Capítulo 2:

Cuando recuperé la consciencia, me encontré desubicada; no sabía donde estaba, ni por qué, así que me decidí a abrir los ojos.

Cuando recuperé la visión al abrir los ojos, noté que estaba en una blanda y blanca cama, en un lugar que parecía un hospital. De repente, una enfermera apareció trayendo consigo varias medicinas y pastillas.

"¿Como te encuentras?" dijo la enfermera (Sophie creo que se llamaba) mientras llenaba un vaso de agua y me lo entregaba.

"Bien, aunque me duele un poco la cabeza" dije mientras observaba que mi pie y mano derecha estaba con una venda (parece ser que la enfermera me hizo un analisis completo para ver todas las heridas y fracturas que tenía).

"Tómate estas pastillas una vez al dia durante una semana, y si ves que la próxima semana te sigue doliendo, dimelo" dijo Sophie mientras me entregaba las pastillas, y cogía una botella con lo que parecía un suero.

"Este suero tómatelo cada vez que notes que te cuesta respirar, y mézcla con agua estas otras pastillas para acelerar el proceso de reparación de las costillas" me explicó dandome otro paquete de pastillas y la botella del suero.

" Y por el amor de dios¡cuidate! no he visto tantos huesos rotos desde que trabajaba en el hospital" dijo mirandome con una mirada severa.

"No se preocupe, lo haré" dije despidiéndome y yéndome por la puerta. Justo cuando Sophie estaba cerrando la puerta, recordé lo que me llevaba dando vueltas en la cabeza desde que me levanté.

"¡Espere!" dije entrando rápidamente por la puerta antes de que se cerrase.

"¿Que ocurre Lilith?"me dijo con cansancio.

"Siento molestarla de nuevo Sophie, pero ¿usted sabe quien me trajo aquí esta mañana?, no recuerdo haber venido yo" dije un poco molesta por haberme llamado por mi nombre completo, pero educadamente.

"Damon, Damon Carroll".

"¿¡Te lo puedes creer!? No los han expulsado, esto es indignante; lo que hicieron Peter y Harry es ilegal, han agredido una alumna." me dijo Jane a la hora de la comida mientras le contaba todo lo que me había ocurrido.

" Si, bueno; ya sabes que ellos siempre se salen con la suya" dije cansinamente, ya que se lo había tenido que repetir dos o tres veces con todo detalle.

"Oye,¿seguro que te encuentras bien?, pareces cansada" me preguntó Jane mirándome con preocupación mientras le daba un bocado a una manzana.

" Si, no te preocupes, solo estoy un poco cansada, eso es todo" dije evasivamente con una sonrisa forzada.

"¡Ya se!,¿que tal si vamos a la biblioteca y hacemos ese trabajo, y luego te llevo a casa en mi coche?( Aquí podías sacarte el carné de conducir a los quince años)"dijo Jane tan entusiasmadamente que acabó por pegarme su entusiasmo.

"De acuerdo, pero conduces tú" dije sonriendo cuando ella frunció el entrecejo( Jane evita conducir siempre que puede, así que soy yo la que siempre termina conduciendo).

"Uff, ¿todas esas pastillas te tienes que tragar?" dijo Jane cuando saqué mis pastillas con una expresión de horror en su cara que no pude evitar reirme a pesar del dolor que sentía en todo mi cuerpo.

"Por desgracia si; tengo las costillas, la muñeca y el tobillo roto" dije mientras me tomaba las pastillas y le daba un sorbo al vaso de agua para ayudarme a tragar.

"Oye,¿que es lo que querías decirme en clase?" dij Jane comiéndose su trozo de lasaña que había conseguido de la cocina, ya que cuando llegabamos a coger comida,lo único que quedaba era ensalada.

"Te lo cuento en versión extendida o corta?" le respondí sarcásticamente ya que estaba de mal humor.

"Prueba con la corta" dijo Jane con expresión divertida ya que le hacía gracia cuando me cabreaba.

"¿Por donde empiezo, en que casi pierdo el autobús o en que he saltado al autobús como una suicida de las peliculas gracias a esa estupida mirada que llevo sintiendo desde hace meses, o que casi soy aplastada y convertida en comida para perros debido a que el túnel casi me aplasta?" dije irónicamente con un cabreo que no hizo más que divertir a mi mejor amiga.

"¿En serio saltaste al autobús?"preguntó Jane con la boca abierta del asombro.

"Si, y cierra la boca antes de que caces moscas" gruñí de mal humor.

"guau, quiero decir , madre mía" dijo Jane al ver mi cara cabreada.

"Vámonos anda" dije mientras recogíamos nuestros platos y los lavavamos poniendolos en el "fregadero" donde se ponían los platos sucios y salíamos a la calle en dirección a la biblioteca pública.

"Sabes que esta calle no es segura Lith, ¿por qué vamos por aqui? Vamos por la calle principal mejor" dijo un poco asustada Jane.

"No me había dado cuenta por donde íbamos; tiremos por la calle Narán, allí se acorta, y llega directamente a el centro de la ciudad" dije mientras cambiaba de dirección, ya que no me había dado cuenta por donde íbamos tan ensimismada que iba, y por la cara de mi amiga, supuse que ella tampoco se había dado cuenta hasta ahora.

Mientras pasábamos vimos un grupo de borrachos delincuentes(teniendo en cuenta las botellas y las armas que llevaban) reunidos en una esquina sin salida; mientras pasábamos, intentamos recorrer el callejón lo más rápido que podíamos sin dirigirles siquiera una mirada, pero demasiado tarde; ya nos habían visto.

Todo ocurrió muy rápido; de un momento a otro estaba en el suelo; a Jane la tenían agarrada, y le quitaron todo lo que tenía de valor; a mi me agarraron por la espalda, pero como ví lo que iban a hacer, intenté darle una patada y un puñetazo a otro que me agarraba por la espalda,pero fue inutil, me hicieron una raja con su cuchillo en el estómago.

"Si quieres que tu amiguita salga intacta, debes darnos 1000 dólares" dijo uno de ellos( melena negra, ojos marrones,alto) mientras acercaba la daga a la garganta de Jane.

"No lo hagas Lith, pase lo que pase, por favor.." dijo mientras le apretaban el cuchillo a la garganta y salían chorros de sangre.

"¡DEJADLA EN PAZ!" estallé sin poder contenerme, y corriendo hacia ellos le incrusté el cuchillo que siempre tenía guardado en mi bolsillo ya que mis padres insistían en que lo llevara .

Lógicamente Jane quedó suelta del agarre y corriendo la cogí antes de que cayera al suelo; enseguida salimos corriendo hacia el final del callejón que daba a el centro. En cuanto estuvimos a salvo nos sentamos respirando aliviadas; estabamos vivas: cómo, no lo sabíamos; lo que si era seguro era que necesitábamos un médico, y rápido; la raja en la garganta de Jane no era muy grave, ya se había curado casi; la mía sin embargo no paraba de sangrar, y me empezaba a marear por la falta de sangre. Lo último que escuché antes de que la oscuridad me emvolviese era la voz de Jane pidiendo ayuda.

Cuando abrí los ojos me encontre con que estaba de nuevo en un hospital debido a que todo a cuanto miraba era blanco. Vaya día de suerte llevaba hoy; primero en la escuela, y después en la calle. Cuando miré a mi lado derecho ví que Jane estaba en la cama contigua a la mía con una tirita en la garganta; parecía que no era muy grave, sin embargo yo tenía el estómago entero vendado, moratones y cortes en la cara, y el brazo y la pierna parecía que había empeorado. Intenté incorporarme, pero enseguida me arrepentí de ello ya que me caí para detrás del dolor que me causó.

"No te levantes, haber si te va a empeorar la herida" dijo una voz familiar que identifiqué sorprendida como la de mi madre.

"Avisaré a un médico de que ya te has despertado" dijo la voz de mi hermano Ethan.

"¿y Jane?¿ Está bien?" pregunté asustada a mi madre.

"Estoy aquí; solo tengo una simple herida, pero el médico quiso vendarmela por si se infectaba y eso; ¿como estás tú?" dijo Jane desde la cama de al lado.

"Estoy bien, solo me duele un poco el estómago.¿Qué ha pasado?" dije intentando recordar como había acabado en el hospital.

"Bueno...cuando salimos del callejón perdiste la consciencia , por eso no recuerdas nada; pedí a un hombre su teléfono para llamar al hospital, y aquí estamos" dijo Jane mirándome de arriba a abajo por si tenía alguna molestia.

"Nos teníais muy preocupados cuando nos llamaron y nos dijeron que estábais en el hospital; ni se os ocurra hacerlo de nuevo" dijo mi madre con bastante preocupación.

"Lo siento mamá, no lo volveremos a hacer, lo prometo" dije con culpabilidad ya que había preocupado a mis padres.

"Por cierto,¿que hace Ethan aquí? creía que estaba en la universidad" pregunté a mi madre mientras que la puerta se abría y por ella entraba Ethan con una sonrisa en la cara.

"¿De verdad no pensarás que iré a la universidad mientras mi hermanita pequeña está en el hospital?" dijo mientras se tiraba a abrazarme( literalmente).

" Madre mía, parece que tienes cinco años, Eth" le dije de broma poniendo los ojos en blanco a la vez que me ponía colorada de tanta atención.

"¡Te has puesto colorada!" dijo Ethan riéndose a carcajadas y contagiándo a Jane.

"Callaos los dos, no estoy colorada" dije poníendome más colorada aún mientras que le daba un codazo de broma.

"Oh vamos dejadle, después de todo, tiene que descansar" dijo mi madre, aunque ella también se reía.

Iba a decirles que se callaran todos, que no tenía nada de gracia cuando mi padre apareció por la puerta, seguido de un médico.

" Ya veo que te encuentras muy bien, Lilith" dijo el médico observándonos.

"Llámame Lith" dije amablemente ya que odiaba cuando la gente me llamaba por mi nombre completo.

"Si tú me llamas Rowen" dijo Rowen con una sonrisita cómplice.

"Claro, Rowen" dije poniendo los ojos en blanco.

"Bien,¿como te encuentras Lith?" dijo examinando mis heridas y fracturas para luego anotarlas en su cuaderno.

"Estoy bien, pero me duele un poco el estómago y la cabeza" dije mirándole a los ojos.

"¿No te duele nada más?" preguntó Rowen extrañado ya que parecía que no me dolía ni la pierna ni el brazo.

"No, aunque juraría que ayer me dolía la pierna derecha un montón" dije probando a andar sin ayuda y verificando que no me dolía nada la pierna.

"Es muy raro, ayer la tenías muy mal,tanto que temía que tuviera que amputartela" dijo Rowen comprobando una y otra vez que no me dolía nada.

Vale, esto es muy extraño; dos esguinces no pueden curarse así por las buenas de un día para otro. Definitivamente aquí está pasando algo raro.

"Parece que estás perfectamente; si te duele la cabeza tómate estas pastillas disueltas en agua, y desinfectate la herida del estómago tres veces al día durante dos semanas" me explico Rowen despacio para que captara lo que tenía que hacer perfectamente.

" De acuerda, gracias Rowen.¿Cuando puedo irme a casa?" le pregunté.

" En cuanto revise a tu amiga podéis iros" dijo Rowen mientras le revisaba la graganta a Jane comprobando que no estuviese infectada.

"¿¡En serio?! Gracias" dije entusiasmadamente.

"Bien, parece que no tienes la herida infectada, pero échate esta crema dos veces al dia para evitar que se infecte" le explicó Rowen a Jane.

"De acuerdo, gracias" dijo Jane mientras recogía su mochila y se reunía con nosotros.

"Adios Rowen, hasta otra" nos despedimos mientras salíamos por la puerta e íbamos al parking donde estaba nuestro coche.

Cuando llegamos al coche vimos que este estaba lleno de arañazos, como si algún animal extraño con garras afiladas hubiera entrado y lo hubiera arañado.

"¿¡Que ha pasado?!" exclamamos Ethan y yo mientras que los demás se quedaban con la boca abierta del asombro.

"Ni idea" respondió mi padre ya que mi madre y Jane aún estaban en shock.

"Subid, rápido; antes de lo que sea que haya atacado el coche vuelva" nos apremió mi padre mientras que nos metíamos en el coche.

El trayecto en coche desde el hospital hasta la casa de Jane pasó en completo silencio, cada uno pensando en que podría haber destrozado el coche de aquella manera. De repente el coche se paró; me asusté, pero entonces observé a mi alrededor y me dí cuenta de que habíamos llegado a la casa de Jane así que me despedí.

"¡Adios Jane, hasta mañana!" dije mientras le abrazaba ya que seguro que estaría asustada por lo que había ocurrido.

"Hasta mañana Lith" dijo Jane devolviendome el abrazo.

Esperamos hasta que llegó al portal y subió hasta su piso para arrancar el coche, y entonces nos encaminamos hacia nuestra casa que estaba a 40 minutos en coche.

Cuando llegamos ya había anochecido, así que cenamos unos bocadillos en la cocina y después me fui a mi habitación; Ethan me acompañó hasta alli y me dió un abrazo; nos conocemos mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos, así que él supo que yo estaba asustada.

"¿Reconociste la cara de los delincuentes que os hirieron a tí y a tu amiga?" me pregunto Ethan con preocupación surcándole el rostro.

"Bueno... no recuerdo mucho, pero uno de ellos tenía un tatuaje con forma de calabera, y era alto con los ojos y cabello negro" dije intentando recordar algo del día anterior.

"Lo intentaremos pillar, no te preocupes Lith" dijo Ethan mirándome fijamente a los ojos.

"Gracias, Eth" dije abrazándole.

"Que duermas bien hermanita" dijo dándome un beso de buenas noches en la frente.

"Buenas noches Eth" dije rompiendo el abrazo y subiendo las escaleras ya que mi habitación estaba en la segunda planta.

Cuando llegue a mi habitación estaba tan casada que ni siquiera me cambié la ropa; me tumbé en la cama, y en cuanto apoyé la cabeza en la almohada me quedé dormida.