Capitulo 5. Cuando luchar no es suficiente.

El frenesí campeaba por el cuartel central de NERV, mientras se sucedían incesantes los cada vez más detallados reportes sobre la explosión acaecida en el campo de pruebas, necesarios para así coordinar lo referente al rescate de los que allí se encontraban. En ello estaban cuando los nuevos reportes alertaron a todos.

-Señor. MAGI detectó la irrupción de patrón naranjo no identificado -. Reportó un operario.

-Donde fue el reporte -. Demando saber Gendo Ikari, cambiando de paso el objeto de atención del personal.

-En una zona muy cercana a la explosión-. Respondió ahora Makoto Hyuga, uno de los más reconocidos y calificados operarios de la organización.

-¿Acaso se trata de un ángel?-. Intervino ahora el Vicecomandante Fuyutsuki.

-No estamos en condiciones de determinarlo a ciencia cierta, señor.

-Como fuere, ordenen el inmediato traspaso de todas las unidades a estado de alerta, nivel uno-. Ordeno el Comandante.

-Desde este momento todo personal pasará a estado de alerta nivel uno-. Fue la inmediata réplica de la orden velozmente retransmitida por todos los altoparlantes del cuartel.

-¿Cuál es actualmente la situación de las unidades?-. Preguntó el anciano vicecomandante.

-Todos los pilotos preparándose para ingresar en sus cápsulas. Solo falta que se apersonen para que los Evas estén en plena condición de despliegue.

-¿Cuál es la situación de las unidades aerotransportadoras?

-Saliendo de sus hangares rumbo hacia la pista, preparadas para recibir los Evas y transportarlos a Matsushiro apenas reciban la orden.

-¿Ya están los pilotos preparados en sus capsulas?-. Pregunto ahora el Comandante.

-Afirmativo-. Contestó otro operario.

-Comuníquenme con ellos-. Ordeno Gendo. Y una vez que los operarios le dieron la señal correspondiente se dirigió directamente a los pilotos.

-Escuchen, serán transportados hasta las inmediaciones de Matsushiro. Una vez allí, esperaran hasta tener nuevas instrucciones.

-¿En Matsushiro? ¿Acaso ahí no se iba a probar el nuevo Eva?-. Inquirió Shinji desde el interior de su unidad.

-Pues claro que sí, idiota-. Le respondió Asuka con su tradicional faceta conocida por todos visible desde los sistemas de intercomunicación interna.

-¿Pero qué pasó allá? ¿Acaso atacó un ángel?-. Volvió a preguntar el tercer elegido.

-Shinji, ¿para qué rayos crees que estamos aquí?-. Fue la aparente irónica y poco capciosa interrogante que Asuka lanzó al aludido, silenciándole. Pero para sus adentros, ambos concordaron que no se trataba de una pregunta estúpida. Después de todo, estaban por enviarles a varias decenas de kilómetros de distancia sin tener siquiera la mas mínima información sobre que allí pasaba. Algo poco común, dado que históricamente siempre les daban todos los detalles respecto a la situación de la batalla, por poco que supieran de ella.

Pero no hubo tiempo para ahondar en detalles. Sin mediar advertencia previa, las tres unidades fueron lanzadas de manera rauda hacia la base aérea de la ciudad. Y en el frenesí propio del embarque de tamañas maniobras, ninguno de los pilotos reparó en que los intercomunicadores internos de los Evas fueron desconectados entre sí y que tan solo tenían comunicación con la base en un solo sentido.


Varias horas después de desplegarse las unidades, el frenesí en el cuartel central estaba lejos de amainar. Encabezando los operativos se encontraba el Vicecomandante Fuyutsuki, quien impartía órdenes mientras recibía los reportes sobre la situación.

-¿Ya llegó el batallón de rescate?

-Acaba de arribar, pero el rescate ya está en progreso.

-Debemos controlar rápidamente la situación antes que las fuerzas de autodefensa intervengan-. Terminó de decir el anciano caballero en voz algo mas baja, como si lo último fuera una conclusión mas para sí mismo. Luego, silencio su voz por largos segundos antes de regresar su atención a la situación del momento.

-¿Cuál es el estado actual del objetivo?

-Abandonó el sector de la prueba y ha emprendido rumbos en dirección hacia nosotros. Actualmente está en las cercanías del valle de Nobeyama. A este ritmo se espera su arribo al área del observatorio en menos de cuatro minutos.

-¿Los Evas se establecieron en el punto de encuentro?

-Afirmativo.

-Entonces que sigan aguardando hasta que les sean dadas nuevas instrucciones-. Sentencio Gendo Ikari, quien apareció para retomar sus funciones en la comandancia.

Mientras tal descontrol acontecía en el cuartel central lejos de allí; las tres unidades Evangelion esperaban al aire libre agazapadas en medio de aquellas colinas, las cuales estaban ocupadas casi hasta su cima por vastos y prodigiosos arrozales que ocupaban también buena parte de aquel pequeño valle, situado en las inmediaciones del observatorio del monte Nobeyama. Dado que el objetivo se había movilizado bastante rápido y lejos, los pilotos junto con sus Evas fueron desviados del original destino de las inmediaciones de la siniestrada base de Matsushiro para ser trasladados a ese sitio donde también estaba estacionada una pequeña base de las fuerzas terrestres de autodefensa las que, en teoría, podían respaldarlos si las cosas llegaban a salir mal. Ciertamente dicha ayuda no era gran cosa, pero no lejos de ahí existía también una subestación eléctrica la cual permitía que en esos instantes los Evas fueran abastecidos de energía. Así mismo la geografía del sitio también podía permitirles a los pilotos improvisar alguna clase de estrategia de emboscada mientras se esperaba la llegada del objetivo, la cual parecía ser inminente. Y mientras la espera se tornaba cada vez más acuciante, los chicos fueron finalmente informados de forma bastante escueta sobre lo sucedido, señalándoles tan solo que en Matsushiro había acontecido "un accidente".

-¿Pero que clase de accidente ocurrió?-. Preguntó Shinji en voz mas alta de la acostumbrada, luego que el canal de contacto con la base fuera bruscamente cortado y de haber tratado, reiterada e inútilmente, de restablecerlo.

-Al parecer aún es una incógnita-. Señalo Ayanami desde su unidad.

-Entonces no sabemos que ocurrió, o como están Misato y los demás, o si un ángel provocó esto.

-Es obvio que debió ser un ángel. Si no, no estaríamos aquí-. Interrumpió Asuka para luego agregar. –No hay opción kinder, en esta ocasión debemos actuar por nuestra cuenta-.

-Pero sin Misato ¿Cómo desarrollaremos la operación?, ¿Y quién dirigirá el ataque?

-El Comandante Ikari supervisará nuestro desempeño-. Respondió Rei.

-¿El Comandante?, ¿En verdad mi padre lo hará?

Los cuestionamientos de Shinji fueron bruscamente interrumpidos cuando la comunicación regreso para informarles que el enemigo había sido avistado cerca de la entrada de ese valle. Y cuando los tres pilotos vieron por medio de las proyecciones internas tanto los datos como las imágenes preliminares obtenidas a la lejanía del enemigo acercándose a ellos, una misma frase asomo al unísono en sus mentes. Pero solo el tercer elegido tuvo la fortaleza necesaria para proferirla abiertamente.

-No puede ser. Eso, eso es, ¡de verdad es…!


-Como sospechábamos. En verdad es peor de lo que imaginábamos-. Comentó en el cuartel central de la organización el viejo profesor al contemplar junto al Comandante las imágenes provenientes desde el observatorio del monte Nobeyama y que podían verse con vívido detallismo por las pantallas gigantes, las que daban cuenta de una gigantesca forma obscura como las sombras de aspecto y características humanoides peligrosamente familiar caminando hacia donde se encontraban los Evas con la vívida luz del sol que estaba próximo a morir rozando las colinas opuestas a ellos iluminando a la bestia tras de sí.

-Transmitan una señal de interrupción, expulsen la cápsula de inserción-. Ordenó Gendo.

-¡La señal es rechazada!-. Señalo Maya, mientras las señales de "error" se reproducían por los monitores del sistema MAGI y las pantallas gigantes del complejo seguían mostrando el incesante avance del Eva 03.

-Vuelvan a intentarlo-. Ordenó el comandante para, acto seguido, comprobar que dichos esfuerzos volvían a develarse inútiles.

-¿Cuál es el estado del piloto?

-Aun no lo sabemos.

-¿Podemos averiguarlo?

-Negativo. El Eva 03 se ha aislado por completo y rechaza todo intento de comunicación.

Ante esta respuesta el Comandante Ikari solicito a los operadores que recogieran y reanalizaran los datos sobre el patrón de ondas del objetivo. Pero antes que respondieran su requerimiento, alguien alzó la voz, demandando la atención de los presentes.

-¡Un piloto! ¿Que hay un piloto ahí adentro? ¡¿Quién es?!-. Demandó saber con desesperación Shinji, al haber escuchado toda esa conversación precedente dado que, por descuido de algún operador, el canal de audio todo el tiempo había permanecido abierto.

-¡Respondan!-. Insistió el muchacho al no obtener respuesta del otro lado, no obstante escuchar el ligero y subyacente ruido de la estática de fondo que delataba presencia del otro lado de aquella línea abierta, todo ello mientras contemplaba por medio de las proyecciones internas como el objetivo decididamente se acercaba cada vez mas. Impresionando al piloto de sobremanera al punto de hacerle perder la percepción que la comunicación con el cuartel central nuevamente había sido interrumpida gracias a una discreta orden dada por Gendo al percatarse de la situación. Dicha impertinencia podía complicar en demasía las decisiones que el Comandante debía tomar para detener y neutralizar el objetivo que avanzaba. De ahí que ordenara el corte de las comunicaciones para, luego, dirigirse a uno de los operarios.

-¿Tenemos patrón de ondas del objetivo?

-Afirmativo.

-¿Qué dice MAGI?

-Patrón naranja. Aún no podemos confirmar o descartar algo con estos datos.

-Vuelvan a descifrar ese significado.

-Los datos fueron corroborados. Pero por unanimidad MAGI persiste con dicha evaluación.

-Entiendo-. Respondió algo lacónicamente Gendo.

-No estamos en condiciones de arriesgarnos. No hasta que tengamos conclusiones mas precisas-. Señaló Fuyutsuki. Pero el aludido no respondió o considero siquiera lo planteado por su lugarteniente. En su lugar, abandono todas sus cavilaciones y de inmediato comprendió perfectamente bien lo que debía hacerse. Y, una vez hecho esto, hizo sabedores de esta determinación con voz severa que sorprendió a todos los presentes.

-El Evangelion unidad tercera ha sido perdido. Por lo que tal denominación queda cancelada. Desde ahora el objetivo se re catalogará como el decimotercer ángel.

-Pero Comandante. MAGI no ha detectado patrón azul en el objetivo. Atacar podría ser arriesgado…-. Intento controvertir raudamente Maya.

-Ya no importa. Desplieguen todas las fuerzas en la montaña Nobe. Debemos destruir al objetivo-. Sentenció Gendo, sin dar lugar a mas discusión entre los presentes. Pero ahora correspondía una tarea no menor. Para dar cumplimiento a dicha orden, la comunicación con los Evas fue restituida con una frase informada a ellos por uno de los operarios.

-El blanco ha pasado la zona del observatorio. El arribo a la entrada del valle es inminente.

-Que los pilotos se preparen para el combate-. Ordeno el Comandante.

Ante esta información, todos los pilotos alzaron su mirada para contemplar esa gigantesca y oscura silueta humanoide que se acercaba por aquel estrecho valle hasta el sitio donde este se abría ligeramente, entidad cuyo enorme y lúgubre porte realzado por el contraste causado por la ambarina luminosidad del sol ya desfalleciente que tras de sí le iluminaba, asemejando esa visión a la irrupción de un fiero demonio castigador emergido desde las mismísimas hondas fauces del averno. Visión terrorífica que descoloco a los pilotos. En especial, al vástago de los Ikaris.

-¡No puede ser!-. Exclamo sorprendido aquel muchacho al confrontarse con tan dantesca visión. Una que, en su momento pareció extraña, pero ahora que la contemplaba frente a frente dejaba de ser estrambótica para tornarse verdaderamente aterradora.

-¿Ese es… el ángel?-. Volvió a inquirir el chico.

-Efectivamente-. Le respondieron secamente desde la base.

-Eso… esto ha ser una broma, ¿verdad?-. Preguntó ilusamente Shinji aun sin poder convencerse, como si su padre hubiera escogido precisamente esta ocasión para romper su tradicional falta de humor. Sin embargo, la prolongada falta de respuesta rápidamente le develo que su progenitor estaba lejos de bromear.

-Pero eso… ¿ese no es el Eva 03? ¿Cómo puede ser un ángel?-. Fue lo que demandó saber esperando respuesta para esa pregunta que, una vez más, no hallaba respuesta. En su lugar, lo que recibió fue una orden retransmitida por una de las operarias.

-Shinji. Encabezarás el ataque y confrontarás directamente al enemigo.

-¡Pero ese no es un enemigo, es un Eva!

-Ya no lo es.

-¡No, no, no! ¡Es el maldito Eva 03!

-Lo hemos perdido.

-¡¿Cómo que lo han perdido?!

-¡El ángel tiene el control de la unidad!

-¡¿Cómo que un ángel controla al Eva 03?!

-¡Lo que oyes! Hemos intentado retomar el control, pero todo ha sido inútil.

¡Pues sigan intentándolo!

-¡Que ya se ha intentado todo! ¡Ya no hay Eva 03! Debes detenerlo a de lugar.

-¡Sigan intentándolo! Adentro debe haber alguien asustado y desesperado por salir.

-¡Ni siquiera sabemos si su piloto aún vive…!-. Grito ya desesperada aquella operaria.

-¡Entonces hay un piloto montado sobre esa cosa!-. Declamó el muchacho esperando del otro lado una respuesta frenética. Pero en su lugar, su desesperación provino del brusco silencio que se apodero del otro lado de la línea aún abierta.

-¡Ni siquiera sé quién pilotea ese Eva! ¡Díganme, quien lo pilotea!-. Terminó de señalar el muchacho ya casi como un grito.

-No importa. Lo prioritario es detener al ángel como sea -. Sentenció impertérritamente Gendo Ikari.

-¡¿Cómo que no importa?! ¡¿Acaso la situación del piloto no importa?!-. Cuestionó desesperado Shinji, antes de percatarse que su interrogante no era siquiera considerada.

-Ya entiendo-. Se dijo a si mismo con profundo desencanto en su voz, luego de transcurrir largos segundos esperando vanamente del otro lado una respuesta que nunca llegaba. Solo un pesado y eterno silencio que parecía interminable se manifestaba frente a sus palabras.

-Ya veo-. Termino de responder luego de largo rato el tercer elegido; aparentando entender que, muy a su pesar, no había mas alternativa que aceptar la misión mientras todavía seguía esperando ingenuamente una respuesta del otro lado de la línea que nunca llegó, con lo que todo atisbo de discusión parecía darse ya definitivamente por terminado. Y, en efecto, todo pudo haber sido así, de no ser porque la conciencia del piloto se negaba a acatar esa orden. Mas aun, esta le forzó a dejar escapar una contenida declaración de voluntad en forma de susurrantes tres palabras pronunciadas con inusitada determinación.

-No puedo hacerlo.

¿Qué dices?-. Inquirió sin demora, aunque algo contrariado el Vice-Comandante.

-No pelearé. No pelearé contra otro como yo-. Dijo Shinji con mas convicción en su voz.

-Debes hacerlo-. Ordenó su padre desde el otro lado.

-Matar personas no es mi objetivo. No seré parte de una carnicería.

-Estamos a las puertas de una batalla. No es el momento para consideraciones morales.

-¡No soy un asesino! No quiero matar a un ser humano ¡No mataré a un ser humano!-. Respondió desafiante el piloto para luego agregar. –Adentro debe haber alguien asustado que pide a gritos sacarlo de ahí. No debemos combatir al Eva, debemos salvar al piloto-.

-El objetivo ingresó al valle y estará al alcance de ustedes en menos de minuto y medio. No hay tiempo para dubitaciones, deberán combatir.

-No padre. No combatiremos.

-Es la última vez que lo ordeno. Pelearas contra el objetivo.

-¡No lo haré!

-Lo harás.

-¡No! Si tantas ganas tienes de matar a alguien, súbete a esta cosa y hazlo tú mismo-. Desafió con arrogancia el tercer elegido.

-No tengo porque aguantar tus insolencias-. Señalo profundamente y violentamente decepcionado y furioso el patriarca de los Ikaris para, de inmediato, asignar un nuevo destinatario para sus órdenes. –A partir de este momento el Eva 02 y su piloto encabezarán la operación. Rei, darás apoyo de artillería a la unidad segunda. El Eva 01 se retirará y permanecerá estacionado a la espera de nuevas instrucciones-.

Ante la nueva responsabilidad brindada Asuka, quien hasta entonces solo escuchaba la escalada, fue sorprendida. No porque creerse incapaz; sino porque aunque no había dicho casi palabra alguna, para sus adentros sabía que Shinji tenía razón. Alguien estaba dentro y, con toda seguridad había perdido el control de la bestia que piloteaba. Y para empeorar las cosas, sintió que algo se constreñía dentro de si al percatarse que el tercer elegido estaba realmente angustiado al desconocer la identidad del piloto. Situación angustiante cuyo dramatismo se incrementaba por haber conocido la noche anterior la identidad del designado como el cuarto elegido. Y aunque no parecía gustarle la idea de tener que eventualmente compartir labores en el futuro con ese idiota, sabía que debía hacer algo ante la negativa de Shinji por luchar, ya que renunciar a pelear podría terminar siendo mucho peor que hacerlo. De ahí que la pelirroja no demorara mas, respondiendo a aquella orden con una lacónica palabra.

-Entendido-. Fue su aséptica respuesta dada para sorpresa de varios; sobre todo, del tercer elegido, quien de inmediato le hizo saber su molestia a esa chica.

-¡Tu no harás eso!

-Es una orden. No podemos discutirla-. Respondió la aludida con una seriedad increíble que disimulaba su profunda inquietud.

-¡No obedeceremos esa estúpida orden!

-No hay otra opción. Hay que luchar contra esa cosa si queremos salvar a ese idiota…

-¿Ese idiota?- Interrumpió Shinji para luego agregar -¡¿Porque le llamas así?! ¿Acaso sabes quién es?

Al darse cuenta que sus palabras la habían traicionado, la segunda elegida se halló bastante complicada, sintiéndose de improvisto completamente incapaz de decirle a ese muchacho la identidad del piloto o de explicarle como ella se había enterado de su nombre.

-¡Acaso tú sabes quién es!-. Reitero su demanda a una piloto incapaz de responder con algo más que silencio.

-¡¿Acaso lo sabes Asuka?! Si es así, por favor dímelo. ¡No te quedes callada!-. Fue la suplicante solicitud del chico, solicitud que la aludida una vez mas fue incapaz de responder. Lo que solo hizo aumentar la angustia del muchacho.

-¡¿Por qué no lo dices?! ¡¿Lo conozco?! ¡¿Acaso lo conocemos?!-. Siguió con impaciencia declamando ese muchacho con una voz que ya delataba abiertamente su desesperación.

-¡Por favor! ¡¿Acaso alguien sabe, maldita sea?!-. Exclamaría Shinji ya al borde de la completa desesperación. Pero justo antes de llegar a eso, alguien habló.

-Susuhara-. Fue la súbita respuesta proferida por una hasta entonces silente Rei Ayanami, quien tampoco pudo evitar sentir dentro de su alma una pesada constricción a medida que escuchaba en la voz de Shinji la desesperante angustia por conocer la identidad del cuarto elegido; alguien quien al confesarle su situación había estado tan aterrado y angustiado como lo estaba ahora el tercer elegido. Por su parte, el tercer elegido se sintió perplejo. En parte porque fue Rei quien le concedió la respuesta; pero principalmente, porque todo indicaba que había sido mantenido ignorante respecto de la verdad, a diferencia de sus compañeras. Dicha situación contrarió profundamente al piloto del Eva 01, sin embargo, no permitió que ello centrara su atención. De seguro ya habría tiempo suficiente para analizar ello. Por el momento, debía calmarse y buscar poner la situación en perspectiva. La vida de su amigo corría serio peligro, y Shinji ahora entendía que ya no podía seguir dudando mas. Sabía que debía hacer algo, solo que no sabía cómo hacerlo. Y por eso, volvió a dirigirse a todo aquel que pudiera oírle.

-¿En verdad es Touji el piloto?-. Preguntó asombrado el muchacho esperando una respuesta, recibiendo en cambio silencio de todos lados como única confirmación. Sea como hubiere sido, Shinji se sintió paralizado por esa revelación, sin embargo, prontamente supo que no podía dejarse dominar en demasía por ella, ya que había comprendido que no podía permanecer expectante en una lucha que, si iba a desarrollarse tal como lo pretendían los dictados de su padre, podía terminar con trágicos resultados. Ya sabía bien que, con tal de vencer a un enemigo, todo era válido para ese hombre.

-El objetivo avanza hacia el medio del valle-. Enunció uno de los operadores. Cosa que hizo que los pilotos regresaran su atención a la batalla que se encontraba ad portas de librarse. Ante eso, Shinji tomo una determinación trascendental.

-Escuchen. Touji está adentro, por lo que no podemos pelear contra esa cosa sin lastimarlo. Por ello debemos sacarlo de ahí y luego, destruiremos esa cosa. ¿Estamos claros?-. Preguntó Shinji a sus colegas, obteniendo de Rei una leve afirmación de "entendido" mientras asentía con su cabeza. Sin embargo, la inquietud vendría desde la otra piloto.

-¡Espera un minuto Kinder! ¿Por qué ahora estas tan ansioso de retomar el control de la situación?-. Pregunto una Asuka algo molesta porque le estaban robando el protagonismo.

-Porque te conozco, y si Touji está adentro, querrás matarlo apenas el Eva 03 le haga algo a tu Eva-. Fue la capciosa respuesta que dio el tercer elegido, mientras se aprestaba a abandonar su posición para detenerlo. No sin antes brindar una inesperada instrucción.

-Escuchen, me acercare y detendré al Eva 03. Rei, apenas detenga al objetivo extraerás la capsula tan rápido como puedas y lo pondrás a salvo lejos de aquí. Asuka, serás la artillera de respaldo en caso de eventualidades.

-¡Espera! No solo te arrojas el liderato sino que además, ¡ordenas quedarme como refuerzo!

-¡Sí! Y así te quedarás hasta que lo rescatemos-. Respondió con bravura el aludido.

-¿Qué pasará si, liberado el piloto, no cesa el ataque?-. Pregunto ahora Rei.

-Al menos Touji estará a salvo. Después, destruiremos esa cosa tranquilamente-. Termino resolviendo con decisión el piloto para terminar con una última pregunta. -¿Esta todo Ok?-.

-Entendido-. Fue, tal como se esperaba, la simple y automática respuesta de la peliazul.

-OK. Pero más vale que no hagas ninguna chambonada como la última batalla-. Fue, en cambio, la resignada y algo escéptica respuesta dada por la segunda elegida; con marcado énfasis en esas últimas palabras.

-Tranquila, no creo que quieran terminar la batalla arrojandonos bombas termonucleares sobre nuestras cabezas-. Respondió el chico demostrándole ahora a la chica colorina otra actitud. Una que podía parecer demasiado engreída para alguien como el tercer elegido, pero que en esta ocasión parecía demostrar una genuina confianza en aquel muchacho. Impresión que a la segunda elegida le dio mucho gusto de ver y, sobre todas las cosas, escuchar, aun cuando le hiciera recordar un momento que no destacara precisamente por ser el mejor de ellos dos. Fue después de esto como, vadeando las colinas del valle, el Eva 01 y su piloto llegaron hacia las cercanías de donde se encontraba caminando ese monstruo amenazante, instante preciso en el cual apareció el Eva 01 para interrumpir su avanzada, confrontándole junto a su arma presta a ser disparada a la primera oportunidad.

Al verlo, la bestia continuó avanzando unos cuantos pasos mas, hasta que finalmente se detuvo. Era esa la oportunidad perfecta para hacerlo caer, arrancar la capsula y dar así por terminada toda aquella contrariedad. O, al menos, eso debió haber ocurrido; ello dado que, contra todas las previsiones esperables, algo falló cuando no debía de haberlo hecho. Fue en ese momento clave cuando la mente de Shinji no pudo evitar pensar en que justo ahora uno de sus mejores amigos se encontraba prisionero dentro de una unidad que, bien sabía, podía ser peligrosa tanto para los enemigos como, incluso, para sí mismo. Y aunque Touji siempre parecía ante los demás alguien bastante recio y osado sabía que, muy en el fondo, era menos fuerte y gallardo de lo que aparentaba. Tal vez él estaba asustado; tal vez, debía estar verdaderamente aterrado; incluso, tal vez el ya ni siquiera se encontraba… Ese último y aterrador pensamiento fue el que colaboro de sobremanera en la indecisión respecto a como debía proceder, sumado a que su ímpetu previo se había arrojado únicamente por la acuciante desesperación, sin que mediara ninguna planificación verdadera, lo que termino convirtiéndose en el costo a pagar de una apuesta elevada mal concebida. Y ello, se volvería fatal para el muchacho.

Porque habiendo perdido la valiosa oportunidad, el objetivo se irguió por completo, desencajo sus mandíbulas y profirió un animalesco grito antes de flectar sus piernas para dar un gigantesco salto adelante que permitió vencer con olímpica facilidad aquella gigantesca distancia que separaba a esos dos leviatanes para terminar golpeando con sus piernas y con precisión certera el tórax de la unidad primera, empujándole a lo lejos para luego caer violentamente sobre aquellos inundados arrozales.

-Estúpido-. Se dijo a si mismo Shinji, mientras se reincorporaba. Ello, mientras la providencia de la caída hizo que su Eva fijara su mirada en el hecho que la capsula de su rival no había sido eyectada y su abertura todavía estaba sellada. Pero eso no fue lo mas inquietante. Luego de caer, la bestia en frente suyo retrocedió un poco para agazaparse, a la expectativa de un nuevo ataque que no demoró en ejecutarse cuando el Eva 01, aun sin haberse incorporado plenamente fue nuevamente víctima de otro ataque de la que había sido considerada como la unidad tercera. Ataque que una vez más hizo caer mas fuerte y mas lejos a la unidad primera, mientras el objetivo volvía a agazaparse y a esperar pacientemente, mientras se preparaba para asestarle a su oponente otro ataque.

-Esas son las cosas que pasan cuando juegas al macho heroico sin un plan en la cabeza. ¡Idiota!-. Fue el feroz reto que desde el canal de audio profirió Asuka, mientras desconectaba el cable de conexión de su unidad, abandonando de inmediato su posición dirigiéndose a toda marcha hacia el objetivo a la vez que extraía desde sus hombreras un puñal progresivo mucho mas extenso que el normalmente utilizado por ella y cuyo aspecto asemejaba bastante al de una daga.

Cuando el Eva 01 una vez mas realizaba el esfuerzo de reincorporarse, y justo en los instantes en que la negruzca unidad se aprontaba a efectuar otro salto, esta sería violentamente tumbada al suelo por la unidad escarlata, quien con su peso procedió a sujetar y dominar a su oponente. Sin perder un instante, la segunda elegida clavó con toda su fuerza aquella daga en la espalda del ángel para lastimarlo, provocándole gravoso sufrimiento en aquel ser, inmovilizándolo. Justo lo que pretendía la pelirroja para centrar su atención a la altura de la nuca de esa bestia, donde estaban las placas que cubrían la entrada del "entry plug", protecciones todas las cuales fueron incesantemente atacadas hasta que terminaron siendo resquebrajadas, procediendo inmediatamente a arrancar y aventar de cuajo todas aquellas destruidas cubiertas protectoras de la capsula de ese Eva. Pero en vez de encontrar el extremo de la cápsula, lo que halló la segunda elegida bajo las placas fue una durísima capa de origen orgánico que no parecía poder deshacerse o destruirse, no importando cuanto batallara contra ella. Y sin embargo, esa capa no parecía en verdad ser completamente solida; de hecho, su estructura parecía encontrarse compuesta por una serie sucesiva de albas y finas membranas las cuales se entrecruzaban y entrelazaban rigurosamente, como si se trataran una secuencia sucesiva de capa tras otra de durísimas telarañas compuestas de finísimas hebras las que en conjunto eran capaces de oponer férrea resistencia a los furiosos embates de la daga progresiva de Asuka.

-¡Maldita sea!-. Gruño la pelirroja al percatarse que sus esfuerzos parecían condenarse a la esterilidad. Sin embargo, ello no sería ni por lejos el peor de sus problemas. Ello porque el objetivo estaba sacudiéndose cada vez con más violencia, queriendo deshacerse a como diera lugar de tan molesta presencia. Sin embargo, el cada vez más trabajoso esfuerzo de Asuka aun tornaba imposible a dicha bestia conseguir ese objetivo. Fue entonces cuando algo que parecía ser completamente imposible sucedió.

Después de una serie descontrolada de contorsiones cada vez mas difíciles de soportar, el ángel desencadeno de la nada una sorda e invisible explosión violenta semejante al de una onda expansiva, cuyo eco reverberó por todo aquel valle, mandando a volar lejos y por distintos rumbos al Eva 02 y su daga, ello mientras el enemigo también salía despedido hacia atrás en un salto completamente antinatural que sorprendió a todos; invirtiendo los papeles y ser ahora él quien se situara encima de la unidad segunda, sujetándola con fuerza y aprestándose para atacarla y dañarla.

-¡¿Estás bien Asuka?!-. Requirió saber un preocupado tercer elegido.

-¡¿Cómo crees que estoy Kinder?! ¡Claro que no estoy bien!-. Grito furiosa la aludida, ello mientras hacía ingentes esfuerzos para zafarse del férreo agarre del monstruo.

-Resiste-. Grito el muchacho, encaminándose raudamente al sitio donde, pese a sus laboriosos intentos, la bestia colorada era en esos momentos sometida por esa otra bestia oscura, quien desencajó sus mandíbulas para enseñar así sus infernales y nauseabundas fauces, las cuales podían servir tanto para amedrentar al Eva que tenía bajo si, como para ejercer quizás, algún acto de depredación contra ella. Objetivo que bien pudo haber conseguido con éxito, de no ser por un inesperado impacto que golpeó de forma seca y certera en todo el rostro del objetivo, sacudiendo y desestabilizando a dicho monstruo a la vez que volteaba violentamente su rostro y desencajaba sus mandíbulas hasta casi volarle la cabeza, dañando severamente la obscura mascara que cubría el rostro de dicho engendro hasta hacerla caer por su peso, develando así el ahora grotesco y sangrante rostro escondido bajo esa siniestra careta arrancada. Impacto que había provenido desde un arma que había sido dejada atrás por la misma segunda elegida y que había sido utilizada certera y decididamente por la unidad de color predominantemente azulado.

-Usar el cañón de rieles, ¡bien pensado!-. Grito Shinji al vislumbrar al Eva 00 empuñando el arma ahora humeante, ello mientras la bestia aún se comportaba como si estuviera anonadada tanto por tamaño suceso como por la fuerza explosiva de dicho impacto, sumado a esto la no menos potente reverberación del eco del disparo que con retardo comenzaba ya a resonar por todo aquel valle. Ante esto, la bestia dejo momentáneamente de lado todo interés por la unidad escarlata y tan prontamente como pudo, se erguía para entrar a enfrentarse ahora con decidido ímpetu a la unidad de la chica albina.

-Resiste-. Grito el muchacho al ver que ahora la primera elegida se encontraba en peligro. Descargando ahora su metralla de artillería contra el ángel, quien no parecía inmutarse en lo absoluto por aquellas ráfagas que directamente impactaban en su cuerpo, dejando evidentes marcas y profundas abolladuras en aquella armadura.

-Demonios, esto no funciona-. Señalo molesto el tercer elegido, mientras cesaba en la inútil tarea de agotar su munición para pretender auxiliar a la primera niña. Pero tal intensión se abortó al escuchar la orden que provenía desde el cuartel en la voz de su padre.

-Olvida de dar apoyo al Eva 00, desconecta tu unidad y proporciónale energía al Eva 02 desde tu cable conector.

-Pero otro disparo de Rei y el Eva 03 quedará abatido.

-Por ello no distraigas inútilmente la atención el objetivo-. Señalo severamente Gendo. Orden a la cual Shinji no tuvo mas opción que darle cumplimiento al darse cuenta que tenía razón. Ello mientras la comunicación con los Evas fue una vez mas interrumpida a fin de que Fuyutsuki pudiera formularle un comentario a su superior en jefe.

-Pese que la batalla comenzó hace rato, sorprende que MAGI aún no detecte un patrón definitivo en el objetivo, así como que este no despliegue campo AT. Ikari ¿Aún sigues seguro que catalogar al objetivo como el décimo tercer ángel es lo correcto?

-Ciertamente todo esto es extraño, pero dado el comportamiento mostrado no tenemos más opción que asumir que el objetivo es ahora el enemigo.

-Pero también podría ser una unidad descontrolada. Y entonces estaríamos errados.

-Tal vez tenga razón y erremos groseramente. Desgraciadamente, solo lo sabremos cuando detengamos al objetivo.

-¿Aun si ello significare la destrucción de una unidad que todavía podría sernos útil?

-Si no fuere un ángel, repararemos la unidad y contaremos con ella. Si lo fuere, habremos cumplido con nuestro objetivo. Ya habrá tiempo suficiente para detallar en las implicancias de estos supuestos y ajustarse a los escenarios que vengan-. Concluyó Gendo con su característica tonalidad que delataba su intención de terminar unilateralmente cualquier intento de discusión. Ello, pese que el viejo profesor no permitiría que el silencio y la atención de la batalla dejaran pasar inadvertida una interrogante.

-Sabes bien que después de las últimas batallas los ancianos han comenzado a desconfiar en demasía. Y tras lo sucedido con el Eva 04 mucho me temo que nuestro crédito este próximo a agotarse. Un paso más en falso podría costarnos caro.

-Si en verdad estamos frente al decimotercer ángel, no solo habremos demostrado que no estábamos equivocados, sino que además significa que nuestra interpretación sobre el futuro de los acontecimientos es la correcta.

-¿Realmente podemos asegurarlo?

-No. Pero si podemos asegurar una cosa. Hace ya mucho tiempo que el escenario dejó de ceñirse a los designios originalmente previstos, por lo que no solo debemos saber ajustarnos a estos nuevos designios, sino que debemos hacerlo mejor que los ancianos. Nuestro éxito o fracaso forzosamente pasa por aquello.

-Entonces, todo depende que el Comité no tenga preparado ningún plan alternativo.

-Hasta ahora hemos eliminados todos los ases que han salido de la baraja. Solo nos queda evitar que se introduzcan ases desde otras barajas-. Contesto crípticamente Gendo, mientras regresaba su atención hacia los sucesos de la batalla.


Mientras ocurrían dichas disquisiciones, la purpurea unidad Eva del tercer elegido llegaba al sitio donde había caído Asuka con su Eva, no sin poca dificultad incorporó a la maltrecha unidad segunda y la conectó con el cable umbilical del Eva 01, justo en los momentos en que la roja unidad se encontraba ya casi sin energía.

-¿Acaso intervinieron las fuerzas de autodefensa?-. Pregunto Asuka, desconcertada por no saber que había provocado tamaño impacto ruidoso.

-No. Ayanami tomó el cañón de rieles y le dio a la cabeza del Eva 03. De ahí el ruido.

-¡¿Acaso la niña modelo tomó mi cañón electromagnético de rieles?!

-¡Eso que importa! Solo necesitamos que acierte un disparo mas. El objetivo quedara así neutralizado y así extraeremos la capsula y salvaremos a Touji.

-No será tan fácil Kinder-. Le comento ahora Asuka con una voz mas seria, seriedad que sorprendió al piloto al punto de hacerle cuestionar.

-¿A qué te refieres?

-Una vez disparada el arma genera una gran cantidad de calor, sin contar que consume gran cantidad de energía. Por lo que debe recargarse y enfriarse por un buen rato antes de volver a dispararse. De lo contrario, la dilatación térmica reducirá el tamaño del cañón de salida y el proyectil quedaría trabado y bajo presión, estallando su carga en cualquier instante.

-Dilatación térmica. Vaya, sí que sabes de eso.

-¡Vaya que eres idiota!-. Grito la muchacha ante este comentario no tan inocente que hacia reminiscencia a ciertos sucesos ocurrido hacía ya varios meses atrás. Ello, antes de formularle a ese muchacho otra pregunta clave.

-¿No ayudaras a la chica modelo?

-Por desgracia intervenir solo estorbaría-. Le respondió Shinji usando ahora un tono repentinamente serio, como correspondía a esa situación; para luego agregar. -Además, no puedo combatir con tan poca energía. Creo que no queda más alternativa que esperar que Ayanami detenga al Eva 03-.

Mientras tanto, lejos de aquella conversación, la depositaria de todas aquellas esperanzas observaba como los indicadores señalaban que el arma que tenía en sus manos parecía estar enfriándose algo mas rápido de lo esperado, por lo que quizás podría alcanzar a volver a ser disparada antes que el objetivo llegara a encontrarse mas cerca de lo recomendable. Aunque quizás, su verdadero problema no se encontraba tanto en el arma, sino que en el objetivo que tenía en frente suyo acercándose decididamente a paso firme. O, mejor dicho, en quien debía encontrarse en el interior de aquella infernal maquinaria.

Contra lo que pudiera pensarse, no estaba encontraba verdaderamente decidida a disparar. Después de lo evidenciado tras el disparo, sabía que otro tiro más y tanto el enemigo como el muchacho que lo piloteaba fácilmente bien podían ser historia. Y aunque Rei sabía bien cual era su deber, no pudo evitar pensar en el padecimiento que podría experimentar aquel muchacho. De ahí que, antes de hacer cualquier disparo, la primera elegida contactó a la base y, contra todo lo que pudiera esperarse de su comportamiento habitual, procedió a demandar pronta respuesta para una interrogante.

-¿Tenemos datos sobre el piloto?

-Todavía no tenemos ningún antecedente-. Señalo Maya.

-¿Restablecimos comunicación?

-Negativo.

-No detecto campo AT en el objetivo. ¿Confirmamos patrón azul?-. Preguntó la primera elegida con cada vez mayores dejos de duda que iban develándose a medida que avanzaban las palabras que profería. Como si estuviera entrando derechamente a descreer cada vez mas de las respuestas dadas desde el centro de mando.

-Rei. Prepárate para disparar al núcleo. El arma ya casi esta lista-. Ordeno el Comandante, sin responder a su solicitud.

-No detecto campo AT. Puede peligrar el piloto.

-No importa, solo dispara.

-La vida del piloto peligra.

-Es una orden-. Sentenció Gendo contrariado al ver por primera vez como Ayanami dudaba cada vez mas abiertamente en ejecutar una orden que, a medida que transcurrían los segundos, no parecía tener indicios de llegar a ser efectivamente cumplida por ella. Sin embargo, y cuando Gendo parecía encontrarse ya al borde de perder la paciencia con la peliazul, esta repentinamente sostuvo con decisión aquella arma mientras comprobaba que permanecía a una distancia relativamente segura. De todas maneras, se Eva retrocedió algunos pasos a fin de asegurar aún más distancia mientras desplegaba en su cabina el sistema de mira computarizada y se preparó para disparar directamente al pecho del negro Leviatán. Si lograba su cometido, la potencia del disparo expondría y dañaría el nucleó de la unidad posesa, que a estas alturas debería estar contaminado al nivel de transformarse en el corazón mismo del enemigo. Con seguridad, y después de eso, tan solo bastaría otro ataque mas y el décimotercer ángel sería historia.

Con inusitada tensión que invadía cada una de las fibras de su ser, advirtió la indicación que el arma de riel finalmente se había enfriado lo suficiente para ser nuevamente disparada. Sin demora cargó el cañón y, una vez que todos los indicadores señalaron que todo estaba listo, Ayanami respiro hondo, y confiando en la precisión de los ajustes efectuados de manera computarizada, cerró los ojos y disparó la carga que impactó certeramente sobre el cuerpo del enemigo dejando tras de sí una estela de humo y polvareda seguidas de un ensordecedor estruendo semejante al trueno que campeo por todo aquel valle durante largo rato antes de que tanto el humo como el fuego y el ruido brindaran tregua en aquel lugar. Sin embargo, y gracias a los visores infrarrojos con los que estaba equipada su unidad, Rei vio como el enemigo efectivamente había sido tumbado gracias al impacto que el coloso antes conocido como el Eva 03 sufrió en todo su abdomen, que le desestabilizo e hizo caer una vez mas. Deliberadamente no disparó al pecho, sabía que ello dañaría seriamente el núcleo del objetivo; quizás, hasta lo habría destruido; pero si hacia eso, quizás también habría dañado seriamente al piloto de dicha unidad, si este aún vivía.

Pero no había tiempo para perder en cavilaciones, sin demora Ayanami abandono el cañón de rieles para extraer presurosamente desde sus hombreras un cuchillo progresivo con hoja reforzada y vibración ultrasónica y corrió a abalanzarse sobre el objetivo, montándolo de espaldas y clavándole dicha arma, la que luego de múltiples dificultades finalmente logro desgarrar el duro y complejo sistema de membranas que impedía la liberación de la capsula de inserción del Eva negro hasta arrancarlas casi por completo, desnudando y evidenciando aquella carlinga que hasta entonces se había mantenido trabada. Tan solo faltaba arrebatar de cuajo la cápsula y llevara a un lugar a salvo para neutralizar por completo aquella amenaza. El desenlace de la batalla estaba tan cerca, a solo una mano de alcance.

Pero inesperadamente algo fallo. Y ello fue percibido a varias decenas de kilómetros de distancia, cuando todas las alarmas se activaron al aparecer en los indicadores de MAGI la irrupción de algo que en principio debería haber sido obvio en un objetivo como este, pero que hasta ese momento había permanecido completamente inadvertido.

-¡Hay campo AT en el ángel!-. Grito Maya.

-¡Cuidado!-. Señalo Gendo a la primera elegida.

Pero para su desgracia, las advertencias no llegaron a tiempo. El sistema de membranas no solo se regeneró a velocidad acelerada recubriendo la salida de la cápsula, sino que además se extendía ahora con inusitada prisa sobre la mano derecha del Eva 00 como si se tratara de una virulenta infección que corrosivamente se expandía amenazante sobre dicha unidad. Y para empeorar las cosas, el recientemente desplegado campo AT del enemigo se comportaba de manera extrañamente atrayente, impidiendo que la piloto retirara la mano de su unidad de aquella fuente pustulente, forzándola a concentrarse para elevar su propio campo AT a fin de neutralizarlo. Ello aun a costa de ignorar estoicamente el profundo y penetrante dolor que en su propia mano derecha comenzaba a experimentar Ayanami, dolor que incrementaba a medida que ella se esforzaba por aumentar la sincronía con su Eva. Ello era un esfuerzo necesario si quería salvar al piloto. Pero no obstante los esfuerzos desplegados por aquella piloto el enemigo siempre respondía incrementando y superando los despliegues de su escudo AT y obligándola a esforzarse sucesivamente aun mas, hasta el punto en que la primera elegida ya no pudo más.

En un acto de desesperación absoluta, Rei empuño con la mano que aún tenía libre su puñal y la uso para intentar liberarse de la infección que había cubierto ya su mano y comenzaba ahora a extenderse por su brazo. Ello mientras estaba decidida a continuar con la tarea de arrancar la capsula de simulación del cuerpo del Evangelion poseído, tarea a la cual permanecía obcecada aun a costa de soportar no solo el dolor, sino que también la punzante y horripilante sensación de agobio que comenzaba ya a apoderarse de su mente a causa de tanto dolor. Para ojos de cualquiera, habría sido un acto de abnegación notable. Pero en los cuarteles centrales el Comandante Ikari no estaba de acuerdo con los objetivos que manifestaba la primera elegida. Y lo haría saber con una severa orden.

-Sal de ahí Rei.

-No-. Respondió con fuerza la aludida, en parte por la desesperante imposibilidad de salir de ahí; y en parte porque, en una extraña porfía de su parte, no deseaba abandonar la misión. Situación que prontamente sería advertida por el mayor de los Ikaris, quien cuestionó duramente su objetivo.

-¡¿Qué pretendes hacer?!

-Salvar al piloto-. Contesto la aludida casi gritando a causa del dolor; pero ella, lejos de desfallecer, pronunció dichas palabras con tal carga de decisión y coraje en cada una de ellas que a cualquier otro fácilmente hubiera impresionado. Pero no a ese hombre, quien ya no estaba para soportar mas sacrificios aparte de la ya, a esas alturas, plenamente asumida pérdida del Evangelion unidad tercera. Y por eso dio una orden radical.

-Corten el brazo del Eva 00.

-Señor, es peligroso. La conexión nerviosa entre el Eva y su piloto está cargada al máximo, podríamos causarle daño severo a la piloto-. Dijo Maya al supremo comandante.

-¡Háganlo!-. Interrumpió Gendo a sus subalternos evidenciando por vez primera una decidida molestia con el rumbo que estaba tomando esta situación, la cual amenazaba con salirse del control que ese hombre tenazmente se negaba a perder. Todo ello, mientras otra deliberación corría a cargo de su segundo al mando.

-Finalmente hemos detectado el campo AT del ángel. Pero no podemos visualizarlo. Y para empeorar, MAGI todavía ha sido incapaz de determinar el patrón del objetivo.

-Sin lugar a dudas podemos determinar que un ángel se apodero de la unidad tercera-. Respondió el antiguo discípulo con una tonalidad mucho mas tensa que de costumbre, al igual que su semblante, el cual parecía dar a entender que en esta ocasión a diferencia de las ocasiones previas el resultado final de la batalla ya no podía darse por descontando y que el fracaso no solo era una posibilidad, sino que también podía pasar a ser una probabilidad que debía considerarse, muy a su pesar.

De regreso al campo de batalla, menos de un segundo se necesitó para que un alarido invadiera todos los canales de audio, evidenciando el vívido dolor experimentado por la primera elegida al sentir como el brazo derecho de su unidad era arrancado mediante una explosión violenta que no solo se sintió como si se lo hubieran arrancado a ella misma, sino que hizo que la unidad azul y blanca perdiera toda sustentación y se desplomara desde su improvisada montura, cayendo pesadamente como si de un peso muerto se tratara. Ello, mientras ella observaba como el brazo sangrientamente arrancado de su unidad había quedado firmemente colgando desde la espalda del Eva 03, ya casi completamente cubierto por aquella corrosiva presencia que se había expandido furibundamente.

Sin embargo lo peor para ella aún estaba lejos de terminar. El hasta entonces jorobado objetivo prontamente procedió a incorporarse para voltearse hacia donde se encontraba el Evangelion de Rei, enseñándole dicha bestia una expresión semejante a una extraña y sádica sonrisa que adornaba sus deformes fauces, la que develaba su cruenta y predadora naturaleza que buscaba dar pronta cuenta de la impertinencia de aquella osadía.

Y todo esto inquietaba de sobremanera al joven piloto de la unidad primera. No había intervenido previamente en la lucha ya que todo indicaba que Rei tenía más opciones de éxito en vencer a esa cosa por si sola y su intervención habría sido notoriamente contraproducente. Pero ahora que las cosas habían cambiado el muchacho sintió que ya no podía permanecer impávido observando cómo se encontraba ad portas de una salvaje carnicería frente a sus narices. Si quería salvarlos a todos tenía que actuar y, sin más demora, hizo un rápido movimiento y las emprendió contra el objetivo.

-¡Que haces!-. Señaló la segunda elegida al sentir como el cable alimentador le era bruscamente desconectado de su unidad para abastecer ahora al Evangelion de Shinji.

-Asuka, regresa a tu posición y prepárate. Atraeré la atención del Eva 03 y lo traeré hacia aquí para combatirlo-. Ordeno con decisión Shinji mientras reconectaba su Eva.

-¿Acaso eres idiota?, no lo lograrás de esa manera.

-Pues no sacaremos nada aguardando desde aquí-. Le respondió el muchacho antes de separar al Eva 02 de su camino e ignorar las objeciones de su colega, lanzándose así a una desesperada carrera rumbo hacia el objetivo.

Fue así, justo en el instante en que todas las esperanzas parecían pérdidas para la primera elegida, cuando el sonido de un violento choque de colosos despejo la oscura amenaza que se cernía sobre ella, viendo desde su unidad abatida como el Eva 03 había sido aventado a las laderas de unos cerros no muy lejanos de allí, ello mientras mas cerca de ella, el Eva de Shinji era el que ahora permanecía agazapado a la expectativa con un extremadamente tenso cable alimentador a sus espaldas.

-¡¿Estas bien Rei?!-. Preguntó el joven piloto a su colega.

-No puedo moverme.

-Entonces retírate a donde esta Asuka y apóyala preparando la artillería a distancia. Por mientras detendré a esta cosa-. Fue la verdadera orden que termino impartiendo el muchacho, mientras se preparaba para rescatar a Touji. Dos intentos se habían sucedido infructuosamente, quedando tan solo su intento; y esta vez, no podía permitirse el lujo de fallarle a su amigo. Esta vez tenía una idea en mente y, por sobre todas las cosas, esta vez no dudaría. Observo que la unidad desquiciada aún estaba abatida tras el golpe y, según los indicadores, si se desconectaba del cable umbilical quedaría con poco más de tres minutos y medio de energía antes de afrontar un cese total de esta. Respirando hondo y tranquilizando su mente, Shinji hallo la fuerza para tomar ese riesgo y entonces, echo su suerte a andar, desconectando su cable alimentador y dirigiéndose a toda prisa a donde se encontraba la oscura unidad abatida.

Sin darle tiempo alguno para recomponerse, la purpurea unidad se abalanzo sobre el objetivo. Con todas sus fuerzas se concentró en el propósito y con ello su Eva neutralizo el escudo AT del objetivo, mientras que con sus manos golpeaba con fuerza el tórax del objetivo para resquebrajar la resistencia que oponía. La idea era abrir el pecho del rival y extraer de ahí a la capsula para huir con el cuarto elegido y dejar abandonado al enemigo. Con suerte, dicha unidad cesaría todo movimiento al hallarse sin un piloto reconocible en su interior. De lo contrario, al menos Touji estaría a salvo y los Evas podrían destruir sin problemas al enemigo.

Los manotazos que de manera desordenada daba la unidad oscura no parecían ser rival para el Eva 01, quien sin mayores dificultades rechazaba con un brazo aquellas desesperadas intentonas, mientras que con la otra mano seguía con su cometido, impactando con fuerza el pecho de la bestia hasta resquebrajarlo y develar así lo que había bajo aquellas rígidas placas. Tan solo se necesitaba remover esos restos y saber abrir con cuidado las carnes del enemigo para penetrar en ellas y acceder donde se encontraba el piloto. Con ese propósito en mente, el tercer elegido sin demora extrajo su cuchillo progresivo y abrió el pecho enemigo develando sus bermellones estructuras carneas, lo que hizo que dicha bestia gritara desesperadamente de dolor, como si se tratara del último grito antes del final.

O, quizás, no.

Porque un repentino e inexplicable estremecimiento en el aire tanto alrededor como entre medio de las unidades sería el breve y único aviso que precedería al despliegue de una invisible y fortísima pared que desde la nada aparecería no solo para interponerse y separar a esas bestias desencadenadas, sino que además tuvo la fuerza para mandar a volar lejos por los aires al Eva de Shinji, ello mientras la unidad posesa se incorporaba como si nada hubiera ocurrido, cicatrizando sus heridas a una velocidad pasmosa antes de dirigirse raudamente hacia donde había caído la malograda unidad primera que todavía intentaba reincorporarse. Pero en vez de abalanzarse sobre ella, esta realizaría algo extraordinario.

Poco antes de llegar a donde estaba la unidad abatida, y mientras aun corría hacia ella, el enemigo extendió sus brazos y en algo extraordinario estos de inmediato procedieron a extenderse hacia distancias extraordinarias, como si estuvieran constituidos de goma, alcanzando certeramente dichas manos justo al cuello de su contendiente, estrangulándolo con fuerza tal que de inmediato afecto tanto al Eva como a su piloto, quien de inmediato sintió como si esa bestia estuviera ahorcándole verdaderamente a el mismo, dificultándole su propia respiración y obligándole a elevar al máximo los esfuerzos para reincorporar a su nuevamente caída unidad Evangelion. Aun así, a pesar de las dificultades provocadas por ese monstruo que una vez mas estaba sometiéndole, y a pesar de todas las alarmas que resonaban en aquel pequeño espacio, logro coger las muñecas enemigas y, con gran esfuerzo, las aprisiono con todas sus fuerzas y forcejeo durante arduos instantes hasta que finalmente logro primero aflojar el apriete enemigo y, acto seguido, retirar por completo aquellas violentas manos sobre su cuerpo. A pesar de todas las caídas, su determinación aún no era sobrepasada por el enemigo y todo indicaba que, una vez mas, el Eva 01 y su piloto serían capaces de dar vuelta la situación y salvar la jornada de manera espectacular.

Sin embargo, aquel enviado todavía no develaba la sorpresa que este le departiría. Una que se desato a lo lejos, cuando todas las alertas se dispararon tanto en el interior del Eva de Shinji como también en los lejanos cuarteles del NERV. Alarmas que surgieron cuando vieron cómo, en un hecho que parecía directamente extraído de un diabólico acto de magia, el inerte brazo infectado y arrancado del Eva 00 sería en solo cosa de pocos segundos completamente absorbido y sintetizado por dicha bestia para que, acto seguido, los hombros de la unidad fallida se dislocaran y así permitieran el surgimiento violento y antinatural de un par de desnudos brazos extras que a pesar de estar impregnados y bañados en pesada viscosidad sanguínea claramente evidenciaban su naturaleza y forma humanoide, los cuales emergieron para extraer desde aquellas dislocadas hombreras los cuchillos progresivos de nueva generación que previamente habían sido instalados para ser puestos en sus manos y, de esa manera, golpear y lacerar simultáneamente de manera inmisericorde a la indefensa unidad primera quien, por tratar de defenderse instintivamente soltó los mas manos que la ahorcaban, dejándolas libres para que estas retomaran su trabajo. Cayendo así en la trampa preparada por la bestia, sometiendo así al sojuzgado Evangelion purpureo, mientras que una sucesiva serie de estocadas, atacaron profusamente sus brazos con el fin de lastimarlos.

Los gritos de dolor de Shinji eran reveladores, sus propios brazos parecían encontrarse lastimados, y para empeorar las cosas, todos los indicadores señalaban que este ya estaba comenzando a experimentar grados de hipoxia que, de no remediarse rápidamente, bien podían costarle la vida al tercer elegido. Y si bien el LCL podía ayudarle provisoriamente retrasando los daños, el debilitamiento del campo AT de su Eva, seguido por el incremento del campo enemigo, podían hacer que la situación bien concluyera de manera trágica.

-¡El campo AT del Eva 01 comienza a ceder!-. Señalo Hyuga.

-Todos los sistemas de soporte vital también empiezan a fallar-. Completo Shigeru.

-Cual es el tiempo de reserva que le queda al Eva 01-. Requirió Fuyutsuki.

-Dos minutos cinco segundos-. Respondió Maya.

-Necesitamos ganar tiempo. Reduzcan la sincronización en un 28% y que el Eva 02 despliegue inmediatamente la artillería.

-Señor, podría no ser suficiente-. Señalo la joven operaria.

-¡¿Están locos?! Ninguna artillería tiene la potencia necesaria para derrumbar el campo AT del ángel-. Respondió Asuka, interrumpiendo enérgicamente desde el otro lado de la línea.

-¿Qué hay del cañón de rieles?-. Retomo el mando el viejo profesor.

-El Eva 00 lo dejo abandonado en medio del valle.

-Deberás buscarlo.

-No alcanzará el cable alimentador hasta allá; y, aunque lo tome, el idiota de Shinji cayó entremedio de las montañas al otro lado del punto de concentración-. Señalo Asuka, olvidando que en esos momentos trataba con la comandancia de NERV. Sin embargo eso no sería, ni por asomo, lo mas embarazoso que podía estar pasando en esos momentos.

En silencio, y mientras Fuyutsuki alzaba la voz para interrumpir a la pelirroja y exigirle la inmediata ejecución de esa improvisada operación sin excusas y a como diere lugar, el mayor de los Ikaris centraba su atención en como el Evangelion de su progenie estaba siendo brutalmente castigado hasta el punto del ensañamiento. Veía como Shinji desesperado y profundamente lastimado trataba a mano descubierta de oponer alguna clase de resistencia a las reiteradas, profundas y cada vez mas certeras puñaladas propinadas por su rival las que, producto de la sincronización, se sentían como si estuvieran siendo proporcionadas a si mismo; y que aun a pesar de ese hecho todavía no se atrevía del todo a pasar al contraataque por temor a dañar a su amigo. Veía como el Eva 01 era dañado y de cómo las pocas posibilidades que parecía tener se iban escapando a medida que la situación solo parecía ir empeorando, situación ante la cual no podía quedar impávido. Fue entonces cuando alzo la voz atrayendo la atención de todos los allí presentes.

-Shinji. Deja de defenderte. Destruye al enemigo.

-¡No!-. Grito el tercer elegido con las pocas fuerzas que aún le quedaban. –Si lo hago mataría a Touji-.

-Entonces deberás hacerlo.

-No padre. No puedo matar a un amigo. ¡Prometí salvarlo!-. Le señalo Shinji con la voz entrecortada por el esfuerzo de resistencia cada vez mayor que incurría por el solo hecho de encontrarse dentro del Evangelion en tan adversas circunstancias.

-Si no atacas, morirás.

-¡No me importa!, prefiero morir que vivir por siempre como un asesino-. Sentenció Shinji con determinación tal que no se compadecía en lo absoluto con su lamentable estado. Situación que hizo temer a Gendo que, a pesar de su maltrecho estado, su hijo no estuviera profiriendo tamañas palabras a la ligera. De verdad parecía estar dispuesto a entregarse por completo junto a su Eva hasta el final. Y ello, definitivamente era intolerable.

-¡Como quieras!-. Fue el grito furioso que dio ese hombre antes de levantarse de su asiento y dar la orden definitiva.

-¡Corten toda sincronización entre el Eva 01 y su piloto!-. Grito de pie el Comandante, mientras que por una fracción de segundo todo el ajetreo imperante ceso por completo.

-¿Interrumpirla? Pero el Eva quedaría así a merced del ángel-. Indico Hyuga.

-Activen la capsula de simulación.

-Pero el sistema aún no está perfeccionado. Y la doctora no ha autorizado su utilización-. Señalo ahora Maya.

-Pues yo lo ordeno. Pasen todo el control al sistema de simulación. ¡Ahora!-. Termino de ordenar el Comandante con severidad tal que a los operarios del puente no les quedo mas opción que acatar de inmediato la orden.

De pronto, todo el estruendo de la lucha, toda la presión dentro de la cápsula y todo el dolor en el ser de ese muchacho cesaron por completo de manera tan brusca como comenzó. No solo eso, todo se había tornado de golpe tan completamente oscuro y silente en el interior de la capsula del Eva 01. Aún exhausto y algo atontado por el esfuerzo del combate, así como por todo el dolor y cansancio, Shinji no fue capaz de comprender inmediatamente que había pasado, sabía que pese a todo aun debía quedarle algo de energía a su Eva para que este pudiera seguir luchando por salir de aquel atolladero, que era lo que en verdad estaba tratando de conseguir luego de darse cuenta que en esa situación no iba a conseguir nada mas que seguir lastimándose.

Pero antes siquiera de comenzar a tratar de entender lo que sucedía, todo en el interior de la cabina se tornó de vívido color rojizo, y la simultanea activación de un zumbido de fondo hizo que Shinji recuperara la atención y mirara tras de su asiento de piloto, desde donde provenía aquel ruido que ahora era ensordecedor, así como también aquella tétrica luminosidad que desde el fondo pasaba ahora a gobernar todo aquel reducido espacio.

-¡¿Pero qué está pasando?!-. Pregunto visiblemente contrariado el tercer elegido, sin recibir respuesta desde ningún lado. En su lugar, tan solo escuchaba por medio del restaurado canal de audio lo que a lo lejos decían los operadores del puente de mando de la base.

-Recepción de señal confirmada.

-El cambio de control se ha completado.

-Todas las conexiones nerviosas conectadas a la cápsula de simulación.

-El 32,8 por ciento de los elementos emocionales están turbios, el resto permanece estable.

-No importa, actívenla-. Ordeno Gendo.

-Señor, tan solo quedan ciento doce segundos antes que la energía cese por completo.

-Perfecto. Inicien ahora-. Fue la orden dada por el Comandante.

-¿Inicien ahora? ¡Pero que es todo esto!-. Demandó saber de inmediato el tercer elegido. Y una vez más, Shinji no obtuvo respuesta. Pero en vez de palabras, aquel muchacho vio desde el interior de su Evangelion como la visibilidad del exterior había sido restaurada ahora bajo un prisma rojizo que parecía cubrir todo allá afuera, ello mientras los controles de su unidad pasaban acto seguido a retrotraerse e inmovilizarse de manera brusca, quedando estos completamente bloqueados a todo posible control por parte del piloto.

-¿Pero qué está pasando?-. Preguntó desesperado una vez mas Shinji, sin saber que pronto obtendría su respuesta.

Al igual que su interior, los ojos del Eva 01 prontamente enrojecieron y adquirieron vivida furia en su mirar mientras las, hasta entonces, exhaustas y laceradas manos de aquel leviatán recobraron vigorosa fortaleza junto con dicha unidad, la que con recobrado poderío se incorporó e ignorando la poderosa horca que llevaba a cabo el demonio negro logro hacer a un lado aquellos puños agresores que la lastimaban para abalanzarse de golpe y así atacar el desprotegido cuello de la bestia, presionándolo mas fuerte con toda su furia, sin importarle en lo absoluto las frenéticas estocadas que propinaba el ángel de forma desesperada, procediendo en solo cosa de pocos segundos a invertir los roles, asfixiando a la que era la unidad tercera, mientras el Eva 01 pasaba a ser ahora la unidad dominante que lentamente comenzaba a ponerse de pie y a doblegar con avasalladora fuerza a su rival, quien trataba con sus manos de intensificar su agarre mientras sus otros brazos eran los que, de forma cada vez mas errática, intentaban seguir asestando golpes al Eva de Shinji; golpes que eran cada vez menos efectivos al incrementar ese Eva el poder de su escudo AT, lo que contribuía aun mas a precipitar el progresivo desplome de ese enviado oscuro que trato de seguir luchando con cada vez menos eficacia, hasta que llego el momento en que un seco y atronador crujido develo la rotura del cuello de esa bestia, confirmada de inmediato por la estruendosa caída de aquellos elásticos brazos desprovistos ya de toda vida, al igual que todo el resto del cuerpo del enemigo quien pesadamente caía ahora de rodillas ante el poderío del monstruo púrpura, quien abriría sus fauces como presagio de lo que prontamente se vendría.

-¿Acaso ese es el poder del sistema de simulación?-. Se preguntó a si misma Maya apenas audible, profundamente aterrorizada al ser privilegiado testigo presencial del desatado poder de ese sistema que ella había colaborado en crear y cuya eficacia hasta entonces parecía tan irreal y ahora se mostraba tan aterradoramente real.

Desde el interior de su Evangelion, Shinji observaba impávido y cada vez mas aterrado como a pesar de esa aparente claudicación incondicional, el Eva 01 continuaba sometiendo férreamente a su poseso símil para proceder a levantarlo con sus brazos, como si toda esa monstruosidad que antes le había complicado tanto no fuera ya rival comparable para el novedoso y desatado poder del Eva 01, el mismo que ahora se permitía el lujo de levantarlo hasta lo alto para inmediatamente proceder a castigarlo azotándolo de manera furiosa y despiadada contra el suelo, impactando su cuello y cabeza contra los carriles de una pequeña carretera destrozando parte importante de ella.

Por breves décimas de segundo, Shinji pudo ver como los hasta entonces vívidos ojos de la bestia ahora se encontraban completamente vacíos, carentes de todo fulgor en ellos, en su lugar solo dos cuencas descoloridas y muertas se encontraban sin que estas aparentaran ser capaces de irradiar vitalidad alguna. Al parecer, el Eva 03, o lo que fuere que hubiera terminado deviniendo tamaña cosa, finalmente había pasado ya a la historia y la dura batalla finalmente ya había terminado a un alto costo. O, al menos, eso era lo que se suponía que debería haber sucedido.

Porque una brusca sacudida hizo que Shinji fuera de bruces hacia atrás y cayera sentado en su asiento percatándose que su unidad había retrocedido bruscamente solo para dar impulso necesario para que el golpe de su mano fuertemente empuñada tuviera la fuerza necesaria para impactar de lleno en todo el grotesco rostro de aquella bestia, terminando de desfigurarlo en el acto y reduciéndolo a una grotesca y sangrienta masa informe, la cual dejo sin posibilidades a esa bestia. Y para cuando Shinji intento nuevamente apersonarse sobre el detalle de la batalla, pronto sintió como su Eva terminaba de ejecutar la tarea, asestando otro golpe aun mas certero al rostro enemigo, el cual termino por destruir por completo todo lo que pudiera quedar tanto del rostro como de la cabeza de lo que alguna vez fuera el Eva 03, ahora reducida a restos de carne y sangre violentamente desparramada por toda la ladera de aquel cerro. Ello, mientras aquel muchacho tan solo podía contemplar el desarrollo de toda la situación, aun estupefacto por toda la situación.

-¡¿Qué pretenden hacer?!-. Grito Shinji esperando una respuesta que nunca llegó. Ello mientras la descontrolada unidad púrpura abría los brazos de la bestia y violentamente los haría a un lado, jalándolos con toda su furia hasta desmembrarlos y lanzarlos hacia los inundados campos de arroz, dirigiéndose luego hacia el semidesnudo tórax de la unidad abatida. De cuajo y sin consideración, arranco con furia inusitada las placas protectoras que parcialmente habían alcanzado a regenerarse, así como aquellas que aun cubrían al objetivo aventándolas furiosa y descuidadamente hacia todas direcciones, impactando varias de ellas en las edificaciones que se encontraban no muy lejos de ahí, las que fueron severamente dañadas por causa de tamaña violencia; ello mientras la sangre violentamente comenzaba a emanar con generosidad desde aquel cuerpo mutilado. Pero tal bestia desatada no reparo en detalles. Sin consideración alguna siguió destazando con sus propias manos las carnes y arrancando todo el interior del monstruo sin ninguna razón, como si fuera un energúmeno poseso que no cejaría hasta terminar de destrozar por completo a su rival. Visión dantesca capaz de horrorizar a cualquiera que estuviera contemplándola, y con mayor razón aun al piloto del Eva 01, quien por mas esfuerzos desesperados que realizara, tan solo podía comprobar con horrorosa impotencia que los rígidos y estáticos controles de su Eva se negaban a obedecerle, comenzando a desesperarse al prontamente descubrirse incapaz de hacer algo para detener tan brutal e innecesaria salvajada.

-¡Basta!-. Gritó molesto Shinji, al ver como lo que había partido como una lucha por la supervivencia se había degenerado en una mera excusa para el desencadenamiento de aquella carnicería que el tercer elegido era incapaz de detener.

-¡Detengan esta cosa, por favor!-. Volvió a decir el piloto al no obtener ninguna respuesta desde el centro de mando quienes, al igual que el tercer elegido, seguían horrorizados contemplando como la desatada unidad primera proseguía con aquel grotesco espectáculo de destrucción sin sentido. Súplicas que una y otra vez eran imploradas de manera desesperada por ese chico y que eran reiteradamente ignoradas al otro lado. Sobre todo, en la figura del Comandante Ikari, a quien de manera imperturbable no parecían afectarle en lo mas mínimo las angustiosas y reiteradas solicitudes de su propio hijo quien le conminaba poner pronto cese a tan cruenta e inhumana situación deteniendo aquel bestial sistema de simulación. Incluso, bien podría decirse que hasta una cierta y ligera sonrisa sádica habría aparecido en el rostro de ese comúnmente imperturbable hombre.

De improviso cuando los indicadores señalaban que solo quedaban menos de quince segundos para que todo terminara, y sin que mediara señal alguna que se lo indicara, la unidad de Shinji dejo de gastar su tiempo en reducir y destrozar a punta de golpes la, a esas alturas, mas que completamente inerte y destruida unidad rival, y concentro sus energías en golpear una vez mas y con todas sus fuerzas a lo que quedaba del pecho del enemigo, terminando de destrozarlo a la vez que un sonido gutural siguió a la extracción de la cápsula de entrada del Eva 03 cubierta de pesada y sangrienta viscosidad, extrayéndola de cuajo para aprisionarla en aquella mano extrañamente temblorosa, contemplándola por unos breves instantes mientras se preparaba para asestar el golpe de gracia.

-No-. Fue el nervioso y tembloroso grito que salió de la boca del tercer elegido al ver e intuir como su Eva pretendía terminar su cometido.

-¡Por favor No!-. Fue el último y desesperado grito de Shinji mientras movía frenéticamente los controles con el fin de tratar de evitar la intuitiva ocurrencia de algo que para ese entonces parecía ser ya completamente inevitable.

Un solo rugido de esa bestia fue lo único que hubo antes que esta de un solo acto apretara en su mano la cápsula del enemigo con todas sus fuerzas hasta terminar reventándola como quien revienta un huevo con sus propias manos estallándole todo su contenido, viendo Shinji como escurría entre los dedos de la bestia los restos del espeso LCL entremezclados con la vívida sangre inocente que escapaba desde su interior, junto con el desenlace de esa pesadilla que llego en la forma de un desgarrador grito de negación emanado desde lo mas hondo del alma de Shinji y que alcanzo a ser escuchado por todos los presentes antes que la energía se terminara y todo definitivamente se detuviera por completo cortándose el contacto mientras la oscuridad pasaba a gobernar ahora tanto afuera como adentro del Eva 01. Al igual que a lo lejos en la base, donde tras largos instantes de denso silencio que llegaron a parecer interminables, recién un operario fue capaz de informar con su voz entrecortada que la unidad alguna vez denominada como el Evangelion unidad tercera, y que había sido reclasificada como el decimotercer ángel finalmente había logrado ser completamente "neutralizada". Información que terminaría perdiéndose en medio de aquel ahora silente centro de comando.


Finalmente el sol había caído, mientras que el pesado silencio que había a su alrededor indicaba inequívocamente que la larga y dura batalla finalmente había terminado. Ahora solo en el nuevamente oscuro interior de su Eva, y tras evidenciarse el rotundo fracaso de su objetivo, Shinji Ikari tan solo pudo ser capaz de intentar aprovechar su ignorancia en tratar de realizar esfuerzos mentales que fueran capaces de negar lo acontecido allá afuera. Todo ello mientras desde su tenso y triste rostro afloraban solitarias, tristes y amargas lágrimas a medida que su ser se atormentaba al repasar maniacamente todas las reminiscencias de lo recientemente sucedido. Sobre todo, con las últimas dos visiones que tuvo de la batalla: el arrancamiento y posterior destrucción de la capsula del Eva 03, y que tras ello se siguió lo que bien pudo haber sido la égida brindada por algo que al final no término siendo mas que una gigantesca incertidumbre rojiza como la sangre que fugazmente alcanzo a ver por breves instantes a lo lejos, antes que todo se fuera a negro.


Los minutos pasaron y mientras los cada vez mas escasos remanentes brillos anaranjados del cielo eran ya casi completamente reemplazados por el duro azul piedra que siempre preceden a la oscuridad nocturna podía verse no muy lejos del sitio de aquel sangriento desenlace a otra unidad que también se hallaba paralizada. Pero a diferencia de su símil ensangrentado, el rojo que cubría y caracterizaba a su unidad era de origen, y la inmovilidad que la gobernaba no se atribuía a la falta de energía. De hecho, esa unidad aún tenía incorporado y operativo el cable alimentador a sus espaldas. Siempre estuvo ahí, al igual que esa unidad que tras una larga y agotadora carrera había alcanzado a llegar hasta aquel lugar solo para ver impávida como aquella encarnizada carnicería se había desatado de manera incontrolada.

Nunca le dieron orden de intervenir. Bien podría haber sido una excelente coartada para justificarse. Después de todo, aquello no dejaba de ser cierto. Y sin embargo, aquel intento de explicación no dejaba de sentirse como nada mas que una excusa barata y poco creíble para intentar explicar de alguna manera su repentina incapacidad en la batalla. Porque en verdad su problema no era de capacidad. Siempre tuvo la opción de intervenir en la lucha y quizás pudo haber evitado que dicha contienda hubiera terminado de la forma en que lo hizo. Y sin embargo nunca llego a hacerlo, a pesar de haber sostenido en sus manos aquel portentoso cañón de rieles completamente cargado y listo para haber sido disparado a la primera oportunidad, con lo que, si se lo hubiera propuesto, fácilmente ella habría podido abatir al objetivo o, al menos, haber atraído su atención para así haberle forzado a batallar en un escenario que fuera mas propicio para ello.

Pero lo que había principiado como el natural temor ante una bestia de furia y potencia desconocida creció y termino sobrepasando completamente a su razón cuando llego para ver a aquella bestia haciendo uso de aquel antinatural par extra de brazos desplegados para reiteradamente proceder a prodigar violentas y profundas estocadas al Eva 01. Sabía bien que tan pronto como ella hubiera estado al alcance debió haber disparado inmediatamente al objetivo. Con ello bien podría haberlo detenido o, a lo menos, podría haber llamado la atención del enemigo; inclusive, con un poco de suerte podría hasta haberlo destruido. Pero a la vez sabía que si hacía algo como eso, también podía llegar a lastimar o incluso a matar a Touji. Y si algo como eso llegaba a pasar, con seguridad Shinji nunca se lo perdonaría. Aun cuando el hacerlo hubiera significado salvarle la vida. Ella lo sabía perfectamente bien entonces y con el pasar de los minutos no dejaba de acrecentarse mas la certeza de aquella idea. Y sin embargo, la indecisión terminaría siendo al final mucho mayor que su sentido del deber. Y desde dicha indeterminación que parecía infinita, termino transitando derechamente hacia el horror a medida que escuchaba por medio de los sistemas de intercomunicación las tensas conversaciones que Shinji sostenía con su padre y que terminaron con el corte abrupto de toda señal y con el desencadenamiento de todo el poder del Eva 01, aniquilando en solo cosa de unas decenas de segundos con aquella amenaza, como si esta en verdad nunca hubiera sido de relevancia.

Y al final, cuando la desencadenada unidad primera había terminado su sangriento y brutal cometido, aquella desatada bestia término irguiendo su mirada justo frente hacia donde se encontraba su Eva, mirándole fijamente por un espacio de tiempo que de seguro debió haber sido en realidad mucho mas breve de lo que ella sintió. Sintiendo esa mirada iracunda directa a los ojos clavándole su ira y, quizás, su profunda decepción y culpa por haber estado ella ahí sin haber hecho nada por auxiliarle. Y fue esa mirada, junto con esas imágenes o quizás mas que la sumatoria de las reminiscencias de todas ellas, las responsables de que ella aun permaneciera allí completamente inmóvil, no obstante que la batalla hacia ya rato que había finalizado.

Avergonzada por causa de tal suceso, Asuka tan solo fue capaz de mantener desde ese momento agachada la mirada profundamente apenada al sentirse tan temerosa, tan cobarde y, por sobre todas las cosas, tan inútil. Una vez mas, había sido derrotada de manera inapelable. Y en esta ocasión, todo había sido por culpa única y exclusiva de ella.


Sonidos lejanos de sirenas y de ajetreos variados comenzaron a ser percibidos mientras la conciencia regresaba a la par que aquellos ojos lentamente comenzaban a abrirse para ver primero de manera difusa y luego de forma cada vez mas clara todo aquel oscuro y caótico escenario que había alrededor de su camilla. Ante esto ella trato de incorporarse, pero todo su cuerpo protesto dolorosamente y de inmediato por tamaña determinación. Aun así, de todas maneras intento perseverar con su idea de volver a ponerse de pie, determinación cuya porfía bien pudo haber logrado, de no ser por la aparición tras de sí de una inesperada visita que la logró convencer de lo contrario.

-No deberías intentar moverte. No estás muy bien que digamos.

-¿Kaji?-. Señalo algo dubitativa la Mayor, al vislumbrar esa presencia inesperada para ella.

-Sera mejor que descanses. Hoy fue un día muy agitado para todos.

-¿Agitado? ¿A que te refieres?-. Pregunto ella, sin entender del todo lo que había pasado.

-Tranquila, es normal que estés confundida con la explosión que paso…

-¿Una explosión?-. Pregunto dubitativa por unos instantes la joven mujer antes de recordar de sopetón lo que había pasado.

-Es verdad-. Señaló Misato al recordarlo todo para luego preguntar. -¿Sabes lo que paso con los demás?

-Descuida, la mayoría del personal solo se encuentra con unas cuantas lesiones menores.

-¿Y qué paso con Ritsuko?

-Créeme, está mejor que todos nosotros. Solo sufrió algunos rasguños y moretones, nada de gravedad. Y, por lo que me informaron, al parecer ya se dirigió hacia el campo a dirigir lo relativo al traslado de los Evas, así como a reportar lo que paso con el Eva 03.

-¡¿El Eva 03?! Santos cielos, como pude olvidarlo. ¿Qué paso con ese Eva?-. Demandó saber Misato al recordar como había llegado hasta ahí.

-Fue poseído por un ángel.

-¿Era un ángel? Pero, ¿Como paso eso?, ¿Y que paso con el?

-Te lo diré por orden. El Eva 03 era un ángel, aun no se sabe como ocurrió eso, y los Evas intentaron detenerlo, pero al final fue inútil. Tuvieron que sacrificar la unidad tercera.

-¿Sacrificarlo? Pero… ¿a que te refieres con eso? ¿Y quien lo hizo?

-Fue el Eva de Shinji fue quien destruyo a la que era la unidad tercera.

-¿El Eva de Shinji?-. Pregunto con cierta dosis de incredulidad la joven mujer. Pregunta a la cual el morocho agente respondió con una leve afirmación con la cabeza.

-Y el piloto del Eva 03. ¿Qué paso con él?-. Pregunto ahora ella repentinamente asustada, esperando que Kaji le diera la respuesta. Pero ante el silencio constante que se mantenía a medida que transcurrían los segundos parecía tornarse cada vez mas y mas pesado, la sorprendida mujer tan solo fue capaz de llevarse instintivamente las manos hacia la boca aterrorizada ante lo que esto podía significar.

-No me digas que el piloto del Eva 03 fue… o que acaso esta…-. Intento decir Misato con la enunciación de frases las cuales ella nunca tuvo el valor de poder terminar. Y que su compañero presente tampoco llego nunca a hacerlo.

Ante esta situación, la Mayor Katsuragi de un brinco se levantó de su improvisada camilla y pretendió ponerse en pronto rumbo hacia alguna ignota dirección no especificada.

-¡¿A dónde vas?!-. Señalo Kaji a esa mujer. Pero ella en verdad no parecía pretender dirigirse hacia algún lugar en específico, sino que los pasos de su cuerpo parecían estar divagando junto con la culpa que estaba comenzando a atormentar su mente. Obviamente, ella no se encontraba bien, y antes que pudiera llegar a hacer cualquier tontera, debía contenerla. Por ello, la detuvo y sujeto mientras le preguntaba.

-¿Qué pasa Misato?

Sin embargo ella, en vez de contestarle, temblorosamente se refugió en los brazos aquel hombre y trataba de hallar consuelo y fortaleza en ellos, mientras el estremecimiento de la mujer daba pronto paso al sollozo y las lágrimas de remordimiento y culpa que fueron evidenciados cuando entre medio del dolor, ella tímidamente comenzó a pronunciar un lamento en principio apenas audible, pero que a medida que su contenido se repetía cual lastimero mantra se hacía cada vez mas evidente a la vez que doloroso.

-Es mi culpa, todo esto fue mi culpa. Jamás llegue a decírselo a los chicos, debí haberle dicho quién era el piloto, es mi culpa, todo es mi culpa…

-No, no es tu culpa. No lo es.

-Si, si lo es. Nunca me atreví a decírselo. Fui tan cobarde.

-No debes mortificarte, nadie sabía cómo prever esto.

-Pero de todas maneras debí decírselo a los chicos. Si se los hubiera dicho, de seguro todo habría sido tan distinto-. Concluyo de forma lastimera esa mujer, sintiendo el peso de la culpa en cada una de sus palabras.

-No tiene caso que nos lamentemos por lo que pudo ser. Con seguridad habría pasado de todas maneras-. Intento consolarla Kaji tan serenamente como pudo. Sin embargo, y entendiendo que en ese estado Misato no se encontraba capacitada para oír razones, mucho menos para entenderlas, aquel hombre terminó renunciando a las explicaciones y se limitó a contenerla con un abrazo hasta que ella pudiera encontrarse en mejores condiciones para retomar la responsabilidad del mando.

-Espera. Te llevare a la unidad médica-. Señalo el hombre al sentirla desfallecer.

-No, no es necesario. Tan solo necesito regresar a la base.

-Perfecto. Haré que aprovechen de trasladarte en la ambulancia aérea -. Señalo Kaji mientras deshacía sus pasos para llevarla de regreso a donde originalmente había estado Misato, a la espera que la unidad en cuestión la llevara de regreso a la base. Cosa que ocurrió unos minutos después, cuando todos los heridos fueron traslados en esa unidad que verticalmente se elevaba lentamente por los cielos antes de alcanzar cierta altitud para de ahí perderse raudamente en dirección a los cuarteles centrales. Todo ello mientras el hombre de coleta lentamente desandaba sus pasos hacia otra dirección. Pasos que le terminaron llevando hasta donde se encontraba un vehículo oscuro como aquella noche, al cual termino subiéndose solo para darse cuenta que en su interior alguien le esperaba, alguien que tenía demasiadas cosas de que hablarle, mientras ambos ocupantes abandonaban ese lugar, dejando todo aquel caos atrás.


Mientras todas estas cosas acaecían bajo el manto de aquella oscuridad, otra cesaba dentro del Eva 01, donde la energía había regresado a su unidad que todavía se hallaba inmóvil, haciendo que tanto la visión exterior como las comunicaciones regresaran a su unidad.

Asombrado, al erguir su cabeza su piloto pudo ver a una unidad VTOL carguera y de gran tamaño que había sido improvisadamente acondicionada como unidad aerotransportadora; la cual estaba descendiendo cuidadosamente encima de la unidad purpurea a fin de acomodarse de mejor manera para proceder a su transporte. No paso demasiado rato antes que de los recientemente restablecidos canales de audio se escuchara la voz de un operador, probablemente un miembro de la tripulación de dicho aparato.

-Piloto del Evangelion unidad 01. ¿Me escucha?

-Piloto del Evangelion unidad 01, ¿Puede oírme?-. Volvería a cuestionar dicho operario luego de varios segundos de no percibir respuesta. Y al prolongarse esta situación por ya mas tiempo de lo recomendable, aquel personaje insistió desde el otro lado de la línea.

-Piloto del Evagelion unidad 01, ¿puede oírme?

A esas alturas, nada le importaba ya al tercer elegido, y esa situación bien pudo haber continuado así por un buen rato mas, si no hubiera sido porque a la lejanía ese muchacho prontamente supo distinguir bien la inconfundible silueta del Eva unidad 02, reconocible a pesar de la oscuridad y falta de iluminación exterior. Pensando en esa silueta paralizada y, mas concretamente, en la piloto que gobernaba aquella forma, fue que Shinji susurro una particular interrogante.

-¿Por qué estás aquí?

-Operativo de rescate y transporte-. Respondió inmediatamente el operador del otro lado de la línea pensando que le hablaban a él, información ante la cual no hubo respuesta alguna desde el otro lado, lo que generó un tenso silencio que se mantendría durante un periodo de tiempo bastante apreciable, hasta que otra voz se escuchó por aquel canal de audio.

-Escucha. Debes agachar la cabeza y la nuca de tu Evangelion mientras levantas y extiendes los brazos de tu unidad, ello mientras nosotros bajamos el equipo e instalamos las correas aseguradoras. Pase lo que pase, no te muevas a menos que así te sea expresamente indicado. ¿Lo has entendido?

Pero no obstante los reiterados requerimientos que fueron efectuados en tal sentido, nunca hubo respuesta alguna de parte del requerido, limitándose tan solo este a acatar exactamente lo que le ordenaban en completo silencio. Y mientras en el exterior se terminaba de asegurar la unidad primera, Shinji abrió otro de los canales de audio para contactarse directamente con la piloto de esa otra unidad que aun permanecía en el campo. Deseaba mas que nada que ella fuera capaz de responderle una pregunta que le tenía profundamente intrigado. Y sin embargo, la pronta velocidad que uso para abrir aquel canal nunca llego a corresponderse con la formulación de su duda, permaneciendo dicho canal abierto a la espera de un requerimiento que no llegaría jamás. Y eso le angustiaba a él tanto como a la piloto que estaba al otro lado de la línea quien, incapaz de responder, no solo no contesto a los requerimientos inexpresados de su colega, sino que no tuvo valor siquiera de ver directamente bien sea por medio de los ojos de su unidad o por medio de los suyos propios a esa otra unidad que ahora comenzaba a ascender lentamente por los aires dispuesta de forma tal como si de un extraño y ensangrentado Cristo crucificado, grotesco y postmoderno se tratase, que portentoso y poderoso ascendía artificialmente a los cielos abatido y privado de toda gloria a fin de demostrarle a todo aquel que estuviera dispuesto a levantar su mirada para contemplarle la integridad de su miserable agonía mientras exhibía sin tapujos todo su dolor a aquella joven piloto quien seguía siendo incapaz de mirar directamente a aquel abatido Leviatán. Turbada y angustiada ante semejante visión, ella tan solo fue capaz de recriminarse duramente a si misma en un tormentoso silencio mientras golpeaba las palancas de control de esa unidad con la misma furia y fuerza que le había faltado antes durante la batalla para luego llevarse las manos a la cara para así tratar de encubrir su culpa y vergüenza. Todo ello, mientras un triste y apesadumbrado Shinji tan solo podía escuchar a la lejanía las reprimidas manifestaciones de su compañera en idéntico silencio, justo en los instantes en que la dantesca escena se dimensionaba en todo su grotesco esplendor, antes de que aquella aeronave junto con su carga diera la media vuelta para que todo lo que allí había quedado comenzara finalmente a quedar atrás.


Y en una oscuridad muy parecida, pero en un lugar mucho mas lejano y completamente diferente, un grupo de personajes de entre los cuales destacaba una joven y serena muchacha encaminaban sus pasos en el interior de un vasto hangar pobremente iluminado, en dirección hacia donde se encontraba un pequeño y ultramoderno jet privado de pasajeros, lo único que claramente podía apreciarse en medio de aquel inmenso escenario.

A medida que estos personajes se acercaban, podía verse a un hombre imponente descender de las escalinatas del avión, un sujeto perfectamente uniformado con insignias que claramente denotaban que se trataba de algún miembro del alto mando de las fuerzas armadas. Una vez que ese hombre terminó de bajar prestamente de ese artefacto, la mayoría de quienes acompañaban a esa jovencita se cuadraron marciales ante ese hombre; sin embargo, unos pocos integrantes de aquella comitiva no solo no se cuadraron ante el uniformado, sino que parecían encontrarse bastante disconformes con la situación. En especial, un hombre maduro que parecía ser tanto el mayor de ese grupo como la cabeza de ese equipo, cuya molestia apenas podía disimularse en su rostro.

-Sean todos ustedes bienvenidos a esta instalación-. Señalo con inesperada cortesía el militar de alto rango a los civiles recién llegados, luego de que los militares que les escoltaban se retiraran.

-Hablo con el General Marcus Hoffmann supongo-. Preguntó aquel civil que encabezaba ese equipo mientras miraba de reojo un pequeño papel.

-Correcto. Y con toda seguridad usted ha de ser el tan afamado doctor James Tennant-. Le respondió aquel General.

-Así es.

-Bien, veo que todo el equipo ya se encuentra finalmente listo y dispuesto para su viaje.

-General, antes de todo quisiera saber porque tuvimos que viajar hasta aquí.

-En verdad lamento mucho todos los inconvenientes que esta situación pudo ocasionarles. Pero créanme, todos estos percances obedecen a justificadas razones de interés superior.

-¿Interés superior dice?-. Pregunto el científico, nada convencido por la explicación dada.

-Así es-. Espeto el uniformado.

-Y qué razones podrían ser esas.

-Infortunadamente no puedo develárselas. Usted comprenderá, cosas de seguridad nacional.

-¿Seguridad Nacional, eh?-. Volvió a inquirir escépticamente aquel hombre. Por su parte, el uniformado se limitó a asentir con un ligero movimiento de cabeza antes de proseguir. -Comprenderá usted doctor que la seguridad nacional es un asunto delicado, no puede improvisarse así como así sin más-.

-General no quisiera ofenderle, pero si usted me permite, debo decirle que si hay una constante que ha caracterizado a todo este proyecto, sobre todo durante los últimos días, es que este programa ha estado envuelto en cualquier cosa, menos en algo que se parezca, aun remotamente, a la planificación profesionalizada.

-¿A qué se refiere?-. Señalo el hombre haciéndose el desentendido.

-A ver. Un proyecto que sufre cancelaciones y retrasos inexplicables. Todo para que de repente proceda a adelantarse intempestivamente como si pudiéramos manipular el tiempo a nuestro antojo. Fechas límites que cambian todo el tiempo, sorpresivos trabajos a contrarreloj para que finalmente nos digan que no viajaremos junto con la unidad que construimos, reteniéndonos por varias horas sin explicación hasta que nos apuran a tomar un avión desde Massachusetts y que nos deja sin previo aviso en el medio de un lugar que no conocemos, solo para bajarnos del vuelo donde estábamos y hacernos tomar este otro avión. Francamente toda esta situación la entiendo cada vez menos.

-En verdad lamento profundamente todas estas molestias que usted y su equipo han sufrido. Sin embargo, y aunque de primera no lo parezcan, estas no son más que un pequeño precio a pagar por la seguridad nacional. Pero descuide, al final del día todo saldrá bien, y muy pronto todos nosotros descansaremos.

-Eso espero-. Sentenciaría bastante serio aquel científico, mientras hacía ingentes esfuerzos para reprimir su ira.

-Al menos parece que nuestra pequeña estrella se encuentra perfectamente bien y dispuesta-. Pregunto el general mirando con detenimiento a la joven que les acompañaba y acompañaba la escena en silencio.

-Si descontamos el cansancio y la confusión que ha provocado todo esto en mi y en todos mis acompañantes, entonces podríamos decir que todos nos encontramos bien-. Señalo algo irónico el científico.

-Esplendido. Entonces podemos decir que todo está listo para el último tramo del viaje-. Señalo marcialmente el general, ignorando la velada crítica hecha mientras pretendía desandar sus pasos para regresar al aeroplano.

-¿A dónde se dirige?-. Pregunto una mujer que era parte integrante de aquel grupo.

-Debo informarle a nuestro piloto que estamos listos. Además de reseñar al puesto de control que estamos prestos a salir. Por último, todavía hay que embarcar sus pertenencias.

-En verdad no son demasiadas, de hecho, podríamos haberlas traído nosotros mismos en vez de forzarnos a tener que dejarlas en el avión-. Asevero aquella muchacha, rompiendo el silencio. Ante esto, el uniformado quedo en silencio por algunos instantes, antes que pusiera un pie en el primer escaño de aquella escalera y tranquilamente señalara.

-Pues veré que podemos hacer para reparar ello mi estimada señorita. Mientras tanto permanezcan aquí mientras se abren las puertas del hangar-. Respondió ese hombre, antes de subir raudamente los escalones de esa escalinata y adentrarse en esa aeronave.

Fastidiada por la situación, la chica marco fuerte una pisada en la loza de aquel hangar como una forma indirecta de exteriorizar su molestia. Sin embargo, al hacerlo se dio cuenta de que el suelo del lugar era bastante extraño. Como si estuviera recubierto de tenso plástico oscuro que lejos de ser una cosa accidental, parecía extenderse por vastas extensiones de aquel lugar.

"¿Plástico? ¿Para que se cubriría la losa de un hangar con plástico?". Se preguntó para si extrañada ante ese aparentemente sin sentido. Pero luego de observar detenidamente el piso de su alrededor, se dio cuenta que el plástico se extendía exactamente sobre el lugar donde les habían dicho que aguardaran. Y ello activó de inmediato sus sospechas. Las que, por su formación, solo le podían indicar una cosa.

-¡Debemos subir al avión ahora!-. Dijo desesperada esa chica. Justo en los instantes en que sus intentos de explicación eran ahogados por el rugir de los turborreactores que, ensordecedores, prontamente comenzaban a apoderarse del ambiente.

-¿De qué hablas?-. Pregunto ese hombre, sin poder entender lo que decía esa chica. Una incomprensión que a la postre fue fatal, ya que de la nada y sin previo aviso los portones se abrieron dejando ver el veloz ingreso de los mismos militares que les habían escoltado hasta allí, quienes regresaban ahora armados con fusiles los que, sin aviso previo, fueron descargados sobre el desprevenido personal civil. El que solo se dio cuenta de lo sucedido cuando ya era demasiado tarde, cuando aquellos cuerpos que desesperados pretendían huir de aquella escena eran certeramente impactados por aquellos balazos que eran ahogados por el ruido de aquellos reactores.

Asustada por ver a todos sus acompañantes caer, la muchacha logro huir y subirse rápidamente al avión, corriendo raudamente a la cabina para abrirla y ordenarle al piloto salir de allí a toda marcha. Pero al llegar, la chica descubrió que en su interior no había nadie. Desesperada y al ver a los militares rodeando a la aeronave junto a los cuerpos inertes del resto de la comitiva, buscó y encontró el botón de cierre de puertas mientras tomaba los controles para pilotear el artefacto aéreo. No debía serle tan difícil; después de todo, ya había hecho esto varias veces tanto en los simuladores de vuelo como en varias horas de vuelo realizadas en el pilotaje de pequeñas naves. Dejaría la base y volaría raudamente hasta algún lugar donde estaría a salvo y pudiera reportar a sus superiores sobre la ocurrencia de tamaño atentado. Pero antes que empezara a moverse el aeroplano, el cañón de un arma automática en sus sienes acompañados de una grave voz masculina aparecieron para detener de golpe todas las pretensiones de esa desesperada muchacha.

-Levanta las manos muchachita. Y no saldrás lastimada-. Fue la sutil advertencia que le formularía el General. Ante esta situación, a aquella muchacha no le quedo mas opción que alzar sus manos y lentamente levantarse de su puesto.

-Tiene conciencia que sus hombres hicieron algo verdaderamente estúpido. Asesinaron a gente muy importante para los Estados Unidos. ¡¿Acaso se han vuelto locos?!

-No, no estoy loco, se perfectamente bien quienes eran todos y cada uno de esos sujetos, mi estimada "Cuarta Elegida". Sé que eran los responsables encargados para los Estados Unidos del Proyecto Evangelion. También sé que todos ustedes deberían haber estado volando ya hace varias horas rumbo a Japón, y que habías sido preparada y asignada para desempeñarte como la piloto de la unidad americana que en estos momentos debe estar desplegada en tierras japonesas. Así es mi estimada jovencita, todos esos y otros detalles del programa los conocemos perfectamente bien-. Termino de señalar aquel sujeto mientras ella lentamente se volteaba para contemplar como aquel hombre exhibía un rostro y un mirar demasiado sereno para la barbaridad cometida.

-¡¿Entonces porque hicieron esto?!-. Pregunto gritando con desesperación.

-Porque como el buen soldado que soy, debes saber que un tipo como yo solo se limita a acatar órdenes. Estas dicen que los Estados Unidos de América se retiran oficialmente del proyecto Evangelion. Y mi misión, "Cuarta Elegida", es darte el definitivo pase a retiro-. Sentenció aquel hombre, mientras desesperada aquella muchacha pretendía enfrentarle, justo en los momentos en que este concluía su cometido gracias a un único y certero disparo que pondría fin a todo; sin darle a aquella piloto oportunidad alguna de resistencia.


Continuará…


Hola a todos!

Después de algunos meses he podido hacerme un tiempo entre mis deberes y, en parte gracias a la cuarentena, he podido tener listo para todos ustedes el quinto capítulo de esta historia que hoy vengo en publicarles.

Saber mantener identificables a los personajes tal como los conocimos en la producción original y, a su vez, saber conducirlos desde allí hacia nuevas posibilidades. El lograr ese cometido es todo un desafío porque estos deben partir de un punto conocido y, sin volverlos fuera de sí, hay que hacerlos evolucionar de manera tal que se adapten de manera creíble y natural a la historia que se pretende publicar. Y, a juzgar por sus comentarios, pareciera que ese objetivo se esta logrando.

Y llegamos a un momento que, por su trascendencia, marca un punto de inflexión no solo para los personajes, sino para lo que se verá en esta historia. La batalla ya es a estas alturas un clásico dentro de Evangelion por todo lo que significa. De ahí que este capitulo se haya dedicado principalmente a ella; incorporando además un añadido final que, de seguro, no se esperaban. En todo caso, no desesperen, porque como ya dije antes, todo en esta historia tendrá sentido. Aunque de buenas a primeras no lo parezca.

Ya lo saben, cualquier comentario o sugerencia que puedan hacerme feliz estaré de leerles en las reviews.

Y para terminar, la aclaración de siempre: Evangelion y todos sus personajes y caracteres son propiedad de Gainax/Khara y/o quienes les representen o sucedan legalmente. Este fanfic es una obra de fans para fans que no tiene ánimo de lucro y cuya publicación no representa reclamo de dominio o de cualquier otro derecho alguno sobre la serie y/o sus propietarios o representantes.

Aguanten, que de esta saldremos.

Nos estaremos leyendo!