Disclaimer: La Franquicias Dragon Ball y Fairy Tail no son de mi propiedad, son propiedad de Akira Toriyama y Hiro Mashima respectivamente.

Hola de nuevo, estoy muy feliz que a muchas personas les haya gustado el prólogo de la historia, espero que este capítulo también sea de su agrado, estoy muy agradecido con todos los que dieron Fav y Follow al fanfic, además también a todos los que me escribieron una Review, ya se las conteste por PM, también para recordarles que Gokutotti10 es mi Co-Author y es quien me ayuda a realizar la historia, así que también le mando un especial saludo a él.

Espero tener listo el próximo capítulo para el siguiente lunes o Martes.

Capítulo 1.

El sol apenas comenzaba a salir e iluminar la mañana en el pequeño poblado donde aterrizo Goku, en el hospital apenas les realizaban el chequeo matutino a los pacientes, una enfermera estaba revisando a nuestro joven héroe, anotando en su libreta las rápidas mejoras que vivía nuestro héroe.

«Su magia curativa es asombrosa» era el pensamiento, no solo de la enfermera; sino de todos los trabajadores del hospital que atendían al Saiyajin, su biología alienígena iba más allá de la comprensión de la tecnología médica que existía en Earthland, un hechizo avanzado de sanación mágica era lo más lógico para ellos.

Los movimientos bruscos del guerrero alertaron a la enfermera que estaba a punto de despertar, debía ir por un doctor urgente; pero no quería dejar al niño solo, sentiría mucha confusión al despertar.

Goku por su parte estiraba los brazos y piernas pesadamente, escuchaba el sonar de sus huesos, claro signo de que había pasado un tiempo desde que se movieron. Al abrir los ojos solo veía figuras difusas y brillantes, espero a que todo se volviera más claro para darse cuenta que no estaba solo.

—¿Quién eres? —se sorprendió al ver a otra persona; seguramente el maldito de Piccolo lo quiso engañar.

—Soy la enfermera Rose, he estado cuidando de ti desde que llegaste —al mirarla de cerca Goku se dio cuenta que se parecía mucho a Launch, a la Launch amable. Goku sonreía alegremente mientras salía de la cama.

—Gracias, pero tengo que volver con el maestro Karin —miraba a todos lados en busca de su uniforme de artes marciales.

La puerta de su habitación se abrió y apareció un doctor quien había escuchado voces venir de la habitación.

—Muchacho, pero que haces, apenas despertaste —

—Gracias señor, pero debo arreglar los daños que hizo Piccolo Daimaku —abrió un gabinete y vio que tenía ropas como la que llevaba puesta, una larga y holgada bata azul con hilos en la parte de atrás; por aquí debía estar su Dogi.

—¿Piccolo que? —la cara de confusión de la enfermera al escuchar aquel raro nombre, no se comparaba con la misma expresión que mostraba el muchacho al oír su respuesta.

—¿¡Que, cómo pueden no saber sobre el Rey Piccolo!? —Goku veía incrédulo a la enfermera, la presencia del Rey Piccolo era conocida hasta por los pueblos más aislados del mundo, ya que sus fuerzas viajaron a todo lado donde habían personas y mataron a todo luchador aquel que fuera una amenaza para su reinado.

—Lo siento, pero no sabemos quién es ese rey —afirmo el doctor.

—El Rey de los Demonios Piccolo, quien mato a todos los artistas marciales que estuvieron en el Torneo Mundial, y ataco el castillo del rey del mundo —Goku gritaba airadamente a los médicos, el recuerdo de aquel tirano hervía la sangre del joven luchador.

Goku alcanzo a divisar un pedazo de su Gi en medio de un cajón en la esquina, se acercó y pudo confirmar que ahí estaba toda su ropa, algo maltratado y rota pero aun servía; incluso el Báculo Sagrado y su bolsa de semilla de Ermitaño se hallaban ahí.

—Joven, debes volver a la cama, claramente estas sufriendo alucinaciones —esa era la única explicación que el doctor veía a todos disparates que afirmaba convencido el niño, rey demonio, torneo mundial de peleas, rey del mundo; era solo su imaginación.

Goku no presto atención al doctor mientras agarraba sus prendas y salía de la habitación por la ventana, trepándose al techo del edificio, se acomodó su ropa además de sus otras pertenencias, de un movimiento caía a la calle, volteo su cabeza hacia el hospital y miro al doctor y enfermera que lo observaban perturbados desde la ventana.

—Gracias por la ayuda, pero debo ir a resucitar a Krilin —caminando tranquilamente se dirigió hacia una calle concurrida de gente.

—¡Enfermera que espera, llame a la guardia, un paciente delirando se acaba de escapar! —vociferaba el doctor alarmado, no sabía cómo explicaría que un niño bajo su cuidado se escapó en diez segundos del hospital.


—¡Nube voladora! —Goku llamaba a su nube mágica repetidamente, pero esta volvía a ignorar a su llamado, después de unos momentos se rindió y decidió pedir ayuda para llegar a West City.

Rápidamente iba de tienda en tienda, almacén en almacén, nadie le daba ubicación de la ciudad, una señora en un puesto de frutas le dijo que fuera a un puerto a unos kilómetros del pueblo, que en ese lugar seguramente había alguien que sabía de mapas y ubicaciones, entusiasmado emprendió camino hacia la dirección que le habían indicado.


En una carretera sin mucho tránsito que daba a un gran puerto, una niña avanzaba rumbo al lugar, sus ropas trozadas y mugrientas y el parche que cubría donde se suponía debía estar su ojo derecho, contrastaba con su pequeño cuerpo, con liso cabello escarlata y el brillo marrón de su ojo izquierdo.

—Oye pequeña, perdiste a tus padres —un fornido hombre con una maleta cargada a sus espaldas y chaleco de cuero se hincaba sobre sus rodillas frente a la niña, mostrando una sonrisa descarada que intentaba fingir compasión, estaba curioso si podía cobrar un rescate, pero la ropa dañada le hacía dudar.

—Se lo agradezco señor, pero no necesito ayuda —con tono firme, pero respetuoso la niña esquivaba al adulto y seguía camino al puerto.

—Vamos niña, no es seguro que camines sola, déjame cuidarte en lo que aparecen tus padres o… —

—Mis padres, tíos, primos, abuelos y demás familia está muerta, pero gracias por preocuparte —contesto la niña, con un tono más seco e irritado, apresuro el paso para llegar al puerto, pero una mano sujetando su pelo detuvo bruscamente su avance.

—Escúchame mugrosa niña, vas a venir conmigo y harás lo que te diga —el criminal estaba ofendida, no permitirá que una niña lo trate como estorbo.

Un brillo mágico en las manos de la niña sorprendió al criminal, siguió el sonido de una cuchilla cortando el aire que paralizo al bandido, para cuando se dio cuenta; solo tenía en su mano unos mechones escarlatas. La pequeña niña portaba una gruesa y tosca espada, manchada en suciedad y sangre.

—Tú escúchame, te vas a ir de aquí y no volverás a acercarte a mí —Pese a la delicada y frágil que parecía su figura, cualquiera que viera su rostro y más importante aún, de comprender el fuego que latia tras sus pupilas, sabría que era más que una niña perdida.

—¿¡Quién te crees para ordenarme a mi…

El ladrón retrocedía en pánico, esta niña invocaba otra espada en su otra mano y se acercaba intimidante a la figura mayor.


Después de dar vueltas por media hora, Goku al fin encontró el camino hacia el puerto, a los pocos kilómetros de camino se encontró a un hombre fornido inconsciente, al acercarse noto que no estaba herido.

—Señor, se encuentra bien, señor —Goku zarandeaba el cuerpo inerte del hombre adulto, quien despertó bruscamente de un salto y salía corriendo de vuelta a la ciudad tan pronto se levantó.

—Pero que le pasa, que raro es —Goku estaba confundido por la repentina reacción del adulto, a unos kilómetros más adelante en el puerto, una niña con pelo escarlata descansaba en una silla de un restaurante, con un cálido chaleco de cuero y una pesada maleta en sus manos mientras comenzaba a pedir la comida del menú.

Ignorando la situación, Goku avanzo más apresuradamente hacia el puerto, iba a ser medio día y aun no había comido nada, debía conseguir algún alimento pronto.

Después de un corto recorrido, el artista marcial tenía el puerto frente a él. Avanzo más adentro en busca de alguien que supiera de indicaciones, un marinero le dijo que fuera con el capitán del barco turístico donde trabajaba, afirmando que su jefe había viajado a todos los reinos conocidos en Earthland.

Cuando encontró el barco turístico, quedo sorprendido por el enorme tamaño de la embarcación, era más grande que la nave voladora de Piccolo Daimaku, era el doble de largo que la mayoría de los barcos estacionados en el puerto.

«Al fin, necesito saber cómo llegar donde esta Bulma» Tan pronto se reuniera con su amiga de la infancia, nuestro joven héroe tenía pensado pedirle que lo ayudara a llegar con el maestro Karin en avión.


La joven de pelo escarlata acariciaba su estómago plácidamente, la comida de este restaurante pudo calmar el hambre que llevaba desde hacía días; miro por una ventana hacia los barcos que había en el muelle, recordó su promesa con el abuelo Rob; debía llegar a Magnolia para unirse al gremio de Fairy Tail y convertirse en una gran maga.

—Señorita —una mesera llamaba a la joven, que se percataba que en la mano de la mujer mayor estaba la factura, al tomarla quedo petrificada al ver que era más de lo que podía pagar con el dinero que tenía.

—Gracias señora, ya regreso —, levantándose de su silla se dirigió al baño, y de la manera más rápida posible, escapo por una ventanilla estrecha en una de las esquinas del tocador.

Con mucha prisa salió corriendo hacia los muelles, mientras miraba para atrás y confirmaba que aún no notaban su escape.

—Maldición, debí revisar la billetera antes de pedir tanto —se regañaba la joven pelo escarlata, avergonzada de sí misma por haber escapado sin pagar toda la cuenta.

Se detuvo cuando estaba cerca de un edificio al costado del muelle, se acercó a un hombre que estaba escribiendo algo en una tablilla con papeles.

—Buenos días señor, sabe cuál se dirige a Fiore —la pelirroja estaba ansiosa por llegar al gremio que el abuelo Rob apreciaba y añoraba tanto.

—Lo siento niña, no tenemos ninguno que vaya a Fiore, lo más cercano es un barco turístico que desembarcara en Bosco(1) —contestaba el encargado de los muelles, la joven no dudo un segundo y a toda carrera se dirigió al barco señalado, no quería perder el barco por si acaso.


—¿Como que no sabe dónde está West City? —exclamaba confuso el joven saiyajin, le había pedido direcciones para llegar al capitán del barco turístico, pero este afirmaba que la ciudad no existía.

—Ya te lo dije muchacho, no conozco una ciudad llamada así —confirmaba el capitán, un hombre que superaba los cincuenta años, cabello y barba blancas, rostro lleno de arrugas y manchas por la edad, vertido con un impecable traje de almirante de marina, un trabajo de sus años de juventud.

—Maldición —decir que Goku estaba frustrado era decir poco, realmente estaba ilusionado por volver a Capsule Corp. con Bulma y los demás, quería resucitar a sus amigos y todos los inocentes asesinados injustamente, no saber siquiera hacia donde ir lo estaba cansando.

—Lo lamento niño, pero no puedo hacer nada por ti —el capitán le indico para que saliera de su oficina, ambos se dirigieron afuera del barco y se separaron al tocar el muelle.

—Rayos, que se supone que debo hacer —Goku se recostó en el suelo a pensar que hacer, por lo que el anciano le dijo, estaba en un reino llamado Caelum(1), que era una isla; un barco o un avión son su única salida de aquí y no ha visto ningún avión cerca.

Al mirar a los lados, noto que el capitán no estaba cerca; y las demás personas a su alrededor no le prestaban atención en lo absoluto. Se puso de pie y vio que iban a cargar unas maletas al barco, a una velocidad imperceptible al ojo humano, se escondió dentro de un armario vacío que iban a subir al barco y espero hasta que dejaron el mueble en una de las habitaciones del barco.

—Espero que no se moleste el capitán —Goku abandono la habitación y corrió por los pasillos del barco, en busca de un escondite más seguro para pasar los días.

En medio de su carrera un delicioso aroma lo detuvo, al acercarse sigilosamente vio como unos hombres transportaban cantidades exageradas de comida hacia una bodega de suministros, cuando todos terminaron su labor, uno de ellos cerró la puerta con llave y la guardaba en su bolsillo, todos los trabajadores abandonaban el lugar.

Cuando el hombre se acercaba, Goku rápidamente le quito la llave del bolsillo y salió corriendo antes que nadie se diera cuenta que había estado ahí.

—Bueno, ¡Hora de comer! —el joven saiyajin entro a la habitación y comenzó a devorar los suministros que se encontraba.


Erza se hallaba en un dilema ahora mismo, no tenía dinero para pagar un tiquete en barco, se le olvido que dejo el maletín con dinero en el restaurante y aunque lo tuviera a la mano, seguramente no le permitirían subir sin un adulto; pero ella tampoco quería subir de polizón, no sabía qué hacer si era atrapada.

—Que se supone que haga —la niña no estaba segura sobre qué hacer, observo como una figura mayor descendía del barco y se dirigía con el encargado de muelles, llena de curiosidad y preocupación se acercó a escuchar lo que estaban hablando.

—… en quince minutos, creo que será suficiente para que los pasajeros vuelvan al barco, de todas maneras les advertí que no se fueran muy lejos —

—Muy bien, llamare a unos trabajadores para que ayuden a desatracar el barco —ambos hombres asentían entre si y se dirigían a cumplir con sus labores.

Erza no tenía más opción, si quería llegar a Fiore debía subirse en el barco, mirando hacia sus costados se dirigía en cuclillas a la nave, escondiendo entre lotes de mercancía y cajas llenas de equipaje, Erza alcanzo a colarse en la fila de entrada, detrás de una feliz pareja que abordaba el barco.

Ya en la embarcación, se escabullo entre los pasillos de los dormitorios, alcanzo a observar un armario de limpieza, se escondió lo más pronto posible y espero a que el barco zarpara, al menos si era atrapada ya no podrían devolverla al puerto.

Después de unos minutos sintió como el barco comenzaba a avanzar, al fin iba camino a Fairy Tail, se sentó en el frio piso del armario y tomaba un enorme suspiro, estaba tan contenta de cumplir su sueño; pero aun había una espina que no la dejaba disfrutar completamente el momento.

—Sho, Millianna, Wally… Jellal —La niña había intentado todo este tiempo ignorar el remordimiento por abandonar a sus amigos en la torre del cielo, realmente quería olvidar; pero no lo sentía correcto, todos ellos eran una parte importante de su vida, no le parecía justo querer borrarlos de su memoria solo para sentirse mejor consigo misma.

Pasadas unas horas, Erza despertó del mundo de los recuerdos al escuchar pisadas afuera de la puerta del armario, ella esperaba al menos que pasara un día antes de ser atrapada, se puso de pie preparada para salir corriendo en cualquier momento.

El conserje estaba haciendo su rutina diaria de encerar el suelo del karaoke, pero para eso necesitaba volver al armario a sacar los materiales necesarios, apenas giro el pomo de la puerta la puerta se abrió violentamente golpeándolo en la cara y tirándolo al piso, a duras penas alcanzo a ver una larga mancha roja que se movía a toda prisa por el pasillo; un mesero que escucho el ruido se acercó al conserje y le pregunto que había pasado.

—Llama al capitán, ahí un polizón en el barco —.


«Qué debo hacer, apenas embarcamos hoy, no creo que vayan a dar vuelta para devolverme al puerto, ¿Cierto?» Erza estaba realmente preocupada, tenía pensado en esconderse un par de días hasta estar cerca de las costas de Fiore, luego tomaría un bote salvavidas y escaparía en medio de la noche, ahora que sabían que estaba aquí su plan sería más difícil de hacer.

—¡Oye niña! —quien la llamaba era un guardia del barco, quien corría a prisa para atrapar a la polizón.

Erza corrió todo lo que pudo, volteando a una esquina salió a la cubierta del barco; sin más opción trepo al piso superior para no ser atrapada.

«Debo encontrar un escondite, ¡Ahora!» luego de unos minutos, caminando por todos lados, esquivando a los guardias y a los demás pasajeros; Erza alcanzo a observar una puerta entreabierta y a medida que se acercaba a ella, oía ruidos provenir de ahí, al abrirla y mirar disimuladamente encontró a un niño pelinegro con cabello erizado, y con ropa naranja y un palo rojo sobre su espalda, más bajo que ella por algunos centímetros; quien estaba vaciando cajas enteras de comida en solo segundos.

¡Tap! ¡Tap! ¡Tap!

Se oían pasos ir y venir de todas las direcciones, Erza entro apresuradamente a la habitación y cerró la puerta lo más silenciosamente que podía, se quedó en la puerta empujándola, sabía que no sería de mucha ayuda pero el miedo de ser atrapada la asustaba ampliamente. Pasado un rato se sintió más segura y dejo la puerta, volteo a ver al niño escondido en la bodega y… ni siquiera se dio cuenta que ella estaba ahí.

—Ho-hola —Erza se sentía muy incómoda en esta situación, ahora mismo era buscada por guardias en todo el barco y ahora se encontraba a un niño como de su edad acabando con grandes raciones de comida en instantes.

—¿Cómo hiciste para entrar? —Goku se sorprendió al ver a la niña pelirroja en la bodega de comida con él, había estado tan ocupado recuperando las fuerzas perdidas que no se fijó cuando llego aquí.

—La puerta… estaba entreabierta —tomando bocanadas de aire, Erza trataba de calmar su corazón que seguía bombeando con mucha intensidad por el pánico.

—Ya veo, creo que se me olvido cerrar al entrar —exclamo despreocupado, mientras sacaba de entre su ropa la llave de la bodega.

—¡De donde sacaste eso! —Erza estaba sorprendida, se acercó rápidamente para tomar la llave, volvió a la puerta y se aseguró de que nadie más pudiera entrar repentinamente.

—Se la quite a un señor que traía provisiones, necesitaba comida y un lugar donde dormir —contesto naturalmente Goku, como si fuera lo más natural del mundo.

—Espera, ¡Tú también eres un polizón! —ahora que estaba más segura, Erza comenzó a pensar más racionalmente; este niño tenía la llave del cuarto de suministro y olvido cerrar la puerta, no sabía si estar agradecida o no por el completo descuido del niño.

—Sí, no tenía para pagar el viaje — Goku presto atención a la niña que estaba frente suyo, temblaba mucho además de que su respiración estaba muy agitada— ¿Quieres descansar? —.

—Yo, Yo… si —Erza dio un gran suspiro, realmente no estaba en las mejores condiciones, tantos días seguidos caminando sin parar, apenas hoy pudo saber lo que era tener una buena cena después de mucho.

—Ya veo, si quieres, puedes descansar sobre esas cajas allá, de todas maneras están vacías —Goku se recostó en el suelo, y dejo que su estómago digiriera la comida; mas tarde se pondría a practicar sus movimientos de pelea para saber si sus habilidades de artes marciales se deterioraron mucho por estar tanto tiempo en cama.

—Gracias, ¿Quién eres tú? —Erza se acercó a las cajas que estaban en la esquina de la habitación y se recostó sobre ellas, su cuerpo pedía un merecido descanso luego de estar corriendo todo el día.

—Mi nombre es Goku —el Saiyajin mostraba su sonrisa insignia mientras veía a la niña reposando en las cajas.

—Soy Erza —la pelirroja respondía.

—¿Te encuentras bien? —Goku cuestionaba a la niña que parecía estar estresada por algo.

—Sí, es solo que no he tenido un buen día —contestaba Erza pesadamente, cerró los ojos queriendo tomar un descanso, aún faltaba para ser de noche; pero con la situación en que estaba, solo podría salir afuera en la noche.

Al no recibir más respuestas de la niña, Goku decidió trepar unas columnas de cajas que estaban en la bodega.

«¿Qué es eso?» Goku vio unos destellos de luz asomándose entre dos columnas de cajas, al fondo de la bodega. Cuando estaba sobre ambas columnas alcanzo a mirar una ventana que daba a uno de los costados del barco.

Abriendo la ventana, Goku veía que el sol estaba poniéndose, la mayor parte del barco se veía vacía.

—Que bien, voy a salir a entrenar —de un salto salió por la ventana y trepo rápidamente al techo del barco.

Lo primero que hizo fue poner en práctica la velocidad de sus golpes; durante un par de minutos sus puños se movían a un nivel que serían invisibles al ojo humano. Continúo con sus técnicas: Zanzoken, Taiyoken y para terminar cargo una cantidad decente de Ki en sus manos y lanzo un Kame Hame Ha que se extendió por el horizonte hasta perderse a la distancia, luego de sostener el ataque por medio minuto Goku detuvo la liberación de energía.

—¡Que fue eso! —.

—¿Una estrella fugaz? —.

—Parece que salió de aquí —.

Esas y otras más voces se oían por los pasajeros que aun caminaban por el barco y por los marinos que trabajaban en el barco.

—Creo que me excedí —afirmaba apenado el artista marcial, no quería que también se dieran cuenta de él, no es como si alguien en el barco fuera una amenaza para él, era solo que no quería provocar un desastre, que luego su amiga Bulma o alguien más tenga que pagar.

A gran velocidad trepo de vuelta por donde había subido y volvió a la ventana de la bodega; por la cual se asomaba Erza mirando hacia el cielo.

Hacia un rato que Erza se levantó y al no encontrar al niño, comenzó a treparse en las cajas buscándolo, al final noto la misma ventana que Goku y se quedó observando el precioso mar reflejando las estrellas en el cielo; hasta que Goku disparo su ataque insignia.

—¡Que, tú fuiste quien… —la pelirroja no pudo terminar su oración, el niño entro rápidamente y cerro la ventana antes que uno de los marinos que revisaba los exteriores del barco se diera cuenta de Erza en la ventana.

—¡Fiu! Eso estuvo cerca —Goku termino de calentar sus músculos, pensaba continuar con su entrenamiento en la bodega.

—¡Espera, no me dijiste que eras un mago! —Erza estaba emocionada de encontrarse con un mago, ¡Y uno tan joven como ella!— ¿Cuál es tu tipo de magia? ¿A qué gremio perteneces? ¿Cómo son las misiones? —

—¿De qué hablas? —el pelinegro no entendía que quería decirle la niña, ¿Gremios? ¿Misiones? Ya había escuchado sobre la magia en su mundo, principalmente las esferas del dragón, aunque no mucho de todas maneras.

—¡Lo que hiciste allá arriba! ¡El gran rayo de magia! —Erza sentía curiosidad por la demostración mágica que hizo el pelinegro, creía que debía ser un mago de rayo.

—Eso no fue magia, ese es mi Ki —Goku explicaba a Erza, confusa ante la palabra desconocida.

—Como que no es magia, acabas de disparar un rayo —Erza no entendía la respuesta de Goku.

—Por lo que me enseño el maestro Karin, el Ki es todo lo que hay en la naturaleza, en los seres vivos, todos tenemos Ki —decía Goku mientras se esforzaba por recordar las enseñanzas de su difunto maestro.

—Pero, eso me suena como la magia, no entiendo porque es diferente —los conocimientos de magia de Erza no eran muy avanzados, apenas y sabía lo que el abuelo Rob le enseño.

—No sé cómo es eso de la magia, solo sé que yo manejo Ki —la afirmación de Goku no satisfacía la curiosidad de Erza, para ella Ki debía ser otro nombre raro que le tenían a la magia del lugar donde vivía Goku.

—Además, no entiendo que quieres decir con Gremios y Misiones —ahora era el turno de Goku de pedir explicaciones a la pelirroja.

—Supongo que no hay gremios de dónde eres —reflexiono la pelirroja al oír las dudas del chico vestido de naranja. Erza procedió a explicarle todo lo relacionado a los gremios que ella sabía; las misiones, recompensas, los niveles y hasta de los gran juegos mágicos que se hacían entre los diferentes gremios.

Incluso hizo una pequeña demostración de sus propias habilidades mágicas, invocando un par de espadas en sus manos.

—Todo eso se escucha emocionante, ¿Tú eres de algún gremio? —Erza parecía saber mucho sobre esos gremios, Goku creía que ella podía ser parte de uno.

—No, aun no, pero voy a unirme al gremio del abuelo Rob, Fairy Tail —afirmo Erza con un brillo en los ojos, escuchar al abuelo Rob hablando de su querido gremio hizo que Erza tuviera una meta clara; ella se uniría a Fairy Tail.

—Tu abuelito era parte de ese gremio, debe ser alguien fuerte —Goku estaba entusiasmado, se imaginaba que el abuelo de Erza era un poderoso mago.

—Sí, él tenía un corazón muy fuerte —Erza respondió con algo de melancolía; Rob no tenía grandes poderes mágicos, pero tenía la fortaleza y voluntad de cuidarla a ella y a los otros huérfanos durante su encierro como si fueran de su propia familia, y eso era lo que ella necesitaba en esos duros momentos, una familia.

—Cuando arregle todo el daño hecho por el Rey Piccolo, me gustaría conocer a tu abuelito, quiero saber que tan fuerte es —a Goku le llamo la atención todo sobre los gremios, los magos y misiones, tenía pensado volver— Cuando llegues a Fairy Tail, dile a tu abuelito que lo retare a una pelea —.

Erza estaba en silencio, no separaba los ojos del suelo pensando que decir, no quería hablar sobre la muerte del abuelo Rob, y menos explicar sobre la torre del cielo, su tiempo como esclava, de los seguidores de Zeref; no tenía ánimos para compartir esa parte de su vida ahora y esperaba ignorar el tema hasta que perdiera el interés.

—Él está ocupado —era todo lo que Erza iba a revelar sobre su abuelo—, Y tu donde aprendiste a usar tu Magia Ki —.

Ahora era el turno de Goku de hablar, explico las enseñanzas del maestro Roshi y del maestro Karin, sus amigos, e incluso del torneo mundial de las artes marciales.

También hizo una demostración con su báculo sagrado, haciendo que se extendiera hasta que las dos puntas tocaran dos paredes opuestas de la habitación.

—Y también están las esferas del dragón —el solo nombre llamo la atención de Erza, había escuchado sobre dragones que vivían en Earthland, pero nunca oyó sobre algún elemento mágico relacionado a ellos.

—Son siete esferas mágicas, si las reúnes todas puedes invocar al dragón Shen Long que puede cumplir cualquier deseo —revelo el saiyajin a la pelirroja.

—Goku, estas seguro que Shen Long es real —Erza estaba intrigada por la posibilidad de que hubieran dragones que cumplen deseos, cuando tuviera oportunidad aprendería más de eso.

—Claro, ya lo he visto, y es capaz de cumplir cualquier deseo —Goku recordaba la última vez que invoco a Shen Long, cuando resucito al papa de Upa.

—Y que otros drago…

El sonido de la puerta agitándose detuvo la charla, al otro lado de la puerta se oían voces de hombres teniendo una airada discusión.

—¡Cómo pudiste perder las llaves de la bodega! —

—¡No lo sé, ni siquiera me di cuenta cuando se cayeron! —

—¡Sera mejor que no hayan caído al mar, sino tendremos que volver! —

Erza se congelo ante esa declaración, por fin salía de esa isla para llegar a Fiore, esto era lo último que quería.

—No podemos, si lo hacemos nos despedirán por no cumplir el cronograma—

—Tengo una idea, ¡Tu! Ve con el capitán y pregúntale si tiene una llave de repuesto; ustedes dos, traigan una caja de herramientas, si es necesario tiraremos esta puerta, luego la arreglaremos —

—Pues que sea rápido, solo falta una hora para el banquete —

En el interior de la bodega Goku y Erza se hallaban en silencio mientras pensaban que hacer para salir de este problema. Erza miro la llave que estaba tirada a un lado, giro su rostro hacia donde estaba la ventana de la bodega y tuvo una idea.

—Psst, Goku —susurraba lentamente llamando la atención del luchador, agarro las llaves y le indico que la siguiera hasta el fondo de la gran habitación.

—Debemos salir y dejar la llave en un lugar donde la encuentren —explico al mismo tiempo que abría la ventana y se aseguraba que no hubiera nadie que los encuentre.

En un movimiento ágil, ambos bajaron por la ventana y avanzaban por los pasillos del barco, evitando ser vistos por cualquiera que cruzara cerca de ellos, a veces teniendo que regresar por donde caminaban para no cruzarse con nadie.

Llegando a punto de donde estaban los marinos y cocineros que se quedaron a cuidar la puerta, Erza dejo la llave en el piso mientras Goku veía por todos lados si alguien se acercaba.

—Listo, vámonos de aquí —Con el mismo sigilo que llegaron, el par de niños volvían por donde vinieron.

Pero en su camino de vuelta, tuvieron que hacer algunos desvíos, por marinos que iban y venían en diferentes direcciones, llego un punto que sin darse cuenta acabaron entre dos grupos de marinos que estaban haciendo diligencias en el barco.

—¡Miren, la niña que ataco al conserje! —

—¡Y tiene un cómplice! —

Los marineros se acercaban amenazadoramente al par de niños, Erza invoco una espada de madera, pues no quería lastimar gravemente a los tripulantes; por su lado Goku solo se ponía alerta sin cambiar su pose, tampoco quería lastimar a nadie.

El primer movimiento vino de los trabajadores del barco, quienes corrían en estampida para capturar a los niños atrapados. De un salto esquivaron a dos marineros que chocaron entre sí; Goku golpeo a otro marino contra la pared terminando rompiéndola y continuo pateando a otro que chocó contra otro más, quedando ambos inconscientes; por su parte, Erza uso su espada para hacer caer a un marino, mientras a otro lo golpeo en el rostro.

—Vámonos antes que lleguen más —tras un par de minutos, por fin regresaron a la ventana de la bodega, la cerraron inmediatamente y se quedaron esperando sobre las altas montañas de cajas, si habían logrado abrir la puerta.

—¡Cuánto más tardara, ya estamos listos para derribar la puerta! —

Ambos niños estaban aliviados, aun no lograban abrir la puerta, no querían que el ruido de la ventana los delatara.

Pasaron unos minutos hasta que uno de los marinos volviera con los demás.

—Tengo la llave —

—Qué bueno que el capitán tenía una de repuesto —

—El capitán no tenía repuestos, la encontré tirada por allá, tienes suerte que la encontré —

El picaporte de la puerta comenzaba a girar de un lado a otro, Erza y Goku estaban en la parte más alta de la montaña de cajas, nadie se daría cuenta de ellos si no levantaba su cabeza hacia arriba; Erza miro hacia abajo y se petrifico del miedo, las cajas cerca de la puerta estaban abiertas y vacías, y con migajas de comida esparcidas por todas partes.

—Se darán cuenta que nos comimos parte de las provisiones —Goku que se encontraba a su lado escucho perfectamente lo que decía su compañera y bajo de su escondite rápidamente.

—Goku que…

—Silencio Erza o se darán cuenta —Goku estaba a su lado nuevamente como si nada, ¿Cuándo había subido? La puerta por fin se abrió y los marinos entraron a sacar comida; Erza tenía la cabeza agachada, temerosa de que al ver las cajas vacías los marineros se pondrían a buscarlos por todo el lugar.

—Listo, ahora volvamos a la cocina, y esta vez yo me llevare las llaves —

La puerta se volvía a cerrar y Erza alzaba la cabeza confundida, miro al suelo y sorprendida vio que todas las cajas vacías que estaban esparcidas por el suelo hace un momento, desaparecieron.

—Erza, ¿Te encuentras bien? —Cuestionaba burlonamente Goku, al ver al chico de pelos erizados, noto que tras suyo estaban todas las cajas vacías que antes estaban en el suelo.

—Cómo, Cuando… tú hiciste… —El cerebro de Erza no trabajaba bien, no comprendía como había subido tres decenas de cajas en solo un segundo.

Goku solo podía reír alegremente, tendría que dar más explicaciones a su compañera.


—Que haremos capitán, tenemos dos polizones en el barco —uno de los marinos pedía instrucciones de su superior.

—Mañana por la mañana empezaremos a realizar inspecciones en todas las habitaciones, salas, almacenes y oficinas del barco —respondía el capitán del barco.

—Pero señor, no son polizones comunes, son magos muy fuertes —exclamo otro marino que se tomaba del pecho, el mismo que había sido lanzado a la pared por Goku.

—Si no recuerdo mal, hay un mago que se tomó unas vacaciones en nuestra nave, podemos pedirle ayuda —el capitán revisaba la lista de pasajeros, buscando al hombre mencionado.

—Cree que esté dispuesto a ayudarnos, usted mismo acaba de decir que está de vacaciones —cuestiono otro marino.

—Con la oferta indicada, si —encontró el nombre que buscaba en la lista, e indico a uno de sus hombres que se acercara mientras escribía una carta.

—Marino, quiero que vaya al cuarto B-082 y traiga al señor Gildarts Clive ante mí mañana a primera hora —

Aquí unas notas de autor para aclarar ciertos detalles.

(1) Para quien se sienta confundido por lo de los reinos, lo invito a ver el mapa oficial de Earthland, la razón porque escogí Caelum como el lugar donde cae Goku, es porque en una isla de ese reino fue donde se construyó la Torre del Cielo, y así sería más lógico que Goku se encontrara con Erza.

(2) Si alguien se pregunta porque Goku no caga a golpes a todos los que se cruza en el camino, debo recordarles, que Goku no pelea con personas que son mucho más débiles que él. Además, él no quiere armar un caos en el barco, solo quiere volver con Bulma y los demás sin tener que lastimar a nadie.

Bueno, este es Lozato quien se despide de todos Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arri Arrivederchi.