I

Kotoko creció con su padre, su madre había fallecido cuando apenas tenía 3 años de vida. Estaban solos en la urbe de la ciudad, Shigeo apenas podía criar solo a la niña con un restaurante entre sus manos, con las ganancia que le quedaban del negocio decidió poner a su hija en diferentes actividades además de ir a la escuela. A medida la niña crecía, mostró un gran desempeño en las carreras de metro y tocar el piano. El hombre hizo todo cuanto pudo para que la niña tuviera siempre una sonrisa en su rostro. Ella observó el gran esfuerzo que su padre hacía a pesar de no tener ayuda de nadie más, se propuso estar en el top cinco de estudiantes de su año y ayudar a su padre en el negocio. Un día, Shigueo le contó a su hija que con el pasar de los años había ahorrado un buen dinero para poder construir una casa, al ver la ilusión de su padre le apoyó con la idea.

Los meses pasaron y la casa ya estaba finalizada. Su padre le animó a que invitara a sus amigos para celebrar el nuevo hogar Aihara, Kotoko invitó a sus compañeras y amigas cercanas, Satomi y Jinko. Mientras degustaban el almuerzo preparado por los Aihara, empezaron a sentir que el suelo se sacudía, se alarmaron al sentir que la intensidad aumentaba.

- ¡Hay que salir!-exclamó Satomi mientras todos caminaban con rapidez a la entrada de la casa.

Shigeo tomó la fotografía de su mujer y salió detrás de las jóvenes. ¡Cuán grande fue la sorpresa de todos al ver que era la única casa destruida! "¡¿Cómo es posible?!" pensó aturdida Kotoko. Los vecinos al ver la magnitud de asunto habían llamado a emergencias y eso causo que la familia nueva del vecindario saliera en las noticias por tan demoledor suceso.

-Al parecer los materiales eran de baja calidad-le informo Shigeo a su hija con vergüenza.

-No te preocupes, papá. Lo importante es que estamos vivos y pudimos rescatar varias cosas.

-Un amigo de la escuela se contactado conmigo, nos quiere dar un espacio en su casa.

-¿Esta bien? Aunque sea tu amigo, estaríamos quedándonos como huéspedes en su casa -le preguntó con seriedad.

-No tienes que preocuparte. Él fue quien nos invitó. Es un buen amigo de la escuela media, y me llamó cuando vio las noticias. Me ha insistido mucho con su esposa, tienen dos hijos, al parecer todos apoyan la idea; pienso que solo será una temporada en lo que junto dinero y encontramos otro lugar.

-También tenemos la segunda planta del restaurante, papá- añadió aún asimilando la idea de mudarse con una familia.

-Lo sé, como te dije, hija, solo será un breve período de tiempo, además, creo que un cambio de aire nos vendrá bien y podrás conocer a mi amigo y su familia- aconsejó acariciando el cabello de la joven.

-Está bien-aceptó con una sonrisa, su padre tenía un buen punto a su favor.

Tres días después, al anochecer, llegaron a la mansión de los Irie, Kotoko asumió que el amigo de su padre tenía un buen empleo al observar la residencia. Sacaron sus maletas y tocaron el timbre. Una pareja de adultos los recibió con sonrisas. Los hombres se abrazaron exclamando los viejos días de preparatoria. Pasaron a la sala de principal donde los esperaba sentado en un sofá el hijo mayor.

-Él es mi hijo mayor, Irie Naoki-le presentó la señora Noriko.

-Aihara Kotoko-se presentó y se dieron un breve apretón de manos.

Todos los presentes tomaron asiento y empezaron a charlar mientras la señora Irie les servía té y bocadillos.

-Al parecer mi hijo y tu van a la misma preparatoria-dijo Noriko con un brillo en los ojos.

-Así es, señora Irie-asintió Kotoko.

-Llamame oba-sama, querida. Se deben ver mucho...

-Esta bien, seño...oba-sama-dijo con un poco de incomodidad Kotoko, nunca pensó que la mujer a puras primeras le mostraria tanta confianza.

A la sala entró un pequeño niño.

-¡Oh, Yuuki!- exclamó la matriarca al verlo llegar- Es nuestro hijo menor, presentate, querido.

-Soy Irie Yuuki-dijo con seriedad y elegancia.

-¡Qué jovencito más inteligente!- halago Shigeo.

-Hijo, ella será tu Kotoko-oneesan- les presento.

-Soy Aihara Kotoko. Gusto en conocerte, Yuuki-kun- le alzó la mano.

-Kotoko-oneesan, ahora estoy haciendo mis deberes… ¿Podrías ayudarme a leer estos kanjis?-le preguntó sin tomar su mano y recibiendo un regaño de su madre. Kotoko le dio una sonrisa adivinando las intenciones del niño. Brevemente le explico y el pequeño solo le dio una sonrisa y se mantuvo en silencio.

-¡Oh, qué tarde es ya! Onii-san, ayuda con las maletas. Ven, Kotoko-chan, te enseñaré tu habitación.

Ambas se dirigieron al antiguo cuarto de Yuuki. Al entrar, Kotoko se sorprendió por la decoración del cuarto y se abrumó por ver tanto color rosa, su habitación siempre fue monótona y nada especial, por lo cual nunca pensó que ahora sería de tal forma.

-¡Siempre quise una niña! Así que cuando supe que vendrías no pude evitar emocionarme- logro escuchar Kotoko en medio de su asombro.

-No tenia porque molestarse, oba-sama- dijo con cierta incomodidad.

-¡No te preocupes!-le calmó con mucha alegría, noto la presencia de su hijo entrar al cuarto, decidió dejarlos a solas, "muy pronto tendre una nuera" pensó con buen humor. Con anterioridad investigó los antecedentes de Kotoko y un día antes de la llegada del dúo había espiado a la chica en la preparatoria, la chica era una buena candidata para ser su nuera.

-Muchas gracias por traer mi maleta, no era necesario-agradeció cordialmente Kotoko. Irie solo le miro por un breve segundo y se fue sin decir palabra. "Reservado y frío" lo analizó sin tomarle mucha importancia, esperaba firmemente que en unos meses no estarían en ese lugar, la sensación de ser una intrusa no le era muy agradable.

Al día siguiente, se encontraban los jóvenes de la casa terminando el desayuno, los señores habían salido a sus labores temprano.

-Onii-chan, espero que le muestres el camino a Kotoko-chan, es nueva por este lugar y puede perderse-ordenó la matriarca mientras los despedía en la entrada de la cocina.

-No es necesario, Oba-sama, puedo ir por mi cuenta, aunque gracias por la intención-dijo Kotoko, se despidió, dejando a la mujer con más ideas de crear situaciones entre los dos. Naoki estaba un poco impresionado, había adivinado las ideas de su madre, pero nunca pensó que la chica podría responderle e indiscretamente rechazarlo.

Ambos tomaron rumbo a la estación. Todo el camino fue silencioso y se sorprendió al ver que ambos entraron al mismo salón. ¡Eran compañeros! Al parecer la chica era lista, ya que pertenecía a la clase A. El chico se preguntó cómo era posible que nunca la hubiese notado, tal vez, nunca le dirigió la palabra o algo, ya que no tenía recuerdos de ella en su memoria.

Inconscientemente, su mirada buscaba la figura de la nueva inquilina en los tiempos libres, en los primeros, veía que la chica dormía en su pupitre y en el almuerzo para la tarde se reunía con unas chicas o iba a la biblioteca. En ningún momento ella le dirigió la palabra o le dijo alguien de la nueva situación que esta tenía en la preparatoria. Notó que los fines de semana no se encontraba en casa hasta ya entrada la noche, se mantenía en su cuarto y ayudaba a su madre a preparar la cena de vez en cuando. Su incertidumbre no hizo más que aumentar, ella era un enigma para él, era algo que tenía que descifrar.

Kotoko fue consciente de las miradas calculadoras que le lanzaba Irie, suspiro con profundidad, al parecer había ganado el interés del chico, lo cual no sabía si era bueno o malo para ella. Con tal de que no se metiera en sus asuntos la paz se mantendría. Sin embargo, quien diría que Irie Naoki haría lo impensable.

¡Hola, hola! Espero que os sea de agrado esta pequeña historia de INK, nunca pensé que iba a terminar creando una obra de este clásico manga/anime. Además es un anime que vi desde chica, uno de los primeros que vi en el género de shoujo. No negaré que he visto el anime más de cinco veces y me he visto las adaptaciones a la pantalla chica como lo fueron su versión coreana Playful Kiss, su versión taiwanesa la cual solo vi la primera temporada e inicios de la segunda, sus versiones japonesas (y sus más recientes películas). Además de leer el manga. Aún estoy pensando si hacer un pequeño relato para un apartado del dorama Itazura Na Kiss: Love in Tokyo (primera y segunda temporada, junto con el especial) en Fanfiction (o también en el apartado de Playful Kiss), ya que es mi adaptación favorita y la cual les recomiendo ver.

¡Antes de que se me olvide! Quisiera añadir que cambie (un poco, quiero creer) la personalidad de Kotoko, quise hacer una Kotoko más madura y realista y trato de ser lo más cercana a la fría personalidad de Naoki y con la excepción de que él es el que muestra el interés desde un principio (en Kotoko). Además, añadí a las amigas de Kotoko a la clase A, jaja.

¡En fin! Ya no me enrollo más. ¡Espero que disfruteis la obra!