Primera historia, espero que la disfruten, no soy dueño de nada.

En un desolado paisaje se observan arboles secos, el suelo es arenoso e incomodo, la resequedad se siente atravez del viento que acaricia a cualquiera con un calor sofocante.

Las montañas que acompañan la planicie solo decoran el estruendoso martirio de lo que se observa, una asquerosa neblina de color negro portadora de un sentimiento grumoso que seca la garganta de cualquiera que pudiera observar dicha situación

Resuenan por los alrededores unos pasos secos, se oyen como si succionaran el piso por debajo de ellos, una figura delgada de color blanco y lila sale del escamoso humo, siendo esta observada por un grupo de humanoides que la rodean completamente.

Uno apenas moviendose, aparenta ser el lider, da pasos titubeantes tratando de hablar, el sujeto de apariencia tenebrosa lo observa con cuidado, el lider tiene cuernos y piel morada, ojos rojos y una gran cicatriz donde se supone que tendria que estar su nariz, pero este carece de la misma.

"quien eres?" exclamos el sujeto conocido por todos como el emperador del mal, con un gesto que mostraba a todos que estaba molesto, lo que no sabían es que el emperador también estaba asqueado por la presencia de todos.

"Somos demonios, oh mi lord, nosotros lo invocamos para que nos ayude con la conquista de este mundo" escupio el sujeto entre dudas, esperanzado de que lo de conquistar el mundo atrayera a la magnificencia que estaba presente frente a ellos.

El emperador levanto sus delgados y sin embargo musculosos brazos llevando su mano hacia su menton, haciendo una pose pensativa.

"Mi nombre es Drakonis mi señor..." farfullo el demonio, el silencio del recien invocado le resultaba incomodo, pero antes de que pudiera seguir el hilo de sus pensamientos noto como el emperador bajo su brazo llevandolo hacia la dirección de Drakonis, y consecuentemente su dedo.

"interrumpes mis pensamientos." un rayo de luz purpura salio expedida de su dedo, atravesando la rotula del demonio, el cual cayo de rodillas ante el emperador

"así me gusta más, arrodillate para hablarme asquerosa lagartija" una muesca de satisfacción perversa se formo en el rostro del ya temido ser.

Urri, la demonio que había acompañado a sus camaradas a la invocación del que podría ser ya la unica salvación de su raza con la inminente e inevitable derrota del Rey Demonio a las manos del heroe, estaba temblando, un sudor frio nacido en su nuca desde la aparición del invocado se habia paseado por toda su espalda y llegado a su cintura cuando vio a su camarada Drakonis de rodillas frente al ser que habían traido a este mundo, como si el miedo se hubiera apoderado de todo su ser, no podía moverse, estaba paralizada.

Trato de volver a ser conciente tomando control de su brazo y moviendolo, pero no lo consiguio, el emperador dio un paso hacia Drakonis, "quizas solo la mano" penso "si muevo mi mano podría ser suficiente" se mentalizo.

El emperador dio otro paso "no, no puedo, solo el dedo, por favor" rogo a cualquier deidad que escuchara los ruegos de un demonio, pero no pudo.

El emperador alzo nuevamente su brazo, apuntandolo hacia Drakonis, "POR FAVOR, NO, DRAKONIS NO" Pensaba ya desesperada, tratando de mover aunque sea la punta de su dedo, sin ningun resultado "muere por interrumpir mis pensamientos, criatura asquerosa" un az de luz consumio al demonio, desintegrandolo, dejando en el lugar que había ocupado el demionio un crater del tamaño de un pequeño pueblo.

El ser empezo a reir, como si de un niño con un juguete nuevo se tratara, un aire seco ocupo los pulmones de los demonios que sirvieron de espectadores para ese macabro show, pasaron unos segundos hasta que termino de reir, fijo su mirada a una demonio la cual soltaba lagrimas sin parar, con un semblante sombrio y estático.

"Quien eres demonio" solto ya molesto y con aire de orgullo el invocado.

La demonio no reaccionaba. el emperador alzo el dedo apuntandolo a la pierna de la demonio, un rayo de luz atraveso su muslo, el dolor hizo que ella se arrodillara del dolor "yo... yo ..." la demonio tartamudeaba mientras trataba de formar palabras con sus pensamientos recordando como esta fue la posición en la que murio su amigo.

El emperador alzo su brazo apuntandolo hacia otro de sus camaradas demonios "rapido..." exclamo friamente mientras formaba una bola de energía la cual estaba claramente dirigida a otro de sus compañeros, entre lagrimas empezo a emitir palabras con esperanzas de que todo esto solo fuera una pesadilla

"yo... yo soy Urri mi Lord" dijo con un tono de ruego, suplicaba que el ser supremo frente suyo tuviera piedad mientras se postraba con los brazos tendidos en tono de derrota ante el, "eso esta mejor" sonrió el emperador del mal, lanzando la bola de energía, incinerando al demonio al cual ese castigo estaba destinado desde el principio, el emperador prosiguió apuntando con su brazo a otro demonio que estaba al lado del recien sacrificado "y que quieren que haga ahora que me molestaron?" mascullo bufonamente.

Urri solo miraba horrorizada, no podía salvar a nadie, cometieron un grave error, este no traería la salvación de los demonios, este sería la destrucción del mundo "por favor mi señor, perdonanos la vida", su ruego cayo en gracia a los oídos del invocado, sonaba más a lo que estaba acostumbrado a recibir de las formas de vida baja, una sonrisa macabra se fue formando mientras lanzaba a otra bola de energía, esta vez dejando aunque sea algunas partes del cuerpo del demonio al que le fue lanzada, Urri notando esto, penso que quizas pudiera no morir si rogaba más.

"Por favor mi señor, digame su nombre para poder venerarle como corresponde", el invocado lanzo otra bola de energía desapareciendo a otro demonio, y a la montaña de 2 kilometros de altura que estaba detras de el.

"basura, criaturas asquerosas como ustedes no merecen si quiera mirarme ni saber mi nombre, y quieres venerarme? me repugna siquiera la idea" otra bola de energía fue lanzada matando a otro demonio, solo quedaban tres más con Urri.

"dime por que no matarte ahora lagarto asqueroso" haciendo referencia a su cola y sus cuernos, rasgos que heredaron de sus tan gloriosos antepasados, los dragones, rasgos que siempre enorgullecieron a los demonios, pero ahora eran utilizados como insultos por la deidad frente suyo.

Mientras más lagrimas surgían de sus ojos trataba de mascullar palabras "yo...no..." esta vez uno de los demonios simplemente exploto, haciendo que sus restos cayeran en los ultimos dos que quedaban.

El ultimo de sus camaradas se lanzo al invocado tratando de aprisionarlo con sus brazos mientras gritaba "CORRE URRI, CUENTALE AL REY DEMONIO TODO, QUE SALVE A MI FA..." fue interrumpido cuando su mandibula fue dislocada con una patada, la sangrienta escena permitio que Urri tomara vuelo y se escondiera en el bosque, sin perder velocidad corriendo silenciosamente, solo podía rogar que su amigo hubiera muerto sin dolor, aunque sabía que tal petición sería en vano, que ser más obscuro fue el que invocaron.

Que horror más temible cometieron, el Rey Demonio quería conquistar y esclavizar, subyugar a los humanos, pero esto que trajero ellos, solo deseaba traer muerte y divertirse con ella.

Tenía que avisar a todos, el fin de este mundo había llegado, y fueron ella y sus ya muertos camaradas, los que invitaron a estos sucesos.

fin del prologo, ojala les guste, planeo continuarlo.

gracias por su atención

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