Ash: El Campeón


Capítulo 24.- Límites.


Ya estaba anocheciendo en Pueblo Paleta y, después de un largo día, todos los entrenadores se habían dispersado por el Laboratorio Oak para centrarse en sus respectivos entrenamientos. El propio Ash se encontraba con su amiga Iris, entrenando a sus Pokémon dragón y todo parecía relativamente tranquilo… Al menos hasta que escucharon una explosión a distancia.

Ambos estaban preocupados, pensando que podría tratarse de otro ataque del Equipo Armagedón, como el que sufrieron en la mañana; así que Ash e Iris corrieron lo más rápido que pudieron, respaldados por sus Pokémon, como Pikachu, Gible, Noivern, Goodra y Fraxure.

Ya habían llegado al lugar donde se originó la explosión… Pero no se encontraron con ningún enemigo precisamente, en lugar de eso se encontraron con viejos conocidos…

Cameron.- ¡Qué bien, ya casi la tenemos!

Georgia.- ¡No me vencerás tan fácil, niñito! ¡Cryogonal, utiliza Frio Polar!

Cameron.- ¡Adelante, Hydreigon! ¡Esquívalo y usa Triataque!

El Pokémon helado de Georgia emitió un aura helada increíblemente fuerte a su alrededor, pero el gigantesco dragón siniestro se elevó por los aires para evadirlo y disparó un ataque combinado de sus tres cabezas, que fulminaron al oponente de forma instantánea.

Ash e Iris llegaron justo a tiempo para ver como Cryogonal caía vencido y era regresado a su Pokéball, mientras que Cameron festejaba saltando de alegría para abrazar al gigantesco dragón, que comenzó a morderle la cabeza de forma cariñosa. Aparentemente había sido una falsa alarma, aquella explosión no era ningún ataque enemigo, sino que solo era un combate de práctica entre Georgia y Cameron.

Georgia.- Odio admitirlo, pero me derrotaste. Tú dragón está bien entrenado… O algo así, pero… ¿No te duele cuando te muerde la cabeza?

Cameron.- No te preocupes, estoy acostumbrado y me ayuda a concentrarme mejor. ¿No es así, amigo?

Hydreigon.- ¡Drei!

Georgia.- En ciertos aspectos eres un entrenador un tanto interesante…

El dragón siniestro mordía de lo más contento a su entrenador, con Georgia observándolo con una gotita en la frente. Aunque pronto se dieron cuenta que no estaban solos, pues Ash e Iris se les acercaron con sus Pokémon.

Ash.- Te comprendo, Cameron. A mí también me muerden la cabeza de vez en cuando.

Gible.- ¡Gibu!

Cameron.- ¡Ash, amigo! ¿Viste mi combate?

Iris.- Solo pudimos ver el final, pero parece ser una buena victoria.

Georgia.- Quién lo diría, cierta greñuda se ha pasado para saludarme.

Iris.- Como digas, Georgia, solo eres una niñita.

Ash.- Debo admitir que no esperaba verlos a ustedes dos entrenando juntos.

Cameron.- ¡Ella vino a desafiarnos a un combate y fue grandioso! ¡Debiste haberlo visto, amigo!

Georgia.- Eres un poco ruidoso… Aunque ciertamente resultaste mucho más fuerte de lo que tenía contemplado al verte.

Iris.- Así que Georgia está buscando nuevos desafíos, ¿quién lo diría?

Georgia.- Lo que sucede es que vi a este chico entrenando con un Hydreigon y no pude evitar desafiarlo. Soy una cazadora de dragones, ¿recuerdas?

Tanto Iris como Georgia comenzaron a observarse una a otra de manera desafiante y con chispas entre ellas. Ash las veía con una gotita en su frente, mientras que Cameron ni siquiera se daba cuenta de la evidente rivalidad que ambas compartían y en lugar de eso centró su atención en otra cosa.

Cameron.- ¡Oye, Ash! ¡¿Estos otros Pokémon son tuyos?!

El chico distraído se acercó a los dragones de Ash, indudablemente entusiasmado por conocer Pokémon que nunca había visto, aunque Gible no perdió tiempo en saltarle a la cabeza para morderla y su Lucario tuvo que ayudarle a quitárselo de encima.

Ash.- Jajaja, sí, son mis Pokémon. Capturé a Gible en Sinnoh, pero a Goodra y Noivern los conocí recientemente en la Región Kalos. Estaba entrenándolos con Iris hace un rato.

Cameron.- ¡Eres genial, amigo!... Aunque está babosa tuya es realmente cariñosa.

Tras haberse liberado de Gible, ahora Cameron estaba siendo abrasado por el cariñoso Goodra, quien lo aplastaba en uno de sus usuales abrazos… Mientras Ash hacía lo posible para liberar a su amigo, Iris observaba la situación con una idea en mente.

Iris.- ¡Ya lo tengo! Oye, Georgia. ¿No dijiste que querías enfrentarte a dragones poderosos?

Georgia.- ¿Acaso me estás desafiando a un combate, greñuda?

Iris.- ¿Yo? Sería incapaz de desafiar a una "poderosa cazadora de dragones".

Georgia.- Mejor deja ese sarcasmo de lado…

Iris.- ¡Tu oponente será Ash!

Tanto Ash, como Cameron y los Pokémon presentes se sorprendieron al escuchar la propuesta de la futura Maestra Dragón.

Ash.- ¿Yo?

Iris.- ¡Claro! Necesitamos probar los frutos de nuestro entrenamiento y Georgia es la oponente perfecta para ver cuánto han crecido tus dragones.

Georgia.- ¿Enfrentar a los dragones del "Campeón de Kalos"? Eso suena interesante…

Ash.- ¡Me gusta la idea! ¿Tú qué opinas, Georgia?

Georgia.- ¿Esos dragones tuyos son fuertes?

Ash.- ¡Los mejores! Iris me ayudó a entrenarlos y han tenido una gran mejoría.

Georgia.- Es ese caso, estoy de acuerdo. Aunque te advierto que no pienso contenerme, cuando veo a un dragón, simplemente lo aplasto con todas mis fuerzas.

Ash.- Me parece bien, ¡vamos a pelear con todas nuestras fuerzas!

Cameron.- ¡Este combate se ve emocionante! ¡Georgia es muy fuerte, pero mi amigo Ash también es grandioso! ¡Ya quiero ver cuál de los dos será el ganador!

Ash.- ¡Oye, Noivern! ¿Estás preparado para el combate?

Georgia.- ¿Un Noivern? Es la primera vez que peleo contra uno de esos… ¡Pero no me intimidas! ¡Adelante, Vanilluxe, muéstrale lo que podemos hacer!

De este modo, el Campeón de Liga y la Cazadora de Dragones sacaron a sus dos Pokémon y comenzaron un reñido combate, mientras que Iris, Cameron y el resto de Pokémon observaban con gran interés.

Aunque, Ash y Georgia no eran los únicos que estaban teniendo combates de entrenamiento, pues cerca de ahí, un peculiar grupo de entrenadores se había reunido para entrenar juntos.

Sakura.- ¡Adelante, Mawile! ¡Cabeza de Hierro!

Conway.- ¡Apóyala, Lickilicky! ¡Usa Lengüetazo!

Sawyer.- ¡Nosotros también, Slurpuff! ¡Lanzallamas!

Ritchie.- ¡Necesito que me cubras, Casey! ¡Carga tu mejor Electrocañón, Sparky!

Casey.- ¡Cuenta conmigo, Ritchie! ¡Vamos a marcar unas cuantas entradas, Meganium! ¡Pantalla de Luz!

Y es que, aprovechando la tarde para entrenar juntos, Ritchie y Casey estaban probando su trabajo en equipo con un enfrentamiento contra Sakura, Sawyer y Conway. Los entrenadores se estaban turnando para luchar entre sí y mejorar sus habilidades, alternando entre todos sus Pokémon para probar nuevos estilos de combate.

Después de intercambiar varios ataques y ver a sus Pokémon cansados, decidieron tomarse un pequeño descanso y sentarse sobre la hierba.

Sawyer.- Uff, estoy agotado. Hace mucho tiempo que no tenía un entrenamiento tan intenso.

Ritchie.- Tienes razón, creo que nos emocionamos bastante con las últimas batallas, jajaja.

Casey.- ¡Sí quieren puedo cantar la canción de los Electabuzz para subirles la energía!

Sakura.- No gracias, has estado cantando esa canción todo el día…

Casey.- Vamos, Sakura. Nunca es suficiente con la canción de los Electabuzz, es capaz de subirle el ánimo a cualquiera.

Sakura.- Quizá las primeras cuatro o cinco ocasiones, pero después de escucharla como ochenta veces, como que comienza a perder su gracia.

Pero, mientras Sakura y Casey discutían de forma divertida; Ritchie se dio cuenta de que sus otros dos compañeros estaban muy concentrados escribiendo algo en sus respectivas libretas.

Sawyer.- Entrenar junto a campeones de Liga… Voy a tomar nota de esta experiencia.

Ritchie.- Veo que ustedes dos no descansan. Todavía siguen tomando esas notas.

Sawyer.- Lo siento, siempre me dejo llevar cuando veo estrategias interesantes, jajaja.

Conway.- Debo admitir que esta sesión de entrenamiento es muy fructífera. Conseguí datos bastante útiles acerca de las estrategias de dos campeones de Liga.

Ritchie.- Jaja, de verdad que sus estilos de combate analítico son muy interesantes.

Conway.- Mi análisis es la clave de muchas victorias. Lo único que debo hacer es observar a los entrenadores que más valen la pena y la victoria está asegurada.

El entrenador analítico se acomodaba los lentes y reía de forma un tanto siniestra, pero habiéndose acostumbrado a él, ninguno de sus compañeros de entrenamiento se asustó en esta ocasión. En lugar de eso, Sakura se le acercó de manera coqueta y se divirtió poniéndolo nervioso.

Sakura.- ¿Y me has estado observando a mí, Conway? ¿Qué tienes sobre mis estrategias?

Conway.- ¿A ti?... Bueno, yo… Quiero decir, lo que he observado…

Casey.- Vamos, Saku, deja de molestar a nuestro escalofriante amigo.

Sakura.- Pero Cass, ¡quiero saber qué cosas interesantes me observó! Después de todo, soy la poderosa Subcampeona de Johto. Estoy segura que si sigo fortaleciéndome, podría incluso derrotarte.

Casey.- ¿Eso es un desafió? ¡Muy bien, luchemos una vez más en cuanto terminemos el descanso!

Sawyer.- Aunque quizá deberíamos concentrarnos primero en el torneo de mañana.

Aunque Sakura y Casey estaban muy concentradas desafiándose la una a la otra con fuego en los ojos, así que no escucharon a Sawyer.

Ritchie.- Aun así, lo que dijo Sakura me parece muy cierto. El nivel que tienen los Subcampeones de este año es muy alto, no debe ser subestimado.

Conway.- Concuerdo con eso. Ya me tomé la molestia de observar y analizar a todos los Subcampeones presentes, pero me es muy difícil decidir cuál de ellos es el más poderoso.

Sakura.- ¡Entonces sí me estuviste observando!

Casey.- Saku…

Sawyer.- Sí me lo preguntan, diría que el más poderoso es Alain. Era realmente temido en la Liga Kalos y nadie quería enfrentarse a su Charizard.

Ritchie.- Por lo que vi en la batalla de hoy, ese Charizard es abrumadoramente fuerte, quizá más que mi Zippo. Pero… Bueno, no sentí esa misma fuerza en los otros Pokémon que usó, diría que depende demasiado de ese Charizard.

Conway.- Claro, tratándose únicamente de poder ofensivo, diría que el del Subcampeón de Tesselia es el más alto. Sus Pokémon parecen muy enfocados en propinar ataques fuertes y certeros.

Sawyer.- ¡Cierto! Tomé muchas notas sobre eso, el Subcampeón de Tesselia… ¿Cómo era que se llamaba?

Casey.- Creo que se llamaba Esteban.

Sakura.- No, estoy segura que su nombre es Sthendall.

Ambas comenzaron a discutir el nombre del Subcampeón. Mientras que en otro sector del laboratorio, Stephan estornudaba, teniendo el presentimiento de que alguien estaba hablando de él. De todos modos, pronto la discusión retomó el tema de los otros Subcampeones.

Sakura.- ¿Y qué me dicen de Barry? Es un poco atolondrado, pero me parece un buen entrenador.

Conway.- Pues ciertamente es un entrenador interesante, puedo asegurarlo, aunque suele ser muy impulsivo.

Ritchie.- Sí, yo luché contra él cuando llegué al laboratorio.

Casey.- Y finalmente tenemos a la Subcampeona de Johto: Sakura.

Sakura.- Creo que después de entrenar juntos, ya todos ustedes conocen mis habilidades… Aunque todavía quisiera completar mi pandilla de Subcampeones, pero me faltan dos…

Conway.- Los Subcampeones de Kanto y Hoenn, ¿verdad?

Sakura.- Sería realmente divertido si ellos también llegaran a Pueblo Paleta. ¡La reunión estaría completa!

Sawyer.- Oye, Ritchie. ¿Por qué no nos cuentas un poco más sobre el Subcampeón de Kanto? Tengo un poco de curiosidad.

Sakura.- ¡Eso mismo! ¡Cuéntanos, por favor!

Ritchie.- ¿Quieren que les hable de él? Pues era quizá uno de los entrenadores más fuertes a los que me he enfrentado, llevó mi equipo hasta el límite y me puso en jaque.

Sawyer.- ¿Y qué clase de Pokémon utilizaba?

Ritchie.- Recuerdo que su Pokémon más poderoso era un Sandslash, uno de muy alto nivel. Solo ese Sandslash fue capaz de derrotar a tres de mis Pokémon. Al final, solamente me quedaba Sparky, pero todo su poder y la ventaja de tipos casi me hacen perder la batalla…

Conway.- Interesante, solamente te quedaba un Pikachu de tipo Eléctrico y a tu oponente le quedaba un poderoso Pokémon de tipo Tierra, inmune a tus mejores ataques. ¿Cómo fue que saliste victorioso ante una situación como esa? No se me ocurre ninguna estrategia para remontar un combate de ese estilo.

Ritchie.- Sí, era una situación desesperada. Pero mi oponente tenía una debilidad crucial y gracias a esa debilidad, fue que pude derrotarlo.

Sakura.- ¿Una debilidad?

Casey.- ¿Qué clase de debilidad puede haberte dado la victoria en esa situación?

Ritchie.- Los límites.

Con una respuesta como esta, los entrenadores presentes se observaron extrañados, sin saber a lo que Ritchie se refería. Por otro lado, el Campeón de Kanto y su Sparky, solamente intercambiaban una sonrisa de complicidad.

En cuanto al mencionado, Subcampeón de la Liga Kanto, se encontraba caminando por los vastos jardines del rancho de Oak, acompañado por Charles Goodshow, Gary Oak y Tracey Sketchit, aunque estos dos últimos estaban bastante confundidos.

Tracey.- Entonces… ¿Realmente ese chico es el Subcampeón de Kanto?

Gary.- Es difícil de creer. Bueno, estaba tan ocupado con mis investigaciones que no pude ver el campeonato de este año, así que no podría afirmarlo.

-¿Qué están murmurando, ustedes dos? ¡Claro que soy el Subcampeón de Kanto!

Goodshow.- Jajaja, él dice la verdad, muchachos. Yo mismo estuve presente para ver su combate en la final de la Conferencia Añil y debo decir que fue realmente impresionante.

Gary.- En ese caso, supongo que debe ser un entrenador poderoso.

-Sí, y me he vuelto incluso más fuerte que antes. ¡Estoy listo para tener mi revancha contra Ritchie!

Goodshow.- Es una batalla que estoy impaciente por ver.

Tracey.- Recuerdo que usted dijo que el Subcampeón de este año era un chico llamado Akira. Puedo suponer que ese es tu nombre, ¿verdad?

-Akira Jouda, ese es mi nombre. Aunque ustedes pueden simplemente llamarme "AJ".

Gary.- ¿AJ? Ese es un gran nombre. Aunque todavía quiero ver que tan fuerte eres.

AJ.- ¿Quieres ver mis habilidades? Ya las verás en cuanto encontremos a Ritchie y pueda derrotarlo en una batalla Pokémon.

Tracey.- Pues debe estar por aquí cerca… Eso espero.

Pero la búsqueda de Ritchie llevó al grupo de entrenadores a encontrarse con algo mucho más peculiar. Pues el sonido de algunas explosiones los llamó a observar un combate peculiar entre un Noivern y un Vanilluxe, pues la batalla entre Ash Ketchum y Georgia estaba llegando a su conclusión.

Georgia.- ¡Viento Helado! ¡Ahora!

El Vanilluxe de Georgia consiguió disparar una de sus ráfagas heladas a quemarropa, consiguiendo impactarla con un poderoso ataque de tipo Hielo, súper efectivo contra un Pokémon Dragón y Volador. Debido a esto, el Noivern de Ash se encontraba prácticamente en las últimas, bastante lastimado y casi sin energías.

Georgia.- Es todo, solo debo rematarlo con Meteorobola y el combate habrá terminado.

Ash.- ¡No estés tan segura! ¡Gracias a Iris, Noivern aprendió un nuevo movimiento y es tiempo de utilizarlo!

Escuchando las palabras de su entrenador, el dragón de Ash se elevó por los aires y comenzó a brillar intensamente, como si estuviera absorbiendo luz de la luna misma. Ante la mirada de asombro de Georgia, todas las heridas que este tenía comenzaron a regenerarse y estaba prácticamente como nuevo.

Georgia.- ¡¿Acaso eso fue…?!

Ash.- Es Luz Lunar, con este ataque, Noivern puede recuperar sus energías. ¡Y ahora es momento del contraataque! ¡Usa Estruendo!

Georgia.- ¡Defiéndete con Alboroto!

Tanto Noivern como Vanilluxe lanzaron sus respectivos ataques sónicos, pero el del dragón terminó sobrepasando el ataque de su oponente, impactándola con todas sus fuerzas y dejándola debilitada.

Mientras Georgia regresaba a Vanilluxe al interior de su Pokéball y Ash se acercaba para felicitarla por un buen combate, Pikachu corría hacia a su entrenador, Iris observaba con bastante orgullo y Cameron gritaba emocionado por aquella batalla. Por otro lado, el grupo de Tracey, Gary, Goodshow y AJ presenció la conclusión de aquel combate, y algo llamó bastante la atención del Subcampeón de Kanto, quien pareció ver un rostro familiar entre los que acababan de enfrentarse.

AJ.- Ese entrenador… Acaso será… ¿Ash Ketchum?

Tracey.- ¿Tú conoces a Ash?

Gary.- Por alguna razón, eso ya no me sorprende.

AJ.- Entonces realmente es el Ash Ketchum que conocí. Esto es interesante, no esperaba encontrármelo aquí... Iré a saludarlo.

El entrenador de Pueblo Paleta estaba junto a Cameron, Georgia e Iris, recibiendo algunos consejos por parte de su compañera de Tesselia, mientras que Pikachu, Goodra y Gible felicitaban a Noivern; cuando vio a sus amigos Gary y Tracey acercarse a él, acompañados por un extraño chico de cabello verde, a quien Ash no alcanzó a reconocer del todo.

Ash.- ¿Son Gary y Tracey?

Cameron.- ¡Y vienen con el señor Goodshow!

Georgia.- ¿Quién es el chico que viene con ellos?

La pregunta no tardaría en ser respondida, pues aquel entrenador de pelo verde llegó junto a ellos y lo primero que hizo fue saludar a Ash.

AJ.- ¡Hey, Ash! ¡Ha pasado bastante tiempo!

Iris.- ¿Acaso lo conoces?

Ash.- ¿Conocerlo? Pues…

AJ.- ¿Qué pasa, Ash? ¿Ya me has olvidado? Yo no podría olvidar a mi victoria número noventa y nueve.

Ash.- ¿Victoria noventa y nueve?... ¡Ya lo recuerdo! ¡Tú eres…!

Recuerdos de Ash…

Ash.- ¡Tendrás que cambiar tu marcador después de este encuentro, porque dejarás de estar invicto!

AJ.- Tal vez creas que eres muy bueno, pero aquí no estás en las ligas menores Pokémon. ¡Cuando gané cien duelos seguidos empezaré a competir por medallas!

Fin de los recuerdos…

Ash.- ¡Claro! ¡Eres AJ!

Iris.- ¿Entonces sí lo conoces?

Claro que lo conocía, él había sido uno de sus primeros rivales, de los primeros oponentes poderosos a los que había enfrentado. Lo conoció cuando todavía era un novato, durante su viaje por Kanto y tuvieron una batalla en la que él salió vencedor. Al principio no se llevaban bien y solo discutían, pues sus métodos de entrenamiento eran completamente diferentes e incompatibles. Sin embargo, ambos compartían el amor por los Pokémon, por lo que comenzaron a respetarse mutuamente y se despidieron en buenos términos. Su encuentro con AJ le había mostrado que existe más de un camino para llegar a la Liga Pokémon y eso era algo que simplemente no podría olvidar.

Encontrárselo de nuevo en este lugar era algo que no se esperaba, pero estaba realmente contento por ello. De modo que hizo las respectivas presentaciones, contándole a Iris y sus otros amigos quien era AJ y cómo se habían conocido, sorprendiendo a los presentes con su historia. Luego, ambos entrenadores comenzaron a charlar para ponerse al día, aunque cierto dato pareció dejar atónito al recién llegado…

AJ.- ¡¿Eres el Campeón de la Liga Kalos?!

Ash.- Así es, aunque fue un camino difícil, pero lo superé con ayuda de mis Pokémon.

AJ.- Cielos, eso sí es asombroso… Siendo justos, hasta me cuesta creerlo, la última vez que te vi… Digamos que te faltaba un largo camino por recorrer.

Iris.- Me lo imagino, a veces suele comportarse como un niño.

Gary.- Concuerdo, a mí también me costó creerlo cuando me enteré de su victoria.

Ash.- ¡Oigan!

Iris.- Jajaja, tranquilo, solo estamos bromeando.

AJ.- Aun así, sigue siendo un logro impresionante…

Tracey.- Y eso no es todo, AJ vino aquí para enfrentarse con Ritchie.

Ash.- ¿Con Ritchie? ¿Por qué quieres luchar contra Ritchie?

AJ.- Eso es muy sencillo. Es porque soy el Subcampeón de Kanto.

Cameron.- ¡¿El Subcampeón de Kanto?!

Georgia.- Enserio, ¿qué tiene este pueblo para atraer a tantos Campeones y Subcampeones?

Gary y Tracey no pudieron más que asentir, estando de acuerdo con Georgia, pues la última semana realmente había sido movida con todos los entrenadores que llegaron a hospedarse en el laboratorio… Aunque, Ash le prestó más atención a otro detalle.

Ash.- ¿De verdad eres el Subcampeón de Kanto? ¡Eso quiere decir que luchaste contra Ritchie en la Liga Pokémon!

AJ.- Sí, es tal y como dijiste. Entrené arduamente junto a mis Pokémon, nos sometimos a pruebas realmente duras y dieron sus frutos. ¡Estábamos arrasando en la Liga! ¡Parecía que nada podría detenernos!... Hasta que llegamos a la final.

Ash.- Y te tocó luchar contra Ritchie.

AJ.- El combate estaba realmente parejo, pero entonces usé a mi Sandslash y ganamos la ventaja, derrotando a cada Pokémon que nuestro oponente nos mandó.

Ash.- Ese Sandslash es la evolución de tu viejo Sandshrew, ¿verdad?

AJ.- ¡Exacto! Es mi Pokémon más poderoso y lo estaba haciendo de maravilla. Estaba a punto de ganar, parecía que finalmente cumpliríamos nuestros sueños… Pero entonces fuimos derrotados por un Pikachu y la competencia terminó para nosotros.

Georgia.- ¡Espera! ¿Estás diciendo que tu Sandslash perdió contra un Pikachu? Eso me parece algo difícil de creer.

Tracey.- A veces la ventaja de tipo no es suficiente, hay muchos otros factores que pueden decidir un combate.

Ash.- Además, el Sparky de Ritchie es bastante fuerte.

Goodshow.- Tienes toda la razón y precisamente, la final de la Liga Kanto de este año estuvo realmente emocionante. Ambos entrenadores dieron un espectáculo increíble.

AJ.- Gracias, señor Goodshow. La verdad es que, después de haber perdido, Sandslash y yo nos sometimos a un duro entrenamiento. Creo que finalmente estamos listos para pedirle una revancha.

Ash.- ¡¿Y qué estamos esperando?! ¡Vamos a buscar a Ritchie para que tengas tu combate!

Cameron.- ¡Es cierto! ¡Esa revancha suena emocionante!

Iris.- Una batalla entre el Campeón y Subcampeón de la Liga Kanto, ciertamente digno de verse.

Ash y sus amigos estaban entusiasmados por buscar a Ritchie y observar el combate, pero AJ no se había movido. El Subcampeón de Kanto se quedó quieto, con los brazos cruzados y con una sonrisa arrogante.

Ash.- ¿Qué sucede, AJ?

Tracey.- ¿No querías buscar a Ritchie?

AJ.- Es cierto que vine aquí para poder luchar contra el Campeón de Kanto… Pero, pienso que el Campeón de Kalos será un oponente igual de bueno.

Ash.- Espera, estás diciendo que…

AJ.- ¡Así es, Ash! ¡Te desafió a una batalla Pokémon!

Todos los presentes se sorprendieron al escuchar aquel desafió, pero Ash sonrió de la emoción, ya todos sabían que no había forma de que su amigo se niegue a tener un combate. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que combatió contra AJ y esta era una buena oportunidad para tener una revancha. La batalla Pokémon era inevitable…

Goodshow.- ¡De acuerdo! ¡Yo seré el juez de este combate! ¡Será una batalla a muerte súbita con un solo Pokémon! ¡Ambos entrenadores pueden sacar a sus Pokémon!

AJ.- ¡Comencemos ya! ¡Sandslash, ve!

Ash.- Ese Sandslash, ¿eh? Esto va ser interesante.

En el momento en que AJ sacó a su Sandslash, Ash comenzó a recordar la última vez que lo había enfrentado, pues siendo tan solo un Sandshrew fue capaz de acabar con todos los Pokémon de su equipo. Era un Pokémon muy fuerte, no se trataba de un oponente que pudiera tomar a la ligera.

Pikachu.- ¡Pika!

Ash.- Lo siento, compañero, pero en esta ocasión usaré a otro Pokémon. ¡Iris, ¿podrías cuidar a Pikachu mientras tengo la batalla?!

Iris.- Déjamelo a mí.

Un tanto decepcionado por no participar en el combate, pero de forma comprensiva, el Pikachu de Ash fue junto a Iris, subiéndose entre su pelo para observar la batalla, junto a los otros que estaban fuera de sus Pokéball, como Gible, Goodra y Noivern. Aun así, la futura maestra dragón parecía tener curiosidad por la elección de su amigo.

Iris.- ¿Piensas usar a tus dragones, Ash? Creo que sería una buena oportunidad para probar el nuevo movimiento tipo Agua que le enseñé a tu Goodra.

Ash.- No en esta ocasión, Iris. Goodra es fuerte, pero debo ser muy cuidadoso contra el Sandslash de AJ. Y creo que tengo justamente al Pokémon que necesito contra un oponente como este… ¡Adelante, yo te elijó!

El Pokémon que Ash seleccionó para la batalla sorprendió bastante a todos los espectadores, pues lejos de parecer amenazante, era tan solo una pequeña nutria de color naranja. El mismo Buizel que intercambió con Dawn durante su recorrido por Sinnoh, pues si había un Pokémon lo suficientemente competitivo y testarudo como para vencer al Sandslash de AJ, sin duda tendría que ser ese.

Buizel.- ¡Bui!

Ash.- ¡¿Estás preparado, amigo?!

Buizel.- Buiiiyui.

AJ.- Interesante, nunca había visto a ese Pokémon…

Goodshow.- ¡Entonces que así sea! ¡Será un combate entre Sandslash y Buizel! ¡Comiencen!

AJ.- ¡Alá vamos, Sandslash!

Para sorpresa de todos, AJ sacó un látigo y comenzó a golpearlo contra el suelo, dando instrucciones a su Pokémon, que se lanzó contra Buizel con su brazo brillando en energía purpura.

Ash.- ¡Ese ataque es Puya Nociva! ¡Ten cuidado con él, Buizel, podría envenenarte!

Los espectadores observaban con curiosidad el peculiar estilo de combate del Subcampeón de Kanto. Al ver a la mayoría confusos por el uso del látigo, Gary decidió analizar lo que ocurría y explicárselos.

Gary.- Es interesante. Controla a Sandslash con el sonido de su látigo, como un domador.

Tracey.- Eso no es algo fácil de lograr. Se requiere mucha coordinación y entrenamiento previo para poder domar a un Pokémon de ese modo.

Georgia.- Ja, al final resulta que ese chico es fuerte y todo.

Cameron.- Quizá, pero Ash tiene la ventaja de tipos. Sí utiliza sus ataques de tipo Agua, podrá vencer a ese Sandslash.

Iris.- No lo sé, ese chico parece inusualmente confiado tomando en cuenta que va enfrentar un oponente con ventaja de tipo. Me pregunto que estará tramando…

Pero mientras los espectadores se mantenían a la expectativa, el combate comenzó su desarrollo y el Buizel de Ash se mantenía a la defensiva, esquivando los golpes de Puya Nociva que Sandslash le arrojaba, con una agilidad sorprendente.

Ash.- ¡Ahora, Buizel! ¡Usa Explosónica!

AJ.- ¡Córtalo, Sandslash!

Aprovechando una apertura, el Buizel de Ash tomó distancia y arrojó una onda de energía sónica. Sin embargo, AJ hizo sonar su látigo y, siguiendo el sonido, el Pokémon de tierra pudo cortar la onda sónica utilizando un golpe de Puya Nociva y provocando una pequeña explosión.

Ash.- ¡Es el momento! ¡Hidropulso!

Sin esperarse a que la explosión se disipará, Buizel cargó una esfera de agua entre sus manos y la arrojó en contra de su oponente, consiguiendo un tiro a quemarropa. A primera vista, parecería un movimiento súper efectivo, pues los de tipo Agua tenían demasiada ventaja contra los de tipo Tierra… Y, sin embargo, Sandslash no parecía haber recibido prácticamente nada de daño, estaba como nuevo. Esto claramente confundió a los espectadores, que no se esperaban algo tan inusual.

Georgia.- ¡¿Qué rayos fue eso?!

Iris.- No lo entiendo. Ese movimiento debió ser súper efectivo, ¿acaso falló?

Tracey.- El movimiento de Ash conectó directamente, ¡estoy seguro!

Gary.- Es cierto. Tampoco vi que Sandslash haya utilizado algún movimiento para defenderse, recibió toda la furia del Hidropulso. Me pregunto qué clase de truco habrá utilizado.

Cameron.- ¡¿Acaso nos equivocamos con el tipo de Sandslash?! ¡¿De verdad es un tipo Tierra?! ¡Tengo que concentrarme más!

Mientras todos veían extrañados la manera en que Cameron se apretaba la banda en su cabeza de forma evidentemente dolorosa para poder concentrarse, AJ simplemente sonrió con orgullo y llamó la atención de todos con sus palabras.

AJ.- No es ningún truco, esto es el resultado de puro entrenamiento.

Una explicación que tomó a todos por sorpresa, especialmente a Gary y Tracey, quienes, siendo un investigador y observador respectivamente, tenían mucha curiosidad por la forma en que el entrenamiento podía ayudar a un Pokémon para superar su debilidad natural. Claro que Ash y el presidente Goodshow ya habían visto esto previamente y no estaban sorprendidos.

AJ.- Están viendo al único Sandslash capaz de resistir el agua.

Parecía algo difícil de creer, pero el propio Ash había presenciado ese entrenamiento la primera vez que viajó por la Región Kanto. En un principio, no le gustó para nada ver lo estricto que era AJ con sus Pokémon y cuan exigente era con su entonces Sandshrew al obligarlo a sumergirse en una piscina de agua. De hecho, por eso mismo había tenido fuertes discusiones con el entrenador del látigo cuando lo conoció… Aunque, al final se dieron cuenta que ambos tenían estilos de entrenamiento válidos y estaba claro que el de AJ también dio sus frutos.

AJ.- Pero eso ya lo sabías, ¿verdad, Ash?

Ambos entrenadores sonrieron con complicidad, sabiendo que era cierto. Hasta el momento no estaban luchando con todas sus fuerzas, ese intercambio de ataques solo sirvió para medir las habilidades de su oponente. Sandslash y Buizel apenas estaban calentando, así que los dos Pokémon se veían el uno al otro con una mirada desafiante.

AJ.- ¿No crees que ya es hora de terminar el calentamiento? ¡Vamos a luchar enserio!

Ash.- ¡De acuerdo! ¡Si eso es lo que quieres, usaremos todo nuestro poder!

AJ.- ¡Así me gusta! ¡Vamos a usar Taladradora!

Ash.- ¡Buizel, responde con Aqua Jet!

Los Pokémon cargaron el uno contra el otro con todas sus fuerzas, Sandslash se envolvió en una especie de taladro con sus espinas, mientras que Buizel se envolvió en agua, colisionando el uno contra el otro con una fuerza abismal. Chocaron durante unos segundos, pero al final fue Buizel quien terminó cediendo ante la fuerza de su oponente y se estrelló contra el suelo.

Ash.- ¡Buizel!

AJ.- ¡Bien! ¡Llegó el momento de rematarlo con Puya Nociva!

Viendo al Pokémon tumbado sobre el suelo, Sandslash se apresuró en envolver su brazo con un potente veneno, para golpearlo antes de que pueda levantarse, pero Ash terminó ideando una de sus peculiares estrategias en tan solo unos segundos.

Ash.- ¡Buizel, arroja tu Hidropulso!

AJ.- ¡Es inútil, Ash! ¡Un movimiento de agua no te servirá contra mi Sandslash!

Ash.- Eso lo veremos, ¡vamos Buizel!

Justo cuando Sandslash estaba a punto de golpearlo con su puño venenoso, Buizel le arrojó una esfera de agua en el rostro. Tal y como AJ dijo, el ataque que debería ser súper efectivo no causó ningún daño en su Pokémon, pero sí fue capaz de cegarlo por unos instantes, haciéndolo bajar la guardia el tiempo suficiente como para que el Pokémon de Ash consiga envolver su puño en hielo y conectarle un puñetazo en el estómago.

AJ.- ¡Sandslash! ¡¿Acaso eso fue…?!

Ash.- ¡Así es! ¡Fue Puño Hielo!

Aquel ataque de Puño Hielo tomó por sorpresa a AJ, siendo demasiado efectivo contra Sandslash, quien quedó adolorido tras recibir aquel ataque y con bastantes escarchas de hielo formándose en su estómago.

AJ.- Debo admitirlo, esa fue una estrategia impresionante.

Ash.- Aun así, Sandslash fue capaz de resistirlo. Tú Pokémon es sorprendente, AJ.

AJ.- Me impresionas, Ash. Has madurado mucho desde aquellas épocas en que me acusabas de hacer trampa y me arrojabas al agua.

Ash.- Jajaja, no era necesario que menciones eso.

El entrenador de Pueblo Paleta solo sonreía nervioso recordando el comportamiento tan inmaduro que tenía en sus primeros días como entrenador y la cantidad de veces que pasó vergüenza por ello. Había madurado bastante desde entonces, pero sí Iris llegaba a escuchar esas historias, tendría muchas más razones para llamarlo "niño".

AJ.- Esta bien, Ash. Creo que te lo has ganado… ¡es hora de mostrarte mi mejor ataque!

Ash.- ¿Tú mejor ataque?

AJ.- ¡Ataque de Fisura! ¡Taladra el suelo hasta que se abra!

Usando su látigo, AJ pudo transmitir su instrucción a Sandslash, que golpeó el suelo con todas sus fuerzas, abriendo una gigantesca grieta que se dirigía hacía Buizel. Este movimiento ciertamente sorprendió a Ash, que gritó preocupado al darse cuenta de lo que se le venía encima.

Ash.- ¡Buizel, esquívalo rápido!

La grieta de tierra se extendía a gran velocidad, pero Buizel fue capaz de escuchar la instrucción de su entrenador y utilizó su Aquajet para impulsarse por los aires, evitando ser tragado por el suelo. Pero cuando Ash suspiró aliviado al ver cómo su Pokémon se salvaba por los pelos, notó que AJ sonreía al ver que todo salía según sus planes.

AJ.- ¡Ahora! ¡Taladradora!

Aprovechando que Buizel estaba vulnerable por esquivar la Fisura, el Pokémon de tierra se envolvió en sus espinas hasta convertirse en un taladro y salió volando contra él. Consiguió conectarle su ataque directamente, haciendo un movimiento crítico que tumbó al Pokémon de Ash y lo mandó de espaldas contra el suelo.

Ash.- ¡Buizel, amigo! ¡¿Estás bien?!

El Pokémon de agua estaba bastante lastimado y a duras penas se levantaba gracias a su fuerza de voluntad, aunque los espectadores se encontraban sorprendidos por el rumbo que tomaba la batalla.

Gary.- Ese AJ es muy bueno, está arrinconando a Buizel.

Georgia.- Fisura es un movimiento fulminante, ¿verdad?

Tracey.- Así es. Puede poner a Ash en bastantes aprietos…

Cameron.- ¿Un movimiento fulminante? Se refieren a…

Gary.- Los movimientos fulminantes son aquellos ataques de tanta magnitud y poder que pueden exterminar a cualquier oponente con un solo golpe, sin importar el nivel que este posea.

Cameron.- ¡¿Enserio?! ¡¿Eso quiere decir que…?!

Iris.- Quiere decir que, si Buizel es golpeado por Fisura, entonces será derrotado de inmediato.

Cameron.- ¡¿Eso es verdad?! ¡Es demasiada ventaja para el chico del látigo!

Gary.- No necesariamente. Es cierto que los movimientos fulminantes son realmente poderosos, pero también son lentos y te dejan expuesto. Sí Ash es capaz de encontrar esa apertura, entonces podría dar un buen contraataque.

Iris.- Ash estará bien, tiene un muy buen instinto de combate. Estoy segura que será capaz de encontrar una apertura.

Y es que, apoyado por su entrenador, Buizel se había levantado y adoptó su postura de combate con una mirada desafiante hacía Sandslash. Pues, después de haber sentido su fuerza en carne propia, el Pokémon de Agua se había entusiasmado por luchar contra un rival poderoso y no planeaba perder esta batalla.

AJ.- ¡Sepúltalo, Sandslash! ¡Utiliza Tumba Rocas!

El Pokémon de AJ formó una lluvia de rocas sobre él y las arrojó contra su oponente con todas sus fuerzas. Todo parecía indicar que Buizel sería aplastado por todas esas piedras, pero Ash tenía una estrategia en mente.

Ash.- ¡Usa el Contraescudo!

Todos se sorprendieron cuando vieron como Buizel se arrojó de espaldas y comenzó a girar cual si fuera un trompo, utilizando su movimiento de Explosónica para crear una especie de barrera a su alrededor. Esta barrera fue capaz de rechazar todas y cada una de las piedras, mientras que Ash sonreía orgulloso, pues este era uno de los movimientos que aprendió de su amiga Dawn y le había servido bastante a lo largo de su viaje por Sinnoh.

AJ.- ¡Ahora, Sandslash!

Pero Ash no tenía ni un segundo para festejar, pues AJ todavía daba instrucciones a su Pokémon mediante el sonido de su látigo. Y es que Sandslash se enrolló con sus espinas para poder traspasar el Contraescudo y luego comenzó a girar cual taladro para golpear a Buizel, quien apenas y pudo saltar en el último momento para esquivarlo. Tras ello intentó aprovechar para arrojar su Hidropulso, pero el de Tierra no parecía sentirlo.

Ash.- ¡Buizel! ¡Gira y usa Aquajet!

AJ.- ¿Todavía piensas atacarnos con un movimiento de agua? ¡En ese caso te venceré las veces que sean necesarias! ¡Taladradora!

Ambos Pokémon se prepararon para repetir sus movimientos, con Sandslash girando cual taladro y Buizel envolviéndose en agua, listos para colisionar el uno contra el otro. Sin embargo, había algo diferente en esta ocasión, pues Buizel añadió un efecto giratorio a su Aquajet, incrementando considerablemente la fuerza de su ataque y sacándole ventaja a su oponente, consiguiendo superarlo en el choque y arrojándolo al suelo con una fuerza sorprendente. Sí, esta era otra de las muchas estrategias que Dawn le ayudó a perfeccionar en su viaje por Sinnoh.

AJ.- Cielos, debo admitir que no me esperaba algo como eso, Ash. ¿Cuál es tu estrategia?

Ash.- Lo de siempre, ¡usaremos nuestra máxima potencia!

AJ.- Jajajaja, esa es una respuesta interesante. ¡Adelante, Sandslash! ¡Levántate y muéstrales tus verdaderos poderes!

Escuchando los sonidos del látigo, Sandslash se volvió a enrollar cual taladro y salió disparado contra su enemigo, quien solamente podía esquivarlo saltando o girando en el aire. Sin embargo, estaba claro que no podría mantenerse esquivándolos eternamente, además que una colisión directa quedaba descartada.

Ash.- ¡Buizel! ¡Usa Explosónica!

En medio de su esquivada, la nutria acuática comenzó a disparar ondas de sonido desde su cola. Y, aunque estas consiguieron conectar contra su oponente, no tuvieron la fuerza suficiente como para detenerlo y este continúo cargando contra él. Por si fuera poco, aquel taladro cambió a un color purpura y consiguió impactar de frente contra Buizel, con un golpe crítico.

Ash.- ¡Oh no! ¡Buizel!

AJ.- ¡Bien! ¡Nuestra combinación entre Puya Nociva y Taladradora fue todo un éxito! ¡Llegó el momento de acabar con él! ¡Puya Nociva!

Si Buizel no fue envenenado con aquel ataque combinado, entonces sin duda lo sería al recibir una lluvia de puñetazos por parte de Sandslash, quien envolvió sus garras en veneno y comenzó a golpearlo de forma despiadada. Sin darle la oportunidad para responder o contraatacar, el Pokémon de AJ estaba sometiéndolo en un combate a corta distancia.

AJ.- ¡Y este es el ataque final! ¡Fisura!

AJ estaba dispuesto a finalizar el combate, rematando a su oponente con un movimiento fulminante. El Buizel de Ash intentó esquivar el ataque, pero fue incapaz de hacerlo, pues todavía estaba envenenado, por lo que Ash debería inventarse alguna estrategia efectiva si quería ganar el combate.

Ash.- ¡Rápido, Buizel…! ¡Ya lo tengo! ¡Usa Hidropulso!

AJ.- ¿Cuándo aprenderás? ¡Los movimientos de agua son inútiles contra mi Sandslash! ¡Es un Pokémon que ha superado sus mayores miedos y debilidades!

Pero Ash no pretendía causarle daño, pues en lugar de arrojarle el ataque, Buizel arrojó su esfera de agua al suelo mismo. Ignorando eso, Sandslash continuó con su ataque, golpeando el suelo con su garra y… En lugar de provocar una fisura, su brazo quedó atrapado en lo que parecía ser…

AJ.- ¿Lodo? ¡Imposible!

Efectivamente, el Hidropulso de Buizel sirvió para humedecer el suelo y convertirlo en lodo, inutilizando la Fisura de Sandslash y dejando su brazo atrapado en el lodo, sin poder liberarse.

Ash.- ¡Ahora, Buizel! ¡Es el momento de utilizar el Puño Hielo!

Ahora fue el turno de Buizel para conectar sus propios puñetazos súper efectivos y repartir castigo entre su oponente. Al final, Sandslash salió volando tras recibir varios de estos golpes, con mucho de su cuerpo congelado, claramente había recibido una gran cantidad de daño.

AJ.- ¡Arriba, Sandslash! ¡Todavía podemos vencer a ese Buizel!

Ash.- ¡Ya es el momento! ¡Buizel, es hora de usar nuestro Aqua Jet especial!

Buizel.- ¡Bui!

Una vez más, el Pokémon de Ash se envolvió en agua y comenzó a elevarse por los cielos, para caerle encima cual torpedo. Sin embargo, AJ no parecía preocupado, sino que lo vio como una oportunidad para contraatacar: Su Sandslash resistiría el movimiento y podría rematar a Buizel con su Puya Nociva… O al menos eso pensaba, hasta que Ash hizo algo que no se esperaba.

Ash.- ¡Aquajet de Hielo!

Combinando su usual Aquajet con el Puño Hielo, las cosas tomaron otro rumbo en el momento en que toda el agua que recubría a Buizel se congeló, incrementando bastante la potencia del ataque y convirtiéndolo en un movimiento de hielo. Una vez más, otra estrategia que se le ocurrió inicialmente a Dawn, por lo que le agradecía bastante.

El nuevo ataque helado, consiguió golpear a Sandslash con toda su fuerza, enviándolo a volar tras una intensa explosión. El veneno hizo efecto y resintió a Buizel, pero parecía que su trabajo había terminado, pues el Pokémon de Tierra estaba tumbado en el suelo y casi no podía levantarse. El propio Goodshow estaba preparado para anunciar el resultado del combate, pero AJ no se había dado por vencido.

AJ.- ¡Levántate, Sandslash! ¡Tienes que ponerte de pie y ganaremos el combate!

Siguiendo el sonido del látigo que agitaba su entrenador, Sandslash se levantó una vez más. Estaba muy golpeado y herido, pero todavía tenía la terquedad suficiente como para mantenerse en pie y continuar el combate. Buizel solamente sonreía en respeto a su oponente, aunque Ash sabía que debían terminar el combate cuanto antes o el veneno podría causarle muchos problemas a su Pokémon.

El entrenador de Pueblo Paleta volteó a observar a los espectadores de su combate en busca de ideas y al centrar su atención en los Pokémon que había dejado junto a Iris para presenciar el combate. Se enfocó en uno de ellos en particular, se trataba de su Goodra, que parecía observar la batalla con curiosidad y al verlo, una idea loca se formó en la mente de Ash.

Ash.- ¡Buizel! ¡Dispara tu Hidropulso contra el cielo!

AJ.- ¿Ahora qué estás tramando?

Sonriéndole a su entrenador, Buizel obedeció y comenzó a arrojar sus esferas de agua contra el cielo nocturno. Tanto AJ como los espectadores del combate estaban confundidos, preguntándose cuál sería la estrategia de Ash, pues su Pokémon de Agua continuaba arrojando sus ataques al cielo, sin detenerse, incluso si el veneno le causará daño en el proceso.

AJ.- Sea lo que sea, no permitiré que lo hagas. ¡Taladradora!

Reuniendo las fuerzas que le quedaban, Sandslash se envolvió una vez más, hasta convertirse en un taladro y volar contra su oponente… Y fue entonces que gotas de lluvia cayeron del cielo. En un principio, el Pokémon de AJ ignoró el agua debido al estricto entrenamiento que había recibido, pero se llevó una verdadera sorpresa al ver como Buizel prácticamente desapareció a una velocidad abrumadora.

AJ.- ¿Don…?

Ash.- ¡Ahora! ¡Puño Hielo!

Y, antes de que AJ pueda asimilar la situación, Buizel se apareció junto a Sandslash con una rapidez casi imperceptible y le conectó un Puño Hielo tan potente que interrumpió la Taladradora y arrojó al de Tierra contra el lodo.

AJ.- ¡¿Qué rayos fue eso?!

Ash.- ¡Funcionó!

AJ.- Esa lluvia… ¡¿Acaso los Hidropulso que lanzaste eran para provocarla?!

Ash.- Sí, se me ocurrió que podría utilizar el Hidropulso para improvisar una Danza Lluvia.

AJ.- ¡¿Me estás diciendo que improvisaste un movimiento de Danza Lluvia?!

Ash.- Exacto, pensé que hacerlo podría activar la habilidad especial de Buizel, se trata de…

AJ.- Es Nado Rápido, ¿verdad?

Ash.- Así es, cuando comienza a llover, Buizel se mueve mucho más rápido que antes.

AJ.- Jajajajajajaja, ciertamente eres un entrenador loco y atípico, eso te lo concedo… ¡Pero esto no ha terminado! ¡No subestimes a mi Sandslash!

Ash.- ¡Lo mismo te digo!

AJ.- ¡Puya Nociva!

Ash.- ¡Puño Hielo!

Teniendo su velocidad igualada a causa de la lluvia, Buizel y Sandslash fueron el uno contra el otro en un furioso intercambio de puñetazos, cargados en hielo y veneno respectivamente. El combate se había convertido en una batalla cuerpo a cuerpo y ambos Pokémon luchaban con su orgullo en juego, usando toda su fuerza de voluntad para golpear con todo el poder que les quedaba, sin siquiera molestarse en esquivar los ataques enemigos.

Claro, todos los espectadores observaban la batalla con la boca abierta por ver el punto al que había llegado.

Cameron.- ¡Ese Buizel es fantástico! ¡Es uno de los Pokémon más fuertes que le he visto a Ash!

Georgia.- No lo entiendo, ¿por qué ese Buizel no lo esquiva? Si sigue recibiendo tantos golpes, el veneno acabará con él.

Gary.- Es por la personalidad de Buizel.

Tracey.- Cierto, ese Buizel es demasiado terco. Quiere demostrar su fuerza ante un oponente digno, eso solo demuestra que Sandslash le ganó su respeto.

Georgia.- ¿Lo dices enserio? Suena a que es un Pokémon muy competitivo.

Tracey.- La verdad que sí. Tuvo esos mismos problemas al desafiar a otros Pokémon cuando Ash lo dejó en el laboratorio, pero Bulbasaur y yo pudimos ayudarlo a adaptarse.

Iris.- Pues a mí me parece que ese Sandslash es igual de terco que Buizel.

Gary.- Creo que tienes razón. Para haber sido capaz de superar su debilidad natural al agua, entonces debe tratarse de un Pokémon muy terco.

Cameron.- Espera, eso quiere decir que…

Georgia.- Sí, esto es básicamente un duelo de resistencia. Van a continuar intercambiando ataques hasta que uno de los dos caiga.

Cameron.- ¿Y cuál de los dos tiene la ventaja?

Georgia.- Yo diría que están muy parejos. Buizel tiene ataques de hielo súper efectivos, pero también está envenenado. Cualquiera de los dos podría ganar.

Iris.- Aun así, hay algo extraño en todo esto. Esos Pokémon…

Gary.- Entonces tú también lo notaste.

Georgia.- ¿De qué están hablando?

Tracey.- Fíjate en las heridas que esos Pokémon están acumulando. Ya superaron su límite.

Georgia.- ¡¿Qué?! ¡¿Superaron su límite?!

Iris.- Me lo suponía. Ya hace un buen rato que debieron haber caído debilitados.

Y es que esa era exactamente la situación en el campo de batalla, pues incluso cuando prácticamente no tenían fuerzas, ambos Pokémon se levantaban con pura voluntad para poder encarar a su oponente. Los dos continuaban intercambiando sus puñetazos de hielo y veneno, sin que ninguno retroceda ni un solo centímetro.

En cuanto a sus entrenadores, pues AJ continuaba agitando su látigo para que Sandslash pueda continuar luchando, estaba demasiado concentrado en conseguir la victoria a toda costa. Sin embargo, por eso mismo se vio realmente sorprendido en el momento en que Ash… ¿sacó su Pokéball?

Ash.- ¡Ya fue suficiente, Buizel! Las cosas están llegando demasiado lejos, detengamos el combate.

Buizel.- ¿Bui? Buiibui.

Goodshow.- ¿Estás seguro de esto? Si te retiras de la batalla, contará como tu derrota, muchacho.

Ash.- Estoy seguro, señor Goodshow. Buizel y yo nos retiramos del combate.

Goodshow.- Hiciste una buena elección, muchacho. En todo caso, el ganador de la batalla es el entrenador AJ.

En cuanto anunciaron el resultado del combate, Buizel se terminó desplomando sobre el suelo, satisfecho con la batalla, incluso cuando no terminó con su victoria. Debido a esto, Ash avanzó dentro del lluvioso campo de batalla y levantó a su compañero de Sinnoh en brazos.

Ash.- Fue un excelente combate, Buizel. Veo que te has hecho mucho más poderoso.

Buizel.- Buibui.

El de Pueblo Paleta felicitó a su compañero Pokémon y lo acarició antes de regresarlo a su Pokéball. Sin embargo, su oponente no parecía muy contento. AJ estaba en shock por el final tan inesperado que tuvo su batalla, pero pronto la confusión se convirtió en ira y fue a reclamarle a Ash.

AJ.- ¡Oye, Ash! ¡¿Qué fue eso?! ¡¿Por qué te retiraste?!

Ash.- Veo que otra vez me ganaste, AJ. Creo que todavía tenemos mucho que entrenar, jajaja.

AJ.- ¡Eso no puedes saberlo! ¡Tú Buizel todavía estaba en pie y podía pelear! ¡Cualquiera de los dos pudo haber vencido! ¡No tenías que retirarte de esa manera!

Ash.- Te equivocas, AJ. Buizel ya no podía pelear, llegó a su límite, lo mejor será dejarlo descansar un poco.

AJ.- ¡Eso no tiene sentido! ¡Deberías exigirle más a tu Buizel! ¡Pudiste haberme derrotado!

Ash.- Buizel ya dio todo, AJ. Además, tu Sandslash también necesita descansar, creo que le pediste demasiado en esta batalla.

AJ.- Sé que le pido mucho a Sandslash, pero no le pido más de lo que me pido a mí mismo. Solo lo mejor. ¡Prometimos hacer lo que fuera para convertirnos en el mejor entrenador y Pokémon de todo el planeta! ¡Sacrificaríamos todo para lograr nuestra meta! ¡Somos el equipo invencible! ¿Verdad, Sandslash?

Pero cuando AJ se volteó a ver a su Pokémon, se lo encontró en muy mal estado, pues Sandslash estaba agotado y no podía levantarse del lodo sobre el que se había tumbado al finalizar la batalla. Tenía múltiples heridas y todavía había escarchas de hielo por todo su cuerpo… Y aun así, luchaba con todas sus fuerzas para ponerse de pie, incluso si no tenía éxito en lograrlo.

Al ver a su mejor amigo en ese estado, AJ sintió como si su corazón se estrujara y dejó caer su látigo al suelo. De pronto, comprendió la razón por la que Ash había detenido el combate antes de que las cosas vayan incluso más lejos y se sintió realmente mal consigo mismo.

Ash.- Escucha, AJ. Comprendo a la perfección cómo te sientes, yo también quiero llegar a la cima junto a mis Pokémon y respeto tus métodos de entrenamiento, pues sé cuánto amas a tu Sandslash… Pero aun así, los entrenadores debemos saber cuándo ponerle un límite a las batallas.

AJ.- No me di cuenta. Entrené a Sandslash para que sea capaz de sobrepasar sus límites, pero…

Ash.- Obligar a tus Pokémon a pelear cuando ya no pueden hacerlo solamente podría lastimarlos y eso es algo que yo no quiero hacer.

AJ.- Comprendo, fuiste capaz de ver cómo Buizel estaba llegando a su límite y por eso detuviste el combate.

Ash.- Lo detuve porque Buizel es mi amigo. Conozco perfectamente lo mucho que le emocionan las buenas batallas, pero también lo terco que es, por eso sé cuándo llega a su límite. Después de todo, Buizel y yo lucharemos juntos en la Liga de Campeones, no quiero que se lastime demasiado y no pueda participar.

El de cabello verde reflexionó acerca de las palabras de Ash, dándose cuenta de cuan ciertas podían ser y regañándose mentalmente por haberse olvidado de algo tan básico como el bienestar de su Pokémon. Sin decir palabra alguna, caminó hacía Sandslash y lo ayudó a levantarse, apoyándolo para que este no vuelva a caer al suelo.

AJ.- Lo lamento, Sandslash. Ya puedes descansar, amigo.

Disculparse con su Pokémon y regresarlo a la Pokéball, era lo único que podía hacer en estos momentos. Se había obsesionado tanto por conseguir la victoria y superar sus miedos que perdió de vista lo verdaderamente importante. De hecho, algo parecido le había ocurrido durante las finales de la Liga Kanto.

Recuerdos de AJ…

En aquel entonces, AJ estaba convencido de que finalmente se haría con la victoria, pues la batalla se estaba aproximando a su desenlace y los únicos Pokémon que quedaban en el campo de batalla eran Sandslash y el Sparky de Ritchie.

Admitiéndolo, los Pokémon de Ritchie le habían dado una buena batalla a su Sandslash y le hicieron bastante daño, pero ahora que solamente quedaba un pequeño Pikachu, el campeonato de la Liga Kanto estaba a su alcance… Aun así, su oponente y su Pikachu no estaban entrando en desesperación, sino que mantenían la calma.

AJ.- ¡Un Pokémon de tipo Eléctrico nunca podrá contra mi Sandslash! ¡No tendremos misericordia!

Ritchie.- ¡No vamos a rendirnos! ¡Adelante, Sparky! ¡Esta será nuestra última prueba para cumplir nuestro sueño!

AJ.- ¡Fisura!

Ritchie.- ¡Agilidad!

Lo que en un principio parecía una victoria sencilla se complicó poco a poco, pues su oponente tenía muy buenas estrategias. Aprovechaba la velocidad de su Pikachu con el movimiento Agilidad para esquivar todos y cada uno de los potentes ataques que el de tierra le arrojaba.

Después de muchos intentos, que lo comenzaron a frustrar, finalmente arrinconó al Pikachu y estaba por darle el golpe final con su movimiento fulminante… Pero fue entonces que Sandslash se tambaleó sobre sus rodillas, cayéndose y fallando el movimiento de Fisura, que pasó junto a Sparky, sin provocarle daño alguno.

Fue en ese momento que AJ comprendió finalmente la estrategia de su oponente: Todo ese tiempo que se mantuvo a la defensiva, esquivando con la Agilidad, solamente pretendía desgastar a su Pokémon. Sparky había aprovechado todo el daño acumulado que sus compañeros le hicieron a Sandslash en sus combates previos, llevando su resistencia al límite y desgastando sus músculos.

Ritchie.- ¡Adelante, Sparky! ¡Vamos a darle la vuelta a este encuentro! ¡Nosotros también superaremos las debilidades de tipos!

Y es que AJ no tuvo tiempo ni de procesar algún contraataque, pues el Pikachu de Ritchie saltó y se metió al interior de la grieta provocada por aquella Fisura fallida. El entrenador del látigo no tenía la más remota idea de lo que pretendía su rival, pero cualquier pregunta que estuviera por formular fue respondida de la forma más dolorosa posible: Una corriente de chispas eléctricas emergió de entre la grieta y, de pronto, toda la arena de batalla estalló en pedazos.

Aparentemente, el Sparky de Ritchie activó un potente movimiento eléctrico desde el interior de la grieta. Normalmente, este no tendría ningún efecto en un Pokémon de Tierra, pero todo aquel poder acumulado fue más de lo que el suelo pudo soportar, estallando con una fuerza rara vez vista. Antes de que AJ pudiera lanzar cualquier instrucción, su Sandslash estaba sepultado entre los escombros, mientras su oponente se coronaba como el Campeón de la Liga Pokémon Kanto.

Fin de los Recuerdos…

Esa derrota lo frustró mucho, pues había estado demasiado cerca de cumplir su sueño. Por esta razón, AJ decidió que volvería a empezar junto a Sandslash y trabajarían juntos en un entrenamiento incluso más intenso para incrementar su resistencia hasta el límite… Viéndolo en retrospectiva, quizá no fue el mejor curso de entrenamiento.

Su batalla con Ash le hizo darse cuenta que, con ese entrenamiento, no estaba sobrepasando las debilidades de su Pokémon, sino que las estaba haciendo mucho más grandes. Se puso a pensar en la forma en que sus Pokémon tardaban varios días en recuperarse completamente después de un combate intenso y finalmente se dio cuenta cuál era la verdadera debilidad que tenía que trabajar.

Pero, mientras AJ reflexionaba sobre la debilidad que había descubierto, Ash se había ido a reunir con sus amigos, entregándole a Tracey la Pokéball de Buizel para que pueda curarlo.

Tracey.- No te preocupes, Ash. Las heridas de Buizel no son tan graves. Quizá no pueda entrenar mañana, pero te aseguro que, con ayuda de Brock, tu Pokémon estará como nuevo en un par de días… Siempre y cuando descanse y no se esfuerce demasiado.

Ash.- Me alegra escuchar eso.

Cameron.- ¡Ese fue un buen combate, amigo! ¡Me dejaste sorprendido!

Georgia.- Admito que no estuvo tan mal como me esperaba…

Iris.- Ese sí es el Ash que conozco. ¿Te divertiste en tu batalla?

Ash.- ¡Vaya que me divertí! ¡Buizel estuvo fantástico y AJ fue un buen oponente! ¡Comenzó con un swooosh y luego un zwaassh!

Mientras Ash comenzaba a relatar cómo se sintió y todos intentaban comprender a que rayos se refería, Iris se le quedó viendo con una sonrisa. Quizá sea tan entusiasta como un niño, pero era justamente esa empatía natural que él poseía con los Pokémon una de las cualidades que ella más le admiraba. Y es que, sin contar con ningún poder especial como su toque de los dragones, Ash fue capaz de percibir los sentimientos de su Buizel y supo manejarse muy bien en su batalla.

Era innegable que su amigo poseía la capacidad de percibir los sentimientos de los Pokémon mejor que la mayoría de los entrenadores, no solo con los suyos, sino también con la gran cantidad de Pokémon salvajes que ayudó en sus aventuras. Pero Iris estaba comenzando a pensar que eso no era todo, pues Ash no solamente podía conectarse con tanta facilidad a los Pokémon, sino también podía crear esa conexión con todos los entrenadores que conocía en el camino, influyendo sobre ellos y cambiando sus perspectivas. Al menos había influido bastante sobre ella y aparentemente también influyó en el chico del látigo, que se acercó a él para felicitarlo por su victoria.

AJ.- Gracias por el combate, Ash. En verdad creo que te mereces tu título como Campeón de la Liga Kalos.

Ash.- Tú también te hiciste muy fuerte, AJ.

AJ.- Por lo visto, no lo suficiente. Te agradezco por lo que me enseñaste en este combate, es una lección que nunca olvidaré y la voy a usar para crecer.

Gary.- Entonces, supongo que quieres que curemos a Sandslash para que puedas tener ese combate contra Ritchie, ¿verdad?

AJ.- Eso ya no será necesario.

Tracey.- ¿A no?

Ash.- Pero, AJ, ¿no dijiste que querías una batalla de revancha contra Ritchie?

AJ.- Eso quería, pero me di cuenta de que todavía no estoy listo. Tengo que hacerme mucho más fuerte si quiero enfrentarme a un Campeón de Liga.

Ash.- AJ…

AJ.- Ash, si los otros campeones son tan siquiera la mitad de buenos que tú, entonces me falta mucho todavía.

En ese momento, AJ extendió su brazo al frente y Ash correspondió un apretón de manos en respeto mutuo. Extrañamente, el de pelo verde no parecía triste ni deprimido, sino todo lo contrario, parecía más decidido que nunca.

AJ.- ¡Pero no creas que aquí se termina todo! Trabajaré junto a Sandslash para volverme mucho más fuerte y volveré a participar en la próxima Liga Kanto. ¡También pienso convertirme en un Campeón de Liga!

El de cabello verde extendió su látigo y sujetó la Pokéball de su Sandslash, antes de observar a su rival con una mirada desafiante.

AJ.- ¡Prepárate, Ash Ketchum! ¡Nuestro siguiente enfrentamiento será el próximo año, en la Liga de Campeones!

Ash.- Te estaré esperando, AJ.

AJ.- Hasta que ese día llegué, no te atrevas a perder ante nadie, Campeón de Kalos.

De esta forma, AJ decidió marcharse del Laboratorio Oak, despidiéndose de Ash y sus amigos. Al principio, el de Pueblo Paleta lo invitó a quedarse para su festejo, junto a los otros entrenadores que visitaron el pueblo, pero el del látigo rechazó la invitación, diciendo que debía fortalecerse por su cuenta y no tenía tiempo que perder.

Así, ambos se despidieron, prometiendo que volverían a enfrentarse y AJ caminaba solo, por el sendero boscoso que conectaba Pueblo Paleta con Ciudad Verde. En todo el camino, se quedó observando la Pokéball de su Sandslash, hablando con su primer compañero Pokémon

AJ.- Todavía no estamos listos. Volvamos a empezar, compañero. Está vez hagámoslo bien.

Mientras AJ se alejaba del lugar, su mente se sumió en recuerdos del pasado, de la última vez que había visto a Ash Ketchum.

Recuerdos de AJ…

AJ.- Cuando volvamos a vernos, seré el Maestro Pokémon más grande.

Ash.- ¿Por qué no te unes a mi equipo?

AJ.- Gracias, pero Sandshrew y yo tenemos otro camino que debemos seguir.

Ambos entrenadores estrecharon su mano con respeto mutuo, sabiendo que incluso cuando tomen caminos separados, estos volverían a cruzarse en su lucha por alcanzar la cima.

Ash.- Nos veremos en alguna competencia de la Liga Pokémon.

AJ.- ¡Claro! Pero espero que estés en forma, solo quiero vencer a entrenadores expertos.

Ash.- ¡Trato hecho!

Misty.- Es rudo, pero es buen chico.

Brock.- Sí, has encontrado a otro rival.

Ash.- ¡AJ, no perderé la próxima vez! ¡Voy a entrenar para ser el mejor Maestro Pokémon del mundo, siguiendo mi propio camino!

Fin de los recuerdos…

AJ.- Y de verdad te convertiste en un entrenador experto, Ash… Me pregunto… ¿Qué habría pasado si en esa ocasión hubiera aceptado la oferta de viajar con tu grupo? ¿Cuántas cosas habrían cambiado hasta el día de hoy?... Ja, supongo que ya no vale la pena preguntarse esas cosas. Ash Ketchum, cuando nos volvamos a encontrar, nos enfrentaremos como dos Maestros Pokémon.

Ya había pasado más de media hora desde su batalla contra AJ y las cosas se habían calmado un poco. Gary y Tracey se habían marchado para poder curar las heridas que Buizel se hizo durante aquel combate y Goodshow decidió acompañarlos. Por otro lado, Cameron se había emocionado tanto por el encuentro que presenció, que no tardó en sujetar a Georgia del brazo y arrastrarla para poder tener más combates contra ella. Quizá al principio la cazadora de dragones pareciera molesta y se quejaba, pero Iris conocía bien a su rival y podía afirmar que ella también estaba entusiasmada por batirse en duelo contra Cameron.

De todos modos, ya solamente quedaban Ash, Iris y Pikachu, que descansaban un poco, observando el cielo nocturno y estrellado para relajarse después de todas las emociones que experimentaron aquel día. Aun así, la futura maestra dragón no tardó en darse cuenta de que su antiguo compañero de viaje estaba más callado de lo usual, parecía sumido en sus propios pensamientos, pero también tenía una sonrisa en su rostro y eso le llamó la atención.

Iris.- ¿Y ahora en que piensas, Ash? Desde que tu amigo del látigo se marchó has estado muy callado.

Ash.- Jajaja, es solo que necesitaba ese combate, Iris. ¡Ya me siento mucho mejor!

Iris.- ¿A sí?

Ash.- Exacto, creo que AJ ya me dio la respuesta que estaba buscando. Ahora ya sé cómo derrotar al Equipo Armagedón si nos vuelven a atacar.

Iris.- ¿Lo dices enserio?

Ash.- Es sencillo, Iris. Cuando me atacaron esta mañana, pude verlo claramente. Esos tipos no conocen cuales son los límites de su Pokémon, sino que los fuerzan a sobrepasarlos y solo terminan lastimándolos. ¡Ese es su punto débil!

Iris.- ¡Creo que ya lo entiendo, Ash!

Pikachu.- ¡Pikapi!

Ash.- ¡Así es! Mientras nosotros conozcamos los límites de nuestros Pokémon y luchemos como un equipo, seremos mucho más fuertes que aquellos que simplemente los usan como herramientas y no se preocupan por ellos. ¡Eso es lo que nos distingue a nosotros de ellos y será la clave para ganarles!

Pikachu.- Pika.

Iris.- Jajaja, de verdad que eres solo un niño… Pero, me gusta verte mucho más animado, Ash.

La chica simplemente se le quedó viendo con una sonrisa que Ash no supo descifrar, así que se sonrojó un poco y comenzó a reír junto a ella, ciertamente estaba más animado que antes. Luego de algunos minutos juntos, finalmente el entrenador de Pueblo Paleta se levantó y terminó bostezando, mientras se estiraba y Pikachu subía a su espalda.

Ash.- Creo que ya se está haciendo demasiado tarde.

Iris.- Sí, el tiempo pasa volando y ya es tarde en la noche. Me pregunto si los demás ya habrán regresado a tú casa.

Ash.- Espero que sí, no me gustaría que se perdieran por el pueblo o, aún peor, que se encontraran con ese Jigglypuff…

Iris.- Yo no me preocuparía, tienen un sentido de orientación mejor que el tuyo.

Ash.- Jajajaja, quizá tengas razón. De todos modos, lo mejor de momento es que volvamos a casa para cenar algo y descansar un poco. Este ha sido un día bastante largo.

Iris.- Un día muy largo, como de siete u ocho capítulos.

De este modo, Ash e Iris se marcharon del Laboratorio Oak, emprendiendo el camino a la Residencia Ketchum, donde esperaban encontrarse con el resto de sus amigos y poder tener un merecido descanso, después de un día tan agitado.

Pero poco sabían que aquella misma noche se daría un suceso que los pondría a todos en peligro. Pues, en un lugar desconocido, los miembros del Equipo Armagedón estaban reunidos en una sala, escuchando el informe que trajeron Carr y Orm después de observar a los Campeones de Liga.

Ehin.- Se supone que solamente debían observar sus habilidades, no enfrentarlos directamente.

Carr.- ¡Hey! ¡No es nuestra culpa! Nos topamos con miembros del Equipo Rocket y por su culpa tuvimos que revelarnos.

Ehin.- Entonces el Equipo Rocket todavía nos tiene en su punto de mira, vaya molestia

Orm.- Aun así, confió en que estén satisfechos con los datos que recopilamos del Campeón de Kalos, el Líder del Gimnasio Plateado y esa extraña Coordinadora de falda corta. También está ese tipo del Charizard que llegó al final, creo que es…

Ehin.- El Subcampeón de Kalos, ya revisé los registros. ¿Qué hay de los demás?

Carr.- Pues tuvieron una especie de torneo de batallas y mi dron grabó todos los combates, así que creo que podemos darnos una idea de sus habilidades.

Ehin.- Interesante, revisaré los vídeos. ¿Y qué ocurre con aquellos que no participaron en el torneo?

Carr.- Según lo que pude ver, los únicos entrenadores destacables que no participaron en el torneo fueron ellos.

El villano presionó un botón en su control remoto y la computadora mostró imágenes de varios entrenadores, tales como Gary Oak, Ray Thunderbolt, Aria, Shauna, Clemont, Drake y el Profesor Oak. Algunos de estos llamaron la atención entre algunos de los miembros, que parecían interesados en ver a grandes nombres como el nieto de Oak, la Reina de Kalos o el Líder del Gimnasio Luminalia.

Ehin analizó a estos entrenadores, deduciendo que los únicos que podrían representar una verdadera amenaza para él serían Drake, el Campeón Naranja, y el imbatible Profesor, Samuel Oak. Estaba a punto de dar por concluida la reunión para poder estudiar los vídeos, pero uno de los miembros que hasta ahora se mantuvo en silencio, se levantó de su asiento y parecía sorprendido. Era el recluta más reciente de su organización, por lo que su comportamiento le llamó la atención.

Ehin.- ¿Ocurre algo, Xerosic? ¿Acaso viste algo interesante que los demás no notaron?

Xerosic.- ¡Es él, señor! ¡Ese mocoso es el Líder de Gimnasio que me derrotó!

Ehin.- ¿El Líder del Gimnasio Luminalia? Creo que estuvo viajando con el Campeón de Kalos por un tiempo, ¿qué tiene de importante? No creo que una venganza personal sea conveniente para nuestra organización.

Xerosic.- Es más que una venganza personal, señor. ¡Ese mocoso es un científico, uno realmente bueno, me atrevería a decir!

Ehin.- ¿Un científico? Continúa…

Xerosic.- Lo pude ver durante nuestra última batalla, sus conocimientos son muy avanzados, es un inventor de primera. Estoy seguro de que los conocimientos científicos que ese mocoso posee nos serían realmente útiles en el proyecto que hemos estado desarrollando.

Ehin.- Interesante… Sospecho que ya tenemos nuestro siguiente objetivo: Clemont, el inventor que arrojará luz sobre el mundo.

De este modo, el Equipo Armagedón había puesto su mira sobre el objetivo más inesperado. Poco sospechaban Ash y sus amigos que esta sería una de las batallas más complicadas que deberían enfrentar.


Continuará…


OMAKE.


Tras haber finalizado aquel combate tan reñido, Ash Ketchum y AJ se encontraban charlando como buenos amigos, poniéndose al día en las aventuras que habían tenido desde la última vez que se vieron.

AJ.- Vaya que fue impresionante. ¡Ganaste la Liga Kalos! Sin duda has crecido bastante desde la última vez que nos vimos.

Ash.- Sí, pero no fue nada sencillo. Tuve que participar en ligas de seis regiones distintas, fue un viaje realmente largo.

AJ.- Me lo imagino, amigo.

Ash.- Pero hay algo que no entiendo.

AJ.- ¿Qué cosa?

Ash.- Recuerdo que ambos prometimos que nos enfrentaríamos en la Liga de Kanto, pero cuando finalmente llegué, no te vi por ninguna parte…

Eso era algo un tanto extraño, pues Ash estaba convencido de que AJ sería uno de sus principales rivales a tener en cuenta durante su primera Liga Pokémon. Y aun cuando AJ le prometió que volverían a verse en la competencia, nunca llegó a topárselo… Aunque lo mismo podría decirse de la linda Giselle, el Montañero que peleó con su Bulbasaur, o de Otoshi… Este último era más extraño todavía, porque lo conoció justo cuando estaba camino a la Meseta Añil y ya tenía sus ocho medallas para participar. ¿Acaso se habrá perdido en el camino?

Ash.- Pensé que lucharíamos durante la Liga Kanto. ¿Qué ocurrió?

AJ.- ¡¿Estas bromeando?! ¡Llegar a la competencia era imposible! ¡Recolectar todas las medallas era una completa locura!

Esta afirmación confundió un poco al de Pueblo Paleta. ¿Por qué razón su amigo habría tenido tantos problemas para conseguir las medallas?

Ash.- ¿A qué te refieres?

AJ.- Pues todo eso de recolectar medallas parecía divertido en un principio... Al menos hasta que llegué al gimnasio más cercano: ¡Tuve que luchar contra un veterano de guerra violento con un Raichu súper cargado que dejaba a todos sus Pokémon retadores en el hospital!

Ash.- Oh, cierto. El teniente Surge podía ser un poco rudo, yo también tuve problemas con eso…

AJ.- ¡Y luego llegué al segundo gimnasio! Al principio estaba entusiasmado, pero las asistentes me expulsaron del gimnasio solo porque no me gustaban los perfumes. ¡Me sellaron con una "X" en la cara!

Ash.- ¿Intentaste disfrazarte de mujer para entrar?

AJ.- Y no te habló del tercer gimnasio. Parecía una extraña mansión en medio de la nada… ¡Pero estaba llena de trampas ninja y Voltorb explosivos! ¡Estuve a punto de morir!

Ash.- Oh, el viejo Koga. Yo quedé estampado contra la pared por sus Shuriken.

AJ.- Pero el cuarto gimnasio fue el más aterrador de todos. La líder era una chica realmente linda, así que entré confiado… ¡Pero resultó ser una psíquica peligrosa! ¡Me levantó con su telequinesis y me teletransportó por todas partes! ¡Luego, me encogió y me metió en una ciudad de juguetes donde una muñeca rara comenzó a hablarme! ¡A duras penas escapé de ahí con vida cuando un vagabundo se apareció para transportarme fuera del gimnasio!

Ash.- Jajajaja, lo recuerdo. Sabrina es alguien difícil de olvidar… Pero al menos los siguientes gimnasios no fueron tan malos, ¿verdad?

AJ.- ¿No fueron tan malos? ¡Fueron peores! ¡En el siguiente gimnasio un viejo loco estuvo a punto de arrojar a mis Pokémon a una piscina de lava! Y lo peor es que la entrada estaba escondida en las aguas termales, lo que me causó cierto malentendido con mi compañera de viaje…

Ash.- Al menos Blaine te daba alojamiento barato si podías responder sus acertijos.

AJ.- Ya estaba a punto de rendirme, no soportaba más… Pero llegué al Gimnasio de Ciudad Verde. El Líder parecía una especie de mafioso aterrador y me sacó un Pokémon en armadura que nunca había visto. ¡Esa cosa me dio un susto de muerte! ¡Poseía poderes psíquicos y exterminó a todos mis Pokémon sin problema alguno!

Ash.- ¡Hey! A Gary le pasó lo mismo… Aunque yo terminé haciendo explotar el gimnasio…

AJ.- ¡Los Líderes de Gimnasio están locos! Las batallas de gimnasio son tan peligrosas, que no me sorprende que tanta gente prefiera simplemente tomar un Examen de Admisión a la Liga Pokémon.

Ash.- Vaya, no me había puesto a pensar en la cantidad de veces que estuve a punto de morir para obtener mis medallas.

AJ.- Menos mal que el Comité de la Liga Pokémon consiguió una nueva administración y pudo reformular el reglamento para hacer los gimnasios más seguros. Gracias a eso finalmente puedo desafiar los gimnasios con más tranquilidad.

Ash.- ¿Entonces no conseguiste ninguna medalla durante nuestro primer año de viaje?

AJ.- Pues un trío de chicas me regalaron una medalla en Ciudad Celeste.

Ash.- Ya es algo.

De esta manera, Ash y AJ continuaron charlando tranquilamente. Después de escuchar todo esto, el entrenador de Pueblo Paleta finalmente comprendía la razón por la que muchos de sus rivales no llegaron a la Liga Kanto, o la razón por la que él y Gary fueron los únicos de Pueblo Paleta que consiguieron las medallas necesarias.


FIN.


ANALIZANDO AL ENTRENADOR, CON EL PROFESOR OAK.


Profesor Oak.- ¡Y estamos de vuelta! ¡Aquí el Profesor Oak en su sección favorita! Entonces, parece que tuvimos un combate entre Ash y el Subcampeón de Kanto, un viejo rival de su pasado. Me alegra que esos muchachos hayan aprendido la lección, pues un entrenador responsable siempre debe tomar en cuenta el bienestar de su Pokémon y no exigirles de más en combate. Ese consejo les doy, porque el Profesor Oak yo soy. En cuanto al Subcampeón de Kanto… ¡Vamos a analizarlo!

Perfil de Entrenador
Nombre: Akira Jouda "AJ".
Clase: Entrenador Pokémon.
Región de Origen: Kanto.
Historia: Siendo hijo de dos entrenadores Pokémon talentosos, AJ creció admirando a sus padres y pidiéndoles consejo, pues soñaba en convertirse en un poderoso Maestro Pokémon a futuro. Para ayudar a su hijo, su padre le inculcó la filosofía de que uno solamente debe pedirle a los Pokémon aquello que ellos mismos están dispuestos a hacer.
Para enseñarle esta lección, ambos se fueron a un campamento de entrenamiento, donde las capacidades físicas de AJ fueron llevadas hasta el límite con numerosos ejercicios, que le enseñarían a solamente presionar a sus Pokémon en base a lo que estén dispuestos a presionarse a sí mismos.
Cuando estaba por cumplir la edad suficiente como para iniciar su viaje, AJ decidió que quería capturar por su cuenta a su Pokémon inicial, por lo que se fue de excursión a las montañas. Después de algunos días sin que nadie supiera nada de él, finalmente regresó y trajo consigo a un pequeño Sandshrew, a quien había elegido como su compañero.
En un inicio, Sandshrew era rebelde y orgulloso, negándose a obedecerlo, pero pronto se vio inspirado por la determinación de su nuevo entrenador y ambos hicieron una promesa: Se convertirían en el mejor combo de entrenador y Pokémon de todo el mundo, aspirando juntos a lo más alto.
De este modo, AJ y Sandshrew iniciarían su aventura, por lo que su padre le regalaría un látigo con el que podría transmitir sus instrucciones con mucha más facilidad y así tener una ventaja sobre sus oponentes. Juntos, cruzaron por el bosque y capturaron algunos Pokémon para incrementar el equipo, pero tuvieron algunas derrotas contra Pokémon de Tipo Agua, por lo que AJ decidió que necesitaba más entrenamiento antes de continuar su travesía.
En busca de consejos, visitó a su madre, quien era dueña de un pequeño Gimnasio Pokémon no oficial, desde el cual entrenadores de toda la región acudían para enfrentarla en combates Pokémon. Cuando AJ le contó de sus recientes derrotas, ella le aconsejó que trabajara para superar sus miedos y debilidades, además de ponerle una prueba: Lo dejó a cargo de su gimnasio, mientras ella salía de viaje, diciéndole que probara sus habilidades contra los retadores y continuara su aventura cuando realmente se sienta listo.
Quedándose a cargo del gimnasio, AJ decidió que solamente continuaría su aventura después de conseguir 100 victorias consecutivas, por lo que se concentró en un intenso entrenamiento para su Equipo Pokémon. Decidió utilizar avanzados artefactos de entrenamiento conocidos como "intensificadores de fuerza" para que sus compañeros superen sus miedos y debilidades, trabajando junto a ellos y exigiéndose tanto como les exigía. Gran parte de este entrenamiento especial lo centró en su Sandshrew, concentrándose en ayudarlo para superar su debilidad natural al agua, sumergiéndolo en una piscina hasta disipar sus miedos. Sus esfuerzos se vieron recompensados en cuanto su Sandshrew se convirtió en el único Pokémon de Tierra inmune al agua.
Pronto, rumores acerca de su leyenda comenzaron a expandirse por los alrededores y cada vez más entrenadores acudían a desafiar su gimnasio. AJ derrotaba a todos y cada uno de ellos, ya casi estaba alcanzando las 100 victorias seguidas, aunque sus últimos retadores fueron de lo más curiosos. Un joven llamado Ash Ketchum con el que chocó bastante debido a los distintos métodos de entrenamiento que ambos manejaban o la personalidad tan inmadura de este último. Sin embargo, ambos terminaron haciéndose amigos cuando enfrentaron a tres reclutas del Equipo Rocket, que se convertirían en su centésima victoria.
Él decidiría que era momento de proseguir su aventura y, aunque Ash le ofreció convertirse en su compañero de viaje, este decidió que continuaría por su propio camino y ambos se convirtieron en rivales, prometiendo enfrentarse en el futuro.
Así, AJ y su Sandshrew tuvieron innumerables aventuras, viajando por distintas ciudades, desafiando varios gimnasios y participando en muchas competencias. Conocerían a muchos otros entrenadores que se convertirían en sus amigos y rivales, tales como Jeannette Fisher, Otoshi, el Samurái, Harrison, Pete Pebbleman o Corey. Tuvieron varias victorias y derrotas, se sometieron a toda clase de entrenamientos e incluso llegaron a la final de la Liga Kanto, donde fueron derrotados por Ritchie y su Sparky.
Nada detendría a AJ y su Sandslash, quienes estaban dispuestos a hacer cualquier cosa para llegar a la cima y convertirse en el combo más poderoso de entrenador y Pokémon.
Equipo Pokémon: Sandslash/Butterfree/Beedrill/Ratticate/Hitmontop/Golem/Arcanine/Tentacruel/Venomoth/Primeape/Nidorino/

Profesor Oak.- El Subcampeón de Kanto es un entrenador simplemente impresionante, se nota que está bien preparado y se toma sus entrenamientos muy enserio, es algo admirable. Su estilo está más centrado en la ofensiva, con movimientos poderosos y fulminantes que buscan terminar el combate lo más pronto posible. Entrenó a sus Pokémon para superar sus debilidades naturales, así que la ventaja de tipo carece de importancia en su contra. Confía demasiado en la resistencia que sus Pokémon ganaron en sus entrenamientos, por lo que no intenta esquivar los ataques, sino que se concentra en resistirlos para contraatacar. Si logras superar los límites de esta resistencia, entonces habrás encontrado su punto débil. En fin, supongo que eso es todo… ¡Los veré en el siguiente capítulo!


Uff, últimamente he estado realmente ocupado, pero me alegra mucho haber podido actualizar esta historia, pues este era uno de los capítulos que más me entusiasmaba escribir desde que comencé con el fic.

Sip, el Subcampeón de Kanto es nada menos que AJ. ¿Se lo esperaban? Para aquellos que no lo hayan reconocido, fue uno de los primeros personajes del anime de Pokémon, un verdadero clásico que fue introducido como un rival de Ash en el octavo capítulo de la Serie Original, aunque después de ello solamente salió en Openings y Endings.

Era un personaje con mucho potencial, que incluso prometió encontrarse con Ash en la Liga Kanto, pero al final no volvió a aparecer y ahí quedó su trama, por lo que decidí aprovecharlo con esta pequeña aparición en el fic. De hecho, existen muchos personajes episódicos de la primera temporada que tenían demasiado potencial y aún son recordados a día de hoy.

Con esta batalla, Ash finalmente descubrió el punto débil del Equipo Armagedón, pero poco sospecha la forma en que ellos están poniendo en marcha sus planes. Y es que, al final, Xerosic, el científico del Equipo Flare se terminó uniendo a esta organización. ¿Por qué razón?

Pues, si revisan el segundo capítulo de esta historia, se darán cuenta de un cambio que sucedió con respecto al anime de XY. En la versión de mi fic, Ash decidió que necesitaría a Goodra para los combates que se avecinaban, así que nunca realizó ese pequeño viaje al pantano para regresarlo. A la larga, esto repercutiría en que no se toparía a Zygarde, así que no liberaría a Greninja… Pero, tampoco llegaría a toparse con Xerosic, por lo que este continuaría suelto, intentando reformar al Equipo Flare, aunque no tendría mucho éxito y finalmente sería reclutado por el Equipo Armagedón. Un pequeño cambio, provocó grandes consecuencias y ahora Clemont está en la mira de la peligrosa organización.

Y, hablando de Clemont, recientemente regresó al anime, junto a su hermana y fue realmente genial. De verdad que Journeys sorprende semana tras semana por la forma en que usa la continuidad para configurar su trama. Espero ansioso los regresos de Paul, Greninja, Serena o la Pandilla Alola, que seguramente dejarán cosas interesantes para mi historia.

Pero antes de irme, agradeceré los reviews de:

Lucasdiaz9000: Akira Jouda para ser más específicos, pero es mejor conocido por su apodo de "AJ" xD. Ya te había avisado sobre el regreso de un personaje de la serie original en el capítulo pasado, ¿adivinaste cuál sería?

Guest: Pues básicamente me baso en el hecho de que Ash ya se había recorrido cinco regiones, dos archipiélagos y una Batalla de la Frontera, mientras que Serena apenas cumplía la edad necesaria para conseguir un Pokémon inicial xD. También está que ella es quien más parece congeniar con otros entrenadores novatos de diez años, como Shauna o Mairin, como si tuvieran la misma edad. En cuanto al campamento, pues pueden asistir niños de distintas edades y Ash parecía lo suficientemente mayor que Serena como para aplicarle medicina básica. Esto de las edades en Pokémon, es algo muy confuso, inconsistente y debatible, pero intento hacer que tengan algo de sentido en mi fic.

Liuterazagi: Jajajaja, podría decirse que lo bueno siempre se hace esperar, quizá tarde un poco, pero pienso traer siempre capítulos de esta historia. Un capítulo de transición era necesario después de tantos combates seguidos. ¿Cuál será el destino de Ash tras su combate con Ray? Pues es tal y cómo tú dices, existen demasiadas opciones, además de que Journeys sigue ampliándolas y beneficia mucho a esta historia xD. De momento hay varias chicas que tienen sentimientos por Ash (y sí, May y Misty están entre ellas), aunque es el propio Ash quien deberá aclarar sus sentimientos. Podría enamorarse de alguna de ellas, así como también de otra que vaya a ser incluida más adelante (podría ser una de las cuatro que mencionaste), aunque todo depende de cómo se vaya desarrollando la historia. ¿Cuál es tu favorita como pareja de Ash?

CCSakuraforever: Que bueno que te haya gustado el entrenamiento. ¿Quién se quedará con Ash? Eso es algo que se irá desarrollando poco a poco a lo largo de la historia, pero puedes ir apoyando a la pareja que más te gusté. Y sí, Mairin tuvo algunas interacciones más, es un personaje que me agrada y creo que podría tener un mayor papel que simplemente ser la "compañera de Alain". El Subcampeón de Kanto resultó ser AJ, ¿acaso te lo esperabas?

Y eso es todo por hoy… O eso les diría, pero antes de irme los dejaré con unas tablas que explicarán cuál es el estado del Campeón Regional, Campeón de Liga y Subcampeón de Liga en todas las regiones de este fic. Así aclararé quién es quién para aquellos que todavía tengan dudas, así que aquí mi aclaración final: El Campeón de Liga es aquel entrenador que ganó una de las Ligas Pokémon del anime y deberán participar en la Liga de Campeones para mantener su puesto. El Subcampeón de Liga sería aquel que quedó en segundo lugar, al perder en las finales de una Liga Pokémon. Mientras que el Campeón Regional es un entrenador de élite, el más poderoso de la Región, siendo capaces de derrotar a los miembros del Alto Mando. Estos últimos son leyendas y se encuentran a tal nivel que podrían vencer sin problema a cualquier Alto Mando o Campeón de Liga y solamente verdaderos entrenadores de élite podrían alcanzar semejante nivel.


TABLA DE CAMPEONES SEGÚN LA REGIÓN.


Región Kanto
-Campeón Regional: ¿?
-Campeón de Liga: Ritchie Hiroshi.
-Subcampeón de Liga: Akira Jouda "AJ".

Región Johto
-Campeón Regional: Lance Wataru.
-Campeón de Liga: Casey Nanako.
-Subcampeón de Liga: Sakura Kimono.

Región Hoenn
-Campeón Regional: Steven Stone.
-Campeón de Liga: Morrison Masamune.
-Subcampeón de Liga: Katie Kaede.

Región Sinnoh
-Campeón Regional: Cynthia Shirona.
-Campeón de Liga: Paul Shinji.
-Subcampeón de Liga: Barry Jun.

Región Tesselia
-Campeón Regional: Mirto "Alder" Adeku, al borde del retiro.
-Campeón de Liga: Trip Shuti.
-Subcampeón de Liga: Stephan Kenyan.

Región Kalos
-Campeón Regional: Diantha Carnet.
-Campeón de Liga: Ash Ketchum.
-Subcampeón de Liga: Alain Ono.

Las regiones de Alola, Galar y las nuevas generaciones todavía no están asociadas al Comité de la Liga Pokémon, por lo que manejan sus propios sistemas para clasificar a sus campeones. Además, la región Alola todavía no posee su propia Liga Pokémon, por lo que no es tomada como una región competitiva en torneos internacionales. Quizá eso podría cambiar el día que inauguren su propia Liga Alola…

Y ahora sí, eso es todo por hoy. Sin nada más que decir, me despido hasta el siguiente capítulo.