Hikaru no era muy diestro al usar las palabras.

(Las rosas son... um, no)

Para empezar, cuando estaba en ZGOKU, la mayoría de lo que tocaban eran covers.

(El amor, mi amor... tampoco)

Y las canciones originales no las componía él, ni podían considerarse un tesoro de la literatura.

(Si las golondrinas se van ¡las traeremos de vuelta...! Ehhh... ¿Eh?)

Pero Sajou (su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos) le provoca tantas cosas que necesita dejarlas salir. Y quiere escribirle algo lindo por su cumpleaños. Es terriblemente inconveniente que sea un desastre para la poesía.

(Ah, pero...)

Le compró un regalo y ya está envuelto, solo le falta la tarjeta.

(En realidad... sí que hay un poema)

Aunque parece que no viene al caso, es significativo. Se lo explicará, si Sajou no lo recuerda.

(El basto tejado de estera

Protegiendo la cabaña

De la cosecha del arrozal

De otoño;

(Y mis mangas...)

Y mis mangas se están humedeciendo

Por la humedad que las atraviesa)


Esto sucede en algún momento en el que Sajou vive en Kyoto ¿Importa? Creo que no pero quería decirlo, ah.

La tercera oración está inspirada (de forma cutre) en el poema Volverán las oscuras golondrinas de Bécquer; la cuarta línea entre paréntesis es una parte del Poema 20 de Pablo Neruda; y el poema del final, por si alguien no se dio cuenta (que no creo), es el que aparece en el capítulo 2 de Doukyuusei.