Abre los ojos, frunciendo el ceño, la luz le molesta, como si llevara siglos dormida en aquel extraño lugar, y así parecía ser, todas las repisas de la habitación estaban llenas de polvo. Una luz brillante se colaba por entre las cortinas, ella trata de cubrirse los ojos con las manos, pero las siente demasiado pesadas, su cuerpo no le responde, cierra los ojos, respira hondo, frunce el ceño nuevamente, olores extraños invaden todos sus sentidos; humedad, el aire está muy pesado para ella. Desde aquella habitación recostada en aquella cama mueve sus manos y dedos, como si fuera la primera vez que usaba ese cuerpo, como si hubiese estado inmóvil por demasiado tiempo.

Logra incorporarse sobre la cama luego de unos minutos, las partículas de polvo brillan al contacto con la luz que se cuela por las cortinas, parecen diminutas linternas de luz, observa sus pies, mueve los dedos y sonríe, como si fuera la primera vez que ve dedos y pies, como si su cuerpo hubiese olvidado de pronto todas sus funciones, mira sus manos empuñándolas, abriéndolas y cerrándolas maravillada de aquel simple poder de voluntad, como si fuera un niño recién nacido conociendo su cuerpo, explorando todas sus funciones motoras por primera vez.

Intenta ponerse de pie para alcanzar la luz que se cuela por entre las cortinas, resbala y cae a un costado de la cama, frunce el ceño en dolor y se muerde los labios, un leve gemido escapa de su boca, nuevamente intenta incorporarse, esta vez se apoya con las manos colocándose de rodillas, luego pisando firmemente con para ella estos nuevos pies, con los brazos a los costados hace equilibrio para no caer nuevamente.

Alza la vista, da un paso hacia la luz, abre los ojos de par en par, sus pupilas se dilatan, ante sus ojos el mundo aparecía para ella por primera vez.

Desde el fondo de la habitación oye un crujido y un "click", por entre la penumbra aparece una figura, ella voltea sus ojos se encuentran, una sonrisa y estira su mano tratando de alcanzar la suya. Ella mira su mano, baja la vista hacia la propia, sonríe mientras la abre y la cierra como si aun esa sola y simple acción fuera lo mas extraordinario que existiese, y hasta ese instante lo era, vuelve la vista y posa su mano sobre aquella otra palma que le sonríe tan amistosamente. Pero aquel, aquel solo era al comienzo.

Aquella mano que se aprieta sobre la suya la lleva por unos pasillos casi interminables, confundida su cerebro capta una cantidad infinita de información, luces blancas parpadeantes de pasillo en pasillo, un olor a humedad y a sangre, sí sangre, era un aroma único, y ella podía sin saberlo reconocerlo claramente. Jadeando su compañero se detiene de golpe, llegan a una enorme puerta, esta se abre y frente a ambos aquel enorme ser, ella alza la vista, abre sus ojos de par en par, un mar de emociones y sentimientos encontrados se clavan como una daga en su pecho, y duele posa su mano sobre su pecho frunciendo el ceño en evidente dolor, aquel ser vuelve la vista hacia ella mirándola fijamente y todo lo que hace un momento parecía ser por primera vez es simplemente el recuerdo de un reinicio, "EVA" sale de sus labios, una lagrima corre por su mejilla, la bombardean los recuerdos, tanto que cae sobre sus rodillas, cubriéndose los oídos con ambas manos " sálvame" murmura , "sálvame, sálvame, sálvame, sálvame" aquella mano que la llevo por todos esos pasillos nuevamente aparece, ella vuelve a mirarlo, y esta vez puede claramente reconocer ese rostro que antes le era desconocido "shinji-kun" una vez pronunciado su nombre, vuelve a ser atacada por sus recuerdos y antes de caer shinji la toma entre sus brazos, si, había sido demasiado.

Estaban de pie al borde de lo que hasta ese momento parecía un acantilado, el viento golpeaba su rostro, la neblina casi y no les permitía ver, estaba de pie frente a una devastadora realidad, todas sus decisiones, todos y cada uno de sus pequeños errores, allí frente a sus ojos, en la más trágica de las batallas.

Las escaleras de los edificios era lo único que quedaba en pie, tokyo-3 en ruinas cubierto de sangre, los cuerpos de cientos de EVAs desmembrados y agonizantes en la superficie de lo que parecía haber quedado de la ciudad, de la tierra. No puede evitar llorar, sus manos tiemblan, las empuña tratando de encontrar algo de fuerza, cierra los ojos, respira hondo y entonces vuelve a abrirlos, frente a ella cuando la niebla se disipa aparece un rostro que le parece familiar, era el rostro de rei, pero no era la rei ayanami que solía conocer, era el rostro de un dios caído, sus ojos no tenían pupilas, estaban vacíos por dentro, y la miraba con una sonrisa quebrada, entonces despierta.

Abre los ojos y nuevamente estaba en aquella habitación, pero esta vez la luz ya no le molestaba sus ojos ya se habían acostumbrado, y la habitación, la habitación ya no estaba llena de polvo ni olía a humedad, se quedo recostada mirando el techo, estira sus manos como tratando de alcanzar lo inalcanzable, abre y cierra sus palmas, de pronto ve sangre cubrir sus brazos, sacude su cabeza, su corazón se acelera, vuelve a abrir los ojos y sus brazos están normales, tal vez esa era la forma de recordar, tal vez su débil mente los había borrado para protegerla, y ahora la atacarían como una verdadera pesadilla, se sentó, observo la ahora limpia habitación, frente a ella había alguien dándole la espalda, voltea y le sonríe, era shinji, ella podía recordarlo, estaba en su memoria, no eran recuerdos completos, pero podía reconocerlo y no sentía que fuera alguien extraño, ella le sonríe de nuevo, intenta hablar, pero nada, ningún sonido sale de sus labios, extrañada se toma la garganta con ambas manos, shinji se acerca y se sienta a su lado tomando sus manos quitándolas de su garganta "llevabas mucho tiempo dormida, es por eso que recuperar tu voz será un poco difícil por ahora, pero regresara de a poco". sintió las manos heladas de shinji posarse sobre las suyas calmando su corazón asustado, pero ella recordaba que sus manos no eran heladas, sino tibias, sentía que no conocía a esta persona, que solo se le parecía, pero no era el verdadero.

en el fondo de las corrompidas ruinas de NERV estaba aquel lugar, aquella maquina de muñecas sin alma, y en el LCL flotaban las copias de shinji…