Disclaimer: Corazón de Melón no me pertenece, todo es creación de Chinomiko y Beemoov.

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Crónicas de un marginado

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Anhelado Beso Aterrador

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"Me asusta un poco, ¿sabe?, sentirme sentimental"

La Tregua, Mario Benedetti.

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Se levantó bruscamente de la cama, estaba sudando, hacia bastante tiempo que no tenía una pesadilla tan vivida, una que lograba calarle los huesos y hacerlo temblar como un niño indefenso. A un lado suyo Blanca se despertó y ronroneo malhumorada, pero al notar su estado alterado se acercó para consolarlo.

-Estoy bien pequeña, estoy bien.

Paso una mano por su rubio cabello y volvió a acomodarse entre las sábanas, reprochándose por ser tan estúpido.

El día había empezado genial, de hecho, hacía bastante tiempo que no se sentía así de ilusionado, lleno de vida, como un chiquillo con juguete nuevo el día de Navidad. Kim lo observó curiosa al ver su entusiasmo, y por lo mismo no le puso muchas pegas al momento de dejarle las llaves del gimnasio.

La razón era una reunión con Sucrette.

No.

¡Una cita!

¡Joder!

Con todos los turbios problemas que cargaba sobre sus hombros él se permitía tener una cita como cualquier chico de su edad, era totalmente irrisorio y un poco ridículo, tenía miedo por todo lo que podía acarrear, pero no quería permitirse perder algo tan importante como ella. Había llegado el momento de ser sincero, pero para eso, también tenía que enseñarle a Sucrette a protegerse, justo como a Amber.

Tenía que darle armas a las personas que quería, tenían que defenderse por si él ya no estaba.

Y luego ella había aparecido en ese jodido pantalón ajustado de rayas blancas y negras, el sedoso cabello de fuego atado en una coleta alta y la sonrisa nerviosa. Justo como él.

Y a pesar de los años que llevaba conociéndola, Sucrette siempre lograba sorprenderlo. Estaban en pleno entrenamiento y ella había tropezado, se había puesto nerviosa con su cercanía al sentir sus pectorales desnudos, y luego lo había besado, como pidiendo permiso para algo más.

Un beso simple, suave, como el aleteo de una mariposa.

Sencillo, pero necesario como el aire.

Después no pudo contenerse, ella se acercó y él la atrapo entre sus brazos, podía sentir su calidez, las suaves manos acariciando el cabello de su nuca, su aroma a moras invadiendo sus fosas nasales.

No quería que escapara de él.

Luego, al dejarla en el campus, la magia se había reventado como una burbuja. Su realidad lo golpeo sin compasión alguna.

Él no podía permitirse ser feliz.

Con un suspiro acomodo a Blanca en su pecho e intentó volver a dormir.

Para que esos ojos verdes estuvieran a salvo, los apartaría de su vida.

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3 de abril de 2020.

Primer escrito del año, creo.

Tengo tiempo por la cuarentena, así que hay que aprovechar para que algo bueno salga de todo este horror. Espero que todo esté bien, tanto para ustedes como para sus seres queridos. Sigan las indicaciones en medida de lo posible, si nos cuidamos podemos ayudar a evitar que se propague más el virus.

Sé que ya tiene bastante que no actualizo, así que espero que aún quede gente por este fandom.

Solo me queda agradecer a PhantomLisu por el comentario del capítulo anterior, eres amors.

¡Nos leemos!

¿Review? :)