Buen Día. En esta ocasión les comparto una historia NozoxEli la cual estoy muy entusiasmado de escribir. Espero les guste esta nueva historia, haganmelo saber en las Reviews y siganme en Facebook para saber cuando actualizo: Biso47 Fiction

Sin mas, ,espero que les guste esta linda, muy linda locura... Y preparen su insulina, quizás la necesiten


Linda Locura

La linda chica de la escuela

Hay veces que la personalidad de una persona es totalmente diferente a lo que aparenta. A lo que me refiero es que hay personas para todo tipo: grandes, altas, animadas, depresivas. Y porque digo esto, simplemente no me puedo sacar de la cabeza que la personalidad de una persona cambie tanto al conocerla.

Esta historia es acerca de una chica bastante, "inusual", por así decirlo, es una niña, a pesar de que tenga quince años se comporta aun como si tuviera cinco u ocho. Esta historia es de cuando conocía a una chica llamada Nozomi…

Esto paso cuando recién me mudé a Japón desde Rusia. Vine a este país con mi madre y mi hermana, y poco tiempo después entré al alma mater de mí querida abuela: Otonokizaka. Ahí, fue donde conocí a esta inusual chica.

Era una mañana, la recuerdo bien porque las clases llevaban más de una semana de haber empezado y las estudiantes caminaba hacia la escuela juntas y socializando. Había muchas estudiantes que parecían divertirse conversando, algo que a mí no me interesaba. Pronto, las miradas curiosas de mis compañeras no se hicieron esperar, ya que parece ser que destacaba mucho con mi cabello rubio y caminando con el uniforme de la escuela. Muchas chicas intentaron acercarse y se preguntaban quién era, si era una estudiante de Otonokizaka. No era obvio, creo que lo era, pero parece que esas chicas no lo entendían, o al menos no pretendían entenderlo. Ya que a mí no me interesaba ir ahí a hacer amigas o socializar con alguien, mi personalidad fue fría con las demás personas. En ese entonces no me importaba nadie más que yo.

Camine por el sendero que llevaba a Otonokizaka, donde las escaleras suben y se puede ver aquella vieja escuela tradicional solo de chicas. Las estudiantes se me quedaban viendo mientras subía y los susurros envidiosos no se hicieron esperar. Entonces, justo en la entrada, la vi por primera vez, y no es que me llamara la atención a primera vista, simplemente fue que esa chica destacaba mucho sin siquiera hacer nada.

Su cabello color purpura brillaba con los rayos del sol, era difícil perderla de vista. Las proporciones de su cuerpo eran destacables, como si fuera una modelo, o al menos ahora así me lo parece, parecía ser que se había desarrollado más que las demás chicas a pesar de su edad. Al principio me acerque a la escuela sin tomarle mucha atención a la chica que curiosa miraba como las demás estudiantes entraban. Cuando pase por el portón de la escuela la chica llevo uno de sus dedos a sus amplios labios, la mire de reojo y pude ver sus lindos ojos verdes brillar. No le tome más atención, simplemente seguí caminando, pero de pronto ella…

– ¡Que linda! –Grito tan fuerte que casi me deja sorda, haciendo que al momento me detuviera a verla con molestia. Pero entonces ella comenzó a reír estruendosamente.

La mire molesta pero aquella chica no parecía molestarle. Me veía con una sonrisa y se contraía por la risa que le causaba haberme "asustado tan repentinamente". Me acerque a ella para reclamarle, pero, apenas sí di un paso, la chica salió corriendo rumbo a la escuela entre risas.

"Que chica más extraña" Pensé en ese momento, y es que lo es.

Retome mi camino y vi a mi lado como algunas chicas con el moño azul característico de las estudiantes de primero, cuchicheaban entre ellas y me señalaban a mí y a la chica de coletas moradas que desde la entrada me veía de reojo y se pretendía esconder entre la puerta.

No le tome atención, seguí caminando como si nada y sin hacer caso a las demás personas. Continúe con lo mío, pero ahora me sentía observada por aquella chica que desde las "sombras" me vigilaba.

.

–Buenos días señoritas… –Dijo la profesora dentro del salón de clases. Yo esperaba afuera para hacer la típica presentación tan monótona de siempre. ¿Por qué tenía que presentarme ante estudiantes que no me interesaban? Quería que todo ese asunto terminara pronto–. Hoy tenemos una nueva estudiante de intercambio. Nuestra compañera viene desde Rusia.

– ¡AH! ¡¿Enserio?! –Solo el grito agudo de una chica se escuchó dentro del salón, mire por la pequeña abertura de la puerta y ahí la vi una vez más, a la chica de coletas y cabello purpura. Mire a las demás estudiantes, no parecían tenerle bastante estima ya que algunas se burlaban de ella o incluso la miraban apenadas.

–Así es señorita Tojo… Nuestra compañera…

– ¿Cómo es? ¿Es linda? ¿Dónde se sentara? aquí hay un espacio libre, puede sentarse detrás de mí, ¿puede, profesora, puede?

–Deja que termine Tojo-san… –Escuche como la profesora lanzaba un profundo suspiro y se aclaraba la garganta–. ¡Adelante! –Grito para que entrara al salón, me quede un momento afuera sin saber qué hacer, y es que aun veía a la chica que con una sonrisa de oreja a oreja miraba esperanzada a la puerta.

Entre y ni siquiera me digne a ver mis compañeras, quería que la presentación fuera breve y comenzar cuanto antes las clases, no quería que nadie se atrasara, y menos por mi culpa. Solo mire una última vez a la chica de coletas; me miraba emocionada, a decir verdad me ponía un poco nerviosa su comportamiento. Me dispuse a presentarme pero…

–Mucho gusto mi nombre es…

– ¡Te conozco! –Grito de nuevo aquella chica–. Te vi en la entrada, sí que eres linda de cerca… –Y comenzó a reír infantilmente.

–Tojo-san, por favor, deja que su compañera termine de hablar.

– ¿Es linda no creen? –Volteé a ver a todas nuestras compañeras, viendo como rehuían la mirada de aquella chica–. ¡¿Es linda, cierto Nicochi?! –Grito de pronto y una chica de cabello negro sentada justo al lado de la ventana se tensó y volteo a la ventana ocultando su mirada.

Simplemente trate de ignorar eso, y me dedique a presentarme, pasando por alto las miradas de esa chica y la tensión que se había creado en el ambiente.

–Mi nombre es Ayase Eli, mucho gusto… –Me di la vuelta para escribir mi nombre en la pizarra, pero no sin antes escuchar el suave susurro de la chica de nuevo.

–Qué bonito nombre, Elichi… Qué bonito… –Si bien pretendía susurrarlo, su voz se podía escuchar en todo el salón. La profesora la miro juiciosa y al parecer un poco irritada, haciendo que la chica por fin guardara un poco de silencio.

–Tojo-san, que te he dicho acerca de respetar a tus compañeras. Llámala por su apellido…

–Pero sería un desperdicio, su nombre es bonito, y Ayase es difícil de pronunciar.

–No me interesa Tojo-san, es mejor que te tranquilices sino…

–No me molesta… –Dije de repente y quitándole la importancia al asunto–. Con tal de que no lo vuelva a hacer y que no se vuelva a dirigir a mí… –La mire directo a los ojos. A pesar de que aparentaba ser fría aquella chica seguía sonriendo–. No me molesta…

–Bien… –Dijo la profesora ya un poco irritada–. Pase a sentarse, veamos…

–Aquí hay un lugar…

–Veamos, debe de haber algún sitio para usted…

–Profesora, se lo dije, ¿puede sentarse la señorita detrás de mí?

Sin esperar las órdenes de la profesora, comencé a caminar hacia aquel sitio vacío, ya que era el único.

–No… espere, Ayase-san… –Dijo desesperada la profesora–. No querrá…

–Es el único lugar disponible, simplemente dejémoslo así…

Pero, antes de alejarme lo suficiente de la profesora, escuche sus últimos susurros:

–No diga que no se lo advertí… –Suspiro de nuevo y trato de llamar la atención del resto de las estudiantes–. Bien, empecemos con las clases, saquen su libro de…

–Mucho gusto… –Dijo de pronto la chica cuando estuve justo al lado de ella y apunto de sentarme–. Soy Nozomi, Tojo Nozomi, todos me llaman Tojo, pero a mí no me gusta mucho, puedes decirme Nozomi o Non-chan, como más te guste… Oh, espera un momento… –rápidamente comenzó a rebuscar algo en su mochila–. Creo que lo tenía por aquí…. –Desesperada comenzó a revolver sus cosas, yo no entendía muy bien lo que pasaba ni lo que me quería mostrar. Trate de ignorarla y sentarme, pero de pronto–. Mira esto –Frente a mi apareció un muñeco de peluche de un fantasma con un sombrero de bruja–. Es mi mejor amiga, se llama Homura-chan… –La mire sorprendida, esa chica actuaba muy extraño, trate de ignorarla pero esta vez la vi un poco apenada y sentí que mis mejillas se calentaron–. ¡Oh! estas roja, pero no te prestare a Homura-chan, es mía, tu puede tener uno si quieres y…

– ¡Tojo-san, gurda silencio! –Grito furiosa la profesora–. ¡Las clases ya empezaron, así que por una vez, por favor, cállate! –El comportamiento de la profesora me hizo enojar, y no sabía porque, pero el hecho de hablarle así a una alumna era muy poco profesional, aunque, con Nozomi, quizás tenia razones, no era motivo para regañarla así–. Saca tus libros o quieres esperar de nuevo afuera del salón…

–Está bien profesora… –Dijo alegre Nozomi. Como es que podía comportarse tan feliz cuando la acababan de regañar.

La chica, sin decir nada, comenzó a rebuscar de nuevo en su mochila y saco sus cosas para estudiar, pero creo que estaba más ocupada en poner frente a ella al muñeco de peluche de modo que este la mirara de frente, que en las explicaciones de la profesora. Yo también estaba bastante distraída viendo a aquella chica frente a mí y me preguntaba cómo es posible que ella estuviera aquí, no parecía muy interesada en la escuela, se comportaba como una niña pequeña y, cuando vi que ignoraba a la profesora y se ponía a jugar con su peluche, me di cuenta de que era una chica bastante rara, llegue incluso a pensar que estaba loca.

Y así fue como conocí por primera vez a aquella niña llamada Nozomi…

No pude evitar sentirme interesada por aquella chica llamada Nozomi, y no lo hacía porque quisiese, simplemente parecía que en el salón en el que estaba no podían hablar de otra cosa que no fuera de ella.

El día en el salón siempre –por alguna razón extraña y pienso, ajena a mí–, de alguna forma esa chica lograba llamar mi atención. Si bien se sentaba a estudiar frente a mí, lo que menos hacia era eso, estudiar. La mayoría de las clases se la pasaba dormitando en su lugar y en silencio. O en algunas ocasiones, sin alguna razón aparente, se empezaba a reír de la nada o hablaba con ella misma; sí que era extraña esa chica.

La primera semana mis compañeras se acercaban a conocerme mejor, y no había momento en el que no hablaran un poco de la chica que frente a mí se sentaba y jugaba solitariamente.

–Es mejor que no le hables mucho Ayase. –Decía una chica a mi lado. Yo pretendía que la escuchaba, pero realmente no me importaban ninguna de ellas, en especial al ver como trataban a Nozomi y hablaban a su espalda, literalmente.

–Es muy rara, siempre que intentamos hablarle terminamos maldecidas o algo por el estilo… –Que tan aburrida puede ser las conversaciones de esas chicas. Intente persuadirlas sutilmente con mi comportamiento de que no me interesaba ninguna de ellas, pero no aprecia que lo entendieran y en consecuencia seguían hablando de la niña frente a mí.

–Dice que es una bruja, ¿puedes creerlo? ¿Cuántos años cree que tiene? –se burlaba otra. No podía soportarlas más. En ocasiones me levantaba de mi asiento y salía del salón ignorándolas a todas. ¡Que no entendían que no me interesaba hablar con nadie!

–Me pregunto cómo pudo entrar a preparatoria con la mentalidad tan infantil que tiene… –Aunque, a decir verdad, eso sí me llamaba la atención.

Como dije, Nozomi no solía estudiar mucho en clase y casi nunca llevaba las tareas que los profesores pedían, y cuando lo hacia lo único que mostraba en sus libretas eran dibujos que ella misma había hecho y les comenzaba a narrar historias fantasiosas a los profesores.

Algunos profesores le tenían paciencia, pero otros ni siquiera intentaban comprenderla. No podía creer la incompetencia de cada uno de ellos.

En ocasiones veía como algunas chicas se le acercaban, por alguna razón eso me hacía sentir más tranquila. Parecía que algunas estudiantes al menos intentaban socializar con ella y convertirse en sus amigas, pero mis esperanzas desaparecían al ver como cada una de las personas que se le acercaban siempre se iban asustadas o murmurando cosas como lo rara que era Nozomi.

–Tojo-san, hoy trajiste cartas… –Nozomi solía traer todo tipo de cosas a la escuela: juguetes, peluches, sombreros de bruja puntiagudos los cuales usaba la mayor parte del tiempo haciendo que yo no pudiera ver al pizarrón; pero en definitiva sus favoritas eran esas cartas del tarot con las cuales decía poder adivinar el futuro–. ¿Crees que puedas leernos nuestra fortuna?

–Claro que sí, yo, la bruja de la luna, Nozomi, les enseñare lo que depara su futuro… –Siempre decía lo mismo y poco a poco yo repetía su frase entre dientes, pensando en lo absurdo que era– Bien, ¿qué quieren saber? –Decía siempre con una sonrisa en los labios. Creo que nunca vi a Nozomi triste o angustiada por lo que las demás personas le decían.

–Bien Tojo, dinos como nos ira este año en… –La chica a lado de Nozomi se sonrojo y entrelazo su brazo con el de su compañera–. Dinos como nos ira en el amor…

– ¿Amor? Eso es taaan aburrido… –La chicas miraron a Nozomi con cara de pocos amigos, pero Nozomi no parecía entender lo que había hecho mal–. No quieren que mejor les diga el día de su muerte, o si sufrirán algún accidente.

–Eso es horrible Tojo… Dinos lo que te pedimos, ¿o acaso no eres la bruja que tanto dices ser? –En situaciones como esas Nozomi si parecía molesta cuando alguien la cuestionaba acerca de sus capacidades "mágicas"

–Claro que puedo… –Nozomi comenzó a barajar las cartas y saco solo tres–. Veamos, la primera es –Parecía que le gustaba mucho hacer drama para ese tipo de cosas, haciendo que sus "clientes" se impacientasen– Los amantes… –Dijo con una sonrisa, la cual pronto se acrecentó para parecer siniestra y sombría–. Pero esta de cabeza, eso quiere decir que no tendrán mucha suerte, quizás incluso sufran alguna ruptura o algo por el estilo…

–Mentirosa, hazlo bien si no quieres que… –Dijo una de las chicas furiosa.

–No miento… –Dijo Nozomi mientras volteaba la segunda carta–. Miren, es el ermitaño

– ¿Qué significa?

–Que habrá una traición entre sus enamorados… –Mire las caras de las dos chicas las cuales al momento de escuchar la predicción de Nozomi: separaron sus brazos y se miraron molestas.

–Mentirosa, es mejor que te equivoques…

–La bruja lunar nunca se equivoca… –Una de las chicas se acercó molesta a Nozomi y la tomo fuertemente de los hombros. Esto pasaba muy seguido, en ocasiones nuestras compañeras la ignoraban, pero cuando encontraban la oportunidad de infundirle algún castigo físico ninguna dudaba en hacerlo: pequeños roces totalmente provocados, jalones de cabello, invasión de su espacio personal o incluso le tiraban sus cosas para molestarla, aunque parecía que a ella no le importaba.

–Bien Tojo, si esa es la verdad entonces dinos… –La chica se acercó más al cuerpo de Nozomi y la miro con tanta furia que parecía que su rostro iba a explotar de lo rojo que estaba–. ¿Quién de las dos lo hará?

–Eso no lo sé… –La chica presiono más el agarre con Nozomi y ahora si pude percibir que Nozomi se quejaba un poco–. Me está lastimando un poco señorita Nagisa, así no puedo adivinar bien su futuro…

– ¿Quién de las dos –Decía insistente nuestra compañera–, Tamao o yo?

–Así que están saliendo… –Dijo alegre Nozomi y con un deje de dolor en su rostro–. Felicidades –Nuestra compañera, un poco harta, la miro directo a los ojos–. No creo que si lo digo cambien las cosas señorita Nagisa… –Entonces, Nozomi volteo a ver a la otra chica–. Pero quizás deba tener cuidado señorita Tamao…

La otra chica, indignada, salió corriendo preocupada y se alejó de su "amiga"

–Espera Tamao-chan… –Grito preocupada la otra chica soltando al fin a Nozomi. Yo intentaba mantener la risa que me daba al ver lo ridículas que eran esas dos chicas–. Te juro que no es así, solo fue un beso… Hanazono-san me obligo…, eso no quiere decir que te engañe…

– ¡Te odio! –Y así, la bruja lunar había acertado una vez más.

Nozomi solía predecir ese tipo de cosas, y, a pesar de que pensaba que era una completa tontería, la mayoría del tiempo acertaba en lo que predecía: como cuando alguna compañera se accidentada, o el tiempo que haría la siguiente semana. A decir verdad me sorprendía escuchar sus predicciones en ocasiones.

– ¡Sí que eres una maldita bruja! ¡La peor de todas! –Y ahí iba otra víctima y posible chica que seguiría con la cadena de acoso que le hacían a diario a la chica de hermosos cabellos purpuras y con mentalidad de niña.

–Oh, es peligroso que se vayan sin saber cuál era la tercera carta… Bueno, no importa, espero que les vaya bien en su relación.

Era impresiónate lo bien que se tomaba las palabras hirientes de las demás personas, si yo fuera ella quizás no hubiera podido soportar ni un solo día. Eso era algo que se podía destacar de ella: el hecho de que realmente no le importaba lo que los demás dijeran de ella, y realmente se divertía cada día sin ver lo malo del mundo. Quien fuera como ella, sin aparentes preocupaciones y sin nada que perder.

Desde el día en que la vi por primera vez no volvimos a entablar una conversación que no fuera de un: "buenos días" o "hasta mañana", y realmente, como dije, no me importaba hacer amigas en ese lugar. Pero, al pasar el tiempo, escucharla feliz hacia que mis preocupaciones disminuyeran un poco, igualmente no le hablaba, pero me conformaba con escuchar las locuras que hacia día a día esa chica.

Me gustaba escuchar sus historias fantásticas, las cuales siempre las hablaba sola y con su muñeco de fantasma frente a ella, parecía pensar que "Homura-chan" la escuchaba y que le contestaba:

–Ayer fue un día increíble, ¿no crees Homura-chan? –Decía alegre–. Me gustaría de nuevo ver a esos gatitos, son tan adorables y esponjosos. Es una pena que mamá no quiera tener mascotas, sería divertido tener uno, aunque quizás no pueda cuidarlo yo sola.

O contaba historias fantásticas como:

–Qué bonita historia conto mamá anoche… –Me sorprendía que, a pesar de su edad, su madre le siguiera contando historias para dormir–. Qué bonito fue cuando la chica cantante pudo confesarle sus sentimientos a la persona que amaba frente a todo el público, y la canción que cantaron juntas era hermosa… Ojala algún día alguien me dijera lo mismo… Oh, muchas gracias Homura-chan, yo también te quiero, vivamos juntas para siempre.

O incluso compartía un poco de sus pensamiento y del cómo se veía a ella misma. Ya había dicho que la chica se auto dominaba como bruja de la luna y es porque…

– ¿Qué haremos hoy Homura-chan? Papá y mamá no llegaran hasta muy tarde a la casa. No sé a dónde debería ir. Hoy es luna llena, quizás haga un ritual para que los espíritus vayan en paz y en calma al otro lado, y espero que no escondan de nuevo mis calcetines, es el último par que me queda…

A veces ese tipo de cosas pasaban. Nozomi solía llegar a clases con un calcetín medio puesto; con una coleta amarrada con un lazo y la otra completamente desmarañada dándole un aspecto desalineado; o incluso aparecía en el salón descalza y decía que los espíritus le habían escondían sus zapatos. Era obvio que alguna de las estudiantes se los escondía, pero para lo demás no había explicación alguna, o quizás sí, pero yo la ignoraba. Incluso un día se presentó a la escuela sin…

– ¡Tojo-san!

Fue mucho tiempo después, cuando yo había sido reconocida por mis calificaciones y me habían escogido como representante de la clase.

Estaba en mi lugar, tranquila, cuando la vi entrar al salón. Fue el día que más desalineada se veía; su cabello estaba suelto y desmarañado, tanto que se le hacían bolas de cabello en el la cabeza y en el colgaban algunas ramas y hojas de quien sabe dónde. Además de que lo que más desataca era su pecho debajo del blazer azul de la escuela, el cual, al ser más grande que el de las demás chicas, destacaba en sobremanera, y ese día en especial.

– ¿Qué demonios haces? ¿Por qué rayos vienes así?

–Oh, Elichi, Buenos días… –Dijo sin importarle mis constantes preguntas–. Hoy estuve jugando en el parque, me encontré unos gatos que querían jugar y no podía rechazar su oferta–. Mire su uniforme completamente lleno de tierra y barro

–No puedes venir así a la escuela, en especial… –No quería mencionarlo, pero con tan solo verla me sentía nerviosa–. ¿Dónde está eso…?

– ¿Eso? A que te refieres Elichi… –Realmente me avergonzaba mucho habar con ella. Aunque a veces solía hablar un poco con ella más que con las demás estudiantes–. Los gatos se quedaron en su casa, tal vez con su mamá

–No me refiero a los gatos, que paso con tu…

-No lo entiendo Elichi…

–No me hagas decirlo por favor… –La tome de la mano y salí junto con ella del salón.

–Elichi, a donde vamos, ¿quieres jugar?, pero las clases van a empezar, y si la maestra no me encuentra volverá a gritar como la última vez.

–Una chica de tu edad no puede venir así a la escuela, ¿tu madre no te enseño un poco de decencia y sentido común?

–Mi mamá me enseño muchas cosas, ¿quizás deberías conocerla…? –Decía embelesada y parecía que había olvidado por completo la conversación que manteníamos antes–. Quizá algún día venga, o quizás tú puedas ir a verla, es muy buena y yo la quiero mucho, también a papá, pero el casi siempre tiene trabajo y nunca está en casa, pero no importa, le diré a mamá que nos cuente una de sus historias y…

–Cállate por un momento, por favor…

– ¿Por qué, a donde vamos Elichi?

Al lugar que la llevaba era a los vestidores. Caminaba resguardando el cuerpo de Nozomi detrás de mí. Si alguien la veía así sería un problema para ambas, y en especial para mí, ya que era la representante de la clase.

Entramos a los vestidores de la escuela y ahí…

–Vamos, sácate la camisa…

– ¿Por qué? No lo entiendo… –El solo hecho de decirle eso me hacía avergonzar, pero las dos éramos chicas, no había razón para avergonzarme de ella–. Mamá dijo que nunca lo hiciera fuera de casa.

–Sí, pero tu mamá no se cercioró de que no te olvidaras de algo… –Me comenzaba a irritar–. Hazlo, yo no te veré, espera aquí hasta que encuentre un sostén para ti…

– ¿Sostén? –Dijo sin entender mucho de lo que habla, pero pronto puso una sonrisa tan grande que me hizo sentir culpable de alguna forma por jugar con su inocencia–. Solo es eso. Los espíritus escondieron el último que tenía, y mamá no estuvo en casa esta mañana, así que vine así a la escuela, no sabía que fuera un gran problema. –Intente ignorar sus delirios y me centre en buscar algo que le sirviera. Quizá con uno mío sería suficiente, pero los de ella son un poco más… No lo pienses Eli, somos chicas, no tienes por qué avergonzarte.

–Ya está Elichi, ahora que hago, hace frio… –Decía Nozomi con su voz temblorosa falsa y sobre actuada. No quería voltear a verla, que vergüenza estar con ella así, a solas–. ¿Encontraste uno para mí? A mamá se le dificulta mucho encontrar uno de mi talla, dice que es porque estoy en crecimiento, pero cada vez son más pesados y no me dejan jugar como yo quiero, los tuyos también son grandes, creo que tenemos los mismos problemas Elichi, ¿tú tampoco puedes jugar cómo quieres?

–Puede callarte un segundo… –Estaba segura que mi rostro estaba completamente rojo, lo presentía. Al fin pude encontrar un sostén de repuesto en mi casillero, menos mal que ese día nos tocaban clases de educación física–. Toma, póntelo, creo que te servirá –Se lo di sin voltear a verla y espere a que se lo pusiera, pero por cada segundo que pasaba más nerviosa me ponía y más al escuchar sus...

–Qué problema… No puedo ponérmelo… Espera, creo que así va… Un segundo, ¡no voltees aun Elichi…! Esto es más complicado de lo que pensé…

–Quieres ponértelo de una vez y guardar silencio. Acaso tu mamá suele ayudarte a vestir todas las mañanas. Es mejor que te apresures sino llegaremos tarde a clases.

–Sí, me ayuda, lo estoy intentando Elichi, ¡No voltees! Por más que lo intento no puedo cerrarlo… – ¿No puede cerrarlo?, eso quiere decir que los de Nozomi son más grandes que los míos, eso quiere decir que…

Sentí como mi rostro estallo en calor, estaba nerviosa. Pero si quería salir de ahí con ella lo más pronto posible, no me quedaba otra que ayudarla.

–Date la vuelta –Dije irritada. Ella hizo lo que le dije y yo me acerque a ella para ayudarla–. Como es posible que no puedas hacer esto sola ¿Cuántos años tienes?

–Quince, los cumplo en junio… ¿Cuándo es tu cumpleaños Elichi?

–Eso no importa ahora.

–Pero si me dice podemos festejarlo juntas, comprare un pastel muuuy grande y le diré a mamá que nos haga una fiesta, pero tendrá que ser pequeña porque en mi departamento apenas cabemos pocas personas… –A decir verdad, los delirios de Nozomi me parecían enternecedores en ocasiones, eran tan despreocupados que lograban tranquilizarme y, por alguna razón, podía conversar con normalidad con ella. Quizás yo también estaba un poco loca después de todo–. ¿Entonces, cuando es?

–En octubre… –Nunca me había sentido tan relajada con alguien, pero Nozomi podía lograr eso en mí, ¿me pregunto porque? –. ¿Quieres hacer una fiesta? No te muevas mucho, ya casi termino, sí que los tienes grandes…

– ¡AH! Elichi, eso duele… –Me costaba ponerle el sostén, pero era eso o quedar expuesta todo el día–. Hare una fiesta en mi cumpleaños, cuando eso sea mamá y papá cocinaran para Homura-chan y para mí, lo prometieron ambos y yo les creo.

– ¿Solo ustedes dos? –Me sentía tan feliz que me olvide por completo de lo que me rodeaba, en ese momento solo éramos Nozomi y yo–. Quédate quieta si no quieres que te lastime.

–Eres muy brusca, ni siquiera los espíritus me tratan así… En las fiestas siempre somos nosotros cuatro. A mamá no le gusta que más gente vaya a la casa, aunque una vez invite a Nicochi, pero nunca se apareció, creo que tenía algo que hacer.

– ¿Yazawa Nico? –Por alguna razón por primera vez estaba interesada en alguien y es impresionante que fuera en Nozomi–. ¿La conoces?

–Si –Dijo entusiasmada–. Vamos en la misma escuela desde la primaria, su mamá es amiga de la mía. A veces va a visitarnos y prepara de comer para Homura-chan y para mí, y Nicochi no tiene mucho tiempo ya que se la pasa cuidando a sus dos hermanitas… Alguna vez deberías conocerlas, son adorables y las dos se parecen, es como una especie de magia.

–Lo siento, pero no me interesa… –Satisfecha por haber podido cerrar el sostén hice que me volteara a ver–. Esta listo, ahora procura no moverte mucho.

–Pero me aprieta, y como se su pone que haga para la clase de educación física.

–No podrás si quieres tener un poco de vergüenza y respeto hacia ti. Está bien que sea una escuela para chicas, pero venir sin sostén a la escuela es peligroso. Entiendes, espero que no se vuelva a repetir Nozomi, sino…

– ¿Nozomi? –Dijo pensativa. Una creciente felicidad se expresó en todo su rostro–. Es la primera vez que alguien más me llama por mi nombre, gracias. Ahora que lo noto, se siente algo extraño…

–N-No… Yo no quise d-decir eso, es solo que… –Estaba tan nerviosa por el simple hecho de decir su nombre, incluso más al verla frente a mí; su pecho se expandía y contra plácidamente solo cubierto por el blanco sostén–. Vístete, v-vamos a llegar tarde.

–Puedes volverlo a hacer, me gusta cómo suena mi nombre cuando tú lo dices, es como más, lindo, siéntete libre de usarlo…

–N-No lo hare, fue un accidente.

–Pero se escuchó lindo, hazlo de nuevo Elichi… –Nozomi se acercó a mí, ignorando por completo que estaba semidesnuda. Sentía mi rostro arder, es la primera persona que logra ponerme en esa situación más de una vez en tan solo unos minutos–. Vamos Elichi, hazlo… –Se pegó más a mí y sentí como el encaje del sostén rozo en mi brazo solo un poco.

–No-Nozomi, estás muy cerca… –Y como si fuera un logro: la chica alegre levanto los brazos en señal de victoria.

– ¡Yei! Espero que no se la última vez, y espero que podamos decir nuestros nombres con normalidad… –Cerro los ojos y me apunto con una mano y con la otra se tocó el corazón–. Yo, la bruja de la luna, Nozomi, lanzare un hechizo para que sepas lo agradecida que estoy contigo… –Musitando entre dientes, Nozomi repitió algo que no tenía sentido para mí, pero, al verla tan concentrada, no pude evitar reírme un poco, en el poco tiempo que he estado en la escuela nunca me había reído, pero al parecer ella lo logro.

–No te burles Elichi… –Dijo indignada y haciendo un puchero, con sus mejillas infladas. Que linda–. Si no quieres un hechizo de buena fortuna, te lanzare una maldición.

–Dudo que funcione… –Dije divertida–. Vamos, se hace tarde –Salí de la habitación acompañada de Nozomi–. Te olvidas de algo importante… –Dije un poco preocupada y menos tensa por los nervios. Señale su cuerpo y al momento se dio cuenta de que solo iba en ropa interior.

–Oh, lo siento, que problema, espera un poco más, ahora mismo estoy lista…

–Tomate tu tiempo –Dije y cerré la puerta de los vestidores tras de mí, esperando a que Nozomi saliera–. Que chica tan problemática. –En ese momento me sentí feliz, y por una razón me sentí a gusto en la escuela. La tensión que siempre aparentaba tener se esfumo tan solo por esos momentos que pase con Nozomi.

Después de eso, regresamos a clases sin ningún contratiempo, me acercaba a Nozomi y le quitaba algunas hojas y ramas que aún tenía en el cabello. El resto del día transcurrió normal.

Los días después de ese accidente ya no fueron los mismos. Nozomi había empezado a hablar más conmigo y, aunque intentaba ignorarla o persuadirla de mi incomodidad, siempre me lograba sacar una sonrisa y hacia que le correspondiera aunque sea solo el saludo.

Pronto Nozomi ya no fue Tojo, la llamaba con tanta naturalidad por su nombre que incluso a mí me sorprendía. No había día aburrido a su lado y poco tiempo después nuestra especie de camaradería se fue haciendo más grande, no quería llamarlo amistad por que no estábamos ni cerca de eso.

Con esta nueva forma de vida, las envidias y los rechazos de nuestras demás compañeras no se hicieron esperar, y realmente no me importaban porque sabía que todo lo que decían acerca de Nozomi era completamente falso ya que, aunque pareciera un poco loca, no era eso lo que aparentaba Nozomi, simplemente se comportaba con una actitud aniñada por los constantes mimos que le daban sus padres –al menos eso creía yo–. Quizás no lo aparentara, pero en el fondo esa chica era muy inteligente.


Espero les haya gustado la historia, solo quería aclarar que si ofendí a alguien con la personalidad de Nozomi lo siento mucho. Quería escribir esto basándome en un libro que recién estoy leyendo, donde una de las personajes esta tan consentida que se comporta de esta manera. Si les gusto mucho este capitulo espero que lo apoyen mucho y yo con gusto seguiré escribiendo mas de esta linda Nozomi y la Eli fría que la ama mucho, mucho jajaja.
PS. Like en Facebook si lograron descubrir todas las referencia, creo que son como cinco jejeje, y un premio especial al que descubra en que libro me base, quizás se un Oneshot cortito de la pareja que quiera, solo pónganlo en las Reviews

Sin Mas muchas gracias por Leer y por sus Reviews las cuales aprecio mucho y espero que me den su opinión de la historia...

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