SENTENCIA

Hermione estaba nuevamente en su amada escuela Hogwarts, había decidido que debía retomar su vida después de la guerra, los estudios eran lo más importante, así que después de encontrar a sus padres y revertir el hechizo, se dedicó a arrastrar a Ron y Harry con ella, ellos no habían tenido mucho tiempo de pensar o asimilar muchas situaciones frente a la guerra; una de ellas que especialmente rondaba la cabeza de la castaña quien no había dicho nada de ello a sus amigos, era la idea de unos ojos grises que había visto por última vez cuando había declarado en el ministerio para ayudarlo a disminuir su sentencia.

La familia de Malfoy había sido juzgada solo un mes atrás…


- Por los crímenes cometidos hacia la comunidad mágica y teniendo en cuenta los testimonios a favor de la familia Malfoy, el Ministerio de Magia ha decretado congelar sus posesiones a la familia Malfoy, incluyendo su mansión y todo lo que tengan en la Gringotts, a partir de ahora trabajaran para la comunidad Mágica con el fin de remediar todo el daño causado por los próximos 10 años.

Lucius miraba al ministro con una ojos llenos de suficiencia, aunque su rostro obtuvo el color de la cal, miro a su hijo Draco quien se encontraba devastado, todo lo que tenía en la vida se iba de sus manos y lo que más le apesadumbraba, era el hecho que sus peores enemigos habían intercedido para que su familia no fuera enviada a Azkaban, no podía sacar de su mente el discurso que había dado la Sangre Sucia acerca del perdón y darle una oportunidad de rehabilitación a la familia Malfoy, Draco, no podía entender ¿por qué después de tantos maltratos hacia Granger, ella aun tenia cabeza y podría decir que también corazón para perdonar?. Obviamente eran sus ínfulas de heroína que la llevaban a querer protagonizar absolutamente todo, debía ser una fachada que mantener, pero parecía tan apasionada, tan sincera con la idea que ellos recibieran un perdón que lo hacía sentir molesto por no comprender del todo la situación. El hilo de sus pensamientos fue interrumpido por la voz de su madre quien pidió la palabra para hacer una pregunta al Wizengamot:

- Sé que han sido benévolos con nuestra familia, pero quiero hacer una pegunta para que la tengan en consideración, es posible que Draco termine sus estudios en Hogwarts, entenderán ustedes sin nuestras pertenencias y sin hogar, necesitamos que nuestro hijo por lo menos termine su último año, el merece algo mucho mejor.

Draco no estaba seguro que esperar, su madre podía ser tan ingenua, él no podría volver a Hogwarts, de hecho tenia pánico de regresar allí, por su culpa habían muerto muchas personas, había intentado asesinar a su antiguo director, nadie allí lo quería, tal vez sus amigos Pansy, Blayse y Theo, quienes lo esperaban afuera para conocer su sentencia, pero nadie más estaría interesado en que fuera un mago con educación culminada. Sin embargo eso le daba aún más miedo, ¿qué iba a ser de él ahora?, sin fortuna, con muchos enemigos y sin hogar, tendría que trabajar limpiando excremento de Hipogrifo porque nadie querría arriesgarse a trabajar con él.

Mientras tanto en la sala se había formado un alboroto, el Ministro Kingsley llamo a la calma del público y acto seguido dio la palabra a Hermione, quien vehementemente empezó a dirigirse a los miembros de Wizengamot:

- Solicito que comprendan que no es posible la rehabilitación, si no se les permite a las personas educarse, mejorar en pro de una comunidad, la educación es la verdadera arma para el cambio; pienso que si tienen un poco de fé en Malfoy, él podría ser un gran aporte a la comunidad mágica, por favor tengan en cuenta sus calificaciones, es un estudiante brillante puede lograr cosas buenas.

Sus ojos grises pasaron de la monotonía que siempre portaba en su arrogancia, a un completo asombro, en realidad esa hija de Muggles pensaba que él era brillante, internamente Draco siempre había sentido algo de envidia por Granger, ella siempre obtenía buenas calificaciones, siendo motivo de muchas miradas de desdén por parte de su padre al ser derrotado por una sangre sucia, un Malfoy siempre es el primero, y él nunca pudo ser el primero ante Granger, pero ese discurso tan apasionado por parte de Granger alabándolo de esa manera, lo desconcertaba aún más.

Los miembros del Wizengamot debatieron por unos minutos, muchos de ellos no se encontraban de acuerdo con ayudar más a la familia Malfoy, habían acogido en su casa a Voldemort y a muchos les parecía un lazo demasiado fuerte para que esa familia no intentara continuar con los propósitos del Señor Tenebroso.

Finalmente después de debatir el Ministro Kingsley, tomo la vocería para dar el dictamen final:

- Los señores Narcissa Malfoy y Lucius Malfoy iniciaran a primera hora el día de mañana sus funciones en el Ministerio de Magia, Lucius trabajara en el departamento de criaturas mágicas en el departamento de Realojamiento de elfos domesticos y Narcissa en el Departamento de Accidentes y Catástrofes Mágicas en el comité de disculpas a los Muggles. Tendran alojamiento temporal en una vivienda contigua a la casa del auror Meums hasta nueva orden. El señor Draco Malfoy terminara sus estudios en Hogwarts bajo la supervisión de la Señorita Hermione Granger; si llega a ocurrir cualquier asunto indebido bajo su supervisión usted también asumirá las consecuencias, señorita Granger.

Draco estaba atónito, su cara se encontraba entre la resignación y la ira, ahora tendría a la inmunda sangre sucia detrás de su culo todo el tiempo pero era la única manera de no terminar en la calle, por lo menos por este año podría pensar en algo que hacer el resto de su vida; mientras que Hermione le dirigía una mirada a Draco de incredulidad y frustración, durante su discurso, ella no había sido capaz de dirigirle la mirada a Malfoy, se sentía incomoda, sentía lastima por el destino de Malfoy, imaginaba que el había asumido muchas decisiones para satisfacer a su familia pero no sabía que tan arrepentido estaba de ellas, ¿realmente habría cambiado? Ahora ella tendría que arriesgarse a averiguarlo y no podía permitirse el lujo de fracasar, esa palabra jamás la había definido


Ahora al subirse a los carruajes dirigidos por los Thestral, los cuales solo habían sido vistos por Harry, quien ahora compartía su visión con Hermione y Ron, quienes estuvieron un rato detallando las características de estas extrañas criaturas, Hermione no podía evitar sentir una punzada de ansiedad ya que no estaba segura si Malfoy acudiría, ella había puesto su palabra de vigilarlo y acompañarlo durante este último año pero no sabía si Malfoy aceptaría su ayuda, realmente a ella no le agradaba estar cerca de él, siempre la había hecho sentir incomoda, sus ofensas la lastimaban más que las de cualquiera, seguramente era por ese aire de suficiencia y la mirada de desaprobación y asco que siempre le dirigía, pero tenía que hacerlo, realmente la comunidad mágica la tenía en cuenta y no podía fallar, ella tenía grandes ambiciones para dejarse derrotar rápidamente.

Cuando llegaron al gran comedor Ron tomo fuertemente su mano, sabía que ella no necesitaba ningún apoyo, pero quería hacerle sentir que él estaba allí para ella, sujetó su cabeza y beso sus labios de la manera tierna y protectora que siempre solía besarla, los labios de Ron eran carnosos y siempre estaban cálidos, habían pasado por tanto juntos y ella sentía que lo amaba profundamente, después tomaron la decisión de entrar al comedor, varios de sus compañeros ya se encontraban allí, era bueno ver a Neville, Luna incluso a Lavender, mientras se dirigían hacia su mesa Hermione no pudo evitar desviar la mirada hacia la mesa de Slytherin y allí quedo anclada al ver una cabellera rubia y unos grandes ojos grises observándola, Malfoy había seguido las instrucciones del Ministerio y allí estaba, este iba a ser un año interesante.