Este es un Fanfiction hecho con los personajes de la serie Happy Tree Friends, aunque en un universo alterno en donde son humanos y hablan español… Bueno, aparte cambio un poco las relaciones que tienen.

Recordemos: La serie es producida por Mondo Media Minishows y el creador principal es Kenn Navarro.

Nota 1: Querida lectora… No, mejor… ¡Samy! Especialmente a tu pedido, espero de verdad que te guste mucho porque si no es así fallé a mi propuesta.

Nota 2: Mi primera vez haciendo algo con suspenso, y tengo que meterle romance, y yo misma me metí en el problema de manejar a diez personajes ¿Qué tan mal puede salir?


Lunes.

—Lumpy, recuerda que tienes que hacerle una cirugía de rodilla a Mole en veinte minutos— Le recordó Giggles a través del celular en lo que él hacía su labor de jardinero.

— ¡Cierto! Ya voy para allá— Tuvo que dejar a medias el césped de Pop para subirse a su podadora y conducir en ella hasta el hospital.

Martes.

—Hola Lumpy, me acabo de acordar que tú me recordaste ayer que te acordara hoy sobre que tenías que ir a instalarle el wifi a Disco— Cuddles le recordó amablemente

— ¡Gracias Cuddles! Se me había olvidado pero ahora voy para allá— Colgó y se retiró antes de su trabajo de policía.

Miércoles.

—Te llamo ahora solo para recordarte que hoy tienes que pagarle a todos los trabajadores— Toothy le avisó de aquello antes de que fuera muy tarde.

—Gracias Toothy, ahora mismo abro el banco— Se quitó su sombrero de Chef y salió del restaurante dejando a Flippy solo en la cocina llena de muchos objetos corto punzantes.

Jueves.

—Hola Lumpy, escucha, solo te quería recordar que debes tomar tus pastillas para la memoria, están en el cajón de tus camisas— Dijo Petunia amablemente estando en el transporte público.

— ¿En serio? Gracias, sentía que me olvidaba de algo— Se estiró y salió de la cama para buscar esas pastillas.

Y finalmente llegó el viernes.

Y Lumpy sentía que se olvidaba de algo, tenía que recordar algo y era importante, importante porque lo tenía marcado en el calendario como día especial, su celular tenía una alarma con el nombre "salida" pero eso no le ayudaba mucho, no lograba recordar dónde era la salida ni con quién. Creyendo que en el pasado fue más inteligente se pudo a buscar por todo su hogar algún papelito que le recordara qué tenía que hacer para ese día.

Fue cuando su celular sonó y agradeció al aire, seguramente era alguno de sus amigos que le llamaba para recordarle lo que sea que tenía que recordar.

— ¡Hola! — Contestó sin más, sin ver siquiera el contacto que lo llamaba.

Un alegre "¡Yar!" fue la respuesta.

Era Russell, Lumpy se puso algo nervioso, esperaba que la salida no fuera con él porque si era así se molestaría mucho por el hecho de haberlo olvidado.

— ¡Lumpy! ¿Dónde estás? Te estamos esperando, eres el único que falta amigo mío— El temor del hombre se hizo realidad, la salida -que aún no sabía en dónde era- era con él y al parecer con otros más y eso solo lo hacía sentir peor.

—Pues, estoy en mi casa buscando la dirección del lugar, perdí el papel donde la anoté— Mintió en parte, esperaba que su amigo se apiadara de él y le dijera la dirección.

Primero hubo unos cuatro segundos de silencio antes de que el autoproclamado pirata hablara.

—Más rápido cae un mentiroso que un cojo y lo compruebo porque me faltan las dos piernas. Lumpy, es en el muelle que está prácticamente al lado de mi casa, tú lo conoces a la perfección y sabes cómo llegar, vamos a zarpar en el nuevo barco que me construí junto con Sniffles para probarlo ¿Recuerdas o no? ¡Cerebro de pez! ¡Mejor apresúrate para ver si no me entran las ganas de amarrarte al ancla! — Y colgó.

— ¿Se le olvidó? — Preguntó Sniffles que estaba a su lado.

—Sí— Luego se volteó para ver a los otros siete acompañantes que tendrían en su pequeño viaje —Parece que ninguno le recordó lo de hoy día— Habló fuertemente para que lo escucharan por sobre las voces de ellos que charlaban entre sí.

—Pues yo tenía que recordarle de una cirugía el lunes— Se defendió Giggles.

—Yo tuve que recordarle algo el martes— Levantó la mano Cuddles no queriendo cargar la culpa.

— ¡Yo el miércoles! — Le siguió Toothy.

— ¡Ayer! — Dijo Petunia.

—Bien ¿Entonces a quién le tocaba recordarle la salida hoy? — Preguntó el pirata cruzado de brazos.

Entonces Mime levantó la mano.

—Con razón— Susurró Russell —Bueno, ya no importa, ya viene para acá—

Eran en total diez los que abordarían el pequeño barco en un viaje de diez días, Russell y Sniffles se habían puesto de acuerdo para comprar lo necesario para armar un barco, el primero porque quería navegar cuando quisiera para ir en busca de diversión, el segundo lo necesitaría para alejarse de sus problemas de vez en cuando y para estudiar el profundo océano, cuando coincidieron y charlaron de asunto se pusieron de acuerdo con la meta. Tres años y estaba listo, hecho casi en su totalidad de madera que sacaron de uno de los robles más viejos de los alrededores, se esforzaron para que por fuera se viera completamente de madera, mientras que por dentro la cocina, el baño, la lavandería -Sí, le pusieron lavandería- eran de metales livianos y mármol, aparte Sniffles lo equipó con un motor interno y un filtro de agua, ambos creados por él y quería probarlos lo antes posible.

Tenían planeado ese viaje desde principio de mes, primero solo serían ellos dos, hasta que los otros deberes del genio aparecieron en su casa. Las tres chicas a las que estaba tratando con sus problemas llegaron para organizarse entre los cuatro con las actividades de las terapias, fueron más que todo porque sintieron que estaban siendo abandonadas porque ya nos las soportaba. Sniffles entonces pensó en llevar a las tres al viaje que sería terapéutico, Flaky se encontraría en el mar; algo que la aterraba pero que si lograba pasarlo bien lo vería con otros ojos, Lammy estaría lejos de cualquier pepino; lejos de personas que le tenían miedo, lejos de Pickels y se podría relajar con el suave balanceo de las olas, Petunia saldría de su casa; No tendría que pasársela limpiando porque el resto lo haría y le enseñarían que algo de suciedad no hace daño, aparte, podría apreciar mejor el mar y dejar de pensar que es uno de los contenedores de microbios más grande en el planeta. Antes de poder decirle a Russell sobre las nuevas invitadas él ya tenía más tripulantes, resultó que estando en su restaurante de comidas marinas escuchó a Giggles y Cuddles discutir sobre qué hacer por su primer aniversario de noviazgo, querían algo como un pequeño viaje pero que no fuera muy costoso, Russell no lo pudo evitar y alegre los invitó al viaje queriendo que vieran su nuevo barco, ellos aceptaron. Luego los dos dueños del barco estaban planeando cosas que todos pudieran hacer para entretenerse, fue cuando llegaron a la conclusión de que no eran precisamente divertidos ni sabían organizar actividades, por lo que recurrieron a un experto: Mime, con solo decirle que tendría una pequeña paga él aceptó gustoso llevar todo lo posible de su arsenal de trucos.

Pero no terminó ahí, los últimos dos entraron en los planes casi al final, cuando de repente Cuddles llamó diciendo que quería invitar a su amigo de toda la vida, aceptaron por… porque ni lo pensaron, a veces se preguntaban la razón de por qué tenían esos ataques de amabilidad, por último entró Lumpy, porque Flaky tenía miedo de viajar y que la dejaran sola, porque Russell se aburriría si no tenía con quien hablar, porque Mime necesitaría ayuda con algunas cosas, porque Cuddles era alguien que frecuentaba meterse en cosas peligrosas y habría que vigilarlo, porque Petunia y Giggles hablaron de que debía haber otro adulto confiable en el barco. Sí, Russell tuvo que invitar a Lumpy a una semana del viaje y por suerte aceptó, aunque siempre aceptaba todo lo que le propusieran, por algo tenía tantos trabajos.

Finalmente apareció Lumpy en su auto y bajó con una maleta.

—Perdón por la demora, estaba empacando mi maleta y no encontré ciertas cosas— Se excusó con Russell y Sniffles.

— ¿Será porque le dejaste a Russell tu maleta ya lista para que no se te quedara en la casa? — El chico con lentes señaló la maleta que estaba al lado del adulto con parche.

—Ah, eso lo explica—

—Bueno, solo subamos las cosas, ayuda a los que puedas— Dijo Russell quien tomó las dos maletas del recién llegado, la propia y la de Sniffles para ir subiendo las cosas.

Lumpy se acercó al muelle y vio el barco: Tres grandes troncos que iban en fila desde la parte de atrás a la del frente, las velas recogidas que lo confundieron; tenía entendido que el barco tenía un motor, todo el resto que igualmente era de madera hasta donde podía ver, cuando se acercó vio ventanas que daban a cuartos de madera pero con unos buenos televisores; lo que era raro, subió un momento solo para ver el resto y notó que en donde estaría el timón de un barco pirata había una gran estructura de tres niveles, el primero debería dar a los cuartos, el segundo tenía una puerta con el letrero de "Cocina y comedor", el último era una cabina que se veía muy moderna.

¿Qué clase de barco era ese? ¿Pirata? ¿Mercantil? ¿Un yate? Todo era una mezcla rara.

Escuchó a Giggles y Toothy hablar igualmente de lo extraño del barco mientras que Cuddles no hacía más que alabarlo, sabiendo que no era el único que lo veía un poco raro bajó por esas escaleras que parecían ser de madera pero en forma de eléctricas, iría a ayudar a subir las cosas.

—Yo te ayudo Flaky— Dijo Sniffles viendo como la pelirroja pasaba trabajo moviendo una caja de cartón.

—Gracias— Solo bastó que el chico la intentara levantar muy rápido para que se cayera y todo el contenido se dispersara en los tablones y unos pocos cayeran al agua.

— ¿Pastillas? — Vio muchos frascos de pastillas de muchos colores, algunas no estaban en frascos sino en cajas pero ese no era el asunto —Flaky ¿Qué son estas pastillas? — Le preguntó algo preocupado por su salud.

—Son para evitar el mareo— Ella comenzó a recoger sus frascos y cajas para devolverlas a la caja de cartón grande.

— ¿Sabes que solo estaremos diez días en el mar? Aquí hay pastillas como para un mes y eso si es que todos las tomamos— Explicaba imitando a la chica.

—Es mejor que sobre a que falte, además, me mareo muy fácil por lo que las tomaré más seguido—

—Te puedes intoxicar— Le avisó no queriendo que le ocurriese algo malo.

—Estaré bien— Aseguró y sujetó la caja indicándole a su amigo que debía ayudarla del otro lado, así levantándola al mismo tiempo evitaron un desastre.

— ¡Ey! ¡Lumpy! ¡Mime! ¡No es hora de jugar! — Estando arriba el genio les reclamó al par de hombres.

— ¿De qué hablas? Estamos subiendo las cosas— Contestó Lumpy ayudando al mimo con su equipaje.

— ¡No están subiendo nada! — Volvió a gritar, el resto los miró y es que en medio de ellos dos no se veía nada, pero se veían como si estuvieran haciendo mucho esfuerzo para levantar algo y mantener el equilibrio.

—Déjalos Sniffles, están subiendo las cosas de Mime— Los defendió Giggles quien estaba detrás de los dos subiendo por las escaleras junto a su maleta.

El chico de lentes solo suspiró, no iba a comenzar con peleas por lo que esperó a que terminaran de subir para bajar a por su demás equipaje.

Finalmente todos estaban arriba del barco y los dueños del mismo eran los más emocionados, subieron juntos a la cabina bajo la mirada del resto que se preguntaba cómo avanzaría el barco puesto que era una mezcla extraña entre lo tradicional y lo moderno. Entonces escucharon un fuerte ruido y vieron como las escaleras que se suponían eran de madera se estiraban volviéndose una rampa y luego entraba al interior del barco, después de eso pudieron ver como el ancla del barco subía lentamente, algunos -como Cuddles- se asomaron más casi estando a punto de caer, mientras otros -Como Flaky- solo se inclinaron un poco por curiosidad. Luego de que el ancla estuviera en su lugar pudieron sentir un leve temblor bajo sus pies lo que asustó mucho a la pelirroja quien tomó precaución y se acercó a uno de los botes salvavidas que colgaban de la parte exterior.

Finalmente se empezaron a adentrar al mar.

Y Russell junto con Sniffles comenzaron a festejar incluso fuera de la cabina.

— ¡No explotó! Salió perfecto— Celebraba el de lentes.

— ¡¿Explotar?! — Flaky se alarmó y se preguntaba si sobreviviría todo el viaje, de cierta forma ya tenía puesto un pie en el bote salvavidas.

— ¿Pudimos haber muerto apenas partiendo? — Preguntó Petunia al par de hombres de forma acusadora.

—Algo así— Respondió Russell.

—Pero ya no se preocupen, todo está bien ahora y seguramente el resto del viaje será tranquilo, relájense y disfruten— Habló Sniffles caminando a las habitaciones.

—Bien ¿Quieren jugar serpientes y escaleras un rato? — Dio la idea Toothy queriendo que el resto se distrajera y no pensaran en aquello.

—Sí— Respondieron casi todos.

— ¿Y Flaky? — Lammy la buscaba con la mirada.

—Estaba por allá— Señaló el rubio notando que la chica ya no estaba.

De igual forma Lammy se acercó al lugar y se asomó por el borde viendo a la pelirroja en el bote salvavidas.

— ¿Qué haces? —

—Aumento mis posibilidades de supervivencia—

—Vamos a jugar un juego de mesa—

—Que bien—

—Ven a jugar— Pidió dulcemente.

—Quizás más tarde—

—No, ahora— Y con algo de esfuerzo trató de meter a la otra de nuevo al barco.

— ¡No! ¡No! ¡Estoy bien aquí! — Flaky no era precisamente fuerte, pero sabía liberarse del agarre de la otra quien no podía sacarla.

—Yo ayudo— Cuddles se había acercado.

—Gracias—

— ¡No! — Y entre los dos lo lograron, no ilesos porque los tres se llevaron unos buenos golpes accidentales pero Flaky ya estaba en cubierta.

Tuvieron que arrastrarla entre los dos de los brazos para llevarla con el resto que en el suelo preparaban las cosas para el juego. Claro que Petunia primero puso entre ella y el suelo una de sus cobijas que había empacado, no estaba segura de si el barco había sido limpiado como se debía.

Russell feliz de estar en el mar caminó a proa para ver el agua salada chocar contra el frente, poco después a su lado apareció Lumpy a darle charla, algo que agradeció en ese momento ya que la compañía del otro siempre era bienvenida, en su conversación metían posibles sucesos que les podrían ocurrir aunque muchos eran algo fantasiosos pero no importaba, se entendían y les gustaba soñar con sirenas, tiburones de cincuenta metros, olas de mar gigantes, islas perdidas, tesoros y demás cosas, aunque no les fuera a pasar nada así podían entre los dos imaginar muchas aventuras.

Sniffles salió de entre la puerta que daba a las habitaciones con un gran aparato, consistía principalmente en un gran contenedor que tenía un cable y este terminaba en un contenedor más pequeño, se acercó al borde del barco y dejó caer el contenedor más pequeño al mar. Pues la razón principal por la que quería ir al mar en un principio era para estudiarlo, más tarde podría ponerle a ese barco un lugar en dónde tener un submarino pequeño que le ayudaría en su misión de estudiar mejor esos kilómetros y kilómetros de aguas profundas y llenas de misterio.

Se escuchaban las voces de los otros de fondo, casi todos molestaban mucho a Giggles y Cuddles por ser novios, bromeando con su relación y viéndolos divertidos mientras ellos estaban tomados de las manos a la par que jugaban.

Lammy trataba de concentrarse en jugar y divertirse, aunque se le veía algo de tristeza, porque a pesar de todo sentía que algo le faltaba pero trataba de no pensar en eso. Flaky ya se estaba relajando, olvidaba por esos momentos todas las posibles muertes que se le habían ocurrido en un principio. Petunia trabajaba en lo suyo, algo dubitativa cada vez que tenía que tomar los dados que pasaron por las manos de todos y tocaron el suelo en un par de ocasiones, pero seguía con el juego, trataba de no pensar en que los dados estaban llenos de bacterias. Toothy y Mime eran los que más se divertían en ese momento, porque no estaban pensando en nada más, solo estaban jugando antes de que llegara la hora del almuerzo.

Ese viaje en barco era algo simbólico para cada tripulante. Russell y Lumpy lo pensaban como una aventura, Cuddles y Giggles lo tomaban como un crucero romántico, Sniffles como una oportunidad de estudio y de superación para Flaky, Lammy y Petunia, por último Mime y Toothy lo veían como vacaciones muy divertidas que recordarían, se venían días para pasarlo entre amigos.

Y el motor del barco se detuvo a las dos horas de estar navegando.