Abrió sus ojos para sentir un resplandor cegador.

—Illya...

Se volvió hacia donde escuchó esa voz tan familiar y tan nostálgica.

—¿Mamá?

Ahí estaba, pero no con esa forma oscura y sombría que le había acompañando tanto tiempo, sino que era tal y como la recordaba antes de que se fuera, con sus ojos rojos y expresivos, su cabello blanco brillante, y una sonrisa.

—Mamá...

Acto seguido corrió en su encuentro, en el que se fundió con la mujer en un abrazo que había esperado desde hace mucho tiempo.

—Illya.

Sus ojos se abrieron con fuerza tras escuchar su nombre de esa voz masculina y profunda. Se separó un poco de su madre y se volteó.

—Kiritsugu...

—Lo lamento, no pude volver a casa...

La niña negó suavemente con su cabeza y con lágrimas en sus ojos.

—No importa, pude volver a verte...

Y el hombre se unió al abrazo de las féminas, quedándose así hasta que el tiempo se detuvo y el reencuentro se concretó.


Porque necesitaban un reencuentro.

Editado 08/02/18: No puedo creer que no haya visto esos errores...