Lobby del tiempo:

Una gran estación ubicada en la nada entre los planos, solamente la magia de Arkangelds puede encender lo que sería la máquina oficial. Esta controla el desarrollo de los seis universos junto a sus miles de dimensiones alternas. Algunos seres del linaje pueden llegar a esta ubicación. Además es la encargada de fabricar la barrera que protege las dimensiones y de mantener un registro de toda la vida que habita en los seis mundos. Puede ser catastrófico si es dañada

Capítulo XXlll: Temporada de rompimiento

Han pasado muchos años desde la última vez que supe algo de las chicas… o bueno no es tanto, al menos he mantenido un contacto con Michael mediante mensajes mágicos, así como Spike lo hace. Twilight está haciendo muy bien su trabajo en dirigir Canterlot pero aún no se acostumbra al haber dejado Ponyville… ¿Cómo es que lo sé?

Bueno… ella viene cada cierto tiempo para hablar conmigo, al menos una vez al mes. Yo me he encargado de mantener caliente los huevos que Ember tuvo, mientras ella hace sus deberes con la comunidad dragón. No es algo en lo que iba a oponerme, pasé por varios años dentro de la cueva… simplemente comiendo, haciendo mis necesidades, durmiendo y protegiendo los huevos. Hasta que Ember llegara en la noche para rotar el turno, ya que ambos decidimos que cada familia dragón sea el encargado de cuidar sus huevos y no la líder… como lo era antes.

Eso también fue aceptado sin titubear ¿Por qué Ember debe cuidar los huevos que no son suyos? Pues esa es una de las razones más sólidas por la que se tomó esa decisión, tampoco es como que otros fueran a oponerse.

En cuanto a lo demás… no he sabido nada del linaje por mucho tiempo, incluso Ember sabe de mi responsabilidad en cuidar los fragmentos, claro que sigo manteniendo un contacto con Shapira, pero eso es algo que durará por mucho tiempo. En este momento estoy solo dentro de la cueva y en este día creo que se cumple cinco años y un mes de tener a los tres pequeños huevos, es una lástima que Ember llegue tarde, ya que en cualquier momento uno de estos puede romper cascarón… por ahora me encuentro enroscado alrededor de los huevos, para mantenerlos calientes… como había dicho anteriormente

— Lo sé… pero no haré algo así, ellos necesitan calor no quiero matarlos por mi fuego - Me negué a la petición de mi elemento

En estos últimos años, he mantenido una mejor atención a lo que dice mi elemento, a veces sus indicaciones son de gran ayuda, pero otras simplemente son difíciles de abordar… claro que solo yo puedo escucharlo y eso a veces representan un problema.

— ¿Otra vez hablando solo Alexander? - Pregunta una voz tranquila y muy conocida

— Ah… hola Twilight, no esperaba que vinieras este día - Dije con una sonrisa

— Jamás me lo perdería, claro que es algo divertido verte a ti en vez de una dragona cuidar los huevos… eso es tierno de tu parte que Ember y tu se dividan la crianza - Menciona Twilight, la cual, ingresa a la cueva

— Bueno… no es como si fuera a morir por hacerlo, son también mis hijos Twilight… - Respondí con calma, mientras me levanto para saludar a la Alicornio lila, claro teniendo el cuidado de no golpear los huevos.

En estos cinco años mi altura cambió un poco, ahora mido un metro ochenta y tres, con un largo de cuatro metros… bueno casi cinco, además peso alrededor de mil seiscientos kilos… es bueno también mencionar que mi rostro es levemente más maduro y mi aspecto físico es un poco más robusto y cuadrado

— Lo sé y lo entiendo, me alegra que ustedes dos hayan logrado arreglar sus problemas y que al final… consumaran su relación, oh, casi lo olvido, se que no sabes el día exacto en que romperán cascarón… pero una amiga quería venir, sé que nunca te presenté con el resto de mis amigas desde lo que sucedió en la tierra - Explica Twilight, la cual, se sienta enfrente del dragón helado, el cual, retoma su lugar junto a los huevos.

— No tengo ningún problema, pero como sabes, los huevos pueden romper cuando quieran… si gustas trae a tus amigas pero puede o no pasar - Le dije sin preocupación…

— De hecho solo es una, ella está aquí… Fluttershy puedes entrar - Dice Twilight, la cual, grita pero hacia la entrada

Vi como lentamente entra a la cueva una joven pero muy tímida pegaso, de pelaje color amarillo crema y melena de un rosa débil. Ella se acerca algo desconfiada, pero en el pasado ella me ha visto ayudar sin negarme a Twilight, creo que solo es temor por lo que soy y no por lo que hago

— "Hola… lo siento por venir sin avisar… señor dragón" - Murmura la pegaso… provocando un serio problema en mi garganta

— Oh… no tengas miedo Fluttershy y dime Alexander - Le dije a la pegaso, mientras observo tranquilamente

— Ah, claro, lo siento… solo quería ver como nacen los bebés dragón… son muy lindos de pequeños - Comenta la pegaso color crema, la cual, se mantiene a una distancia del dragón helado

— ¿Alexander cómo mantienes calientes los huevos, si eres de fuego frío? - Pregunta Twilight, algo confundida, mientras se acerca para poder ver mejor a los tres huevos

— Bueno… si lo ven ahora, mis escamas no están frías, de hecho están a temperatura ambiente - Respondí sin problemas

No puedo dejar que los huevos se enfríen… no es algo sencillo de hacer si naturalmente tu piel tiende a crear hielo, por lo que lucho para evitar hacerlo, así como resistir el calor pero eso es algo más fácil de hacer que lo anterior. La ventaja es que Ember viene en la tarde y podemos rotar nuestro turno para así yo poder descansar

— Oh entiendo… - Comenta la Alicornio lila, mientras Fluttershy toma el huevo gris con un patrón de diamantes azules

— Ow… mira esta cosita tan linda, ya pronto romperás coscarón y serás un pequeño bebé dragón - Menciona Fluttershy, la cual, mantiene el huevo en sus cascos

— Vaya, vaya ¿Princesa Twilight o debería llamarte Reina Twilight? - Expresa Michael, el cual, ingresa a la cueva junto con Chrysalis

— Ah… Michael, que bueno que estén aquí, solo estábamos visitando a Alexander - Comenta Twilight, la cual, ignora el comentario del cambiante

— ¿Segura que es para eso? - Pregunta Chrysalis, llamando la atención del dragón helado

— ¿Qué quieres decir Chrysalis? Solamente vine a visitar a un amigo - Responde Twilight, mientras las emociones van en aumento

— ¡Basta!... - Grita una voz muy conocida… haciendo que Fluttershy devuelva el huevo inmediatamente

Me sorprendí al ver a Ember en la entrada de la cueva, con una expresión de pocos amigos… la cosa es que nunca mencione que Twilight venía cada cierto tiempo, claro que sé que ella lo sabía por el olor o eso es lo que creo yo. Un silencio sepulcral se forma en la cueva, mientras la dragona celeste camina hasta llegar junto a mi

— ¿Acaso a ustedes les gustaría que yo llegue a sus casas a discutir? Alexander está cansando por proteger los huevos y ustedes solo llegan aquí a molestar y a causar problemas - Se queja la dragona celeste, con una evidente molestia

— Lo lamento… Ember, tienes razón - Se disculpa Chrysalis, la cual, fue la causante del enfrentamiento

— Solo vinimos para ver si este día rompen cascarón… - Comenta Michael, un poco apenado

— No lo sabemos… en cualquier momento puede pasar, por eso he venido temprano estos últimos días - Aclara la dragona celeste, mientras hace desaparecer su cetro

Creo que he hecho bien las cosas en mantener la temperatura correcta en los huevos a menos que estos tengan un problema que no hubiera permitido que se desarrollaran, eso puede ser una de las cientos de causas o simplemente todavía no es el momento. Ember se acerca a mi y se acurruca junto a los huevos

— ¿Necesitan un tiempo a solas?... Podemos volver en otro momento - Comenta Twilight, un poco incómoda

— En ningún momento hemos dicho que se fueran… de cualquier modo, no creo que sea buena idea que estén tantos aquí, podrían llamar la atención de otros dragones y ya he peleado por eso - Bufé con molestia

— ¡¿Luchaste contra otro dragón?! - Expresa Michael, con sorpresa

— Sí, intentó atacar a los huevos, pero interferir a tiempo ¿De dónde crees que saqué esta cicatriz en mi lomo? - Mencioné con sarcasmo…

Eso ocurrió hace cuatro meses atrás, en ese momento había ido a hacer mis necesidades, por lo que tuve que abandonar el nido. Al regresar otro dragón estaba apunto de atacar los huevos y simplemente intercepté el ataque… la lucha fue muy intensa y resulté con heridas de consideración ya que no podía usar mi elemento ya que congelaría el ambiente y podría dañar los huevos. Al final gané y poco después Ember llegó al escuchar el alboroto

— ¿No pueden hacer algo para evitar eso? Ustedes son líderes de la comunidad - Menciona Twilight, con voz neutral…

— De hecho… no es por eso Twilight, somos pocas dragonas en toda la comunidad, a diferencia de tu población, un macho cuando encuentra un nido que no es de su sangre, los destruye para no tener más competencia - Explica Ember, con un tono de voz algo incomoda

— Ah… eso tiene sentido, sé lo que quieres decir - Menciona Michael, el cual, está algo incómodo

— ¿Por qué hacen algo así? Sabiendo que tienen problemas - Comenta Twilight, muy confundida

— Es fácil de responder, un dragón normalmente solo lo hace porque no son sus huevos y es algo que no pueden evitar - Ve a Alexander - A excepción de él… ya toda la comunidad sabe que Alexander no tiene mucho de los instintos básicos de un dragón - Explica Ember, lo cual, incomoda al dragón helado

— ¿Entonces Alexander sigue siendo un dragón raro? - Se burla Michael, aún así no molesta al escamado

A diferencia de otros dragones, creo que haber pasado muchos años en la tierra me hicieron cambiar ciertos puntos en mis pensamientos, así como adoptar una decisión despreocupada a la hora de enfrentarme a otros temas. Destruir huevos de dragón es cruel… es como abortar un bebé que aún está formándose, no tengo el corazón para hacer algo así.

— Creo que sí… pero el es mi dragón raro - Menciona Ember, con una pequeña sonrisa, mientras acaricia el costado de Alexander

— Me alegra que ustedes ya puedan expresarse de esa manera… pero Michael y yo solo venimos a ver si esos tres huevos rompían cascarón, claro que es algo difícil de ver… pero tenemos tareas pendientes en el reino - Explica la cambiante, con un tono de voz tranquila

— Es verdad… hemos estado realizando muchos cambios… valga la redundancia - Comenta el cambiante de caparazón azulado

— Gracias por la visita chicos… - Les dije con una pequeña sonrisa

— Creo que Fluttershy y yo también debemos irnos… - Dice Twilight, la cual, prefiere dejar a solas tanto a Ember como a Alexander.

— "Fue un gusto en conocerte Alexander… espero verte pronto en Ponyville" - Murmura Fluttershy, por otro lado, Michael y Chrysalis desaparecen en medio de unas llamas verde fluorescente.

Poco después Twilight y Fluttershy también se retiran. No los culpo, pero sus visitas apenas son de unos diez minutos. Sé que están muy ocupados por sus nuevas responsabilidades, Michael desde que llegó ha tenido cargos de rey cambiante o algo así por el estilo. Poco hemos podido hablar desde que regresó de la tierra. Estos últimos cinco años no he salido de la caverna ya que he estado protegiendo los huevos, es algo difícil, pero tengo una larga vida… al menos diez veces más de mi edad actual.

— ¿No estás molesta? - Le pregunté a Ember, con un tono de voz nerviosa

— Lo estaría… pero la verdad no, se muy bien que has pasado estos años velando por los huevos, incluso casi mueres… eso es más de lo que pediría a mi pareja - Responde Ember, la cual, abraza al dragón helado

— ¡Ey!… eso es algo nuevo, pero sabes que esto no es todo lo que puedo darte - Le dije con una sonrisa, provocando un sonrojo en Ember

— Cállate Alexander… puede haber alguien afuera - Expresa la dragona celeste, con un evidente sonrojo

— No se lo que pensante Ember, pero yo me refería a proteger los huevos - Comenté con calma

Ember me da un pequeño empujón, en señal de molestia, pero de pronto un crujido llama nuestra atención. Inmediatamente los dos volvimos a ver los huevos, para sorpresa uno de estos, exactamente el huevo de cascarón azul con diamantes grises, presenta grietas visibles. Con cuidado me levanté y agaché mi cabeza frente a este, mientras Ember también observa… con una expresión nerviosa ante la nueva etapa.

— ¿Pensantes algún nombre para las crías? - Pregunta Ember, la cual, se agacha frente al nido, para así también ver mejor

— Bueno… puede que sí, tengo dos nombres… Razor y Shappiro - Le dije con calma

— - Con curiosidad - ¿Shappiro, cómo aquella guardiana? - Menciona Ember no muy segura

— No es exactamente igual Ember, Shapira y Shappiro… pero aún no es oficial - Mencioné con calma

— Creo que esos dos nombres están bien… pero ¿Qué hay del tercero? - Pregunta la líder dragón, la cual, percibe una nueva grieta en aquel huevo

— Ah… Mmm que tal si… este huevo azul con gris, puede llamarse si es macho, Srazor y el otro que tiene los colores al contrario puede llamarse Razor - Expliqué brevemente, pero ignoro con que sexo nacerán...

— De hecho me gusta… - Comenta Ember con tranquilidad… y ansiedad

Con el paso del tiempo, ese único huevo se agrieta mucho más, hasta que al menos cinco minutos después, al fin este se abre. Ember y yo vemos un pequeño dragón azul cobalto que se mantiene sobre sus cuatro garras con algo de dificultad, con una altura de al menos cinco manzanas y un largo de diez. Tiene dos alas de un color celeste casi translúcido con espinas de un color negro pero estas están suaves. Presenta dos pequeñas protuberancias en su cabeza, donde más adelante saldrán sus cuernos, además presenta diamantes grises en sus glúteos. El recién nacido dragón, hace un pequeño ruido, muy similar al chillido de un cocodrilo bebé, en otros casos el escamado no tiene sus ojos abiertos… e inmediatamente se cae en el nido.

— Alexander… ¿Estás bien? - Pregunta Ember, muy angustiada por la nueva etapa de la vida

—… Creo que sí, solo estoy feliz - Respondí mientras acerco mi nariz al pequeño dragón… solo un poco más grande que mi garra

— Bueno eso es evidente… tu cola lo dice, creo que ambos descubriremos muchas nuevas responsabilidades ahora que uno de los huevos rompió cascarón - Comenta Ember, ella con cuidado toma entre sus garras al bebé dragón.

— No tienes por qué decírmelo dos veces…- Le dije con una sonrisa tranquila, no obstante, otro pequeño crujido llama nuestra atención.

A diferencia del otro dragón, el huevo celeste inmediatamente se abre… o explota… dejando ver a una dragona, de un color azul brillante, con espinas en forma de sierra que van desde su cabeza hasta su nuca, las escamas que van desde su cuello hasta su bajo vientre son de un color gris. A diferencia de su hermano mayor, esta no se mantiene sobre sus garras y permanece sobre su espalda, por lo que ella será una dragona bípeda hasta su adultez. Es fácil saber su sexo por la forma de la cabeza

— Oh… creo que tenemos a una hija Ember - Le dije ansioso, mientras me siento en el lido, para poder tomar a la dragona

— Yo cargo a él y tú a ella ¿Qué nombre les daremos Alexander? - Menciona Ember, un poco perturbada ya que debe cuidar ahora a sus crías

— Eh claro… - Le dije con un tono de voz nerviosa

Alcé con cuidado a la bebé dragón, pero al igual que la otra vez, de manera consecutiva, un crujido llama nuestra atención. El tercer huevo también está rompiendo cascarón, por lo que agaché mi cabeza para observar, mientras tengo entre mis garras a una de mis… hijas

El tercero tardó al menos diez minutos en poder salir del cascarón, mantiene una altura similar al primero de ellos. Este tiene sus escamas de un color gris ceniza, con espinas en forma de sierra que van desde su cabeza hasta el final de su cola que termina en una forma de hoja. Tiene dos pequeñas alas gris translúcido y dos pequeñas protuberancias en su cabeza. Este igualmente nace apoyado sobre sus cuatro patas que tienen una apariencia similar a garras de un felino.

— Tantos años esperando y nacen igual que su padre - Bufa Ember, la cual, con cuidado intercambia al dragón azul por la escamada

— Yo los incube un poco - Mencioné con una sonrisa, mientras escucho los sutiles llamados de los bebés dragón.

— ¿Entonces dos machos y una hembra? Bueno… no es lo que esperaba - Comenta Ember, la cual, con cuidado deja a la bebé dragón en el nido, para así ella acostarse con cuidado de no golpear a los dragones

— Creo que ya tenemos los nombres… por alguna razón divina tal vez - Dije mientras guiño mi ojo derecho, provocando que la escamada celeste ruede sus ojos

— Shapira… eh ¿Por qué el linaje interfiere tanto? - Se queja la dragona celeste

— Si esto te parece mucho… mejor que no escuchen tus quejas, mira… solo tenemos una hija, por lo que se llamará Shappiro, el dragón gris… se llamará Razor y el celeste Srazor ¿Qué tal? - Le pregunté a Ember, mientras con sumo cuidado dejo en el nido a mi hija, para así poder acostarme

— Está bien me gusta… creo que podrías salir un poco - Menciona Ember, con una pequeña sonrisa

No me negué a lo que dijo ella, por fin, luego de un largo tiempo de haber estado en la cueva, di mis primeros pasos fuera de esta, para así estirar mis alas, garras y patas, mientras Ember cuida de las crías que recién acaban de romper cascarón. Ahora ellos necesitan comer, por lo que fui a cazar en las lejanías.

A varios kilómetros aproximadamente unos treinta, hay una zona perfecta que pocos dragones saben. No fue difícil hacerlo… una vez que llegué y aterricé, me oculté en unos arbustos, teniendo en cuenta la dirección del viento. Al poco tiempo, un ciervo pasa enfrente de mi escondite, por lo que rápidamente di un salto, para atraparlo entre mis garras y así alcanzar su cuello. Clavé mis filosos dientes en el cuello del ciervo, hasta que esté simplemente deje de moverse, mientras su sangre lentamente gotea de mi hocico.

Esperé unos minutos más, para así poder regresar a la cueva. Hace tiempo que aprendí a cazar de esta manera, no es algo de mi gusto matar… bueno en la tierra solo ibas al supermercado y lo comprabas ya empacado, pero aquí no hay ese privilegio. Tardé al menos treinta minutos en volver a la cueva y gracias a Arkangelds, todo está en orden.

Tuve una pequeña charla con Torh hace un tiempo atrás, creo que fue cuando Ember estaba embarazada. Él me advirtió que tuviera mucho cuidado al momento de salir a cazar ya que otro dragón puede entrar y herir a las crías o a Ember… justo como le sucedió a él… No se que me haría él si se entera que algo le ocurrió a Ember.

— Vaya… eso fue rápido ¿Adónde fuiste? - Me pregunta Ember, la cual, tiene acurrucada a los tres bebés dragones

— A un lugar algo cerca de aquí, hay bastante recursos pero no hay que explotarlos… por eso evitó decir a donde voy - Le dije con una sonrisa, mientras con mi fuego quemo el pelaje del ciervo

— Creo que yo haré mejor eso Alexander… es preferible que ellos lo coman cocido y no congelado - Comenta Ember, con una sonrisa en su rostro

— Jaja… que graciosa, cuando te enfermes de gripe draconiana no vengas para que te exhale un poco de mi fuego - Le dije, mientras rotamos posiciones

— No tengo ningún problema, pero no te quejes luego de que estoy muy caliente - Menciona Ember con calma

Ella lentamente con su fuego cocina todo el ciervo, para facilitar que las crías lo puedan comer. De hecho Ember tiene razón, mi fuego no es muy útil para ciertos tipos de acciones… como por ejemplo, cocinar.

Pude observar que ya mis pequeños dragones abrieron sus ojos. Srazor tiene ojos de un color anaranjado, mientras que Razor y Shappiro conservan el color rojizo de Ember. Con una evidente torpeza los tres bebés dragón, se acercan pero necesitan algo de ayuda para poder comer… no tienen dientes

Los meses pasaron rápidamente y dos de los tres dragones pueden caminar si problemas. Shappiro es la única que no puede ya que ella mantiene el estilo de Ember. En este día, simplemente juego tranquilamente con Srazor y Razor, mientras me encuentro en el suelo de la cueva sobre mi espalda, con los dos pequeños en mi vientre, mientras Ember observa y cuida tranquilamente a Shappiro. Creo que ambos hemos encontrado un punto donde nos sentimos cómodos en lo que hacemos.

— Parece que esto de criar dragones lo llevas muy bien en tu mente Alexander… - Menciona Ember, la cual, mira al dragón helado jugar con sus crías

— Bueno… tengo una leve corazonada de como hacerlo bien, solo que aún no sabemos de que fuego son - Dije mientras vuelvo a ver a la escamada celeste

— Yo puedo ayudarles… - Comenta una voz conocida, mientras desvío mi mirada a la entrada de la cueva

En la entrada de la cueva, hay una dragona cuadrúpeda, con escamas de color rosa. Por todo su cuerpo presenta líneas celeste eléctrico, además tiene pelaje que va desde su cabeza hasta su cola, de igual forma en su cuello hasta su bajo vientre. Mantiene dos cuernos semi blancos pero fusionado de un celeste brillante, sus dos alas son de gran tamaño de un color rosa claro por abajo y rosa fuerte por encima. Tiene una altura de dos metro y cuatro metros y medio de largo.

— ¡¿Rose?! ¿Qué diablos haces aquí? - Le pregunté con sorpresa, al igual que Ember...

— Se que lo sabes Alexander… por eso estoy aquí - Menciona la dragona de escamas rosa

Me di la vuelta teniendo el cuidado de no golpear a los dos pequeños, para así, sentarme en el suelo y no estar en esa posición frente a Rose. Ember observa con una mirada que si pudiera ser un arma, cortaría hasta el diamante sin problemas… se lo que quiere decir…

— ¿Es lo que pienso yo? - Menciona Ember, la cual, se arrodilla y deja a Shappiro en el nido

— Sí… hace algunos meses que ya rompió cascarón y quería que al menos conociera a su padre, claro si lo permites - Comenta la híbrida, con una evidente incomodidad.

—… - Suspira - No creo que sea buena idea - Menciona Ember, no muy convencida, mientras Alexander observa muy nervioso

— Sé que estás molesta por lo que te había pedido y en cierto punto, Alexander inconscientemente lo hizo… pero aún así, es el padre… - Explica Rose, incomodando a Ember

—… Alexander… es un hijo tuyo, no evitaré que lo conozcas ni tampoco interferiré si también quieres criarlo - Comenta la dragona celeste, la cual, con gran molestia se siente en el nido junto a sus crías y su pareja…

Hace tiempo que sabía de lo que mi compañera y Rose me habían obligado hacer, sabía mucho antes de que Ember quedara embarazada que ya era padre de un huevo… pero nunca entró en mi mente conocerlo. La razón… ese huevo se formó mediante mentiras y engaños, claro que aún tiene mi sangre.

— ¿Puedes traerlo aquí o debo ir a otro lugar? - Dije con un tono de voz algo incómoda.

— Él está aquí… también puede caminar al igual que las crías de Ember y tú - vuelve a ver entrada de la cueva - Glax… entra por favor - Le dice Rose con voz amable y tranquila

Vi como un pequeño dragón de escamas moradas entra a la cueva. Este tiene una altura de al menos ocho manzanas, pero el doble de largo, tiene algunas líneas celestes brillantes a lo largo de su cuerpo, con dos pequeñas alas de color gris por ambos lados. Sus espinas son en forma de sierra que van desde su cabeza hasta el final de su cola, el color de la iris de sus ojos son un verde lima. Este camina a cuatro patas e igualmente tiene una estructura de patas muy similares a un felino

(Garras retráctiles al igual que Alexander, con cinco almohadillas)

—… Es parecido a ti… - Comenta Ember, algo incómoda por la situación

— Vaya eh… esto es raro de ver en estos días, la pareja actual y la chica que engañó a Alexander, todos en una misma habitación - Comenta Shapira, la cual, entra sin problemas a la cueva, ella porta su armadura dorada con una gema azul en su pecho

— - Nervioso - Shapira… ¿Qué rayos haces aquí? - Le pregunté con inquietud

— Vamos Alexander, eres parte de nuestra familia del linaje, solo quería conocer a los pequeños y futuros dragones - Responde Shapira, la cual, se ubica entre Ember y Alexander, mientras los pequeños dragones juegan entre ellos, a excepción de Glax… este se mantiene con una mirada nerviosa.

— ¿Quién es ella? - Pregunta Rose, la cual, no recuerda a la guardiana

Estoy observando a Glax… mi hijo que tuve con la dragona rosa, cosa que no fue intención mía hacerlo, esto se remonta a mi primer calor, que Rose aprovechó para extorsionar a Ember. Claro que también es mi culpa ya que pude haber haberme negado, nunca entendí porque lo hice.

— No es algo que debas saber Rose… pero creo que tu y Ember pueden hablar, así tal vez lleguen a un acuerdo, para que ninguna de las dos tengan problemas - Comenta Shapiro, con voz tranquila

— ¿Problemas… Que quieres decir Shapira? - Le pregunté con voz nerviosa

— Creo que tienes razón… salgamos a fuera y aclaremos nuestros puntos, después de todo, ambas fuimos la que engañamos a Alexander y el no tiene la culpa - Aclara Ember, la cual, se levanta con cuidado

— Dejaré a Glax Alexander… cuidalo por favor - Le pide Rose, la cual, se retira junto con Ember

— Ah… claro, no hay problema - Dije un poco incómodo, mientras el bebé dragón se mantiene algo alejado

Rose y Ember se retiran y me dejan con los cuatro bebés dragón, mientras Shapira se queda junto a mi… con una gran sonrisa. Creo que mi incomodidad va a llegar a un punto en que no pueda sentir nada, esto es algo nuevo y no me gusta

— Cuatro pequeños Alexander… vaya fuiste más rápido de lo que pensé - Dice Shapira, la cual, apena un poco al dragón helado

- Ve al dragón morado - "Oye pequeño… ven aquí, no te haré daño" - Le susurré con voz tranquila, mientras el bebé dragón observa con desconfianza

— El no te conoce… no estuviste cuando rompió cascarón - Dice Shapira, la cual, se gira y ve a Srazor y Razor mientras juegan entre sí a atacarse. Por otro lado Shappiro duerme como lo haría un bebé humano…

Pude escuchar un pequeños gruñido por parte del pequeño dragón morado, este con gran desconfianza pero muy atento, da un paso hacia Alexander, el cual, con una sonrisa en su rostro lo espera. Lentamente el escamado se acerca hasta estar frente a mí, para así tomarlo con cuidado

— Vaya… pequeño, estás un poco frío - Le dije con voz tranquila

— Quién lo diría… tienes madera de padre, él confía en ti - Avisa Shapira, la cual, observa al guardián de los fragmentos

— Es mi hijo Shapira… se como entenderlos, creo - Mencioné no muy seguro, mientras acaricio a Glax en su lomo

Con Ember y Rose:

Fuera de la cueva, ambas dragonas discuten acaloradamente el tema que a ambas les interesa… Alexander. Ember le reclama a Rose ya que ha pasado por alto una de las condiciones en las que anteriormente habían quedado y que ahora representa un objeto a discusión.

— Dijiste que tu ibas a criar a ese huevo… pero decidiste traerlo hasta aquí - Se queja Ember con molestia

— ¿Qué le iba a decir cuando creciera, Que su padre no lo conoce porque su pareja no quiere que lo vea? Tienes que darme condiciones que sean accesibles por ambas partes - Se queja Rose, la cual, no se siente culpable

— ¿Es una broma? Tuviste un huevo de mi pareja, no puedes cambiar las condiciones solo porque tu lo desees - Bufa Ember con molestia

— ¡Ay! Disculpa Ember… oh, pero no eres mi líder, por si lo olvidaste, Alexander es quien tiene que decirme sus condiciones no tú - Le responde Rose de manera agresiva

— Esto nunca lo olvidaré Rose, cuida tu espalda, no toleraré que vengas a mi cueva y si lo haces otra vez, te mataré - Le advierte Ember con gran molestia

— Eso lo veremos Ember, pero tu no tienes la razón - Dice la escamada rosa, la cual, se da la vuelta e ingresa a la cueva

Con los ánimos candentes, Rose entra a la cueva, junto con Ember y al momento, ven a Alexander sobre su espalda, mientras juega tanto con Srazor y Razor, como con Glax, por otro lado, Shapira observa con calma

— ¿Alexander?... - Bufa Ember, con voz molesta

— Ah… - Se acomoda - Lo siento… solo estaba jugando con los bebés - Mencioné con calma, mientras me acuesto de lado.

— Vaya, parece que sí tuve razón - Menciona Rose, la cual, observa con seriedad a Ember

— Alexander… … - Dice Ember, la cual, da un suspiro

— Parece que existe una disconformidad entre Rose y Ember… creo que llegué en un buen momento - Dice Shapira, la cual, se mantiene concentrada

— Entonces creo que ya está solucionado - Menciona Rose, con una gran sonrisa, pero eso alerta a Alexander

— Espera Rose, aunque sea mi hijo, el trato que hiciste con Ember aún sigue en pie, tú eres la que criará a Glax, tu fuiste la que quisiste tener el huevo - Le dije con un tono de voz sería, haciendo sonreír a la dragona celeste.

— ¡Pero es tu hijo! No puedes simplemente dejarlo tirado - Se queja Rose, con voz molesta

No dejaré que algo le sucede a Glax, pero no es una decisión que a mi me concierne, Rose fue quien decidió tener el huevo, no era algo que yo estaba buscando en ese momento… pero no que pueda hacer ¿Si dejo que Rose crie a Glax seré mal padre?

— No lo haré, pero tampoco puedo ayudarte Rose… tu me engañaste y obligaste a Ember a hacer algo que no quería - Mencioné con molestia

— Eso fue un error Alexander, tu no ibas a hacerlo si yo no hacía eso - Intenta explicar la dragona rosa

— Claro que jamás lo haría, yo te conozco Rose y se muy bien de lo que eres capaz - Comenta Ember, la cual, también crítica lo que hace la escamada

— ¿Están criticando mi forma de vivir? ¡Soy una híbrida! Es para lo único que puedo hacer aquí, no es mi culpa que ustedes dos no apoyen ya esa forma, somos dragones, nuestra realidad es solo aparearnos - Dice la dragona rosada, por otro lado, Shapira juega con los bebés

— ¿Qué? Eso es lo más estupido que escuche Rose, como un dragón no solo me gusta aparearme, también quiero disfrutar la vida, ser feliz y sentirme querido ¡Revisa tus intenciones! - Exclamé con molestia, donde los ánimos van en aumento

Sin tiempo a reaccionar, Rose me ataca y debido a mi posición no pude defenderme, ella me da un zarpazo en la cara muy cerca de mi ojo derecho, retrocedí para evitar que pueda volver a herirme. Ember interfiere enseguida y empuja a la escamada rosa, mientras me llevo mi garra derecha a la herida para cubrirla.

— ¡Lárgate de aquí Rose! - Exclama Ember, con gran molestia

— Siempre creí que serías diferente… - Mencioné con dolor

— No me importa, ustedes verán que hacen con Glax, esto no lo olvidaré, ¡Me vengaré! - Exclama la dragona rosa, la cual, se retira de la cueva con gran molestia

Todos observamos como Rose se retira de la cueva, mientras sigo cubriendo mi ojo derecho, mi garra ya se ha cubierto con algo de sangre, la cual, se desliza por mi antebrazo hasta gotear al suelo. Ember y Shapira se acercan a mi y observan la herida

— L lo siento Alexander, esto fue mi culpa - Se disculpa Ember, la cual, mira la herida con preocupación

— - Con dolor - No es nada, solo es superficial / 'No lo será… las heridas provocadas entre especies similares dejan cicatrices permanentes, puede ser un dragón de hielo o híbridos, lo recordaré para la próxima'/ - Aclara mi elemento con calma.

— Déjame curarte… nunca esperé que Rose te atacara, tampoco es que puedo ver todo como muchos lo creen - Comenta Shapira, la cual, retira la garra de Alexander

La guardiana observa mi herida brevemente, para así luego dar una lamida a lo largo de ella. Ember observa con curiosidad la acción. Mi dolor rápidamente se esfuma y en un tiempo récord la herida sana completamente…

— Argh… debo decirle a Argos que aliste esas pociones… no me gusta tener que curar de manera física - Se queja Shapira, la cual, se sienta junto al dragón helado, mientras Ember percibe que su pareja no le queda ninguna cicatriz

— Increíble… pero ¿Qué haremos con… Glax? - Pregunta Ember, la cual, señala al dragón morado… con sus ojos cerrados junto a los otros tres y Shapira

— - Suspira - Sin Rose, el solo cuenta conmigo… a menos que - Dije con voz apenada, mientras rasco mi cuello nerviosamente

— Bueno… ya tenemos a tres crías, una más no haría daño - Comenta Ember con voz tranquila, la cual, hace sonreír al dragón helado

— ¿Quién lo diría? Ember adopta al hijo de Rose… chicos ustedes son la pareja de dragones más extraña de los seis universos, por cierto Alexander, yo no vine aquí para ver a tus hijos o bueno sí un poco. Neytirix necesita su fragmento para algo importante que ocurre en otro lugar - Menciona Shapira, mientras el dragón helado asiente con su cabeza

Últimamente el linaje ha estado interactuando más con la vida de los mortales, no es algo que represente un peligro pero tampoco es algo bueno. Solo me dice que están ocurriendo situaciones en otros lados y eso es lo que me preocupa. Invoqué mi cetro sin problemas, este aparece de la nada enfrente de mi para, para así tomarlo sin problemas

— Ember, ya regreso - Le dije con una pequeña sonrisa

Tomé la garra de Shapira, para así realizar un hechizo de teletransportación. Enseguida ambos entramos en un vórtice de túnel iluminado por muchos colores, para simplemente salir en la cueva de Everhoof. Nunca había hecho este hechizo pero es divertido

— Controlas muy bien la magia de teletransportación - Comenta Shapira, con un pequeño sonrojo en su rostro, ella suelta la garra del dragón helado

— Bueno, Arkangelds me dijo que sería bueno que lo supiera ¿Entonces solo el fragmento de Neytirix? - Le pregunté con una ceja levantada

— Tiene razón y sí, solo el de él… ahora está algo ocupado en su dimensión - Aclara la guardiana, la cual, ignora donde Alexander ocultó el cofre

Sin problemas, el fragmento de Neytirix aparece en la garra de Alexander, Shapira se sorprende por la acción ya que ni ella fue capaz de extraer la gema del cofre. Con una sonrisa, el dragón helado le entrega el fragmento azul marino, el cual, ya tiene un collar de platino

— Bien, parece que te sorprendí, jajaja - Le dije con calma

— ¿Tienes ocultos los fragmentos en esta montaña o simplemente querías que Ember no lo supiera? - Pregunta con curiosidad, no obstante, refuerza la confianza del escamado

— No lo sé, una guardiana me dijo que fuera desconfiado de todos y lo mejor es estar en un lugar que pocos se sientan cómodos… claro, solo para dragones de hielo - Dije con una sonrisa, mientras Shapiro toma el fragmento

— Me parece bien… gracias y te estaré vigilando - Comenta la guardiana, la cual, es rodeada de una luz blanca para así ser lanzada al cielo

Sin la luz que emite la armadura de Shapira, la cueva queda en completa oscuridad… extraño un poco Everhoof, hace tiempo que no estaba en la nieve y se siente increíble el frío en mis escamas, me recuerda aquellos momentos en los que luché, esta caverna me protegió mucho… sirvió de refugio, trinchera, almacén y búnker… incluso espacio para viajar a otros lugares

— "Algún día volverás por aquí Alexander" - Dije mientras, me siento y tomo mi cetro.

Al igual que la vez anterior, mi alrededor se deforma, para así entrar en un vórtice de túnel de muchos colores, enseguida regresé a la cueva de Ember y yo en las tierras de fuego… ella se encuentra tranquila, mientras juega con los cuatro dragones, sin percatarse de mi regreso

— ¿Quien dirija que al final un dragón más te haría feliz? - Dije con una sonrisa en mi rostro

— ¡Ah! N no es lo que parece Alexander, solo pensé que se había lastimado - Intenta justificar la dragona celeste, la cual, se levanta muy nerviosa

— ¿Me mientes en mi cara o tal vez observé mal? - Le dije mientras camino hacia ella

— "No sigas diciendo eso" Glax fue abandonado por Rose Alexander… Se lo que se siente perder a una madre y no quiero que eso le suceda a él, así de joven - Comenta Ember, con voz baja

Levanté la vista de Ember con mi garra, para darle un beso… ella lo acepta sin negarse. Lamentablemente yo nunca conocí a mis padres dragones, más que mis adoptivos en la tierra, de hecho es algo confuso la forma en que fui enviado a la tierra ¿Nací dos veces o no?

— Creo que serás un buen ejemplo para Glax Ember… claro que hubiera preferido no ser amenazado por Rose, pero ella no tiene a donde ir - Dije con voz tranquila

— Rose es solo una maldita, va en dragón en dragón solo para seducirlos y luego abandona los huevos… todo su discurso sobre criar un huevo fue mentira - Bufa Ember, la cual, había dejado que Rose tuviera un huevo con Alexander

— Lo sé… hubiera preferido que eso no sucediera, pero es imposible… al menos Shapira curó mi herida y no tengo una cicatriz - Dije con una pequeña sonrisa, mientras me siento en el suelo, al igual que Ember

Los cuatro pequeños dragones, rápidamente saltan a mi lomo… sus pequeñas garras se incrustan en mis escamas, mientras juegan encima de mí, la única que aún no lo hace es Shappiro, ella le cuesta caminar, pero en algunas semanas más lo hará… todavía falta para que puedan hablar, pero ellos entienden lo que hablamos y son obedientes en la mayoría de casos

— Vaya chicos, creo que despertaron con más energía… debería preguntarle a Shapira el hechizo que usó... - Comenta Ember, la cual, atrapa a Razor, el cual, da un gruñido pero en señal de juego

— Jajaja no me canso de verlos… ustedes son raros - Exclama Shapira, la cual, entra en la cueva al crear una grieta. Inmediatamente Srazor, Razor y Glax, se ocultan entre las garras de su padre o madre…

Los chicos se asustaron por Shapira… los guardianes tienden a hacer eso muy seguido, pero ya me acostumbré, antes era molesto ya que a veces te atrapan bañandote o cuando estás haciendo tus necesidades… tienen un excelente cálculo del tiempo… para interrumpir en los momento más incómodos

— ¿Es posible demandar un guardián por acoso? - Le pregunté con una ceja levantada

— - se rasca su barbilla - Bueno… es algo no muy común, pero esas son leyes humanas, nosotros no interferimos con los humanos… preferimos dejar que ellos hagan sus vidas, claro que actualmente están quemando su mundo… tu lo sabes mejor que yo Alexander - Menciona la guardiana, la cual, entra sin problemas

— No quisiera saber nada de la tierra, es… confuso ahora que sé mi lugar de origen - Suspiré, mientras lamo la cabeza de Srazor… para limpiarlo un poco

Estos chicos se ensucian rápido, no me acostumbro pero es más rápido limpiarlos con mi saliva que con agua o lava, aún no se de que fuego son y no quiero matarlos si por error los sumerjo en lava

— Sé que lo que te hizo Arkangelds no tiene palabras, pero mírate ahora… tienes cuatro hijos, una dragona que te ama y una guardiana que vela por tu seguridad. Nadie en las seis dimensiones tiene algo así - Expresa Shapira, pero borra la sonrisa en el escamado

— Ajá… dile eso a Blake o a Walter, se muy bien que ellos también pertenecen de los últimos cien - Comenté con calma, provocando una carcajada en Shapira

— Jajaja, lo siento por reirme Alexander, pero lo dices de una forma divertida… mira olvida lo que pasó y vive el presente… te será más fácil de digerir lo que pasaste - Comenta la dragona de armadura dorada, la cual, entra en la fractura para así cerrarla sin dejar rastros

Ella tiene razón… sé que mi pasado es horrible, pero eso no cambia el hecho de quien soy ahora, desvíe mi mirada a Ember, ella simplemente me observa detenidamente, supongo que sumida en sus propios pensamientos o el hecho de que tengo a Srazor y Razor entre mis garras…

— - Con una sonrisa - Creo que ellos dos ya están cansados - Dije mientras los tomo con cuidado con mi hocico, para así dejarlos en el nido

— Glax y Shappiro también… Alexander, sabes… estuve pensando y creo que adoptar a Glax será una buena idea - Comenta Ember, mientras me acuesto en el nido para compartir mi calor con los pequeños dragones

— ¿Qué te hizo procesarlo mejor? - Le pregunté con calma, mientras Ember se acuesta frente a mí, manteniendo a los dragones en medio de ambos.

— Tú… se muy bien cuando un dragón será un buen padre Alexander, mi papá hizo lo mismo cuando mi madre murió y no quiero que Glax solo cuente contigo - Menciona Ember, haciendo sonreír a Alexander

— Entonces no estás molesta por él… no es de tu sangre - Dije un poco preocupado

— Jamás lo estaría… pero eso es algo que tu yo podemos arreglar en un futuro - Me guiña la escamada celeste

— "No deberías decir esto enfrente de los chicos" - Murmuré un poco sonrojado

— "Mañana podríamos debatirlo" - Comenta Ember, la cual, cierra sus ojos para dormir

No respondí lo que ella dijo, sé muy bien el doble sentido que tiene… y existen sólidos argumentos que lo justifican. Desde que los chicos nacieron y eventualmente rompieron cascarón, Ember y yo nos hemos distanciado un poco, creo que a eso se refería Shapira, mantener una relación sana y no completamente dependiente de las crías…

Sin más cerré los ojos y me relajé, hoy fue un día extraño… la visita de Rose… Shapiro. Ahora Ember y yo tenemos un nuevo dragón en la familia, me alegra que ella al final quiera cuidarlo, así crecerá al menos con una madre incondicional.

El Fin…

Este es el último de los capítulos extras que verás. Si te gustó lo que leíste o tienes alguna sugerencia, deja un comentario. Si tienes alguna duda, pregunta o reporte de error, puedes enviarme un MP.

Este sería el final de la historia de Alexander, muchas gracias a aquellos que se tomaron el tiempo de leer. Un saludo y un gran abrazo.

...

En un futuro no muy lejano:

— ¡Shapira tienes que ir a la dimensión cuatro y traer los fragmentos ahora! -

/Falla: Impossible to activate stabilizer. Damaged mother crystal/

— ¡Todos ustedes merecen esto! No pueden haberme quitado a Alexander -

— Ah, de inmediato Argos -

— Shapira, no puedes usar magia de teletransporte, sin el Lobby todos los cruces de cualquier dimensión se han cerrado, estamos aislados aquí… tienes que usar las rutas manuales, tienes que encontrarlo lo más rápido posible o no sobrevivirán -

Versión: 1.2

Palabras: 7422