba la ducha removible la cual estaba en las manos del niño, pero el mayor no se inmutó ante eso, se acerco lo suficiente para quitarle con algo de esfuerzo el aparato al menor, después luchó un poco pero al final ya tenía a uno de sus dos hijos en sus brazos alejándolo del "Camino del dolor", claro que antes de lograr salir pisó un pedazo de tamaño considerable que se deslizó junto a su pie casi haciéndolo caer, por suerte salió vivo del lugar.

-Que susto- Habló la personita que cargaba cuando salieron del baño.

-Ahora te encerraré en tu habitación como castigo por romper el espejo del baño, manchar el espejo de tu madre con las gracias del perro, manchar mi cama y por todo lo demás que hayas roto- Dijo Flippy molesto.

-¡Pero yo no fui! ¡Fue el perro!-

-¿Y quién lo dejo entrar?- Acusó el padre.

-¡Lifty!- Mintió en parte, ya que la verdad era que ambos se habían puesto de acuerdo para abrir la puerta de cristal corrediza permitiendo a la mascota adentrarse al hogar.

-¡Eso no es cierto! ¡Fuiste tú!- Tanto Flippy como Shifty dirigieron sus miradas a la cocina, allí estaba Lifty parado justamente en la entrada.

-Y tú ¿Cómo saliste de la habitación?- Pregunto el mayor de los tres peli verdes.

-Até todas las sabanas del armario, las amarré a una de las patas de la cama y las saqué por la ventana para usarlas como cuerda para llegar al jardín-

Flippy suspiró mientras dejaba a Shifty en el suelo para poder jalarse levemente sus cabellos y gruñir un poco.

Sus hijos lo estaban volviendo loco.

Eran creativos en sus planes y travesuras, le recordaban un poco a Fliqpy por lo maldadosos que podían llegar a ser con solamente ocho años, solo esperaba que de grandes no tuvieran un trastorno como él para que vieran a un doble suyo. Que fueran hermanos gemelos debía ser suficiente para ellos.

Cuando volvió a mirar la entrada de la cocina no estaban sus hijos pero escuchaba sus risas maliciosas, se acercó al lugar y al entrar vio muchos platos rotos, al perro durmiendo entre mucho polvo de cacao y a sus hijos, uno parado en los hombros del otro tratando de alcanzar el tarro plástico forrado en un diseño de galletas y tazas de té que estaba en una de las alacenas del lugar, pero tanto él como sus hijos sabían que dentro de ese tarro no habían galletas, había dinero.

-¡Ni se les ocurra!- Exclamó queriendo sonar autoritario pero más bien sonó preocupado –Dejen ese dinero ahí y por favor Lifty, bájate de tu hermano antes de que se caigan ambos-

-Tranquilo papá- Habló el mencionado mientras tanteaba el terreno de la alacena alta donde estaba su objetivo, en eso tocó una trampa para ratones personalizada, porque a su madre se le ocurrió que los cangrejos vivos amarrados de una pata a un clavo eran mejores para alejar ratones que las típicas trampas que estaban en las tiendas, el animalito al ser tocado atacó a su contrincante con su pinza -¡Duele duele duele duele duele duele duele!- Lifty retiro rápidamente la mano y con el pequeño impulso se fue hacia atrás desequilibrando a su hermano.

Se hubieran golpeado si no fuera porque Flippy reacciono a tiempo y se lanzó para servir de colchón para los niños.

-¡¿Pero qué te pasa Lifty?!- Gritó Shifty a su hermano ya que estaba molesto por perder el dinero sin siquiera preocuparse por su padre.

-Uno de los cangrejos de mamá-

-Muy bien, bájense los dos de mi- Interrumpió la futura pelea el mayor del lugar.

-Ya- Respondieron los dos pequeños.

En cuanto Shifty buscó apoyarse en el borde del mesón atrapó la cacerola con el almuerzo del día: Pollo con hongos. La cacerola se volteó y por ende, todo el contenido fue a caer sobre los tres individuos, y aunque la mayoría cayó sobre Shifty junto con la cacerola su sombrero salvó en parte su camisa mientras el resto caiga sin gracia en sus pantalones.

-Pero que torpe Shifty- Se burló su hermano.

-Cállate- Espetó el mencionado con enojo.

-Cálmense ambos pequeños mapaches- Dijo Flippy moviéndolos para que se bajaran de él, los gemelos lo miraron con furia por interrumpir su discusión, pero una mirada seria de parte de él y ambos se quedaron callados.

Flippy temía que sus hijos de grandes se dedicaran a ser ladrones, tenían una buena habilidad para hurtar objetos, para escapar de varios lugares y mentían de manera muy convincente, además, habían desarrollado un gran gusto por el dinero y todo lo que brillara; Por no querer llamarlos ladrones cuando se molestaba había decidido decirles mapaches.

El perro que antes dormía entre el polvo de cacao despertó en cuanto Lifty fue atacado por el cangrejo, aunque no quiso acercarse a ver lo sucedido, hasta que escuchó un fuerte sonido que lo asustó y liberó el exquisito olor del pollo, con eso se aproximó al trozo de pollo más cercano para comerlo, después el siguiente, y por último vio que en la boina de Flippy que se encontraba en el suelo cerca de su dueño estaba el trozo más grande, sin demorar tomo rápidamente la boina y salió corriendo con ella en el hocico.

- ¡Whistle!- Gritó Flippy al ver que el perro lleno de polvo de cacao se alejaba con su preciada gorra dejando un camino de huellas de cacao.

Sus hijos no lo pensaron y se pusieron a reír mientras alentaban a su mascota para que corriera de su padre.

-¡No lo animen!- Les gritó mientras salía al patio viendo como el perro entraba a su casita con la boina.

Él solo se acercó y se agachó para ver al perro felizmente devorando el trozo de pollo sobre su preciada boina que estaba llena de salsa y cacao en polvo, cuando introdujo la mano al hogar del canino escuchó un silbido, algo asustado miró rápidamente la puerta de cristal corrediza y ahí estaban sus hijos con unas grandes sonrisas.

Unos gruñidos y una fuerte mordida en su mano no se hicieron esperar.

-¡Rayos!- Flippy sacó su mano arrastrando a la mascota que se negaba a soltarla, se aguantó el dolor y saco rápidamente su boina y el trozo de pollo que ofreció al perro, este, como entendiendo el trato tomó la comida y entro de nuevo a su casita.

-Problema resuelto- Sacudió la boina mirándola con tristeza, vio su mano herida y empezó a mascullar blasfemias asegurándose que sus "Dulces retoños" no lo pudieran escuchar.

-Aburriiidooo- Soltaron los niños al ver que su padre no había armado un desastre peleando con Whistle como ellos habían pensado.

-Aburrido será el mes que se la pasaran encerrados en su cuarto- En este punto Flippy estaba decidido a atrapar al par de "Mapaches" y obligarlos a limpiar toda la casa antes de que llegara su esposa; pero el sonido de la puerta principal siendo abierta hizo que soltara un pesado suspiro y caminara para entrar a la casa.

-¡Ya llegue del! ¡¿Qué le paso al espejo?!-

-¡Mamá!-

-Hola cariño-

Lammy vio a su familia uno por uno, se acerco al espejo ante la mirada divertida de sus hijos y la preocupada de su marido, luego caminó a la sala, le echó un vistazo al baño y al jardín dirigiéndose a la cocina, recorrió un poco el lugar casi cayéndose con el almuerzo que estaba en el suelo y volvió sobre sus pasos para subir la escalera, entró a la habitación de los niños viendo que estaba en un perfecto orden que contrastaba mucho con el resto de la casa y finalmente entró a su habitación que estaba hecha un desastre; La cama totalmente manchada, la ropa por todas partes y unas sabanas atadas entre ellas y a una de las patas de la cama, inquirió que alguien hizo eso para bajar desde la habitación al patio.

-Bueno…- Flippy, Shifty y Lifty esperaban su reacción al ver como había quedado su hogar en el tiempo en que no estaba –Te felicito Flippy, la casa está mejor que la última vez- Con eso les dedico una sonrisa a los tres; los niños se cruzaron de brazos y se dirigieron a su habitación mientras el hombre se sentaba en la cama matrimonial sin importarle que pudiera ensuciar más su ropa.

La mujer se sentó a su lado y lo abrazó cariñosamente.

-Ya los obligare a que limpien su desastre- Soltó él.

-No es necesario-

-Claro que sí, la ultima vez tu limpiaste todo sola mientras yo los vigilaba, ahora ellos deben ayudarte-

-No te preocupes por eso, yo me encargo, sabes que necesito distraerme-

Un silencio inundó el lugar y el peliverde miró a todos los rincones de la habitación buscando a dos "Seres"

-¿Y Pickles?, no lo veo-

-Se quedo en el consultorio del psicólogo Lumpy-

-¿En serio?- La miró un poco asombrado.

-Sí- Ella deshizo el abrazo para mirar a su esposo –Yo le pedí que se quedara allá porque sabía que Shifty y Lifty harían un desastre y le dije que no me podía concentrar bien en la limpieza si él estaba cerca, por lo que aceptó-

-Ya veo-

-¿Y Fliqpy?-

-No lo he visto en todo el día- Ambos se sonrieron con júbilo.

-Estamos progresando mucho- Habló Lammy.

-Exactamente por eso he pensado en algo así como un premio para nosotros dos- Flippy le tomó las manos y la miró a los ojos mientras ella se sonrojaba.

-No Flippy, la verdad ya tengo suficiente con Shifty y Lifty, los amo pero no creo poder con más niños en la casa, mejor no nos arriesguemos-

-¿Qué?-

-¿No hablas de…?-

-¡Claro que no!- Comenzó a reír un poco y su esposa le siguió a los segundos –Me refería a que como nuestro aniversario es en dos días deberíamos tomarnos el día para salir solo nosotros dos, nunca hemos tenido un aniversario sin "Acompañantes"- Con el énfasis en la última palabra hizo que ella comprendiera a lo que se refería. -¿Qué me dices?

-¿Con quién dejaremos a nuestros hijos? Pickles y Fliqpy no son opción, los niños no los ven y menos los escuchan-

-Pop me dio el número de su niñera, dijo que ha cuidado a Cub de forma excelente, no pregunté cuanto cobra pero tener un día especial con mí esposa valdrá lo que sea-

Lammy lo abrazó nuevamente y le dio un beso -¡Eres el mejor!-

-Exacto, ahora llamemos a la chica-

Giggles estaba escuchando música de su celular con los audífonos puestos mientras completaba un álbum de fotos de ella y su novio hecho completamente por ella misma, con corazones dibujados por todas partes y mensajes cortos en los espacios que quedaran; tan centrada estaba que cuando la canción Tu príncipe de Prince Royce se detuvo en el coro y en su lugar comenzó de sorpresa Flyers de Bradio sintió que su corazón se detenía por un segundo y se quitó los audífonos a toda velocidad, luego de respirar un poco y maldecir que tuviera el volumen de llamada al máximo retiró los audífonos del aparato y contestó la llamada al número desconocido, quizás era su amigo Russell llamándola para que guardara de nuevo su número porque el celular se le habría caído otra vez al mar.

-Muy buenos días-

-Disculpe ¿Con la señorita Giggles?- Ella escuchó una VMNI (Voz Masculina No Identificada)

-Sí, con ella-

-Bueno, me llamo Flippy y soy amigo de Pop, te llamo porque necesitaré una niñera para el miercoles-

"¡Trabajo!" Pensó emocionada, adoraba cuidar a Cub y estaba feliz de que Pop la recomendara.

-Entendido, estoy disponible para ese día, dígame ¿Cuántos niños son y que edades tienen?-

-Son dos, un par de gemelos y tienen ocho años-

La única experiencia con niños que la pelirosada tenia con niños era con Cub, lo había cuidado desde que tenía seis meses y ahora el pequeño tenía un año con nueve meses, pero obviamente quería sonar segura y experimentada.

-Bien, debe saber que mis honorarios son de acuerdo a la cantidad de niños y la cantidad de horas que debo cuidarlos, si son dos niños y me los encargan por una hora seria un total de tres billetes, si son dos horas seis billetes y así sucesivamente- La adolescente sonrió para sus adentros, estaba segura de que sonaba muy profesional.

-Flippy, tu plan es dejarla con los niños por unas doce horas ¿No?- Consultó Lammy.

-Eso serian treinta y seis billetes- El hombre estaba a punto de rechazar la oferta y no es que fuera muy caro, la verdad es que le parecía que estaba estafando a la pobre muchacha con solo esa cantidad de dinero por quedarse cuidando a su par de mapaches por doce horas, inclusive pensó en ofrecerle más dinero a la chica al otro lado pero al final lo dejo estar –Suena bien, necesito que los cuides por unas doce horas-

"¡Doce horas! ¡Son como treinta y seis billetes!" Giggles se emocionó por pensar que en un día tendría esa cantidad de dinero que para ser una chica de dieciséis años no estaba nada mal –Claro, no hay problema-

-Bien, ¿a las ocho y media de la mañana está bien? te daré los detalles para que puedas quedarte con los niños cuando llegues-

-Ahí estaré puntual, no se preocupe- Tomó rápidamente un marcador rojo con el que estaba decorando el álbum y se preparó para escribir en su brazo –Solo dígame la dirección-

Ya era miércoles en la mañana y el matrimonio se alistaba para salir.

-Shifty, Lifty, por favor no traten mal a la niñera- Les dijo su madre cuando ellos estaban sentados en las escaleras que daban al segundo piso ubicadas frente a la puerta principal.

-Sí mama- Respondieron a la vez sonrientes ocultando su mano derecha tras la espalda teniendo los dedos cruzados.

De todas formas los padres sabían eso.

-Al menos den buena impresión hasta que nos vayamos para que la niñera ya no pueda arrepentirse- Comentó Flippy y sus hijos rieron.

En eso el timbre de la casa suena y el peliverde mayor mira su reloj de mano, faltaban dos minutos para la hora acordada.

-Yo abro- Lammy se adelantó y cuando abrió la puerta vio a una adolescente bien vestida, con muy poco maquillaje y un pequeño bolso.

-Buenos días señora, soy la niñera que su marido Flippy llamó, mi nombre es Giggles y es todo un gusto conocerla- La chica se presentó con una sonrisa dulce para asegurarse de que no se arrepintieran.

"¡Pero qué dulce! A Pickles le encantaría tenerla como invitada para una fiesta de té"

-Eres muy puntual, eso habla bien de ti- Flippy interrumpió la escena con su presencia en la puerta.

-Usted debe ser el señor Flippy, todo un gusto verle caballero- Giggles estiró la mano y Flippy complacido se la estrechó, luego le dio un golpe de culpa por tener que dejar a una señorita tan educada con sus dos traviesos hijos.

-Igualmente señorita, por favor pasa, te daremos unas indicaciones y luego el mando de la casa será todo tuyo-

Los tres entraron ante la vista de los peliverdes menores, para Giggles verlos tan idénticos y siendo tan jóvenes fue una vista muy adorable.

-Estas son las criaturitas que debes cuidar- Soltó el mayor –Él se llama Shifty y él Lifty- los presentó mientras los señalaba.

"¿Shifty? Bueno, no voy a juzgar, yo me llamo Giggles"

-Hola- Saludaron los pequeños sonriendo y la chica se emocionó bastante, su impresión era que eran unos gemelos adorables.

Luego de que el matrimonio le mostrara toda la casa, le diera las indicaciones de cómo preparar el almuerzo y la cena, además de unos quehaceres extras que no eran obligación se despidieron de los niños y la niñera para caminar rápido a por un taxi.

Eran las nueve en punto de la mañana y su trabajo comenzaba.

Apenas cerró la puerta sacó su celular rápidamente para tomarles una foto a los gemelos que estaban detrás de ella; lo logró exitosamente, y aunque sabía que tomar una foto de unos niños para tenerla en su celular podría considerarse delito iba a tomar el riesgo ya que "Esas dulzuras lo valen"

-Giggles- La nombró el menor.

-¿Sí? … ¿Shifty?- No recordaba cómo se llamaba el que no tenia sombrero.

-Soy Lifty-

-Oh, lo siento, ¿Qué necesitas?-

-¿Por qué eres toda rosa?-

La chica comprendió a lo que se refería: Tenia el cabello rosa, los ojos rosa y tanto su ropa de pies a cabeza junto al bolso y el protector de su celular eran completamente rosa, claramente no exactamente el mismo rosa pero en si era el mismo color.

-Porque es mi color favorito-

-¿Y tu ropa interior también es rosa?- Preguntó el otro niño.

Esa pregunta la descolocó.

-Creo que he decidido no responder eso-

-Está bien, entonces-

-Solo muéstranosla-

-¡¿Qué?!- En otras circunstancias le hubiera hecho bastante gracia que se hayan completado la frase –Mejor juguemos algo en el jardín ¿Qué les parece?-

-Bien- Ambos salieron corriendo al jardín mientras ella tenía una pequeña crisis de pánico. Obviamente Cub jamás le habló de esa manera.

-¿Vienes o no rosa?- El mayor llamó su atención desde la puerta corrediza que daba al jardín.

-Voy, por cierto, llámame Giggles-

-¡Ey rosa! ¿Te gustan los animales?- Ese fue el menor.

-¡Claro que sí! ¿Me van a presentar a Whistle? Antes no pude verlo-

-Claro que sí- Hablaron los dos acercándose a la casita y sacando al animal arrastrándolo de las patas despertándolo de su sueño.

-¡Qué lindo! He visto muchos de esta raza en la perrería de Lumpy ¿La conocen?- Se acercó al cachorro para acariciarle la cabeza y este aceptó gustoso.

-Sí, de allá lo sacamos-

-Y sabe un truco genial-

-¿En serio? Quisiera verlo- mencionó a la vez que tomaba al perro entre sus brazos.

-Con gusto- Shifty se llevó dos dedos a la boca para silbar e inmediatamente Whistle ladró y se sacudió con violencia; ante esto Giggles lo soltó y el animal chilló de dolor, la chica llevándose las dos manos a la boca preocupada se arrepintió, claro que el sentimiento de culpa le duró muy poco ya que el perro se reincorporó rápidamente y comenzó a ladrarle nuevamente.

Los gemelos se entretenían bastante viendo como su niñera corría de su mascota suplicándole a esta que la dejara en paz, claramente en vano. En un momento el perro dio un salto y mordió la falda del vestido que la chica tenia puesta, con eso comenzó a sacudir la cabeza violentamente a la par que retrocedía con claras intenciones de desgarrar la prenda.

-¡No por favor!- A la peli rosada le dolía que su ropa se viera perjudicada de algún modo, no porque fuera de marca sino porque ella misma se la hacía, aunque no era la mejor ropa del mundo ella la amaba y ver como se desgarraba pese a sus esfuerzos la llenaba de una pesada sensación.

Finalmente la tela se desgarró y ella casi se cae mientras Whistle se alejaba felizmente con su nuevo premio en el hocico.

-¡Oye! ¡Al menos dame la tela!-

-Tu ropa interior también es rosa-

-¡AH!- Giggles se volteo totalmente avergonzada tratando con sus manos cubrir la parte trasera de su vestido que había sido afectada por el ataque del perro –Bueno sí, pero ustedes no deberían saberlo-

-Falta tu sostén- Ambos la miraron fijamente sonriendo con malicia, la chica sospechaba que estaban planeando algo por lo que decidió que debía distraerlos.

-¿Quieren galletas de chocolate?-

-Nuestra madre las escondió- Se cruzaron de brazos molestos a la vez.

-Yo tengo en mi bolso, voy a buscárselas- Los rodeo lentamente asegurándose de no darles la espalda y siguió caminando en reversa bajo la mirada de ambos, hasta que llegó a la mesita cerca de la entrada en donde había dejado su bolso.

Sacó rápidamente su pequeño chaleco de color, obviamente rosado; Se lo ató a la cintura de tal manera que le cubriera la retaguardia y después buscó cuatro paquetes de doce galletas de chocolate, efectivamente tenía una pequeña obsesión con ese dulce.

-Ohhhh-

-No era mentira-

Giggles salto en su lugar casi soltando las galletas al escuchar a los niños detrás ella, no los había escuchado acercarse.

-No me gusta mentir… ¿Les parece si les sirvo leche y vemos algo en la televisión?- Ese truco siempre funcionaba con Cub y en verdad esperaba que resultara con esos niños que en tan solo diez minutos ya le habían arruinado la ropa.

Ellos se miraron entre sí, sonrieron y después le respondieron -¡Sí!-

La chica tuvo un mal presentimiento.

Que en esa casa tuvieran un televisor que se pudiera conectar a internet la ilusionó porque ella no tenía ese privilegio; Ya con la leche y las galletas en un gran plato vio como los niños entraban a la red, pensó que buscarían alguna película o serie de un héroe cómico que poseería un gran poder oculto que no supiera controlar y que fuera huérfano. Cuando vio que buscaban Happy Tree Friends imaginó una adorable serie para niños que tratara sobre la amistad y al ver que el primer video tenia de portada a unos adorables animalitos se acomodó, hasta la introducción del video con la canción y presentación de los personajes era adorable.

Hasta que el osito soldado asesinó a sus amigos en el juego de las escondidas.

Por las risas de los gemelos supo que eso los entretenía bastante por lo que dejó que los videos avanzaran para poder matar algo de tiempo.

Todos los episodios de internet, los de TV, los especiales de San Valentín, Hallowen y Navidad.

-¿Quieren ver algo más?- tenía la esperanza en su interior de que pusieran algo de comedia.

-Una película de terror- La respuesta de ambos no se hizo esperar.

-¡Ahora me acuerdo!- Se levanto rápidamente del sillón y acomodó el chaleco que le cubría –Debo prepararles el almuerzo, su madre dejó todo listo ¿Me acompañan?-

-No quiero-

-Yo tampoco-

-Oh vamos, será divertido- Les tomó la mano a ambos y los llevó a la cocina dejando el televisor encendido.

-Rosa, suéltanos-

-No queremos almorzar- Ya dentro los soltó y se agacho un poco mirándolos sonriente.

-Dicen eso porque no saben que sorpresa les planeo su madre ¡Hotdogs! ¿Qué les parece?-

-¡No!-

-¡¿Qué?!- No se esperaba esa respuesta.

-Yo soy vegetariano- Habló Shifty.

-Y yo vegano- Le siguió el juego su hermano.

-¡Eso es mentira!-

-No nos gusta mentir- Habían agudizado su voz y hecho unos poses "femeninas"

-Bien entonces ¿Quieren una ensalada de lechuga?-

-¡No!-

-¡¿Por qué?!-

-Estamos en contra del maltrato de las frutas y verduras ¿Cierto hermano?-

-Si hermano- Ambos se cruzaron de brazos y Giggles se enderezó para pensar-

-¿Un vaso de agua?-

-¡No!- La chica los miró atentamente.

-Si nos acabamos el agua-

-¿Qué les quedará a las frutas y verduras?-

La chica entendió el juego y buscó una manera de encasillarlos.

-Es raro, hace un rato estaban comiendo leche y galletas-

-Pues sí-

-Es normal-

-Pero un vegano no comería eso-

-Ninguno de nosotros dos es vegano- Lifty se las ingenió para seguir molestándola.

-Tú dijiste que eras vegano-

-Yo no, mi hermano fue-

-No es cierto, estoy segura de que fuiste tú Lifty-

-Soy Shifty-

-¿Eh?, de todas formas, dices que tu hermano es vegano ¿Cierto?-

-Mi hermano te acaba de decir que ninguno es vegano- El otro gemelo le habló.

-Lifty, estoy dirigiéndome a tu hermano-

-Soy Shifty-

En este punto Giggles no sabía a quién creerle y su memoria no hacía nada por ayudarla "¿Cómo se llamaba el del sombrero?"

-¿Quién es Lifty?-

-Yo- Respondieron los dos.

-¿Tienen hambre?-

-Sí- "Por fin estoy progresando con esto" Se alentó la chica.

-¿Quieren Hotdogs?-

-No- "Ahora volví al principio"

Les quedo mirando un rato y después de que ambos le sacaran la lengua se encaminó al refrigerador para ver si podía prepararles algo más.

-¿Qué tal huevos revueltos?-

-Agitado, no revuelto- El que tenía sombrero comentó eso y su hermano aguantó la risa.

-Entonces huevos agitados- "No volveré a caer"

-Pero de pescado- Lifty quería sacarla de quicio. Giggles miró el refrigerador.

-No hay de pescado, ¿Quieren de gallina?-

-No- La chica miró de nuevo todo el refrigerador buscando algo que esos niños comieran –Podría hacerles ensalada de pepino si es que comen eso-

-¡Asesina!- ella de alguna manera ya se esperaba eso.

-¿Por qué?-

-Quieres matar al señor Pickles- Los miró fijamente; Por esta vez parecía que iba bien en serio lo que hablaban.

-¿Qué quieren comer?-

-¡Perritos calientes!-

Sí, en definitiva todos sus deseos de tener hijos se escapaban de su cuerpo y comprendía porque ella era la única de sus amigas que había decidido ser niñera.

-¿Saben que eso se los ofrecí desde el principio?-

-Tú dijiste "Hotdogs" y nosotros queremos "Peritos calientes"- Respondió Shifty.

El niño al ver la cara de la niñera después de lo que dijo no dudó el soltar una gran carcajada que sería acompañada por la de su hermano, con esas risas de fondo ella solo sacaba los ingredientes para el almuerzo.

"Vamos Giggles, tu puedes con ellos, es solo hasta las nueve de la noche" Así ignoró las risas y cualquier cosa que hicieran hasta que todo estaba listo, cuando dejó los platos en el comedor dio un suspiro y miró a todos lados dándose cuenta que no estaban cerca y que no los escuchaba.

-¡Shifty! ¡Lifty! ¡¿Dónde están?!- El ruido de un cristal rompiéndose le erizó la piel y corrió hasta el segundo piso.

-¡AAAAHHH!-

Quedo pasmada al llegar arriba: Uno de los gemelos estaba en el suelo rodeado de lo que ella pensaba era sangre, parecía que su pecho había sido apuñalado y el otro niño estaba frente al cadáver sosteniendo la mitad rota de una botella llena de más líquido rojo.

-Me estaba molestando- Esa inocencia en la voz daba miedo debido a la escena.

-¡AAAHHH!- Ella se encerró en la habitación del matrimonio y se sentó en la cama para calmarse un poco. "Debe ser una broma, esto es la vida real no una película de terror, ese niño no pudo haber matado a su hermano… Aunque su gusto por las caricaturas sangrientas y películas de terror deja que pensar, aun así" Escuchó como tocaban la puerta.

-Rosa, ¿Cierto que no le dirás algo de esto a mis padres?- Ella se sentía como en una película de terror -¡Rosa di algo!- El niño tocaba repetidamente la puerta haciendo mucho ruido; Con eso Giggles no se dio cuenta que alguien entraba por la ventana de la habitación y se abalanzaba sobre ella quedando ambos en el suelo.

Su grito llenó toda la casa y luego las risas fuertes le relevaron.

-Hola- El gemelo que supuestamente estaba muerto se encontraba sobre su espalda manchando su ropa.

-Es salsa ¿Cierto?- La chica respiraba fuertemente y con algo de dificultad.

-De ají- El pequeño se levantó y le abrió la puerta a su hermano.

-Rosa, tengo hambre-

-Me llamo Giggles- Se levantó lentamente y trató de quitarse algo de la salsa pero únicamente se ensuciaba más –En el comedor están los perritos calientes- Los vio bajar con velocidad y suspiró para calmarse para empezar a bajar, pero antes de eso observó la habitación para ver como desde una de las patas de la cama estaban unas sabanas atadas y estas caían por la ventana, intuyó que por ahí el otro gemelo trepó dándole un susto de muerte y después bajó hasta el comedor viendo su plato vacio.

-Bien ¿Quién se comió el mío?-

-Él- Se señalaron mutuamente y siguieron comiendo.

-Ya vuelvo- Entró a la cocina, sacó un pepino y lo cortó en rodajas, cortó igualmente algo de lechuga y condimento con limón y sal.

Cuando se sentó en el comedor y empezó a comer sintió que le dirigían miradas de odio, con eso se fijó en los gemelos que efectivamente la miraban mal.

-¿Qué sucede?-

-Asesina- Respondieron ambos.

"Otra vez con eso" Ese juego no lo entendía y de todas formas no parecía un juego eso de Señor Pickles pero igualmente intentó seguir comiendo, fue en vano ya que las miradas la comenzaban a intimidar.

-Voy a otra parte- Tomó su plato y se encerró en la baño para sentarse en la tapa del retrete y comer tranquilamente.

En el tiempo que estuvo ahí se preguntó la razón de por qué no había espejo, pensó cómo quitar las manchas de salsa de ají de su ropa, habló con su conciencia para no irse y dejarlos solos en la casa, imaginó qué pasaría si se quedaba el resto de su jornada en el baño y finalmente se calmó, lavo el plato junto al tenedor en el lavamanos y abrió la puerta para que su nariz se enfrentara al suelo debido a que tropezó con una cuerda de saltar tensada por los niños, ellos al verla en el suelo soltaron aquel juguete y cada uno le vació en la cabeza una bolsa de Harina integral diciéndole asesina.

Lo primero que hizo ella fue cerrar bien los ojos, luego levantó la cabeza y la sacudió, cuando pensó que no habría peligro abrió los ojos, miró en su mano extendida frente a ella el plato intacto y el tenedor un poco lejos "Menos mal".

Después de ese pensamiento otro más grave para la chica se le vino a la mente.

-¡Mi cabello!- Se levantó rápido y fue hasta el espejo de Lammy para ver que ahora su linda cabellera rosa no tenía nada de su color original y era completamente castaña.

Se imaginó lo terrible que sería lavárselo.

-¿Te quieres bañar?-

-Déjanos toda tu ropa-

Los ignoró, especialmente porque no entendía eso de llamarla asesina y luego querer ver su sostén, solamente camino hasta donde estaba su plato junto al tenedor para recogerlos del suelo, fue al comedor para recoger los platos y se puso a lavarlos.

-Oye, estamos aquí-

-Aún no nos has matado asesina, no somos fantasmas-

Ella no entendía, se iba a volver loca con todo eso, no encontraba relación con sus bromas y el trato que le daban ya que cambiaban a cada minuto, pero cuando ya los platos estaban limpios llego a la conclusión de que si seguía pensando en eso se iba a volver loca de todas formas.

-Le diremos a nuestros padres que eres mala niñera-

-Y Pickles y Fliqpy nos respaldarán-

-¿No se fueron con nuestros padres?- Preguntó en un susurro el menor de los gemelos.

-No lo sé y ella tampoco- Le contestó igual de bajo su hermano.

Lo mejor era limpiar los desastres como la harina en la puerta del baño y la salsa que haya quedado en la habitación matrimonial.

-¡Ey! Rosaaaaaaa-

-¿Te volviste zombi?-

Ya se aburrirían de molestarla.

Eso fue más rápido de lo que ella pensó: Al terminar con la harina la vieron subir y no la siguieron, no hicieron ruido ni nada por el estilo.

-Todo limpio-

Aprovechó la tranquilidad no solamente para quitar la salsa del suelo sino también para desatar esas sabanas, doblarlas y guardarlas, con eso ya sentía que los padres al regresar la felicitarían por lo que ya más feliz bajó las escaleras hasta encontrarse con ese espejo y verse otra vez: Un gran desastre.

En sala se fijó en la hora dándose cuenta de que ya eran las cuatro con diecisiete minutos por lo que igualmente tendría tiempo de lavarse el cabello y dejar el baño impecable para que los dueños no supieran que hizo eso. Ya en el baño iba a abrir la llave del agua cuando notó que había demasiado silencio en en la casa.

-¡¿Shifty?! ¡¿Lifty?!- Ante el silencio salió del baño y volvió a llamarlos pero nada ocurrió, el miedo la invadió por pensar que estarían haciendo otra travesura.

Buscó en toda la cocina encontrándose con unos cuantos cangrejos atados de una pata a un clavo pero no quiso saber la razón, buscó en la sala, en el baño por si acaso, en el cuarto de ellos y de los padres y se asomó un momento al patio pero no, nada, no tenía ninguna señal de ellos por lo que ya estaba buscando alguna puerta escondida por la casa o algo parecido cuando el teléfono fijo sonó y ella contesto.

-¿Hola?- Esperaba que no fuera Flippy ni Lammy.

-¡Rosa!- No sabía si era mejor o peor el hecho de que los niños eran quienes la llamaban.

-¿Dónde están?-

-Oye, cálmate, no tienes que saberlo… Bueno sí, salimos para comprar chocolate pero no tenemos llave ¿Nos abres?- Por si acaso ella no colgó el teléfono, lo dejo a un lado y corrió hasta la entrada abriendo la puerta rápidamente para encontrarse con… nadie.

De todas formas dio dos pasos hacia afuera y miró a ambos lados queriendo poder verlos si es que se escondían, pero ante la visión de una calle vacía pensó que mejor regresaba cuando. Fue cuando el sonido de la puerta cerrarse junto a unas risas le erizó la piel.

-¡Oigan!- Tocó fuertemente la puerta.

-Rosa ¿Te quedaste afuera?- Otra vez los dos rieron y Giggles quería morirse, con la frente pegada a la puerta y los ojos cerrados pasó unos cuantos minutos escuchando como los gemelos reían viendo algo en la televisión.

Se separó de esa puerta y miró el atardecer en uno de los lados de la calle por lo que finalmente se rindió, no planeaba estar hasta las nueve fuera de esa casa asique ya con unos cuantos pasos planeaba cómo explicarles la situación al matrimonio cuando la llamaran y en eso, se detuvo.

Su bolso con su celular estaban dentro.

Con un pequeño grito de frustración se tragó su orgullo y tocó la puerta del vecino.

-Ya voy- Escuchó desde el otro lado y un hombre de cabello negro le abrió la puerta, él al verla en ese estado solo preguntó una cosa -¿Niñera de los gemelos de al lado?- Ella asintió algo impresionada –Pasa al patio de mi casa, yo te llevo unas escaleras y podrás cruzar- La chica agradeció infinitamente entrando al lugar para dirigirse inmediatamente al patio.

La escalera no demoró nada y aun agradeciendo cruzó asegurándose de que la chaqueta atada a su cintura no se moviera tanto para que aquel hombre viera accidentalmente más de lo debido, pero para su suerte pisó pasto sin inconvenientes.

Lo escuchó alejarse y ella lentamente se asomó por la puerta corrediza de cristal, los niños ya no estaban viendo televisión por lo que tenia camino libre hasta la mesita cerca de la entrada donde estaba su bolso, por lo que sin esperar nada más entró al lugar dejando la puerta abierta por si acaso, caminó de puntillas casi aguantando la respiración y mirando a todas partes por si aparecían esos gemelos, pero no ocurrió nada, hasta que llegó a la mesita y vio que su bolso no estaba.

"Yo lo deje aquí" Miró con tristeza el mueble vacio hasta que cierta voz la puso alerta.

-¿Buscas esto?-

Giggles dirigió su vista hasta la cima de las escaleras para ver a los dos niños; uno de ellos con su bolso y el otro con su celular.

-¿Me dices la contraseña? Ya intenté con tu nombre junto al de un cantante y no funcionó- Decía el que no tenia sombrero con el aparato en mano.

-Mi nombre- la chica subió un escalón –El de mi novio- subió otro –Y la fecha en la que me preguntó si quería ser su novia- Subía tranquilamente más escalones sin que la notaran porque estaban viendo su celular.

-Eso no es justo, solo sé tu nombre y ni sabía que tenías novio- En eso la de ojos rosa llegó hasta donde estaban los dos y les quitó rápidamente sus pertenencias para bajar las escaleras rápidamente e intentar abrir la puerta principal pero no pudo: Estaba con seguro.

-¡Oye! ¡Vuelve!- Gritaron a la vez Shifty y Lifty bajando las escaleras, Giggles no esperó nada y fue hasta el patio cerrando la puerta, no podría salir del patio sin escalera pero por suerte la chica sabía escalar arboles y había uno grande en aquel patio.

Subió rápidamente hasta encontrar una buena rama donde quedarse, además, no podrían alcanzarla ya que igualmente era difícil llegar, por lo que aunque ellos lo intentaran sería un desafío por ser tan pequeños. Llegaron y le ordenaron bajar pero ella solo se quedó ahí entre las hojas y la oscuridad que se intensificaba cada vez más, no se alejaron ni un momento y hasta atrajeron a Whistle para que le ladrara a la chica e incluso intentaron escalar pero la primera rama que podría ayudarlos estaba bastante alta.

Finalmente con el tiempo los gemelos se sentaron diciéndole que la esperarían ahí hasta que bajara y el perro los imitó. El primero en caer fue Whistle y le siguió Shifty, luego de unos minutos finalmente Lifty se quedó dormido luego de intentar inútilmente que su hermano despertara.

Giggles los vio desde su posición y como pudo miró la hora en su celular: 08:49

Bajó, cargó a uno como pudo hasta la habitación, y le quitó los zapatos para dejarlo en una de las dos camas arropado sin saber si era la correcta y fue a por el segundo repitiendo lo mismo, al perro ni lo tocó. Cuando sintió que todo terminó le dio un vistazo a la hora nuevamente dándose cuenta de que ya eran las nueve con doce minutos, sin nada más que hacer se desplomó en aquel sofá de la casa poniéndose sus audífonos con la canción más infantil que se le ocurrió para relajarse un poco: Mundo de caramelo de Danna Paola, en repetición.

Quiero un mundo de caramelo, donde todo sepa mejor.

Ya estaba nuevamente en el coro como por séptima vez cuando la sensación de que abrieron la puerta principal la hizo abrir los ojos, quitarse los audífonos y guardarlos junto al celular levantándose a gran velocidad, luego se dio cuenta de que dejó harina integral y unas hojas en el sofá pero ya era tarde porque el matrimonio entró.

-Hola, bienvenidos ¿Cómo les fue?- Sonrió nerviosa.

Flippy y Lammy la miraron coincidiendo en que estaba muy diferente de cómo había llegado: Harina integral, ramas y hojas en su cabello, la parte superior de su ropa tenía una gran mancha que debía ser alguna salsa, su chaqueta estaba atada a su cintura cubriendo la parte trasera e imaginaron que debía estar manchada o estaba rota la falda, la nariz estaba algo roja e inflamada como si hubiera sido golpeada; Sí, Shifty y Lifty.

Lammy solo recorrió la casa ante la mirada de la joven que se estaba poniendo bastante nerviosa, incluso cuando la mujer al terminar le susurró algo al hombre de la casa y ambos se pusieron delante de ella.

-La casa está perfecta y los niños están durmiendo- La sonrisa de Lammy acompañando la frase relajó a Giggles bastante.

-Pero tú estás muy mal, creemos que fue culpa de nuestros hijos asique lo lamentamos- Flippy habló sintiendo pena por la chica –Incluso llegamos más tarde de lo acordado-

-No, no se preocupen, yo estoy bien, solo necesito ir a mi casa para dormir, solo denme la paga y me iré ahora- Les sonrió manteniendo las manos detrás de su espalda, se sentía mal de que alguien la viera así.

-Cariño, ve a dormir, yo la llevaré a su casa-

-No es necesario señor Flippy, la parada de autobús no esta tan lejos- Su personalidad y la forma en la que fue criada le impedía aceptar el aventón que en realidad, en el fondo, deseaba con todas sus fuerzas.

-Ni hablar, has cuidado a mi par de demonios por doce horas y minino la llevaré a su casa, asique señorita Giggles, hágame el favor de salir y esperar fuera del auto- La chica asintió y caminó hasta la entrada abriendo la puerta.

-Flippy, la casa está intacta ¿Piensas lo mismo que yo?-

-Sí, le pagaré el doble, tu ve a dormir ¿Bien?- Se besaron dulcemente y cada uno tomó su rumbo.

-De verdad muchas gracias señor Flippy- Ya estaban en auto y en la carretera cuando el hombre nuevamente escuchó eso de parte de la joven.

-Ya me has dicho como ocho veces- Comentó divertido.

-Es que de verdad es muy amable de su parte que aquí es mi casa- Dijo ella señalando su hogar y el hombre se detuvo.

-Espera te pago por tus servicios- El peliverde buscó en su billetera unos 72 billetes y se los dio a la chica que a simple vista supo que era más de lo que pidió.

-Aquí hay más-

-Lo sé, es por las molestias- Ella lo miró por unos segundos.

-¡Muchas gracias!- rápidamente guardó su paga en su bolso y salió del auto.

-Oye- la llamó antes de que se alejara más -¿Podré contar contigo para otro día?- Le sonrió.

-El otro año tendrá que ser- Giggles le devolvió la sonrisa.

-Yo en tu lugar hubiera respondido que ni por todo el dinero del mundo pero bueno, pasa una buena noche- Con eso arrancó y la chica se dirigió a su casa.

-Ya llegué mamá-

-Que bueno hija, ¿Cómo te fue?- Preguntó la mujer desde la cocina.

-Horrible- Respondió con simpleza.

-Ese es el trabajo, ¿Quieres cenar?-

-No gracias, solo quiero bañarme y dormir-

-Bien, yo terminaré con el desayuno para mañana y voy a mi cuarto-

-Bueno mamá- La chica ya estaba en la puerta del baño cuando dijo eso conociendo a su madre, entró y sacó su celular para escribirle a su novio que ya había regresado.

Obtuvo rápidamente una respuesta preguntándole cómo le había ido a lo que ella respondió lo mismo que con su madre, una carita riendo y la pregunta de que si la paga valió la pena le llegó, finalmente ella escribió que no valió todo pero estaba feliz y que se daría un baño para dormir.

Un deseo de buenas noches de parte de él, una respuesta rápida deseando lo mismo junto a un "TQM" y con eso dejó el celular en su mesita de noche, entró en la ducha abriendo el agua caliente y la fría para obtener un punto de temperatura agradable.

Esperaba no tener que cuidar más niños así.

Bueno, fin del capítulo 1 de 3 de este Fic.

Me sentí demasiado formal escribiendo todo lo de arriba que está en negrita por lo que me desahogaré aquí abajo en cada capítulo. (Dícese, caritas en medio) (*u*)7

Cuando decidí planear las familias para esta historia lo más difícil fueron los hijos, por lo menos en la primera tiene algo de sentido la genética.

¿Por qué Lammy y Flippy? Pues porque les vi la similitud de "Yo nos los maté, fue alguien más" se me ocurrió.

La verdad es que es difícil saber cómo en Happy Tree Friends manejan el dinero, te dan una moneda por donar sangre y con eso puedes comprar un dulce o una guitarra, traté de manejarlo lo mejor posible pero no sé muy bien si será mucho o será poco 72 billetes que se pueden imaginar que valen algo como 1 cada uno… pero conociendo este mundillo eso equivalen muchas guitarras y dulces. (^_^)

Pregunta para que el público piense ¿Quién creen que es el novio de Giggles en este Fic? Porque aquí trato de colocar parejas fuera de lo común, por lo que no, no es Cuddles.