Hace tiempo una niña y joven, terminaron atrapados en la Galeria del pintor Weiss Guertena, un mundo por asi decirlo creado por el, ya que sus obras de arte cobraban vida. Una rosa roja para la chica y una azul para el joven, cada petalo que caia era una herida que aparecia en su cuerpo, que si caia el ultimo petalo podria significar el fin de sus vidas o el quedar atrapados en el lugar.

Nunca entendieron la desesperación de Mary por salir al mundo real, ya que ella era una creación de Guertena, eso era lo que sabian ambos. Fue dificil pero a final de cuenta después de tantas pruebas, tener sus emociones a flor de piel por esperar que más obtaculos pasar, consiguieron dar con la salida. Después de eso quedo la promesa de encontrarse, prueba de ello Garry se quedo con el pañuelo de Ib después de que ella solo diara al estar herida, cuando quemaron el cuadro de Mary.

El dia tan esperado llego y ambos se encontraron en aquel lugar que el chico mencionó, disfrutaron de aquella amena charla, sin tocar de nuevo el tema de lo que paso en la galeria, cuando llego la tarde ambos debían retirarse pues Garry tenía que ver que haria con su vida e Ib debia retomar de nuevo los dias de escuela, hicieron una segunda promesa.

Garry se quedo de nueva cuenta con el pañuelo de la niña e Ib se quedo con el encendedor de el, quedando de verse de nuevo una vez más. Promesa que no se cumplió, cuando ella lo espero horas ese día y el nunca apareció.

"Ojala no le pasara nada, el no me hubiera dejado sola ahi.."

Pasaron diez años siendo que aquella niña, se volvio en una bella señorita que sin importar que pasara el tiempo nunca olvidaria a Garry... Su querido Garry...

Pero quizás pudo a ver quedado en el olvido, cuando de nueva cuenta empezó a tener constantes pesadillas de nuevo con la Galeria, sin olvidar que al final de aquellos sueños aparecía Mary llorando de forma desconsolada. Y recuerdos muy lejanos llegaran de golpe a su mente atormentando la como si algo importante hubiera olvidado, como si el echo de a ver estado en la Galeria solo era el principio de lo que tenia que descubrir.