Disclaimer: Boku no Hero Academia no me pertenece. Sólo utilizo sus personajes de forma no lucrativa.


Todoroki miró a su alrededor y se desorientó ¿Acaso no estaba luchando contra un villano? Si, pero ya no estaba en la ciudad, en las ruinas de aquel edificio. Estaba en un lugar que reconocería incluso ciego. La buscó con la mirada... Allí estaba... Con una lápida reluciente por el mantenimiento que el mismo le daba, se encontraba la tumba de Yaoyorozu Momo. Antigua compañera, amada de toda la vida. Si no se equivocaba, ya se cumplirian 15 años de su descenso.

Intentaba comprender cómo rayos llegó allí cuando una voz le llamó. No tuvo que pensarlo dos veces para reconocerla, aunque llevara 15 años sin oírla.

Se volteó y suspiró su nombre a la vez que sus ojos se llenaban de lágrimas.

—Momo..

Allí estaba de pie, con un suéter amarillo claro, una falda negra y una hermosa sonrisa en su rostro. Tal y como la recordaba.

Estaba igual al día en el que conconfesaron sus sentimientos...

—Shoto-kun...

El bicolor prácticamente se lanzó a los brazos de la chica y mientras se aferraba a ella se dió cuenta de que su apariencia había cambiado. Ya no era aquel adulto con cara de cansado, sino que había vuelto a sus años escolares y vestía su uniforme de la UA.

Y con lágrimas en sus ojos la miró extrañado. Ella sólo río.

—Tienes que elegir, Shoto-kun —él seguía sin entender—. Puedes volver, donde te espera la ciudad que salvaste con tus amigos y compañeros o...

Todoroki entendió. Sólo faltaba elegir. Y ya tenía su respuesta desde hace mucho.

—Creo que ya viví lo suficiente —dijo aún aferrado a ella sin querer soltarla, pensando en que podría desaparecer.

—¿Estás seguro? —le preguntó seriamente— Ahora mismo Midoriya está a tu lado... Debes estar seguro.

—Momo... —comenzó suavemente acariciando sus cabellos azabaches y separándose un poco para mirarla a los ojos— Llevo 15 años de sufrimiento. De igual forma, si volviese estaría muerto en vida...

Yaoyorozu volvió a verlo. Sin escucharlo, Todoroki sabía que significaba esa mirada. En ese instante sintió cómo alguien le daba ánimos para aceptar.

—Nunca estuve tan seguro en mi vida —reafirmó.

Ella sólo suspiró.

—Si que eres testarudo

—Como si tu no lo fueras —sonrió—. Quince años y no quisiste dejar mi cabeza...

Ella sonrió de forma triste, después le tomó fuertemente de la mano.

—¿Vamos?

El suspiró aliviado mientras que las últimas lágrimas caían.

—Si...

Acercaron sus rostros suavemente hasta eclipsar con un dulce beso anhelado por ambos amantes. Un viento de pétalos de Sakura los cubrió y se desvanecieron ante aquel atardecer. A la par. Como debía ser.


—Todoroki-kun... ¡Todoroki-kun! —el héroe Deku buscaba desesperadamente a su amigo entre los escombros de aquel edificio. El último ataque que lanzó Shoto logró darle al enemigo y derrotarlo. Sin embargo, el enemigo también lanzó un ataque que, si bien no le dió a Todoroki, aterrizó en un edificio cercano que cayó sobre él. Muchos héroes lo buscaban entre los escombros.

Ni bien Midoriya encontró unos mechones pelirrojos, saltó a ellos y se puso a escarbar. Cuando logró sacar a su amigo, éste apenas respiraba.

—¡Todoroki-kun! ¡Resiste! —aunque en el fondo sabía que sólo un milagro lo salvaría.

—Mo...mo... —pequeños suspiros se escaparon de la boca de Shoto.

Midoriya contuvo la respiración. Después sonrió tristemente mientras las lágrimas nublaban sus ojos.

—Ya veo... —dijo con la voz cortada— La encontraste... ¿Cierto?

Midoriya ahogó un sollozo cuando se dió cuenta de que la respiración de su amigo era casi inexistente.

—Está bien —le dijo, como si escuchara—, no me voy a enojar si te vas...

Tras decir esas palabras, y como si le hubiera escuchado eso, Todoroki dejó de respirar. Su corazón dejó de latir y soltó su último suspiro.

Izuku intentaba contener sus lágrimas cuando vió algo en la mano de su amigo. Lo sacó y la vió. Una fotografía, de esas instantáneas. En ella se veían Todoroki y Yaoyorozu en sus años escolares, él con el uniforme de la escuela y ella con un suéter amarillo claro y una falda negra.

En la parte de atrás de la foto se leía "El comienzo"

El peliverde sonrió mientras observaba la fotografía... Todoroki sonreía en ella mientras que la cámara la sostenía la chica. Ambos se veían tan felices...

Mientras pensaba eso, una ráfaga de viento agitó los cabellos del héroe. Al levantar la mirada, vió cómo pétalos de Sakura se elevaban al cielo. Una fuerte nostalgia le golpeó y las lágrimas que luchaba por contener se desbordaron de sus ojos. Sin embargo, su sonrisa nunca se fue de su rostro.

—Buen viaje, Todoroki-kun —le habló al cielo—. Nos reencontraremos algún día.

Luego volteó al cuerpo de su amigo y vió su rostro descansando en paz y una sonrisa en su expresión. Deku cerró los ojos e imitó su sonrisa.

—Nos reencontraremos algún día...


Hi, pipol!

Volví rápido :3

Tenía ganas de subirlo ayer pero no encontré tiempo... ayer fue un día agotador... tengo sueño :1

Bueno...qué iba a decir... ¡cierto! Muchísimas gracias a Andersen Desire por su comentario!

Me falta algo... ya sé. En el capítulo anterior mencioné que iba a hacer un fanfic paralelo con lo que pasó antes y después, y sigue en pie. Sólo me falta ponerme a escribir. Ahí vamos a dejar de lado al Angst un rato, que ya los hice sufrir mucho.

Creo que no me falta nada más...

Nos leemos!

Se despide

Hati-chan