Capitulo 11: ¿Esta sera la misma experiencia?

Ya era de noche, la hora de la cena ya había pasado hace bastante tiempo y ahora la mayoría de los estudiantes de la clase A se encontraban en sus respectivos dormitorios, bueno no todos, alguno que otro aún se encontraban en la sala común o en la cocina, pero había cierta chica que estuvo esperando la llegada de cierta persona que nunca llegó, aún cuando el toque de queda ya había pasado hace bastante tiempo.

Ya rendida decidió irse a su cuarto, una vez llegó al lugar, se quedó viendo su puerta por un buen tiempo y cuando la estaba abriendo se detuvo en seco, al principio no entendió porque se había detenido, hasta que de pronto llegó los recuerdos de la noche anterior.

Comenzó a lamentarse de haber ido a esa habitación y peor aun de no haber tenido el coraje y la voluntad de haber hecho algo ese momento, también recordaba esa mirada fría de aquella persona, a su vez esa intimidación que sintió, no podía reconocerlo, no lo podía negar, en ese preciso momento, aunque fue muy fugaz sintió miedo de la persona que amaba.

Una vez dentro de su habitación decidió echarse en su cama, mientras se preguntaba donde estaba esa persona y más aun, que era lo que estaba haciendo, ya que no lo había vuelto a ver desde que terminaron las clases, tenía un mal presentimiento, que iba creciendo más y más al recordar lo que sucedió en el almuerzo.

...

FLASHBACK

Ella aún no sabia como podía hablar con el otra vez, estuvo pensando en eso hasta que llegó la hora del almuerzo, antes de salir del curso intentó hablarle, pero sólo fue ignorada, una vez en el comedor, ella fue a sentarse en la mesa donde se encontraban Todoroki, Momo, Jirou y Mina, dejando un espacio a lado de ella.

Estaba decaida como nunca antes, pero intentaba sonreír y dar la apariencia de que todo estaba bien, cosa de la que sólo percataron Momo y Todoroki, ya resignada a tener alguna chance de acercarse a él ese dia, decidió comenzar a comer.

Justo después de darle el primer bocado a su comida, alzó levemente la mirada y llegó a ver a aquella persona a la cual quería volver a acercarse otra vez, vio como él estaba buscando un lugar donde sentarse, en ese momento surgio un breve destello de esperanza, ya que aparentemente el único lugar disponible era el que tenía a lado suyo.

No podía creer la suerte que tenía, era obvio que no la desperdiciaria, veía como a paso lento pero seguro se acercaba a su dirección y al momento de hacer contacto visual, no entendió porque se ponía nerviosa, tal vez era el hecho de que era el chico que amaba el que se acercaba a ella, ya comenzaba a imaginarse ella volviendo a hablar con él y de alguna manera arreglar todo, disfrutando juntos de sus respectivos almuerzos, como lo hacían antes de que comenzara todo esto ya hace bastante tiempo.

Pero paso algo que nunca creyó posible, que incluso podría cambiar toda la ecuación, veía como una chica de cabellera verde abrazaba por el hombro o mejor dicho como posaba su brazo flotante en los hombros de él atreyendolo hacía ella, mientras realizaba esta acción, le preguntaba algo de lo cual no llego a escuchar mucho, pero si una palabra, " cita".

Al escuchar dichas palabras se quedó congelada de tal forma, que el ataque de ventisca celestial de Todoroki sea cálido a comparación de como quedó ella, no dijo nada, no pensó nada, sólo quedó expectante a que acción tomaría esa persona.

Comenzó a sentir miedo cuando vio como aquella persona se iba a la dirección donde estaba la dueña del brazo flotante y como ella continuaba abrazada al hombro del chico, era un poco más alta que este, pero eso no era lo que más le sorprendía, sino era el hecho de que dicho chico este ¿cómodo? con el abrazo que recibía de la peliverde, cuando lo normal sería que se ponga nervioso y se sonroje por estar tan cerca de una chica.

No entendía porque actuaba así, ya que recordaba que cuando cierta chica mecánica invadía su espacio personal, se ponía nervioso y adquiría un tono de rojo igual al de un tomate, esta actitud no sólo vio con esa chica, sino con la mayoría que perteneciese al sexo femenino.

En que momento el cambio, ahora lo veía a él en otra mesa rodeado de cuatro chicas de las cuales dos estaban levemente invadiendo el espacio personal del mencionado, pero se encontraba comiendo y hablando con mucha naturalidad, verlo tan tranquilo y llevarse de forma tan amistosa con otras chicas la lastimaba.

FINFLASHBACK

...

Ya era de mañana, ahora las mañanas ya se sentían algo templadas, después de todo ya estaban comenzando otoño, no recordaba en que momento se durmió, sólo sabía que debió hacerlo por el agotamiento mental, ya que paso tanto tiempo pensando en lo que pasó ayer y también comenzó a preguntarse a que hora habrá llegado esa persona que nuevamente no se la podía sacar de su mente.

Bueno siendo honestos jamás salió de su mente, sólo fue ignorado por un tiempo, ahora que ella más consiente de ello, iba considerando que aquella decisión que había tomado fue un error, la cuestión era cual de todas.

Decidió dejar de pensar por ahora y alistarse para ir a clases, aunque lo había decidido, inconscientemente esos pensamientos siguieron rondando por su cabeza.

Ya en su respectiva clase a la cual había llegado temprano casi al mismo tiempo que Iida y eso ya era un logró, la razón de estar tan temprano en clases era para encontrarse con su amado, para llegar a hablar con el a solas, siendo el mencionado otro de los estudiantes aparte de Iida que siempre llegaba temprano.

Paso y paso el tiempo, mientras iban llegando el resto de la clase y justo a cinco minutos antes de que llegara su profesor esa persona que era la razón por la que estaba desde tan temprano esperándolo al fin había llegado, aunque se lo veía algo agitado, no pudo evitar sonrojarse al verlo y hacer contacto visual.

Dicho sonrojo se desvaneció al ver como rápidamente fue ignorada, debido a que el observado al percatarse de que era visto por ella rápidamente desvió la mirada, pero no era de la forma que daba a entender que se había puesto nervioso, sino todo lo contrario es como si lo hubiera molestado que fuera observado por ella.

Esa acción la entristecio mucho, despues de eso, pasaron las clases normales hasta la hora del almuerzo y como hizo ayer intentó hablarle de nuevo, pero antes de que hiciera algo lo busco en su rango de visión y lo único que llegó a ver fue un destello.

Ya decaida salió del curso para también ir a almorzar al comedor, aunque con lo último que había ocurrido no tenia mucha hambre, pero no quería que los demás se dieran cuenta de que algo le pasaba.

Esforzando su sonrisa llegó al comedor e inconscientemente lo busco y lo encontró, maldiciendo por haberlo encontrarlo ya que una vez lo encontró, este se encontraba con las mismas chicas con las que había almorzado el día anterior l, ahora se lo veía aun mas amigable como si ya hubiera entrado en total confianza con ellas además de que pareciera que hablasen de algo relativamente íntimo, ya que una de las chicas se sonrojo levemente al mismo tiempo que lo hizo el pecoso.

Con esto último empezó a sentirse más triste de lo que ya estaba y su imaginación no le ayudaba mucho, porque comenzaba a preguntarse que era lo que estaban hablando y más aun la razón por la cual que no sólo él sino tambien aquella chica se habia sonrojado y los dos al mismo tiempo.

...

Pasaron cuatro días desde esa escena en el almuerzo, luego de ello no recordaba mucho, lo único que se le llegó a grabar fue que ese día también había llegado de después del toque de queda.

En estos dos dias ya la mayoría se podía dar cuanta con facilidad de que algo andaba mal con sólo mirar su rostro, aún así nadie se animaba a indagar más a fondo, ya que cuando lo intentaban ella sólo mostraba una sonrisa que a simple vista se notaba que era forzada, pero pareciera que dijera todo está bien con dicha sonrisa.

Fuera de lo mencionado ella sólo estaba en su mundo sin prestar atención a nada que fuera indispensable, lo cual comenzó a preocupar levemente a cierta persona, que por ahora no tenía planeado tomar cartas en el asunto.

Hubiera seguido con esa rutina de solo estar en su mundo, sino fuera por cierta conversación que fugazmente escuchó.

Estaba en la sala común, sentada uno de los sillones que era solo para una persona, la razón del porque este ahí, a pesar de solo estar en su mundo, era para mantener las apariencias, lo último que quiera era que todo el mundo de alguna forma lleguen a saber la razón de su estado, aunque tal vez este exagerando un poco.

En otro de los sillones que era para tres personas se hallaban sentados Koda, Sato y Ojiro, a su alrededor se encontraban parados Kaminari, Mineta y Sero, estos estaban conversando sobre temas irrelevantes para ella, hasta que cierto enano, al que al parecer no se le escapaba nada, comentó algo que volvió más interesante la conversación.

Mineta: - Ahora que caigo notaron que Midoriya ahora pasa más tiempo con los de la clase B?- el ya sabía la respuesta, sólo quería picar de curiosidad al resto.

Sero:- Ahora que lo mencionas yo también lo vi llevándose "bien" con la otra clase, aunque sólo la vi con chicas.

Esto fue lo suficiente para que los seis presentes presten más atención a la conversación, ignorando a los otros presentes en la sala.

Kaminari: - Ese traidor, juntandose con el enemigo por chicas, me decepciona- diciendo esto mientras fingia indignación.

Mineta: - Y porque bellezas nos traiciona, yo en su lugar haría lo mismo sin pensarlo dos veces- poniendo una cara de pervertido mientras dejaba volar su imaginación.

A Sato, Koda y Ojiro tenían una gota de sudor por lo último comentado.

Ojiro: - Que este pasando más tiempo con la otra clase, no quiere decir que nos este traicionando, tal vez por alguna razón que ignoramos ahora quiera estar más tiempo con ellas- aunque no podía negar que le tenía una muy leve envidia por estar con esas chicas.

Sato: - Entonces, ¿quieres decir que a Midoriya le gusta alguna de esas chicas?- poniendo su mano en su menton.

Este fue el comentario que logró traer a la realidad a la castaña, trayendola no sólo a ella, sino todas sus emociones de vuelta, lo primero que volvió a sentir fue miedo, seguido de rabia, ya no quería escuchar más, aún así le ganó su curiosidad a su sentido común.

Mineta: - Yo creo que quiere tener un harem y dejarnos sin opciones a nosotros, maldito desgraciado, "Pensaba que eso sólo ocurría en los mangas de romance mediocre, como pude estar tan equivocado"- pensando esto último para si mismo, mientras se le escapa unas cuántas lágrimas de frustración.

Kaminari: - Nunca pensé que Midoriya fuera de esa clase de persona, que descepción- claro fingia dicha descepcion, ya que en realidad le tenía envidia.

Sero: - Yo la verdad ya me lo esperaba, se acuerdan en el examen para las licencias provisionales, en plena pelea vi como Midoriya estaba muy cerca de una chica y ella estaba desnuda, creo que era de Shiketsu- asombrando a todos, mucho más a la que espiaba la conversación.

Esto cambio la perspectiva que tenían del pecoso, pero sólo en lo que se trata de chicas, por parte de la ajena al grupo, no se podía creer lo que decían, la mayoría de las veces que hablaban de estos temas los chicos, exageraban las cosas, este no era el caso ya que ella fue testigo de que después de terminar la primera fase del examen dicha chica se despidió de una forma muy cariñosa y vio como el peliverde se pudo muy nervioso, recordar todo es la puso triste.

Koda: - Yo-o no creo que Midoriya sea así, tal vez lo único que quiere es conocer a nuevas personas, después de todo el sigue siendo esa persona confiable que lo arriesgó todo para salvar a Bakugo...aunque luego acabo atacandolo de esa forma, pero seguro tuvo sus razones.

Luego de ese último comentario de Koda para rescatar su imagen del pecoso, siguieron hablando de cosas triviales y uno que otro comentario pervertido del enano de uvas, incomodando a la castaña y está ya no vio necesario seguir escuchando, por lo que se retiró sin ser notada.

...

Ya en su habitación y echada en el suelo, mirando el techo, continuaba pensando en la conversación que había escuchado, no podía ver de esa manera a esa persona de la que estaba enamorada, él no era de eso chicos que jugaban con las chicas, lo sabía muy bien, porque él mismo le dijo que antes de ella no hubo nadie y que incluso era nuevo en todo esto.

Al recordar eso, también lo hizo la parte en la que ella lo tuvo que rechazar, comenzando a lamentarse de esa acción, ya que tal vez, sólo tal vez podría haber terminado de mejor manera, pero su miedo a que vuelva a ocurrir lo mismo fue lo que ganó al final, tenía que hablar con él y arreglar las cosas, sentía que sino aclaraba las cosas, probablemente sea demasiado tarde.

...

Era lunes y como ya era costumbre las mañanas eran bastante templadas, nos encontramos nuevamente en el cuarto de la castaña, ya estaba terminando de alistarse para ir a las clases, ya estaba decidida a arreglar las cosas con él.

Con eso en mente partió a las clases y todo transcurría de forma normal hasta que llegó la hora del almuerzo, como ya había internado la anterior semana sin éxito alguno, ya que apenas tocó el timbre para almorzar el objetivo había salido disparado a quien sabe donde y lo interesante fue, que no fue el único ya que el presidente de la clase también había salido al mismo tiempo, no entendía el porque de su actuar.

Ya sin darle muchas vueltas, se fue al comedor, una vez ahí lo primero que hizo no fue ir servirse la comida, no, lo primero que hizo fue buscar al peliverde, pero para su sorpresa no estaba alli y ahora que caía, tampoco estaba el presidente de la clase, eso le parecio más extraño aún.

...

Tocó el timbre dando a entender que las clases habían terminado, ella se movió rápidamente para interceptar al pecoso y hablar de una vez o al menos lo intento, ya que apenas se movió le comenzó a hablar Mina, pidiéndole consejos sobre cierto tema romántico, cosa que frustró a la castaña y dándose por vencida haciéndole caso a la petición de su amiga.

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Por increíble que parezca esa fue su rutina los siguientes días, en la que fracasaba en sus intentos de interpretarlo a la hora del almuerzo o a la hora de salida e incluso los fines de semana este salía temprano a quien sabe donde y cuando volvía, él tenía tal grado de cansancio que era inútil si quiera entablar conversación alguna.

Tal era sus intentos fallidos, que ni por lo menos darle el "buenos dias" podía hacer, no era como si él la evitará, sino más bien fuera que convenientemente dadas ciertas circunstancias le era virtualmente imposible si quiera verlo, era como si algo sea la razón de sus intentos fallidos.

...

Y así pasaron los días y cada vez se iba cansando más y más de esa situación, pero por alguna razón le estaba empezando a resultar familiar, siguieron pasando más días con la misma rutina, hasta que un día Hagakure le pidió ayuda para las cosas para la residencia, ya que cada mes se asigna a una o dos personas para hacer las compras de comida, shampoo y demás cosas de uso cotidiano.

Una vez hechas todas las compras, decidieron darse un gusto y comprarse algo, la chica invisible distintos tipos de dulces de gomitas, en cambio la castaña se inclinó más por su dulce favorito, mochi, mientras caminaban de vuelta a los dormitorios, iban comiendo lo que cada una se había comprado y hablaban de cosas de chicas.

De un momento a otro, la chica antigravedad observó el paquete en el que se encontraba el mochi que iba comiendo y recordó cierta caja tirada en el piso de cierto pasillo, al hacerlo se perdió en sus pensamientos recordando lo que había visto ese día y que días después lo confirmo cuando hablo con él.

Estuvo así por algunos segundos hasta que la que estaba a su lado la saco de sus pensamientos.

Hagakure: - ¿Ochako?... ¿Estas ahí?...¿OCHAKO?...¡¿OCHAKO?!- luego le tocó el hombro haciéndole entrar en razón.

Uraraka: - ¿Eh?... ¿Que paso?- aun estaba un poco desorientada.

Hagakure: - ¿Te encuentras bien?, te estuve hablando y no respondias- mostrando genuina preocupación.

Uraraka: - S-si todo está bien... sólo recordé algo no muy bueno, perdón si te preocupe- discúlpandose un poco avergonzada.

Al final ambas decidieron ya no darle mas importancia a lo sucedido, una porque creyó que sino quería hablar sobre ello no era buena idea preguntar el porque y la otra prefiero no seguir recordando.

...

Ya habían llegado a los dormitorios, dejando las bolsas en la cocina para que al que le tocará, acomode las cosas, luego de ello fueron a echarse a los sillones de la sala de estar, hubo un silencio cómodo por un tiempo hasta que Hagakure recordó que tenía que actualizar su traje, con ciertos accesorios.

Hagakure: - ¡Demonios!... me olvidé que tenía que llevar las notas de lo que quería actualizar a mi traje hoy- dijo frustrada.

Uraraka: - Pero sólo debes ir a darle tus notas, aún es temprano.

Hagakure: - Si, lo sé, pero no quiero ir sola, ¿No quieres acompañarme?

Uraraka: - Claro, después de todo ya no tengo nada más que hacer.

Hagakure: - ¡Genial!, iré a por mis apuntes, no tardaré mucho- diciéndolo con su usual forma enérgica.

Y así la castaña se quedó sola por un momento, la verdad al principio no le apetecía mucho la idea de volver a salir, aunque sea al taller de soporte, porque estaba cansada, pero terminó aceptando sólo para estar distraída con algo, ya que aún tenía en su cabeza esa parte que recordó hace unos momentos.

Paso algo minutos y ya estaba de vuelta la chica invisible, trayendo consigo las notas para su traje.

Hagakure: - ¡Y aquí están!, listo, ¿ya nos vamos?

Uraraka: - Vamonos- sonriendo un poco.

Listas las dos feminas se dirigieron a la puerta de salida, una vez ahí vieron que estaba una persona, para ser más específicos se trataba de Ojiro.

Los tres presentes se sorprendieron, para luego dar lugar aún breve silencio, que fue cortado el chico.

Ojiro: - Hola chicas, ¿Van a algún lado?- pregunto con curiosidad.

Uraraka: - Si, de hecho vamos al taller del curso de apoyo- respondiendo honestamente.

Hagakure: - Y tu, ¿También vas a salir?- preguntando de forma instintiva.

Ojiro: - Se suponía que si, tu deberías saberlo- respondiendo con tono algo decaído.

Estas últimas palabras creo un silencio bastante incomodo, de las dos chicas la única que se dio cuenta de la situación fue la castaña o al menos intuía que era lo que pasaba.

Ojiro: suspirando - Supongo que lo olvidaste- dándose por vencido.

Paso un poco más de tiempo y mientras pasaba eso, se veía movimientos en la ropa flotante, pareciera que hiciera un gesto de pensar, era algo difícil leer las expresiones físicas de Hagakure, hasta que ya hablo.

Hagakure: - No me digas que era hoy- haciendo un movimiento que daba a entender que se golpeaba la frente.

Ojiro: - Esta bien, no era muy importante que digamos- ahora si estaba bastante decaído.

Hagakure: - Lo siento, se olvidó que fecha era hoy y también tuve que ir a...- se calló unos segundos al ver la expresión del rubio-... noo, la verdad es que se olvidó, perdón, pero aún no es tarde, todavía podemos ir- diciendo esto con la esperanza de que animé un poco al chico.

Ojiro: - Lo dudo, ya no creo que se pueda llegar al evento a tiempo, a parte de que tienes que ir al taller del curso de apoyo.

Hagakure: - Y-yoo...l- no logró terminar lo que intentaba decir ya que fue cortada por la castaña.

Uraraka: - No te preocupes Hagakure, ve con él, yo iré a dejar tus notas para tu traje- guiñandole el ojo y dándole una sonrisa de confianza.

Hahakure: - ¡En serio harías eso por mi!- agarrando sus manos.

Uraraka: - Para eso estamos las amigas noo.

Luego de esas palabras intercambiaron algunas más y ambos agradecieron otra vez a la castaña, para luego despedirse.

Al verlos alejarse, se dio cuenta que últimamente esos dos paraban más tiempo juntos, esto se debía a la relación que había formado Mina y Kirishima, haciendo que Hagakure pase mas tiempo con Ojiro, ya se sabía que estos tenían una buena amistad, pero ahora está amistad se había incrementado aún mas.

Este la alegro un momento, ver una amistad así en todo su esplendor.

Dicha alegría la cambio por tristeza, ya que recordaba que tenía la misma con Deku hace unos meses.

Uraraka: - Estúpidos sentimientos- se decia a si misma.

Esperaba que la amistad de su amiga no terminé como la suya.

...

Ya pasado algo tiempo desde que dejó los dormitorios, ahora se encontraba a unos escasos metros del taller del curso de apoyo, seguía su camino hasta que llegó a ver algo familiar, ese algo era Deku, no podía creer la suerte de encontrarlo en ese lugar.

Y con toda la alegría del mundo lo llamo, mientras seguía avanzando, veía como reía mientras miraba a la puerta del taller, ella por su parte aún lo seguía llamando, hasta que por fin lo escucho y este la miro.

Como si fuera por arte de magia, esa sonrisa alegre desapareció y en sus ojos el brillo que tenían estos desapareció, esto la inquieto un poco, que significaba eso, no pudo darle muchas vueltas, ya el pecoso volvió a ver a la puerta y como tan rápido había desaparecido sus sonrisa, así de rápido volvió, al igual que el brillo en sus ojos.

La razón era, para sorpresa o ¿desgracia? de la castaña, una chica salió del taller, por alguna razón no llegó a ver quien era, sólo vio como está también le sonreía, la castaña sólo se enfocó en eso, hasta que se alejaron, no sin antes escuchar algo que habían hablando.

?: - ...Aun alcanzamos...hay que apurarnos...- sólo llegó a escuchar eso, pero dada la distancia y el eco del pasillo, no sabía quién habia hablando.

...

La castaña se encontraba en el suelo de su habitación mirando el techo, había estado en esa posición ya por demasiado tiempo, la razón de que estuviera así, fue lo que había visto hace unas horas.

Lo último que recordaba después de eso, era que había entregado las notas y había dado las instrucciones como se lo había encargado la chica invisible, luego de eso fue directamente a su habitación sin decir o hacer algo más, desde ese momento se quedó en el suelo.

Mientras recordaba, aunque por más que intentaba lo seguía haciendo, esa escena que había visto se le hizo muy familiar, como si ya la hubiera vivido, de hecho la rutina que se repetía todos los días de intentar hacer algún contacto con él también le resultaba demasiado familiar, pero pese a tener todas las piezas, no llegaba a una respuesta.

Siguió con eso hasta que se quedó dormida, paso las clases y ya no intentaba hablarle ni nada, sólo pensaba en que era lo que había visto y porque toda esta situación le parecía familiar.

Nada más interesante paso hasta que el fin de semana llegó, para ser más preciso sábado en la tarde, algunos de los chicos se habían a pasar tiempo en grupo o por separado, lo cual dejaba pocas personas en la residencia.

De entre esas pocas se encontraban tres chicas en la sala de estar, la razón para que estén ahí era que tenían planeado ver una película, estas chicas que estaban eran Momo, Tsuyu y Ochako, esta ultima había accedido por la insistencia de las otras dos, sin saber que ellas habían planeado esto para levantarle el animo, ya que ambas se habían dado cuenta de su actitud de la castaña y está vez no lo dejarían pasar.

Mientras Tsuyu preparaba las picocas y demás snacks, Momo preparaba la película que ella había conseguido, alguien tocaba la puerta principal, está fue atendida por la castaña al ser la única desocupada.

Uraraka: mientras abría la puerta - ¿Si, que se le ofrece?- sorprendiendose al ver de quien se trataba.

?: - E-este, ¿Se encuentra Izuku?...

Y hasta aquí el capítulo, cualquier comentario o consejo se acepta.