Día 1: I will kill your friends and family

Si George tenía que ser sincero, no sabría qué decir sobre él. William, el representante de la clase de al lado, era todo lo que él tenía como definición de irritante: tenía el ego por las nubes (lo suficiente como para querer ser llamado "Rey"), era cínico de pies a cabeza, caprichoso, un niño mimado hasta decir basta y además…

—¡Oh, Georgie! —y además se empeñaba en llamarlo por ese estúpido apodo porque el primer nombre de ambos era George.

—Te dije que no me llames así —le dirigió una mirada filosa mientras lo veía acercarse.

—Aw, por favor, Georgie, sabes que eso sólo significa que me gustas mucho —dijo mientras le pasaba los brazos por el cuello y se acercaba peligrosamente a su cara. George lo apartó poniéndole una mano en la cara.

William hizo un puchero que podría haber pasado por adorable si George no supiera que esa boca también podía ser irritante, con sus comentarios idiotas de niño rico, y aterradora, como la vez que le declaró su amor abiertamente: «Los mataría. Mataría a todos los que quieres, si yo no entro en la lista».