Traducción del trabajo "Lily and the Art of Being Sisyphus", realizada con el permiso de la autora original, The Carnivorous Muffin.


En el cual la niña-que-vivió no vive según su título, conoce a la Muerte en una estación de tren, y decide cambiar su nombre.

Eleanor Lily Potter era la única hija de los fallecidos James y Lily Potter, ambos supuestamente muertos en un accidente automovilístico cuando ella tenía solo un año de edad. Ella ahora vivía con su tía, tío, y primo donde ella trabajaba como una sirvienta contratada hasta que les hubiese pagado por su interminable bondad. Ella no podía recordar donde había oído el término "sirvienta contratada" pero lo había encontrado en su cerebro un día (los Dursleys realmente nunca habían usado esa palabra, ellos siempre la habían llamado 'monstruo' o 'niña' o algún otro nombre de pocas sílabas que realmente era más como un mandato) y había decidido que eso es lo que ella era. Después de todo, ella era la que estaba encargada de mantener la casa limpia, asegurarse de que el desayuno se haya hecho de forma que era comestible, y desmalezar el jardín y a cambio sus parientes le daban su habitación (los cuartos de los sirvientes debajo de las escaleras) y pensión (una versión más pequeña de las enormes comidas de Dudley).

Claro, su habitación era un armario que probablemente había sido una despensa en su última vida, pero era una habitación y tenía un cochón así que ella no se quejaba mucho. Ella se preguntaba cómo entró en este negocio de sirvienta contratada, no podía recordar un momento en el que no hubiera estado trabajando para los Dursley, entonces tuvo que asumir que la deuda vino cuando ellos tuvieron que levantarla después del accidente automovilístico. Aun así, ella pensaría para sí misma mientras estaba arrancando hierbas, que eso fue hace mucho tiempo y la deuda ya debería haber sido pagada por ahora (a menos que ellos estuvieran cobrando intereses).

Cuando no trabajaba para los Dursley iba a la escuela y corría muy rápido mientras Dudley y su amigo flacucho cuyo nombre ella nunca podía recordar la perseguían a través del parque con palos, gritándole cosas que ella realmente nunca se molestó en escuchar.

Cuando se le pedía describirse a sí misma respondería rápidamente, "Soy una niña, tengo cabello rojo y ojos verdes, soy baja para mi edad pero creceré más alta cuando mi trabajo sea más satisfactorio y los Dursley incrementen mi salario, mis padres están muertos y tengo cinco años de edad."

Fue en ese año que la descripción que ella había dado cambiaría completamente.

Los Dursleys tenían algunos importantes asuntos familiares en la ciudad, lo que probablemente significaba Dudley comiendo su peso en pasta en un restaurant que era demasiado bueno como para que las sirvientas asistan, y ella había sido dejada con la loca Sra. Figg. La Sra. Figg, además de haber sido nombrada como una fruta, amaba a los gatos, así fue como la pequeña niña supo etiquetarla como loca en lugar de excéntrica, y en ese día en particular la casa estaba rebalsándose de ellos. A Ellie (como ella se llamaba a sí misma en ese entonces) no le gustaban o disgustaban los gatos particularmente, pero no estaba segura de por qué la Sra. Figg necesitaba tantos.

Ellas estaban sentados en la sala de estar, un lugar bastante floral con un poco de demasiado encaje como para ser considerado decorativo. Ellie estaba mirando las fotos de gatos sobre las murallas donde los Dursley mantenían fotos de Dudley mientras la Sra. Figg ordenaba una maltratada bandeja de plata que contenía una amplia variedad de galletas, pan, y té.

"Entonces, mi querida, ¿Cómo le va a tu primo?" La Sra. Figg preguntó cuándo le pasó a Ellie su particular taza de té para el día. Ellie sabía que se suponía que bebiese el té primero pero realmente quería comer, los Dursleys le habían rebajado el sueldo de nuevo después de descubrir que Dudley no lo estaba haciendo bien en la escuela y bajó su rendimiento general, si ella pudiera almacenar algunas galletas ahora no tendría que preocuparse sobre cuando sus fondos corrieran demasiado bajos y la inanición se estableciera.

"Gordo." Ellie respondió bebiendo del té con el porte delicado que parecía apropiado para este tipo de escenario.

"…¿Lo siento? Creo que no te oí muy bien, ¿dijiste que a tu primo le va… gordo?" La Sra. Figg preguntó en la manera que normalmente estaba reservada para el profesor de jardín infantil de Ellie. Ellie notó con un aire de sabiduría y bajó su té para explicar.

"Dudley se está poniendo particularmente gordo últimamente." Ellie dijo en confidencia, "Es para que así él pueda heredar el negocio familiar de tío Vernon, ya ve, yo creo que un montón de eso es presentación, entonces sí Dudley comienza a lucir como tío Vernon él eventualmente se convertirá en tío Vernon y será capaz de tomar su legado una vez que tío Vernon se retire."

La Sra. Figg sonrió cortésmente, la sonrisa que Ellie sospechó fue forzada y algo falsa, pero que recibía con demasiada frecuencia como para ofenderse, "Eso es… bueno, querida."

"Yo no esperaba que Dudley comenzara a entrenar tan pronto," Ellie confesó a la ahora algo silenciosa Sra. Figg, "Pero entonces, tía Petunia y tío Vernon siempre están hablando sobre cuán extraordinario es Dudley, entonces supongo que es bastante razonable que él comenzaría súper joven."

La sonrisa cortés de la Sra. Figg se volvía progresivamente más cortés y Ellie se preguntó sí ella estaba al borde de decir otro "Eso es bueno, querida." Lo que siempre parecía ser la respuesta de la gente no-Dursleys para cualquier cosa que ella dijera y ella nunca podría entender por qué. Ella se preguntó si fue algo que comieron.

"…¿Cómo es la escuela?" La Sra. Figg preguntó repentinamente, como para desviar el tema.

La escuela era un lugar muy interesante, después de unos pocos días de ser arreada en su manada con otros niños, Ellie se dio cuenta de que la escuela era una especie de zoológico para adultos para poder observar los patrones de los niños. Ellos fueron observados en un artificial, pero desesperadamente intentando ser natural, ambiente donde sus guardianes marcarían su progreso en varias tareas sobre tablas con estrellas doradas y seguirían sus interacciones con otros miembros de la manada. De todas maneras, esto era todo muy secreto, porque arruinaría las observaciones si los sujetos supieran que estaban siendo observados. Además, ella no estaba segura de sí los otros niños eran conscientes de la verdadera naturaleza de la escuela, cuando ella le habló a uno de ellos sobre el tema, simplemente la miraron y luego se alejaron.

"Muy educativa." Ellie finalmente colocó antes de clarificar diciendo, "Leemos libros."

"Si, supongo que lo haces." La Sra. Figg dijo, "¿Te gusta?"

"Es un lugar." Ellie dijo después de meditar la pregunta por unos pocos momentos, con un encogimiento de hombros, "Los libros son buenos, aunque no se supone que seamos capaces de leerlos todavía."

"¿Ya puedes leer?" La Sra. Figg preguntó sonando algo sorprendida.

"Dentro de los registros tendré que decir que no porque arruinará los resultados oficiales del experimento, fuera de los registros habían un montón de libros en el ático de los Dursley que misteriosamente se trasladaron a los cuartos de los sirvientes y no fueron extrañados." Entonces ella parpadeó con sus enormes ojos verdes bastante como un búho y continuó bebiendo su té, la Sra. Figg parecía bastante sorprendida por la corriente de palabras que había salido de la boca de la niña.

Parecía como si finalmente la loca Sra. Figg hubiera rebasado su límite porque suspiró y dijo, "Eleanor, querida, ¿te gustaría jugar afuera por un rato?"

Y entonces Ellie dejó la casa llena de gatos e hizo su camino fuera donde se enfrentó a un muy ominoso árbol que cambiaría para siempre su destino. Lucía como un árbol muy escalable, que fue lo que captó su interés en primer lugar, Ellie había escalado muy pocos árboles en su vida y rara vez solo por hacerlo (usualmente eran un medio para escapar de Dudley cuando él estaba siendo inusualmente persistente) y mirándolo ahora pensó que le gustaría hacer un lento ascenso y entonces podría intentar tocar el cielo. Alto, y gris, bloqueaba el sol y proyectaba sombras sobre los ojos de Ellie mientras ascendía cada vez más.

A este ritmo, ella pensó para sí misma, saborearé las nubes en mi boca antes de llegar a la cima y entonces saborearé la luz del sol. Ella escaló firmemente con extremidades confiables que iban de una rama a la siguiente con facilidad nacida de largos años de atletismo practicado. Entonces tal vez no fue su confiable pie que resbaló, o una rama inteligente que se rompió bajo el peso, sino más bien fue un instrumento del destino él que envió a una Eleanor Lily Potter de cinco años de edad cayendo del árbol al duro suelo debajo.

Ella casi no sintió el impacto, y luego no sintió nada en lo absoluto.

Por un momento o dos no hubo nada, ella no estaba en ningún lugar, y entonces lenta pero seguramente apareció una estación de tren. Un gran tren negro y rojo que esperaba pasajeros con un aura benigna mientras la estación resplandecía con una limpieza prístina. Ella sabía que nunca había estado aquí antes y sin embargo se sentía como si todo fuera muy familiar, como el rostro de un compañero de clases cuyo nombre siempre se le escapaba de la vista, algo fuera de su alcance. Se levantó lentamente, sacudió sus rodillas, y comenzó a explorar la aparentemente vacía estación.

Ciertamente no era el jardín de la Sra. Figg, eso era seguro, pero a veces a Ellie le sucedían cosas raras y ella descubrió que era mejor ir con la corriente. Como la vez que tía Petunia había cortado su cabello con tijeras y había crecido al día siguiente. Terminar misteriosamente en una desconocida/conocida estación de tren era un poco extraño, pero no impensable.

Mientras caminaba por la estación mantuvo un ojo en el tren, preguntándose si se suponía que debía subir, no tenía boleto, pero parecía tan brillante e invitador como si estuviera sonriendo y esperando que ella subiera a bordo para una aventura.

Se acercó al deslumbrante tren y encontró una entrada, justo antes de pisar alguien bajó. Era un hombre alto y delgado quien le recordó a un cuervo. Se mantuvo erguido y muy quieto, vestido con muy extrañas ropas oscuras con los bordes desgastados y miró con leve interés la estación que lo rodeaba. No era tanto que todo era negro sino que todo era oscuro, como mirando una sombra y notando que no era toda negra sino un azul que había sido consumido por el negro, este hombre vestía un oscuro y andrajoso arcoíris que había sido teñido en tinta para ocultar su riqueza. Él tenía cabello oscuro y salvaje que le cubría la cabeza como plumas mientras su cara era tan pálida que parecía una máscara pintada, y sus ojos brillaban como joyas verdes robadas en las que su corazón de cuervo había tomado deleite.

El hombre-cuervo no la había notado sino que estaba observando con esos ojos verde-hoja el vació de la estación de tren, él frunció el ceño levemente y se balanceó sobre sus talones parpadeando antes de observar de nuevo con la cabeza ladeada.

Él murmuró algo en un lenguaje desconocido y ladeó la cabeza hacia el otro lado luciendo, en todo caso, más confundido que antes.

"¡Hola!" Ellie dijo alegremente saludándolo. Su cabeza azotó alrededor salvajemente hasta que él estaba mirándola directamente con parpadeante confusión. Su boca se abrió ligeramente antes de cerrarse de nuevo y se inclinó como si quisiera volver a subir al tren, "¡No, espera, no te vayas! Mi nombre es Ellie y no sé dónde estoy. ¿El tren fue agradable?"

Él al menos dejó de moverse hacia atrás y se detuvo como si la considerara, ojos verdes tomándola pieza por pieza hasta que hubo organizado y reorganizado todo de ella. Finalmente en una suave y poderosa voz él dijo, "Hola."

Él parecía haber decidido que ella estaba bien porque se alejó del tren y subió a la plataforma. Continuó mirándola mientras sus rasgos finalmente cambiaban de confusión a una pequeña sonrisa, una que ella nunca había visto antes, incluso no en televisión. Era suave, amable, pero también era antigua y triste y ligeramente peligrosa.

Finalmente, Ellie declaró con autoridad: "Es grosero no presentarte."

"Ah," El hombre dijo, su sonrisa perdiendo un poco de ese borde triste, "perdóname, ha pasado un tiempo desde que alguien pensó en preguntar." Entonces pareció distraerse mientras miraba la estación de tren, lucía como los niños en la escuela que casi sabían la respuesta pero la olvidaban en el último minuto, finalmente dijo: "Supongo que soy la Muerte."

"¿Muerte?" Ella preguntó con las cejas levantadas asimilándolo, la muerte en la televisión también era negra pero usualmente era un esqueleto y además tenía una guadaña.

"Destructor de mundos." Él terminó con una leve sonrisa torcida.

Ella entrecerró los ojos ligeramente, preguntándose si realmente era la muerte o era solo un tipo llamado Muerte, quizás sus padres eran unos de esas personas raras que los Dursley siempre mencionaban. O quizás él estaba un poco loco como la Sra. Figg, ella decidió averiguarlo, "¿Tienes algún gato?"

Pareció ligeramente desconcertado por la pregunta, pero finalmente respondió: "…No, me temo que no. Aunque una vez tuve un búho."

"¿Qué le pasó?" Ellie preguntó cuándo falló en ver un búho.

"Ella murió." Dijo bastante solemnemente, suspiró y se apartó el cabello de los ojos, observando confundido la estación de tren, finalmente le preguntó, "Supongo que no sabrías porque estoy en el purgatorio en este momento."

Ellie no tenía ni idea, nunca había oído hablar de una estación de tren llamada purgatorio, todo lo que conocía era King Cross pero nunca había estado allí. Estaba a punto de decirlo pero entonces vio algo interesante en la frente de Muerte. Desvanecida y casi imperceptible había una cicatriz rosa en forma de rayo. Ella la señaló con entusiasmo, "¡Hey! ¡Tengo una cicatriz justo como esa! Obtuve la mía en un accidente de autos cuando era un bebe, ¿Cuándo obtuviste la tuya?"

Él parpadeó como un búho y finamente se decidió por, "¿Qué?"

Ella se quitó el cabello rojo de la frente y reveló la suya, algo más brillante, cicatriz y radiante: "La mayoría de la gente no puede verla por el flequillo en frente, pero todavía está allí."

Él pareció examinarla una vez más, más intensamente esta vez, como si la primera vez hubiera sido solo una mirada fugaz y pasó por alto algo sumamente importante. Él preguntó después de un rato, "¿Cuál es tu nombre?"

"¡Oh, claro, lo olvidé!" Dijo repentinamente y tendió una mano, "Hola Muerte, mi nombre es Eleanor Lily Potter, pero voy por Ellie para abreviar."

Muerte la miró con una expresión especulativa, "¿Eran tus padres Lily y James Potter, de casualidad?"

Sus ojos se estrecharon al recordar cómo se había presentado a sí mismo como la muerte, probablemente él había estado en el auto con ellos ese día. De alguna manera, aunque no podía imaginarlo en ese auto con los tres de ellos, silenciosamente sentado invisible en la parte posterior de la vista de los espejos retrovisores, pensó que tal vez sus ojos se habían encontrado con los suyos por un momento antes de que el accidente hubiera ocurrido; no, ella solo no podía imaginarlo en ese auto con ella. Aun así, si él era la muerte, entonces tuvo que haberlos conocido después, él debía saber algo.

"¡Si!" Ella eventualmente exclamó una vez que decidió responder la pregunta, "¿Los conociste? Quiero decir, si realmente eres Muerte debes haberlo hecho, ¿Ellos están bien? ¿Felices? ¿Me extrañan? ¿Están en el cielo?"

(Aunque a decir verdad ella no estaba realmente decidida en el asunto del cielo y el infierno, las pocas veces que había ido a la iglesia, el sacerdote parecía demasiado entusiasta sobre la completa idea de ser convincente. Además ella tenía esta persistente sospecha en la parte posterior de su cabeza de que estaba en un nivel similar a los estándares de normalidad o anti-monstruosidad de los Dursleys, pensaron que si gritaban sobre ellos lo suficientemente fuerte cuando nadie estaba mirando eventualmente se volvería verdad.)

El hombre no respondió por unos pocos momentos, finalmente dijo, "Creo, que tú y yo, Eleanor Lily Potter, estamos en la necesidad de una larga conversación."

"Eso es un poco extraño, nunca he tenido la necesidad de una larga conversación." Ellie notó frunciendo el ceño, "¿Son algo así como los recordatorios semanales de tío Vernon sobre las reglas y regulaciones del contrato?" Preguntó con ojos recelosos, ella odiaba los recordatorios semanales, eran tan redundantes y vagos que no servían para nada. Por lo general se reducían a que ella era un parásito y que debería estar agradecida de que la mantuvieran y luego por si acaso la ponían en el armario para que reflexionase sobre su generosidad.

"¿El contrato?" Preguntó confundido elevando sus ojos ligeramente y entonces siguiendo con una pregunta familiar, "¿Cuántos años tienes, Ellie?" Muerte pidió a sus propis ojos que se estrecharan levemente, esta vez su expresión cambiando en una bastante familiar. Era la cara extraña pesada con una sensación de incredulidad y ligero escepticismo.

"Cinco, pero la edad es una cosa relativa, ya sabes. Todo depende del calendario." Ellie informó con un suspiro. Lo que provocaba que la gente hiciera esa pregunta estaba completamente más allá de ella. Por supuesto, los Dursleys nunca preguntaron. Realmente nadie había preguntado hasta la escuela, y entonces se convirtió en una de las primeras preguntas que un adulto le haría. Al principio ella pensó que eran los libros, pero era algo más que acarrear grandes libros sin imágenes alrededor, algo intrínseco en lo ella solo no podía poner el dedo.

Muerte la observó por un momento antes de agarrar su mano y conducirla hacia un banco, él se sentó y le indicó que hiciera lo mismo. "Estoy teniendo un día bastante extraño, parece."

Ellie asintió simpáticamente, ella también estaba teniendo un día bastante extraño, pero ocurrían de vez en cuando y parecía mejor tomarlo con calma.

Muerte la miró antes de continuar colocando su cabeza en sus manos con un suspiro. Él murmuró en el mismo lenguaje que había usado antes, él que Ellie no podía colocar, aunque no es que eso fuera sorprendente, ella solo oía lo que Dudley veía en televisión después de todo. Ella supuso que si tuviera que arriesgarse diría que sonaba como el lenguaje kung-fu que Bruce Lee hablaba entre episodios de violencia.

"¿Dónde vive la muerte, Sr. Muerte?" Ellie preguntó repentinamente mirando el tren con curiosidad.

"Lo siento, ¿Qué, Ellie?" El preguntó mirando de vuelta abruptamente a sus manos temblando como si estuviese conmocionado de que ella se hubiera dirigido a él. Esto era un poco extraño, pero a veces Ellie también olvidaba que estaba hablando a gente, por supuesto la gente generalmente no contestaba de todos modos.

Ella repitió su pregunta pacientemente, el frunció el ceño ligeramente, y entonces respondió "Muchos lugares, supongo. Más recientemente una dimensión diferente en un planeta a muchos años luz de la Tierra."

Ella parpadeó sorprendida y se alejó de él mientras asimilaba su respuesta. Destrozó su cerebro por información de la que captó destellos en la televisión. Ellie había hecho de un hábito desde una edad muy joven el mirar televisión subrepticiamente por sobre el hombro de Dudley. Primero había sido algo así como un juego, solo para ver si podría hacerlo sin que nadie la notara, pero entonces ella realmente había comenzado a mirar. Algo era bastante aburrido y muy estúpido, pero otras cosas, oh las cosas que vio. Mundos completamente nuevos de posibilidades se abrieron ante ella en esa pantalla.

Finalmente ella intentó llenar los espacios en blanco, "¿Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana?"

Él pareció bastante en blanco por un momento antes de que sus labios temblaran ligeramente, "Ah, no del todo. Algo parecido, sin embargo… menos Jedi." Él añadió al final.

"Debe ser muy emocionante, el espacio." Ellie dijo, "Debo confesar que suena mucho más interesante que Little Whinging." Por otra parte, casi cualquier cosa era más interesante que Little Whinging.

Él sonrió ligeramente, sus labios todavía no acostumbrados al gesto, y dijo en una especie de triste voz, "Si, supongo que lo es." Él suspiró y entonces la miró, "¿Por qué estás aquí, Ellie?"

Ella lo miró con curiosidad, ella debería haber imaginado que Muerte sería un filósofo. Ellie misma no era una de mucho pensamiento filosófico, porque eso siempre la llevaba al desconcertante pensamiento de que ella no existía en lo absoluto sino que solo estaba soñando una falsa realidad a través de sentidos defectuosos. Eso explicaría por qué había tantos fallos técnicos en la ley de la realidad, después de todo. Entonces preguntas como, por qué estás aquí, quien eres, y cuál es el significado de la vida generalmente la dejaban bastante perpleja.

Aun así, ella estaba hablando a la Muerte, quien parecía bastante agradable. Ella haría el mejor intento para responder su pregunta, "Estoy aquí para existir."

La muerte parpadeó y le dio esa mirada divertida, ella casi esperaba que dijera "Eso es bueno, querida" pero aparentemente Muerte no se contentó a si mismo con eufemismos por algún insulto no dicho. Finalmente pareció comprender lo que ella había dicho y negó con la cabeza, "No, quiero decir por qué estás en el purgatorio."

Ellie se encogió de hombros mirando a su alrededor, "Bueno, la realidad no siempre es consistente, ¿lo es Sr. Muerte?"

Muerte pareció en una pérdida de palabras y frotó su cabello con una mano enguantada, finalmente dijo en voz baja, "No estoy muy seguro de cómo decir esto suavemente, pero me temo que estas muerta. Ya ves, Ellie, el purgatorio es bastante parecido al cielo o al infierno. Es un lugar al que tu alma va después de morir, solo que el purgatorio es un lugar temporal, una estación el camino, podrías decir. Es aquí donde puedes moverte más allá del velo hacia la verdadera muerte, al menos, eso es lo que hacen la mayoría de los humanos." Él se detuvo en un pensamiento desconcertado, sus ojos viendo más allá de la estación en un reino distante que Ellie no podía ver.

"Huh, nunca he estado muerta antes." Ella dijo ligeramente, siempre había esperado que la muerte sería más aburrida. O al menos, ella había esperado menos trenes. "¿Siempre es así de anticlimático?"

"No… no usualmente. De hecho, estoy empezando a comprender por qué nos hemos conocido." Él se puso de pie bastante dramáticamente en la opinión de Ellie y movió su cabeza hacia abajo para mirarla, "Ya ves, yo no supe siempre que era la Muerte, una vez pensé que era humano."

Se detuvo allí, mirándola hacia abajo con una extraña severidad, como para transmitir todo el peso que tenía esta declaración. Ella no interrumpió, sino que simplemente esperó a que él continuara con una extraña cantidad de paciencia que ella raramente sentía por nada, particularmente gente.

"Por muchos años, yo viví como si fuese cualquier otra persona, a pesar de los muchos hechos que mostraban que yo… no lo era. En realidad, hubo señales toda mi vida, a veces pequeñas y a veces bastante evidentes de que yo no era lo que pensé que era. Nunca me había dado cuenta, ni lo había supuesto, hasta que la evidencia fue tan abrumadora que ya no pude negarlo." Él parecía embrujado, con los ojos vidriosos y sus hombros encorvados, retrocediendo en su forma de cuervo inconscientemente mientras se entregó a sus memorias. Su sonrisa se había desvanecido dejando una llanura que ella había vislumbrado antes, escondiéndose debajo de su primera ligeramente mal-dibujada sonrisa.

"A veces deseo que me lo hubieran dicho al principio, que alguien adivinaría y me dejaría saber para no tener que… para no tener falsas expectativas, ¿entiendes? Es duro, intentar tan difícil ser algo de lo que no eres capaz." Él extendió sus manos en un gesto de simpatía, quizás de ofrenda, y sus ojos recuperaron algo de su color mientras sus pupilas almacenan la imagen ella una vez más.

"La verdad, Ellie, es que los humanos nunca ven esta estación de tren. Ellos pasan a través de ella sin una segunda mirada a sus alrededores, y suben al tren y pasan más allá del velo sin pensarlo, porque es natural para ellos. No es natural para ti y no es natural para mí, nosotros estamos aquí y nos preguntamos donde estamos y cómo no estamos tan muertos como pensamos. Creo, que tú eres como yo, que tú puedes escoger dar la vuelta ahora y volver a entrar al mundo de los vivos y pensar nada de ello. Tú eres la Muerte de este universo, Ellie."

No había nada que decir, no podía pensar palabras para responderle al hombre-cuervo llamado Muerte. Ella miró al tren más allá de él; lo vio brillar bajo la luz del sol con un centelleo acogedor. Ella se preguntó si él estaba loco, después de todo, nadie en su sano juicio le diría eso, pero también nadie en su sano juicio le hablaba lo suficiente como para decir nada en lo absoluto.

¿Qué cambió esto, si era cierto? Si ella realmente era la Muerte, una Muerte diferente de la que en frente de ella, ¿cambiaba esto sus expectativas en la vida? Si ella era la Muerte ahora entonces ella siempre había sido la Muerte, incluso cuando sus padres la llamaron Ellie y los Dursleys la habían recogido del felpudo. Entonces, ¿qué cambió? Tenía la sensación de que algo debía suceder, que alguna cosa drástica debía definir este momento, pero no podía pensar en nada. Ella sabía ahora que regresaría, Muerte tenía razón, podía sentir el camino de vuelta a la vida y al árbol justo detrás de ella, y que cuando lo hiciera, nadie sería más sabio. Regresaría a la casa de Sra. Figg, que le haría preguntas sobre Dudley y la escuela para ser educada, iría a casa al armario debajo de las escaleras y se preguntaría si alguna vez tendría una habitación propia, y continuaría haciendo lo que hacia todos los días de todos los años. Estaría solo en su cabeza, en sus pensamientos, que las cosas podrían haber sido completamente diferentes. Algo debía cambiar, incluso si fuera solo por su propia sensación de bienestar. Tenía que haber algún tipo de significado.

"Creo entonces, que necesito un nuevo nombre." Ella dijo con un extraño sentido de finalidad, "¿Puedes pensar en uno?"

Él sonrió, una verdadera pero dolorosa sonrisa, como sí entendiera cada pensamiento que acababa de verterse en su cabeza. Sacudió su cabeza ligeramente, pero de una manera amable, y dijo, "Siempre fui terrible nombrando niños, los nombré como humanos que amaba."

Ella amaba muy pocas cosas en su vida. A pesar de las bendiciones de la genética, ella no amaba a Dudley o a tía Petunia, y ellos a su vez no la amaban. Ella amaba la sensación de la luz del sol en su cabello, hierba bajo pies descalzos, y la acuarela en constante cambio que era el cielo. Ella no amaba a la gente. Cerró sus ojos e imaginó toda la gente que había conocido de pie en frente de ella, eran un número pequeño y solo algunos estaban adornado con nombres que recordaba. Al final había solo un nombre para considerar, escondido entre el suyo como un susurro medio recordado, el nombre de una mujer que nunca había conocido y que nunca conocería pero que siempre estaría con ella.

"Seré Lily entonces." Ella dijo, y así fue.

Después de dejar a Muerte en la estación de tren entre la vida y la muerte se encontró a si misma en la base de familiar árbol, tumbada en el suelo con un nudo en su cuello. Lily no estaba segura de sí alguna vez lo volvería a ver, él todavía estaba parado allí cuando ella se fue, mirándola irse con ojos distantes, insegura de si él seguiría o esperaría en purgatorio por la llegada de otro tren. Se fue con la sensación de que, por primera vez en su vida, había hecho un amigo y se encontró mirado hacia el árbol como sí él podría venir caminando a través. Él no lo hizo, pero ella miró de todos modos, una nueva y tierna esperanza se deslizó a través de ella.

"¿Ellie, estas allí afuera? Creí haber oído algo." La Sra. Figg llamó desde el porche de atrás luciendo ligeramente preocupada al ver a la niña pelirroja mirando al árbol con una expresión sombría.

Lily se alejó del árbol y camino hacia dentro, donde las galletas y el té la esperaban, con la sensación de que todo y nada habían cambiado sobre sus ejes ligeramente inclinados.

Nota de la autora: Supongo que si fuese a etiquetar este fic en algún tipo de género escogería absurdo, porque eso es lo que realmente pretendo que sea, aparte de eso, siento que no puedo explicar a donde voy con esto sin ir allí. Gracias por las lecturas, y comentarios serían maravillosos.

Nota de la autora (5/5/2012): Ha llegado a mi atención que tengo un pequeño caso de publicidad falsa con esta historia. O al menos, con mi ridículo resumen y luego mi elección de genero para esta historia viene como algo notorio. Esto no es un crack fic. Se presenta a sí mismo como un crack fic, la mayoría del tiempo, pero en su corazón no es uno. Como dije antes, si tuviera que etiquetarlo como cualquier género, escogería absurdo, tiene sus momentos divertidos, pero la diversión nunca ha sido el punto.

Lily, como la narradora, tiene un sesgo bastante impresionante hacia sus acciones. En verdad ella es una persona bastante terrible con acciones despreciables, su moral es muy escasa, pero no es inmediatamente evidente ya que no es una sádica y realmente no toma disfrute del dolor de los demás. Entonces, si estás entrando a esta historia buscando un desvalido, a quien puedes respaldar por completo y enraizar, entonces esta historia probablemente no es para ti.

Esto es también una larga historia y me gusta moverme en direcciones que la gente no necesariamente piensa. Entonces la historia que ves en los primeros diez capítulos, primeros veinte capítulos, podría no ser la historia con la que terminas. Lily en un personaje de desarrollo lento, pero eso no significa que ella nunca se desarrollará. Sí ella no pierde ahora, no significa que nunca perderá, sí ella falla en conectarse con sus compañeros y humanidad ahora no significa que nunca lo hará, etc. Entonces por favor, si lees, ten fe en que a pesar de todas las señales de lo contrario, tengo algún plan con un tema subyacente que llevar a cabo.

Descargo de responsabilidad: Yo no poseo Harry Potter.


Nota de la traductora: Van menos de dos días desde que The Carnivorous Muffin (el pastelillo carnívoro) me dio permiso para traducir esta increíble historia, y ya finalicé el primer capítulo. Moraleja, se pueden hacer maravillas cuando estas inspirada xd .