Disclaimer: Boku no Hero Academia no me pertenece. Sólo utilizo sus personajes de forma no lucrativa. La imagen de la portada no me pertenece. La historia es 100% mía, cualquier semejanza con otra es pura coincidencia o plagio por parte de la otra.


Palabras: 360.


Ella era su soporte.

Cuando el mundo parecía darle la espalda, ella estaba frente a él, brillando y sonriente.

No acostumbraba a las muestras de cariño. Éstas habían desaparecido de su vida en cuanto su madre lo hizo de su casa y había quedado sólo, con aquel tirano que tenía por padre. Recordaba a su hermana abrazándolo de niño, tratando de darle consuelo, mas su calor no lograba apaciguar el miedo como lo hacía su progenitora.

Si cualquier persona lo abrazara hoy día, lo más seguro es que intentara cortar el contacto lo más rápido posible.

Pero con ella era diferente.

Ella lograba derrotar a sus demonios internos simplemente tomándole de la mano y hacerle subir al cielo y bajar al infierno con un efímero beso.

Y cuando estaba en sus brazos, todo el mundo cambiaba. Ella lo envolvía, brindándole el calor que necesitaba en antaño, susurrando palabras de amor a su oído tímidamente, como sólo ella podría hacer. Lograba que, por el tiempo que duraba el contacto, el bicolor no sintiera preocupaciones de nada.

Cuando él lo necesitaba, se acercaba a ella y no tenía que decir ni una palabra para que ella lo envolviera en sus brazos. Existían veces en las que el tiempo volaba y ambos seguían así; ella sentada en uno de los sofás de la sala común y él dormitando en sus brazos, mientras que ella acariciaba sus cabellos. La paz que el joven sentía le hacía ver que no podría amar a otra persona y que otra persona no sería capaz que tener ese efecto en él.

Algunos de sus compañeros de clase encontraban este ritual como algo lindo. Otros se burlaban de su "comportamiento sumiso". Sin embargo, a él no le importaban opiniones de sus compañeros, sólo le importaba el hecho de estar al lado de su amada, lejos de sus demonios y de la oscuridad, siendo rodeado de la calidez y luz que ella le transmitía.

Este ritual perduraría en los años venideros. Aún cuando sus demonios terminaran abandonándolo casi por completo.

Y si algún día la oscuridad volvía a asfixiarlo, allí estaría ella, siendo su soporte y sacándolo de las tinieblas.


Hi pipoool!

Acá Hati-chan, con una viñeta Todomomo :3

Un ataque de inspiración que terminó con un fluff...

fassfasfdfsa

Este fic, al igual que el primer capítulo de "A long life with you", son parte de mi festejo por mi tercer aniversario en FanFicction :3

Qell, me voy a hacer tarea.

Nos leemos!

Se despide

Hati-chan