A Gabriel siempre le han parecido algo intrigantes los hermanos Winchester, ciertamente desde que aparecieron en el mapa han sido toda una celebridad en el cielo, y puede que su papel como dios de las travesuras sea una pantalla para despistar a sus hermanos pero siempre ha estado conectado a lo que sucede de una forma u otra con su gran familia. Es así que supo sobre el destino que les esperaba a los pobres tontos que se empecinan en permanecer juntos cueste lo que les cueste y no es que no haya intentado cambiar eso, su padre debe haber visto su esfuerzo por darles una lección, incluso la bella Destino le había dado algunas recomendaciones para que las cosas sucedieran tal y como debían ser, sin embargo no es algo que los Winchester acepten, al final, el que aprendio la lección fue el mismo Gabriel.

Familia, siempre sera familia, y hay que tener valor para enfrentarlos, protegerlos (aún si es de sí mismo), amarlos con todo y sus defectos.

Los Winchester le agradan, pero no quita que siga haciendo su papel de Loki, y esta vez la lección que les dará a los hermanos es una con la que ni ellos mismos se esperan.

Puede que se protejan el uno al otro y tengan un gran problema de psicótica codependencia, pero ni ellos mismos saben la magnitud de sus sentimientos, la verdad detras de ellos. Y si tiene que jugar con cartas sucias por ver mejoría en la relación de los Winchester, lo hará. Luego podran agradecerle.

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En algun lado cerca de Utah, en un viejo motel, un Dean Winchester esta despedespertanto y no precisamente como un "él" sino más bien como una "ella"

Sam no entiende lo que sucede, en especial por qué una joven grita isterica desde el baño, y algo más...

¿Dónde esta su hermano?