Disclaimer: La Franquicias Dragon Ball y Fairy Tail no son de mi propiedad, son propiedad de Akira Toriyama y Hiro Mashima respectivamente.

Para comenzar, quiero dedicar este fanfic a los escritores Lord Agilos y Reader912, ellos son grandes escritores y espero ver que puedan actualizar pronto, yo, como todos los lectores de sus maravillosas historias los esperamos. También me gustaría dar un agradecimiento a Gokutotti, quien me convenció de publicar este fanfic y quien también me ayudara para escribir esta historia, y para todas las personas que lean este fanfic, espero que disfruten leyendo esta historia como yo lo hice escribiéndola.

Prologo.

En medio de las ruinas de lo que una vez fue el castillo fortificado donde residía el rey del mundo, se estaba definiendo el destino del mundo entero. Dos poderosos contrincantes se estaban enfrentando en un combate sin precedentes; tras una intensa confrontación de poderes, habilidades y voluntades, ambos enemigos estaban preparados para definir el final de esta pelea.

Goku hizo una barrida a los pies del demonio, y le dio un codazo a la cabeza que fue detenido por Piccolo, quien agarro una pierna de Goku, y continúo azotando el cuerpo del joven guerrero en el suelo, lanzo el cuerpo de Goku hacia arriba a más de cien metros en el aire y cuando el cuerpo estaba cayendo, el tirano lo pateo cuando estaba a un metro de tocar tierra.

—¡Solo ríndete y acepta tu muerte, maldito mocoso! —

Quien hablaba no era otro que el Rey de los Demonios y el patriarca de la familia del mal, Piccolo Daimaku; lleno de arrogancia al observar al patético enano que tenía en frente, en el pasado ya había aplastado a escorias como estas, y esta basura no sería la excepción.

—Nunca —el joven artista marcial, conocido como Goku y reconocido por haber llegado dos veces seguidas a la final del Torneo Mundial de Artes Marciales, no perdió tiempo, se levantó del suelo y se abalanzó en un salto vertical sobre su oponente, el demonio saltó y lo recibió con una barrida aérea, solo para terminar golpeando una imagen estática.

—¿Pero cómo...? —exclamo en shock el demonio verde.

—¡Kame! —

—¿¡Que!? —El perverso tirano suspiro, observaba por sus costados pero no veía rastro de la alimaña con pelo erizado.

—¡Hame! —

—No lo puedo creer —inclinó su cabeza hacia abajo y ahí estaba, ese enano con su cara llena de furia, músculos tensos, sus brazos inclinados hacia un costado preparando un ataque a quemarropa, no tenía tiempo o forma para escapar.

—¡HHHAAA! —

El demonio cruzo los brazos en X, y acumulaba poder para resistir la técnica. El ataque del joven impacto directo al monstruo verde, quien no pudo resistir más y fue enviado a volar lejos de las ruinas del castillo, el cuerpo del rey demonio choco contra un montículo de árboles a la distancia y más adelante generó una gruesa zanja que se extendía por cientos de metros.

Goku veía como su rival era arrastrado por su ataque a través del bosque, tan pronto toco el suelo siguió la línea de árboles destruidos y la zanja que se extendía hasta la base de una montaña.

—Eh, ¿Dónde está? —miraba a todos los lados posibles, esperando ver rastro de aquel monstruo malnacido, pero su esfuerzo era inútil; cuando se disponía a buscar al Rey Demonio en los alrededores recibió un ataque en la espalda que lo envió pocos metros de distancia, alcanzo a recuperarse y vio al desgraciado que estaba buscando.

—Ya te vi asesino, pagaras por la muerte de Krillin —se alisto en una pose de combate y espero el siguiente movimiento de su enemigo.

Piccolo no estaba en las mejores condiciones, ese ataque del muchacho lo debilito más de lo que había esperado, tenía que encontrar una forma de acabar con el mocoso urgentemente.

Elevo su brazo izquierdo y concentro un ataque, lo disparo directo al joven guerrero, quien lo esquivo sin mayor sorpresa, la sorpresa fue la embestida descendente que el Demonio le propino.

Piccolo Daimaku cargo múltiples esferas de ki, y las lanzaba a donde choco el enano esperando terminar con su existencia, estaba tan concentrado en su ataque que no percibió al joven guerrero a pocos centímetros detrás de él, cargando rápidamente un ataque contra el monstruo.

¡Booom!

Este nuevo ataque no mando a volar al villano como el anterior, pero si alcanzo para alejarlo al menos unos metros.

—Aun no te rindes maldito —

«Maldito mocoso, aún tengo un As bajo la manga» El Rey Piccolo no podía tolerar esto; este enano se atrevió a atacarlo a quemarropa dos veces seguidas, debía hacerlo pagar por lo que le hizo.

—Aun no has visto de lo que soy capaz escoria —extendiendo sus brazos a los costados, comenzó a recitar un cantico en un lenguaje desconocido, y tras de Goku aparecía un circulo mágico que se hundía y se transformaba en un portal.

—Pero que es…

No pudo terminar su oración, el portal comenzó a absorber todo lo que tuviese en frente; con su mejor esfuerzo se agarró a tierra firme, lo que no se espero fue ver al Rey Piccolo correr hacia él, de un patada sacarlo de tierra y arrastrarlo al portal.

El viaje por el portal no fue muy largo, tan pronto entro en él, ya estaba saliendo al otro lado. Donde había caído era una zona estéril, con un cielo rojo y despejado, montañas empinadas del mismo color que el cielo que se extendían por el horizonte hasta perderse en la lejanía.

Goku se levantó e intento volver por el portal, pero una garra lo detuvo y lo envió a volar por los aires, aterrizando parado alcanzo a divisar al monstruo, o mejor dicho los monstruos que lo esperaban.

—Basura insignificante, tienes el honor de conocer mis dominios y a mis súbditos en el reino demonio —Piccolo ahora estaba confiado, esa alimaña estaba en su territorio, contra el ejército de demonios completo y sin escape.

Pero lo que el Rey Piccolo no previo fue que Goku quito una bolsa de su cinturón y de ella saco un grano verde y al comerla todas sus heridas iban desapareciendo.

—¿Pero qué? ¿Cómo se…

En un movimiento sordo Goku salió disparado contra una hilera de lacayos de Piccolo Daimaku y los atravesó por la mitad usando su cuerpo como proyectil.

Saco su confiable Báculo Sagrado y lo uso de pértiga para impulsarse contra otro grupo del ejército demoniaco. Los monstruos desenvainaban espadas, lanzas y cuchillas y respondían con todo lo que tenían, pero nada era suficiente para detener al artista marcial, quien los liquidaba con absoluta facilidad. Una barrida doble usando su báculo sagrado, patear a un demonio y que choque contra un par más, aplastarle el cráneo a otro, Goku seguía su camino intentando llegar donde el Rey Demonio lo esperaba.

Y hablando del mismo, este se hallaba estupefacto a lo que veía, el mocoso estaba masacrando a su ejército como si fueran de polvo.

—¡Ya basta, a esta basura la acabare ahora —impulsando sus brazos hacia adelante, los cargo con toda la energía que le quedase y la disparo hacia el frente sin importar nada, los lacayos que lo acompañaban, una docena al menos, siguió a su líder y lanzaron sus propios ataques, ignorando que gran parte de sus camaradas demonios que sufrirían por el fuego cruzado.

La explosión que siguió fue catastrófica, los lacayos que no murieron por recibir el impacto directamente, lo hicieron por las ondas destructivas que lo acompañaron, los más afortunados salieron volando hasta cientos de kilómetros.

—Al fin, esa cucaracha recibió lo que merece —Piccolo estallo en una sonora carcajada, el alivio calmo sus desgastados músculos, quienes gritaban de agonía por el inmenso esfuerzo al que estaban sometidos; por un momento el Rey de los Demonios se angustio ante la idea de que ese enano tuviese una oportunidad contra él.

—Por fin, ahora mi reinado será eterno —señalo a lo que quedaba de sus súbditos para que lo siguiesen, debía reposar para recuperar fuerzas y luego volver a gobernar la tierra.

Se escuchó un ruido sordo viniendo de los escombros de la explosión, Piccolo y sus hombres voltearon y fijaron su atención de vuelta al campo de batalla, nada sucedía, y a más pasaban los segundos, más se concentraban esperando ver algo. A la derecha del Rey Demonio uno de sus lacayos cayó al suelo, cuando otro lo reviso, noto que tenía hundido en su pectoral derecho la marca de un puño que llego a donde estaba el pulmón.

Otro lacayo cayo a su izquierda, pero este tenía un orificio del tamaño de un pie que atravesaba su cráneo de lado a lado; al lado derecho del demonio, otro de sus lacayos era partido a la mitad. Piccolo alcanzo a ver una sombra a su costado izquierdo que se acercaba a otro soldado, lanzo una esfera de energía hacia la sombra escurridiza, pero esta lo esquivo y fue su soldado quien murió por la explosión del ataque.

Siguió así por un rato que solo quedaba el Rey Demonio y un súbdito quien vigilaba la retaguardia de su señor.

—Sal de una maldita vez mocoso, ya me tienes harto —La furia que albergaba al Rey Demonio hacia que sus venas se hincharan, sus pulmones aspiraban y escupían aire a un ritmo enfermizo, sus músculos contraídos, ojos inyectados en sangre y sus dientes apretados al borde de resquebrajarse,

Un mínimo movimiento en el medio de un montículo de rocas fue suficiente para que se lanzara en una carrera contra ellos, su último lacayo en pie le siguió el paso, adelantándolo y cargando sus brazos en Ki rompiendo las piedras con sus puños.

De entre ellas Piccolo diviso a la escoria que esperaba ver; Son Goku salía disparado al cielo, mientras sujetaba su Báculo Sagrado y se preparaba para contraatacar.

—Extiéndete Báculo Sagrado —el joven Saiyajin grito, su báculo mágico se extendió rápidamente contra el suelo en dirección al único lacayo que sobrevivió, quien solo tuvo tiempo para ver como uno de los extremos chocaba contra su cabeza y lo dejaba fuera de combate.

Goku se lanzó a tierra firme y cuando toco suelo volvió a envainar su báculo.

Piccolo veía con una mirada helada la situación que se desenvolvió frente a él, el niño volvía sus ojos contra el demonio verde respondiendo con su propia mirada que mostraba toda la ira contenida en sí mismo; esperaba ansioso al primer movimiento del padre de la familia del mal, listo a terminar esta pelea.

El Rey Piccolo abalanzo su mano hacia atrás, esperando poder reunir algún pedazo de energía que le quedara.

—¡Kame! —Escuchaba al enano preparar su propio ataque

El ser verde sentía como en sus manos pequeñas chispas se formaban.

—¡Hame! —

«No será suficiente, pero puedo… »

—¡HHHAAA! —

—¡No puede ser! —vocifero alterado el padre de la familia del mal; no podía comprender, no era posible que un simple niño le estuviese ganando a él.

La mente del Rey Demonio quedo en blanco, por un instante todo lo que podía ver era un cegador y caluroso blanco brillante que derretía sus retinas, sus oídos estaban tapados por el ensordecedor ruido que rasgaban sus tímpanos, su cuerpo estaba entumecido, un hormigueo recorría todos sus nervios, no era capaz de sentir o mover sus propias extremidades o incluso su boca, sentía como si estuviera atrapado en una estatua.

Luego de un largo rato; el demonio verde recupero sus sentidos, miro al frente y observo una extensa y potente viga de energía, y más adelante podía ver a la figura de su enemigo, con sus dos puños extendidos hacia adelante, expulsando enormes cantidades de Ki que lo perforaban.

Cuando el ataque del pequeño Saiyajin se detuvo, el cuerpo de Piccolo cayó en seco contra la tierra; el joven Goku profería por primera vez en el día una sonrisa, se acercó al monstruo y comprobó que no se podía recuperar del ataque.

—Maldito asesino, por fin pagaste por la muerte de Krilin —pese a lo fuerte de sus palabras, Goku estaba alegre, había logrado vengar la muerte de Krilin, y también protegió a todos sus otros amigos de morir a manos del monstruo que tenía en frente; estaba feliz mientras pensaba en alguna forma de poder revivir a su amigo y a todos los que murieron a manos de los hijos de Piccolo, pero una risa sonora lo saco de su mente.

No era otro que el Rey Piccolo, quien en medio de sus carcajadas escupía sangre debido al agujero que le atravesaba el estómago. Goku retrocedió por la sorpresa, no entendía la reacción de su oponente.

—¿De que te estas riendo? —Goku estaba genuinamente confundido por la situación, él había derrotado a Piccolo Daimaku, quien estaba muriendo por el ataque que recibió, no entendía porque este tenía un repentino ataque de risa.

—Porque… tu estas… perdido… —respondía con sonrisa dentuda el moribundo monstruo, quien no paraba de reír.

—¿Qué estás diciendo? Ya te derrote —Goku realmente estaba confundido por las palabras de su enemigo, no comprendía a que se refería su enemigo.

—Estúpido mocoso, dime, como volverás devuelta a tu mundo —cuestionaba arrogante el Rey del Mal antes de volver a sus carcajadas.

—¿De qué hablas? ¿Dónde estamos? —Goku volvía a mirar a su alrededor, parecía un desierto, pero era tan distinto a los que había visto en el pasado.

Al ver que su contrincante paraba de reír, no para responderle; sino porque ya se le agotaban lo último que tenia de fuerzas, el Saiyajin decidió dar un salto astronómico, busco por todas las direcciones algún rastro de ríos, mar, carreteras, ciudades o personas; nada, volvió a hacer otro par de intentos, cada uno el doble o el triple de alto que el anterior.

—¿Dónde rayos estoy? —volvió a mirar al Rey Demonio, pero se percató que este ya ni siquiera daba rastro de vida alguna, por lo que no vio más opción que avanzar para encontrar alguna ciudad o personas para saber a dónde ir.

—¡Nube Voladora! —llamo a su fiel nube, quien no hacia acto de presencia, paso un par de minutos gritando su nombre, pero la nube no parecía dar señal de acercarse; sin más opción, Goku decidió dar de a grandes saltos para avanzar lo más que pueda.


Había caído la noche y Goku no encontró rastro de humanidad en los miles de kilómetros que recorrió ese día, ahora comprendía mejor las palabras de Piccolo antes de morir, este no era su mundo, este desierto era demasiado grande, ningún otro desierto le había tomado tanto tiempo para recorrer, por lo general algunas horas era suficiente para cruzar de un lado a otro.

—Rayos, debo encontrar alguna ciudad —tan pronto término de hablar, su estómago rugía con fuerza— O al menos algo con más carne para comer —Pese a que no encontró personas en todo su camino, si se encontró con algunos lobos reptil, más grande que lobos normales, pero lamentablemente la mayor parte de su cuerpo era huesos y escamas gruesas, no había mucha carne para asar.

Y así fue como Goku pasó cuatro días sin encontrar rastro de gente, en todo su camino solo encontró bestias salvajes de manera ocasional, que parecían más monstruos que animales, pero que para Goku no eran la gran cosa, no eran muy fuertes, y ni siquiera eran lo suficientemente grandes para poder calmar su hambre.

Al final del cuarto día, Goku observo un grupo de luces que brillaban sobre una cordillera de montañas y columnas de piedras a la distancia, emprendió una carrera hasta la cima de la más alta de todas, desde allí observo como a pocos kilómetros se encontraba una ciudad.

—Que bien, al fin encontré una ciudad —exclamo en euforia el pequeño guerrero, salió corriendo a toda velocidad en dirección a la luz, en cuanto estuvo cerca se dio cuenta que no era ciudad normal, esta ciudad estaba llena de seres demoniacos, quienes deambulaban por las calles atiborradas de puestos.

La ciudad era tan extensa como West City pero ninguno de los edificios superaba los dos pisos de altura, las casas más cercanas parecían hechas de barro mientras más adentro en la ciudad, las casas parecían de concreto y se veían como esas casas elegantes que a Bulma le gustaban mucho.

Al entrar a la ciudad, Goku fue atacado por un par de demonios armados. El primero lo ataco con una espada, Goku salto y se paró sobre la punta, a lo que siguió con una patada en el rostro; el segundo voló sobre el Saiyajin, lo agarro de la cabeza y se elevó en el aire con sus alas, cuando estaba a punto de soltar a Goku a cientos de metros del piso, este se sujeta del brazo del demonio y lo golpea en el estómago, el demonio volador pierde el control y cae directo contra el muro de un edificio mientras Goku usa al demonio como piso y se impulsa para llegar al techo de un edificio al otro lado de la calle.

—¿Qué les pasa a estos sujetos? —Goku reposaba en el techo del edificio mientras miraba al demonio atorado en la pared, caer bruscamente a la calle.

—Veras, la basura humana como tú muchacho, no es bien vista por estos lados —Otro demonio alado detrás de Goku, responde despectivamente mientras afila sus garras y colmillos.

—Entonces no me dejan otra opción —en un parpadeo aparece a un costado del demonio con alas, sujetando una de ellas tira al monstruo contra el piso del techo, lo levanta nuevamente y esta vez lo empuja contra una ventana de un edificio cruzando la calle.

Bajando del edificio a la mitad de la calle un demonio retaba a Goku a pelear, él respondió haciendo su pose de combate y se lanzó contra el demonio frente a él; este esquivo el ataque de un salto, y Goku se encontró a por lo menos dos docenas de demonios que lo esperaban, cuando volvió a empuñar sus manos todos se abalanzaron contra él, el peleador ataco al demonio que tenía más cerca; de un salto lo pateo en la cara y lo uso para impulsarse y golpear a otro en el pecho. A otro lo noqueo de un codazo al mentón, a otro lo agarro de la cola y lo hizo girar para golpear a otros cuatro; con una barrida derribo a un demonio y lo golpeo contra una pared.

Cinco demonios rodearon a Goku y atacaron al mismo tiempo, lo que ninguno se esperaba es que era una imagen residual y acaban chocando entre ellos. Un demonio con cuatro ojos se acercó por la espalda al Saiyajin y sus ojos comenzaron a brillar un purpura grisáceo; Goku se dio cuenta de su presencia y se hizo a un lado, los ojos del demonio iluminaron aún más fuerte y dos demonios que iban a atacar de frente de Goku resultaron víctimas del ataque, que los desintegro convirtiéndolos en polvo y ceniza.

Goku noqueo al demonio con cuatro ojos y continúo así por un rato, poco a poco todos los demonios quedaron derribados en el suelo hasta que no quedo ninguno que quisiera seguir peleando con Goku.


En un techo de un edificio abandonado, dos figuras observaban a Goku desde el momento en que había entrado a la ciudad, y seguían su rastro de demonios tirados en el suelo.

—Y qué piensas, ¿Lo matamos? —pregunto un Saiyajin con chaqueta verde y pantalones gris a su compañero Majin.

—No, si Trunks o Chronoa se enteran que nosotros lo matamos, lo resucitaran —

—Entonces, ¿Qué hacemos? —

—Enviémoslo a un lugar que ningún patrullero pueda interferir, el Universo 6 —

—Espera, ¿Y como se supone que haremos eso?, solo los Kaioshin y Hakaishin pueden hacer eso —

—De eso me encargo yo, Towa-sama ha logrado descubrir cómo —

Ambos mercenarios se ponen de acuerdo; el Saiyajin va a perseguir a Goku y traerlo al lugar, mientras el Majin prepara la maquinaria para construir el portal para el Universo 6.


Goku caminaba por las calles del pueblo, algunos lo evitaban, otros lo observaban con mirada asesina, otros más débiles que se escondían de él e incluso había demonios que lo saludaban airadamente y con una sonrisa dentuda, imaginando que Goku debía ser alguna clase de demonio Yokai de gran poder que venía a poner a prueba a posibles secuaces.

—Aun no encuentro un lugar donde dormir, a este paso no podre descansar —miraba a todos lados buscando donde podría dormir bajo techo, alcanzo a divisar un gran letrero que decía "Habitaciones Libres" y emprendió carrera al lugar, subió al techo del lugar y espió por la ventanas si podía ver una habitación libre, no tenía dinero para pagar así que no tenía más opción.

Cuando encontró una, entro apresuradamente y puso muebles contra la puerta para que nadie entrara, se abalanzo sobre la cama y relajo sus músculos luego de tanto tiempo, esperaría a que todos durmieran para salir y buscar comida en la recepción o en algún puesto abandonado.

—¿Cómo estarán todos? —Pasaron semanas desde que vio a alguno de sus amigos, desde que emprendió su viaje para acabar con el perverso Piccolo Daimaku, vengando la muerte de Krilin y el maestro Roshi.

—Krilin, maestro Roshi —con sus manos empuñadas en furia, Goku recordó los cadáveres de su amigo y su mentor, Shen Long también fue asesinado por el Rey Piccolo, no sabía cómo los traería a la vida, pero no podía darse por vencido, iría con el maestro Karin para saber, él debía saber cómo, y si había una oportunidad, Goku la tomaría.

Sin más fuerzas para moverse, Goku cerró los ojos y durmió plácidamente, sin notar la sombra que se cernía en la ventana de su habitación.


Era de mañana en el pueblo de demonios y Goku aún no despertaba, había pasado tanto tiempo durmiendo sobre rocas, que volver a una cama era como dormir sobre la nube voladora, en la puerta de la habitación estaba el Saiyajin Time Breaker, impaciente para probar la fuerza del niño antes de entregárselo a su compañero Majin.

Ya estaba preparando una esfera de Ki para despertar a Goku de su sueño cuando este ya se levantaba.

—¡Ahh! Que bien dormí anoche… Oye ¿Quién eres tú? —Goku tenía curiosidad por el sujeto frente a él, se veía como una persona normal, aunque también tenía una cola de mono como él.

—Un momento tú también tienes cola…

Tan pronto termino su frase, el guerrero mayor lo golpeo en el estómago y lo mando a volar por la ventana y encima de media docena de edificios. Goku salió entre los escombros y busco al desconocido que lo atacó, tras un breve momento escucho un zumbido y volvió a ser golpeado contra el suelo, el desconocido estaba parado frente a él, con una sonrisa burlona el Saiyajin adulto tronaba sus nudillos esperando a que Goku se levantara.

—Vamos niño, tengo dos minutos más antes de llevarte con mi compañero, demuestra tu fuerza Saiyajin —exigió el guerrero adulto, decepcionado de lo débil que era el pequeño Saiyajin, no podía creer que esta escoria acabaría siendo el Saiyajin más fuerte de todos.

—Mi fuerza Yasai-que? —Goku no comprendía de que hablaba este extraño.

El Saiyajin adulto no perdió más tiempo, y de un golpe quiso embestir al artista marcial, solo para atravesar un Zanzoken, tras superar la sorpresa inicial observo a su alrededor y vio que se hallaba rodeado por medio centenar de imágenes residuales de Goku.

—Con que quieres jugar mocoso engreído, te enseñare lo que significa ser un Saiyajin de verdad —de sus manos emergieron esferas de Ki que iban directo a todas las imágenes residuales que había en el área.

En medio de la neblina provocada por las explosiones de Ki, Goku aprovecho para escabullirse y acercarse a su enemigo sin que este lo vea. Cuando estaba a un par de metros de su oponente, Goku salió disparado contra el desconocido quien lo sujeto de la pierna derecha y lo dejo colgando de cabeza.

—Ya te divertiste mocoso, ahora…

—Extiéndete Báculo Sagrado —

El Saiyajin bajo la guardia, seguro que ya tenía a Goku controlado; por lo que no noto cuando este saco su Báculo Sagrado y lo envió a volar por media ciudad. Con sus pies en tierra otra vez, Goku emprendió camino a donde salió volando el tipo desconocido; en medio camino un objeto a alta velocidad se estrelló contra él, se sentía como si una montaña le hubiera caído encima, al levantar la cabeza se encontró con el desconocido otra vez.

—Bas-bastardo, mocoso malnacido —El Saiyajin adulto estaba furioso, nunca había sido humillado de tal manera y menos por un niño, con ira desmedida pisoteo con brutalidad al niño frente a él, quería matar al joven, quería matarlo ahora mismo; pero desgraciadamente tendría que contener su deseo, la misión era otra.— Bueno, me puedo conformar con romperle los brazos.

Poniéndose en posición estaba listo para triturarle los huesos de los brazos cuando una luz cegadora emergió de uno de los tejados y el Saiyajin Time Breaker sabía bien que era.

—Maldición, eres afortunado enano, ya es hora —con resignación no tuvo más opción que agarrar el cuerpo inconsciente de Goku y llevarlo inmediatamente hacia su compañero.

—Vamos, manda a ese mocoso de una vez a donde sea —con un movimiento de mano, tiro al joven al centro del punto de tele transportación.

El Time Breaker Majin asintió a su compañero y comenzó a proceder el proceso de Tele transporte, no fue muy complicado, solo fueron unos segundos antes que Goku abandonase este universo rumbo al universo 6.


En medio de una frondosa selva cuando el sol apenas comenzaba a iluminar los paisajes de aquel lugar, se hallaba nuestro héroe inconsciente, su traje de artes marciales desgarrado, sus músculos magullados y con largas cortaduras alrededor de su cuerpo e incluso quemaduras en sus extremidades, Goku se encontraba indefenso frente a las criaturas salvajes que eran nativas de la zona. Para su suerte, y desgracia de dichas bestias, estas habían sido erradicadas por un grupo de cazadores durante las últimas semanas, vivían en un pueblo a unos kilómetros del bosque; ese mismo día los cazadores decidieron salir a hacer otro patrullaje matutino a ver si encontraban más animales, pero lo que encontraron fue una sorpresa.

—Jonathan, ven rápido —llamo uno de los cazadores a su compañero— Hay un niño moribundo —.

Su compañero se acercó y se sorprendió al ver el precario estado del menor delante de él.

—Crees que fue un animal salvaje —

—Espero que sí, no me quiero imaginar a una persona siendo tan sádica con un muchacho —

—Debemos llevarlo a un hospital, ahí recibirá la atención que necesita —

Levantando al muchacho de la manera más delicada que eran capaces, lo pusieron sobre sus hombros y volvieron por su camino al punto de encuentro de los equipos de cazadores, ahí se encontraba una gran carroza tirada por ocho caballos, separados en dos filas de cuatro. La carroza tenía tamaño para que hasta 40 personas sean transportadas en ella y cerca de ella había un grupo de cuatro hombres, se acercaron a ellos y mostraron al muchacho que tenían en hombros.

Los hombres sintieron compasión por el muchacho y ayudaron a montarlo a la carroza, cuando los otros cazadores llegaron, partieron rumbo al pueblo, la carroza avanzo directo en el hospital y allí dejaron a Goku, informaron en el hospital donde habían encontrado al joven y lo dejaron estar ahí hasta que se recupere.

El Saiyajin tomaba reposo en una cama de hospital, los médicos y enfermeras miraban maravillados, como sus heridas comenzaban a sanar solas, esperaban que para un par de días el niño estaría en perfecto estado; seguramente debía tener un talento natural para la magia curativa, mientras tanto, solo quedaba esperar a que el muchacho volviera a despertar


En medio de una elegante sala, decorada con finos y costosos adornos de plata y oro, una mesa rectangular se hallaba en el centro y ahí presentes se veían a cinco seres demoniacos en un lado de la mesa, mientras al otro se hallaban dos figuras más, un Saiyajin y un Majin, los responsables de enviar a Goku al universo de Fairy Tail.

—Así que mandaron al Goku de esta línea de tiempo a otro universo —cuestionaba un demonio con piel roja y tres cuernos a los dos soldados.

—Como lo escucho, Mauko-sama —respondió el Saiyajin.

—Interesante, que piensa Towa-sama —contesto el demonio identificado como Mauko

—Realmente interesante, le dieron un excelente uso a mi descubrimiento —La líder de los Time Breakers veía potencial en esa idea.

Cada que los Time Breakers lograban realizar cambios a alguna línea de tiempo, la Patrulla del Tiempo enviaba guerreros para revertir el cambio, y si no lo lograban, reunían las esferas del dragón y pedían resucitar a los que morían, pero ahora no podían hacer nada para revertir eso, el poder de Shen Long o incluso Porunga no era suficiente para mover personas entre los universos.

—Pero, tengo preparado algo mucho mejor —La sombría sonrisa de Towa lleno de emoción a sus subordinados, esperando las nuevas órdenes de su líder— Es hora de que expandamos nuestras fuerzas.

Hola, todos los que tengan dudas sobre el fic, escríbanme un PM o un comentario y les responderé lo más pronto posible. Este es Lozato quien se despide de todos Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arrivederchi.