¡Buenas a todos! Si, sé que no he terminado la anterior, lo sé, pero tuve ciertos problemas con es y pues…

Esta es un nueva y puede que les resulte más interesante, ustedes me dicen.

Capítulo 1

Definitivamente hoy no fue mi día. Si, así es, hoy no fue mi día para nada.

Mi nombre es Fate Testarossa, tengo 21 años y me encuentro a mitad de mi primer año en la licenciatura de Relaciones Internacionales (me atrasé por ciertas cosas pero luego habrá tiempo para eso). Estudio Relaciones Internacionales porque me encanta la historia, la cultura, el saber qué puedo hacer un cambio en muchas formas y lo más importante: es mi mejor oportunidad para salir del país sin morirme de hambre y haciendo lo que amo.

Siempre tengo días decentes, con una rutina lo bastante cómoda y que me hace feliz pues está organizada de tal forma que no me genere ningún conflicto, además de que evito el que se me olviden las cosas por algún inconveniente; a pesar de eso, siempre tengo algún plan B por si llega a suceder alguno.

Pero hoy no funcionaron bien las cosas.

No tenía ninguna clase más que inglés, solo esa, creí que podría estar en mi casa descansando pero mi hermana (sí, tengo una) se le ocurrió que era un buen día para joderme de la mejor forma posible. Una de las llantas de mi coche estalló y la tuve que cambiar, también ir a buscar dinero porque no tenía gasolina el coche. Se me estaba haciendo súper tarde para ir a inglés y no podía tener otra falta.

No quería ir a inglés, en verdad que no quería, pero el maestro fue muy claro conmigo cuando me dijo el número total de mis faltas y que con una más, no tendría derecho a presentar.

Así que aquí estaba, con una cara de pocos amigos, deseando estar en otro lado menos aquí, mirando con dagas al maestro y diciéndole con la mirada que se apurara con su clase porque además, me estaba durmiendo.

El maestro dio el aviso de "clase terminada", ni siquiera saqué mis cosas por lo que solo agarré mi mochila y me fui rápido. Flash hubiera sentido envidia de mi rapidez en ese momento ¿Puede ser que el tener puesta su camisa haya ayudado con eso? Mejor dejo de pensar en cosas sin sentido y continúo mi camino.

Busqué mis lentes de sol en mi mochila y deje los de aumento mientras bajaba las escaleras del edificio en donde se encontraba mi clase.

Nunca espere que en este día tan jodido me hubiese encontrado algo tan hermoso.

Rumbo al estacionamiento de la universidad, en el jardín que divide la cafetería con los edificios, ahí me encontré a la mujer más hermosa que jamás había visto.

Podía apreciar que era algo baja, pero con una actitud que demostraba seguridad, vestía una bata blanca que indicaba que era de ciencias de la salud (mi campus incluye diferentes licenciaturas) pero sus mangas estaban arremangadas, no tenía mucho maquillaje, apenas algo en sus ojos…pero, puedo jurar que la mujer parecía un ángel bajado del cielo.

Nuestras miradas se cruzaron por un momento y pude jurar que alcancé a apreciar una sonrisa de su parte, de esas sonrisas que te dicen que saben lo que estás pensando.

Las dos seguimos nuestro camino, pero yo no podía dejar de pensar en esa mujer que acababa de ver por lo que no escuché que me llamaban hasta que las personas estaban atrás de mí y golpeándome el hombro con mi dedo para llamar mi atención.

-Fate, llevamos un largo rato gritando tu nombre y tu estas en la luna, ¿te encuentras bien?- Preguntó Shari, con Verossa detrás de ella. Amigos y compañeros de clases ya que estudia derecho y compartimos algunas.

-Perdón Shari, es que acabo de ver a una chica preciosa, jamás me había pasado eso de quedarme shockeada por una chica- Le contesté aún con la mirada algo pérdida y sin poder creerme lo que acababa de ver.

-Guau, Guau, espera un momento, ¿Tú?, ¿Pérdida por una chica?, eso es muy raro, ¿Estas segura que no es otra cosa? Deberías ir a revisarte- Shari se acercó para tocar mi frente mientras Verossa se reía de su acción.

-Te juro que estoy bien, sé que es muy raro, sobre todo viniendo de mí, pero es que…te juro que estaba guapísima – refuté arreglándome el fleco que revolvió al tocar mi frente- ¿Sabes qué? Vamos por un cigarro, necesito uno. Solo acompáñame a mi coche antes que los deje ahí.

- Chicas, adelántense, tengo que ver unas cosas en administración- Comentó Verossa, por lo que nos despedimos de él y continuamos nuestro camino.

- A ver, descríbeme a esa chica, tal vez la conozca y te pueda ayudar ya que esto es un caso muy raro.

Le describí a la chica y cuando terminé, Shari me acercó el celular a la cara.

-¿Es ella?- Era un perfil de Instagram con muchas fotos y enseguida vi que si era ella, sin duda alguna.

-Sí, sí es, ¿La conoces?- pregunté sorprendida y esperanzada de que me la pueda presentar.

-Yo no, pero mi hermana sí. Fate, la tienes muy difícil con ella. Esa chica es el crush de más de la mitad de la escuela…

Llegamos al "área de fumadores" de la escuela (se encuentra afuera, a un lado de la caseta de seguridad para entrar al estacionamiento) y me senté en la escarpa, ella se sentó a mi lado. Saqué dos cigarros de mi cajetilla, dándole uno a ella y el otro metiéndolo a mi boca para después prenderlo. Le di una calada y pregunté:

-¿Cuál es su nombre?

-Nanoha Takamachi.

Y después de eso me decidí a hacer mía a esa mujer cueste, lo que me cueste.