La temperatura de su cuerpo estaba tomado un impulso peligroso, la causa; no era un posible estado febril, la causa; era la furia naufragando desde el fondo de su alma.

¡Mierda!

¡Que diablos estaba pasando!

Cómo carajo se atrevía ese pequeño bastardo, cómo siquiera se había atrevido a tanto.

En ese preciso momento; Derek Hale, estaba siendo testigo de lo que creía era una maldita pesadilla.

Scott no tubo tiempo de reacción, y se encontró siendo victima de la ira de su hermano.

Se atragantó ese deseo lógico de querer gritar… mientras era arrastrado lejos del joven que permanecía desmayado en el sillón. Las lagrimas evitando salir ha dar vergüenza.

Su hermano no había tenido ni una minima contemplación en sujetarlo justamente del brazo recientemente dañado.

Scott pudo sentir en aquel brutal alejamiento, la amarga sentencia de un cruel destino. En su rostro se expandían unos cuantos moretones. Stiles se hallaba inconciente en el sofá con leves moretones en el cuerpo y una amplio rasguño que se expandía en la comisura de su labio superior; lugar que había sido usurpado atrevidamente por unos labios ajenos y ansiosos.

Scotti apenas pudo sentir el contacto de esos tibios labios. El intenso dolor no le había permitido grabar aquella sensación por lo que en ese momento, lamento con toda su alma la perdida de tan generosa oportunidad.

— Derek,…Derek… — Suplico, evitando a toda costa levantar el tono de su voz.

Tenia que aclarar las cosas… o podría perder a Stiles por culpa del "bestia" de su hermanastro. —Derek suéltame, idiota, y te lo explicare.—

Le soltó, cómo si tocarlo quemara, entendiendo que se había excedido en la utilización de fuerza — hazlo—,dijo secamente.

Scott noto que Derek no podía calmar su furia, estaba tan molesto, que en sus ojos solo se podía ver una profunda oscuridad. Esos hermosos ojos verdes tan parecidos a los de un felino, estaban enfriándole la sangre.

Tock…,tok….

Los Dioses hoy estarían de su parte.

Algo evitaría que su hermano, lo agarrara a golpes, en ese instante.

— ¡Scott!, ¡Derek!

— Tock..,…Tock.

— ¿Están en casa…?

— Tock…,…Tock.

— Escúchame Derek. Necesitamos hablar, …si me pones en un aprieto con Stiles, yo me encargare de decirle que tienes un interés más halla de la amistad con él. — Derek dio un paso atrás…, respiro hondo, y accedió en un leve movimiento de cabeza . — Me alegra qué hablemos el mismo idioma.

Abre la puerta, luego hablaremos de esto. — Dijo.

Derek se mantuvo quito por unos segundos,

— Tock..,…Tock. ¡Stiles! ¡chicoooos!

— Ella no se ira hasta que abras o contestes. — Derek dirigió su mirada hacia el castaño recostado en el sillón.

— Ábrele.

Cuando Derek abrió, una pelirroja entro como un huracán dentro del departamento. — ¡Scott!, ¡Dios!, tú brazo… ¿Por qué no contestaban? ¡Llame por horas!

— Adelante, …¡entra!

Estas en tú casa, …Fiona de hielo.

Lydia, había entrado haciendo a un lado al oji—verde, he ignoro, el sarcasmo del mismo — ¡¿Estas bien?!¡¿ ambos están bien?!. — Dijo dando una mirada hacia al sillón, — Oh…,por dios… ¡Stiles!..— Rápidamente y con todo el dolor de su cuerpo, Scott bloqueo la llegada de Lydia hacia su mejor amigo. — eh…, él esta bien, solo necesita descansar. No es nada que no se cure con descanso y una buena pomada contra los moretones.

Esto…,Solo fue un susto.

— Valla que fue un susto, casi matan al pobre de Derek de un infarto, recuerden que no esta en edad para esto.

— pero qué bien te conservas…, tan venenosa como siempre.

La pelirroja iba encaminada ha contestarle. Pero, Scott nuevamente se entrometió en su camino — Ly…, cielo, podrías hacernos un favor.

Derek enarco su ceja ante el extraño par de idiotas frente a él —Lo que quieras, Scotti. solo dime.

Derek torció un gesto de disgusto en sus labios. Scott mantuvo su atención en la pelirroja ha pesar de sentir la mirada asesina de su hermano — cómo veras… el accidente me dejo dañado el brazo, …esto fue algo temporal.— dijo, enseñándole el pañuelo que sujetaba su brazo en el aire. — Pero no quiero ir solo, y tampoco quiero que Stiles se quede solo.

— claro, quieres que te acompañe.

— No,…no.

Derek se burlo en una corta risilla molesta de la pelirroja —No a mi — Derek tosió disimuladamente al notar la mirada asesina de la joven ( bruja) desilusionada.

— Necesito que nos hagas el favor de quedarte con Stiles, tu sabes….,no quiero que despierte y se encuentre solo.

—Pero… Derek puede…

—Derek es mi tutor, el dueño del auto…, necesito que venga conmigo además nosotros tenemos que hacer la denuncia para poder aclarar lo sucedido con el padre de Stiles.

Derek resoplo, esa era una gran mentira. Sí la pelirroja caía en esa, lo ofrecería como próximo ganador del oscar. Si bien, era verdad lo del medico, lo demás lo habían echo en el momento que fueron atendidos por el accidente.

Imaginaba que todo esto era para aclarar la situación anterior a la llegada de la pelirroja.

— El especialista no estaba en ese momento, volvimos a dejar a Stiles para que descanse. Estábamos por llamarte por que eres la única en la que podemos confiar a nuestro amigo.

Por suerte, para nosotros estas aquí. Enserio, necesito ir al hospital.

Para nada…. le traería (a ninguno de los dos) confianza dejar a Lydia con Stiles. Ella era aquel amor no correspondido, del castaño, pero necesitaban aclarar todo antes de enloquecer.

— ¡Vamos! Mujer odiosa, serias tan amable de prestarnos tu ayuda por única vez en tú malévola existencia.

—¡Que adulador!

Claro que me quedo, por ti Scotti… y, Stiles, claro.

— ¡Gracias!

— Sí, ¡Gracias! Fiona…, Creí que deberíamos rogarte unas horas más.

—Derek…— llamo Scott tratando de calmarlo.— Entiendo que estés molesto, pero cálmate con ella.

— lo siento…, fiona.

Iré a dejar a Stiles en su cuarto.

— Perdonado, sarnoso. — Derek le ignoro aquel comentario. Tomo al castaño cuidadosamente en sus brazos, y lo alejo ante la atenta mirada de la pelirroja y su hermano pequeño. — El él es realmente… es exasperante.

Pero, debo admitir que es un hombre realmente fuerte puede carga a Stiles como si fuera una novia.

— Es entendible su enojo, digo… por el accidente… recuerda que aprecia mucho a su Camaro.

— Es un gran idiota, sí se preocupa más por su cacharro de auto, que por ustedes.

— Lydia, no insultes a su Camaro, … tanto Stiles como yo, le tenemos un cariño especial ha ese auto.

Lydia suspiro para callar… entendiendo que se estaba metiendo en un terreno escabroso, hombres… pensó. Derek escucho prácticamente toda la conversación, pero antes de sentirse un tanto culpable de haber dañado a su hermano en aquel jalon del brazo, pudo ver el pequeño beso que la pelirroja colocaba en la mejilla de esté, — Realmente me alegra de que estén bien.— susurro, sutilmente.

Derek se aclaro la garganta al pasar por la puerta del living nuevamente, — Bien, ya deje a Stiles en su cuarto, puedes ver algo de televisión, dan 1000 maneras de morir por si quieres tomar apuntes, …también tienes veneno para rata sobre la heladera, por si te da hambre.

Scott intento borrar la sonrisa ante las ocurrencias del oji-verde. — Derek, …basta.

— Llámanos SOLO sí Stiles necesita algo.

— Idiota.

— ¡Derek! — volvió a prevenir.

— Solo creo que esa no es la manera de pedirme la contraseña del wifi.

Lydia sonrío mientras elevaba una ceja. — cariño, tengo la contraseña desde el día que lo instalaron

— Pero, que bueno que lo mencionas. Hace un par de días…, la cambie. Ya sabes… uno debe prevenir. Con tantas sabandija suelta.

— Seguirán peleando…, lys, la contraseña esta pegada en la puerta del Frazer. — dijo Scott sintiendo gran dolor muscular. — Derek, podemos irnos.

— Bien.