Zoologico del Central Park

Skipper y Mika volvían del cine, la pequeña demostraba estar molesta por haber pasado el día con Marlene.

Skipper: No entiendo por qué te comportas de esa manera con Marlene.

Mika: Porque ella es un estorbo.

Skipper: ¡No habla así! Marlene es una buena nutria y esta siempre tratando de ser buena contigo

Mika: Entonces le digas a ella que no está ayudando.

De repente el dos vieron a Sabine y Don acercándose a ellos.

Mika: Qué mierda.

Skipper: Mika!

Sabina: Skipper ami socio. Espero que ya tengas planes sobre el futuro de este zoologico.

Skipper: Todavía estoy pensando en eso.

Sabina: MIka, mi ahijada. Como usted creció.

Las dos se comprimentaron con indiferencia, don colocó la pata en el hombro de su madre adoptiva.

Dom: ¿Ella no es una obra de la naturaleza? Sólo fue a salir del avión que fue corriendo para resolver las cosas en la base. En ese momento me quedé aquí aprovechando ese zoologico.

Skipper: Hiciste bien.

Don: Pero mañana ya estoy de vuelta en la base.

Skipper: ¡Excelente! De acuerdo?

Los dos siguieron camino por el zoologico, Mika siguió atras de todos haciendo mueca para Sabine, Skipper la reprendió, aunque había hallado gracia de la actitud de la pequeña.

Central Park

Hans estaba rodeando el Central Park cuando vio a Kowalski y se acercó a él.

Kowalksi: Hans, ¿qué quieres?

Hans: He venido a avisarte que tu padre quiere hablar contigo.

Kowalski: No tengo nada que hablar con él.

Hans: Él dijo que es urgente.

Kowalski: Dice para él que no quiero.

Hans: ¿Usted piensa que soy lo que? ¿Paloma mensajera? No regresaré en aquella carcel tan temprano.

Hans salió, ignoró al científico y lo dejó solo en Central Park.

Zoologico del Bronxs

Cabo había recibido una llamada de Cupido para que se encontraran, se rehusó a aceptar, pero decidió ceder para que el reno no desconfiar de él. Él fue hasta el sótano donde estaba el dinero del robo, su conciencia lo condenaba por haber dejado en la pobreza dos animales que nada le había hecho.

Cabo: Oh Dios cuando esa culpa va a acabar?

Sin darse cuenta, un Delfín macho se acercaba a él.

Marcos: Hola.

Cabo intentó esconder las maletas, pero percibió que ya era tarde.

Marcos: Yo conozco esa maleta. ¿Es usted el ladrón del zoologico del Central Park?

Zoologico del Central Park

Laura había arreglado sus cosas en el pequeño hábitat que quedaba escondido del zoologico cuando avistó a Skipper.

Skipper: Laura, ¿qué estás haciendo en mi zoologico?

Laura: ¿Cómo se llena el pico para decir "Mi zoologico"? Aquí era mi casa antes de que usted me engañara.

Skipper: No he robado tu zoologico.

Laura: No estoy hablando eso. Yo incluso creo que eres inocente.

Skipper: ¿Crees?

Laura: Sí, y yo también sé que eres inocente en ese caso de Alaska.

Skipper: ¿Sabes? ¿Cómo?

Laura: Yo conocí a Hans. ¿Él trabajaba con usted en la época no es?

Skipper: Sí. Eramos una equipo.

Laura: Entonces el me dijo que tenía las pruebas del caso de Alaska donde comprobaba su inocencia

Skipper: ¿Y has cogido?

Skipper la cogió por el ala, pero ella se soltó.

Laura: Claro que no! ¿Piensas que él iba a entregar tan fácil?

Skipper: ¿Qué quería?

Laura: Un millón de dolares.

Skipper: Puedo arreglarlo.

Laura: Ni pensar.

Skipper: Es mi inocencia que está en juego.

Laura: Pero también puede ser su vida.

Skipper: ¿Te importas con mi vida?

Laura: A pesar de todo no creo que morir sea su castigo.

Skipper: Todavía me amas.

Laura: ¿Quién dijo?

Els rió tratando de negar, el capitán también se rió y resolvió agarrarla por la cintura y los dos se besaron apasionadamente. El beso duró hasta que Laura lo interrumpió.

Laura: No puedo hacer eso. Todavía estoy molesta con usted

Skipper: Olvide de eso Laura.

Laura: No.

Skipper: Al menos vamos a salir esa noche. Prometo no hacer nada que no quieras.

Laura: Esta bien.

Skipper: ¿Y su abuelo como esta?

Laura: Con odio de ti. Si él sueña que nos estamos encontrando, ni sé cuál va a ser la reacción de él.

Skipper: No te preocupes. Luego, él va a aceptar nuestro amor.

Laura: No hay más amor.

Skipper: No creo en ti.

Skipper le dio un pequeño beso en su pico.

Skipper: Te veo esa noche.

Skipper salió y Laura lo miraba riendo.

En el hogar de Marlene.

Pedro y Mercedes estaban hablando.

Pedro: Parece que la llegada de Sabine está arrazando por Nueva York

Mercedes: Pues no me importa.

Pedro - Importa sí. Usted siempre tuvo celos de Sabine.

Mercedes: ¿Yo los celos de ella por qué? ¿Por qué preferías ella en lugar de mí?

Pedro - ¡Claro! Usted siempre ha sido enamorado de mí.

Pedro se acercó con su pico en los labios de la nutria.

Mercedes: No me provoca que usted no sabe lo que soy capaz de hacer.

Pedro - ¿Y qué vas a hacer?

Mercedes lo cogió por el cuello y dio un beso en su pico, los dos se besaron apasionadamente y se acostaron en el sofá que tenía en la casa de la nutria, los besos continuaron y ellos ni se dieron cuenta que una cierta nutria macho se acercaba y veía sacudido aquella la escena de su esposa y de su mejor amigo.

Antonio: Mercedes.

Los dos se soltaron y se quedaron mirando el uno al otro.

Antonio: ¿Qué está pasando aquí?

Mercedes: Mi amor, puedo explicar.

Antonio: ¿Explicar qué? Lo vi todo Mercedes.

Mercedes: Fue él quien me agarró.

Pedro - ¿Qué? Que mentira. Ella que vino encima de mí ...

Antonio: ¡No quiero saber! Vaya de aquí traidor.

Pedro - Pero Antonio.

Antonio: ¡Váyase! ¿Te recibo en mi casa, dejo usar mi bañera especial y así que me agradeces? ¿Estando de besos con mi esposa? ¡Vaya ahora!

Pedro no supo lo que le contesta y fue hasta el cuarto en que estaba hospedado para arreglar la maleta, Mercedes intentó acercarse a su marido, pero él se negó a tener su compañía, aunque, dejando a la hembra llorando en la sala, Marlene llegó y avistó su boca madre.

Marlene: Mamá, ¿estás bien?

Mercedes: No mi hija. Mi vida acabó.

La nutria abrazó a su hija que retribuyó confusa el abrazo de la misma.

Zoológico de Bronks

Kitka estaba en su casa en compañía de su madre.

Kitka: ¿Dónde está el Anibal? ¿Está trabajando?

Lucía: Él fue a comprar unos remedios. Está enfermo.

Kitka: ¿Enfermo o perezoso?

Lucía: Kitka, no habla así. Tu padrastro no es así.

Kitka: Madre se toca, no ver que él sólo esta usando?

Lucía: El Anibal me ama. Yo se de eso.

Kitka: Ama tanto que ...

Lucía: ¿Qué?

Kitka: Nada. Un día usted verá la verdad por usted misma.

Anibel llegó interrumpiendo la conversación de las dos, Lucia fue corriendo a abrazar a su marido.

Lucía: Mi amor, como tú esta? ¿Compró sus remedios?

Anibal: Lo compré, mi amor.

Kitka: ¿Puedo saber lo que tienes?

Anibal: Dolor de espalda.

Kitka: ¿Y cómo usted tiene dolor de espalda si usted no hace nada?

Lucía: ¡Kitka no hable así de tu padrastro!

Anibal: Deja Lucia ,. Tu hija nunca me gustó.

Kitka: Y aun no me gusta. Adiós madre, tengo que ir.

Lucía: Adiós hija.

La halcón se fue a su casa donde vivía con Rico, dejando a los dos solos.

Anibal: Tu hija no tiene gusto de mí mismo.

Lucía: No te preocupes. Un día ella va a acostumbrarse a ti. Tal vez ella todavía extrana a su padre.

Lucía lo abrazó cariñosamente y luego fue correspondida. Apenado de todo Anibel no era un falcón malo y quería el cariño de Kitka.

Hogar de Marlene.

Pedro acababa de ir, dejando la pareja de nutrias solas.

Antonio: Me acordaba ahora de nuestras vacaciones en Venecia en Italia.

Mercedes: ¿Qué tiene?

Antonio: Usted pasaba todo el tiempo con Pedro.

Mercedes: y?

Antonio: Quiero saber si Marlene es mi hija.

Mercedes: ¿Qué? ¿Qué pregunta absurda es esa?

Antonio: Marlene es o no es mi hija?

Mercedes: Si ella no es tuya es de quién? ¿De Pedro?

Antonio Tal vez.

Mercedes: Si usted duda de la paternidad de nuestra hija, la gente no tiene nada más para conversar.

Mercedes fue a la habitación dejado el marido solo. Antonio resolvió dormir en alguno hogar de unos amigos y se fue.