Ponyboy bajó la carta y miró el techo de su habitación. «Esto es demasiado». Johnnycake nunca se lo dijo a nadie, ni siquiera a él. Debía ser evidente por cómo miraba a Dally con ojos brillantes siempre, pero no. Todos ellos achacaron esto a admiración de hermano menor, puede que incluso Dallas.

Entonces, a último minuto, Johnny Cade decide que ya no quiere guardarse nada, pero como siempre, su inseguridad no lo dejaba ser del todo franco. Aun así, se las arregló para que el mensaje fuera una bofetada de realidad insinuada y, a la vez, clara como sólo él podía hacerlo. «Díselo a Dally». Le gustaría poder hacerlo.