Declamair: I don´t own the Teen Titans. They are property of DC comics obviously. / Los Teen Titans no me pertenecen sin embargo el argumento de esta historia SI.

Disfruten. Este capitulo comenzara fuerte pero tengo planeado subir de tono mucho más. Cuidado ! Universo alternativo donde los Titanes no son titanes si no personas con vida "NORMALES" (Comillas bien grandes)


CAPITULO I: DIA 1

Raven era una mujer que recientemente había cumplido sus veintidos años. Joven, hermosa, independiente con un prometido millonario que la amaba a límites que ni ella comprendía. Él se sentía afortunado de tenerla a su lado.

A ella le daba lo mismo… O quizás no tanto. Era un trofeo. Era el chico al que muchas querían a su lado en su círculo social, muchas mujeres lo intentaron tener como pareja, pero Raven lo gano para ella sola.

Raven sabía que nadie más lo podía tocar. Raven sabía que le era incondicional.

Richard Grayson. Richard Grayson era solo suyo y de nadie más. Uno de los dos herederos de la fortuna Wayne junto a su hermano al que jamás tuvo la suerte de conocer.

Raven no era una vividora tampoco, no me malentiendas. Ella era una exitosa abogada tiempo parcial, Socia de un buffete si no era el primero… era el segundo más importante de Gotham.

Como dirán siendo tan joven? La preparatoria para Raven fue un chiste. Ya a los dieciséis años había terminado su bachillerato y había comenzado a dar materias de la Universidad sin siquiera tener la mayoría de edad. Era muy inteligente. De eso no había dudas.

Eso y su belleza eran dos dotes que peleaban en paridad en ella. Era irresistible.

Hablaba poco. No era de las mujeres que te abrumaban con mucha conversación pero su mirada era fuego. Le prometía a cualquier hombre solo con el brillo de sus ojos que iba a pasar la mejor noche de su vida si caía en sus manos.

Si le gustabas ella solo se te quedaba mirando unos segundos sin pestañar como una cobra apunto de picarle a su presa su veneno. Su intoxicante veneno.

Todos aquellos que pasaron una noche con ella quisieron repetir.

No me malentiendan. No era la mujer más bella del mundo. Sin embargo era todo lo que un hombre podría querer. Era la esposa ideal. Hermosa y capaz de administrar un imperio empresarial desde la comodidad de su habitación.

Por eso Richard Grayson había caído tan rápido en su hechizo.

Era exótica. Nunca lo supe en realidad pero probablemente era de sangre extranjera. Tenía un acento peculiar. Hablaba perfectamente cuatro idiomas. Español, Esloveno, Inglés, Ruso y sabía traducir latín.

Su piel era muy pálida. Cuando la tocabas podías dejar fácilmente la marca de tu toque en ella haciéndola ver frágil. Ella te dejaba sentir que tu tenías el control y que era tuya. Pero era mentira. Ella no era de nadie.

Ella podía saber que necesitabas, que querías, tus anhelos y tus deseos solo teniendo una pequeña charla y conociendo tu cuerpo. Ella te hacia pensar que te quería, te hacia sentír importante para ella pero era solo una manipulación mental. Luego de terminar contigo te pateaba, te despedía y seguía su vida normal.

Con Richard. Ella siempre volvía a Richard al día siguiente como si nada hubiera pasado.

Medía no más de 1,60 m. Su cabello era negro y llegaba hasta la mitad de su espalda. Sus ojos eran lo más impresionante y loco que habrías visto por ahí.

Eran amatista. Cuanta gente tenía ojos amatista? 1 en 10 millones?

Su cuerpo tenía forma de reloj. Perfectamente proporcionado. Delgada pero con un busto prominente para su contextura.

-Roy? En que tanto piensas? .. – Raven chasqueaba sus dedos delante de él solo cubierta por una sabana que ella misma sostenía contra si misma.

-¡ Speedy! – Grito con fuerza al sentir que la ignoraba totalmente aún.

-Disculpa. Solo pensaba en ti. Nos conocemos hace tanto, creo que yo soy uno de los afortunados con el que has repetido más veces y creo que nunca te pregunte. De dónde eres? Digo… No pareces totalmente americana. Esos ojos, tus rasgos… Son tan..-

-Eso no es de tu interés. Ahora vete, tengo mucho trabajo que hacer hoy y a la noche nos veremos en la estúpida fiesta de tu novia.-

- Es un evento de caridad de la fundación de su padre. A veces es bueno ayudar a otros Raven.-

-Lo que sea. He escuchado en las noticias de que hay un torneo de Kyūdō en Tokio la semana que viene. Participaras?-

-Te importa? – Él le pregunto extrañado, no era usual que ella le preguntara nada de su vida fuera de la cama.

-No, para nada. Esta noche quizás conozca a alguien más para divertirme el próximo jueves. Tengo ese día libre y ya sabes quería rellenarlo con algo.- Le dio una sonrisa sombría.

-Acaso Robin no se ha dado cuenta?- No podía creer como sus actividades extra programáticas eran tan habituales sin que su prometido siquiera sospechara de ella.

-Ese tampoco es tu problema. Ya vete.- Se levantó de la cama solo vestida con su collar con forma de cuervo plateado.

Fue hacia el espejo enorme frente a la cama y sin pudor de estar totalmente desnuda se arregló el cabello dejando a Speedy sin habla.

El celular del arquero sonó, sacándolo de sus pensamientos por un segundo.

-Si? Richard? – Raven se voltió a ver a Speedy ahora de vuelta interesada en él.

-Roy llegare a Gotham en una hora. Estoy en un vuelo en este momento. Te parece si nos encontramos en el Club Valley a almorzar con los demás?- Raven se acercó a Roy como un felino queriendo comerse al ratón. Aún Roy con las sabanas cubriéndolo casi por completo Raven pudo ver como su erección sobresalía y la tomo entre sus pequeñas manos sin apartar la vista de él ni un segundo y comenzó a sacudir su miembro una y otra vez.

-Si … claro. Robin nos vemos en un rato…le diré a los chicos que…(Gemido)- Raven empezó a sacudir su miembro aún más rápido. Las sabanas comenzaron a humedecerse.

-Ehmmm… Si estabas con Star, Speedy debiste haberme avisado antes.- Le comento Robin suponiendo que su novia estaba con él.

-Si… con ….St…Star. Nos hablamos…Lue..luego.- Roy no pudo aguantar más. Se corrió por toda la sabana. Ella solo dio una sonrisa ganadora.

-Podemos…-

-NO.- Se fue al tocador y cerro la puerta con llave para asegurarse de que él no iría tras ella. Era una invitación a que se fuera.

Siempre eran las cosas del mismo modo. Era hielo fuera de la cama. Y Roy… La aceptaba así como era. Todo era bajo sus términos o no lo era.


-Bienvenido Señor Roy Harper. Hoy se encuentra especialmente radiante déjeme decirle. – Le comento la señorita que era la encargada de recibir a los miembros del Club de gente elegante de la alta sociedad de Gotham. El Club Valley. La niña se sonrojo al dar el comentario.

El provocaba ese efecto en las mujeres. Era un atleta a nivel olímpico de arquería. A sus veintitrés años ya tenía dos medallas de plata en los . y un mundial. Su físico… sobre todo sus brazos dejaban a las mujeres a sus pies.

- Llámame, Speedy. Ya hace un tiempo nos vemos aquí casi diario. Estamos en confianza.- El arquero le dio una sonrisa matadora dejando a la niña admiradora en las nubes. Asintió con fuerza.

- Ahora, serías tan amable de llevarme con Robin y mis demás amigos? Donde están?-

- En las canchas de tenis Señor Speedy. Venga por favor.- Sin más la niña que apenas se veía mayor de edad lo llevo con sus amigos.

Cuando llego a las Canchas de polvo de ladrillo vio a Victor Stone, también conocido como Cyborg, Garfield Mark Logan también llamado por las chicas Bestita, Wally West el niño Flash, gran atleta de alto nivel competitivo y Robin…

En días como ese le daba a veces pena ver a su mejor amigo a la cara.

Follarle a la prometida prácticamente cada vez que se iba a algún lado en su propia casa de amor le provocaba mareos de vez en cuando. Algo mal se sentía.

Raven por otro lado estaba seguro que desde que cerro el cerrojo de su tocador ya se había olvidado de él.

Eso lo hacía sentir peor.

Daba lo mejor de sí pero siempre era lo mismo.

Para ella era otro más. Suspiro.

-Quien es él?- Pregunto Speedy a Wally.

-Oh, él es Jason Todd. El hermano de Robin. Recuerdas que él nos comento de un hermano menor que se fue a estudiar a Inglaterra? Aquí esta. El otro heredero volvió y lo está haciendo polvo en este set. Vamos Richard tu eres el mejor!- Grito Wally.

-Wally tu.. estuviste en lo de Richard con…- No quiso terminar la frase. Todo lo dijo casi susurrándole al amigo mirando por todos lados que nadie lo escuchara más que él. Flash se sonrojo.

-Eehmm. Porque lo preguntas?- Le dio su reloj con sus insignias grabadas en él.

-Porque si Richard lo hubiera encontrado en su cama seguramente hubiera preguntado como llego eso allí.- Wally recordó en un relámpago lo que sucedió hace dos noches con Raven.

-Diablos. Me lo quite porque se me enredaba en su cabello.- Comento por lo bajo totalmente apenado.

-Te la estuvo comiendo, no?-

-Como preguntas algo asi?- Wally era un fuego. Estaba totalmente apenado.

-No necesitas ya confirmármelo. Es una especialista en eso. Solo no te enamores o sufrirás como muchos.-

-Pero… pero si sales con un minon como Starfire porque necesitas andar con Raven?- Lo pregunto sin una pizca de malicia. Estaba confundido.

-Porque me gusta. Es muy buena en la cama y sin tener la acción que tengo con ella me aburriría. Star es muy básica. La quiero, es muy linda. Pero es demasiado inocente… y ella es..-

- Genial. –Ambos se sonrojaron mirándose uno al otro y se quedaron pensativos recordando las noches que tuvieron con ella.

Robin y Jason se acercaron a ambos.

-Robin no puedo creer que llego el día en que no lograste hacerle ni siquiera un punto a alguien. Que te esta pasando!?- Bestita se lamentaba porque había apostado dinero en que ganaba su amigo.

-Y ellos? Tus amigos? – Jason se acerco a Wally y Speedy. Los abrazo a ambos amistosamente.- Pensando en una chica amigos?-

Los saco a ambos de sus pensamientos y casi se podría jurar que ambos en la desesperación querían correr del lugar. Lo primero que atinaron a hacer era mirar el suelo y no hacer contacto visual con nadie.

-Una chica? Hablan de Roy? Diran en CUANTAS. No es un chico de nadie… y Wally? Wally tienes siquiera novia?- Ambos negaron con la cabeza con fuerza a Cyborg.

-Roy todavía no puedes sentar cabeza acaso? Ya deberías madurar y pedirle matrimonio a Starfire. – Robin comento. Siempre era la voz sensata del grupo.

Bestita y Cyborg asintieron.

-Oh, Richard. Quizás ninguno de tus amigos consiguió una chica de oro como tuya que sea lo suficientemente buena como para casarse por toda una vida. Wally.. Roy que pueden contarme de la prometida de mi hermano, me han dicho muchos que es una joyita? – Jason les pregunto aun abrazándolos más fuerte.

Ambos comenzaron a toser con fuerza. Wally estaba que vomitaba todo lo que había comido de la desesperación.

-Chicos que diablos les sucede?- Bestita pregunto sin tener idea de lo que les sucedía. Roy se encontraba sin aire.

-Es… Brillante. Una gran abogada. No ha perdido ningún caso. Su IQ es levemente más bajo que el mío y eso es mucho que decir.- Comento Cyborg a Jason. Él era nada más y nada menos que un experto Hacker de computadoras reconocido a nivel internacional.

Robin asintió con orgullo. Estaba tan enamorado… Hasta una leve sonrisa se asomó por sus labios.

-Y tiene un CUERPO! Podría ser modelo, tiene unas ..- Bestita hacia gestos señalando que tenía unas grandes tetas. Robin le lanzo una mirada matadora.- Ehh… bueno. No. Es muy bajita.- Se rasco detrás de la cabeza desesperado alejándose de Robin un poco.

-Si es linda.- Dijeron al unisono Wally y Speedy.

-Ah, si?- Jason se acerco más a Wally. El deseaba que se lo tragara la tierra.

-Ya pueden dejar de hablar de mi novia? Hoy la conocerás Jason. Te va a encantar.- Jason dejo de abrazar a los muchachos y ambos suspiraron aliviados.

-Seguro.-

-De que trabajas, Jason? Porque nunca en años has vuelto a Gotham?- Pregunto Roy extrañado. Lo sentía sospechoso.

-Tengo mis negocios en la bolsa y.. la respuesta a tu segunda pregunta-. Problemas con mi querido padre.-

-Lo que no me has dicho hermano es si tienes novia…- Robin le consulto extrañado que su hermano a su edad no le haya comentado de ninguna pareja en años.

-No, no tengo tiempo para eso. Nunca llegue a repetir con ninguna…-

-Oh, que lastima. Bruce estaría fascinado de verte a ti o a mi formando una familia. Ya sabes aún no tenemos a un heredero…-

-Me importa una mierda, Bruce. – Todos quedaron boquiabiertos. Nunca escucharon a nadie que se atreviera a decir algo así de la gran cabeza de la corporación Wayne.

Richard sonrió nervioso.

-Grandes problemas con papá…- Susurró Robin.- Que tal si vamos por unos tragos?- Todos asintieron.


Más tarde esa noche…

Raven y Starfire estaban en una habitación inmensa. El cuarto de Starfire. La hija única de un empresario de la industria de los juguetes de niños lo tenía todo.

Tres grandes espejos en tres lados distintos de la habitación bañados en oro. Una cama King Size adornada con mil telas importadas. Una puerta que llevaba a un armario del tamaño de un departamento pequeño y mil estupideces más.

-Querida amiga Raven has visto a Speedy últimamente? Hace dos días que no se nada de él y me temo que me este traicionando con otras chicas. Mi corazón tiene ese temor… Le perdonaría todo a Roy. Pero no quiero que me deje. Lo amo más que a nadie en este mundo.-

-Por favor Star… Roy y otras chicas? Lo dudo. Tú eres la única chica oficial de Roy en la vida. Roy jamás ha estado con nadie más de dos años. Lo conozco desde que tengo trece … Eres especial para él.- Raven coloco una mano en su hombro reconfortándola.

-Gracias Raven. Siempre eres tan linda y sabes como hacerme sentir mejor. Estas segura de que no tienes poderes sobrenaturales para hacer sentir mejor a las personas?- Raven sonrió de verdad.

- No, creo que no Star. No hay poderes sobrenaturales en mi. Bajamos? – Star asintió. Ella como anfitriona de la fiesta era muy esperada debajo. Además… Raven había quedado en ver a Richard en la fiesta. Luego de diez días…

Raven añoraba con que se fuera más seguido. Era muy divertido llevar a muchos acompañantes temporales a la casa que Richard le había comprado a ella como regalo anticipado de bodas.

Era la mejor casa de Gotham. Cuatro pisos, veinte habitaciones… Gritaba ostentación pura. Es más tenía un cuarto con una cama con grilletes y todo tipo de juguetes que Robin ni conocía a pesar de él mismo haber comprado esa casa.

Ambas bajaron por las largas escaleras de la mansión de la familia de Starfire.

Una del brazo de la otra.

Starfire vestía un vestido rosado corto por encima de los rodillas con tiritas. Unos tacones blancos muy altos de punta fina y unos pendientes dorados. Ella media alrededor de 1,80 m. Era delgada y de buen cuerpo. Pero no voluptuosa. Era una modelo de revista y desfiles. Su largo cabello rojizo era espectacularmente lacio y brillante. Ella era el sol y Raven era la Luna.

La luna misteriosa que nunca nadie pudo conquistar.

Raven tenía un vestido negro largo con un tajo hasta casi la cintura. Cada vez que caminaba podía verse sus tonificadas piernas. En la parte superior tenía una especie de corset muy ajustado dejando ver su busto aún más grande de lo que era. Colgando en su cuello tenía una cadenita plateada con un cuervo pequeño en el como siempre. Era su insignia. Sus ojos tenían una sombra oscura acentuando la profundidad de ellos. Eran una atracción letal sus grandes orbes amatista. Sus labios carnosos estaban pintados con un color carmesí furioso.

Las mujeres la odiaban. Starfire probablemente era su única amiga mujer. La inocencia de ella la llevaba a confiar en Raven ciegamente.

Robin estaba al pie de los escalones.

Tomo la mano de Raven y Roy la de Starfire.

-Raven han pasado muchos días sin poder verte. – Robin la beso con furia frente a todos. Prácticamente el beso era como un símbolo de propiedad sobre ella.

Raven lo dejo seguir poniendo una de sus manos en su espalda. Debajo de su saco… con habilidad tocando su baja espalda haciéndolo gemir un poco entre besos.

Star tosió levemente apenada por la escena.

Robin se separo de Raven lentamente. Ella quedo mirando al chico detrás de Robin.

La inquietaba su mirada.

-Oh, mi amor. Él es mi hermano, Jason. Recuerdas que te he comentado de él?- Raven asintió fingiendo interés.

-Un gusto, Jason. Es una pena que no puedas venir más seguido a Gotham. Al menos supongo que nos darás el honor de acudir a nuestra boda, no es así? –

Jason se acercó a Raven besando su mano y lo mismo hizo con Starfire quedando unos segundos mirándola de manera misteriosa. Starfire se sonrojo.

Raven con un poco más de interés sobre él lo miro de arriba abajo analizando cada partícula de su ser.

Era de igual complexión que Robin. Entrenado. Su cabello era negro oscuro salvo por un mechón color blanco en el frente. Sus ojos eran de una tonalidad plateada con tintes celestes. Su rostro tenía rasgos duros y varoniles. Él a diferencia de Robin que tenía un smoking impecable tenia… unos pantalones color negro y una camisa blanca simple con sus tres primeros botones abiertos.

No tenía el mínimo interés en respetar el código de etiqueta de la fiesta.

-Boda? Enserio?- Robin no podía creer que Raven por fin quería dar ese paso. Estaba extasiado de alegría. Era un paso que se habían comprometido a dar sin embargo no había fecha.

-Despacio, Cuñada. No vayas tan rápido que Robin ya está pensando en cómo te verías llevando a su niño. – Raven lo miro disgustada. Ella sabía que probablemente era verdad lo que Jason había dicho pero más aún porque consideraba que para haberlo visto por primera vez era demasiado indiscreto.

Todos sonrieron y se alegraron.

-Felicidades chicos, es un placer que mi fiesta los haya motivado a dar este gran paso.- Grito Starfire muy contenta por ellos. Roy tomo la mano de Raven y sonrió.

-Es una lástima que al fin ya tengas dueño dulce Raven. Supongo que muchos aquí aun conservaban una esperanza de tener algo contigo antes de que te casaras. – Raven le devolvió la sonrisa y le dio una mirada de advertencia. Apretó su mano con firmeza.

-Ya hace tres años soy solo de mi querido Richard. Por supuesto que pronto tendré un hijo con él. Roy.. y tú cuando te casarás con Star? Si llegas a hacerle daño a mi mejor amiga te las verás conmigo…- Estaba enojada con él. Roy lo sabía. Él la conocía hace más tiempo que Richard. Probablemente se vengaría después…

-Oh, Raven. No lo presiones. Sé que Roy en algún momento dará ese paso. No mi amor?- Roy asintió acariciando su mejilla.

-Por supuesto. Pero por ahora disfrutemos de tu fiesta querida. – La tomo del brazo a Star y la llevo al centro de la sala. Ambos comenzaron a bailar exquisitamente un jazz.

- Raven me concedes este baile?- Robin tomo a Raven de la mano y la llevo a bailar también. La abrazo.

Ella aprovechando que cada uno estaba en su mundo, poso sus labios en su cuello dándole besos sigilosamente.

Robin estaba en el cielo. Cada noche fuera de Gotham soño con ella.

Raven vió a Star caminar hacia el tocador nerviosa. Mirando hacia todos lados.

Siguió bailando con Robin atenta a su alrededor.

A Roy a lo lejos lo pudo ver charlando con unas chicas. Una de ellas era la perra de Tara Markov. No se supone que debería estar con Garfield esa arribista? El grupo de amigos era grande. Especial. Raven no quería a nadie se podría decir pero tampoco les quería mal. Tara era algo malo para cualquiera de sus amigos presentía.

Decidió restarle importancia a las estupideces que hacía Roy y siguió buscando…

Jason Todd. Jason camino hacia el tocador minutos después que se fuera Starfire.

- Señor Grayson. Disculpe por interrumpirlo pero ha llegado el alcalde y necesitaba charlar algo privado con usted.-

-Lamento hacerle un desplante al alcalde pero estoy con mi novia aquí y pensábamos en irnos a casa. – Richard le respondió con amabilidad.

-Por favor, Richard. El alcalde debe necesitarte para algo importante. Ve con él. Yo tomare unos tragos e ire un rato con Star. No te preocupes por mi. Luego en cuanto puedas nos iremos a casa.- Richard la miro agradecido por su comprensión y se fue.

Raven camino hacia el tocador del primer piso. Eso era lo extraño.

Habian cuatro tocadores en la planta baja del salón inmenso. CUATRO. Porque Star iria al de arriba siendo que jamás abandono una fiesta de principio a fin y menos si era la anfitriona?

Raven fue sigilosamente hacia donde fue Star. Fue por un largo pasillo a la izquierda y cuando estaba a punto de entrar en el tocador escucho gemidos.

Jason no te detengas…Escucho a Star gimiendo a los gritos sin importarle que a unos metros de ella estaba Roy.

Asi no era Star. Star estaba enamorada de Speedy.

Escucho golpes. Era de una mesa golpeando la pared. Eran muy fuertes. Lo único que creía Raven que no dejaba que todo el mundo escuchara esos ruidos fue la música.

Espera.

Espera. No… Dentro no por favor. Raven no pudo resistir el impulso de ver por el cerrojo lo que sucedía.

Jason tenía a Star sobre una mesa. Estaba dentro de ella presionando fuerte su cintura. La tenía de espaldas. Star lloraba. Raven no entendía si de placer o de dolor. No lo comprendía.

Jason dio un último empujón dentro de ella y Raven juraba que él se corrió dentro de ella.

Raven se sonrojo. Raven jamás se sonrojaba por nadie.

Jason miro hacia el cerrojo. Era como si supiera que Raven lo estaba viendo detrás de esa puerta. Raven salto hacia atrás y se fue corriendo hacia la fiesta una vez más.

No podía creer lo que había visto. Star… Star no era así.

Una vez que bajo Roy la tomo de la cintura y Raven casi da un grito de susto al pensar que era alguien más.

-Como diablos se te ocurre sorprenderme asi !- Raven le grito indignada.

-Casarte, enserio? Desde el día que tengas un anillo de bodas ahí vas a tener que hacerte la idea de que te deberás embarazar en menos de una semana. Se cómo es Robin no parara hasta que tengas un heredero de los Wayne antes de que lo haga Jason con alguien más. Además el día que dejes de cuidarte no sabrás quién diablos te embarazo.- Raven lo llevo a un pasillo donde no había nadie más. Lo llevaba rumbo al parque de la casa. Miro hacia todos lados al saber que nadie más estaba ahí. Lo tomo del cuello con sus propias manos y lo estampo contra la pared.

-ROY UNA PUTA PALABRA MÁS Y JURO QUE TE MATARE. Estoy HARTA DE TUS ESTUPIDECES. NADIE ES MI DUEÑO Y YO HARE CON MI VIDA LO QUE CARAJO QUIERA.- Sabia Raven que estaba perdiendo los estribos con ese idiota y que podía aparecer alguien en cualquier momento si seguía gritando. Se calmó para sus adentros. Tomo aire y se acercó a él soltándolo.

-Ten cuidado con Jason Todd.- Ambos dijeron al unísono. Ambos se alejaron entre si y se miraron en la incredulidad.

-Chicos? Que hacen aquí?- Bestita se acercó a ellos en un smoking verde, su cabello rubio estaba todo desordenado.

-Estamos aquí hablando de la boda de Raven con Robin. Puedes creerlo? Finalmente la princesa de hielo se casara – Speedy le comento a Garfield las noticias.

-Oh, mi dios! Felicidades Raven! Serás entonces ultra mega mega millonaria!- Raven le dio una mirada fulminante a Garfield.

-Con quien crees que estás hablando?- Se cruzó de brazos. – Con esto me recuerdas que Tara Markov está allí dentro. Te está esperando seguramente. – Raven lo comento como si escupiera veneno. Pronto me encargare de ti Bestita.

-Tranquila, Raven. Tara es una buena chica. Quieres que te lleve con ella Gar?- Bestita asintió a Roy confundido.

Roy antes de irse se dio vuelta y miro a Raven con la promesa en su mirada de que hablarían después.

Raven se dejó caer contra la pared pensativa.

No podía creer la sensación que le dio dentro de sí misma ver la mirada de Jason detrás del cerrojo. Era desafiante. Daba miedo. A la vez algo dentro de sí misma sentía que ardía.

-Porque pensando tanto pajarito?- Jason salió de una esquina acercándose a ella.

Raven sintió una sensación de frio que iba desde su cuello a la espina dorsal como una corriente eléctrica.

-Se lo que eres. Un maldito hijo de puta que anda seduciendo niñas, que se las coge y luego desaparece. - Le escupió Raven tranquila.

- Y como llegaste a creer algo así de mi?- Actuando indignado. Fingía horriblemente.

- Porque todo lo que tu hagas o vayas a hacer yo ya lo he hecho y mejor.- Sentenció.

- Ah, si? Bueno, te tengo novedades. He venido a destruirte. A hacerte desear jamás haber nacido. Lamentarás haberte cruzado en mi camino. Te hare mil pedazos.- Cada palabra lo dijo con seriedad.

Raven lo miro a la cara y se rió. Eran carcajadas vigorosas y fuertes.

- Por favor… No sabes con quien te metes, cuñado. – Raven camino hacia la fiesta nuevamente esperando encontrar a Robin para irse de una vez.

- Siete días. En siete días te destruiré, Raven…-


Espero que les haya gustado! Es algo totalmente distinto. Intento mantener a los personajes con ciertas características básicas que tienen y luego adaptarlas a mi manera.

Este será un fic subido de tono, oscuro. Siniestro y perturbador. Cuidado ! Espero comentarios!