Ash: El Campeón


Capítulo 23.- Un poco de descanso.


La mañana se había pasado rápidamente en Pueblo Paleta y los entrenadores que estaban de visita superaron múltiples pruebas e inconvenientes. Las primeras rondas en el torneo del Rancho Oak ya habían terminado y numerosos combates realmente emocionantes habían sido disputados entre varios de los entrenadores más prometedores de distintas regiones.

Pero eso no fue todo, pues Ash, Dawn y Brock se terminaron encontrando a enemigos peligrosos que los pusieron contra las cuerdas, pero pudieron enfrentarlos gracias a la llegada de Alain, el Subcampeón de Kalos. Poco después, lo presentaron con el resto de sus amigos, pero eso inesperadamente dio lugar a una batalla de rivales entre dos entrenadores con Mega Evolución. Korrina y Alain tuvieron su enfrentamiento, dando lugar a la victoria de este último, pero ambos terminaron en buenos términos, prometiendo enfrentarse en el futuro.

Parecían demasiadas emociones para un día, así que todos decidieron almorzar juntos en el Laboratorio de Oak, mientras que el Chansey de Brock ayudaba a curar a todos los Pokémon que habían luchado en los combates del día. Durante el almuerzo, aprovecharon para conocer mejor a los recién llegados, como Alain, Mairin o Aria, aunque también discutieron otros temas importantes.

El trío de Sinnoh les habló a los demás sobre su encuentro con los enemigos que los atacaron el otro día, compartiéndoles la información que consiguieron acerca de ellos. Ahora sabían que su nombre era "Equipo Armagedón", también que los poderosos Pokémon sin sentimientos a los que se enfrentaban eran llamados "Pokémon Sombríos" y que por alguna razón parecían estar investigando sobre ellos.

Esto preocupó un poco a los entrenadores y causó un debate sobre las verdaderas intenciones de sus enemigos o lo que eran en realidad sus "Pokémon Sombríos". Tampoco sabían si volverían a atacarlos, pero al final no pudieron determinar mucho y decidieron dejar el tema de lado de momento.

De este modo, y tras terminar de almorzar, cada uno de los entrenadores recogió a sus recuperados Pokémon y se dispersaron por todo el rancho, cada cual siguiendo un camino distinto para entrenar a su modo y cumplir sus respectivas metas. Después de todo, la mayoría de ellos tenía mucho en qué pensar durante la tarde.

En cierto sector del jardín, dos chicos y un Chespin caminaban charlando amenamente. El primero era Max, quien se había hecho un muy buen amigo de la entrenadora recién llegada, Mairin. En un inicio había ido a hablar con ella para conocer un poco más acerca de las estrategias de batalla de Alain, pero la actitud tan amistosa y enérgica de la chica hizo que su conversación cambié de rumbo y pronto los dos estaban charlando para conocerse mejor.

Mairin.- ¿Entonces tú eres un entrenador de Hoenn?

Max.- Así es, ¿ya conocías la región?

Mairin.- Pues la visité en una ocasión… Aunque ver a Groudon y Kyogre luchando entre sí, de verdad dio miedo…

Max.- ¡¿Viste a Groudon y Kyogre?!

Mairin.- Vaya que lo hice. ¡Eran enormes y casi lo destruyen todo!… Bueno, sé que probablemente no me creas, pero…

Max.- Oye, sí te creo. Cuando yo era niño también pude ver a Groudon y Kyogre.

Mairin.- ¿Enserio?

Max.- Sí, ocurrió mientras viajaba con Ash. Un grupo de terroristas intentaron despertarlos a ambos y nos terminamos metiendo en muchos problemas, tuvieron que venir de los Hombres G Pokémon para ayudarnos.

Mairin.- ¡¿Conociste a los famosos hombres G?!

Max.- Y eso que no te he hablado acerca de ese Groudon gigantesco que absorbía energía. Si Jirachi no se hubiera encargado de él…

De esta forma, ambos niños se sentaron sobre el césped y comenzaron a intercambiar algunas anécdotas un tanto increíbles. Max le contó como en sus viajes con Ash habían peleado con los Equipos Aqua y Magma, además de otros conflictos que tuvo, como su experiencia contra Butler o su viaje al árbol de la vida. A cambio, Mairin también le contó algunas de sus aventuras en sus viajes con Alain, como aquella vez que se unieron al campeón de Hoenn para enfrentar a Groudon y Kyogre, o su reciente conflicto en contra de Lysson y su Equipo Flare. Ambos se reían de forma divertida y parecieron congeniar bastante bien.

Mairin.- Oye, ¿y tú tienes alguna Mega Evolución? Escuché que se estaban haciendo populares en Hoenn.

Max.- Pues… Mi hermana consiguió la suya, pero yo todavía no tengo ninguna.

Mairin.- En la última semana, Alain y yo estuvimos buscando Mega Piedras por toda la región. Podría convencerlo de que te regalé una… Aunque no te serviría de mucho si no posees una Piedra Activadora.

Max.- Vaya, gracias Mairin. Pero todavía no sé si estoy preparado para un poder como ese, todavía soy un entrenador principiante. ¿Quieres ver a mi equipo Pokémon?

Mairin.- ¡¿De verdad me los enseñarías?!

Max.- Claro que sí, ¡adelante, salgan todos!

El chico de Hoenn arrojó seis Pokéball, de las cuales salieron Grovyle, Gallade, Brelloom, Mightyena, Shuppet y Crawdawnt. Mairin estaba realmente sorprendida, pues muchos de ellos eran Pokémon a los que ella no conocía, rápidamente fue a acariciar al Mightyena de Max, mientras que su Chespin intentaba hacerse amigo de Grovyle. El de lentes, solo tenía una sonrisa orgullosa en su rostro.

Mairin.- Tienes mucha variedad y todos parecen muy amistosos. ¡Eres sorprendente, Max!

Max.- ¿Qué hay de ti, Mairin? ¿Cuál es tu equipo Pokémon?

Mairin.- Bueno…

En cuanto Max hizo la pregunta, notó que su nueva amiga cambió su expresión, poniéndose un poco triste y nerviosa. El chico de lentes estaba un poco confundido por esto, pero ella decidió explicarle.

Mairin.- Lo que ocurre es que Chespie tuvo un accidente hace un buen tiempo y mi aventura Pokémon tuvo que interrumpirse mientras lo cuidaba en los laboratorios… Todavía tengo unos cuantos que Alain me ayudó a capturar, pero son de bajo nivel.

Max.- ¿Me los muestras?

Mairin.- Claro, ¡salgan todos!

La de Kalos arrojó algunas Pokéball, por lo que al Chespin que ella tenía, se le unieron un pequeño Flabebé, un Scatterbug y un Fletchling. Sorprendido al nunca haber visto Pokémon como esos, Max los escaneó con su Pokédex, mientras que su Shuppet se les acercaba para jugar con ellos.

Mairin.- Mi Flabebé se llama Bebé, el Scatterbug se llama Buggie, mi lindo Fletchling se llama Fletchy y ya conociste a Chespie.

Max.- Vaya, les pusiste nombre a todos ellos.

Mairin.- Sí, pero como verás todavía soy una entrenadora novata…

Max.- Oye, todos comienzan siendo novatos al principio. Lo importante es lo que hagas de ahora en adelante.

Mairin.- ¿Qué quieres decir?

Max.- Dijiste que tu Chespin tuvo un accidente y eso detuvo tu viaje, pero ahora ese problema ya terminó. ¿Verdad?

Mairin.- Así es, Chespie ya se encuentra bien.

Max.- Entonces puedes comenzar con tu aventura Pokémon junto a él. Pasarías muchas experiencias divertidas, capturarías nuevos Pokémon y los fortalecerías en el camino.

La declaración de Max tomó por sorpresa a Mairin haciéndola quedarse pensativa. Ahora que Chespie estaba completamente recuperado y ya no tenían que preocuparse por el Equipo Flare, ya no había nada que le impida continuar con su aventura Pokémon… ¿A dónde iría a continuación? Sabía que Alain continuaría viajando sin rumbo para enfrentar Mega Evoluciones y ayudar al Profesor Sycamore en sus investigaciones, pero… ¿Y qué hay de ella? ¿Qué hay de sus propias metas como entrenadora Pokémon?

Durante el combate entre Alain y Korrina del mediodía, pudo ser testigo de la convicción que esos dos tenían para cumplir sus metas. Hablando con Max hace unos instantes, supo que su nuevo amigo compartía esa convicción y parecía muy seguro de lo que quería hacer en su vida. Ella por otro lado, no tenía ni idea, lo único que quería era conocer Pokémon y, de hecho, en un inicio comenzó a seguir a Alain porque no tenía nada mejor que hacer y su fuerza le llamó la atención…

Max.- Oye, ¿estás bien?

Mairin.- ¡Oh! Lo siento, me quede pensando lo que dijiste. No estaría mal retomar mi viaje Pokémon, pero no tengo idea de que hacer a continuación.

Comprendiendo su problema, Max pensó en algún consejo para ella. Rápidamente se le ocurrió uno, por lo que esbozó una sonrisa en sus labios mientras se acomodaba las gafas.

Max.- ¡Ya lo tengo! ¿Qué te parece si viajas por Hoenn para participar en el Campeonato de la Liga Pokémon?

La sugerencia tomó por sorpresa a Mairin, quien abrió los ojos de golpe y casi se cae de espaldas ante la sorpresiva idea de su nuevo amigo, de no ser porque su Chespin consiguió sujetarla con sus látigos antes de caer.

Mairin.- ¡¿Yo?! ¡¿Compitiendo en una Liga Pokémon?!

Max.- ¿Porque no? Sería divertido y hasta podríamos ser rivales.

Mairin.- Pero no tengo ninguna experiencia en combate y… Oye, ¿crees que podrías enseñarme un poco?

Max.- ¡Cuenta con ello! Tus Pokémon parecen muy bien cuidados y estoy seguro de que se harán muy fuertes con el entrenamiento adecuado.

Mairin.- ¡¿De verdad lo crees?!

De esta manera, Max y Mairin comenzaron a entrenar juntos, con el entrenador de Hoenn explicándole algunos conceptos básicos de la batalla, dándole consejos y respondiendo sus dudas. También tuvieron algún combate de práctica en que Max trató de contener sus fuerzas y no ir tan fuerte contra la novata, pues no quería que se repitiera su vieja experiencia traumática con Vivi Winstrate.

Decir que Clemont estaba preocupado era quedarse cortos. Había investigado a fondo sobre el sujeto que los atacó y descubrió muchas cosas preocupantes, que eventualmente lo llevaron hasta una fuga de prisión reciente. Uno de los criminales que se había fugado tenía un equipo idéntico al de los Pokémon que lucharon contra ellos hace unos cuantos días (Swampert, Claydol, Solrock, Metang, Houndoom y Flygon). Según las noticias que descubrió, aquel criminal se llamaba Dakim y aunque todavía desconocía la razón por la que los había atacado, encontró que había cierta relación entre él y una organización criminal conocida como Equipo Cypher.

Aparentemente, esa organización se disolvió hace ya un buen tiempo, con sus principales líderes encerrados en la cárcel, así que era muy poco probable que Dakim continúe trabajando para ellos. Pero había algo en ese equipo que le llamó la atención, pues aquella organización era infame por algo conocido como "Pokémon Sombríos". Una extraña manera de manipular a los Pokémon e impulsarlos con el odio y la rabia para hacerlos más agresivos y poderosos. Eso era muy similar a lo que los había estado atacando.

Estaba casi seguro de que volverían a atacarlos y tenía que prepararse para ayudar a sus amigos. Sin embargo, Clemont era ante todo un científico y solo había una forma que conocía para preparase: Ponerse a trabajar en un nuevo invento.

Clemont.- Ya casi lo tengo listo… Chespin, necesito que me pases la herramienta.

Luxray y Chespin observaban a su entrenador con atención mientras le daba los toques finales a su invención. El inicial de planta utilizó sus látigos para pasarle su herramienta y el científico comenzó a darle unos cuantos ajustes al pequeño aparatito que tenía en sus manos… El cual comenzó a sobrecalentarse.

Clemont.- ¡Oh no! ¡Todo el mundo cúbrase!

El pequeño inventó de Clemont se sobrecargó y le explotó encima, como ya era costumbre. Luxray y Chespin ayudaron a su entrenador a levantarse, aunque este estaba cubierto de hollín por la explosión. En ese momento, la puerta se abrió y una pequeña niña rubia entró en la habitación, se trataba de Bonnie, su hermana menor.

Bonnie.- Mira nada más, hermano. Mientras yo estaba preocupada por ti, tú sigues jugando con tus inventos explosivos. La mamá de Ash se enojará con nosotros si haces explotar toda la casa.

Clemont.- ¡Bonnie! ¿Qué haces aquí? Pensé que estabas con los demás en el laboratorio, ¿no tenían que ver un torneo?

Bonnie.- Vaya que estás perdido, hermanote. Los combates del torneo ya terminaron y continuarán mañana. Es más, ya pasó la hora de almorzar. Yo vine porque Cilan me encargó que te trajera algo de la comida que cocinó.

La niña pequeña levantó un pequeño envase con el almuerzo que Cilan y Aria habían cocinado, llamando de inmediato la atención de Chespin, quien corrió emocionado para llenar su estómago.

Clemont.- Lo siento, perdí la noción del tiempo. Supongo que no estaría mal tomarse un pequeño descanso del trabajo para almorzar.

Bonnie.- ¿Qué sería de ti si yo no estuviera cerca, hermano?

Clemont.- Jajaja, supongo que debo darte las gracias. ¿No habías dicho que pasarías la tarde jugando con Max y sus Pokémon?

Bonnie.- Pues ese era mi plan original, pero Mairin llegó y Max se quedó hablando con ella para mostrarle el laboratorio… ¡Es muy molesto! ¡Se fueron los dos juntos y se olvidaron de mí!

Su hermana parecía un tanto enojada, pero había otra cosa que tenía a Clemont sorprendido.

Clemont.- Espera un segundo, ¿Mairin está aquí?

Bonnie.- Sí, te acabo de decir que se llevó a Max a quién sabe dónde… Parecían tan cercanos que me enojé un poco, pero…

Clemont.- Pero eso quiere decir que Alain también está en Pueblo Paleta…

Bonnie.- Claro, llegaron esta mañana, justo a tiempo para ayudar a Ash cuando lo estaban atacando.

Clemont.- ¡¿Atacaron a Ash?! ¡Esos son detalles importantes, Bonnie! ¡Es lo primero que deberías mencionar!

Bonnie.- Vaya que estás perdido, hermanote. ¿Nadie te contó nada sobre lo que sucedió en la mañana? Es una historia demasiado larga… Escucha, según lo que Ash nos contó en el almuerzo…

De esta forma, Bonnie comenzó a narrar el ataque que Ash, Dawn y Brock habían sufrido y la información que habían obtenido acerca del Equipo Armagedón y sus Pokémon Sombríos, por lo que el científico supo que debía apurarse en terminar alguna máquina que pueda regresar a esos Pokémon a la normalidad, pues si continuaban atacándolos, esa podría ser su mayor esperanza de victoria.

En tanto, en el rancho del Profesor Oak, dos chicas jóvenes se encontraban sentadas sobre el césped, charlando, mientras que sus Pokémon jugaban amenamente. Se trataba de Serena y su mayor rival, Miette, que hablaban con bastante seriedad, pues la compañera de Ash le estaba contando acerca de todo lo que le había pasado después de participar en la Clase Maestra y las dudas que cargaba desde entonces.

Miette.- Déjame ver si entendí, ¿estás diciendo que después de participar en la Clase Maestra, Palermo te hizo una oferta como esa?

Serena.- Así es, en ese entonces no podía aceptarla, pues todavía tenía que ir a apoyar a Ash en la Liga Kalos, pero…

Miette.- ¡La legendaria maestra de Aria te ofreció tomarte bajo su protección y enseñarte sus trucos! ¡Eso es algo con lo que cualquier Performer soñaría! ¡Es una gran ventaja para convertirte en la Reina de Kalos! Si te soy sincera, yo lo hubiera aceptado sin dudarlo…

Serena.- Sí, admito que es bastante tentador, pero… Después de pensarlo por tanto tiempo, creo que me voy a negar. No quiero quedarme actuando solamente en Kalos, me gustaría viajar a otras regiones y hacer sonreír a muchas personas, pero todavía me pongo nerviosa… Soy un desastre.

Miette.- Pues no sé qué decir, ciertamente la oferta de Palermo sería una buena oportunidad, pero sí no es lo que realmente quieres… Bueno, después de ver tus combates durante el torneo de hoy, creo que comprendo lo que realmente quieres.

Serena.- Me costó un poco decidirlo, pero… Creo que quiero convertirme en una Coordinadora Pokémon. Con algo de suerte, podría ser tan buena como May o Dawn.

Miette.- Te veo mucho más decidida que de costumbre, eso es extraño. Aunque podría estar pensando eso de seguir tú ejemplo.

Serena.- ¿Qué quieres decir?

Miette.- No me malentiendas, todavía quiero ser la Reina de Kalos y quizá llegar a ser tan buena como Aria. Pero después de todo lo que vi desde que llegué a Pueblo Paleta, admito que esos Concursos Pokémon se ven realmente interesantes.

Serena.- ¡¿Tú también te quieres hacer Coordinadora?!

Miette.- Oye, soy tu mayor rival, no te vas a librar de mí tan fácilmente.

Serena.- Eres demasiado competitiva, Miette…

Miette.- Y hablando de nuestra rivalidad, ¿ya decidiste lo que vas a hacer con Ash?

La sola mención de su compañero de viaje, hizo que Serena se pusiera tan roja como su vestimenta.

Serena.- ¡¿Qué pasa con Ash?!

Miette.- Sabes a lo que me refiero. Ya sea que decidas seguir el camino de los Performance o el camino de los Concursos Pokémon, tendrás que separarte de Ash, dejarán de viajar juntos.

La verdad en aquella afirmación desanimó un poco a Serena, quien se puso a pensar en el extraño rumbo que había tomado su viaje. La forma en que comenzó saliendo de su hogar para entregarle un pañuelo al niño del que se había enamorado en un campamento y terminó pasando todo tipo de aventuras locas con sus nuevos compañeros de viaje, conociendo a amigos, rivales y superando muchos peligros… Aventuras que pronto llegarían a su fin.

Miette.- Cuando terminé la fiesta y Ash se haya enfrentado a ese sujeto Ray, entonces tendremos que despedirnos de él. ¿Qué vamos a hacer cuando eso ocurra, Serena? Tu grupo terminará dispersándose…

Serena.- Eso lo sé muy bien, pero… ¿Sabes? Creo que no me preocupa tanto como pensaría en un principio.

Miette.- ¿Qué quieres decir?

Serena.- Solamente mira a Ash, incluso tras separarse de May, Dawn, Misty o Iris, siguen teniendo un vínculo bastante grande que solo se ha fortalecido con el tiempo. Creo que, incluso cuando me separé de él, Ash no va olvidar todas nuestras aventuras juntos y seguiremos siendo amigos cuando volvamos a encontrarnos… Quizá y cuando eso suceda, pueda mostrarle lo mucho que voy a crecer y finalmente me tomé en cuenta.

Miette.- Debo admitir que no me esperaba una respuesta como esa… Pero tienes razón, Ash no es de los que se olvida a sus amigos cuando se separa de ellos y todos los presentes en Pueblo Paleta son la prueba de ello… Aunque al mismo tiempo me pone un poco celosa, tenemos demasiada competencia sí queremos conquistarlo.

Serena.- ¡No digas esas cosas!... Aunque tienes algo de razón, cuando lo veo actuando tan cercano con sus otras compañeras de viaje, e incluso con Korrina, ¿viste la forma en que la apoyó durante su combate? Creo que todavía estamos muy lejos para que nos note de otra forma.

Miette.- Tendremos que esforzarnos bastante para acortar distancias…

Serena.- Supongo que tienes razón…

Miette.- Oye, Serena. Si de verdad te vas a hacer Coordinadora… ¿Qué te parecería si viajamos juntas?

Serena.- ¿Viajar juntas? ¿Por qué sacas esas ocurrencias de la nada?

Miette.- Es lógico, dijiste que cuando te reencuentres con Ash quieres que vea lo mucho que has crecido. Y todos saben que uno puede crecer con mayor facilidad cuando tiene algún rival a la altura, las dos salimos ganando.

Serena.- Pues no lo había visto desde esa perspectiva… Supongo que teniéndote como mi rival, podríamos entrenar juntas para los Concursos.

Miette.-Además de qué viajar juntas sería realmente divertido.

Ambas rivales comenzaron a reírse juntas ante a propuesta. Todavía estaban un tanto inseguras de experimentar algo tan nuevo como los Concursos Pokémon, pero al mismo tiempo estaban deseosas de hacerlo, sabiendo que debían vencer ese miedo para crecer. Al menos, sabían que no estarían solas durante su siguiente viaje y sería mucho más sencillo estarse apoyando la una a la otra… Aunque todavía debían hablar con Aria, para que Serena rechace formalmente la oferta de Palermo.

Y hablando de Aria, ella se encontraba observando a los muchos Pokémon del rancho, mientras hablaba amenamente con su fiel Pokémon, Delphox. Había hablado con el Profesor Oak y este le permitió quedarse alojada en el laboratorio por unos días, por lo que estaba explorando el lugar, aunque su mente se encontraba un tanto inquieta. Ser testigo de los combates de aquel torneo o de la batalla entre Alain y Korrina le habían dejado mucho en qué pensar.

Aria.- Sabes algo, Delphox… Me arrepiento de no haberme inscrito para ese torneo.

Delphox.- ¿Phox?

Aria.- Sí, tal y como lo oyes, amiga. Me hubiera gustado participar, ver todas esas batallas encendió algo en mí, que ni siquiera yo sabía que tenía…

Delphox.- Del, del.

Aria.- Creo que ahora comprendo un poco mejor a Serena. Hay muchas formas de traer sonrisas a la gente y parece que incluso las batallas pueden traer felicidad a las personas.

-¡Oye! ¡¿Ese Pokémon es un Delphox?! ¡Es sorprendente!

La pelirroja volteó al ver llegar a Morrison, quien estaba acompañado de su Metagross, aparentemente sorprendido por ver a un Pokémon poco común para su región. Al verlo, Aria lo reconoció como uno de los campeones que había luchado en el torneo aquella mañana y sonrió pícaramente, pensando en que podría saciar sus ganas de tener una batalla Pokémon.

Aria.- Veo que mi Pokémon te llamó la atención, ¿verdad?

Morrison.- Ho…hola…

El entrenador de Hoenn se sonrojo de golpe al verla y Aria le sonrió coquetamente, ya estaba acostumbrada a que los chicos se pongan nerviosos al hablar con ella.

Aria.- Veo que no nos han presentado formalmente. Mi nombre es Aria y soy una Performer de Kalos. Tú eres el campeón de Kanto, ¿verdad?

Morrison.- El campeón de Hoenn, en realidad. Me llamo Morrison, mucho gusto.

Aria.- Es un placer conocer a un campeón, Morrison. Vi tus combates en el torneo, lo hiciste realmente bien.

Morrison.- ¿Enserio los viste? Bueno, lo hice lo mejor que pude, aunque mis oponentes fueron fuertes.

Aria.- Y seguramente piensas ganar el torneo de mañana, ¿no es así?

Morrison.- ¡Puedes apostarlo! ¡Voy a luchar con todas mis fuerzas y demostraré que soy el campeón más fuerte!

Al pensar en el torneo, Morrison había dejado todo su nerviosismo de lado, dejándose llevar por su entusiasmo y espíritu competitivo. Aria soltó una pequeña risa, ciertamente se había encontrado con un entrenador interesante, así que estaba entusiasmada por hacer su propuesta.

Aria.- En ese caso, ¿qué te parece si te ayudo a entrenar?

Morrison.- ¿Ayudarme a entrenar?

Aria.- Si, quiero que tengamos un combate de entrenamiento. ¿Qué te parece?

Morrison.- Pues normalmente aceptaría a cualquier oponente, aunque esto es un poco repentino.

Aria.- Vamos, después de ver todos esos combates en el torneo, me quedé con ganas de luchar.

Morrison.- Es que…

Aria.- Por favor…

Morrison.- No puedo negarme si lo pides así, aceptaré tu reto.

De este modo, Aria festejó mentalmente, quería experimentar lo que Serena le había dicho, sobre cómo había más formas de traer sonrisas a la gente. Los combates Pokémon ciertamente parecían una buena manera de traer sonrisas según lo que había visto durante el torneo o esa batalla entre Alain y Korrina, pero ella quería experimentarlo por sí misma.

Quizá un Campeón de Liga era un oponente demasiado grande y era cierto que ella no tenía mucha experiencia como luchadora, pero aun así tenía ciertos trucos guardados y podía defenderse relativamente bien en un combate, por lo que estaba lista para hacerlo… Aunque el combate ciertamente estaba muy difícil.

Aria.- ¡Ahora, Delphox! ¡Llamarada!

Morrison.- ¡Metagross, usa Puño Meteoro!

La inicial de Aria había disparado una gigantesca estrella de fuego, pero el Metagross de Morrison cargó energía en sus garras metálicas y lanzó un puñetazo tan grande que consiguió reventar la Llamarada y continuaba cargando hacía adelante.

Aria.- ¡Tiene demasiada potencia! ¡Mejor enciérralo con Giro Fuego!

Girando su varita de forma elegante, Delphox disparó un torrente de llamas, que formó un gigantesco remolino de fuego alrededor de su oponente, dejando al Pokémon de acero atrapado en el interior. El propio Morrison estaba sorprendido por la potencia del ataque.

Morrison.- Eres muy buena, tus movimientos son de alto nivel.

Aria.- ¿De verdad lo crees? Suelo usarlos mayormente en mis espectáculos, así que practicamos bastante su fuerza y control.

Morrison.- Y eso es algo impresionante, pero necesitarás mucho más para detener a mi Pokémon. ¡Psíquico!

El entrenador de Hoenn golpeó el suelo con fuerza para dar su instrucción y su Metagross activó sus poderes psíquicos, creando una gran onda con su energía mental, que dispersó las llamas que lo tenían apresado y de paso golpearon a Delphox.

Morrison.- ¡Es hora de finalizarla con nuestro mejor movimiento! ¡Giga Impacto!

Aria.- ¡Delphox, tal y como estuvimos practicando!

Y Metagross cargó de frente, envuelto en energía y con una potencia devastadora, una que Aria rara vez había visto… Pero la Performer estaba preparada, pues justo cuando el ataque estaba por impactar, su inicial de fuego, consiguió esquivarlo, con una gracia y elegancia que impresionaron a Morrison.

Este intentó repetir el ataque una y otra vez, pero el resultado fue el mismo. Todas las clases de danza que ella y su Pokémon habían tomado daban sus frutos, aunque se le hacía algo divertido aplicarlas en una situación como esta. Aria imitaba los movimientos de su Pokémon y casi pareciera como si las dos danzaran para esquivar las feroces embestidas de Metagross, mientras que Morrison las veía impresionado y con la boca abierta, no tenía palabras.

Aria.- ¿Estás lista, Delphox? ¡Que comience el espectáculo!

Nuevamente esquivaron otra arremetida de Metagross y vieron su oportunidad para iniciar un contraataque con Llama Embrujada… Pero, en ese momento, Aria se dio cuenta de cierto detalle al observar a Morrison, pues este se sujetaba la pierna con una expresión de… ¿Dolor?

Aria.- ¡Espera, Delphox! ¡Detén el combate!

Obedientemente, la Pokémon de Fuego se detuvo, confundiendo a Morrison y su Metagross.

Morrison.- ¿Detenerlo? ¿Qué ocurre?

Aria.- Es lo que debería preguntarte, ¿te encuentras bien? Pareces un poco lastimado.

Morrison.- Oh, te diste cuenta. Me lastimé un poco hace un par de días, mientras peleaba contra un Metang. Todavía duele un poco, pero ya me estoy curando.

Aria.- Pobrecito, déjame ver eso, quizá pueda ayudarte.

Morrison.- ¿Y qué pasará con el combate?

Aria.- Tendremos que posponerlo. Lo que menos quiero es lesionarte y que no puedas participar en el combate de mañana, así que mejor no te sobre esfuerces.

Morrison.- Pero…

Aria.- Nada de peros, ahora muéstrame esa herida para que te la cure.

Morrison.- ¿Sabes de medicina?

Aria.- Solía lesionarme bastante en mis clases con mi maestra, así que tengo unos cuantos trucos para curar lesiones.

Morrison.- Está bien, dejaré que me cures… Aunque tienes que enseñarme ese truco que hiciste para esquivar mis ataques.

Aria.- Veo que te gustó nuestro baile... Está bien, te lo podría enseñar en cuanto te sientas mejor.

Así, Aria se ofreció a ayudar a Morrison a curarlo de su lesión y entrenar con él una vez que se mejore, por lo que ambos comenzaron a charlar y conocerse mejor. Quizá con la ayuda de la Reina de Kalos, Morrison podría estar preparado para sus combates de mañana y se fortalecería para la Liga de Campeones.

Pero en lo más profundo del Rancho de Oak, una feroz batalla entre titanes se llevaba a cabo. Brock y Cilan estaban haciendo equipo en el combate, con sus Steelix y Gyarados enfrentando con todas sus fuerzas la furia de un Mega Charizard X.

Brock.- ¡Roca Afilada, Steelix! ¡No te rindas!

Cilan.- ¡Vamos a condimentar esta receta, Gyarados! ¡Es el momento de usar Híperrayo!

La corriente de rocas emergentes y el devastador rayo de energía se unieron para golpear al Mega Charizard, pero este simplemente se cubrió con sus alas, resistiendo toda la fuerza de ese ataque combinado. Orgulloso, Alain, su entrenador, sonreía de forma arrogante, para finalmente extender su mano y lanzar su siguiente instrucción.

Alain.- ¡Ahora! ¡Garra Dragón!

Cilan.- ¡Hidrobomba!

La Hidrobomba de Gyarados era poderosa, sin duda alguna, pero aun así, aquel Pokémon Mega Evolucionado pasaba a través de ella, intentando resistirla gracias a su adquirido tipo Dragón y cargando con sus garras brillando en energía. Una vez que se acercó lo suficiente, uso aquellas garras para golpear a la serpiente marina, haciéndola caer contra el suelo. Entonces, comenzó a cargar llamas azules en su boca, listo para terminar con él, pero…

Brock.- ¡Usa Atadura, Steelix!

Antes de que pudiera atacar, el Steelix de Brock lo interceptó, envolviéndolo entre su cuerpo de acero y presionándolo con bastante fuerza en un desesperado intento por restringir los movimientos de su oponente. Charizard luchaba por liberarse, pero había gastado demasiada energía para soportar la Hidrobomba de Gyarados y todavía se resentía por el daño recibido.

Alain.- ¡Libérate con Anillo Ígneo!

Brock.- ¡No queda más opción! ¡Debemos contenerlo, Steelix! ¡Bajo tierra!

Aun aprisionando a Charizard, el leal Pokémon de Brock utilizó su movimiento de Excavar, arrastrando a su oponente bajo tierra y dejando únicamente un gran agujero sobre el campo de batalla. Pocos segundos después, el suelo comenzó a ponerse rojo y terminó en un potente estallido de llamas emergiendo desde el agujero.

Brock.- ¡Es la única oportunidad, Cilan! ¡Te dejo el resto!

Cilan.- ¡Ya oíste, Gyarados! ¡Terminemos de cocinar este platillo!

Obedeciendo a su entrenador, un malherido Gyarados se levantó como pudo y comenzó a levitar hasta unas rocas cercanas, observando fijamente su objetivo. Desafortunadamente el Mega Charizard de Alain emergió desde el suelo, bastante lastimado, pero volando en picada contra la serpiente marina. Estaba a punto de sujetarle la cola, pero…

Korrina.- ¡Ya fue suficiente! ¡Se detiene el combate!

Los Pokémon se detuvieron, mientras la patinadora rubia descendió sobre el campo de batalla, deslizándose con sus patines y rompiendo cualquier piedra que haya en su camino. Una vez que se encontró frente a Gyarados, lo observó fijamente y se dio cuenta que había dos extrañas piedras en su boca. Al verlas, volteó hacía los Líderes de Gimnasio y levantó el pulgar con una sonrisa.

Korrina.- ¡Felicidades, muchachos! ¡Lo consiguieron!

Brock.- Quieres decir que…

Korrina.- Consiguieron llegar a las Mega Piedras, incluso con Charizard obstaculizándolos, así que pasaron la prueba. ¡A partir de hoy, son entrenadores dignos de usar la Mega Evolución!

Cilan.- ¡Lo logramos, Brock! ¡Finalmente lo conseguimos!

Brock.- Fue más difícil de lo que pensaba, pero por fin podremos usar la Mega Evolución.

Sibarita y Doctor chocaron los cinco, realmente contentos de que todo el entrenamiento que habían hecho con Korrina para controlar la Mega Evolución dé resultado, ahora serían lo suficientemente fuertes como para ayudar a Ash en caso de que vuelvan a atacarlos. Así, felicitaron a Steelix y Gyarados por su arduo esfuerzo, con Brock sacando a su Chansey para poder curarlos.

Mientras, Alain regresó a su Charizard a la Pokéball y se le acercó a la patinadora.

Korrina.- Gracias por ayudarme, Alain. Quería hacer esta prueba personalmente, pero mi Lucario estaba algo cansado después de tantos entrenamientos.

Alain.- No hay problema, no me perdería la oportunidad de luchar con dos poderosos Líderes de Gimnasio.

Cilan.- El honor es todo mío, la potencia de tus movimientos denota todo el trabajo duro que has tenido con Charizard, ambos estaban muy sincronizados.

Brock.- Cilan tiene razón, si el combate hubiera continuado, es casi seguro que nos hubieras ganado.

Korrina.- Oigan, ustedes también tienen bastante mérito. Demostraron un buen trabajo en equipo y sus estrategias pudieron contener a Charizard el tiempo suficiente como para conseguir las Mega Piedras.

Alain.- Lo que ella dijo, ambos me dieron un combate realmente reñido, son oponentes formidables. Estoy seguro de que su fuerza se potenciará abismalmente con sus nuevas Mega Evoluciones y me gustaría luchar contra ustedes cuando finalmente consigan dominarlas.

Cilan.- Será un verdadero placer.

Brock.- Supongo que tenemos un combate pendiente, maestros de la Mega Evolución.

Korrina.- Entonces hagámoslo oficial, yo… ¡Ay, estoy tan nerviosa! ¡Es la primera vez que heredo la Mega Evolución a otros entrenadores!

Alain.- Adelante, Korrina. Puedes hacerlo, tal y como tú abuelo.

Korrina.- De acuerdo. Después de entrenar con ustedes, estoy realmente orgullosa de considerarlos listos para heredar la Mega Evolución. Está es una Gyaradosita y un Steelixita, además de sus Piedras Activadoras. ¡Felicidades, ambos son entrenadores de Mega Evolución!

De esta manera, la Heredera de la Mega Evolución entregó las piedras necesarias a unos orgullosos Cilan y Brock, que habían ganado un nuevo poder. Todavía les preocupaban los ataques del Equipo Armagedón, el propio Brock se había enfrentado a ellos en la mañana. Pero ahora, ya estarían preparados para encarar futuros ataques, podrían proteger a los demás y ayudar a Ash…

Y, sentadas a la orilla de uno de los lagos del rancho Oak, se encontraban dos de las Coordinadoras Pokémon más talentosas, Dawn y May. Ambas chicas pasaban la tarde, remojando sus piernas en el agua, mientras que su Piplup y su Wartortle jugaban juntos con el Corphish de Ash, haciendo competencias de nado y arrojándose agua o burbujas el uno al otro.

Desafortunadamente, sus entrenadoras no parecían tener el mismo entusiasmo, pues Dawn le estaba narrando a May con todo detalle sobre el enfrentamiento que tuvieron en la mañana contra los miembros del Equipo Armagedón.

May.- Cielos, debiste de haber pasado mucho miedo. Ese truco con las explosiones parecía particularmente peligroso.

Dawn.- Y vaya que lo era… Pero no te preocupes, tuve suerte de que Ash estaba conmigo cuando las cosas se pusieron feas.

May.- Es lo que me gusta de él, siempre podemos contar con Ash. Pero esta situación de verdad me está preocupando, ya es el segundo ataque que tenemos en tan solo unos días.

Dawn.- Bueno, tú sabes que siempre solemos atraer peligros como estos. Tan solo cuando estábamos en Sinnoh terminamos peleándonos con el Equipo Rocket, el Equipo Galáctico, la Cazadora Pokémon J, o ese lunático que quería capturar a Celebi.

May.- Sí, comprendo el punto, yo también me involucré en muchos peligros cuando viajaba con Ash por Hoenn. Pero… No lo sé, siento que esté "Equipo Armagedón" es diferente.

Dawn.- ¿Diferente?

May.- Sí, es como si fueran directamente por Ash y los otros campeones. Usualmente nosotros terminábamos involucrándonos en los objetivos de otros criminales peligrosos, pero está es la primera vez que Ash es directamente su objetivo.

Dawn.- Ahora que lo mencionas, eso es cierto… Y ni siquiera sabemos que es lo que quieren o porque nos atacan.

May.- ¡Eso es justo lo que me preocupa! Los Pokémon que enviaron para enfrentarnos eran demasiado poderosos, parecían invencibles. No pudimos luchar contra ellos ni siquiera usando la Mega Evolución. Si te soy sincera, eso me da un poco de miedo… No quiero que le hagan nada malo a Ash, o a Max, o a ninguno de nosotros.

La Coordinadora de Hoenn suspiró desanimada, no podía olvidar el miedo que sintió cuando el Solrock al que se enfrentó derrotó a sus mejores Pokémon y también a los de sus amigas. El miedo cuando se enteró de que no habían sido las únicas en ser atacadas y que su hermano Max también hubiera resultado lastimado de no ser por Drew y Harley. O el temor que todavía sentía cuando llegaron a la conclusión de que el atacante estaba detrás de los campeones de liga, incluyendo a su tan querido amigo, Ash Ketchum.

Dawn compartía sus preocupaciones y habiéndose enfrentado esa misma mañana contra Carr y Orm, tenía ese miedo más fresco. Sin embargo, todavía guardaba cierta esperanza, por lo que puso su mano en el hombro de su amiga en un intento de animarla.

Dawn.- No te preocupes, May. Recuerda que no estás sola en esto. Esos Pokémon no son invencibles, pueden ser derrotados si es que trabajamos juntas para vencerlos. Solo tenemos que luchar juntas y podremos proteger a Ash cuando ellos vuelvan.

Escuchar estas palabras fue reconfortante para la Coordinadora de Hoenn, quien le ofreció una sonrisa a su amiga.

May.- Tienes razón, Dawn. Mientras estemos juntos, podremos vencerlos, solamente debemos estar preparadas para ayudar a Ash cuando llegué el momento de su siguiente ataque.

Ambas Coordinadoras parecían mucho más animadas y estaban más decididas que nunca. Si el Equipo Armagedón regresaba a atacarlos, se llevaría una gran sorpresa, pues ellas no dejarían que ninguno de sus amigos resulte dañado, pelearían juntas para proteger lo que más querían.

Algo lejos de ahí, el propio Ash Ketchum se encontraba en medio de un reñido combate de entrenamiento. Había pasado mucho tiempo desde que se tomaba sus entrenamientos tan enserio, pero realmente se había pasado toda la tarde practicando con sus distintos Pokémon.

Había comenzado teniendo un entrenamiento intensivo con Misty, a quien le había dejado a su Totodile para enseñarle nuevos movimientos. También estuvo practicando junto a Brock, para fortalecer las defensas de su Boldore. Luego, quiso entrenar con Korrina, pero está tenía algo que hacer, así que solo le dejó algunos consejos para que practique con sus Pokémon Luchadores, como Scraggy o Infernape. Actualmente, su oponente era nada menos que Iris, la compañera que había viajado con él por Tesselia y quien se comprometió a ayudarlo con el entrenamiento de los tipo Dragón.

Ash.- ¡¿Aun puedes combatir, Gible?!

Gible.- ¡Gib!

Iris.- ¡No te distraigas, Ash! ¡El combate aún continúa!

A quien estaban entrenando era a Gible, el primer Pokémon Dragón que Ash había capturado a lo largo de sus viajes, quién había tenido una notable mejoría en sus habilidades desde que comenzó a entrenar junto a Iris y hasta había aprendido algún movimiento nuevo. Para probar el resultado de su entrenamiento, se estaba enfrentando a nada menos que su forma evolucionada, el Garchomp de Iris, que era un oponente realmente duro.

Iris.- ¡Golpe Bis!

Ash.- ¡Esquívalo, Gible! ¡Usa Excavar!

El pequeño dragón de Ash consiguió esconderse bajo tierra justamente cuando su forma evolucionada estaba a punto de golpearlo. El propio Ash estaba un tanto sorprendido, pues la velocidad de su Pokémon había incrementado bastante en los pocos días de entrenamiento.

Iris.- De acuerdo, Garchomp. Concéntrate y atácalo en cuanto salga.

Ash.- ¡No le daremos una oportunidad! ¡Vamos a probar tu ataque de Cuchillada!

Al ver su oportunidad, Gible emergió de la tierra, con un poderoso corte de sus garras, pero Garchomp se defendió con Golpe Bis, chocando sus ataques, aunque la forma evolucionada tenía una clara ventaja.

Ash.- ¡Ese Garchomp es realmente poderoso!

Iris.- Lo capturé n Johto, poco después de que nos despedimos. En ese entonces era un pequeño Gible, pero después de entrenar juntos, se hizo muy fuerte.

Ash.- En ese caso, no podemos quedarnos atrás, Gible. ¡Vamos a ganar este combate!

Iris.- Te veo decidido, Ash. ¿Qué te parece si probamos el nuevo ataque que estuvimos practicando?

Ash.- ¿Crees que sea buena idea? Gible todavía no lo controla bien.

Iris.- Confía en mí, estará bien. Gible ya conoce ese ataque, Garchomp se lo enseñó, solo necesita practicar más para perfeccionarlo.

Ash.- ¡Entonces vamos a intentarlo! ¡Gible, usa Carga Dragón!

El pequeño dragón estaba un tanto nervioso, pero tomó algo de impulso y comenzó a correr lo más rápido que pudo contra su oponente, viéndose pronto rodeado de una misteriosa aura de energía draconiana. Su forma evolucionada no lo esquivó, simplemente se cruzó de brazos y recibió la poderosa embestida del pequeño Gible, la cual resultó ser mucho más potente de lo que se esperaba, haciéndolo retroceder algunos centímetros.

Iris.- ¡Bien hecho! ¡Al fin dominaste el ataque!

Ash.- ¡Lo lograste, Gible!

Ash fue a felicitar a su Pokémon, quien estaba tan contento que le saltó a la cara y comenzó a morderlo para demostrar su cariño. Iris solo lo miraba nostálgica, recordando que su Garchomp también le hacía lo mismo antes de evolucionar. También se acercaron Pikachu, Goodra y Noivern de Ash, además del Fraxure de Iris, para felicitar a su compañero por su mejoría.

Ash.- En verdad debo agradecerte, Iris. Gible y los demás han mejorado bastante gracias a tus consejos, incluso aprendieron ataques nuevos.

Iris.- No es nada, el mérito es de tus Pokémon. Noivern, Gible y Goodra tienen demasiado potencial, estoy segura de que se harán mucho más fuertes con el entrenamiento adecuado.

Ash.- En verdad que amas a los de tipo Dragón, ¿eh?

Iris.- Ya me conoces, Ash.

La chica de Tesselia estaba de lo más contenta abrazando al Goodra de Ash, en esos pocos días se había ganado el aprecio de los tres dragones de su compañero. Iris se divertía bastante con ellos, pero cuando volteó a ver a Ash, se dio cuenta de que este mostraba una mirada un tanto pensativa y se preocupó por él.

Iris.- Oye, Ash. ¿Te encuentras bien? Te veo algo desanimado.

Ash.- Oh, no te preocupes, Iris, no estoy desanimado. Solamente estoy un poco pensativo.

Iris.- Es por lo que ocurrió en la mañana, ¿verdad?

Ash.- Sí, sé que conseguimos espantarlos, pero… Todavía tengo muchas preguntas sobre ese Equipo Armagedón. No sé porque nos están atacando, o si volverán a hacerlo.

Iris.- Es cierto, admito que eso es algo preocupante.

Ash.- Tengo que hacerme más fuerte, Iris. Debo ser capaz de proteger a todos en caso de que el Equipo Armagedón regrese.

Iris.- No tienes que cargar toda esa presión, Ash. No estás solo, sea lo que sea que quieran, si ellos regresan, entonces los enfrentaremos juntos.

La futura maestra dragón se acercó a su amigo, tomando su mano para animarlo y brindarle el apoyo que este necesitaba, por lo que Ash sonrió agradecido. Ambos habían enfrentado múltiples peligros juntos a lo largo de sus viajes por Tesselia, desde Pokémon Legendarios hasta organizaciones malvadas o incluso súper villanos ridículos vestidos de Vanillite. Y en todos ellos llegaron a comprender una cosa: No importaba lo mucho que peleen o se molesten, siempre podían confiar el uno en el otro.

Ash.- Gracias, Iris. Cuento contigo.

De este modo, ambos se sentaron sobre el césped, observando el cielo nocturno para descansar un poco de tanto entrenamiento, mientras que sus Pokémon se relajaban juntos. Pero, mientras pensaba en los peligros que su amigo había enfrentado, cierta duda surgió en la mente de Iris.

Iris.- Sabes, hay algo que no me puedo quitar de la cabeza. De cierto modo lo que me contaste me resulta extrañamente familiar.

Ash.- ¿A qué te refieres, Iris?

Iris.- Me refiero a Pokémon agresivos y descontrolados, mucho más poderosos, que continúan atacando sin control alguno. ¿Acaso ya lo has olvidado? Pero mira que eres un niño.

Ash.- ¡Ya lo recuerdo! Estás hablando de…

Iris.- El Equipo Plasma, ¿recuerdas lo que le hacían a los Pokémon con esas ondas extrañas? Tendría que ver a uno de esos "Pokémon Sombríos" para confirmarlo, pero creo que es similar a lo que hicieron con mi Dragonite.

Ash.- Pues ahora que lo mencionas, es muy parecido. ¿Crees que este Equipo Armagedón está relacionado con el Equipo Plasma?

Iris.- Yo lo veo bastante posible. Sé que los encarcelaron después de nuestra batalla en las Ruinas Blancas, pero no me parece que se hayan rendido.

Aquello era algo en lo que ciertamente Ash no había considerado. Después de participar en la Liga Tesselia, Ash y sus compañeros se habían hecho amigos de un extraño sujeto llamado "N" y lo habían ayudado en su batalla contra una misteriosa organización conocida como "Equipo Plasma".

Durante su batalla, ellos mostraron una extraña máquina, capaz de afectar a los Pokémon, incrementando sus poderes y haciéndolos extremadamente agresivos. En aquella época pensaban utilizarla para controlar al legendario Reshiram, pero Ash, N, Iris y Cilan consiguieron detener sus planes. ¿Acaso el Equipo Armagedón había conseguido replicar aquella máquina? Era demasiado como para ser solo una coincidencia, pero tenía ciertas diferencias, como el hecho de que aquellos Pokémon Sombríos no parecían estar limitados al área de aquella máquina… ¿Acaso habrían mejorado el dispositivo? El solo pensarlo era escalofriante.

Siendo que Iris no había llegado a enfrentarse todavía contra el Equipo Armagedón, Ash comenzó a contarle con todo detalle acerca de cómo fue su batalla contra Carr y Orm durante la mañana, esperando que ella comprenda un poco mejor lo que era enfrentarse a esos Pokémon Sombríos.

Iris.- Vaya, de verdad parecía una batalla difícil… Me hubiera gustado estar ahí para ayudarte. Menos mal que Dawn y Brock estaban contigo para apoyarte.

Ash.- Sí, no sé qué hubiera hecho sin ellos, aunque…

Al pensar en cómo Dawn lo había ayudado durante la batalla, Ash inevitablemente terminó recordando la íntima charla que tuvieron en la mañana, justo antes de encontrarse con el Equipo Armagedón. De forma inmediata se sonrojó, al recordar la posibilidad de que su querida compañera de Sinnoh pueda sentir algo más por él que solo amistad… Claramente, esto no pasó desapercibido para Iris.

Iris.- ¿Te encuentras bien? Te pusiste rojo.

Ash.- ¡No es nada, solo…!

El entrenador de Pueblo Paleta intentó quitarse esos pensamientos de la cabeza, de por sí era algo muy confuso para él. La sola idea de que una de sus compañeras de viaje pudiera estar enamorada de él, le resultaba un tanto extraña, pues no tenía idea de cómo debía reaccionar al respecto. No era consciente de sus propios sentimientos y tampoco quería lastimar a alguien tan preciado para él, por lo que eso lo tenía confundido…

Aunque, Iris lo observaba con picardía, pues claramente se había dado cuenta de que algo lo ponía nervioso. Al principio, Ash sintió algo de vergüenza y temió que su compañera fuera a molestarlo con ello, pero… Viéndolo desde otra perspectiva, necesitaba algún consejo acerca de ese tema e Iris era una de sus amigas más queridas y en quién más confianza depositaba. Quizá podía pedirle algo de ayuda…

Ash.- Oye, Iris… ¿Crees que me puedas dar un consejo?

Así, el entrenador de Kanto comenzó a contarle a su compañera de viaje acerca de lo que había ocurrido con Dawn, pidiéndole que guarde el secreto. Le comentó como estuvieron a punto de besarse o cómo ella casi le confiesa sus sentimientos, siendo interrumpidos en ambos momentos. De alguna manera, Iris no parecía muy sorprendida por el relato, actuando como si ya se lo esperará.

Iris.- ¿Y cómo te sientes al respecto, Ash? ¿Qué piensas de Dawn?

Ash.- Eso es lo que me confunde, Iris. No sé cómo sentirme. Es decir, ella es una de mis amigas más cercanas, me gusta verla feliz, la apoyo, disfruto pasar tiempo con ella y sé que la protegería sin importar lo que ocurra, pero… Ese es el mismo sentimiento que tengo por May, Misty o por ti. No estoy seguro de si sea la clase de amor que ella siente por mí.

Iris.- Por alguna razón, me esperaba algo como eso. Todavía eres solo un niño.

Ash.- Iris…

Iris.- Jajaja, lo siento. Es solo que me sorprende que todavía no te hayas dado cuenta.

Ash.- ¿Darme cuenta? ¿De qué?

Iris.- Ash… Hay muchas chicas en este lugar que claramente sienten algo por ti, algo más que solo amistad.

Ash.- ¿Una súper amistad o algo así?

Iris.- ¡Claro que no, tonto! Están enamoradas de ti, Dawn no es la única.

Ash.- Oh, vamos. Eso no tiene sentido, seguramente estás bromeando.

Iris.- Lo digo muy enserio. Quizá los demás no se den cuenta, pero yo soy muy observadora, lo noté claramente.

Las palabras de Iris parecían una completa locura sin sentido. ¿Acaso había más chicas enamoradas de él? En todos sus años de viaje, había conocido a muy pocas personas que se hayan sentido atraídas por él, podría contarlas con los dedos de una mano. Es decir, solamente estaba Melody durante su pequeña aventura en las Islas Naranja y eso parecía ser solo algo pasajero. También podría decir que Bianca de Altomare, pues llegó a besarlo… Aunque todavía no estaba seguro de si fue besado por Bianca o por Latias, era uno de los grandes misterios de su viaje… Bueno, podría considerar a Miette tomando en cuenta que lo invitó a ese baile, pero dudaba mucho que estuviera enamorada de él, simplemente era una chica muy amigable… Luego estaba Bayleef, pero claramente eso no contaba.

En cuanto a sus distintas compañeras de viaje… ¿Alguna se habría enamorado de él? Dudaba que Misty haya llegado a sentir algo así, tomando en cuenta la frecuencia con la que discutían; lo mismo con Iris, pues ella lo estaba aconsejando; con May no estaba muy seguro, llegando a recordar como aquella pareja extraña de combates dobles los había confundido con novios en una ocasión. En cuanto a Serena… Ash la descartó al instante, estaba convencido de que su compañera más reciente solo lo veía como un hermano mayor o algo así.

Para el entrenador de Pueblo Paleta, la posibilidad de que alguna de sus amigas se sientan atraídas por él era realmente escasa… Aunque lo mismo pensó de Dawn hasta hace un par de días… Probablemente estaba tan concentrado en las Batallas Pokémon y sus campeonatos, que nunca se preocupó por cosas como el amor, así que ahora estaba pagando el precio de ello.

Un tanto desesperado, volteó hacía Iris, quien ciertamente parecía divertida al verlo estrujarse los sesos intentando descifrar algo que nunca había tomado en cuenta. Con la mirada, Ash le pidió que diera algún ejemplo, a lo que ella comprendió, ofreciéndole una sonrisa burlona, pero accediendo a ayudarlo.

Iris.- En verdad que eres un niño, jajaja. Te hace falta ser más observador.

Ash.- Iris…

Iris.- Está bien, voy a darte un ejemplo, a ver si así te das cuenta, déjame pensar… ¿Qué me dices de la batalla que tuvo Korrina al medio día? Solo tus palabras pudieron levantarla, está claro que eres muy importante para ella.

Ash.- ¡¿Korrina?! No lo había visto de ese modo, quiero decir, ella es muy linda y divertida, me gusta entrenar con ella, pero… ¡Es muy confuso! Primero Dawn y luego Korrina, ¿por qué se fijarían en mí de esa manera?

Iris.- Bueno, no es tan raro. Digo, serás solo un niño, pero… También eres lindo, amable, confiable, valiente, es difícil no caer enamorada una vez que te conocen bien. Diría que hay al menos cinco chicas que…

Ash.- Ya escuché suficiente...

En pocas ocasiones Ash se había sentido tan confundido como ahora. Era cierto que congenió rápidamente con Korrina cuando viajaron juntos y en los últimos días se habían acercado mucho más el uno al otro, pero… Pensar que existía la posibilidad de que ella, Dawn y alguna otra de sus amigas pueda estar enamorada de él, eso era demasiado para el cerebro del campeón.

Sí, era consciente de que tanto Dawn como Korrina eran chicas realmente atractivas y de verdad disfrutaba pasar tiempo con ambas, eran importantes para él… Y ese era precisamente el problema, no quería tomar una mala decisión y terminar esa amistad o, incluso peor, no quería lastimar a ninguna de sus preciadas amigas. Todavía era muy inexperto en estos temas y no quería arruinarlo por culpa de eso… Con ojos suplicantes, observó a Iris, solamente ella podría darle algún consejo en esta situación. Ella le sonrió nuevamente, pero en esta ocasión no era una sonrisa burlesca, sino una más sincera y comprensiva, llegando incluso a suspirar al verlo.

Ash.- ¿Qué se supone que debo hacer, Iris?

Iris.- No tienes que apresurar tus sentimientos, debes ser honesto y firme. No tienes por qué dar una respuesta inmediata, primero tienes que poner en claro tus sentimientos.

Ash.- ¿Qué quieres decir?

Iris.- Dijiste que lo que sientes por Dawn es lo mismo que sientes por Misty, May o por mí…

Ash.- Y probablemente también por Korrina, ella es una amiga muy apreciada.

Iris.- Sí, bueno, lo que intento decir es que, de momento, no pareces estar realmente enamorado de nadie. Debes dejar que tus sentimientos se vayan desarrollando, que fluyan con naturalidad. Después de todo, el amor es instintivo.

Ash.- Creo recordar que alguna vez dijiste algo así…

Iris.- Sé de lo que hablo, Ash. Quizá con el tiempo puedas terminar correspondiendo los sentimientos de Dawn, Korrina o alguna de las otras chicas que claramente te quieren. También podrías terminar enamorándote de alguna de tus otras amigas o incluso de alguna chica que todavía no conoces… No debes apresurar nada, ni presionarte, solamente debes prestar más atención a cómo se sienten las chicas que te rodean y tarde o temprano encontraras a alguien a quien realmente ames.

Ash.- ¿Y cómo voy a saber cuándo encuentre a ese alguien?

Iris.- Créeme, Ash. Lo sabrás.

El chico de Pueblo Paleta podía notar como, pese a sonar segura de sí misma, todavía había cierto nerviosismo en el consejo que Iris le estaba dando, probablemente por lo vergonzoso del tema. En verdad le estaba agradecido a su compañera, pues, incluso cuando todavía no entendía del todo el consejo, ya estaba un poco más calmado y tenía una idea de lo que debería hacer en esta situación tan nueva para él. Quizá al día siguiente podría hablar con Dawn y pedirle un poco de tiempo para aclarar sus sentimientos, pues ahora tenía muchas cosas en su cabeza en qué enfocarse.

Aun así, al prestar más atención, pudo notar que su amiga lanzó un pequeño suspiro con melancolía, jugando con su abundante cabello y con un pequeño rubor en su rostro. Quizá…

Ash.- Todo esto suena complicado... ¿Qué hay de ti? ¿Alguna vez te has enamorado?

La pregunta le salió casi por instinto y su compañera de Tesselia se vio un tanto sorprendida, pero no parecía tan nerviosa como cabría esperar. Simplemente se quedó pensando unos segundos y luego lo observó fijamente, con una sonrisa que fue difícil de identificar.

Iris.- Pues… Sí, debo admitir que sí llegué a enamorarme.

Esta afirmación sorprendió a Ash, despertando bastante curiosidad en él. Eso quería decir, que la propia especialista en dragones ya había encontrado a alguien de quien estaba enamorada, cosa que ciertamente no se esperaba… Aunque Iris solamente le sonreía de manera divertida.

Ash.- ¿Enserio? ¿De quién?

Iris.- Es un idiota de gorra con el que viajé por un tiempo.

Otra respuesta un tanto inesperada y extraña…

Ash.- Pues descrito así no pareces tenerlo en alta estima…

Iris.- Jajaja, quizá al principio lo subestimaba un poco, pero cuando pasé más tiempo con él y comencé a conocerlo mejor… Bueno, quedé impresionada por su amabilidad, empatía y corazón. Él fue el primer vínculo que tuve tras abandonar la Aldea de los Dragones, mi primer amigo y quién me enseñó a confiar más en las personas.

Ash.- Jaja, lo recuerdo, cuando nos conocimos eras bastante desconfiada. Te tardaste algunas semanas en decirnos cual era tu sueño.

Iris.- Ash…

Ash.- Lo siento, continúa.

Iris.- Él era muy infantil, siempre hacía locuras y decía cosas que en verdad me sacaban de quicio, pero… La forma en que se preocupaba y entendía a los Pokémon era algo que yo nunca había visto, me llamó bastante la atención y antes de darme cuenta, siempre estaba al pendiente de él y terminaba apoyándolo de forma casi inconsciente. Claro, yo tengo mi orgullo y por culpa de eso siempre terminaba discutiendo con él, pero cuando nos reconciliábamos… Era muy dulce. Siempre me estaba cuidando y en verdad que nos divertíamos juntos, teníamos mucho en común y yo me sentía muy cómoda con él, más de lo que estuve con cualquier otra persona.

Ash.- ¿Y qué pasó con él? Recuerdo que viajabas sola cuando nos conocimos, así que supongo que se separaron. ¿Todavía siguen en contacto?

Iris.- De verdad que no eres bueno con las indirectas…

Ash.- ¿Las qué?

Iris.- Olvídalo. ¿Qué pasó con él? Pues, se podría decir que ambos teníamos destinos distintos, así que dejamos de viajar juntos. Él era infantil y distraído, así que nunca se dio cuenta de mis sentimientos. Sé que soy importante para él, aunque no estoy segura de que él me corresponda… Pero lo quiero tanto, que no pienso rendirme hasta que él me vea con otros ojos.

La sonrisa de Iris era sincera y soñadora, eran muy raras las ocasiones en que Ash la había visto sonreír de esa manera. En verdad que admiraba a su compañera por comprender sus propios sentimientos y admitirlos de esa manera, por la forma en que hablaba, claramente lo decía enserio… Aunque en el fondo se sentía un tanto celoso por la relación que ese sujeto desconocido había tenido con Iris, pues se parecía demasiado a la forma en que ambos se llevaban.

Ash.- De verdad parece que lo quieres.

Iris.- Sí, odio admitirlo, pero estoy perdidamente enamorada de él. Quizá sea un idiota infantil… Pero es mí idiota infantil.

Ash.- Parece ser un tipo extraño… Me gustaría conocerlo.

Iris.- De verdad, eres solo un niño… Quizá algún día te lo diga… Pero de momento, es mejor que volvamos al entrenamiento antes de que se haga muy tarde.

Ash.- Sí, tienes razón, todavía tengo que trabajar muy duro para ser más fuerte.

Ambos se levantaron y llamaron a sus Pokémon para continuar con su arduo entrenamiento, pues Iris quería practicar algunos movimientos nuevos con Noivern y Goodra… Sin embargo, justo cuando estaban por ponerse a entrenar, escucharon una explosión a lo lejos.

Iris.- Oye, ¿eso que fue?

Ash.- ¿Crees que sea…?

Iris.- ¡¿Otro ataque?!

Ash.- ¡El Equipo Armagedón!

Iris.- ¡Esta vez no me voy a quedar fuera de la acción! ¡Andando, Fraxure! ¡Vamos a acabar con ellos!

Ash.- ¡Espérame, Iris!

Los dos amigos comenzaron a correr junto a sus Pokémon, siguiendo los sonidos de las explosiones para ver de qué se trataba en realidad y preparados para entrar en acción.

Y afuera, en la entrada del Laboratorio, Gary y Tracey se encontraban sentados alrededor de una mesa, jugando el juego de mesa "Clue", junto a Charles Goodshow.

Tracey.- Yo creo que el culpable fue el Coronel Mostaza, con el candelabro y en la cocina.

Los tres se divertían con el juego, hasta que escucharon a un extraño joven acercándose al Laboratorio. Se trataba de un chico de cabello verde, con marcas en las mejillas, jeans y una camiseta rayada de colores rojo y negro. Al verlo acercarse, Gary se levantó para recibirlo.

Gary.- Lo siento, amigo. Ya es muy tarde y mi abuelo, el Profesor Oak, se encuentra ocupado con sus investigaciones. Si quieres verlo, tendrás que volver mañana.

-No, no vine hasta este lugar para buscar al Profesor Oak, vine buscando a alguien más.

Tracey.- ¿A quién estás buscando?

-Escuché que el Campeón de la Liga Kanto, Ritchie, se encontraba alojado en este lugar. ¡He venido aquí para desafiarlo a una batalla Pokémon!

Al escuchar esas palabras, Gary observó al chico misterioso con bastante desconfianza, pues existía el peligro de que pueda estar relacionado con los sujetos que los estuvieron atacando recientemente. Aun así, el nieto del Profesor Oak no se dejó intimidar y se acercó al sujeto de cabello verde.

Gary.- ¿Crees que puedes enfrentarte a un Campeón de Liga? Eres muy confiado y muy arrogante, ¿quién se supone que eres en realidad?

El de cabello verde estaba a punto de decir su nombre, pero antes de que pueda hacerlo, Charles Goodshow se levantó de su asiento y lo interrumpió.

Goodshow.- Vaya, no esperaba verte por aquí, jovencito.

-¿Señor Goodshow? Ha pasado un tiempo, no lo veía desde la Liga.

Tracey.- ¿Usted lo conoce, señor Goodshow?

Goodshow.- ¿Conocerlo? Claro que lo conozco, ese joven es el Subcampeón de la Liga Kanto.

Aquella revelación tomó a todos por sorpresa. ¿El subcampeón de Kanto había llegado a Pueblo Paleta? ¿Acaso pensaba enfrentarse a Ritchie por una revancha? Sea lo que fuera, su presencia sin duda sería algo interesante…

Continuará...


OMAKE.


Ya todos los Pokémon que participaron en el torneo o en las batallas que ocurrieron al mismo tiempo, habían sido curados por el Chansey de Brock, así que cada uno de ellos era libre para pasearse por el rancho del Profesor Oak. Ese era el caso de Greninja, quien ya se había recuperado de las heridas provocadas en su batalla contra el Equipo Armagedón y ahora estaba recostado frente a un lago con una expresión bastante pensativa… Sin embargo, no estaba solo, pues una vieja amiga quería pasar tiempo con él: La Delphox de Serena.

Delphox.- ¿Qué te parece, Greninja? ¿No te parece que me veo mucho mejor ahora que he evolucionado? ¡Me siento fantástica! Mi pelaje está más suave que nunca y… ¡Ahora tengo poderes psíquicos!

La inicial de fuego modelaba alegremente, girando de forma coqueta y elegante para presumir su nuevo pelaje, antes de sacar su varita y disparar su nuevo ataque de Llama Embrujada al aire.

Delphox.- ¡Lo viste! ¡Siempre había querido utilizar ese ataque! ¡Imagina todas las combinaciones que podré hacer con eso!

Parecía realmente contenta por su reciente evolución y estaba emocionada por mostrársela a su amigo, pero Greninja no parecía estar prestándole atención. Un poco preocupada, Delphox decidió acercarse al inicial de agua y sentarse junto a él.

Delphox.- ¿Greninja? ¿Te encuentras bien?

Greninja.- Oh, lo lamento, Delphox. Es solo que últimamente he estado algo preocupado.

Delphox.- ¿Qué sucede? ¿Puedo ayudarte?

Greninja.- Es solo que… ¿Supiste lo que pasó hoy?

Delphox.- ¿Te refieres a los entrenadores que atacaron a Ash? Escuché que fuiste el héroe y conseguiste expulsarlos.

Greninja.- Eso no es del todo cierto. ¡Esos Pokémon eran demasiado poderosos y no caían con nada! Estuvieron a punto de derrotarme… Sí el Charizard de Alain o el Dragonite de ese entrenador extraño no hubieran llegado, no quiero imaginarme lo que le hubiera pasado a Ash…

Delphox.- Oye, no te sientas mal, te exiges demasiado. Lo hiciste bien y luchaste con todas tus fuerzas para proteger a tu entrenador, eso es algo admirable.

Greninja.- ¡Es que todavía no soy lo suficientemente fuerte! Últimamente estoy perdiendo todos mis combates. Fui derrotado por mi rival en la Liga Kalos, ese loco del Equipo Flare era mucho más fuerte que yo y… Ya viste lo que me pasó hoy. ¡Es tan frustrante! ¡Quiero ser más fuerte!

Delphox.- Tú ya eres el Pokémon más fuerte que conozco.

La hechicera de fuego se acercó a su amigo y comenzó a acariciarle la cabeza en un intento de animarlo. Eso pareció calmarlo un poco, pero todavía se sentía un poco frustrado, tenía que hacerse mucho más fuerte para proteger a su entrenador y sus amigos, debía entrenar más duro que nunca…Aunque por el momento disfrutaría de un momento de calma junto a su compañera, estar junto a ella siempre lo relajaba. Le recordaba aquellos tiempos en que solo eran un Froakie y una Fennekin.

Poco sospechaban que eran observados por un gigantesco Pokémon con forma de tortuga, escondido bajo el agua. Era el Blastoise de Gary, quien había estado entrenando últimamente con los Pokémon de Serena, debido a que su entrenador quería ayudarla a fortalecerse en combate.

De cierta forma, Blastoise comprendía a Greninja. Lo que el nativo de Kalos estaba sintiendo era exactamente la misma frustración que él había sentido cuando fue derrotado por el Equipo Galáctico durante su recorrido por Sinnoh. Ser vencido en un torneo de Liga Pokémon era bastante duro, pero no se comparaba a la frustración y dolor que un Pokémon podía sentir al perder cuando su entrenador se encuentra en verdadero peligro, fracasar al protegerlo puede ser muy duro…

Aun así, Blastoise estaba convencido de que ese mismo sentimiento impulsaría a Greninja a esforzarse aún más y volverse más fuerte de lo que había sido antes, pues el sentimiento de proteger a tu entrenador puede llegar a ser un gran incentivo para avanzar… Quizá Blastoise podría entrenar con él y darle algunos consejos para que desarrolle su potencial… Podría ser algo interesante…

FIN.


ANALIZANDO AL ENTRENADOR, CON EL PROFESOR OAK.


Profesor Oak.- ¡Hola a todos, aquí su buen amigo, el Profesor Oak! Después de un torneo lleno de bastantes batallas y un ataque que los puso en peligro, Ash y sus amigos al fin pudieron tener un poco de tranquilidad. Y vaya que la necesitaban… Aunque ahora llegó el Subcampeón de Kanto y me preguntó en qué terminará todo esto… Y hablando de Subcampeones, vamos a analizar a otro de los entrenadores que llegaron recientemente, en esta ocasión, una proveniente de Kalos. Se trata de Mairin, aquella joven que siempre acompaña al Subcampeón de Kalos.

Perfil de Entrenador
Nombre: Mairin Manon.
Clase: Entrenadora Pokémon.
Región de Origen: Kalos.
Historia: Mairin era una niña alegre y entusiasta, proveniente de un pequeño pueblito en la región de Kalos. Desde muy pequeña, siempre soñó con viajar por el mundo y vivir un sinfín de aventuras, sueño que se cumpliría cuando cumplió la edad de diez años y finalmente pudo iniciar su viaje Pokémon.
El Profesor Sycamore le entregó un Chespin como su Pokémon inicial y ella se encariñó con él casi de inmediato, poniéndole el nombre de Chespie y comenzando a viajar juntos por toda la región.
Al principio, no tenía muy en claro lo que quería hacer, a donde ir o a qué dedicarse, solo quería viajar capturando Pokémon y vivir aventuras… Fue entonces que conoció a alguien que le llamó la atención, era un entrenador mayor que ella, frio a primera vista, pero parecía alguien intrigante. Su nombre era Alain y dominaba una mecánica que Mairin nunca había visto antes: La Mega Evolución.
Eso la dejo tan sorprendida que comenzó a seguirlo para averiguar más sobre esta Mega Evolución, aunque él la descubrió en seguida. Aparentemente, Alain estaba viajando por la región para enfrentarse a Pokémon Mega Evolucionados y esa era una misión ciertamente llamativa, por lo que Mairin terminó haciéndose amiga del entrenador y comenzaron a viajar juntos.
Pese a que en un principio, Alain no parecía estar de acuerdo con tener una compañera, ambos terminaron llevándose bastante bien, con él ayudándola a atrapar su primer Pokémon y ella apoyándolo en sus múltiples batallas con entrenadores Mega Evolucionados. Al poco tiempo, ambos desarrollaron una amistad muy cercana, aunque Alain nunca lo admitiría de dientes para afuera.
En cierta ocasión, sus viajes los llevaron a la región de Hoenn, donde conocieron al Campeón Regional, Steven Stone, además de que ella finalmente conoció a Lysson, el hombre que enviaba a Alain en sus misiones. En un principio, su tarea parecía sencilla, debían ver una extraña roca gigantesca… Pero las cosas se complicaron demasiado cuando Rayquaza, el Pokémon Legendario de Hoenn descendió sobre ellos, desatando su furia.
Afortunadamente, Alain consiguió protegerla, pero esta experiencia la asustó demasiado. Ella estaba muy preocupada por la seguridad de su compañero y le pidió que se retirará de la misión, pero este no le hizo caso y terminó enfrentándose en una batalla contra las leyendas de Hoenn: Groudon y Kyogre, que estaban causando una destrucción masiva.
Su compañero casi muere durante el combate y Mairin a duras penas pudo rescatarlo y refugiarlo de entre la destrucción, justo a tiempo para que Mega Rayquaza detenga el combate. Ella estaba realmente contenta al ver que su compañero se encontraba bien, pero él no parecía pensar lo mismo, pues se portó de forma distante y regresó a Kalos por su cuenta, dejándola sola.
Gracias a Steven Stone, ella pudo regresar a Kalos y visitó los Laboratorios Lysson para reencontrarse con su amigo, pero el reencuentro fue mucho menos conmovedor de lo que ella hubiera esperado, pues Alain estaba más distante de lo que nunca lo había visto. Él le dijo que se alejará, que estar con ella lo había debilitado y que no quería ponerla en peligro.
Sus palabras le rompieron el corazón y quedó llorando, incluso cuando su Chespie intentó consolarla, ella quería estar sola… Grave error, pues esto causó que su Pokémon sufra un desafortunado accidente, tropezando con uno de los experimentos de Laboratorios Lysson, viéndose sobrecargado de una energía extraña y cayendo en coma.
Mairin estaba devastada, su primer Pokémon, su gran compañero estaba en peligro de muerte y parecía que nada podría salvarlo, lo único que podía hacer era quedarse a su lado y rogarle a Lysson que ayudará a su Chespie para que pueda despertarse… Por otro lado, Alain, arrepentido y sintiéndose culpable por lo ocurrido, decidió salir y recolectar energía de la Mega Evolución, pues esa sería la única manera de despertar a Chespin.
Los meses pasaron y ella se quedó en el laboratorio, sin separarse de Chespie en todo momento, confiando en que su compañero podría cumplir la misión y comunicándose regularmente con él en video llamadas.
De alguna manera, la búsqueda de Alain lo llevó a participar en la Liga Kalos y ella decidió ir a apoyarlo, saliendo por primera vez de los Laboratorios Lysson en mucho tiempo. Todavía estaba melancólica, cuando vio a otro Chespin que le recordó al suyo. El entrenador de este era Clemont, un Líder de Gimnasio, quien estaba viajando con Ash Ketchum, Bonnie y Serena, quienes se hicieron amigos suyos, aunque le recordaron la vieja relación que tenía con su Chespin, por lo que les contó su historia.
Como si fuera cosa del destino, Ash Ketchum terminó siendo el oponente de Alain en la Liga Kalos, pero las cosas se pusieron bastante extrañas cuando terminó la batalla. Y es que Lysson la traicionó a ella y su compañero, comenzó a atacar la ciudad con unas raíces extrañas y anunció un desastre inminente, todo a cargo del Equipo Flare. Incluso intentaron llevársela, pero el Profesor Sycamore la salvó y decidió colaborar con Alain y el grupo de Ash para detener los planes de Lysson.
Desafortunadamente, su Chespie formaba parte de los planes del villano, pues terminó en el interior de la misma roca gigante que consiguieron en Hoenn, que se transformó en un Zygarde de piedra y comenzó a causar caos por doquier. Fue una de las mayores batallas de toda la región, pero Alain y Ash unieron fuerzas y consiguieron rescatar a su Chespie, despertándolo del coma y frustrando los planes de Lysson de una vez por todas.
Alain se disculpó con ella por todo lo que había causado y ambos pudieron arreglar su relación, pero su compañero todavía se sentía culpable de por lo ocurrido en la crisis de Kalos. Ella quería animarlo y hasta le organizó una fiesta, pero al final Alain decidió enmendar sus pecados, entregando su Mega Evolución, para conseguir una por sus propios méritos y aceptando algunos trabajos para el Profesor Sycamore.
Mairin decidió que volvería a viajar con él, apoyándolo con lealtad, asegurándose de no volver a dejarlo solo y probablemente encontrar su propio destino en el camino.
Equipo Pokémon: Chespin/Flabebé/Scatterbug/Fletchling

Profesor Oak.- Todavía es una entrenadora novata, así que sus Pokémon son de un bajo nivel y como su carrera como entrenadora se vio truncada, no tuvo oportunidad de desarrollar su propio estilo de batalla. Aun así, es una joven con gran potencial y con algo de entrenamiento, podría convertirse en una gran entrenadora.


¡Estoy de vuelta! Después de tantos combates consecutivos, pensé que sería necesario tener un capítulo más relajado para variar. Y aun así, pasaron varias cosas a tomar en cuenta, quien lo diría.

De cierto modo, podemos ver como los recién llegados van integrándose, con Mairin haciéndose amiga de Max. Esa niña es un personaje que me agrada y considero que puede llegar a convertirse en algo más que solamente la "compañera de Alain", quizá el buen Max la ayudé en eso. También pudimos ver más de Clemont, quien se ausentó durante el torneo del laboratorio, pero ya se está preparando para la inminente batalla que se les viene.

Entre otras cosas, Serena ya se decidió por ser una Coordinadora y posiblemente, Miette continúe siguiendo su ejemplo. Por otro lado, es posible que Morrison llegué a aprender algunos trucos de la gran Reina de Kalos; además de que Cilan y Brock finalmente terminaron su prueba y ahora podrán utilizar la Mega Evolución, lo que ciertamente los hará mucho más poderoso; además de que Dawn y May están más que decididas y preparadas para el siguiente ataque.

De paso, aprovecho para desarrollar un poco más la trama romántica de esta historia, siendo algo que claramente Ash no había considerado. Intentó mantener su personalidad fiel al canon, pero nuestro protagonista, finalmente se dio cuenta de que algunas de sus amigas pueden estar enamoradas de él, aunque todavía no comprende sus propios sentimientos. ¿Cuál será el Shipp de esta historia? Continúen leyendo y hagan sus apuestas, aunque todavía falta para eso.

Y se apareció finalmente el Subcampeón de Kanto, quien es un viejo personaje conocido. ¿Acaso no lo reconocen? Hagan sus apuestas, pues su identidad será revelada en el siguiente capítulo y veremos uno de los combates que más ganas tenía de escribir.

Entre otros temas, los regresos de Pokémon Journeys son cada vez más épicos, en verdad que estoy disfrutando la serie. Tuvimos el regreso de personajes pequeños como Erika (quién aparentemente se cambió el tinte de cabello xD), Cassidy y Butch (que dejaron el Equipo Rocket, lo que ciertamente me arruina el plan que tenía para incluirlos en el fic xD), Sophocles (quien era de mis favoritos en la pandilla Alola, junto a Lana, y en verdad que disfruto sus capítulos), Brock (que aparentemente evolucionó a Blissey, aunque en esta historia todavía siga siendo un Chansey), el Trío Galáctico (a quienes realmente no esperaba ver, pero abren las puertas para muchas posibilidades en esta historia, y estoy contento por verlos de regreso), además de Dawn y Cynthia (que a estas alturas ya son personajes recurrentes xD). Definitivamente, la nueva temporada se viene con todo.

En fin, antes de irme, aprovecho para agradecer los reviews de:

CCSakuraforever: Sip, fue un combate que disfruté escribiendo y me alegro que te haya gustado.

Liuterazagi: Jajaja, sí, se podría decir que hay un poco de Shipping en el aire. Korrina va fortalecerse, de eso no hay duda, este es solo el inicio de su viaje. Y sí, el Charizard de Alain es increíblemente poderoso, pero el resto de sus Pokémon ciertamente no están a ese nivel, así que al propio Alain también le vendría bien algo de entrenamiento. Y sí, fue la oportunidad perfecta para introducir a Bea, quizá vuelva a aparecer en el futuro. ¡Hey! Acertaste en que tocaba algo tranquilo xD.

Babylus13: Gracias, amigo.

Grytherin18 Friki: Pues admito que por unos instantes sí me estaba planteando evolucionar a Mienfoo (más tomando en cuenta que él está evolucionado en Journeys), pero todavía no era el momento, quizá más adelante. Sí te gusta que Ash reemplace movimientos, entonces seguro disfrutaste el entrenamiento con Iris, pues ahora Gible, Goodra y Noivern aprendieron algunos movimientos nuevos. Pronto ya llegará el turno de que Greninja mejore su Moveset. Y sí, algunos de los Pokémon de Ash van a terminar evolucionando, como Pignite o Snivy, aunque eso no ocurrirá con todos, pues algunos como Bulbasaur no lo necesitan. Así que puedes ir haciendo tus apuestas, ¿cuál será el siguiente Pokémon en evolucionar?

Y bueno, eso es todo por hoy. Sin más que decir, yo me despido, hasta el siguiente capítulo.