Akatsuki no Yona no me pertenece, es propiedad de Mizuho Kusanagi.


***Spoiler Alert: Ubicada después del capítulo 145***


~Greeting.

Hay una tensión en el aire, casi eléctrica, que hace que la sangre en el cuerpo de Hak hierva con ansías de pelea.

La amenaza inminente envuelve el castillo de Saika y los músculos del dragón oscuro se preparan para la batalla. Pelear, atacar, vencer, su cuerpo casi se regocija por haber nacido para el combate.

Pero hay algo que distrae su mente de la lucha y crea un pesado nudo en su estómago: el separar su camino del de Yona.

Es algo momentáneo y él lo sabe bien.

Algo infinitamente breve. Un viaje corto, para llevar un mensaje a Tae-Jun mientras él y los dragones montan la guardia ante cualquier movimiento, y luego su reunión.

Algo simple, sencillo… lo han hecho tantas veces ya…

Sin embargo, su mano se niega a soltar la de la princesa.— ¡Qué atrevimiento! —le gritaría su abuelo si lo estuviera mirando.

Yona se gira hacia él con confusión y le basta un vistazo a su rostro para saber la causa de su incertidumbre. La princesa le dedica una sonrisa pequeña, casi tímida, pareciendo querer susurrarle un alentador "todo está bien".

Y el gesto funciona… pero no de la manera en que Yona habría esperado.

Con deliberación, Hak se inclina hacia ella, ocultando una sonrisa que amenaza con salir detrás de un severo ceño fruncido.

Cerca, cerca, demasiado cerca… grabándose a fuego una vista que solamente había disfrutado una vez, inhalando su dulce, dulce aroma y apreciando la sorpresa que llena sus orbes amatistas cuando al fin descubre lo que él iba a hacer.

Sus labios tocan los de Yona, en apenas un suave roce que deja a varios de los que los rodean sin aliento –incluyéndolo a él, por supuesto–.

El rubor se extiende por el rostro de Yona casi al instante y su boca se entreabre, incapaz de soltar ni una palabra.

—Una despedida —dice Hak, mirándola solamente a ella y permitiendo que las comisuras de sus labios se estiren en una sonrisa.

Con fuerza y ánimos renovados, Hak se da la media vuelta, con la mente fijada en su misión.

Y esta vez, es el turno de Yona de quedarse atrás, sin ser capaz siquiera de recordar su propio nombre.


N/A: Título alternativo: La venganza de Hak.

Esto es una simple práctica sobre cómo escribir besos, disculpen cualquier atrevimiento fuera de personaje, pero la réplica de Hak me pareció demasiado buena como para dejarla pasar. ¡Una chica puede soñar! ;)