Y yo prometí no abandonar esto, ¿No es así? Mejor tarde que nunca jajajaja. No me excuso a pesar de que, desde la última vez que publiqué un capítulo tenía otras cosas en la cabeza, prácticamente otra vida…pero bueno, veamos que sale de esto.

Aprovechemos que la cuarentena nos ha dejado encerrados y, que, así como yo, están buscando en que entretenerse. Consejos rápidos: hagan ejercicio, busquen algún hobbie nuevo (estoy aprendiendo a dibujar), hablen con sus seres queridos por videollamada (no salgan, lo digo en serio, sean prudentes) y, no dejen que esto les afecte. Pasará antes de que nos demos cuenta.

Espero que este tiempo sin actualizar no me haya afectado tanto…

Y gracias, si, gracias por seguir leyendo y esperando a que actualice. Eres grande y vales 1000.

También debo disculparme por si mi forma de escribir cambió o algunos detalles también.

Sin más que agregar, continuemos con esto.

No soy dueña de nada más que lo que sale de mi cabeza. Los nombres descritos aquí por parte del anime no son míos.

-Si, soy yo- Me respondió.

No pude evitar fijarme en cada detalle de su cuerpo. A pesar de que usaba su bata blanca de nutrición y su pantalón azul casi negro (como mencioné anteriormente, no soy buena con esa parte de los colores), ella se las arregló para lucir hermosa e imponente. Su peinado, una simple cola algo suelta para lucir casual, solo le daba un toque más único a su vestimenta, además de que traía unos lentes de sol rosados. Sin embargo, eso no fue lo que más me llamó la atención.

Su sonrisa me drenó los pensamientos.

Sabía que no podía quedarme ahí parada viéndola como un jodido idiota, por lo que, con toda la estabilidad mental posible que tenía en ese momento, reuní coraje y aclaré mi cabeza para poder contestarle algo coherente sin que mi lengua se trabara.

-Ah! Mucho gusto. Mi nombre es Fate Testarossa- traté de darle mi mejor sonrisa antes de continuar mi diatriba- Disculpa mi imprudencia, pero es que un amigo me habló y mostró tus pinturas. Una en particular me llamó la atención y quería preguntarte por ella-

Aquí pude ver que logré capturar algo de su atención. Se volteó por completó hacía mi como para decirme "continúa".

-Tu pintura de The Beatles- Alcé la mirada para capturar algo de sus ojos que, para mi desgracia (aunque también fortuna porque si no, puedo asegurar que estaría más nerviosa de lo que ya estoy), se encontraban escondidos detrás de esos lentes de sol y así poder verme más segura.

- ¿Qué tiene? - Preguntó con genuina curiosidad sin dejar de sonreír, pero frunciendo un poco el ceño.

-Me gustó mucho y, nada más quería saber si también te gustaba ese tipo de música o si tienes más cuadros sobre artistas o grupos de rock- Le respondí tratando de ocultar mi nerviosismo lo más que podía. Para mi buena suerte, ella solo miraba hacia arriba por lo que no se daba cuenta de que mis manos estaban temblando.

Ella me regaló una sonrisa más grande, incluso puedo decir que fue completamente diferente a la que tenía anteriormente, no sé cómo explicarlo, parecía… ¿Más sincera?

-Si me gustan The Beatles, también me gusta el rock y también he hecho más cuadros sobre eso- me respondió.

Se que debería estar feliz porque finalmente había logrado hablar con ella, pero, yo solo quería escapar porque en verdad pensaba que en cualquier momento lo iba a arruinar y que iba a decir algo estúpido, por lo que, lo único que se me ocurrió fue buscar la forma de despedirme y escapar lo más rápido posible sin parecer una idiota.

-Muchas gracias, tenía mucha curiosidad porque me gustó mucho el cuadro. Sin embargo, ya me tengo que ir. Nuevamente, mucho gusto Nanoha- y le tendí la mano para estrecharla.

No puedo creer que hice eso, sinceramente, pero al menos ella me devolvió el saludo algo divertida y se despidió de mí.

Salí caminando lo más rápido posible intentando no parecer que en verdad estaba escapando y me fui directo al área de fumadores para encender un cigarro al igual que para mandarle un mensaje a Chrono porque estaba 100% segura que no iba a creer que reuní el coraje para por fin hablarle a Nanoha.

Debo reconocer que por algo es mi mejor amigo. Solo le mandé el mensaje y al minuto siguiente ya me estaba diciendo: "vamos por cervezas. Esto se tiene que celebrar"

Por lo que, apenas terminé mi cigarro, me dirigí directo a mi coche para irme a su casa con algunas cervezas.

Si, ignoré su "vamos por cervezas". Al día siguiente hay clases y MUN, no me quiero levantar tarde y, aparte, con cruda, sabiendo que ese día estaremos todo el día en la universidad.

Cuando me levanté al día siguiente, supe que fue muy buena idea haber llevado nada más 6 cervezas para los dos y haberme quitado temprano, aunque él tenía todas las intenciones de continuarla y tratando de convencerme de ir a algún bar, incluso me dijo que el pagaba todo el consumo. Pero no, por más que la oferta era tentadora y que me encontraba muy feliz, sabía muy bien que, si hacía eso, hoy lo iba a lamentar. Y es que, a pesar de haberme tomado nada más 3 cervezas con el (nos tomamos 3 cada uno) y de que me quité temprano, todavía sentía el dolor de cabeza por el cansancio acumulado. Mi cuerpo solo me pedía regresar a la cama para seguir durmiendo.

Sabía que eso era imposible.

Una ducha, un buen desayuno junto con un café bien cargado después, ya estaba lista para otro día en la escuela.

Hoy fue un día en el que no iba a ver a mi mamá hasta bien entrada la noche puesto que ella iba a salir del trabajo justo cuando ya me dirigía a la escuela y, como bien dice ella "es un gasto de gasolina innecesario el que regreses a casa y te vuelvas a ir a la escuela" me quedaré esperando en la cafetería de la universidad a que de la hora para un nuevo día del MUN, por lo mismo, estoy llevando mi traje junto con todo lo necesario para que me vista y arreglé en la escuela sin necesidad de regresar a casa, así como también estoy llevando dinero extra para poder almorzar en la escuela.

Pensar en el día que me esperaba me quitaba el poco animo con el que me levanté en la mañana, aunque en verdad esperaba poder ver un instante a Nanoha.

Debo admitir que, a pesar de querer toparme con la chica, a la vez me da nervios porque no se como voy a reaccionar o como vaya a actuar.

¿Debería saludarla?, ¿Debería seguir de largo?, ¿Será que ella me vaya a saludar?, ¿Se acordará de mí?

Puedo decir que todas esas dudas me carcomieron la cabeza toda la noche. De hecho, esa fue otra de las razones por la que me desperté con dolor de cabeza ya que todos esos pensamientos me mantuvieron hasta la madrugada despierta. Con trabajo pude alcanzar el sueño y, cuando por fin pude hacerlo, a la hora me despertó la alarma de mi celular y mi cuerpo me recordó que en realidad estaba muy cansada, al igual que, el tener mil cosas en la cabeza antes de dormir jamás ha sido bueno.

En días como hoy, ni ganas tengo de mirarme al espejo porque estoy segura de que pareceré un panda con el tamaño de orejas que estaré cargando.

Sin embargo, el día pasó relativamente rápido y, antes de lo esperado, ya me encontraba en la cafetería hablando con Chrono mientras esperábamos la hora del MUN.

El y yo nos encontrábamos tranquilos platicando de lo que posiblemente diríamos en las sesiones si mencionaban ciertos temas, los aliados, alguna idea posible para la resolución cuando sentí un codazo de parte de Chrono,

- ¿Por qué tanta violencia?, ¿Qué pasó? - le pregunté a mi mejor amigo, mientras me acariciaba el costado izquierdo y lo miraba con la cara más indignada posible.

-Tsss, no seas dramática Fate, que ahorita me lo agradecerás- Me dijo mirándome con una sonrisota en el rostro – Mira quien esta afuera esperando a que alguien la atienda en la sección fit- De pronto agarró mi cabeza y me la dirigió directo hacia esa parte.

Antes que nada, debo mencionar que la cafetería consta de dos áreas: la interior y la exterior. En la interior se encuentra la tiendita, donde venden diferentes tipos de papas, galletas, etc, aunque también diversas comidas para desayunos, almuerzos y cenas. En la exterior y considerada, el "área fit" venden todo tipo de cosas naturales como frutas, verduras, jugos, bolsas con almendras o nueces, al igual que diversos licuados y café.

Nanoha estaba en la última esperando a ser atendida.

- ¿Y?, ¿Qué esperas?, ¿Qué te arrastré hacia ella? - Me comentó mi amigo sorprendido porque aún no me haya levantado para ir a hablarle.

- No, no, hoy no es un buen día para hablarle – le respondí jugando con mi pluma y mirando hacia la mesa – Además, ¿Qué tal si piensa que soy un idiota o con algún tipo de enfermedad mental que me hace actuar de una forma extraña? – Continué, todavía sin verlo a la cara.

- ¡Joder Fate! – comentó molesto – Ayer eras el epítome de seguridad y felicidad. Me hablaste casi dos horas de lo feliz que estabas de haberle hablado y, ahora que por fin ya diste el paso más difícil, te acobardas-

Sé que el tenía razón, yo lo sabía muy bien, pero mis inseguridades me impedían pensar en que podría volver a pararme enfrente de ella sin decir alguna idiotez.

Al notar mi silencio y saber que no iba a responder. Suspiró y me dijo:

-Mira, yo se qué en verdad te gusta esta chica y que, a pesar de que yo te diga mil veces que eres una de las mejores personas que conozco, nombre todas las cualidades que tienes y que cualquier persona le gustaría tener junto con tu enorme corazón e inteligencia, no me vas a creer, porque tu no crees que en verdad poseas todo eso y que tu si estas a la altura de una chica como ella, que si mereces a una chica así, incluso, mucho mejor- Me sonrió con algo de tristeza mientras acariciaba mi cabeza- lo que si te puedo decir ahorita y considero muy necesario es, que si no te pones las pilas y dejas a un lado, aunque sea un poco todas esas idioteces, alguien más te va a ganar a esa chica. Sabes muy bien que tiene a muchas personas detrás de ella-

Eso me hizo reaccionar y, antes de que me diera cuenta, ya me estaba dirigiendo al exterior para ir hacía donde se encontraba.

Llegando a mi objetivo, me puse muy nerviosa y busqué cualquier cosa que me hiciera parecer que vine aquí por coincidencia y no para hablar con ella.

Agarré la oportunidad de no ver a nadie atendiendo y me puse a observar a mis alrededores. Sentía su mirada, en verdad que sí, pero quería evitarla lo más que pudiera hasta pensar en alguna excusa para hablarle.

Casi siempre nada nos sale como esperábamos, ¿verdad?

Podía haber pensado en mil excusas para hablarle y terminé diciendo la más estúpida.

Como si de pronto hubiera notado su presencia, le pregunté – ¿No hay nadie atendiendo? - Casi me aporreo la cabeza con la vitrina de cristal del exhibidor. Pero ahí estaba, casi subiéndome en la encimera para ver si la que atendía no estaba buscando algo detrás del mostrador.

Ella se empezó a reír, como divirtiéndose por mi intento de plática (quien no lo haría) y por estar actuando como idiota. Además, bendita sea esta mujer que no me hizo un comentario sarcasmo para apuntar lo obvio.

-No, no hay nadie. La señorita tiene un buen rato afuera, pero la estoy esperando- comentó con una sonrisa amable- tu eres la chica del otro día, ¿Verdad?, La del cuadro de The Beatles. Te llamas Fate, ¿No es así? - Continuó

Me bajé del mostrador para prestarle toda mi atención, pero no la volteé a ver, así evitaba que viera lo sonrojada que estaba. Sonreí lo mejor que pude e intenté hablar sin tartamudear para que no saliera a la luz lo nerviosa que me encontraba.

-Así es. ¿Cómo estás? – le pregunté lo más casual posible.

- Muy bien, gracias por preguntar, ¿y tú? – Me respondió, sin embargo, antes de que pudiera responder, quiso continuar hablando – Por cierto, sabes que estudio nutrición por mi bata, pero contigo no tengo forma de saber ya que vistes con ropa normal, ¿Qué estudias? – Su pregunta me agarró por sorpresa. En verdad no esperaba que ella tuviera curiosidad, es más, ni siquiera esperaba que recordará mi nombre.

- Me encuentro algo estresada porque ya estamos en semana de exámenes, además de que también se juntó el MUN. Con lo anterior, también te respondo tu pregunta. Estudio Relaciones Internacionales – Respondí y con esto, me sentí mucho más segura por lo que me atreví a voltear a verla. Me encontraba en terreno seguro hablando de algo queme mantenía en mi zona de confort. Lo malo fue que, al voltear hacia ella, noté que estaba más cerca de mí.

Esta chica ya me tomó por sorpresa en varias ocasiones en los pocos minutos que llevamos hablando.

-¿Relaciones Internacionales? Guau, suena interesante, ¿De que trata? y…¿En que te gustaría trabajar?-

Puedo asegurarles que, con cada pregunta que me hacía, más me sorprendía y más feliz me sentía, de hecho, creo que en estos momentos podría competir por ser la persona más feliz del mundo.

-Pues nosotros nos encargamos de diferentes áreas, depende mucho del trabajo que quieras realizar. Podemos ser embajadores, cónsul, delegado de la ONU, investigadores, también podemos trabajar en una ONG, o algún organismo internacional, pero yo me quiero dedicar a la seguridad internacional. Siempre me ha fascinado el tema del terrorismo, guerras, etc. Me gustaría poder ayudar a alguna población o estado fallido, sinceramente. Por eso también preparó mi cuerpo, para que el día de mañana pueda ser útil en diversas formas-

Hasta que dejé de hablar me di cuenta de que tal vez me extendí demasiado o no sé, la verdad es que, cuando me gusta mucho alguien, siempre pienso que arruino todo por cada cosa que hago o digo. Pero es que en verdad amo lo que estudio y siempre me pasa lo mismo cuando empiezo a hablar de esto.

Bajé la mirada al darme cuenta de que ya llevaba algún tiempo en silencio.

Creo que en verdad si lo arruiné. Incluso puedo sentir como una presión en el pecho y ya estaba buscando alguna forma de escaparme…otra vez.

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Bueno, lo dejaré hasta aquí por hoy. Espero que no pasen otros dos años o una cuarentena para volver a actualizar (jejejejejeejje)

Si tienen algún comentario, ya saben por donde hacerles y, les pido de favor, que, si no les gustó mi nueva forma de escribir, díganmelo y veo que hacer. También si no les gustó la forma en como van las cosas entre las dos chicas.

Si regresaste a mi y no perdiste la fe, te lo agradezco mucho. Si eres nuevo, pues bienvenido y espero que te haya gustado el nuevo capítulo.

Ojalá el cambio en mi forma de escribir haya sido para bien y que estos dos años me hayan servido de mucho, no que me hayan empeorado jajajaja.

Saludos a todos. Feliz cuarentena