Este capítulo tiene una clasificación +M:

Este capítulo contiene los siguientes temas y no son aptos para todo el público:

*Escenas sexuales * Temas para adultos *Lenguaje vulgar

Este capítulo tiene un contenido que no es apto para todo el público y no debe ser leído por menores de edad. Si ignoras este mensaje estarás bajo tu propia responsabilidad.

Ante cualquier eventualidad (Que en teoría nada debería suceder si lees esto) Isaac C.B no se hace responsable si menores leen este contenido o cualquier otro altercado ocurrido por su misma lectura. Este solo es un pequeño pasatiempo y no es que tenga un problema mental o algo así por el estilo por crearlo

Por favor, tener discreción en la lectura.

Capítulo XXll: Recuerdos del Futuro

Tierra de los dragones 6:30pm

Ha pasado un largo tiempo desde que Alexander y yo tuvimos nuestro primer encuentro y sí, me refiero a algo sexual… aunque con Rose en ese momento cerca si fue muy extraño y no lo disfruté como quería, ahora planeo darle un buen regalo… el mayor que una dragona puede entregarle a su pareja, ya que en este día casi se cumple dos año de conocerlo... tal vez sea demasiado y esté llevando las cosas más rápido de lo que debería, pero siento que ambos estamos listos para este paso ¿Debería usar un hechizo antes de que sea tarde? Mmmh la verdad no Ember, se fuerte… solo es el temor, es tu primera vez.

— ¿Princesa está segura? Es su primer calor y puede arrepentirse, creo que lo mejor es que siga usando el hechizo y se aleje de las tierras de fuego por una semana - Expresa Zaragon, un dragón pequeño de escamas color hueso...

— No te preocupes tanto por mi Zaragon… hace meses que lo pensé, además tú también deberías buscar una pareja ¿No planeas tener tus propios huevos algún día? Los tiempos van cambiando más rápido de lo que crees - Le pregunta Ember a su consejero real

— Ah... claro que sí princesa... pero no he encontrado a una dragona especial… además ¿Por qué el extraño interés en tener huevos ahora? Siempre dijiste que ningún dragón te tocaría y que jamás tendrías huevos de ellos - Dice el consejero con voz muy nerviosa, al tener que aconsejar a la princesa… como última orden dada por Torch

— Creo que cambié de opinión en estos últimos días, encontré a alguien muy especial y creo que es el adecuado - Menciona Ember, la cual, es interrumpida de manera inesperada

Mi charla con el consejero draconiano se detiene por Alexander, el aterriza a pocos pasos de mi trono… espero que el desconozca que en este día inicia la temporada de calor, ha sido difícil que el pueda venir en estos días, ya que a él no le agrada estar cerca de la lava y también es complicado que yo pueda ir a su hogar, ya que no me agrada el frío. Aún así, ambos funcionamos más que otras parejas de dragones. Bien, debo irme pronto o otros dragones podrían enterarse y no sería lo adecuado estar en una pelea así.

— Lo sigo diciendo Ember, tu cueva está muy bien y no tiene nada extraño o fuera de lugar, pero puedo volver a revisar ¿Quieres que vuelva a echar un vistazo… de nuevo? - Dije un poco confundido por las extrañas peticiones de Ember, tal vez está intentando hacer algo que no entiendo o solo me está probando de alguna manera

— Ah… está bien Alexander déjalo así... ¿Por qué no vas a descansar en la cueva y me esperas? Iré detrás de ti pronto - Menciona la dragona celeste, con una sonrisa en su rostro, mientras le hace señas con su garra izquierda para que Alexander se retire

El dragón helado me sonríe con tranquilidad y enseguida se retira al irse volando… mientras tanto Zaragon me mira con sorpresa... tal vez no se esperaba ver a un dragón de hielo… es divertido ver las primeras reacciones… así como le sucedió a mi padre al decirle que quería tener huevos, claro que aún no le he dicho que lo planeo hacer con Alexander o que los tendré ahora mismo… tal vez le diga, cuando ya rompan cascarón

— ¿Estás segura que quieres hacerlo con ese dragón princesa? Es un dragón helado - Explica el dragón de escamas color hueso

— Lo sé... lo quiero hacer con él /Debí haberlo hecho hace meses… pero Rose fue la que logró tener el primer huevo… por mi culpa y gracias al deseo del Dios dragón, puedo hacerlo ahora sin esperar un milagro/ - Menciona la dragona celeste, un poco nerviosa, ya que desconoce si podría funcionar

— Muy bien, no discutiré más… solo ten cuidado, es tu primer calor y puede ser algo confuso si quedas embarazada, creo que deberías irte, es claro que la esperan ¿Estás totalmente segura de querer hacerlo? - Aclara el dragón color hueso, el cual, no tiene alas por su pequeño tamaño

— Adiós Zaragón, no responderé esa pregunta… esto no está abierta a una discusión - Dice Ember, un poco incómoda por la conversación

— Bien… ¡Que la pases bien Princesa Ember!… "Supongo que la veré en algunas semanas… ough… en serio necesito a una hembra" - Murmura el dragón, con algo de tristeza en su rostro, el cual, observa alejarse a Ember

Me retiré del trono para ir a mi cueva… Alexander y yo dormimos juntos desde hace un tiempo, yo lo invité a las tierras dragón hace varias semanas como lo dije anteriormente, para ya no tener que estar yendo a Everhoof tan seguido luego de nuestra discusión, además no quiero aparearme en un lugar tan frío como es ese Monte… o bueno tal vez si más adelante, para darle un pequeño gusto a Alexander...

Aterrice en la entrada de mi hogar y sin que ningún otro dragón me vea… ingresé a ella, no sin antes cerré la entrada con una gran roca… no quiero visitas inesperadas.

— Alexander ya llegué - Grita Ember, mientras lentamente camina hasta el interior de su cueva, con un notable nerviosismo, ya que ha estado pensando muchas situaciones un poco indebidas que puede hacer con el dragón helado.

Estaba relajado en el nido que construí para Ember y yo… bueno Rose me enseñó un poco a tejer antes de irse… pero fui interrumpido al escuchar el llamado de ella. Me reincorpore en seguida y camine hacía el trayecto de la cueva para reunirme nuevamente. Su caverna es mucho más grande que la mía y en verdad me agrada, tiene todo lo que un dragón necesita… no es fría, ni caliente… y tiene un estanque profundo para mí, lo uso cuando me siento algo caliente y no me refiero en un mal sentido

— ¿Cómo estuvo tu día mi bella líder? - Le dije con una sonrisa tranquila

— Ugh… sigues molestando con eso… algún día tendré que darte una lección - Menciona Ember, con una sonrisa perversa

— ¿Crees que puedas? Hace meses que no me ganas desde que me enseñaste a luchar, evadir y defender - Le pregunté sonriente

Ember me da un abrazo y lo acepté con toda la emoción. Ella ha estado muy pensativa desde lo ocurrido con ese grupo de dragones en la batalla contra Shadow. Es bastante extraño ya que no se muy bien lo que ocurrió… Sé que el Dios dragón borró nuestra mente para protegernos, supongo que debió ser algo muy grave para tener que hacer eso. No me molesta que lo haya hecho… es mejor asi, solo recuerdo ciertos fragmento y uno que recuerda Ember son tres jóvenes dragones…

— - Corta el abrazo - Alexander… - Nerviosa - Ah... estuve pensando todo este tiempo y creo que tu y yo debemos hacer un duelo… - suspira - Sé que no te agrada esa idea pero me gustaría hacerlo - Expresa Ember, la cual, toma por sorpresa al dragón frío

— Ember, sabes que no me interesa quien sea el dominante en nuestra relación… nosotros dos somos líderes de la comunidad, no veo una razón - Dije con una mirada tranquila

— Lo sé, pero no me siento cómoda al no tener uno, es extraño para mi una relación así, después de haber sido criada de es forma ¿Quieres hacer esto por mi? Me sentiría un poco mejor, solo quiero saber… quien es mejor - Me pregunta Ember, mientras coloca su cetro en el pedestal de la cueva…

— Bien, sí así lo quieres… pero no voy a contenerme ¿eh? - Le advertí a la dragona, mientras me preparo para la lucha

— ¿Quien dijo que te contengas? - Dice Ember, la cual, se aleja algunos pasos del dragón helado para prepararse

Ember y Alexander se alejan algunos pasos del uno del otro, mientras se miran seriamente en la oscuridad… en espera de que alguno de los dos realice un solo movimiento. A los pocos segundos Ember logra sentir un escalofrío en sus escamas, debido a que la temperatura comienza a descender rápidamente

— No tardaste en comenzar a enfriar esta pelea ¿Eh? Creo que tendré que calentar un poco las cosas - Comenta Ember, mientras inhala un poco y escupe una llamarada de fuego rosa persa contra el dragón helado

Alexander detiene el ataque al usar su propio fuego y contraataca al escupir varias bolas de fuego de un color cian brillante, la dragona las esquiva con gran facilidad al dar algunas volteretas en el aire y así mismo se acerca lo suficiente para taclear al dragón helado en uno de sus costados, haciéndolo caer sobre su espalda.

Sin perder tiempo ella sube al pecho e intenta dominar con su peso, con la intención de evitar que Alexander se pueda levantar. Pero este sin mucho esfuerzo tira a Ember sobre su espalda y él para que ella no pueda moverse… pone sus patas traseras contra las de ella, mientras con sus garras sujetan las de ella con gran fuerza pero sin lastimarla.

— ¡Argh! ¿Por qué otra vez haces lo mismo de la cumbre! - Menciona Ember con gran enojo, mientras forcejea

— Humm ¿Quieres saber el por qué? - Le pregunto, mientras acerco mi rostro a su hocico

— - Nerviosa - Si quieres hacerlo hazlo… t tú ganas, pero solo esta vez, no creas que me rendiré, algún día ganaré - Dice Ember, mientras desvía su mirada con un gran sonrojo, sin hacer más esfuerzo… con el fin de declarar que ha sido dominada

— - La dejo libre - Ahs… Ember sabes que no me importa si eres o no la dominante o si yo lo soy, si quieres hacer algo conmigo solo hazlo - Aclaré con voz un poco molesta

— - Se levanta y se sacude el polvo - No olvido los días en que te ganaba en combate, siempre creí que yo sería la dominante en una relación pero ahora… tu me ganas en poco más de dos movimientos… extraño cuando eras débil y predecible - Aclara Ember, la cual, provoca una sonrisa en el dragón helado

— Bueno, es verdad… no puedo negar que he mejorado bastante, pero todo se lo agradezco a una bella dragona que estoy mirando - Comenté mientras me siento en el suelo, sin dejar de observar a Ember detenidamente

— Aww que dulce de tu parte… no me agrada pero fue lindo y bueno… Emm ¿Te sucede algo? Te noto algo tenso y ahora estás tibio y eso no es normal en ti - Me pregunta con curiosidad la líder dragón, la cual, percibe el nerviosismo en los ojos de su compañero

No puedo negar mis sentimientos… mi primer encuentro con Ember, despertó otros sentimientos que con el paso de los meses no he podido ignorar al no tener ahora otras distracciones. Sé que ella entiende lo que quise decir con solo observar mis ojos… al instante ella se me acerca hasta que nuestros hocicos están muy cerca del uno del otro, al punto de poder sentir su aliento tibio en mis escamas de mi hocico.

— "Se lo que piensas… y no debes avergonzarte Alexander, somos dragones y eso es algo completamente normal" - Menciona Ember, con una mirada apenada, mientras con su garra acaricia el rostro del dragón helado, lo que lo hace sentir un poco mejor, este agacha su cabeza en señal de pena.

— Pero he estado pensando cosas malas de ti Ember… ya no puedo ignorarlo y temo que algún día se salga de control y te haga daño - Dije muy avergonzado… provocando un gran sonrojo en Ember por la revelación y la advertencia

— Bueno ah… tampoco puedo negarlo... también he estado pensando en ti y no siempre son lindas como creés. Sabes los machos tienen sentimientos muy fuertes en estas épocas… pero son fáciles de solucionar y sé que tú también tienes necesidades al igual que yo - Conforta Ember, sorprendiendo al dragón

— ¿En serio?... - Le dije con curiosidad, aunque ignoré lo último que dijo

Alexander tiene mucho estrés sexual acumulado… tal vez mi disque 'regalo' de hace un año fue lo que lo provocó y yo soy su pareja… ambos no hemos tenido algún otro acercamiento más que ese encuentro… esto debo arreglarlo y se lo compensaré muy bien… me siento un poco mal ya que no he estado cumpliendo mi partedespués de todo él ganó el duelo… esto es culpa mía y un poco del linaje también.

— ¿Y por qué no resolvemos ese problema que tienes, aquí y ahora mismo? - Le pregunta Ember, la cual, intenta seducir al dragón helado, con un tono de voz sexy, mientras dibuja pequeños círculos con una de sus garras en el pecho de su pareja

— Ah… claro que lo haría Ember, pero no creo que sea una buena idea… hoy inicia la temporada de calor y sé que no usaste el hechizo… además sabes muy bien que hay una alta probabilidad de que quedes embarazada - Aclaré no muy convencido

Maldición, al parecer Alexander si sabe que este es mi primer calor, él es mayor que yo por tres años y un poco más, aunque para un dragón no es nada… ¡¿Cómo fue que se enteró?! Rayos... él no sabe que yo no le podía dar huevos… nunca le dije mi deseo

— Claro que lo sé ¿Que te hace pensar que desconozco el día del calor? Pero soy tu drag… eh, quiero decir, soy tu pareja, por favor Alexander… - Pregunta Ember, la cual, continúa acariciando al escamado, con la intención de despertar su apetito sexual en el escamado

— Yo… - Se levanta - ¿Estás segura que estamos listos para este gran paso? Ember hay otras soluciones y tal vez pueda seguir ignorando esto, pero lo que me pides, siento que es demasiado pronto… no me siento listo para criar huevos - Le pregunté no muy seguro...

— Sé de los riesgos Alexander… pero no quiero que entres en calor y vayas a hacerlo con cualquier dragona que encuentres ahí afuera… y tus soluciones no son tan sencillas como las piensas… ¿Crees que me gustaría verte masturbarte estando yo al frente de ti? /Bueno eso sería algo excitante… oh vaya Ember, no pienses eso/ - Bufa Ember, un poco molesta con Alexander

— - suspire - Creo que tienes razón, no he pensado bien y en realidad dudo que pueda soportarlo… ¿Por qué quieres hacerlo cuando estás en calor, segura que estamos listos para tener huevos en estos momentos? - Le pregunté muy nervioso, mientras Ember intenta calmar los nervios de su pareja

Ember se me acerca al oído, mientras mi corazón late con gran velocidad, esto es una gran decisión y un inmenso paso. Tener un huevo no es el problema… bueno tarda cinco años en incubar, lo que me preocupa es no ser un buen padre… jamás tuve la infancia de un dragón por mi destierro a la tierra y no sé que está bien o mal para la cultura draconiana, pero supongo que podría hacer lo mejor posible… tengo ciento catorce años… podría intentarlo

— Alexander no temas por criar huevos, normalmente los machos solo fertilizan a la hembra y nunca interfieren en la incubación… incluso muchos no conocen a sus hijos en toda su vida - Me dice la dragona celeste, la cual, deja en silencio al dragón helado por algunos segundos

— Yo nunca dije que te dejaría sola ¿Piensas que te dejaré embarazada y me iré sin dejar rastro como otros? Si tu crees que es el momento de tener huevos, lo haré Ember… solo dame un poco de espacio - Dije con voz nerviosa, haciendo sonreír a la dragona celeste

Mi primer calor no fue del todo placentero y no quiero pasar por otro, gran parte de lo sucedido no lo puedo recordar sin usar hechizos o hacer un gran esfuerzo mental… aunque para una hembra es muy distinto ya que su calor comienza a una edad de ciento cinco años, pero solo pueden poner huevos desde los ciento diez hasta los seiscientos años… aunque algunas veces puede ser antes… otras veces después, luego están los ciclos de calor irregulares o los que son regulares, también hay dragonas que siempre pueden tener huevos o bueno pasan la mayor parte poniendo… o las que solo lo hacen por diversión y usan hechizos… además existen algunas que jamás pueden tener… ¡Argh! Maldita sea, mi cabeza!

— Oh… entonces si quieres hacer cosas muy sucias y deshonrar a la líder dragón ¿Estás seguro? - Le Pregunta Ember con una sonrisa pervertida en su rostro

Ember sujeta mis garras e intenta empujarme sobre mi espalda pero no le funcionó su idea.. usé un poco de mi fuerza y la de ella en su contra para tirarla al suelo, con cuidado presioné mis patas traseras contra las de ella, mientras forcejea con mis garras… es fácil dominar cuando eres de cuatro patas y ella de dos…

— Ugh… sigo odiando que seas más fuerte, pero en algunos años no lo serás - Menciona Ember, muy sonrojada

— Ah sí… pero si no lo fuera, dudo que me eligieras a mí ¿Qué tienes planeado para esta noche? - Aclaré con voz baja y con una sonrisa tranquila

— Humm, me gusta lo que escuchan mis oídos ¿Que tal dos pequeños y lindos huevos? - Dice Ember muy nerviosa ya que será su primera vez completamente a merced de un dragón. Ella lame la nariz del dragón helado haciéndolo sonreír en un intento por relajarse

— ¿Crees que un diminutivo lo hará especial? Yo pienso que nuestros huevos serán unos grandes dragones - Dije con una mirada tranquila, logrando una sonrisa en Ember

Alexander ya controla muy bien su elemento, puedo sentir sus escamas a temperatura ambiente, es un poco extraño sentirlo así, pero me gusta como se siente al contacto, su aliento sigue siendo frío y despierta un extraño calor en mi interior… pronto él podrá sentirlo y cada segundo podría ser el momento. Alexander no huele tan mal, está más que listo para aparearse y eso me agrada… es un buen momento para tener huevos, el no lo ha hecho en un largo tiempo… esto será divertido

— ¿Qué podré hacer contigo? - Dije con voz relajada, sin dejar de estar encima de Ember

El dragón celeste planta un beso en el hocico de la dragona celeste, mientras esté libera las extremidades de Ember, la cual, le sigue el beso a su compañero. Ambos continúan besándose… hasta que luego de algunos segundos el dragón corta el beso, donde únicamente son separados por un pequeño hilo de saliva que unen sus hocicos. El escamado helado con gran cuidado comienza a dar suaves mordidas y a plantar pequeños besos en las mejillas de la dragona celeste, mientras lentamente desciende hasta el nivel de su cuello

— aanh… ¿Qué estás haciendo? - Pregunta Ember, la cual, siente como su corazón se acelera, mientras sentimientos desconocido surgen en su interior… unos extraños nervios que desconocía… al estar a merced de un dragón del sexo opuesto

— - con una sonrisa - Si quieres algo de mi … tendrás que ganártelo y con honores, sabes muy bien que me he sentido solo en estos últimos meses - Le susurré a su oído…

— - con voz sensual - Me agrada que tomes esa actitud de macho, es muy excitante, pero estás intentando aparearte con la líder dragón… mejor no pidas mucha recompensas - Murmura Ember, la cual, acaricia el cuello del dragón helado con sus garras

Nuevamente el dragón agacha su cabeza y muerde delicadamente el cuello de Ember, la cual, responde con un débil suspiro… él escamado de llama helada continúa dando pequeños besos y mordidas que ahora dejan un pequeño rastro de saliva en las escamas celestes de su compañera. Las pupilas de Ember se dilatan al sentir los nuevos sentimientos, así como el placer de lo que hace su pareja

— - Agitada - Sea lo que sea que hagas no te detengas, se siente increíble - Menciona Ember, la cual, sujeta con fuerza los cuernos blancos del dragón helado, mientras siente un cosquilleo en su interior… que lentamente va en aumento

Alexander lame con su larga lengua azul a lo largo del cuello de Ember, para luego morderlo con gran suavidad, este continúa repitiendo el proceso hasta que termina de probar cada centímetro de las escamas de esa zona. Con lentitud el escamado de llama fría baja hasta el pecho de la dragona, sin dejar de lamer ni morder con gran suavidad, probando cada sección de las escamas de su compañera, justo como lo quería hacer la primera vez.

Ember percibe como la punta del miembro de su compañero sobresale de sus escalas en la región inferior de la ingle. Ella no puede satisfacer las necesidades al tener a su compañero encima, pero se le forma una idea en su mente. Con su cola ella roza las escalas del dragón helado… y lo repite varias veces para intentar despertar la excitación del escamado.

Con un armonioso ronroneo generado desde su garganta, el dragón sigue lamiendo y explorando en Ember, hasta que baja al nivel de su vientre. El continúa lamiendo y a propósito pasa con gran suavidad en las tersas escamas de su compañera uno de sus afilados colmillos. Ember un poco abrumada por la sensación, da un débil suspiro… poco después Alexander capta un aroma que proviene de países bajos de su compañera… un olor potente, fuerte y almizclado, eso le provoca un gran escalofrío que sube por todo su cuerpo y de manera sutil le indica a su elemento que es la dragona indicada para él... Alexander desvía y sube su cabeza para ver los ojos rojizos de su pareja

— - Agitado - Nunca pensé… que me masturbarias… eso si es algo feo - Le dije, un poco excitado

— Tú… haces que sienta muchas cosas por ti… jamás pensé que necesitaría un macho en toda mi vida pero me alegra que el primero seas tú… siempre quise tener huevos sin depender de un dragón… pero sabes lo que se interponía - Expresa Ember, la cual, acerca con sus garras la cabeza del dragón helado para darle un beso

— Eso suena muy interesante ¿Cómo lo hubieras logrado sin un macho? Se que no puedes con un hechizo - Dije confundido, entrecortando el beso

— Puedo enseñarte un día, solo necesito que te abstengas algunos días de tener relaciones. Yo debo estar en calor, además necesitaría un frasco, pero prefiero que lo hagas como manda la madre naturaleza... - Responde Ember, con pequeñas gotas de sudor que se deslizan por las escamas de su frente

Ambos dragones se separan de su beso, mientras Ember observa como Alexander nuevamente baja hasta su vientre. Ella ha logrado despertar la excitación en el dragón con solo masturbarlo.

El escamado muerde débilmente el vientre de su compañera para que le permita acceder a su más sagrado tesoro que ningún otro dragón ha obtenido hasta ahora más que él… con un notable temor, la dragona abre sus piernas, dejando a la vista de su pareja todo su cuerpo desnudo...

El dragón celeste mira por unos instantes las escalas de su compañera, este agacha su cabeza y nerviosamente olfatea con cuidado. Él lame lentamente alrededor de las escalas... provocando que ella muerda sus labios inferiores con algo de fuerza por la sensación, hasta que las escalas simplemente se separan y le permiten ver más allá al escamado de fuego helado. El dragón muy nervioso observa la vagina de su pareja, de la cual, brota un poco de un líquido incoloro de un olor fuerte, así como un débil hilo de sangre… y un sutil aroma que atrae a Alexander, como una abeja a la miel… ahora completamente en sus cabales y no por efectos del calor draconiano.

Ember siente la respiración tensa del dragón helado, al estar un poco encima de ella… pero la acción de Alexander al solo observar su entrada, la avergüenza y la incómoda un poco.

— Humm… parece que un dragón se volvió mucho más resistente con el paso del tiempo - Se burla Ember, con un gran e incontrolable sonrojo, en un intento por despistar su vergüenza

Sin decir una sola palabra el dragón da una lamida a lo largo de la entrada de su pareja, arrancándole de su hocico un gemido contenido... Ember siente un calor que lentamente sube hasta su vientre, mientras una sensación electrizante recorre todo su cuerpo, ella apoya sus garras en el suelo, por otro lado, Alexander se encuentra procesando los sentimientos provocados por haber lamido la entrada de la dragona… y ella sabe la razón

— Hah… ahh, maldición para ser muy joven… esto es magnífico… solo no te detengas Alexander, recuerda que estoy en calor - Murmura Ember, la cual, no controla sus gemidos, el comentario hace salir de su mente al dragón helado, el cual, la vuelve a ver con una gran sonrisa

— "Sí… es magnífico y más cuando hay una loca dragona en calor / Esto es más de lo que quise… mi elemento solo me dice que quiere tener a Ember y poseerla… ¡Mi elemento es un poco vulgar, por eso caso no permito que otros lo escuchen!/ - Dije, mientras vuelvo a lamer la entrada de Ember, la cual, escucha el ronroneo de su pareja e ignora el comentario

Luego de un arduo trabajo y sumado a pequeños jugueteos, han provocado que la excitación de ambos lleguen a sus límites…

Pude sentir un escalofrío en las escamas de Alexander, su resistencia está muy cerca y solo me llevó algunos minutos… creo que cuando ambos seamos adultos nuestros rituales serán bastante mágicos e inolvidables, él sabe como excitar y complacer una dragona más de lo que creí ¿De dónde lo aprendió?

El dragón helado incrusta sus garras en el suelo al sentir muy cerca su clímax, mientras este continúa lamiendo la entrada de Ember pero ahora este introduce con cuidado su lengua dentro del interior de la dragona… Las pupilas de la escamada se agrandan al sentir la lengua de su pareja en su interior, provocando que sus alas se extiendan y se vuelvan rígidas

— Parece que te he… ganado - Comenta Ember, la cual, intenta soporta su clímax y continúa masturbando a su pareja con su cola

Sin esperarlo, el dragón muerde suavemente la entrada de su compañera sin retirar su lengua, Ember da un gemido ahogado y no logra resistir más.

Abrumada y sorprendida por la habilidad de su compañero, la dragona celeste alcanza su límite, con un gruñido ahogado ella alcanza su clímax, mientras sus músculos internos se contraen con fuerza y Alexander retira su lengua al sentir la humedad de su pareja. Por otro lado, el dragón helado, siente como un calor sube por todas sus escamas, él da un gruñido contenido al llegar a su límite, mientras cierra sus ojos.

El miembro de Alexander todavía rodeado por la cola de Ember, lanza varias cargas de líquido preseminal sobre las escamas celeste de la dragona, manchando las escamas... ella siente como el líquido tibio se desliza por sus escamas.

Ambos respira pesadamente, mientras Alexander sube su cabeza hasta Ember.

(Recuerden que Alexander tiene el doble de largo que Ember al estirarse)

— ¿Y qué tal si hacemos algo con un hechizo? - Le pregunta Ember a Alexander… ambos aún agitados

— No me gusta que uses hechizos… prefiero que todo salga al natural - Mencione, mientras Ember sonríe y me mira de manera pervertida

— Ah sí… Entonces ¿Por qué no me dejas que yo juegue un rato contigo como tu lo hiciste conmigo? - Le pregunta Ember, totalmente a merced del dragón helado

— Bueno… si así lo deseas - Dije con calma, mientras me levanto y camino hacia un montículo de rocas, mientras recupero un poco de aire

Ember se sorprende al ver que me acuesto en las rocas, dejando mi vientre a su vista, está es la posición más indefensa en la que un dragón puede estar, ella se levanta muy sonrojada y con un notable nerviosismo... yo también lo estoy… no quiero ser el que arruine este momento y supongo que ella tampoco

— Oh… con que eso es lo quieres - Expresa Ember, muy agitada por su calor y por la presencia de Alexander

La temperatura ha estado aumentando desde que comenzamos. Ember con mucho cuidado sube a mi pecho gris y se gira para dejar su rostro frente a mi miembro y su entrada muy cerca de mi hocico, se lo que quiere… ya que ella debe esperar hasta estar lista para aparearse. Me divierte que ella debe estirarse un poco para que esto funcione...

— "Espero que lo disfrutes, pero esto no soluciona tu problema… no es tan sencillo" - Responde Ember, la cual, lame la punta del miembro de Alexander con algo de timidez

Sin perder tiempo, la dragona comienza a lamer toda la extensión del dragón helado, de aproximadamente unos veinte centímetros hasta su base, el dragón gruñe de manera contenida, mientras este acerca su hocico a la entrada de Ember.

El dragón celeste lame a lo largo de la entrada de su pareja como lo hizo la vez anterior, mientras ella da un gemido ahogado, Alexander siente un escalofrío en las escamas de su pareja. Ambos continúan dándose placer mutuo, mientras gotas de sudor y agua no paran de formarse en el rostro y por todo su cuerpo...

Ember puede sentir los latidos erráticos del corazón de su pareja, mientras ella desciende hasta la base del miembro del dragón helado, para lamer las escalas con gran cuidado… al igual que la base del miembro de su pareja

Con gran sorpresa a Ember se le escapa un gemido al sentir la larga lengua de su pareja en su entrada, mientras la excitación nuevamente comienza a crecer, al igual que la de su compañero

Luego de un par de minutos sin detenerse, Ember siente temblar el miembro de Alexander entre sus garras, por lo que desiste en lamer el miembro y decide masturbarlo. Por otro lado el dragón helado, también siente como su pareja está muy cerca de su resistencia, por lo que retira su lengua y masturba a la dragona al introducir una de sus garras con gran cuidado de no herirla

— Ember… anh, ya no resisto más - Dije temblando, mientras cierro los ojos

— Hah… entonces solo déjalo salir - Expresa Ember, también en su límite

Sin resistir más, Alexander alcanza su clímax, este gruñe entrecortadamente al liberar su semilla. Ember recibe las cargas de la semilla de su pareja en su rostro, mientras continúa masturbando al dragón helado. Sin soportar más lo que su pareja hace, la escamada celeste también alcanza su segundo clímax, sus músculos internos, al igual que los músculos de sus patas se tensa una vez que ella alcanza su límite, de la entrada de Ember, un flujo de humedad lo recibe Alexander en su hocico. Ambos esperan unos minutos, mientras se recuperan al respirar pesadamente, por otro lado, Ember se toma el tiempo de limpiar la semilla que se ha derramado sobre sus escamas y las de su compañero, mientras este de igual forma hace lo mismo…

— / Esto es algo que no puedo evitar hacer, es como un impulso primordial… por cierto elemento, no poseeré a Ember/ - Pensé mientras dejo de limpiar la humedad de la entrada de la dragona

La escamada sigue respirando profundamente al igual que Alexander, ella se gira y da algunos pasos para acercarse a la cabeza del dragón helado y así acostarse en el pecho de su pareja, con una gran sonrisa, mientras ambos buscan energía para continuar

— - Agitada - Esto aún no se acaba… ¿Quieres hacer un huevo ahora? - Le pide Ember al dragón helado, con un gran sonrojo

— ¿Segura que quieres seguir? - Pregunté mientras acaricio suavemente el vientre de la dragona celeste con mi garra izquierda

— Yo debería preguntarte eso… tu eres el único que me dará tus huevos, y si sigues acariciando mi vientre, solo provocas que mi calor aumente - Menciona Ember, la cual, le da una cálida sonrisa. Ella se levanta con cuidado

La escamada celeste, camina alrededor de Alexander a cuatro patas. Su pareja comprende la intención, por lo cual, este se levanta y camina una vez alrededor de ella, para luego ir hasta su parte trasera de su compañera, para así concluir lo que han iniciado

— ¿Estás segura Ember… sabes que puedes lastimarte de esta forma, no eres una dragona cuadrúpeda aún. No es mejor de otra forma? - Dije con voz insegura

— Estoy muy segura Alexander… ahora solo ven aquí y deja de ser tan tímido… no de voy a morder - Expresa Ember, con un gran sonrojo, además de nerviosa y algo asustada en su interior

La dragona arquea su espalda hacia atrás al igual que su cabeza, por otro lado el dragón helado, sube parte de su peso sobre Ember y rodea su vientre con sus garras, mientras su miembro se alinea con la entrada de su pareja. La dragona enrolla su cola con la de su pareja, para tener una mejor firmeza, así mismo, para intentar tranquilizar sus nervios.

— Estas apunto de hacer algo que ningún otro dragón hizo Alexander… - Menciona Ember, con un tono de voz nerviosa… a minutos de entregar todo de ella

— Ah sí ¿Y eso que sería? - Le pregunté con duda, aún así, estoy nervioso… ¿Un dragón puede morir por un infarto?

— Fuiste el único que logró aparearse con la líder dragón… sabes que soy la hembra más codiciada por todos los machos en toda comunidad y por eso te evitaba, además de estas temporadas - Menciona Ember, con total sinceridad — /Estoy lista para tener huevos… ya es hora, solo falta Alexander/ - Piensa Ember, mientras su corazón late erráticamente

— Bueno… me alegra que me lo dijeras, ya se que me cazaran por esto - Dice un poco nervioso…

— "Claro que no, no seas tonto, yo te elegí a ti… claro que bueno, eres el dominante ¿No?" - Murmura Ember, pero su pareja no le presta atención a sus palabras

Sin perder tiempo Alexander rueda sus caderas, conduciendo su miembro en el interior de Ember con mucha rudeza. Ambos escamados cierran sus ojos, por las intensas sensaciones, pero este, llega a una barrera que antes no había sentido en su primera vez... el dragón se detiene al ver que le provoca un poco de daño a su pareja y cierta inseguridad en querer continuar...

— Argh… Alexander ve más… despacio, estoy en calor y soy más sensible... eres un poco grande, ve más lento antes de penetrarme - Menciona Ember con un poco de dolor y molestia, por la impaciencia de su pareja

Sin responder, Alexander espera a que el interior de la escamada se adapte al intruso… para luego seguir empujando con lentitud dentro de su compañera. Ember mantiene una expresión de dolor conforme su pareja la intenta penetrar, luego de algunos segundos y un poco de fuerza… el rostro de la escamada se relaja, una vez que Alexander logra introducir completamente su miembro.

Este sin decir una sola palabra, con gran cuidado se retira del interior de Ember, ganándose un débil gemido por parte de ella. Poco después él se concentra en entrar al interior de su pareja para luego volver a salir. La dragona sonríe al ver que su compañero olfatea sus escamas en búsqueda de aumentar su placer… Alexander ya no tiene otra opción más que concluir al haber penetrado a su pareja. Ya no puede retirar su miembro o eso podría matar a Ember por un desgarro o provocar una herida en su miembro que podría dejarlo estéril…

— /Ya no hay vuelta atrás… la he penetrado/ - Pensé nerviosamente

— /Me dolió mucho al comienzo… Alexander es algo rudo por su impaciencia, pero solo fue pasajero, él es un dragón un poco grande, la verdad, pensaba que no iba a poder penetrarme pero me equivoque, eso sería devastador ya que no podría tener huevos con el. Ningún dragón macho puede tener huevos si no penetra a la hembra… nuestra base a dieta de gemas y rocas, lo hace difícil... - Piensa Ember, la cual, gime en cada embestida

El dragón comienza a embestir a Ember con algo más de fuerza, mientras esté libera algunos gruñidos de placer, por otro lado, la dragona celeste, gime de manera ahogada con cada nueva embestida...

Su ritual continúa por al menos unos tres minutos. Luego de ese tiempo Ember al fin está muy cerca de su clímax en su largo camino por conseguir un huevo, Alexander siente como el interior de la escamada presiona con fuerza su miembro, mientras su clímax se asoma pero con gran rapidez…

— Anh hah… Alexander… hazlo, termina ya, estoy más que lista para ti - Expresa Ember, con un calor febril en su región inferior… su calor llegó al punto máximo

Las embestidas de Alexander pronto se vuelven lentas y profundas, mientras este se acerca a su límite y con un par de embestidas, el dragón helado presiona con fuerza hacía el interior de su pareja, para luego dar un rugido entrecortado y muerde con fuerza el cuello de Ember. El dragón helado dispara su semilla en el interior de su pareja.

Ember gime de placer al sentir en su interior las largas cargar de la semilla caliente de su pareja. Ella incrusta sus garras en el suelo, mientras mantiene parte del peso de Alexander…

El miembro del escamado continúa disparando su semen… mientras su clímax lentamente se relaja con el paso del tiempo. La dragona siente en su interior como el miembro de su pareja sigue palpitando y lanzando sus últimas cargas…

— No salgas todavía… solo quédate junto a mi - Pide Ember, Alexander asiste con su cabeza y apoya su cabeza sobre la de Ember, mientras esté respira pesadamente

— - Agitado - Está bien, solo me estoy recuperando… desde nuestra primera vez, no me he apareado y este clímax fue grande… teníamos casi un año - Mencione, con falta de aire... mierda le mordí el cuello de manera instintiva y esta vez sí dejó marca…

— No, no, no tranquilo solo calmate, ya es suficiente para nosotros dos - Dice Ember, la cual, mira con preocupación a Alexander...

El escamado, luego de unos minutos se retira del interior de su compañera, la cual, da un débil gemido al sentir salir el miembro de su pareja, ella observa como de su entrada, sale un poco de un líquido viscoso de un color blanco lechoso… ella se acuesta en el nido, con su cuerpo extendido a lo largo, mientras Alexander hace lo mismo, pero junto a ella para mantener el calor… aún si este lo odia, es díficil que a la hora de aparearse la temperatura se mantenga baja

— Lo siento fue el calor del momento… - Me disculpé, llevaba tiempo sin hacerlo y todo se lo entregué a Ember en un solo momento, su calor hizo que me excitara demasiado pero ya me siento tranquilo…

— Ahora solo descansa mi dragón, lo hiciste increíble - Comenta Ember, la cual, se acurruca entre el pecho de Alexander con una gran sonrisa, mientras este la abraza y la rodea con sus alas. Ella lame el cuello del dragón helado, mientras ambos se acarician con su cabeza

— Sí… me alegro que lo hice contigo… pero aún me da miedo ser padre - Dije con preocupación

— "Si haces algo mal, en cincuenta años, podemos concebir a más dragones… o todo los que tu quieras" - Murmura Ember, la cual, cierra sus ojos para disfrutar las caricias

— ¿Estás segura que el deseo que pediste funcionará? Bueno, me dijiste que yo no podía fertilizarte, pero usaste un hechizo en nuestra primera vez… eso es confuso - Dije un poco confundido, tomando con la guardia baja a Ember

— Sí… eh bueno, no estaba segura y no hubiera sido un buen momento tener huevos en ese día, piénsalo bien, ese día lo hicimos dos veces y acabaste adentro… sabes que si hubiera quedado fertilizada en ese momento, no estarías con vida ahora, por eso son los duelos Alexander y por suerte no intentaste penetrarme... - Lo piensa mejor Ember, muy incómoda por recordar ese día

— Bueno, al menos no pasó, pero toma en cuenta que los hechizos no funcionan… eso creo, dicen que soy un inhibidor mágico por mi elemento y si usas hechizos en ti, no servirán - Le dije con calma, mientras le doy un beso a Ember en su mejilla

— Ah… eso verdad, por cierto ¿Qué le pareció a tu elemento? - Me pregunta Ember con voz cansada

— Bueno… según mi opinión, ambos estamos felices, al menos no usaste hechizos… - Dije con tranquilidad

— Claro que lo sé, solo uso los hechizos para que otros dragones no me perciban, no para ti… ¿Acaso quieres competir para aparearte? - Bufa Ember, la cual, levanta su vista hacía el rostro celeste de su pareja

— Mmh bueno, eso no estaría mal… digo no lo tomes personal, pero se que los dragones de las ligas tienen esa ventaja y algunos lo deben pasar bien en esta temporada… por ser los mejores - Explique con calma, mientras Ember escucha en silencio

— Alexander se que quieres probar muchas cosas de dragones, pero una orgía de apareamiento no creo que sea buena idea para ti… el macho tiende a morir o te pueden matar las dragonas… ¿Por qué mejor no te duermes? Además soy tu pareja… no permitiré eso - Dice Ember, la cual, cierra sus ojos, debido a la conversación

— Bueno… está bien, solo te haré caso por que creo que sigo un poco perdido por tu calor… es bastante cautivador para mi y mi elemento que estés en esta temporada - Mencioné con calma, mientras cierro los ojos

— Eso lo sé, ninguno de los dos había estado con una dragona en calor o un dragón en mi caso - Comenta Ember, con calma

Luego de algunos minutos, Alexander y Ember se duermen con tranquilidad, mientras el dragón mantiene a Ember caliente al rodearla con su cuerpo y cubrirla con sus alas. Ella duerme con una gran sonrisa en su rostro. Luego de unas horas sin poder dormir, el dragón abre sus ojos amarillos y mira un momento a la dragona. Él con cuidado toca con una de sus garras el vientre de Ember sin despertarla… para intentar que su elemento detecte si serán padres, pero prácticamente es muy pronto y no tiene una respuesta positiva.

Una semana más tarde:

Luego de una tranquila semana resolviendo problemas de dragones y de la comunidad, Ember continuaba sus rutinas de princesa, con el paso de los días anteriores, ella y Alexander pensaron que este año no tendrían huevos…

Con los últimos rayos de sol del día martes, Ember llega a su casa, donde Alexander todavía se encuentra dentro antes de regresar a Everhoof. La dragona ingresa a su cueva hasta que…

— ¡Oh… rayos! - Se queja la dragona, la cual, siente un dolor punzante en su vientre

— ¿Ember ya llegaste? Ah ¿Te encuentras bien? - Pregunté, mientras corro hacia ella… ya que estoy en el fondo de la cueva

Pude percibir una mirada de dolor en su rostro… puse toda mi atención en ella… ya que no es normal que regrese así… con un rostro enfermo y lleno de dolor. Puse mi garra derecha en su hombro, aún sigo pensando las razones, pero mi elemento se abstiene a decirme lo que tiene

— ¡¿Qué es lo que me sucede?! - Pregunta Ember, pero el dragón helado no comprende las intenciones de su elemento

Tomé la garra de Ember, para ayudarla a caminar… su dolor la obliga a caminar a cuatro patas y sé que le es difícil… la llevé con cuidado a un gran nido que hice durante toda esta semana. Es lo suficientemente espacioso para ambos y para algún futuro huevo que tal vez tengamos.

— Lo siento… no lo sé, mi elemento no me quiere decir - Mencioné con preocupación, mientras Ember se acuesta de lado en el nido… pude ver que el vientre de Ember está un poco más inflamado… lo me que brinda una posible explicación

— ¿Ember no estas embarazada? ¿Desde cuando subiste de peso? - Dije confundido

— Pero nos apareamos hace una semana… no puede ser… pensaba que solo era por comer muchas gemas - Pregunta Ember, pero confunde al dragón helado

— Sí… pero creo que ninguno de los dos sabíamos que no era instantáneo y las gemas no tienen aporte de carbohidratos... - Le respondí con calma

Sin esperarlo el rostro de Ember cambia a uno de mucho dolor, sus garras se incrustan en la paja de nuestro nido, para luego relajarse ¿Qué diablos pasó con ella en toda esta semana? Al fin mi elemento me dice lo que sabe… ella ha entrado en labor de poner los huevos… eso me asustó mucho, ya que es el momento en que una hembra corre más peligro y puede morir… no quiero que eso pase y quedar solo, no otra vez.

— Ember… creo que deberías empezar a empujar - Le dije con un tono nervioso

— Cállate… no sabes lo que esto duele - Expresa Ember, con gran dolor

La dragona celeste comienza su duro trabajo en poner sus huevos… en su mente ahora solo cruza la palabra 'empujar' por lo que con gran esfuerzo y dolor, la dragona logra tener a su primer huevo luego de al menos veinte minutos de duro trabajo…

El huevo es de un promedio de quince centímetros de ancho y veinte centímetros de largo. Este es de un color celeste oscuro, con pequeños diamantes grises por todo el cascarón… además viene cubierto de un poco de sangre y fluidos del interior del útero de su madre.

— ¿Ember estás bien? - Pregunté con voz nerviosa, mientras limpió el huevo con mi saliva

— ¡Crees que estoy bien? ¡Estoy teniendo huevos y esto duele demasiado! - Bufa Ember, la cual, siente la necesidad de empujar de nuevo… y su rostro cambia a uno de dolor por las contracciones

— ¡Oh… Otro más! - Dije con sorpresa

Ember comienza a empujar nuevamente, mientras tanto el dragón celeste logra ver como otro huevo se asoma en la vagina de su pareja, con gran esfuerzo y al menos otro promedio de veinte minutos… la dragona pone su segundo huevo… ella ahora respira agitadamente y mira con molestia a su pareja en un intento por contener su dolor…

El huevo es casi del mismo tamaño que el anterior, a diferencia que este tiene un color de cascarón gris, con diamantes de color celeste. Alexander toma el huevo con delicadeza y lo limpia al igual que el anterior, antes de ponerlo junto al otro

— Perdón Ember… no lo sabía y puedo decir que tu tampoco - Me disculpe… hasta que noto otra expresión de dolor

— Puedes callarte un maldito segundo ¡Creo que tendré otro más! - Gruñe Ember, mientras Alexander se muestra muy nervioso

— Disculpa en verdad… no puedo controlar lo que dice mi elemento -

— ¡Cierra tu hocico de una maldita vez! Estoy teniendo otro huevo! ¿No sabes lo difícil que es poner un huevo mientras lloriqueas todo el tiempo! - Expresa Ember, la cual se gira mientras se mantienen sobre sus cuatro patas, con una expresión muy enojada, la cual, empuja nuevamente y gruñe de dolor…

En un tiempo similar, Ember pone su tercer huevo, mientras Alexander lo toma y lo limpia para llevarlo junto al resto... El tercer huevo es de un cascarón celeste más brillante, con pequeños diamantes grises oscuros por todo su alrededor. Luego de algunos minutos él toma los tres huevos y los deja en medio de Ember y él…

Por fin Ember apoya su cabeza y se desploma en la paja de su nido, para relajarse mientras respira pesadamente para recuperar sus fuerzas. Por otro lado Alexander se acerca a la entrada de su compañera y logra ver rastros de sangre… por lo que este lame su entrepierna… para curarla.

— ¡Oye no seas depravado! No lo haré ahora que he tenido huevos... - Bufa Ember, la cual, no hace nada ya que no tiene fuerzas… pero se siente mejor al ser curada… pero su cansancio en sus músculos sigue presente.

— Lo siento… sentí que debía hacerlo… no sé porqué - Me disculpé, mientras intento ocultar mi sonrojo

Después de sanar las heridas de Ember me acosté junto a ella, teniendo el cuidado de no golpear los huevos, me siento mal… como no me di cuenta en esta semana… pero ella tampoco lo sabía, pensaba que la fertilización duraba un día, no una semana

— Lamento haberte gritado… estaba muy molesta por el dolor y no dejabas de hablar… solo necesitaba un poco de silencio - Se disculpa la escamada celeste… ahora mucho mejor

— ¿No estas molesta por haber tenido huevos? - Pregunté nervioso…

— Claro que no Alexander, jamás me molestaría por eso - Responde Ember, tranquilizando a su pareja

— Es que… yo no lo sabía - Le dije… muy avergonzado

— - sonríe - Tu no tienes experiencia en esto, aunque no esperé que tuviera tres huevos… al menos ahora sabes que tardan una semana en desarrollarse - Menciona Ember, la cual, toma uno de los huevos con gran cuidado

— Pensaba que no tendríamos huevos… pero tienes razón, ahora al menos sé que debo esperar - Mencioné con el ceño fruncido

— Tu dijiste que podía hacer lo que quiera contigo - Saca su lengua en señal de burla - Ahora superalo. Tardarán varios años en incubar… ahora son muy frágiles y no podremos tener más hasta que ellos tengan más de cincuenta años - Comenta la dragona, la cual, coloca junto a ella el huevo para tomar otro

— Yo creo que con estos tres son suficiente Ember… - Dije mientras me acomodo más cerca de los huevos, para darles mi calor… ahora me guió por mi elemento, aunque él y yo estamos confundidos… no sabemos que hacer, esto es algo que debía pasar algún día

— Humm eso siempre dicen todos los machos… "luego en algunas décadas terminan protegiendo un harem de una docena de huevos de diferentes hembras" - Murmura Ember, muy feliz con sus tres primeros huevos

— Yo jamás te engañaría Ember, nunca tendré huevos de otra dragona más que contigo - Dije mientras acaricio mi rostro con el de la dragona celeste

— Ah… sí, Alexander… eh sobre eso, creo que hay algo que debo decirte… desde hace mucho tiempo, algo que sucedió en nuestra primera vez - Dice Ember, muy apenada y evita el contacto directo a los ojos… muy decepcionada de sí misma

— Oh, te refieres a mi huevo con Rose… bueno fue algo difícil de aceptarlo pero no estoy molesto por eso… o bueno ya no - Dice con tranquilidad, provocando una expresión de sorpresa por parte de Ember

— - Preocupada - ¿Siempre lo has sabido? - Le pregunta Ember, la cual, no mira a la cara a Alexander

— Algo así, hace nueve meses desde que lo sé, pero sabes que Rose puede venir a pedir más huevos de mi - Le dije con seriedad, fue la peor solución… pero bueno

— ¿Qué quieres decir? ¡Te apareaste con ella a mis espaldas! - Exclama Ember, la cual, se mantiene acostada sobre su costado.

— Oh no, por el amor del Dios dragón no… pensé que lo sabías, un híbrido puede pedirle a su líder que le de huevos o algo así o era que le asigne un dragón que sea un buen progenitor "Eso lo olvidé… creo que es lo último, lo primero lo acabo de inventar" - Murmuré al final, mientras Ember golpea su garra en su rostro

— Argh… ¿Acaso quieres aparearte con ella ahora? Me estás confundiendo… ¿A qué quieres llegar con esto? - Me pregunta Ember, la cual, se mantiene acostada de lado

Creo que no lograré llegar a nada, el tema de los híbridos es bastante complejo… apenas estoy intentando comprenderlo y son más de cinco mil años de secretos que debo saber… lo bueno que Eclipsa tiene todo el material que necesito

— Bueno… eso no importa ahora, mejor vamos a darte una ducha, debes estar adolorida luego de haber puesto tres huevos y hambrienta también - Mencioné con calma, mientras me levanto con cuidado, para no golpear los huevos ni a Ember.

— Eso suena bien ¿Me preparas una ducha de lava por favor? - Le pide Ember, mientras levanta su vista

— Ah… no, acabas de tener huevos y la mejor forma de ayudarte con tu dolor, es un baño de agua fría, eso soluciona los músculos tensos - Dije con una mirada tranquila, mientras tomo a la escamada celeste con mis garras delanteras, ella se sujeta con sus garras alrededor de mi cuello, en un pequeño abrazo

Aún me cuesta un poco caminar a dos patas, pero lo puedo hacerlo por un periodo no muy largo, como digo muchas veces, si lo hago por un largo tiempo, me comienza a doler la espalda…

— Alexander… no ¡Bájame! No quiero un baño de agua fría ¡Alexander! ¡Si lo haces no te perdonaré! ¡Escúchame, le diré a mi padre que me violaste! ¡Alexander! No no ¡Nooo! - Exclama Ember, pero no logra persuadir al dragón helado.

Me sumergí en el pequeño estanque con Ember en mis garras, ella tiene al fondo de la cueva un estanque, el agua gotea del techo de la cueva mientras el suelo absorbe un poco de esta, pero es lo suficiente profunda para que yo pueda entrar completamente y la congelé por error en la noche mientras intentaba tomar un poco… por eso está muy fría.

Sentí las garras de Ember, incrustarse con gran fuerza en mi cuello mientras el agua nos cubre completamente. No siento el frío pero se que ella sí, por lo que inmediatamente emergí para tomar aire… ella no sabe nadar muy bien… al menos yo sí.

— Espero que te guste, no son aguas termales, pero se que te hará bien por todo lo que hiciste el día de hoy - Dije, mientras me extiendo en el agua, para ser una pequeña balsa en el estanque con Ember encima de mi vientre

— Eres un tonto Alexander… el agua está helada - Bufa Ember, la cual, se mantiene abrazada al dragón celeste en su pecho… como una garrapata solo para conseguir algo de calor

— Lo sé, pero es una buena manera de comenzar, ahora tienes la excusa perfecta para que me lances a la lava - Mencioné mientras vuelvo a mirar a Ember con una pequeña sonrisa

— Jamás lo haría… al menos no puedo morir en el agua, no digo lo mismo de ti en la lava - Comenta la escamada, la cual, asoma su cabeza al lado de Alexander, para ver su reflejo en el agua al igual que el de Alexander

— Sabes Ember, tu y yo somos totalmente opuestos… eh, lo que quiero decir tú odias el frío y yo el calor ¿Cómo es que logramos llegar hasta aquí y aparearnos? Es una lástima que me perdí de tanto por mi destierro - Le pregunté a Ember, mientras ella me vuelve a mirar con sorpresa

— Supongo que… con amor, jamás me sentí tan cómoda con otro dragón más que contigo, desde nuestro primer encuentro en el reino cambiante… y todo lo que ha sucedido en estos años - Responde Ember, provocando una sonrisa en Alexander

— ¿Y ahora quién es el cursi? Jajaja - Expresé con calma, mientras Ember se me acerca hasta estar a pocos centímetros de mi hocico

— Hablo en serio… ambos aprendimos mucho del uno del otro... pero ahora debemos hacerlo juntos, algo distinto de una familia común de dragones, no solo la hembra que deba criar los huevos… ahora esos huevos son madre de un dragón de fuego mágico y padre de un dragón de hielo… creo que eso podría funcionar, así no tendría que cuidar el resto de huevos - Menciona Ember, la cual, observa los ojos amarillos de Alexander

— Lo sé, tu y yo sabemos que soy uno de los dragones más extraños de toda Equestria, siempre me tendrás a tu lado - Mencioné, mientras planto un beso en su hocico

Ember continúa el beso, mientras Alexander flota con la dragona aún encima de sus escamas grises, en círculos en el estanque dentro de la cueva. En un nuevo y desconocido camino, ahora con la responsabilidad de cuidar a tres huevos que ambos decidieron engendrar… hace una semana

Continuará

Lemon 2/2

Para aquellos que no les gusta el lemon, bueno les tengo una buena noticia… ya no habrán más, esto se acabó… solamente eran estos dos, para revivir viejos recuerdos (Si claro…) Para aquellos que les gusta el lemon (No se por qué le dicen así pero bueno) Les tengo malas noticias… esto se ha acabado y quien sabe si vuelva hacer alguno otro ( Prácticamente yo no los hago pero bueno, digamos que sí )

Si te gustó lo que leíste, puedes dejar un comentario… si tienes alguna duda o sugerencia por algún tema tratado en los capítulos, puedes enviar un MP… claro si logras ver algún error que pasé por alto… envía un MP también

Próximo capítulo extra: Un viaje de cinco años

Ahora nos dirigimos al rompimiento de los huevos de dragón de Ember y Alexander ¿Cómo serán sus reacciones? Ahora con la tarea de proteger la delicada vida que ambos engendraron.