Save yourself

Él no la merecía, eso era obvio.

Una persona con su nivel de crueldad, con la mente corrompida, y que había vivido por años los infiernos de la guerra no merecía a una chica tan dulce, inocente y con el corazón atormentado como Flaky. Se había repetido aquello muchas veces y aún cuando lo había intentado, ella no le hacía las cosas fáciles, aun cuando las advertencias estaban tan claras ella seguía ahí, no era inteligente ni prudente, pero seguía ahí, al alcance del demonio que lo atormentaba.

–¿Estas listo? –preguntó ella con una sonrisa una vez que abrió la puerta.

–Supongo –contestó.

No hay nada que ganar, porque nunca podrás cambiar.

Sus besos, sus caricias, sus sonrisa, sus ojos, su cabello, ella era la droga perfecta para cuando el dolor se volvía infernal, nunca había necesitado a alguien tanto, tampoco había amado tanto, pero eso no le impedía estar recostado en el césped, perdiéndose en esos ojos rubí, disfrutando del toque de sus pequeñas manos.

Ella no es para ti –aquella voz en su cabeza se hizo presente, su alter ego, quien se había encargado de atormentarlo desde el final de la guerra, volvió ha hacer acto de presencia, con esa voz gutural, seca, y muy a su pesar, llena de verdad. Renunciar a todos lo que ella representaba era lo más inteligente, ella merecía algo mejor, alguien que pudiera hacerla más feliz –Alguien que no esté roto.

Porque aunque la amará con locura jamás podría cambiar esa parte de él, jamás dejaría de estar enfermo.

Un casto beso en la mejilla le sacó de sus cavilaciones, ella continuaba a su lado, con esa radiante sonrisa en sus labios y esos calidad ojos fuego. –¿Ocurre algo? –cuestionó ella ignorante de sus pensamientos.

Las elecciones malas en su vida,el fracaso con su monstruo de su mente lo habían llevado hasta ese momento.

Ella no lo entiende, jamás entenderá lo enfermo que estas, Flippy –su cabeza dolía, los ojos quemaban, podía hundirse en la oscuridad de nuevo. –Ni tú mismo lo entiendes.

Él tenía razón, Flipqy siempre la tenía, él era una terrible persona que había matado a tantas personas, sus manos seguían manchadas de sangre y no cambiaría eso, los gritos de piedad no desaparecerían de su mente y ella no lo cambiaría.

Merecía más que una vida llena de mentiras, de cargar con un corazón lleno de dolor y pena, de llevar a cuestas las malas elecciones de un militar dañando, merecía más que un jodido cabrón con sed de sangre, más que…

–Te amo –confesó ella ofreciéndole nuevamente esa calidad sonrisa.

Estaba mal seguir a su lado, mantenerla atada a un monstruo, pero ¿qué importaba si ella estaba dispuesta a quedarse?, sí ella seguía mirándole con esos ojos fuego y acariciándole con esas manos de seda ¿qué importaba si él seguía enfermo y Flipqy atormentaba su mente? La necesitaba, la amaba, y la mantendría a salvo del monstruo que se ocultaba en la oscuridad de su mente.

Notas de la autora:

1.- Bueno se me ocurrió escribir esto al escuchar la canción de My darkest days que lleva el mismo nombre, y pues creo que va muy bien con la dinámica de la pareja, sé que quisieran una historia más larga pero aunque lo intente solo pude hacer esto, espero con el tiempo ya pueda hacer escritos más largos para su disfrute.

2.- Agradeceré a quienes lean y un poquito más a quienes dejen reviews.
3.- Personajes de Mondo Mini Shows, historia mía, sin más me despido, cuidense y sayonara.