Hola que tal! Este es mi primer fic, que escribo de este anime, waaaa estoy super emocionada, espero les guste la historia, amm debo decir que no será como otras historias que han leído, aqui no habrá duelos como tal, mas sin embargo, los personajes de la serie irán apareciendo poco a poco

ADVERTENCIA: Este fic contendrá contenido para Adultos +18 Lemon y leve lenguaje adulto, en este capitulo no, pero en los siguientes si, igualmente lo pondré de advertencia

Disfruten!

LA JOYA DEL NILO

Sinopsis:

Durante la época dorada de Egipto, Atem el joven Faraón, reinaba su pueblo con gran justicia, sin embargo su carácter serio y un poco frío opacaba su bondad en muchas formas, fue hasta que conoció a Teana, una hermosa y noble bailarina del pueblo que su corazón puedo volver a sentir aquella calidez que una vez sintió.

Capítulo 1: La belleza de tu Mirada

Las calles del pueblo, se encontraban abarrotadas, tanto de personas, como de compradores, mercaderes, visitantes, pueblerinos, durante el día Egipto era una ciudad viva. Una pequeña niña caminaba por los callejones, de cabello castaño corto hasta sus hombros y de hermosos ojos azules como zafiros, la pequeña cuidaba de no ser vista, miraba con atención un puesto lleno de manzanas, rojas y jugosas, que de solo mirarlas se le hacía agua a la boca.

El dueño del puesto de manzanas se encontraba platicando con otro hombre distraídamente, la niña al notar el descuido del dueño, tomo un par de manzanas escondiéndolas en su vestido andrajoso, y dispuesta a salir corriendo, unas manos la tomaron fuertemente de su cabello.

Pequeña ladrona ¡a dónde crees que vas! ⸺ bufó el vendedor con furia

¡Suélteme!⸺ chilló la chiquilla tratando de liberarse de su agarre

¡Así que tú eras quien robaba mis manzanas! ¡Pagarás por esto!⸺ vociferó el hombre mientras agarraba de forma violenta el brazo de la niña

⸺ ¡Suéltala! ⸺ dijo de repente la voz de un joven de forma autoritaria

Ambos, tanto el hombre como la niña miraron sorprendidos hacia donde se escuchó aquella voz, la castaña no podía creer lo que sus bellos orbes azules estaban mirando, se trataba nada más y nada menos que del joven príncipe, el hijo del Faraón. El chico de aproximadamente once años y de peculiar cabello tricolor, se acercó hasta quedar cerca del hombre, sus hermosos ojos amatista proyectaban autoridad a pesar de su corta edad.

¿No me has escuchado? He dicho que la sueltes⸺ ordeno nuevamente con voz aún más fuerte

P-Pero su alteza, esta ladrona se ha robado las manzanas de mi puesto, merece ser castigada ⸺ musito con temor evidente

No eres quien para decidir eso, ahora suéltala⸺ dijo nuevamente con mirada fría hacia el hombre

El hombre obedeció mientras apartaba sus manos de la niña, quien mantenía su mirada baja, al mismo tiempo que mostraba las manzanas que hacía un momento había tomado del puesto.

Perdón alteza, le juro que no volveré a hacerlo⸺ musito la pequeña al borde de las lágrimas, sabiendo que ese dio no probaría bocado

El joven príncipe la miro dudoso, entonces llamo a su fiel sirviente quien rápidamente se acercó hincándose al lado del tricolor

Mahad, por favor paga a este hombre las manzanas que ella ha tomado⸺ dijo el chico

Ante esto la castaña sintió su corazón latir de felicidad y sus ojos azulados se llenaron de luz, el príncipe había pagado por sus manzanas, era simplemente increíble para ella.

El hombre bufo con cierta molestia y tras tomar el dinero de las manzanas, la castaña le mostró la lengua en señal de burla. La pequeña se hinco ante el chico en señal de respeto.

Le agradezco infinitamente alteza, que los dioses lo bendigan⸺ musito la castaña con felicidad evidente

No te preocupes, pero quisiera saber si esas manzanas son suficientes ⸺ dijo el chico con sonrisa dulce

Lo son alteza, mi hermano y yo se lo agradecemos mucho⸺ contesto la pequeña abrazando contra si las manzanas

Era la primera vez que la castaña veía al príncipe, de hecho muy poca gente podía visitar el palacio real, el Faraón Aknamkanon actualmente se encontraba más protegido que nunca, ya que hacía algún tiempo que el reino estaba siendo constantemente atacado por enemigos de fuera.

A sus apenas ocho años, la niña sintió un sentimiento especial por aquel chico de hermosa mirada amatista, un sentimiento de agradecimiento y admiración, mezclado con amor inocente nació en su corazón en aquel momento.

Discúlpeme alteza, pero ya es momento que regresemos a palacio, su padre no sabe que salió y puede molestarse si usted no regresa⸺ comento Mahad al príncipe

Si está bien⸺ dijo el chico resignado

Le agradezco mucho por todo alteza, hasta luego ⸺ dijo la pequeña con una reverencia

La niña comenzó a correr hacia los callejones del mercado, perdiéndose entre la multitud, el chico resignado, soltó un suspiro, había olvidado preguntarle al menos su nombre, pero esos ojos azules, estaba seguro de que jamás podría olvidarlos.

11 Años después….

La luz de un nuevo día iluminaba por completo al pueblo de Egipto, el hermoso paisaje a pesar de desértico, era disfrutable, los rayos matutinos atravesaban las ventanas, el aire fresco balanceaba las palmas y el ruido de la muchedumbre exponía lo vivo que estaba aquel pueblo, en una pequeña y sencilla vivienda, una joven castaña despertaba al sentir la luz en su cara, tras un largo bostezo decidió levantarse, lavo su rostro y se cambió de ropa para ponerse un vestido color crema, vestimenta usual de la gente del pueblo.

⸺Erioh, vamos despierta, ya es de día ⸺ llamó la castaña a su joven hermano quien aún se encontraba dormido

⸺Un ratito más hermana⸺ musito el chico soñoliento mientras se volteaba para nuevamente dormir

⸺Nada de un ratito más, anda levántate ya, tenemos mucho por hacer hoy⸺ reprocho la chica palmeando levemente la espalda del chico

El chico de cabello castaño al igual que su hermana, y ojos azules como los de ella, se levantó desganado, estirándose y poniéndose de pie, camino hasta la pequeña ventana a lado de su cama, donde miró los alrededores de la pequeña plaza del pueblo.

⸺Tea, hoy es un día muy ajetreado, según supe, hoy el Faraón en persona saldrá del palacio para recorrer el mercado⸺ dijo el chico de repente

La castaña al escuchar aquello sintió su corazón comenzar a latir desbocadamente, aquel sentimiento que tenía guardado en su corazón comenzó de repente a aflorar en ella, no había olvidado al joven príncipe que conoció hacia once años, aquel que robo su corazón con tan solo una mirada, con aquella dulce sonrisa. Fue entonces que comenzó a recordar lo sucedido después de aquel encuentro, tras su agradecimiento al joven príncipe, la castaña se encontró con su pequeño hermano, de entonces apenas cinco años, ambos huérfanos desde pequeños, recorrían las calles del pueblo, solos; fue gracias a Tea que ambos pudieron sobrevivir, fue aquel mismo día que la castaña conoció a una mujer de avanzada edad, quien la ayudo a sobrevivir, enseñándole la gracia de la danza, Tea aprendió durante siete años esta práctica, lejos del pueblo, fue hasta apenas hace un año que habían vuelto, poco a poco Tea fue ganándose público en el pueblo con su espectáculo de danza, lo cual ayudo a ambos a conseguir una vivienda propia, pequeña pero que significaba mucho para ambos, ya no tenían que dormir en las calles y con el poco dinero que la castaña ganaba en sus presentaciones, podían solventar sus alimentos.

Desde la muerte del anterior Faraón, su único hijo, el príncipe Atem subió al trono hacía muy poco, sin embargo el muchacho poco salía del palacio, además se decían muchas cosas de él, en sí su manera de tratar al pueblo era justa y responsable, había decidido minimizar la cantidad de esclavos a su cargo, y dar educación a muchos de los hijos de los campesinos e igualmente los impuestos hacia el pueblo eran mínimos, trataba a sus sirvientes y súbditos con gran respeto y casi nunca castigaba con la muerte a nadie, a menos fuera que la falta hubiera sido grave.

Pero su frialdad hacía las mujeres daba mucho de qué hablar; cuando el Faraón cumplió diecisiete años, le fue ofrecida como esposa a la princesa Niadha del reino vecino, una bella chica de apenas dos años mayor que él, sin embargo, el joven tricolor la rechazó alegando que no era más que una mujerzuela, tras descubrir que esta mantenía relaciones con otro hombre, la mujer ofendida comenzó a divulgar el que Faraón era en realidad un hombre cruel y que su fachada de buen hombre no era más que una mentira.

Un par de años después, a sus veinte años, nuevamente le fue ofrecida una joven noble esta vez, solo como concubina, la chica en cuestión era sumamente hermosa, de largo cabello negro con tonos azulados y ojos color miel, y un aura seductora tan potente que incluso cuando camino por el salón principal, los hombres guardias del Faraón no dejaban de mirarla y de desearla al mismo tiempo. El joven Faraón tampoco ignoro la belleza de la joven, la chica supo presentarse de manera correcta y educada y de alguna manera, logró cautivar al tricolor, aun cuando su frialdad y su seriedad lo dominaban, él era un hombre y como cualquier hombre, tenía pasiones y necesidades; el Faraón decidió aceptarla en su palacio, y no paso mucho para que también la aceptara en su cama.

Después de aquello, Zarinah que era el nombre de aquella joven, fue educada con clases de danza, música, costura así como modales, aunque en su interior la pelinegra lo que más disfrutaba era la riqueza del rey y sus atenciones masculinas, era una experta en el arte de la seducción, y aun cuando el Faraón tenía un carácter frío sabía perfectamente la manera de complacerlo, solo bastaba que el la llamara, aun sin necesidad de palabras, ella interpretaba perfectamente su mirada febril y llena de intensa pasión, una suave caricia de parte de la chica y el tricolor sucumbía ante sus encantos.

Tea salió temprano de su hogar en compañía de su hermano, la castaña llevaba puesta una capa para cubrir su vestimenta para el baile, el cual era algo revelador pero sin llegar a ser vulgar, se componía de un top color dorado con pequeñas piedras de colores en los plisados que resaltaba muy bien sus pechos, una falda abierta de ambas piernas color hueso con plisado dorado y piedras decorativas, en sus muñecas algunas muñequeras color dorado y aretes a juego, en su cabello adornaba una tiara de piedras de color y un pequeño dije que caía en su frente; aquel día interpretaría su danza en la plaza del pueblo, como lo hacía una vez cada siete días, su público amaba su interpretación y como constantemente muchos mercaderes y personas de todos lados llegaban a Egipto, su popularidad crecía cada vez más.

Llegaron al pleno centro de la plaza, donde siempre interpretaba su danza, subió a un pequeño palco, al mismo tiempo que su hermano se sentaba en un pequeño rincón y comenzaba a tocar un instrumento parecido a una flauta, a veces se les unían otros músicos para hacer aún más viva la música, el chico comenzó a tocar lentamente mientras la ojiazul comenzaba a moverse con lentitud pero al mismo tiempo seductora, varias personas se acercaron para verla pero sobre todo hombres la miraban embelesados, la música comenzó a subir de intensidad al mismo tiempo que la castaña aumentaba sus movimientos y sus caderas se movían al compás de la melodía.

Un poco alejado de la plaza, la guardia de Faraón se encaminaba hacia la dirección de dónde provenía aquella melodía, el joven Faraón quien estaba sumido en pensamientos, no se había percatado de aquella música, fue hasta que escucho que sus guardias comenzaron a hablar entre ellos que se percató de la música.

⸺Ahí está, es tan hermosa⸺ musito un guardia mirando a la castaña desde lejos

⸺No te equivocas amigo, sin duda es tan hermosa y aún más cuando baila ⸺ contesto otro

⸺ ¿De quién hablan?⸺ pregunto el Faraón de manera autoritaria

Ambos se tensaron de inmediato y voltearon hacia el tricolor quien los miraba con duda, uno de los guardias se acercó al caballo del Faraón para hablarle

⸺B-Bien Alteza, es aquella chica, la bailarina que esta allá⸺ titubeo el hombre al mismo tiempo que el Faraón miraba en la dirección indicada por el guardia

El tricolor quedo maravillado por lo que veía, aquella joven castaña bailaba como las mismas diosas del nilo, su cabello castaño hasta debajo de los hombros se movía con gracia mientras en su mirada se proyectaba una seguridad y elegancia que podía compararse con cualquier mujer noble del reino; hacía mucho tiempo que no había salido del palacio y mucho menos había recorrido la plaza del pueblo, el chico sacudió sus pensamientos y se fijó en su mirada, aquellos ojos azules, de alguna manera le traían recuerdos, aquellos recuerdos de esa pequeña castaña que había salvado hacía muchos años.

⸺Podría ser…⸺musito el chico, y desvió la mirada, corrigió su postura y su semblante serio y frio volvió a apoderarse de su rostro

⸺ ¿Pasa algo mi rey?⸺ pregunto su fiel sirviente Mahad

⸺En absoluto, sigamos⸺ ordeno ignorando sus pensamientos e igualmente, ignorando a aquella joven

Que les pareció? no es la primera vez que escribo, pero si la primera vez que escribo un fic de esta que es mi pareja favorita waaa!

Quedare al pendiente de sus comentarios!

Saludos!