Holii, tuve tiempo libre y aproveche que la inspiración me llego de lleno anoche, así que conti nuevamente si señor xD en fin, gracias por no abandonar mi fic, los amo un buen, así que aquí el cap

Capítulo 17: Peligros y el inicio del amor

Aquella mañana soleada en el palacio real estaba dando comienzo con el encuentro de practica de las dos concubinas del Faraón, en la realeza egipcia era completamente normal el que todos los miembros reales del palacio practicaran el arte de la pelea, incluso se realizaban demostraciones de esto mismo como tributo o entretenimiento al Faraón o bien por el simple hecho de ponerlo en práctica; las mujeres principalmente peleaban con fuerza física, con tridentes pequeños, varas o hachas, en el caso de los hombres, casi siempre fue de fuerza en brazos y piernas, o bien con espadas.

El joven Faraón llego junto a Mahad al patio real donde algunos sirvientes y otros consejeros se habían reunido a mirar aquella práctica, Teana y Zarinah estaban de pie en el centro dándose la espalda la una a la otra, ambas ataviadas con sus trajes de práctica, el cual consistía en un top a la altura del cuello, sin escotes, pero con un hermoso adornado de piedras e hilo dorado, un faldón con aberturas en ambas piernas y finalmente brazaletes de oro puro en brazos, muñecas y tobillos, también se llevaban puesta una mascara de protección hecha igualmente de oro y el arma que habían elegido para pelear era los tridentes.

Aun con la mascara puesta, Teana pudo ver cuando el amatista llego hasta donde ellas se encontraban, y no pudo evitar que su corazón comenzara a latir desbocadamente, su respiración de agito y los pasionales recuerdos de la noche anterior llegaron a ella como un rayo, incluso el hecho de que aun se sentía un poco adolorida del cuerpo le hacía recordar todo lo que ambos pasaron, de hecho ella misma no deseaba pelear , pero prácticamente Zarinah la había retado y ella de alguna manera no estaba dispuesta a acobardarse.

Una hora antes

¿Demostración de pelea ahora mismo Zarinah? — pregunto el maestro de ambas

Hemos estado practicando mucho las dos, creo que lo normal sería que pusiéramos en practica lo que ambas hemos aprendido— contesto la pelinegra altiva

Pero bueno, Tea lleva solo unos meses aprendiendo, no creo que sea aun tiempo de que ambas peleen, tu le llevas mas ventaja Zarinah— apunto el maestro

No le veo ningún problema, a menos claro que, Teana tenga miedo de pelear conmigo, como practica claro está— contesto con voz arrogante mirando con desafío a la castaña

Esta bien Maestro Azaeth, acepto hacer la demostración— contesto la castaña con mirada segura y fija hacia la pelinegra quién sonrió maliciosamente

Tras la llegada del Faraón al patio de prácticas, ambas mujeres se arrodillaron, aun mirando cada quien, en dirección contraria, los sirvientes y demás personas, mostraron su respeto al faraón haciendo lo mismo.

—Bienvenido alteza, por favor, háganos el honor de que usted de inicio a esta demostración de practica— pidió el maestro mientras Atem asentía con mirada seria

Atem no estaba del todo convencido de que ambas chicas pelearan, era cierto que Teana había demostrado tener mucha facilidad y destreza en las clases de defensa, incluso el mismo maestro Azaeth le había hablado de las grandes habilidades de la castaña antes, lo cual lo había sorprendido gratamente; sin embargo estaba consciente que Zarinah también tenia habilidad y el hecho que de que llevara mas de un año practicando, la hacía una rival bastante peligrosa para la ojiazul, y eso le preocupaba.

—El Faraón será quien de comienzo a este encuentro, les recuerdo a ambas que esta será solo una pelea de demostración, así que esta prohibido heridas graves, la primera de ambas que caiga al suelo será quien pierda— anuncio el maestro

Ambas chicas aun arrodilladas en direcciones opuestas asintieron con la cabeza, en espera de que el amatista anunciara que podían empezar. Atem con mirada preocupada dio un aplauso fuerte al mismo tiempo que ambas se colocaban de pie y tomaban más seguramente sus armas.

—Empiecen— dijo con voz firme y fuerte

Ambas dieron la vuelta y comenzaron la pelea dando golpes con los tridentes, la castaña fue quien recibió enseguida un golpe directo en su mascara por parte de la pelinegra, esta aprovechando el golpe nuevamente aruño su brazo hiriéndola levemente, Atem mostró su preocupación inmediatamente.

—¡Sin heridas graves dije! — gritó el maestro Azaeth

—Esta bien maestro, estoy perfectamente— dijo en seguida Tea limpiando la pequeña gota de sangre en su brazo

—Oh vamos Teana, una pequeña herida como esa no hará que salgas corriendo del Palacio ¿o sí? — contesto la pelinegra a través de su mascara

La ojiazul no contesto y nuevamente se lanzó con golpes a la ojimiel, quien bloqueaba la mayoría con destreza, ambas golpeaban una a la otra chocando sus tridentes, hasta que los dos tridentes de Tea cayeron al suelo, la pelinegra se río y segura de su victoria se fue contra ella, la castaña se quedó de pie esperando el primer golpe, y con sus brazos detuvo los tridentes, haciéndola girar el cuerpo y lanzando igualmente sus tridentes al suelo, ahora ambas se encontraban en iguales condiciones.

—Muy bien, vamos a acabar con esto de una vez— lanzó la pelinegra con sonrisa frustrada al mismo tiempo que se quitaba su máscara dejándola a un lado

—Me parece bien— contesto la castaña haciendo lo mismo

El amatista estaba más que dispuesto a terminar con ese absurdo encuentro, y cuando estaba por ponerse de pie, la mano de Mahad lo hizo detenerse en seco.

—Tranquilo Majestad, Teana es muy fuerte, solo mire— le dijo el castaño, al mismo tiempo que el joven rey no muy convencido miro nuevamente hacia a ambas mujeres

Teana bloqueaba los golpes de la pelinegra, y tras un movimiento la hizo girar completamente para luego tirarla al suelo de manera abrupta, Zarinah con la respiración agitada y frustrada por su derrota, quedo tirada en el suelo.

—La ganadora de esta demostración, es la señorita Teana— anunció el maestro Azaeth al mismo tiempo que todos daban aplausos castos

Zarinah se levantó furiosamente del suelo, al mismo tiempo que miraba con rabia a la castaña, y al pasar junto a ella, alcanzó a decirle una frase la cual la ojiazul solo respondió con mirada seria.

—Buen trabajo a ambas, puedo ver que se han vuelto muy fuertes— dijo el Faraón a ambas mujeres al mismo tiempo que hacían una reverencia

La pelinegra fue la primera en retirarse del patio, la furia que llevaba tras haber perdido a la propia pelea que ella inicio, le estaba haciendo hervir la sangre, la castaña de pie aun frente al Faraón lo miro a los ojos y en ese momento recordó toda su noche anterior, el sonrojo en sus mejillas fue tan evidente que el propio amatista pudo darse cuenta aun cuando ella desvió la mirada.

—Yo me retiro, gracias por su presencia alteza— dijo en seguida la ojiazul al mismo tiempo que con paso firme caminaba hacia el palacio, necesitaba alejarse del tricolor o sus nervios se harían más evidentes

Al llegar a lo corredores del palacio, la castaña sintió como una cálida mano la detenía haciéndola girar, sus mejillas nuevamente se enrojecieron al darse cuenta que el joven Faraón la había seguido.

—Espera Teana por favor, ¿sucede algo? — pregunto el tricolor con tono suave, como aquel tono en el que le había hablado al odio la noche pasada

—N-No, es solo que…estoy un poco cansada y llena de suciedad y sudor y quisiera darme un baño si no es problema para usted— musito la ojiazul tratando de no mirar al chico

—Por supuesto, puedes usar el baño y lo que quieras en el palacio, pero ¿está todo bien? Llamaré al médico para esa herida de tu brazo— dijo con tono amable

—N-No es necesario alteza, estoy muy bien, no es grave— trataba de sonar lo menos evasiva posible, pero su trato amable y su cálida presencia le estaba haciendo más difícil el poder esquivarlo

—Teana…¿Odiaste que te hiciera el amor?— pregunto con cierto temor en la voz

La chica al escuchar aquello, alzo la mirada instantáneamente con sorpresa hacia el al amatista, y negando con su cabeza lo mas fuerte posible, cerro los ojos, nunca podría odiar el hecho de que el hombre que ama la hubiera hecho suya, de hecho estaba demasiado dichosa de la noche anterior, que no podía ocultar sus fuertes sentimientos.

—¡NO! Nunca, no he odiado en ningún momento que usted me tocara, fui muy feliz, la más feliz de la tierra anoche, fui tan dichosa, es solo que…me siento un poco cohibida— dijo en seguida con tono fuerte y sonrojada aún mas

— No tienes por qué cohibirte conmigo, eres mi concubina, mi compañera, necesito que comprendas que ahora tu cuerpo y tu ser son completamente míos, y no debe haber secretos entre los dos, tus intimidades, tus anhelos, todo quiero que lo compartas conmigo— musito el joven rey tomando dulcemente la barbilla de la chica

—Si…— contesto la chica embelesada por las palabras del tricolor

Ambos comenzaron a sentir esa atracción, ese anhelo de estar juntos los estaba envolviendo nuevamente, justo como la noche anterior, el chico acercó el cuerpo de la castaña pero esta reacciono rápidamente alejándose del amatista.

—E-Espere Alteza, yo estoy muy sucia, quisiera irme a asear, no quisiera que usted me tocara en estas condiciones— dijo la chica en tono avergonzado

—De acuerdo, de acuerdo, puedes ir a asearte, pero quiero que esta noche vengas nuevamente a mis aposentos— le dijo el joven mirándola con ojos cálidos

—Como usted diga Alteza— contesto la ojiazul con mirada sonrojada

—Por cierto, ¿no te gustaría que nos bañáramos juntos? — preguntó en tono pícaro el joven rey

—¡E-Eh! B-Bueno yo, no se si, quiero decir…—tartamudeo la chica sonrojada hasta las orejas

—Tranquila, esperaré hasta que tu misma me lo pidas, nos veremos esta noche entonces— dijo el chico en tono relajado al mismo tiempo que se daba la vuelta en dirección al interior del palacio

La castaña lo vio alejarse y su corazón aún seguía latiendo con fuerza, volvió en sí, y se dirigió hacia el baño del palacio, ya adentro una de las sirvientas le dijo que ella podría ayudarla a bañarse, pero Tea le dijo que no se preocupara, que ella estaba mas que acostumbrada a hacerlo sola; aun no se acostumbraba del todo al baño del palacio, era sumamente grande, tenía una bañera de piedra con fuente, el agua era cristalina y fresca, alrededor las paredes eran de piedra lisa, y había solo dos ventanas pequeñas, lo suficientemente altas y pequeñas para evitar cualquier intruso, igualmente siempre había dos guardias vigilando la puerta del baño.

La castaña se deshizo de sus ropas de practica y se metió de lleno en el agua, sintiendo la frescura deslizarse por todo su cuerpo, sin duda estaba muy cansada, el agotamiento en su cuerpo de la noche con el Faraón y la pelea con Zarinah, la habían dejado al límite; aun no podía creer que hubiera podido vencer ala pelinegra, de alguna manera en cuanto vio al Faraón no quería perder frente a sus ojos, y dio todo de ella para poder ganar y se sintió complacida por la mirada de alivio y ternura que el le dedico en cuanto ambas terminaron.

Masajeo sus piernas y sus brazos con el agua, puso sus manos en sus pechos, y se dio cuenta que había marcas cerca de sus pezones, Atem las había dejado como prueba de que ella había sido suya, también había mas marcas en su cuello y entre pierna, las cuales no habían podido ser visibles con el traje de práctica. Recordó sus caricias de la noche anterior y pudo sentir como nuevamente un calor burbujeaba en sus adentros, un cosquilleo en su interior la hizo suspirar al recordar el como el joven rey la había tomado, como la había besado y sus fuertes y pasionales embestidas, se sumergió completamente en la bañera y se regañó mentalmente por tener aquellos pensamientos, necesitaba darse cuenta de que ella era solo su compañera de aposentos y nada más.

Tras terminar de darse un baño reparador y ataviarse con vestimentas dignas de una concubina del rey, escucho un fuerte ajetreo fuera del palacio, se preocupó de que algo pudiera pasarle al tricolor, así que camino rápidamente para ver lo que pasaba.

—Disculpe señor Shimon ¿Qué pasa? — pregunto la castaña llegando con el mayor

—Oh señorita Teana, no debería estar aquí, no es bueno que usted vea lo que esta pasando— dijo en seguida con preocupación el hombre

—¿Le pasó algo al Faraón? ¡Por favor dígame! — pidió la ojiazul con voz aún más preocupada

—No, el Faraón esta bien, es que hay un herido...mejor venga conmigo— le dijo el mayor al mismo tiempo que ambos se acercaban al grupo de guardias cerca de la puerta

Ambos llegaron hasta la puerta donde se encontraban muchos guardias mas y cuatro de ellos llevaban en un camastro a un herido, y con ellos también estaba Atem y Mai quienes tenía un rostro pálido y preocupado, la castaña al ver bien, pudo darse cuenta que el herido era nada más y nada menos que Jono, quién iba inconsciente, la ojiazul puso sus manos en su boca con gran angustia. La rubia se abalanzo hacia la castaña, con lagrimas en sus ojos

—Mai ¿Que paso? ¿Qué le sucedió a Jono? — pregunto la chica

—N-No sabemos lo que sucedió, solo lo encontraron cerca de las puertas del palacio, esta muy herido Tea, muy lastimado y yo temo por él, si le pasa algo, no se que haré— musito entre sollozos mientras la ojiazul la abrazaba

—Tranquila Mai, Jono es muy fuerte, te prometo que va estar bien, tranquila, todo estará bien— consolaba la castaña a la ojivioleta

Mientras tanto adentro del palacio, Jono era atendido por el medico del palacio, ambas chicas al llegar a los aposentos donde el rubio estaba, encontraron a Atem junto a la cama del chico, quién sudaba frío y tenía el rostro pálido. El amatista al ver Mai la abrazó en un intento de consolarla, y esta le respondió agradecida, Teana se conmovió al ver que Atem demostraba su cariño con sus amigos.

—No llores más Mai, te prometo que los dioses no se llevarán a mi amigo, el aun estará con nosotros por mucho tiempo más— le dijo con voz amable a la ojivioleta al mismo tiempo que ella le sonreía agradecida

—Lo sé, se que el es muy fuerte— dijo ella llorando con más tranquilidad

—Su alteza tiene razón Mai, Jono es muy fuerte— dijo la ojiazul al mismo tiempo que miraba al amatista y ambos se sonreían

Tras un par de horas esperando fuera de los aposentos, el medico finalmente salió para hablar directamente con el joven rey

—¿Cómo se encuentra?— pregunto en seguida el Faraón

—Tiene una herida profunda en el vientre y ha perdido mucha sangre, también hay una herida en el brazo izquierdo, afortunadamente no es tan grave, gracias a los dioses, la herida en el vientre no tocó ningún órgano vital, tenemos que esperar a que la fiebre sucumba— dijo el medico

—¿Me puedo quedar con él para vigilarlo? — pregunto la rubia en seguida

—Por supuesto señorita Mai, le hará mucho bien su presencia a su lado, mañana vendré de nuevo para examinarlo— dijo el médico antes de irse

Atem se acercó a la cama y tomo fuertemente la mano del rubio, quién seguía inconsciente y temblando a causa de la fiebre, el amatista cerró los ojos con preocupación y al abrirlos, una mirada gélida y amenazante se fijó en su rostro.

—Quien te haya hecho esto Jono, lo pagará con su vida, te lo juró— dijo con vos fría y cortante

Y bueno esta vez fue un poco más largo que el anterior, oh respecto a la pelea de Tea y Zarinah, me base en la pelea que tuvieron Nefertiti y Anack su namun en La Momia Regresa, así que si ven esa escena es más o menos como sucedió en este cap, es que me encanto esa escena de la peli y dije, quiero que mis personajes peleen así, nos vemos en el siguiente cap.