Albus no ha vivido mucho tiempo, pero sabe que es el amor. Su padre ama a su madre, el tío Ron amaba a la tía Hermione... y él ama al hijo del nemesis de su padre, Scorpius Malfoy. ¿Cuál era el problema de todo eso? A Scorpius le gustaba su prima, Rose.

La misma chica que parecía odiarlos y quien no se acercaba ni a saludar, bueno, a veces lo hacia, sí pero no por iniciativa propia. Iba porque el tío Ron le mandaba algo, siempre era por él y por su padre que se seguían "hablando". Pero lo cierto es que desde que Albus miro a Scorpius y lo hizo su amigo Rose dejo de ser la misma.

Tal hecho pudo haber pasado desapercibido para el joven mago, sin embargo su mala suerte lo seguía incluso en el amor... Su mejor amigo y amor platónico estaba enamorado de la odiosa de Rose.

Y días como aquel le recordaban lo muy miserable que se sentía aveces.

Estaba nublado y la lluvia no tardaría en aparecer, lo sabía porque estaba ese aroma en el aire, y todos los estudiantes habían dejado de estar en el patio para descansar en los pasillos del castillo. Por otra parte, Albus y Scorpius estaban en la biblioteca, como todos los alumnos que tenían cercanas las fechas de los TIMOS.

Y por obvias razones, Rose estaba ahí, su presencia era como un golpe constante en el estomago de su primo, porque sabía o recordaba mejor dicho que a Scorpius le gustaba esa chica. La miraba con interés en lugar de ponerse a estudiar, y a Albus le molestaba. ¿Acaso siempre tenía que ser el segundo lugar de todo?

Deseaba que Scorpius le mirase con tal cariño como a su prima, pero quizás era pedir demasiado... Suspiro hondo y luego, con el ceño fruncido dijo:

—Tenemos que estudiar Scorpius, son los TIMOS.—

Luego podrás ligarte a Rose. Pensó con sisaña mientras regresaba la mirada a su libro de pociones. La única materia que se le daba bien.

El rubio lo miro por unos segundos y frunció el ceño, como si él le hubiese impedido algo importante. Pero ambos sabían que Rose jamás le haría caso a Scorpius, y Albus esperaba que nunca jamás pasara lo contrario. De verdad que si.

Pero mucho más de lo que pudiese importarle los celos, Albus quería pasar esos exámenes. Después de todo, los TIMOS también eran importantes.

Así que Albus quería concentrarse en eso. . . Esas calificaciones eran importantísimas, dependían de ellos sus futuros. Y además, no quería que James le presumiera sus Extraordinario en casi todas las materias.

Pero a diferencia de él Scorpius no parecía interesado en eso. Quizás porque era un cerebrito.

Miro por el rabillo del ojo a su compañero encontrándolo "concentrado" en el libro de animales fantásticos, aunque sabia que estaría pensando en otra cosa, ese ya era un logro. Sonrió pero antes de regresar a su interesante lectura miro algo inquieto el lugar de su prima Rose.

La chica se levantó con sus demás amigas de Gryffindor y al pasar a su lado les dedicó una mirada, así era Rose desde que había pasado el incidente con el gira tiempos, aunque no había dejado de ser odiosa, los miraba de vez en cuando como queriendo decirles algo. Pero Albus imaginaba que no debía ser importante. Un lo siento quizás, pero eso se lo podía decir en navidad, cuando se reuníeran toda la familia y donde ella y él no se eran indiferentes.

—¿Deberíamos irnos?— Pregunto Scorpius mirando a los lados y observando como los otros alumnos se iban marchando ya a sus respectivas casas.

—Tal vez...— Respondió regresando a la realidad. —Pero también debemos estudiar.

—Ya, pero ya es hora de la cena... Vayamos al comedor para coger algo de comer y regresemos a la habitación. Estudiaremos ahí ¿Vale?

—No lo se... Realmente debemos estudiar...

—Bueno, no pasaras el examen si solamente estudias y dejas de comer o dormir.

Albus oculto el rostro en el libro para ocultar su leve sonrojo, no le gustaba preocupar a Scorpius, aun sabiendo que este tenia razón.

El rubio tomo sus libros y los metió rápidamente a la su mochila para luego levantarse de su asiento.

—Bueno, ya que no quieres interrumpir tu sesión de estudios yo iré a comer algo porque sinceramente me muero de hambre. Te veo en la sala...

Albus miro a su amigo salir de la biblioteca con prisas como casi todos los alumnos que estaban ahí. Duro unos segundos mirando la pagina de pociones en la que estaba para darse cuenta que debía aunque sea comer algo antes de dormir.

Suspiro en derrota y guardo todas sus cosas para ir al encuentro de su amigo, debía darse un descanso.

Camino por los pasillos mientras algunos alumnos le saludaban con una sonrisa, Scorpius y él seguían siendo solitarios, pero las cosas había cambiado desde el caso de los gira tiempos y habían comenzado a destacar con sus demás compañeros quienes a veces les preguntaban algunas cosas sobre su aventura. El rumor de que Scorpius era hijo de Lord Voldemort ya había dejado de existir, y ahora (para desgracia de Albus) era mucho más popular que él mismo, quizás porque el rubio era mucho más amable y optimista, quien sabe.

Pero así era desde entonces y Albus ya estaba acostumbrado.

Llego al comedor con algunos otros estudiantes, y al dirigirse a la mesa de Slytherin vio como la ondulada cabellera de Rose se encontraba muy cerca de su amigo.

El coraje surgió desde la boca del estomago y le hizo sentirse incomodo y observado en aquel lugar...

Temió estar pareciendo un completo idiota, porque pudo ver claramente como sus hermanos lo miraban desde la mesa de Gryffindor con preocupación ¡Si, preocupación! James Potter le miraba con preocupación. Quizás todo mundo le miraba porque se había quedado de pie en medio del todo, comobsible hubieran lanzado un petrificus totalus en ese momento. Albus respiro, debía tranquilizar su corazón, debía decirle a sus piernas que se movieran un poco. Que pretendiera ser normal.

Camino como un robot oxidado hasta donde Rose y Scorpius estaban platicando. Entonces se dio cuenta que aquellos ojos que sentía en realidad había sido únicamente parte de su coraje, eso lo tranquilizo un poco, pero no calmó que sus tripas se revolvieran como en un cazo.

Los ojos de Rose se posaron en los suyos e hizo una mueca algo grosera, como si oliera mal y eso hizo que Albus frunciera el ceño enojado.

—¿Entonces vas a comer algo?.— Pregunto Scorpius con una sonrisa encantadora con la que uno pierde la conciencia.

Asintió levemente.

—Ya estudiaremos luego Albus, vamos sientate.

Su amigo agrando su sonrisa y eso le hablando el corazón. No podía competir contra eso, Albus era muy débil ante la blanquecina sonrisa de joven Malfoy, su mejor amigo rápidamente le hizo un espacio a su lado y Albus se sentó.

—Hablemos luego Scorpius.— Dijo al cabo de unos segundos Rose y se fue sin mirar atrás.

El rubio se despidió de ella, luego de ello golpeo levemente el hombro de Albus mostrando así su emoción.

—¿Lo has visto? ¡Me a hablado! ¿Sera que nuestra suerte este cambiando?

Albus no respondió y miro como su amigo cogía algunos panecillos y ponía dos en su plato y dos en el de él. Después comezón a servir el jugó de calabaza y a pasarle algunas cosas para que comiera él también.

A veces Scorpius le recordaba a una madre...

Volteo unos segundos a la mesa de Gryffindor y poso su mirada en Rose, quien comía con una sonrisa mientras hablaba con una amiga de la cual desconocía el nombre.

—Hey, hombre come algo.— Dijo Scorpius mientras masticaba un trozo de pollo. —¿No querías pastel de carne?

—Lo siento.— Contesto Albus mientras regresaba su atención a la mesa, y en especial al pastel de carne que se encontraba en frente suyo...

En realidad se le había ido el apetito, sentía que si daba un mordisco de aquella masa todo lo que había comido en una semana saldría de su boca y arruinaría la cena de todos sus compañeros.

Pero no podía dejar de sentir las nauseas de toda esa comida, aunque sabia que aquella bilis se debía a Rose, lo cierto era que todo le parecía asqueroso.

Tomo su jugo de calabaza y bebió un sorbo. Debía tranquilizarse un poco. Pensar todo con claridad.

¿Cómo había pasado todo eso? Rose era la respuesta, Rose siempre era la respuesta.

Si la chica no hubiera estado con Scorpius, él tendría una cena normal como todos y no estaría muriéndose de náuseas, ¿Qué le habría dicho? No podía imaginar una conversación entre ellos o por lo menos una creíble ante sus oídos.

Lo único en lo que podía pensar era en una repentina confesion de amor por parte de su prima pero ¿porqué ahora? ¿se debía a la "famita" que ahora tenían? No, Rose no era una aprovechada, por lo menos no podía ver algo como eso en alguien cuya madre es la ministra de magia y su padre uno de los famosos de Sortilegios Weasley. Sin contar a sus tíos... No, Rose era de todo menos interesada.

Miro a su amigo, intentando descifrar su mente, a como le gustaría en esos momentos ser practicante de legeremancia, pero eso parecía imposible en un mago de tan poco rango como él, suspiro, no había muchas formas de que viendo fijamente consiguiera respuestas. Por lo que muy pacientemente fingió comer y espero a que su amigo terminará su cena.

Entonces ya cuando todos estuvieron satisfechos y se levantaban para irse a dormir, Albus tomo la mano de su amigo para apartarlo del pasillo transitado y preguntarle directamente.

—¿Qué te dijo Rose?— Fue tan directo que sintió la pregunta ajena a su voz, como si quien la hubiera hecho otra persona, y pensó que su amigo también sintió aquello, así que trato de tranquilizar su voz y volvió a preguntar más calmado. —¿Qué te dijo mi prima?

Scorpius le miro confundido unos segundos más antes de sonrojarse levemente y con una sonrisa contestar.

—Pues, no hablamos de muchas cosas la verdad... Pero fue ella quien me hablo, ¡Puedes creerlo! ¡Y tú no estabas ahí!

—¿De qué hablaron?.— Volvió insistente, y quizás había sido su tono de voz, o su celo fruncido lo que hizo a su amigo alejarse un poco de él.

—Estas actuando un poco raro Albus, ¿Porqué te interesa? Estuviste tratando de convencerme que era un amor imposible y ahora que parece que a Rose le gusto actúas como si estuvieras molesto ¿porqué...

—Porque me gustas.— Grito con furia Albus mientras observaba el rostro de su amigo. Sus mejillas iban sonrojándose más y más. No le importaba si alguien los escuchaba, no le importaba si lo había dicho en voz demasiada alta. Lo había hecho y eso ya no tenía marcha atrás. Ni siquiera con un giratiempos.

Scorpius miro a Albus confundido, y al igual que su amigo se puso rojo cual tomate. Pero era la palidez del chico lo que hacia la reacción aun mas apetecible para Albus.

Lo he avergonzado, eso es algo Pensó mientras esperaba que el rubio reaccionará pronto.

—¿Qué?.— Gimió al cabo de unos segundos —Deja de bromear con eso Al...

—¡No es una broma!.— Albus se atrevió a caminar hacia delante para estar mucho más cerca del muchacho —Lo digo muy en serio Scorpius, me gustas, ¡Más que un amigo! Es tu olor lo que percibo en la pócima de amor. Estoy enamorado de ti.

Albus podía escuchar su corazón en los oídos y una increíble vergüenza surgir de la cólera que antes sentía. Estaba nervioso, lo notaba por el sudor frío que empezaba a resbalar desde su frente hasta su mentón.

Nunca había imaginado que se confesaría, había incluso pensado que seria un amante silencioso como lo había sido el pretendiente de su abuela, el señor Severus Snape, sin embargo no tenia ese coraje. Era demasiado egoísta cómo para permanecer callado. Cómo para fingir su amor y ya estaba harto... Tarde o temprano algo como eso acabaría ocurriendo, lo suponía desde un principio pero no tan pronto, no cuando ambos eran felices siendo amigos...

El silencio incomodo que hubo entre ellos hizo más inquietante el acontecimiento y hacia ver a Albus que la había cagado monumentalmente.

¿Qué pasaría ahora? No debía siquiera permitirse el gusto de imaginar un final feliz. Seria apresurado... Falso incluso...

¿Dejarían de ser amigos?

—Yo... — Dijo Scorpius al cabo de unos segundos. Y entonces el corazón de Albus comenzó a latirle más aprisa ¿qué le diría?. —Yo...

Scorpius empujo a Albus y tras dejarlo en el suelo salio corriendo de ahí...

Sí... Albus la había cagado... Monumentalmente.

Mi primer fanfic de Harry Potter o bueno, relacionado a este mundo tan maravilloso creado por J.K Rowling.

Contara con únicamente dos capítulos más, así que estén esperándolos

Espero que les guste a mi en realidad me ha costado harto trabajo porqué quería que fuera cursi y así.

Saludos