Capítulo 1: Donde todo comienza

En la muerte ¿qué espera uno de ella? No esto, eso es seguro.

Renacer, reencarnar, ¿no se supone que no se tiene que tener recuerdos de tu vida pasada? Eso es lo que pensé cuando abrí mis ojos y me di cuenta de mi situación, mientras miraba un techo de color blanco y de forma cóncava con decoraciones de oro y colores pastel, estando acostada sobre mi espalda y teniendo apenas movilidad. No era como si pudiera ver mucho del techo tampoco, apenas si podía ver a un centímetro de distancia de mi cara.

Pero conocía lo suficiente mi cuerpo y mi núcleo mágico, para darme cuenta de que o mi cuerpo se había encogido al de un bebé o había muerto y vuelto a nacer, y sinceramente no creo que un ex mortifago quisiera convertir a Harry en un bebé, así que la solución más factible era la última.

Por supuesto que los primeros meses de mi nueva y emocionante vida iban a ser tan monótonos y aburridos si no podía ver a más de un centímetro de mi cara y era más torpe que la prima Tonks, pero al paso de los meses y con el constante venir de personas a mi habitación pude empezar a identificar diferentes cosas.

La primera fue que al parecer en este mundo se habla el mismo idioma que en él que antes habitaba, la segunda es que en esta vida tengo una madre, un padre y dos hermanos mayores, y por lo que pude identificar uno tiene alrededor de tres años y el otro entre uno o dos años (no es como si fuera muy buena en las adivinanzas o en calcular la edad de alguien solamente viéndolo y menos con esta deficiente vista), y la tercera cosa que identifique, es que parece que retrocedí en el tiempo, como muchos años, y ahora estoy en la época medieval.

Ah y otra cosa más, odio se un bebé.

Claro está, que todo el aburrimiento se fue por el desagüe cuando varios meses después (por la edad de un año y medio, casi dos) vino mi padre a visitarme a mi habitación y me pregunto si sabía lo que era Hogwarts.

- ¿Qué? – es lo único que atine a contestar, mientras me enderezaba mejor en mi cama.

Ya podía ver la desilusión en los grandes ojos violetas de mi padre de esta vida, mientras este se recostaba en la silla en la cual se encontraba sentado ¿podría ser que el también renació como yo? Era lo más plausible, nadie podría saber de Hogwarts por lo que había visto y oído, es decir, nadie estaba haciendo magia a mí alrededor para limpiar si hacía algún desastre (culpa de este cuerpo torpe) y no podían ser muggles sino no sabrían de Hogwarts.

- Nada hija mía, no le hagas caso a tu despistado padre, parece que me confundí.

¡No, no puedo dejar pasar esta oportunidad! Si este hombre tiene algunas respuestas tengo que conseguirlas ¿pero cómo puedo llamar ahora su atención?

- Wingardium leviosa, - era lo primero que se me venía a la mente, era un hechizo de nivel bajo que se enseña en Hogwarts en primer año en la clase de encantamientos, si él fue allí, debe de saber de lo que estoy hablando. – es un hechizo de…

- …encantamientos, que se enseña en el primer año ¿quién eres? – fue la respuesta atónita de mi padre mientras sus ojos antes tristes brillaban con algo parecido a la esperanza e incredulidad.

- Mi nombre era Serene Black, ¿quién er… - no pude terminar de formular la pregunta, cuando sentí que me sofocaban en un abrazo aplastante – que…

- ¡Soy yo, tu padre! – dijo agarrando de mis hombros y separándome de él, mientras me daba la sonrisa más brillante que le había visto nunca hacer.

¿Qué?

- ¡¿Qué?! – la respuesta sorprendida que llego de mi parte pareció sacarlo de su nube de felicidad y hacerle regalarme una explicación.

- Perdón, déjame explicarme – se aclaró la garganta – mi nombre era Sirius Black, ahora llevo el nombre de Rhael Velarya, príncipe de Montaña del Dragón.

- ¡Papá! – fue a lo único que pude decir, mientras me lanzaba a sus brazos y me ponía a llorar.

Lo cual creo que fue la única reacción esperada de mi parte, es decir, en mi vida pasada no había podido pasar mucho tiempo con el (al estar encerrado en Azkaban y creerle un asesino, y después ser asesinado por Bellatrix) y solo había vivido con mi madre hasta que tenía diecisiete años (la habían asesinado en la batalla de Hogwarts, no solo por estar en el lado de los buenos, sino por la discriminación racial al ser ella mitad veela).

Luego de un reencuentro algo (muy) emocional y de un montón de preguntas de mi parte (¿cómo llegaste aquí? También renací ¿Dónde estamos? En Poniente ¿todavía tienes tu magia? Si, por suerte ¿cómo estás? Ahora que estas aquí me siento mejor y más aliviado de tener a alguien como yo y que me entienda) y de la de él (¿qué paso después de que morí? Hubo una guerra, destruí los horcruxes con Harry, Ron y Hermione y Harry mato a Voldemort ¿qué paso después? Me gradué y seguí la carrera de Auror con Harry ¿cómo moriste? Deber de auror, salve a Harry de un mortifago renegado), mi padre de esta y otra vida pasada me dijo que le hizo la misma pregunta a mis hermanos y que ninguno supo responder, lo que me dejo como la única excepción aparte de él, de haber renacido en este mundo (porque por las explicaciones de mi padre, este era un mundo totalmente distinto y no había renacido en el pasado).

Por supuesto, reencarnarse no podía ser lo único que tenía que pasar, no, la suerte Potter tenía que volver a golpearme en la cara y darme un admirador no deseado.

- Vete, deja de seguirme. – digo mirando fijamente al niño que me persigue como un patito perdido.

Miro a los guardias que nos siguen, pidiendo ayuda silenciosa, pero lo único que hacen es mirar divertidos la escena en desarrollo. Bastardos.

- Sabes que en realidad no puedes hablarle así al príncipe heredero de los Siete Reinos ¿verdad? – pequeño idiota inteligente, pienso mientras lo fulmino con la mirada y sigo caminando hacia la biblioteca del palacio (mientras él aun me sigue).

Rhaegar Targaryen era un niño malditamente lindo, con cara femenina y una voz musical. Para resumir, si le ponías un vestido y le arreglabas el cabello (el cual era algo largo y no era más lindo que el mío) pasaría como una niña y una muy linda para rematar.

Lástima que el pareciera tener una estúpida obsesión con las profecías (siempre son las profecías) y pensara que yo era la clave para salvar el mundo (maldita sea Harry, todo esto es culpa tuya) si yo me casaba con él (¿y qué era eso? ¿Una condición?), y lo único que hiciera mi padre cundo buscaba su ayuda fuera reírse de mí y decir que todo esto le recordaba a James y Lily, mientras que mi madre se reía junto con la Reina y cuchichiaban que era muy tierno como un niño como Rhaegar, tan melancólico y desinteresado, ahora pareciera interesarse en mí y me perseguía por todos lados.

El Rey solo miraba y reía mientras decía algo sobre un posible matrimonio si no nacía una niña. Cuando escuche eso me di vuelta e hice una salida estratégica (no escape).

Pero toda esta situación comenzó cuando tenía la edad de cuatro años, el Rey de los Siete Reinos (el cual parecía ser el mejor amigo y pariente lejano de mi padre) fue invitado junto con muchos Lores y Ladies de todo Poniente a celebrar un torneo por el nacimiento de mis hermanos gemelos, los cuales eran los únicos que sacaban los rasgos completos Stark del norte como mi madre (yo solo había heredado los ojos grises).

Ahí fue donde todo comenzó, donde todos los siete infiernos se desataron, ahí fue donde cruce miradas con Rhaegar Targaryen y este se me pego como una lapa y no dejo de perseguirme, diciéndome de una supuesta profecía en la cual representaba al hielo y como teníamos que casarnos y salvar al mundo, hasta que partió hacia Desembarco del Rey.

Nunca pensé que un enamoramiento de la infancia, una profecía y que fuera la primera persona en rechazar al Príncipe sellarla mi destino de la manera en que lo hizo, y hasta el día en que muriera, lo único que diría sería que fue la culpa de Harry (aunque en secreto se lo agradeciera).


Buenos días, tardes o noches.

He quedado gratamente sorprendida con todo el apoyo que está recibiendo esta historia, así que después de mucho escribir, editar, volver a escribir y volver a editar. Aquí les traigo el capítulo 1: donde todo comienza.

Espero ver comentarios de que les parece y si tengo algún error no duden en señalarlo, al igual de si tienen alguna pregunta o duda.

Hasta la próxima!