En el cual Lily desarrolla un nuevo y alarmante pasatiempo, intenta visitar a Muerte para Navidad, y conoce a un hombre muy peculiar que vive dentro de su cabeza.

Habían pasado dos meses cuando Lily comenzó a impacientarse. El tiempo era una cosa divertida, objetivamente ella sabía que dos meses eran apenas un abrir y cerrar de ojos, pero para una niña de cinco años, dos meses eran una eternidad y media. Guerras y batallas enteras entre ella y el hinchado némesis Dudders podían ser peleadas, ganadas, y perdidas dentro del curso de dos días, sin hablar de dos meses. Entonces, si bien sabía que para un adulto en otra dimensión dos meses eran nada, para ella parecía como si hubiera pasado una edad. Tampoco ayudaba que hubieran pasado exactamente como ella predijo, aburridamente.

Ella suponía que lo único realmente diferente era su gradual separación de la manada en la escuela. El problema era que ella y los otros niños eran un poquito diferentes. No había sido tan notable al principio, por supuesto Lily podía leer grandes libros con palabras, pero aparte de eso, había asumido que era como la mayoría de los otros estudiantes. Sin embargo, a medida que la escuela avanzaba, comenzó a notar algunas diferencias alarmantes que perdió su primera semana.

Los otros estudiantes tenían una extraña manera de hablar, lenta y tartamudeando y con palabras que no eran del todo correctas, pero eran comprensibles en una manera relativamente simple. En general ellos no podían leer, ni siquiera podían distinguir las letras en una página, Lily estaba muy sorprendida por esto, porque ella no podía recordar un momento en el que no pudiera distinguir las palabras. Lo que era realmente extraño era que ellos no parecían entender una palabra de lo que ella dijo. Ella lo intentó muchas veces, especialmente al principio, pero parecía haber una desconexión entre ellos. La mayoría de las veces la miraban fijamente y parpadeaban un poco, como en estado de shock, antes de alejarse o decir que era tonta. Fue bastante fácil para Dudley Dursley convencer a toda la clase de que ella era un fenómeno después de oírla hablar.

Todo era decepcionantemente normal, un forzado Dursley normal que Lily había conocido durante toda su existencia. Ella esperaba que este año probara ser diferente, pero hasta ahora no lo había hecho.

Era casi Navidad, las decoraciones estaban puestas, las galletas estaban hechas y enfriándose en la cocina y Lily estaba de rodillas en el jardín arrancando malezas. Ahora, por qué estaba arrancando malas hierbas cuando el informe del clima dijo que iba a nevar al día siguiente ella realmente no lo sabía. A los Dursleys les gustaba darle tareas domésticas, trabajos pesados, esto significaba pasar la aspiradora, limpiar las ventas, desmalezar, cualquier cosa de ese tipo. Al no tener nada realmente necesario que tuviese que ser hecho ese día, ellos volvieron a uno de los viejos confiables. Así que aquí estaba ella, en pleno invierno, desmalezando el jardín cuando iba a nevar.

Al otro lado de la calle, la Sra. Figg la observó junto con la manada de gatos que ocupaban su casa, así que era alrededor de una docena de pares de ojos siguiendo sus movimientos. Lily levantó una mano en un medio saludo causando que la avergonzada Sra. Figg mirase hacia otro lado y cerrara las cortinas. Desde que Lily conoció a la Muerte, la Sra. Figg se había vuelto un poco más loca de lo normal, o al menos miraba a Lily mucho más y parecía un poco más inquieta. También preguntaba mucho más sobre los Dursley cuando la cuidaba, y siempre con una mirada particularmente dura, como si intentase ver algo. Lily no tenía idea de que estaba buscando, pero parecía como si todavía no lo hubiese encontrado.

Gatos y vecina-loca fuera de la vista, Lily se quedó mirando una hilera de casas blancas idénticas, cada una ignorándola y abandonándola al sufrimiento de arrancar malas hierbas.

"Esto," Lily se dijo a si misma mientras arrancaba una de las infinitas malezas, "no es aceptable."

Ella no estaba segura de que era aceptable, pero parecía una cosa apropiada que decir. Ella había estado esperando que Sr. Muerte vendría por ella pero parecía que él estaba siendo difícil y ella tenía que regresar con él. Buena cosa que ella sabía el camino.

Levantándose con un aire de determinación, Lily caminó dentro del garaje donde buscó cualquier implemento peligroso que el Sr. Dursley mantuviera allí. Una de las cosas maravillosas, pensó Lily para sí misma, de tener un tío en el negocio de los taladros eran todas las cosas potencialmente letales que mantenía en el garaje.

Después de mucha búsqueda, descartando varios taladros, martillos, y otros desafilados objetos de metal, ella encontró bastante cuerda. Eso definitivamente lo haría. Sonriendo para sus adentros, regresó a la casa y pasó sigilosamente la sala de estar y subió las escaleras a donde el ático (y las vigas) esperaban pacientemente.

Después de colocar minuciosamente la cuerda (el techo estaba más alto de lo que ella pensaba, y era muy difícil pararse de puntillas y hacer nudos al mismo tiempo), se dispuso a escribir un breve obituario. No se había molestado la última vez, pero pensó que debería escribir algo solo en caso de que no pudiera volver después de todo.

"Lily Eleanor Lily Potter," Ella dijo mientras escribió las palabras con él crayón amarillo que había estado escondiendo en su bolsillo. Examinó el nombre Lily dos veces, bueno, eso era un poco redundante. Lo rayó y comenzó de nuevo, "Lily Eleanor Evan Potter,"

(A ella siempre le había gustado el apellido Evans, y ya que Evans realmente no quedaba como nombre imaginó que solo lo convertiría en Evan.)

"Hija de Lily y James Potter, fallecidos en un accidente automovilístico. Prima de Dudley Dursley, aprendiz en amplitud de Vernon Dursley. Sobrina de Vernon y Petunia Dursley, quienes siempre tuvieron la amabilidad de recordarle las deudas sustanciales que tenía con la familia. Amada por Muerte y tolerada por la loca Sra. Figg. Um… 1980-1985." Lily terminó en una floritura y dejó el papel debajo de la cuerda. Bueno, eso estaba hecho. Por alguna razón sintió que debería haber habido más gravedad con esta situación, pero realmente no la hubo.

Con ese pensamiento final escaló unas pocas cajas precariamente apiladas y pasó la cabeza por el nudo. Con un último suspiro, salió de la caja y unos pocos movimientos bruscos después ella estaba en una muy familiar estación de tren.

Y allí estaba él sentado solo en una banca, con los ojos observando la estación desocupada con una expresión que solo podía describirse como vacía, sus guantes quitados y colocados sobre la banca junto a él junto con un pañuelo oscuro. Él la vio y su expresión cambió a una de completa sorpresa, se puso de pie bastante rápidamente, con una gracia y velocidad que simplemente no parecía correctas, y comenzó a caminar hacia ella.

"¡Hola Sr. Muerte, soy yo, Lily!" Ella dijo mientras corría hacia él, "¡Nos conocimos hace un par de meses, me caí de un árbol y me rompí el cuello, y entonces hablamos sobre el espacio y esas cosas!"

Muerte la alcanzó, puso sus manos sobre sus hombros, y con una expresión preocupada comenzó a examinarla, finalmente dijo, "Lily, ¿Qué estás haciendo aquí?"

Lily se encogió de hombros, "Bueno, nunca viniste a visitar y casi es Navidad y de todas maneras yo iba a estar encerrada en el armario, así que decidí visitarte y ver como lo está haciendo el tren. ¿Ha venido alguien más por aquí?" Lily miró ansiosamente a su alrededor en busca de otras personas que de alguna manera hubieran encontrado el camino al purgatorio.

El abrió la boca levemente como si fuese a decir algo, una brillante chispa de pensamiento centelleó en sus ojos de cuervo, pero entonces su boca se cerró con un sentido de finalidad y la chispa desapareció como tierra debajo de su pie. Cuando habló fue en una voz plana que hablaba de los años oscuros entre mundos y estrellas que habían apagado mucho antes de que el universo perdiera su luz, "Lo siento, ¿pero decidiste visitar? ¿Cómo exactamente decidiste visitar, Lily?"

Lily lo miró por un momento he intentó recordar lo que le había dicho la última vez, decidió empezar por el principio, "Bueno, mis padres están muertos, claro, los conociste en el auto. De cualquier manera, después de que ellos murieron yo fui a vivir con mi tío, tía, y primo y creo que el auto debió haber sido de ellos o algo así porque tengo una ridícula cantidad de deudas que no soy capaz de pagar. De todas maneras, estaba pensando usar el árbol de nuevo pero imaginé que podría aterrizar en mis piernas o algo así y eso no funcionaría, y entonces recordé que tío Vernon trabaja para Grunnings (es una compañía de taladros) así que mantiene una ridícula cantidad de implementos en el garaje. Entonces fui a escarbar un poco y encontré una cuerda que estaba alrededor, la llevé al ático y me colgué.

En ese momento el lució como un ídolo trágico, estando parado en un pedestal que su gente había construido para él, mirando hacia las masas retorciéndose abajo y observándolas como realmente eran. Sus ojos se habían oscurecido, una antigua tristeza se arrastraba a través de ellos, y él se acercó lentamente y la atrapó en un abrazo. "Lo siento, Lily."

Ella no podía recordar una vez en la que hubiese sido tocada con afecto, sus memorias más tempranas eran borrosas y vagas pero no podía recordar un solo instante. Había calidez en el arcoíris oscurecido de su ropa, podía ver el rojo desteñido de su chaqueta presionada contra ella, y se preguntó por qué había permitido que se volviera tan negro. Se de desenredó del abrazo con cierta torpeza y miró alrededor por un lugar para sentarse, arrastró a Muerte a un café abandonado y se sentó con una sonrisa expectante. Él siguió el juego y se sentó también, sus largas piernas doblándose bastante dramáticamente, todo mientras la miraba con una expresión incomprensible.

"Entonces, realmente nunca me hablaste sobre el espacio." Lily comenzó sin transición, queriendo llegar a las partes importantes de la conversación.

"No, supongo que no lo hice." Muerte dijo tranquilamente, su pequeña, casi humana, sonrisa regresó y sus ojos recuperaron su luminosa y enjoyada chispa, "Fue interesante, a su manera." Él suspiró, "Lily, necesito que entiendas algo."

"¿Si?" Ella preguntó mirándolo expectante.

"Lo que hiciste hoy no era… No puedes colgarte, Lily."

"Bueno, de alguna manera lo hice." Lily dijo confundida, ella estaba aquí después de todo así que ella claramente tenía la habilidad de colgarse. Sus cejas se alzaron en juicio mientras se preguntaba si Muerte siempre había tenido este problema encontrando las palabras correctas.

"No, quiero decir," Muerte hizo una pausa antes de continuar. "No deberías suicidarte, Lily." Él suspiró topando sus dedos notablemente pálidos mientras buscaba más palabras, "Sé que es difícil, más de lo que posiblemente puedas imaginar, sé cómo puede ser la vida. Tienes que recordar que mejora, que hay… luz en el universo si sabes dónde mirar."

Lily realmente no estaba muy segura de adonde intentaba llegar con esto, así que decidió cortarlo. "Okey, eso es genial. Luz en el universo, asombroso. De hecho, hablando de vivir en el universo, ¿Qué me dices sobre el universo?; ¿Es tan asombroso y lleno de naves espaciales como creo que es?"

Él la miró aturdido por unos momentos, su propia rama de pensamientos interrumpida por sus declaraciones, antes de responder de una manera ligeramente aturdida, "Bueno, para responder a tu pregunta, sí, la colonización había estado sucediendo durante miles de años en el momento en que me fui, pero... Lily, ¿Era Little Whinging tan terrible?"

Lily parpadeó, "¿Terrible? No realmente, bastante aburrido a veces, pero está bien. Hicimos tarjetas de Navidad en clases el otro día, yo hice una para ti, pero la olvidé. La traeré la próxima vez." Lily dijo con un gesto de su mano.

"… ¡¿La próxima vez?!" Muerte balbuceó casi cayéndose de su asiento en estado de shock, "Lily, yo, ¿entiendes lo que hiciste?"

"Vine a visitar por las fiestas, eso es lo que la gente en la televisión hace de todas formas, y tía Marge. Pensé que como no parecía que fueras a venir a visitarme yo vendría y te visitaría. A no ser que estés viniendo a visitar, ¿tío Vernon va a tener un ataque al corazón? Los doctores están algo preocupados sobre su presión arterial."

"¡Que, yo, no, Lily!" Muerte dijo bastante incoherentemente antes de componerse y comenzar de nuevo en un tono ligeramente más agitado, "¡Lily, suicidarte es una cosa muy seria!, ¡La Muerte no debe ser tomada a la ligera!"

"Luces bastante pesado." Lily notó, no tío Vernon pesado o Dudley pesado, sino demasiado pesado como para lanzar o empujar.

"No, no muerte como yo, muerte como el asunto general." Muerte dijo con dramáticos gestos de sus manos, "¡El incluso considerar tomar tu vida no es un juego o un pasatiempo o un antojo, es una decisión irrevocable que no puede deshacerse!" Él la miró y aparentemente estaba decepcionado de su falta de comprensión porque añadió, "¡No nos suicidamos solo para visitar hombres extraños que conocimos en el purgatorio!"

Lily topó sus dedos juntos, pensando profundos pensamientos, antes de decir, "Realmente no eres un hombre extraño Sr. Muerte, te he visto dos veces después de todo. Además, incluso si yo estoy realmente como, muerta-muerta, creo que tú eres mucho más interesante que mis parientes actuales, de hecho… ¿Eres mi tío secreto?"

Parecía perdido, su rostro recuperaba la expresión que había estado usando justo antes de su llegada. Se levantó lentamente y se dirigió detrás del mostrador vacío, hurgando en algunos estantes eventualmente sacó dos tazas y dos bolsas de té. Lentamente comenzó el ritual calmante de preparar té en un completo y absoluto silencio, dejando a Lily mirándolo inexpresivamente mientras se sentaba a la mesa. Él regresó con el té en mano y se sentó de nuevo, colocando una taza frente a ella y dejando otra para si mismo.

"Lily," él dijo finalmente.

"¿Si?"

Él no dijo nada más, simplemente se sentó con una mano en la taza de té, esperando a que se oscureciera. Ella miró su mano y notó las palabras desvanecidas, "No debo decir mentiras" grabadas en áspera y dolorosa escritura de mano.

Finalmente habló sin ningún cambio de inflexión o expresión, "¿Querías oír sobre el espacio?"

Sin confiar en sí misma para hablar, asintió vigorosamente.

"No me gusta usar la palabra 'espacio' para describirlo. Los idiomas más nuevos tienen palabras mucho mejores. Espacio no captura la luz y tampoco captura el vacío, es ambos, los cielos e infiernos que imaginamos existían fuera de nuestro plano de existencia…"

Y así Muerte continuó detenidamente sobre la naturaleza de su realidad. En su dimensión, el viaje espacial había estado en marcha incluso cuando todavía tenía la impresión de que era humano, algo así como la de Lily, pero no en la medida der ser considerado una opción viable a largo plazo. No fue hasta que pasaron unos pocos siglos que la colonización comenzó a ser posible, y medio siglo después para que comenzara un programa de colonización. Al principio comenzó con el sistema solar de la Tierra, pero gradualmente a medida que pasaba el tiempo se extendieron para encontrar planetas más parecidos a la Tierra. Eventualmente llevó al punto en que Muerte pensó que ya ningún ser humano vivía en la Tierra y que ya nadie hablaba exactamente los mismos idiomas que se habían hablado allí. Era vago en varios de los detalles de los acontecimientos, y su propio rol en ellos, y dio realmente dio un esbozo bastante generalizado de la historia de su gente.

Él nunca dijo por qué se fue y de alguna manera, a pesar de todos sus fracasos sociales, Lily sabía que había algunas preguntas que no debían hacerse.

Él no mencionó su desaprobación de que ella volviera a visitar y parecía haber empujado el tema más allá de ellos, hacia el tren que todavía esperaba pacientemente por un conductor.

Eventualmente Lily pensó que era mejor que volviera con los Dursley, o mejor dicho, Muerte le recordó que los Dursley la estarían buscando. Al volver, se encontró tendida boca abajo sobre el suelo, con una nariz ensangrentada y una soga rota alrededor de su cuello.

Con su primera empresa considerada un éxito, Lily comenzó la cuestionable y algo peligrosa actividad de visitar a Muerte todos los domingos. Ella también planeaba visitarlo en Nochebuena, Navidad, y Año Nuevo, pero él no sabía eso todavía.

El sí Muerte aprobaba o no esta empresa era difícil de decir, cada vez que ella llegara él tendría esta extraña mirada en sus ojos, como si hubiera perdido y ganado todo de una vez, pero nunca volvió a intentar que ella no lo visitara. Sin embargo, estaba en sus ojos y en los gestos tenues de sus manos con cicatrices, la misma tristeza sombría que usaba cada vez que la veía venir, decepcionado y alegre, todo al mismo tiempo.

La cuerda funcionó bastante bien por un tiempo, pero después de unas pocas veces de volver todavía colgando y tratando desesperadamente de bajar, había decidido que tal vez sería mejor si encontraba algunas alternativas que no impliquen que muera accidentalmente dos veces. Parecía regenerarse cuando regresaba, (su cuello nunca estaba roto cuando volvía) pero no estaba segura de cuanto quería empujar su suerte. Además, martillarse o taladrarse hasta la muerte sonaba un poco desordenado y no creía que a las niñas de cinco años se les permitiera comprar armas de fuego.

Era su tercera visita oficial cuando Lily descubrió las píldoras para dormir de tía Petunia que bajo ninguna circunstancia debían mezclarse con la ginebra que estaba oculta en la parte superior del armario en la cocina, donde supuestamente Dudders ni el monstruo podían alcanzarla. Sin desorden, la regeneración se encargaría del veneno, y no sería doloroso. Parecía perfecto.

Con una floritura produjo un trozo de papel en blanco y rápidamente comenzó a escribir tanto su obituario como su elogio en ligeramente más visible crayón rojo. "Aquí yace Lily Eleanor Evan Potter, cinco años de edad. Realmente no hizo mucho con su vida, pero maldita sea que desmalezó bien ese jardín. 1980-1985."

Lo que nadie se había molestado en informar a Lily era que la muerte por píldoras para dormir era un asunto bastante dudoso. Ella había asumido que funcionaría de manera similar a romperse el cuello o asfixiarse, que terminaría bastante rápido y estaría de vuelta antes de que hubiera transcurrido un tiempo real. Ella no sabía que envenenarse era a menudo un proceso lento y podía tardar horas. Con eso en mente, no tuvo en cuenta que los Dursley podría requerir su presencia mientras estaba muerta en el armario.

Fue entonces, para gran horror de tía Petunia, que descubrió a su sobrina abusada de cinco años de edad con una botella de píldoras para dormir vacía y un vaso de ginebra, yaciendo inconsciente en el armario debajo de las escaleras con lo que parecía ser una nota de suicidio pasiva agresiva.

Lily no estaba al tanto de esto ya que estaba ocupada casi-muriendo pero no-bastante. Ella no se encontraba en la estación de tren como esperaba, sino en otro lugar completamente diferente. No estaba segura de que hacer con su entorno, lucía de alguna manera flexible, como si pudieran cambiar a su antojo. Por el momento parecía estar en alguna clase de biblioteca, con libros de cuero gruesos rodeándola por todos lados. El lugar tenía una atmosfera sombría, la iluminación oscura, la habitación pequeña, solo unas pocas brazas moribundas brillaban en la chimenea. En el centro de la habitación descansaban dos sillas de cuero, en una de ellas había un hombre joven.

Él lucía parecido a Muerte pero Lily podía decir con solo una mirada fugaz que no era él. Muerte era fluido, su expresión cambiaba de la de un humano a la de un cuervo en solo un instante; una simple palabra, una mirada, un pensamiento y su rostro cambiaría. Muerte tenía la costumbre de actuar humano, él a menudo se olvidaba de sí mismo y jugaba a ser humano y no serlo en el mismo momento. Este hombre era diferente. Este hombre tenía una tranquila intensidad sobre él, algo atraía la vista y exigía que la mantuvieras allí, era refinado y crudo en el mismo instante. Él holgazaneaba en la silla, piernas largas cruzadas ligeramente, barbilla descansando sobre dedos delgados, cabello oscuro rizándose lejos de su rostro, todo mientras la observaba silenciosamente con ojos azul pálido.

Vacilantemente ser acercó a la silla frente a él, notando como sus ojos seguían cada uno de sus movimientos, sin embargo su expresión no cambió, sino que se mantuvo impasible, casi vacía.

"Entonces… Tú no eres tío Muerte." Lily declaró después de sentarse en la gran silla.

Esto causó un parpadeo algo sorprendido, él se enderezó ligeramente, frunció el ceño y comenzó a obtener esa expresión que la mayoría de los adultos tenían en presencia de Lily. "No, no creo que lo sea. Aunque algunos dirían lo contrario, tú debes ser Eleanor Potter."

Lily lo miró sospechosamente, bueno, no era tan interesante. El conocía su antiguo nombre, sin que siquiera tuviera que presentarse, incluso Muerte había preguntado primero, aunque podría haberlo hecho solo para ser educado. "Es Lily, en realidad, pero supongo que algunos dirían lo contrario." Ella dijo repitiendo sus palabras con el mismo tono burlón que el villano siempre usaba en su monólogo, "¿Y tú eres?"

Él sonrió, lentamente, pero no era una sonrisa del todo. No había nada de felicidad en ella.

"No, puedo ver la cicatriz, después de todo recuerdo ponerla allí. Fue un buen intento, pero luces notablemente como tu madre, pequeña niña." Él dijo reclinándose en la silla como si volviera a estar en su elemento ahora que había encontrado su base.

Lily hizo un puchero, bueno al menos él estaba satisfecho, pero ella todavía no tenía idea de donde se encontraba y estaba llegando tarde a su encuentro con Muerte, "No Lily Potter née Evans, Lily Eleanor Evan Potter, ella está muerta. Choques de autos le hacen eso a la gente."

"¿Choques de autos?" Él preguntó abruptamente, la mirada de shock regresando y sacándolo fuera de balance.

"¿No lo sabías?" Lily preguntó confundida, "Quiero decir, yo asumí desde que comenzaste con toda la 'debes ser Ellie' cosa y el 'algunas personas dicen que soy la muerte' que sabias que mis padres están muertos. Por cierto, ¿eres realmente la Muerte? Porque no te pareces en nada a tío Muerte quien se supone yo este visitando justo ahora. ¿Te aburriste de la estación de tren?"

"Por supuesto que sé que tus padres están muertos, ¿Quién crees que los mató, pequeña niña?" Preguntó con una voz elevada, de alguna manera haciendo que no sonara como una pregunta.

"Otro vehículo en una intersección." Lily dijo con confianza, "Aunque esto es viejo, Sr. Pseudo Muerte, ya hemos pasado por todo esto antes."

Finalmente, después de un buen momento de contemplación y prolongado silencio, el hombre dijo, "Creo, Señorita Potter, que una reintroducción está en orden. Nunca hemos hablado antes, supongo que dadas las circunstancias puedes referirte a mí como Lord Voldemort." Sus labios repentinamente se dibujaron en una sonrisa encantadora y extendió una mano en saludo hacia ella, "¿Y tú eres?"

"Oh bueno, ¿por qué solo no dijiste eso, Lord Voldemort? Ya ves, actualmente estoy buscando a mi tío Muerte, se suponía que nos viéramos hoy pero parece que de alguna manera me perdí… ¿Alguna idea de donde estoy?"

"… ¿Quieres decir que no lo sabes?" Él preguntó algo secamente.

"¿Una biblioteca?, ¿Una realmente oscura y aterradora biblioteca?" Ella preguntó.

Hubo otro momento de silencio donde Lord (ese debía ser su primer nombre) pareció completamente atónito, finalmente preguntó con voz casi vacilante, "¿Cuántos años tienes… Lily?"

"Cinco, sabes es gracioso, Muerte me hizo exactamente la misma pregunta cuando lo conocí." Lily observó, qué tal esas coincidencias, quizás él realmente era Pseudo Muerte después de todo.

"… Si, y este asunto de tú reuniéndote con la Muerte…" Él dijo antes de detenerse pareciendo optar por no terminar esa frase y volvió para responder su pregunta previa, "Estamos dentro de tu mente."

"¿Dentro de mi mente?"

"Si," Dijo asintiendo con la cabeza ausentemente mientras procesaba la información que ella le había arrojado, "Bastante profundo, casi en el fondo. Uno se pregunta cómo te las arreglaste para recorrer todo el camino hasta aquí." Él la miró expectante, como si estuviera esperando que ella iluminara su propia situación.

"… ¿Me perdí?" Lily adivinó, realmente no tenía ni idea porque no estaba en el armario pero no estaba en la estación de tren tampoco. Hablando de ello, ella realmente no esperaba que su cerebro fuera tan sombrío, o que tuviera a un hombre holgazaneando en él, aparentemente extrañas cosas ocurrían en su cabeza cuando ella no estaba mirando.

"… No, eso no lo cubre por completo. Dime Lily, ¿estas enferma?" El hombre le pidió a sus ojos que se afilaran, se inclinó hacia ella como para examinarla más cuidadosamente.

"No que yo sepa." Lily realmente nunca había estado enferma, tan lejos como podía recordar, al menos, parecía que la enfermedad la evitaba tan firmemente como los niños en un patio de recreo. Bacterias y humanos, parecía que compartían los mismos criterios sociales inefables.

Él continuó sin importar, "¿Qué estabas haciendo antes de llegar aquí?"

Lily frunció el ceño mientras recordaba los eventos del día, preguntándose que salió mal, "Bueno, parecía bastante normal. Fui despertada por tía Petunia, preparé el desayuno para todos…"

Aquí el hombre la interrumpió, "… ¿Hiciste el desayuno?"

Lily parpadeó confundida mientras trataba de captar sus pensamientos, "Bueno, sí, quiero decir, alguien tiene que hacerlo, y es para lo que me pagan, ¿no? No puedes esperar que Dudders se acerque a una estufa; él quemaría la casa."

Él no dijo nada por un momento, pareciendo perplejo, lo que pareció ser un incómodo estado de las cosas para él, antes de levantar su mano, "No importa, continua."

"Correcto, bueno entonces es domingo, solíamos ir a la iglesia los domingos, por un tiempo al menos. Para la gran farsa, ya sabes, pero los Dursleys han crecido y ya no lo hacemos. No a menos que sea Navidad, o Pascua. Ahora Dudley solo mira la televisión en la sala de estar, así que pensé que tenía tiempo para colarme en el baño de tía Petunia y tío Vernon sin que me atraparan. Lo hice, así que tomé la medicación para dormir y también tomé algo de alcohol de la cocina solo para acelerar las cosas. Luego volví al armario, comí todas las píldoras, bebí un montón de ginebra, y aquí estoy."

Él pareció sin palabras. Finalmente dijo, "Te das cuenta de que eso debería haberte matado."

"Lo sé, es por eso que estoy tan confundida." Lily suspiró, "Eso reamente debería haber funcionado, así que no sé cómo terminé en mi cerebro de todos los lugares."

"Tú, , estabas intentando suicidarte." Él parecía algo ofendido por esto, como si fuese una afrenta personal a él, el que ella, de todas las personas, siguiera ese curso de acción. Luego, como una ocurrencia tardía, añadió en un tono posiblemente más ofendido, "¿Y te dejaron con muggles?"

"Supongo, si quieres ser franco al respecto." Lily dijo con un encogimiento de hombros, "Yo lo pienso como visitar al tío Muerte para Navidad." Ella ni siquiera iba a responder a la segunda parte ya que no tenía idea de que era un muggle, sonaba como un juguete que Dudley podría recibir más tarde en Navidad, y que, por lo tanto, sería empujado en la cara de ella por los derechos de fanfarronear.

El hombre se inclinó en su silla como si estuviese sumido en sus pensamientos, su cara estaba cerrada para ella, los pensamientos acechando tras ese rostro pálido. Finalmente sus palabras se sintieron cayeron como piedras en el silencio entre ellos, "Ya veo, eso es, debo confesar que es una historia más interesante de lo que esperaba."

Sus ojos se encontraron con los suyos por un momento después de que él terminó, los atrapó allí y exigió su atención, "Nos hemos conocido antes, Lily. ¿Recuerdas?"

Lily lo miró de nuevo, reevaluando su estatus como un extraño. Ella nunca lo había visto antes en la casa de su tío. Él no parecía del tipo de visitar, no, él no parecía del tipo de existir en Little Whinging. Ella no podía imaginarlo allí, en esa cocina, escuchando las gloriosas historias de taladros y Grunnings. Sacudió la cabeza ligeramente con una pequeña mueca, usualmente ella era bastante buena recordando cosas (especialmente cosas importantes) y le molestaba que este hombre se hubiera deslizado a través de las grietas de su memoria hasta el fondo de su mente.

"Ah, bueno, eras muy joven en ese entonces." Él dijo, una sonrisa como dagas en sus labios, "Aun así, esos son pequeños detalles. Háblame un poco sobre ti, Lily, ¿por qué sentiste la necesidad de visitar al tío Muerte?"

"Bueno, es domingo, visito al tío Muerte todos los domingos."

Esto lo detuvo, "Lo siento, pero tu… ¿intentas suicidarte todos los domingos?"

"Oh no, no intento, la mayoría de las veces funciona. Supongo que dirías que la mayoría de las veces yo cometo suicidio todos los domingos." Ella le sonrió encantadoramente, él parecía un poco desconcertado por esta información. "Ya ves, es casi Navidad y él es lo más cercano que tengo a un pariente que no es un Dursley y bueno, a decir verdad, creo que él está solo también. Sin embargo, mi vida es aburrida, ¿Qué hay de ti?, ¿Es el fondo de mi cerebro interesante, Sr. Voldemort?"

Él no dijo nada, prefiriendo centrarse en los ojos de ella, las murallas alrededor de ellos se volvieron transparentes, a través de ellas Lily podía ver el leve parpadeo de sus propios pensamientos. Finalmente él dijo en una voz baja casi asombrada, "No estas mintiendo, realmente crees lo que dices."

"No lo hago, generalmente. Es de mal gusto." Los Dursley no toleraban las mentiras más de lo que toleraban la anormalidad, e incluso el propio Muerte tenía un recordatorio permanente grabado en su piel.

"¿Cuántas veces has visitado a Muerte, Lily?"

Lily topó sus dedos en pensamiento mientras recordaba, "Bueno, supongo que cuatro veces que yo recuerde actualmente… no hablamos mucho sobre el accidente de autos pero supongo que él podría haberme conocido allí también, no recuerdo mucho el accidente." Lily descartó las palabras con un gesto de su mano, "Creo que no es realmente importante. Mi vida es… aburrida."

Por un segundo el lucía como si fuese a responder, cuando abruptamente levantó la vista, "Creo, señorita Potter, que estas siendo convocada."

Él tenía razón, la habitación se estaba volviendo menos sustancial, más difícil de enfocar. Ella alzó las cejas, preguntándose quien se molestaría. "Huh, supongo que tienes razón."

"Hablaremos después, esta noche, cuando estés durmiendo." Él dijo levantándose de la silla y alejándose de ella, siguiendo el camino de la habitación tambaleante mientras ella se encontró a si misma catapultada a la conciencia.

"¡Hey, espera!"

Pero él no lo hizo, y pronto ella se encontró abriendo sus ojos llorosos a la vista de blanco, una vía intravenosa en su brazo, y el constante ritmo de un monitor cardiaco. Realmente solo había una cosa que decir para resumir la situación.

"Oh, mierda."

Nota de la autora: Porque esta historia necesitaba aún más ridiculez en la forma de horrocruxes, larga vida a lo absurdo. Supongo que esto puede ser llamado el episodio de Navidad si el siguiente capítulo no está alrededor de las vacaciones, ¿disfruta? De cualquier manera gracias a todos por leer y comentar y no dejar esta historia porque actualmente involucra a una niña de 5 años muy precoz. Los comentarios son apreciados si estás dispuesto a dejar alguno.

Descargo de responsabilidad: Yo no poseo Harry Potter.


Nota de la traductora: ¿Adivinen quien está inspirada? Esperemos que pueda mantener este ritmo constante. Pásense por el tumblr de la autora original para ver un montón de ilustraciones del fic, pero cuidado con los spoilers!, búsquenla como theoriginalcarnivorousmuffin. También pásense por el mío, thefortuneoffindme, no hace daño ;) Y sí, el titulo del capítulo no alcanzaba asi que tuve que juntar las últimas dos palabras :,v