Resumen del capítulo: Amores correctos en tiempos incorrectos.

¡El gran final! Muchísimas gracias por llegar hasta aquí, les mando todo mi amor posible. (L)


Ni todas las estrellas | Capítulo 7


Baby we both know that the nights were mainly made for saying things that you can't say tomorrow day

» Arctic Monkeys


Sakura seguía agotada y cayó profundamente dormida después de una sesión de diversión, y aunque Sasuke corroboró que Sakura parecía ser maná y quería comer eternamente de ella, sonrió con suavidad al verla así. Nadie le podría haber anticipado que una de sus mayores alegrías sería que Sakura durmiera a su lado, poder tocar su cabello y saber que despertaría y ella seguiría allí. Si alguien se lo hubiera dicho, probablemente hubiera reído —aunque no, quizás no, era Sasuke después de todo y carecía de sentido del humor. Siempre la había querido, como a todo el Equipo 7, pero nunca pensó que llegaría a amar a alguien de nuevo, no después de lo de su familia.

Sakura era su familia ahora y, como tal, debía protegerla.

Sus ojos se posaron en el plácido rostro de la chica. Tenía claro que se podía proteger sola, y aun así, no quería que nada la tocase. Quería que jamás tuviera un problema en la vida, que pudiera cumplir todos sus sueños… pero así no era como funcionaba el mundo. Sakura era quien era porque había tenido dificultades. Era tan bella porque había florecido en la adversidad. Y Sasuke pensaba entonces que había sólo una cosa que podía hacer por ella y por el resto de su equipo.

Akatsuki seguía allá afuera, oculto entre las sombras. Nadie podría vivir tranquilo hasta que aquella amenaza latente fuera exterminada, y si había alguien capaz de detenerlos era alguien igual a ellos, que también conociera las sombras de cerca.

Hay cosas que debo hacer antes de ser capaz de volver, pensó Sasuke de nuevo, apenas deslizando las yemas de sus dedos por el suave cabello de Sakura. Volvería a su lado, por última vez y para siempre, una vez que se hubiera asegurado que el mundo en el que vivía Sakura ya no pudiera destruirse por culpa de Akatsuki, pero no la llevaría con él como antes había querido. Sakura tenía proyectos enormes e ideas necesarias para las personas. Esto era algo que debía hacer solo.

Ése sería su viaje de redención. El último, el más importante.


Despertó en mitad de la noche, acometida por la fría brisa que se colaba por la ventana abierta. Atontada aún por el profundo sueño del que recién salía, deslizó sus manos por la suaves mantas, estirando sus miembros y haciendo sonar sus huesos con gusto. Con una sonrisa perezosa, entreabrió los ojos para contemplar a Sasuke, pero su lado de la cama estaba vacío. La sorpresa le borró todo rastro de sueño del cuerpo mientras miraba atónita su soledad. Podría haber ido al baño o a servirse un vaso de agua, pero sabía que no era el caso.

Cuando entendió qué estaba pasando, se calzó los zapatos y echó a correr a la salida de Konoha con todo lo que pudo. Su acelerado corazón y su dificultad para respirar poco tenían que ver con el ejercicio, y nada notó sobre la aldea, excepto que era lo suficientemente tarde o temprano para que los locales no estuviesen abiertos y las únicas luces que vislumbró eran las del hospital, la torre del Hokage y de los insomnes. Los guardias no le dijeron nada cuando la vieron salir, quizás porque Sasuke ya les había alertado de aquello, de lo contrario estarían faltando a su labor gravemente, pero nada de ello le preocupaba a Sakura.

No sabía qué pretendía hacer, porque nada le aseguraba que la ida de Sasuke hubiese sido hace poco. Quizás ya estaba en la frontera del país del fuego, quizás estaba en otro lugar y si había pasado cuatro años escabulléndose sin problemas, bien lo podía hacer una vida entera. Era un imbécil, un maldito cobarde. ¿Cobijarse en la oscuridad de la noche para huir? ¡Y así se jactaba de ser un Uchiha! Sabía que no le daba la cara para despedirse, que por eso desapareció entre las sombras, como siempre.

Sasuke nunca había sido bueno para las despedidas, quizás porque sentía que si veía a sus seres queridos, desistiría.

Fue ahí cuando encontró a Sasuke, justo cuando lo estaba maldiciendo. Paró en seco, con la respiración jadeante y las mejillas arreboladas, y sintió que el corazón se le paraba cuando notó dónde estaba. Sasuke la miraba con cierta sorpresa, pero estaba sentado en la misma banca donde se habían despedido tantísimos años atrás, cuando ella le había rogado que no se fuera. Era irónico, cruel, pero Sakura sintió que cierta ternura la invadía incluso en medio de su ira. La había esperado, aún cuando había huido, la había esperado…

Sasuke quería despedirse. Es más, quizás quería ser detenido por ella.

—Sakura… —fue lo único que salió de sus labios. ¿Por qué sonaba sorprendido?, ¿acaso una parte de él deseaba que no se encontraran, mientras que la otra lo había instado a retrasar su partida?

Ella caminó hacia él, pues mucha distancia los separaba. Él se irguió con suavidad, pero no dio ningún paso. Sakura sintió su estómago caer cuando comprendió el semblante serio y triste de Sasuke, aquella era una nueva despedida en sus vidas, sólo que esta vez sí se miraban a los ojos.

—Así que, pese a todo, te irás. Definitivamente te irás —musitó, dando un paso con una mano sobre su pecho—. ¿Cuándo volverás? —La cara de Sasuke se enserió un tanto más. A Sakura se le comenzaron a llenar los ojos de lágrimas, a sabiendas de cuál sería la respuesta a su siguiente pregunta, con la voz quebrándose en cuanto habló—. ¿Puedo ir contigo?

—Soy diferente a ti —declaró con firmeza. Ella agachó el rostro y comenzó a sollozar despacio, casi en silencio—. Sakura, no llores.

Ya no había tanta distancia física entre ambos, incluso Sasuke había estirado su mano para alcanzarla.

—¡Déjame! —gritó, pegándole a la mano de Sasuke y sintiéndose súbitamente molesta. Lo miró al fin, con rabia pura en sus ojos con lágrimas—. ¿Que no llore, eh? Pues entonces deja de hacerme llorar. —Sasuke nunca la había visto tan enfadada, con su mirada tan desafiante y con porte tan orgulloso. De no ser porque estaban peleando, le habría dado gusto ver aquella faceta tan fiera de ella—. Después de todo este tiempo, realmente nunca pensaste en mí como…

No obstante, aquella frase le molestó de sobremanera. ¿Insinuaba que no le quería, que había fingido todo? Sakura tenía que entender que todo, desde el primer hasta el último momento, había sido real. Que esta no era una huida, que era por ella, que su corazón estaba conectado al de ella sin importar la distancia.

—¿Como qué, Sakura? Tú no tienes idea de qué pienso de ti.

—Pues ilumíname. Aunque creo tener una idea: para ti no soy más que una molestia…

—Te equivocas —la cortó en seco, su voz serena contrastando con la rabia de la chica—. Pienso que eres aterradora. —Sakura dejó su pose amenazante y tragó duro—. Me has hecho sentir cosas que jamás creí posibles. Nunca creí que temería tanto a una persona. Tienes tanto poder sobre mí que me aterra, Sakura.

—Yo también te amo, Sasuke-kun —susurró con un hilo de voz, incapaz de decir más que eso, ahogada con sus lágrimas y la pena—. ¿Es… es por eso que huyes? ¿Es lo que sientes por mí lo que te impide quedarte en Konoha?

—Sakura… —dijo él, sus cejas curvándose con tristeza. Nuevamente la había hecho llorar, pero deseaba aclararle que él tampoco deseaba separarse de ella. Acunó su mejilla húmeda contra su mano, y ella se recostó en ésta, mirándolo a los ojos—. Mis pecados no te competen, por lo que este es un viaje que debo hacer solo. Por este tiempo seré su Kage —Sakura lo miró sin enteder sus palabras, mientras que Sasuke habló con decisión—: los veré a ustedes, a ti y al idiota de Naruto, desde las sombras. Quiero que brillen hasta enceguecer, que cumplan sus ridículos sueños, y si alguna vez están en problemas, sepan que tienen a alguien que cuida de sus espaldas siempre.

Sakura le quiso decir que no necesitaban de un Kage, de una sombra. Que él era capaz de ser más que oscuridad, que Naruto mismo creía aquello, que ellos deseaban que estuviera a su lado a plena luz del día, que viera el nombramiento de Naruto como Hokage, que viera su ascenso a jefa del Hospital de Konoha, que comentaran estrategias con Kakashi. Pero comprendió que Sasuke quería lo mismo, sólo que no era capaz de volver todavía.

Y aquello instaló una nueva duda en Sakura. ¿Sería capaz de volver algún día? ¿Y si en sus viajes de redención encontraba que su misión no estaba en Konoha?

—¿Algún día…? ¿Algún día nos volveremos a reunir?

Sasuke la miró con una expresión de tristeza nuevamente, pero no dijo palabra alguna, sino que la amarró entre sus brazos con fuerza. Era verdad que en algún punto pensó en retirarse sin que ella lo supiera, pero en la entrada de Konoha, se vio incapaz de dar más pasos; descubrió que albergaba rebeldes sentimientos que deseaban que Sakura lo detuviera. Podría perfectamente haber desaparecido sin dejar rastro ni pista, como el habilidoso ninja que era, pero se vio incapaz de hacerlo; sentía que cada paso más le abría el corazón sin piedad. Quería ver a Sakura, más que a nada en el mundo.

La amaba. Lo corroboró por milésima vez cuando la tuvo en sus brazos, que al parecer eran capaces de cosas más nobles que sólo destruir. Quería pasar por siempre a su lado, pero en esos momentos necesitaba sanar viejas heridas para continuar su camino. Ella lo entendía, notó cuando se separaron del abrazo y buscó sus brillantes ojos verdes, mirándolo con fuerza y buscando transmitirle todo su cariño.

—¿Qué soy yo para ti?

Sasuke suspiró con fuerza y la abrazó fugazmente de nuevo, murmurando sólo cuando no veía sus ojos —porque temía mucho de qué se le escaparía si la veía…—:

—Todo.

Entonces los labios de ella se separaron para susurrarle que estaba bien, que lo entendía y que esperaría por él, incluso si fuese el final de los tiempos, que si bien pasaban cincuenta años o cinco días, ella seguiría allí. Dijo todo ello en tres simples palabras:

—Hasta siempre, Sasuke.

Pero no, Sasuke no permitiría de ningún modo que aquella fuera la última frase entre ambos, porque ya había rondado mucho su lado como para siquiera desear separarse por mucho tiempo. Negó con suavidad, besando sus labios fugazmente, corrigiendo la despedida de Sakura:

—Te veré pronto, Sakura. —Y entonces le dedicó el mismo gesto que Itachi: tocó su frente. Y cuando Sakura le sonrió luego de sus palabras, Sasuke comprendió que ella había entendido, que la promesa que le estaba haciendo no había pasado desapercibida para ella. Porque una reunión vendría, sin duda alguna. No sabía cuándo ni en qué circunstancias, pero ambos sabían que sus vidas estaban demasiado entrelazadas como para que aquel fuera el final—. Gracias.

Ya no existían estrellas capaces de decidir sus destinos.

.

.

.

fin.

.

.

.

Notas de autora:

Como había comentado en el capítulo anterior, el final estuvo escrito desde el principio. Este fic nació principalmente por dos ideas: Sasuke llorando al acostarse con Sakura y tener un final abierto donde ambos se prometieran que algún día volverían a verse. ¿Se verán en cinco meses o en veinte años? Pues, queridos lectores, la decisión es de ustedes. ¿Se volverán a ver siquiera? Creo que las palabras de ambos responden esta pregunta, pero como es un final abierto, cualquier cosa podría pasar de ahí en adelante, aunque creánme que ninguno tenía intenciones de dejar de verse para siempre. La despedida está basada en NO.6, un manga que poco se parece a Naruto, pero al ver esa despedida entre los personajes principales me imaginé que la de Sasuke y Sakura sería muy parecida —ambos anhelantes por volver al lado del otro, pero había algo que impedía que se quedaran.

Nuevamente, quiero darles las gracias por tomarse el tiempo de leerme. Toma un montón de horas planear cada capítulo, escribirlo, repasarlo y repasarlo de nuevo, porque siempre quieres que quede lo más perfecto posible ante tus ojos. Y entonces, cuando veo las visitas que ha logrado la historia, los favoritos, follows y reviews, en serio me siento tan pagada y agradecida de que se tomen el tiempo en mí. Gracias a quienes siguieron la historia mientras estaba siendo escrita y gracias a quienes la leerán después, ¡muchísimos besitos acaramelados! Cambié el summary del original porque me gustó bastante el efecto de esa frase que le dice Sasuke a Sakura, pero el primer summary sigue disponible en el capítulo 1.

Bueno, yo de momento quedo sin ninguna historia activa del fandom de Naruto, pero con muchísimas ganas de seguir escribiendo. Soy ficker desde el 2012, era muy pequeña en ese entonces y apenas escribí hasta el 2013, y de ahí que no soy tan activa, pero tengo muchísimas ganas de volver el 2020 a FF con todo. Por lo mismo, los invito a seguirme en FB como Mrs Bipolar para ver mis próximos proyectos y a dejarme reclamos, amenazas de muerte, flores o tomatazos en el recuadro de abajo. Si he de pedirles un favor, sería que me regalaran un review al menos en el final, me gustaría mucho saber su opinión ahora que la historia está completa.

Les deseo un muy buen año nuevo, que todos sus proyectos resulten de la mejor manera.

Muchísimo amor para ustedes,
Mrs Bipolar. 31 de diciembre del 2019.