Capítulo 16: ¿Las reglas de la última etapa? ¡Que comience la batalla final!

En el centro de la isla Tenrou había un árbol titánico, su altura era tal, que incluso era visible a muchos kilómetros de distancia en barco; eso era, por supuesto, solo posible si conocían la locación de tal misteriosa isla que parecía haberse congelado en el tiempo, con una fauna y flora que no pertenecían a los tiempos modernos.

En la cima de dicho árbol se hallaba un escenario muy singular, una plataforma circular cuya extensión superaba los 200 metros de un extremo a otro, con gradas en uno de los contornos e incluso ya estaban pobladas.

—¿Cuánto más debemos esperar? —Preguntó angustiada la maga de las letras— Ya debieron haber llegado —.

—Apuesto que a Natsu se lo comió un ave —respondió burlonamente su compañero nudista, la noche pasada Gray durmió placenteramente, escuchando los chillidos de pánico y furia del pelirrosa como una canción de cuna para él.

—Eso es ridículo —refutó la peliazul, aunque con un temblor en la punta de sus dedos, no tuvo que pasar la noche a la intemperie; Gildarts, Macao y Wakaba los acompañaron en la salida de la cueva, pero eso no evitó que escuchara todo el caos que sucedió la noche anterior.

Por otro lado, el par de magos veteranos discutía con Gildarts quien tenía las mejores chances de ganar.

—1.000 por Mystogan —apostó Macao, sacando un fajo de billetes.

—10.000 por Mystogan —apoyó Wakaba, sacando un fajo más grande.

—Vaya, tienen mucha fe en el muchacho ¿Lo han visto pelear? —cuestionó con tono divertido el mago Clase S, con la duda de si valía la pena apostar si todos iban a apoyar al mismo competidor.

—Gildarts por favor, tiene a Goku a su lado, incluso si fuese el peor mago del gremio, ya con eso le bastaría para arrasar el examen —respondió Macao, mirando la plataforma con nostalgia, no era la primera vez que visitaba la isla intentando convertirse en mago Clase S, aunque lamentablemente era la última.

—Pero los otros concursantes también son fuertes, los poderes demoniacos de Mira son únicos, y Erza básicamente entrenó con él por años, e incluso Natsu se consiguió una compañera muy especial —No fue necesario ser muy perceptivo para notar como el mago pelinaranja dijo esa última parte con una risa ladina en su rostro, el par de magos lo miraron con expresiones divertidas, como si estuviera alucinando después de intoxicarse con uno de los hongos de la isla.

—Vamos muchacho, ¿Nos quieres tomar el pelo? No puedo negar que los otros muchachos son fuertes, pero Goku siempre ha estado a otro nivel desde que llegó al gremio en su primer día —se burló Wakaba, contando nuevamente su billetera para estar seguro que tuviese todo el dinero para la apuesta.

Todos en el lugar se callaron al escuchar al guerrero con cola aterrizar repentinamente, siendo acompañado por el encapuchado que le seguía el ritmo a unos pocos metros.

—¡Hola a todos! ¿Ya va a empezar la siguiente etapa? —cuestionó el luchador con cola, tronando sus nudillos con emoción por haber llegado a la etapa final del examen.

—Ehh Goku, el maestro ni siquiera ha llegado —explicó el encapuchado, quien recordó la cara de asombro del maestro que había salido disparado del suelo, cayendo sobre el tronco del árbol y corriendo a toda velocidad y sobrepasando a todos los participantes, excepto Goku y Mystogan que simplemente aumentaron su ascenso; el maestro también aumento su esfuerzo pero no fue «Y eso que Goku se contuvo para no dejarme atrás» pensó con un suspiro en su mente.

—Bueno, de todas maneras ya llego —respondió el joven en Gi, todos lo miraron confundido hasta que el sonido de unas fuertas pisadas retumbo en toda la plataforma.

Y como si hubiese sido invocado como un espíritu celestial, el maestro apareció en medio de la plataforma de combate, eso sí, con gruesas gotas de sudor en su frente.

«Se-se adelantaron antes de que llegar a mitad de camino» El maestro jadeaba internamente, sabía que Goku ya era bestialmente veloz, pero ver al mago disfrazado igualar su velocidad lo tomo desprevenido «¿Cómo harán los otros examinados para tener una oportunidad contra este par?».

—Hola maestro, perdón por dejarlo atrás, prometo que —saludo el peleador con pelo erizado, Mytogan le seguía el ritmo para también presentarse frente al maestro del gremio— ¿Ya comenzara la siguiente etapa? —.

—A-aun no llegan el resto de los examinados —afirmo el maestro, asumiendo que la mayoría de los otros competidores apenas habrían superado dos tercios de recorrido antes de llegar a la cima.

El maestro fijo su mirada en las gradas, donde podía ver a los dos primeros equipos eliminados acompañados por Gildarts, confuso miro a todos lados ante la ausencia de algo, o de alguien.

—Si se pregunta por Laxus, no se preocupe, él está escondido en esas ramas para que no lo veamos en su fase de chico desinteresado —Gildarts tranquilizó al maestro al señalarle unas espesas ramas cubiertas por gigantescas hojas que sobresalía a uno de los lados del árbol.

—¡NO ES UNA FASE! —Se escuchó el grito de un adolescente que agitaba las colosales ramas del árbol con sus gritos

—Es lo que todos dicen —murmuró el maestro, siendo seguido por las risas de los otros tres adultos en el lugar.

Mientras Laxus continuaba en negación, Gray y Levy se acercaron a Goku y Mystogan, con anticipación.

—Buena suerte, Goku, espero que te vaya bien —felicito Levy, Gray extendió un pulgar hacia arriba en signo de apoyo.

—Mm, el que está compitiendo soy yo —Mystogan afirmó tímidamente, extendiendo una mano suavemente, en un intento de llamar su atención sin parecer grosero.

—A-ah, ¡Claro! Es solo que… que, no es que nos llevemos bien —continuo Levy, mientras que Gray miraba a otro lado apenado por haberse olvidado de eso— ¡Tampoco nos caes mal! Es solo tú sabes… —.

—No hay problema, entiendo lo que quieres decir, no era mi intención incomodarlos — ahora era Mystogan quien hablaba apenado, después de todo, él tenía sus razones para mantenerse distanciado del resto del gremio.

—No es nada de eso, solo nos preguntamos porque no pasas más tiempo con el resto de nosotros en el gremio —esta vez fue Gray quien habló, notando como la pobre maga de la literatura se sentía incomoda hablando con el mago que era un misterio absoluto para el resto del gremio.

Mystogan hubiese respondido agradecido por la invitación del par de magos, de no haber sido porque vio a dos pares de personas a toda carrera precipitarse hacia donde se hallaban.

—¡Finalmente! —Exclamó Cana mientras era sostenida por Erza, quien cambiaba a su armadura estándar, mientras daba miradas burlonas al par de albinos que aterrizaron al lado— ¡Trágate esta anciana! —.

—¡¿A quién llamas anciana, alcohólica?! —gritó ofendida la maga demoniaca, mientras su hermano se interponía entre Mira y Cana, rogando a ambas a no pelear antes de tiempo.

—¡Ya estamos todos! —exclamó feliz el guerrero.

—Espera Goku, faltan Natsu y Lissana —corrigió el hermano de Mirajane, quien la sostenía para que no ataque a Cana,

—¿No se los comió el ave? —preguntó confundido el pelinegro.

Antes que pudiese responder, el par faltante apareció montados sobre el pterodáctilo, mientras Natsu cargaba una bola de fuego contra la cabeza del reptil volador, quien caía tambaleante al suelo del bosque, mientras el dragonslayer saltaba a la plataforma con la menor de los Strauss, agarrada a sus hombros.

—¡Estoy ardiendo! —gritó entusiasmado el pelirrosa, con la menor de los Strauss sonrojándose acalarodamente, acurrucándose en los brazos del dragonslayer.

Todos miraron petrificados a la escena frente a ellos, incluso Laxus saco la cabeza del matorral de ramas en que estaba escondido nada más para contemplar la escena.

«Por lo menos tiene estilo para aterrizar» felicitó Gildarts, eso era algo que el muchacho se merecia reconocimiento.

Antes que alguien dijera algo, Mirajane se acercó hacia el pelirrosa y de un manotazo lo tiró al suelo sacando a todos de su estupor.

—Maldita lagartija, una noche ¡UNA NOCHE! Y mi hermana casi termina como el desayuno para un reptil gigante —vociferó furiosa la maga demonio, tomando a su hermanita y llevándosela al lado de su hermano.

—¿Co-como… ? —inquirió Natsu confundido.

—¡Todos en esta inmunda isla te escuchamos gritar como suripanta! ¡Y lo peor es que arrastraste a mi hermana a esto! —respondió con disgusto la peliblanca, junto a su hermano revisaban por todo el cuerpo de Lissana en busca de cortadas, picaduras o algo que pudiera hacerle daño.

Natsu miro a todos lados, viendo al resto de las personas asintiendo mientras miraban al mago de fuego, cada quien con su propia expresión.

—Dormí como un querubín oyendo tus alaridos de terror —confirmó Gray, mientras Levy suspiraba por la respuesta tan inmadura de su compañero.

—No sé porque, pero lo encontré un poquito divertido —admitió Goku, lo que le gano una mirada de desconcierto de todo el mundo, excepto Gray, quien de hecho levantaba el pulgar en alto en signo de aprobación.

¡TAP! ¡TAP! ¡TAP!

Todos detuvieron la conversación al escuchar el golpeteo en el centro de la arena, parado en ese lugar se hallaba el maestro del gremio, quien con un movimiento de sus manos llamaba a todos los participantes a acercarse.

—Muy bien, como ya llegamos todos ya es hora de que comience la parte final del examen —todos se tensaron seriamente, prestando atención a las palabras del maestros.

—Primero que nada debo de establecer las reglas para esta última etapa —el silencio que continuo después de esta declaración, fue algo que el maestro saboreo por unos breves momentos.

—Las reglas son simples, quien caiga de la plataforma y toque el suelo debajo del árbol o los árboles que lo rodean queda descalificado, pueden sostenerse de las ramas o del tronco de este árbol, pero no tienen permitido ni atacarse ni quedarse afuera para recomponer fuerzas —el maestro anunció la primera regla, al tiempo que levantaba su dedo índice en frente de todos.

—Si, a quien yo o Laxus pillemos descansando o siquiera quieto por un periodo de tiempo considerable lo descalificaremos al instante —aportó Gildarts, mientras hablaba a las espaldas de todos los jóvenes quienes voltearon a verlo.

—Y si tienen la desgracia de caer de la plataforma, recen para que no sea yo quien los vigile —Laxus explicó, mientras aparecía repentinamente en medio de los competidores tomando a la mayoría con la guardia baja— Digamos que mi paciencia no es tan grande como la de Gildarts —.

Todos se congelaron ante la implicación, miraron de vuelta al maestro que sonreía como un viejo alegre y afable.

—Gracias por participar Laxus; bueno, la siguiente regla es que si el participante que toma la prueba es derribado, el compañero será descalificado automáticamente —explico el maestro, un segundo dedo se levanta al decir eso.

Tan pronto el maestro termino de hablar, todos fijaron su mirada en Mystogan, el mago de Edolas sintió sus miradas perforando su cuerpo, pero los ignoro sabiendo el porqué de eso.

«No puedo separarme mucho de Goku, o todos irán tras de mi» El encapuchado ya se imaginaba que sería el centro de atención debido a su compañero, pero esta regla simplemente lo consolido como el objetivo principal para el resto de los competidores.

—Y como ultima regla, es que los compañeros de la prueba no tienen permitido derribar, golpear o noquear a nadie en esta etapa; pero tienen permitido cubrir, proteger y esquivar tanto a sí mismos, como a sus compañeros —continuó el maestro, levantando el tercer dedo.

Todos los jóvenes dirigieron su mirada al pelinegro, imaginándose que tenía algo que ver en cuanto a esta regla. Erza dio un paso al frente dispuesta a preguntar.

—Maestro, la…

—No, la regla no tiene nada que ver con Goku —corrigió el maestro, para la confusión de los jovenes magos.

—El maestro tiene razón, ya he tomado esta prueba docenas de veces en el pasado, y esta regla siempre ha existido desde que recuerdo —afirmó Macao, Wakaba a su lado asentía de acuerdo recordando haber visto esta regla antes.

—El punto de esta regla, es que ser un mago de Clase S es más que solo misiones mejor pagadas y más emocionantes, es una responsabilidad; se les concederá un trato privilegiado en ciertos aspectos, pero también serán juzgados más duramente por sus acciones —declaró el maestro, con una seriedad con la que no lo habían visto antes ninguno de los magos que tomo la prueba por primera vez.

—Las misiones de Clase S son de una gran magnitud, inmensa gloria y reconocimiento si son cumplidas, pero estrictos castigos e inmisericorde juicio si son falladas; Por lo tanto, ustedes deben asumir toda la carga de cumplirla, es su deber, es su responsabilidad —todos los jóvenes magos quedaron atónitos ante las palabras del maestro, conocían de la sabiduría del maestro, pero nunca antes lo habían visto hablando con tanta seriedad y pasión como lo veían en ese instante.

—El éxito o fracaso de cualquier misión recae completamente en ustedes, sin importar que pasó en la misión ¿Están listos para asumir esta responsabilidad? —culminó el maestro, tomando una bocanada de aire poso su mirada sobre todos los participantes.

El silencio continuo inundando el ambiente, Makarov estaba disfrutando del silencio, incluso deseaba poder tener algo como esto en el gremio, paz y calma para poder relajarse.

—¡Por supuesto! —gritó Elfman, su cuerpo llenándose de viril excitación ante el desafío.

—¡Ya no somos niños! ¡Podemos con lo que sea! —exclamó Cana burlona, desviando los ojos a un sonriente Gildarts orgulloso por la valentía de los jóvenes competidores.

—¡No permitiré que tus amenazas e intimidación me aparten de mi meta, estoy lista para esto! —Mirajane sonreía engreída, su espíritu sin dar un paso atrás.

—¡Demostrare de lo que estoy hecha! —sorpresivamente fue Erza la que se unió al coro de vítores, extasiada de probar de lo que era capaz a todo el gremio, pero especialmente a alguien que estaba presente en este lugar.

El maestro sonrió al ver la reacción de sus hijos, la paz y la tranquilidad eran algo agradable.

—¡Estoy ardiendo! —

Pero no era parte de ser un mago de Fairy Tail.

—Muy bien, que comience la tercera etapa —


Todos los competidores estaban separadas a cada lado del círculo cerca del borde, discutiendo planes y estrategias para la siguiente etapa.

—¿Cuál es el plan? —preguntó el azabache.

Mystogan miro en todas las direcciones, aun cuando intentaban disimular, era muy obvio que todos tenían la mira sobre él y Goku, separarse un momento del guerrero con pelos alborotados y la mitad de los competidores saltarían sobre el mago encapuchado.

—Esperar, ellos vendrán a nosotros —el mago peliazul ordenó.

—Sí, lo más probable es que evitaran pelear entre ellos hasta que nosotros estemos fuera —complementó Goku, mirando en todas las direcciones.

Mystogan miro confuso al guerrero, por lo que este decidió continuar.

—Somos los más fuertes y por diferencia, si pelean entre ellos primero, terminaran exhaustos, su mejor probabilidad es unirse para derribarnos y luego pelear entre ellos —explicó Goku, fijando su atención en el maestro que estaba a pocos segundos de dar inicio a la pelea.

El mago encapuchado quedo impactado por su razonamiento, por rumores que escucho del gremio, pese a su inocencia e ingenuidad, Goku era recordado como un genio de las batallas, con un ingenio táctico que dejaba perplejos al resto del gremio a la hora de combatir.

—Muy bien, no perdamos más tiempo —el maestro alzó una bandera blanca mientras hablaba, miro a cada uno de los equipos que restaban para la última etapa— Así que la ronda final comienza ¡Ahora! —.

En el momento que la bandera descendió a los pies del maestro, la plataforma entera fue consumida por una ráfaga de fuego que cubrió toda la cima del árbol. Los espectadores se asustaron por un momento hasta que vieron como el maestro mantenía el fuego a distancia con una simple agitación de su mano.

No paso mucho tiempo para que el fuego se disipase, arriba a uno de los costados de la plataforma se veía la figura alada de Lissana mientras sostenía a un Natsu que estaba cansado, respirando bocanadas de aire para calmar la sequedad de su boca.

—¡Si! Ah-ja, ya gané —Natsu sonreía confiado, su corazón dejaba de palpitar con fuerza y sus pulmones se llenaban del preciado oxígeno.

Estaba a punto de alzar sus manos en signo de victoria hasta que docenas de espadas salieron disparadas en su dirección; Lissana hizo todo a su alcance para evitar que ella o su compañero sean ensartados por las hojas metálicas que se movían a toda velocidad hacia ellos.

—¡No te atrevas a lastimar a mi hermana! —Gritó Mirajane, lanzándose en forma demoniaca hacia el cielo para cubrir a su hermana— ¡Lissana, suelta ese peso muerto! —.

—Vaya, creo que me equivoque —Goku declaró con una sonrisa nerviosa, Mystogan miro decepcionado al resto de los competidores, era claro que la prueba sería mucho más fácil de lo esperado.

Una ráfaga de rayo salió disparada contra el par de magos, quienes salieron ilesos gracias a los reflejos del Saiyajin que cubrió a su compañero de sufrir daño.

—Maldición, casi los tengo —era la voz de Erza la que hablaba cubierta por el humo de la explosión de Natsu.

Antes que Mystogan se diera cuenta, su compañero lo agarro por la cintura y salto de improvisto en el aire, una gran nube de polvo se formó bajo sus pies acompañado por los gritos demoniacos de la albina que enterraba su cabeza contra el suelo de la plataforma.

—¿Qué pasó? —la pregunta del peliazul quedo sin respuesta, puesto que Goku tuvo que esquivar cientos de espadas y cuchillas que danzaban alrededor de ellos, yendo y regresando cubriendo cada ángulo posible.

—¡Toma esto! —el grito de Natsu hizo eco en todo el campo de batalla, el mago de Edolas apenas tuvo tiempo de girar la cabeza hasta que fue recibido por una intensa ráfaga de fuego que nublo su vista.

Una nueva llamarada masiva de fuego se cernía sobre el árbol, pero esta vez no iba contra la plataforma de madera que reposaba sobre la copa del árbol, sino a docenas de metros de distancia más alto, contra un par de figuras flotando rodeadas por armas mágicas.

—¿Pero que acaba de pasar? —cuestionó Levy mientras se frotaba fuertemente sus ojos, no pasó ni un minuto desde que empezó la prueba y ya se había quedado ciega dos veces.

—Es ese tonto de Natsu que no para de repetir el mismo truco, se va a quedar sin fuerza muy rápido —explicó Gray con cierto tono burlón en su voz, aunque era honesto en cuanto al desgaste de poder mágico que hacia el pelirrosa.

—Creí que Erza estaba atacando a Natsu —Wakaba preguntó confundido, Macao asintió en compresión puest no entendía lo que estaba ocurriendo.

—Eso fue solo una cortina de humo —el maestro del gremio se tomó el tiempo para explicar, agitando una mano para dispesar el humo frente a su cara— Aprovecharon la distracción para hacerle creer a Mystogan y Goku que se olvidaron de ellos y así bajen la guardia —

Cuando la nueva ráfaga de fuego se disipo, lo único que permanecía en el aire eran las armas invocadas por Erza, todos quedaron perplejos ante la imagen.

—¿Cuándo se escapó? —la maga de re-equip cambio a una armadura con alas y se dirigió a ver la situación, Cana saco una carta de su baraja y se montó en la espalda de la pelirroja.

—No pudieron haber salido incluso si trataran de ser discretos, deberían haber roto o quitado mis armas para hacerse camino afuera —la maga se lo decía más a si misma que a su compañera y al par de magos en el aire que les hacían compañía.

Erza giraba alrededor del área en la que sus armas tenían rodeados al par de competidores desaparecidos, no visualizaba algún hueco por el que se hubiesen escapado sin deshacerse de las armas mágicas en el proceso.

—¿Y si Goku las quito y las volvió a poner súper rápido? Él podría —Lissana compartió su opinión.

—No, los encantes en caso de tocar algo viviente seria avisada —la maga recordaba las instrucciones del encantamiento; si algo con vida siquiera rozaba las armas, sentiría un zumbido en la cabeza en dirección del arma en cuestión.

Antes que pudiese acercarse más, alcanzó a escuchar débiles murmullos desde adentro del circulo de armas, miro a su compañera curiosa al darse cuenta que ella también se había dado cuenta. Cuando un pensamiento cruzo su mente, abrió sus ojos en shock y con un movimiento de ambas manos todas las armas se lanzaron simultáneamente hacia el centro del área.

—¡KYAAAH! —Una gran luz ilumino el árbol entero cegando nuevamente a todos los presentes

—¿¡Natsu, otra vez!? —la albina demoniaca gritó irritada al dragonslayer.

—¿¡Pero yo que!? —el mago de fuego se tapaba el rostro ante el inclemente haz de energía.

—Erza ¿Qué pasa? —Cana susurraba en confusión mientras se aferraba a su compañera, las ondas de lo que sea que estaba pasando la estaban empujando con fuerza lejos de ahí.

—Invisibilidad —Hacia meses la maga en armadura sospechaba que el encapuchado misterioso debería tener un hechizo por el estilo, era la única forma que se colase en el gremio sin que ella se diese cuenta.

Cuando la luz se disipo, en el centro de la plataforma se hallaban las figuras de Mystogan y Goku a espaldas el uno del otro mirando en todas las direcciones hacia donde se hallaban el resto de los competidores.

—Y tú qué piensas Goku, a quien debo derribar primero —Mystogan cuestionaba a su compañero, su cuerpo temblaba por la tensión que lo consumía.

Y no era para menos, desde que inicio la batalla todos los concursantes se abalanzaron sobre el par de magos sin compasión, expectantes a que el encapuchado fuera el primero en caer.

—Creo que Natsu es la mejor opción, después de tres llamaradas gigantes de fuego el deberá estar cansado —Goku no tenía certeza de las reservas de magia del pelirrosa, pero se le veía cada vez mas exhausto por cada nueva ráfaga que lanzaba.

—¿Tres? Pero si solo ha hecho dos —el encapuchado estaba confundido, levanto su rostro al cielo y suspiro frustrado.

El fuego volvía a cubrir la superficie de la plataforma, el maestro tenia tensas gotas de sudor recorriendo su rostro, aunque no eran por el esfuerzo de proteger a los espectadores en las gradas.

«¿Pero qué le pasa a ese muchacho?» el maestro miraba al cielo donde se hallaba el mago de fuego siendo aún sostenido por la menor de los hermanos Strauss.

—¡SPAMMER! —gritó Gray con fastidio, Ley y el par de adultos, pese a no opinar lo mismo que el mago de hielo, debían reconocer que esto se estaba volviendo ridículo.

Después de un par de segundos el fuego finalmente se disipo, Natsu respiraba con cansancio siendo sostenido por Lissana quien descendía por su propio cansancio de estar sujetando al pelirrosa por tanto tiempo.

—Mira Erza, desaparecieron otra vez —Cana señalaba al suelo de la plataforma, la pelirroja veía a todos lados mientras hacia una señal a su compañera para no hacer ruido.

—¿Qué están haciendo ustedes acá arriba? —hablaba Mirajane, quien se acercaba al par de magas con sus alas demoniacas, abajo era isible a Elfman sosteniendo a su hermana mientras la joven recuperaba el aliento.

—Silencio, queremos saber si podemos escucharlos —respondió Cana, Erza ni siquiera les prestaba atención, muy enfocada en notar alguna anomalía que llame su atención.

—Pero de que… —La albina no pudo terminar su oración, sintió como una ráfaga de poder magico la arrojaba al suelo de la plataforma chocando a pocos metros de donde sus hermanos descansaban.

—¿¡Que pasó?! —Cana miraba frenéticamente a todos lados al tiempo que cuestionaba a su compañera.

Erza por su parte permanecía callada, durante una fracción de segundo pudo distinguir un par de figuras difusas en la esquina de su ojo, con una de ellas haciendo un movimiento que arrojo una serie de rayos. Aun los podía distinguir, pero hacia su mejor esfuerzo por disimular.

Hasta que noto algo como las figuras cambiaban de dirección, cinco figuras largas como palos; también difusas; estaban al frente del par de sombras humanoides.

Un círculo mágico claramente visible se formaba frente a ellos y cinco rayos de poder mágico salían disparados, cada uno con un color diferente y arremolinándose entre ellos.

Iban en dirección a ella.


—Creí que eliminaríamos a Natsu primero —Goku preguntó al encapuchado, Mystogan acababa de derribar a Mirajane con un ataque mágico de sus bastones y ahora preparaba otro contra Erza.

—Él y su compañera están cansados, además que tenemos el factor sorpresa podemos debilitar a los más fuertes —explicó el peliazul simultáneamente que cargaba otro hechizo para derribar a la distraída pelirroja y su acompañante.

¡Ráfaga Elemental: Cobra Pentacefalica! —Mystogan invocaba el hechizo en susurros, un círculo mágico apareció frente a los cinco bastones que flotaban en el aire.

Del círculo salieron cinco rayos de energía mágica, cada uno con un color distinto que se arremolinaban los unos sobre los otros en su camino hacia las desprevenidas magas.

¡BOOOM!

Una nube de humo explotó en el lugar donde estaban las magas, Mystogan guardo sus bastones mientras le indicaba al guerrero moverse a otra área, por si acaso los que estaban abajo alcanzaron a distinguir el círculo mágico de donde salió el ataque.

—Muy bien, ¿Ahora qué? —el guerrero en dogi naranja inquirió a su compañero, Mystogan miro hacia abajo a ver quién seguiría.

—Goku —el encapuchado no despegaba los ojos del suelo, su mirada recorría la plataforma entera escaneando cada metro cubico del lugar— ¿Puedes ver a Erza? —.

Antes que el guerrero tuviera la oportunidad de decir algo fueron sorprendidos por una descarga de magma que cayó encima de ellos.

El pilar de lava descendente choco contra la plataforma provocando un hueco en la misma, la tablas alrededor ardían y se carbonizaban por la sola presencia de la masa ardiente que destrozaba la madera y acero reforzados.

—¿Qué pasa? —fue todo lo que Lissana pudo decir, todos se hallaban petrificados ante la confusa situación, ni siquiera cuando el ataque se detuvo y el silencio regreso a reinar en la escena fue suficiente para hacerlos hablar.

Erza y Cana descendían al lado de los otros competidores, todos miraban expectantes el agujero que se había formado en medio de la plataforma.

—¿Pero qué mierda Erza? —Mirajane no era tonta, sabía que el ataque era para el par de magos desaparecidos, pero el último minuto de la pelea habia sido muy confuso.

—Invisibilidad, o por lo menos algo que se acerca, alcance a distinguir leves reflejos de sus figuras cuando te derribaron —explicó la maga, sin apartar la vista del agujero, todos los demás siguieron su ejemplo.

—¿Pero qué haremos? —preguntó Elfman, al igual que el resto de los competidores no separaba su vista del hueco anteriormente mencionado.

—Sus bastones —Erza replicó.

—¿Sus… bastones? —ahora era el turno de Natsu de cuestionar.

—No sé el tipo de magia que Mystogan posee, pero por lo que he escuchado de personas que dejaron misiones que él realizo, todos sus hechizos dependen de sus bastones —informó la joven en armadura al resto de los magos.

Todos miraron confusos a la maga de Re-equip, pese a que no desvió su mirada, sabía perfectamente los rostros que le estaban dando.

—Antes del examen hice una investigación sobre los otros examinados, para estar preparada —Erza alcanzaba a escuchar el soplido del aire que salía del agujero, estaban regresando.

—Honestamente, tú eras de los pocos que menos necesitaba tomar precauciones para hoy —Cana se burló juguetonamente, encontrando divertida la idea que Erza de todas las personas estuviese tan preocupada de no estar preparada.

—Honestamente, creo que no tome las suficientes —fue la réplica de la pelirroja, invocando dos espadas cuando termino de hablar.

Antes que alguien más dijera algo, dos figuras emergían lentamente del agujero, una era un joven con el cabello negro, traje de artista marcial color naranja y un báculo rojo atado a la espalda.

El otro era un muchacho cubierto de pies a cabeza en capuchas, sacos y chaquetas oscuras cubriendo cada centímetro de su cuerpo, a excepción de una pequeña franja en el rostro donde sus ojos y algunos mechones de su pelo azul eran visibles.

—Muy bien, Goku —Mystogan liberaba sus cinco bastones y los hacia levitar en frente suyo, estudiando cautelosamente a los seis competidores que los confrontaban.

Goku asumió una postura defensiva, apretando los nudillos mientras hacia sus propios análisis de los oponentes que enfrentaba.

—Ahora vamos en serio —

Bueno, bueno, bueno; por lo menos esta vez no me tomo tanto tiempo, espero que hayan disfrutado los últimos capítulos que he lanzado en este 2021, y agradecería si pudiesen dejar un comentario con lo que les gusto, disgusto o algún error de escritura que encontraron en el capítulo, les agradecería muchísimo y gracias por seguir leyendo.